“A menudo se señala que no todo lo que siente un paciente hacia su analista se debe a la transferencia, y que, a medida que el análisis progresa, gradualmente aumenta la capacidad del paciente para experimentar <sentimientos más reales>. Esta advertencia misma señala que la diferenciación entre estas dos clases de sentimientos no siempre es fácil.”
“Si un analista intenta trabajar sin atender a sus sentimientos, sus interpretaciones serán pobres. He visto a menudo esto en el trabajo de los principiantes, quienes, despreocupados, ignoran o ahogan sus sentimientos.”
