EL ASALTO A LA RAZÓN: La trayectoria del irracionalismo desde Schelling hasta Hitler – Lukács (trad. Wenceslao Roces)

SOBRE EL IRRACIONALISMO COMO FENÓMENO INTERNACIONAL

El desprecio del entendimiento y la razón, la glorificación lisa y llana de la intuición, la teoría aristocrática del conocimiento, la repulsa del progreso social, la mitomanía, etc., son otros tantos motivos que podemos descubrir sin dificultad, sobre poco más o menos, en todo irracionalista.”

Para los hegelianos, la filosofía alemana termina con Hegel; para los neokantianos culmina con Kant, y el desconcierto llevado a ella por sus sucesores sólo puede superarse con el retorno al filósofo de Königsberg. Eduard von Hartmann trata de llegar a una ‘síntesis’ de Hegel y el irracionalismo (el Schelling de la última época y Schopenhauer), y así sucesivamente.”

Hay un libro reciente en que se hace, por lo menos, un intento de penetrar en la problemática de la trayectoria filosófica alemana: nos referimos a la documentada obra de K. Löwith titulada Von Hegel zu Nietzsche. En ella se intenta por vez primera, en la historia burguesa de la filosofía alemana, [pedante classificar tudo que não é ‘totalmente concorde com meu espectro’ como burguês] incorporar orgánicamente a la trayectoria histórica la disolución del hegelianismo y la filosofía del joven Marx. § Pero el solo hecho de que el autor de este libro haga culminar el proceso en Nietzsche —y no precisamente para desenmascarar lo que en él se encierra— demuestra claramente que no comprende los problemas reales del período estudiado y que, allí donde da de bruces con ellos, los vuelve decididamente del revés.”

El auge imperialista del irracionalismo revela de un modo muy palmario el papel dirigente de Alemania en este terreno. Y, al decir esto, nos referimos, naturalmente, a Nietzsche, que se convirtió en modelo y guía de la reacción filosófica irracionalista, tanto en cuanto al contenido como en cuánto al método, desde los Estados Unidos hasta la Rusia zarista, habiendo llegado a adquirir una influencia con la que no puede compararse ni de lejos ningún otro ideólogo de la reacción. Más tarde, fue Spengler el modelo internacional de las concepciones irracionalistas en lo tocante a la filosofía de la historia, hasta llegar a Toynbee. Heidegger, por su parte, es el guía del existencialismo francés, habiendo llegado a influir decisivamente, ya desde mucho antes, en Ortega y Gasset y ejerciendo una influencia cada vez más profunda y peligrosa sobre el pensamiento burgués de América, etc., etc.”

En una palabra, Croce crea un ‘sistema’ del irracionalismo apto para el uso decadente burgués del parasitismo en el período imperialista. Claro está que este irracionalismo fue considerado como insuficiente por parte de la extrema reacción, ya antes de la primera Guerra Mundial, como lo demuestra la oposición de derecha contra Croce por parte de Papini y otros. Y es muy significativo —como contraste con Alemania— que este irracionalismo liberal-reaccionario de Croce haya podido mantenerse hasta hoy como una de las ideologías, predominantes de Italia.”

Mientras que Croce continúa aparentemente las tradiciones de Hegel (y de Vico), para encauzarlas en realidad hacia el irracionalismo, James declara una guerra abierta a estas tradiciones de los países anglosajones.”

La mitomanía no se manifiesta nunca en James con un contenido tan claro como en un Nietzsche, por ejemplo, quien en su teoría del conocimiento y en su ética revela, por lo demás, muchos rasgos pragmáticos, pero el norteamericano sienta uña base epistemológica y hasta proclama un deber moral que permite y obliga a todos los Babbits¹ a crear o aceptar en todos los órdenes de la vida los mitos que les convengan para su uso personal, los que más útiles les parezcan: el pragmatismo se encarga de tranquilizar, en este punto, su conciencia intelectual. Por su misma carencia de contenido y su superficialidad, el pragmatismo es una especie de bazar de ideologías, el que necesitaba cabalmente la Norteamérica de la anteguerra con su perspectiva de una prosperidad y una seguridad ilimitadas.”

¹ Sinclair Lewis, Babbitt

la obra de Bergson radica en haber descubierto una imagen del mundo que, por debajo de la cautivadora apariencia de una movilidad viva, viene a restaurar en realidad el estatismo reaccionario.”

Mientras que la mayoría de los anteriores ideólogos reaccionarios de Francia dirigían casi siempre estos tiros en nombre del realismo y el ultramontanismo, lo que los condenaba de antemano a influir solamente en los círculos decididamente reaccionarios, la filosofía bergsoniana apela ahora también a los intelectuales descontentos de la corrupción capitalista de la Tercera República que comienzan a orientarse también, en la izquierda, hacia el socialismo.”

En este sentido, podemos decir que Bergson ejerció en Francia, durante el período de crisis, a finales del siglo XIX y comienzos del XX (affaire Dreyfus, etc.), una influencia semejante a la de Nietzsche en Alemania, por los días de la derogación de la ley contra los socialistas. La diferencia estriba también aquí en que la filosofía irracionalista de la vida de Nietzsche era un llamamiento franco a la actividad antiimperialista reaccionaria, antidemocrática y antisocialista, mientras que Bergson no proclamaba abiertamente estas metas, sino que se limitaba a predicarlas bajo una forma ideológica general, y hasta adoptando una posición neutralista.”

El tardío desarrollo del capitalismo alemán y la instauración de la unidad nacional bajo la forma reaccionario-aristocrática del imperio bismarckiano trajeron, incluso, como consecuencia el que la sociología, como ciencia típica del período apologético de la burguesía, sólo pudiera imponerse en Alemania a duras penas, después de vencer los grandes obstáculos interpuestos en su camino por la ideología de los vestigios feudales.”

La deseconomización de la sociología entraña, al mismo tiempo, su deshistorización: de este modo, pueden los criterios determinantes de la sociedad capitalista —expuestos bajo una deformación apologética— presentarse como categorías ‘eternas’ de toda sociedad en general. Y no creemos que valga la pena pararse a demostrar que semejante metodología no persigue otro fin que el de hacer ver, directa o indirectamente, la imposibilidad del socialismo y de toda revolución.”

Entre la muchedumbre temática casi inabarcable de la sociología occidental, destacaremos aquí solamente dos motivos, muy importantes para el desarrollo filosófico. Uno de ellos determina la aparición de una ciencia especial, la ‘psicología de las masas’. Su representante más caracterizado, Le Bon, contrapone, brevemente resumido su pensamiento, la psicología de la masa, como la de lo puramente instintivo y bárbaro de la racionalidad, al pensamiento civilizado del individuo. Por tanto, cuanto más influyan las masas en la vida pública, más en peligro se hallarán los resultados del desarrollo cultural de la humanidad. Y, al paso que estas doctrinas llaman a la lucha contra la democracia y el socialismo en nombre de la ciencia, otro destacado sociólogo del período imperialista, Pareto, entona un himno consolatorio inspirado en la misma sociología. Si la historia de todos los cambios sociales —diremos, resumiendo también muy someramente su pensamiento— no es más que el relevo de una élite vieja por otra nueva, podemos llegar a la conclusión de que los fundamentos ‘eternos’ de la sociedad capitalista están sociológicamente a salvo y no hay ni que hablar de un tipo fundamentalmente nuevo de la sociedad, de la sociedad socialista.”

Una posición especial ocupa en la filosofía y la sociología occidentales G. Sorel. Lenin le llamó una vez, de pasada, ‘el conocido confusionista’. Y con toda razón. En él se mezclan y confunden, en efecto, las premisas y las conclusiones más burdamente contradictorias entre sí.” “Acepta, tanto en el terreno económico como en el filosófico, la revisión bernsteiniana de Marx.”

Por eso, cuando su odio y su desprecio pugnan por cobrar expresión, el resultado no puede ser otro que un salto irracionalista a lo totalmente desconocido, a la nada pura. Lo que Sorel llama ‘proletario’ no es más que la negación abstracta de todo lo burgués, sin contenido concreto alguno.” “La intuición bergsoniana, el irracionalismo de la durée réelle, cobra en él, por tanto, el acento de una utopía de la más acabada desesperación. Y esta carencia abstracta de todo contenido se expresa, cabalmente, en el mito soreliano [da greve geral].”

el mito sin contenido forjado por él, se halla totalmente al margen de la realidad social tangible, y no es otra cosa que un salto estático al reino de la nada.”

Y si el realismo de Sorel no fue más que un episodio, no cabe duda de que no puede considerarse ya como algo puramente episódico el que, al producirse la gran crisis revolucionaria, al final de la primera Guerra Mundial, pudiera este confusionista entusiasmarse simultáneamente por un Lenin, un Mussolini y un Ebert.” “El mito de Sorel es algo tan exclusivamente emocional y carente de contenido, que podía convertirse sin esfuerzo alguno en el mito demagógicamente explotado por el fascismo. Cuando Mussolini dice: ‘Hemos creado nuestro mito. El mito es una fe, una pasión. No es necesario que sea una realidad. Lo que le infunde realidad es el hecho de que estimula, da fe e inculca valor’, estamos oyendo hablar al mismo Sorel”

CAPÍTULO I. ACERCA DE ALGUNAS CARACTERÍSTICAS DEL DESARROLLO HISTÓRICO DE ALEMANIA

La idea de que el movimiento religioso de la Reforma se halla íntimamente relacionado con el proceso histórico del capitalismo no es, ni mucho menos, patrimonio exclusivo de los marxistas, sino que constituye moneda circulante y hasta un lugar común entre los sociólogos burgueses, desde Max Weber y Troeltsch. Sin embargo, la forma occidental, calvinista de la Reforma se convirtió en bandera de las primeras grandes revoluciones burguesas, las de Holanda e Inglaterra, en la ideología predominante del primer período del auge capitalista, al paso que, en Alemania, al imponerse el luteranismo, predicó y transfiguró religiosamente la sumisión al absolutismo de los pequeños Estados, dando un fondo espiritual, una base moral, al atraso económico, social y cultural de Alemania.”

El particularismo puramente feudal fue sustituido por un feudalismo modernizado: los pequeños príncipes, como vencedores y usufructuarios de las luchas de clases, fueron los encargados de estabilizar la desmembración de Alemania.”

Los poderosos Estados nacionales (España, Francia, Inglaterra), la dinastía de los Habsburgos en Austria, de vez en cuando, transitoriamente, algunas grandes potencias incipientes como Suecia y, desde el siglo XVIII, la Rusia zarista, disponen a su antojo acerca de los destinos del pueblo alemán. Y, como Alemania, objetivo de la política de estos países, es, al mismo tiempo, un botín útil para ellos, procuran mantener la desmembración nacional del país.”

Napoleón logró encontrar partidarios y aliados en el occidente y el sur de Alemania, y en parte también en la Alemania central (en Sajorna). Y se dio cuenta de que esta alianza —la Confederación del Rin— sólo podría llegar a adquirir cierta vitalidad a condición de que se encauzase, por lo menos, la liquidación del feudalismo en los Estados adheridos a ella. Esta obra se lleva a cabo, en efecto, en gran escala, en los territorios del Rin, y en proporciones mucho más modestas en los demás Estados de la Confederación renana.”

Pero, como el poder de Napoleón no bastaba para convertir a toda Alemania en una dependencia del Imperio francés, lo único que con ello se consiguió fue acentuar y ahondar todavía más la desmembración nacional. Los extensos sectores del pueblo sentían la dominación napoleónica como una humillante opresión extranjera, contra la que se desató, sobre todo en Prusia, un movimiento popular de carácter nacional, que culminó en las llamadas guerras de liberación.”

Los ideólogos progresivos más descollantes de la época, sobre todo un Goethe y un Hegel, no recatan sus simpatías por la unificación napoleónica de Alemania, por la liquidación de los vestigios feudales a cargo de Francia. Y a la problemática interior de semejante concepción responde el hecho de que el concepto de nación palidezca, en estos pensadores, hasta convertirse en un concepto puramente cultural, como se revela con mayor claridad que en ningún otro lugar en la Fenomenología del espíritu.”

Fácilmente se comprende que, al plantearse de otro modo el problema central de la revolución democrático-burguesa en Alemania, tenía que traer consigo todo un cúmulo de circunstancias desfavorables. La revolución alemana veíase obligada a arrancar de cuajo instituciones que en Francia, por ejemplo, habían ido siendo minadas y socavadas por varios siglos de luchas de clases; y tenía que instaurar de golpe, de la noche a la mañana, órganos e instituciones nacionales que en Inglaterra o en Rusia habían sido producto de un proceso histórico de varios siglos de duración.”

La existencia especial de Prusia constituyó siempre, objetivamente, el mayor de los obstáculos para la verdadera unidad nacional y, sin embargo, esta unidad se lleva a cabo gracias a las bayonetas prusianas. Y, desde las guerras de liberación hasta la creación del Imperio alemán, no dejó de torturar a los revolucionarios burgueses la pregunta desconcertante y desorientadora de si la unidad nacional se alcanzaría con ayuda del poder militar de Prusia o, por el contrario, mediante su destrucción.” “para ciertos sectores decisivos de la burguesía alemana, especialmente para la de Prusia, ofrecíase el camino más cómodo del compromiso de clases, que permitía sustraerse a las consecuencias plebeyas extremas de la revolución democrático-burguesa y les brindaba, por tanto, la posibilidad de alcanzar sus objetivos económicos sin necesidad de revolución, aunque fuese a costa de renunciar a la hegemonía política en el nuevo Estado.”

el postulado de la unidad nacional como problema central de la revolución burguesa presupone por parte de las masas plebeyas un grado de conciencia y de sensibilidad mucho más alto que el problema campesino, por ejemplo, en el que saltan incomparablemente más a la vista las contradicciones económicas entre las diversas clases”

La posibilidad de que el patriotismo revolucionario se trueque en chovinismo contrarrevolucionario es más factible aquí que en otras transformaciones democrático-burguesas”

Y huelga decir que siempre se encuentran pretextos plausibles para mantener a las masas, incluso a veces a las masas de sentimientos democrático-revolucionarios, alejadas de estas decisiones de ‘política exterior’, envolviéndolas en las redes de un ciego chovinismo (francofobia de 1870).” Resta claro que para a burguesia alemã (prussiana e de outros estados futuramente alemães), era prioritária a criação da Alemanha, à solidariedade internacional da burguesia, fortalecendo assim as relações do Capital.

La Renania, la región más adelantada de Alemania tanto en lo económico como en lo social, aunque formaba parte de Prusia, constituía una especie de cuerpo extraño dentro de ella, se hallaba lejos del centro de las decisiones políticas, del Berlín cortesano y pequeño-burgués y, habiendo destruido allí la dominación napoleónica los últimos restos del feudalismo, se movía por intereses inmediatos muy distintos de los que animaban a las partes rezagadas de la verdadera Prusia, que seguía conservando su estructura marcadamente feudal.”

La Asamblea Nacional celebraba sus sesiones en Francfort, Colonia era el centro de la democracia revolucionaria. Las luchas decisivas libradas en Berlín y en Viena seguían un curso espontáneo, carentes de una clara dirección ideológica, y después de las derrotas infligidas al movimiento democrático en las capitales, no resultó difícil aplastar también, una por una, las acciones que surgieron en Dresde, en el Palatinado, en Basilea y en otros lugares.”

También Federico Guillermo IV era austrófilo, sentía mayor entusiasmo por Austria que por su propio Estado; y, sin embargo, bajo su reinado, siguió inconteniblemente su curso la fusión de intereses de los Estados alemanes, con excepción de Austria, con Prusia. Aunque después de 1851 los Estados del centro de Alemania habrían destruido de buena gana a Prusia, ninguno se atrevió a hacer saltar la Liga aduanera, pues ya no podían deshacerse de estos lazos.” Treitschke

Y esta situación, nacida del retraso en el desarrollo capitalista de Alemania, donde existía ya un proletariado que actuaba por su cuenta, pero que no estaba aún en condiciones de influir decisivamente en los acontecimientos (como el de Rusia en 1917), vino a complicarse todavía más con la influencia de los acontecimientos internacionales de la lucha de clases. Aunque la revolución de Febrero en París ayudó, de una parte, a desencadenar la revolución en Berlín y en Viena, de otra parte la enconada lucha de clases que allí se libraba entre la burguesía y el proletariado asustaba a la burguesía alemana y contribuía con ello a acelerar decididamente la tendencia a la transacción con los ‘viejos poderes’” “Faltó aquí, desde el primer momento, aquella irresistible unidad del pueblo antifeudal que había dado su empuje a la Revolución francesa” “Podemos decir que el año de 1848 fue el 1789 de los alemanes; sin embargo, la correlación entre la burguesía y las clases bajas de Alemania correspondía más bien a las condiciones francesas de 1830 y 1848 que a las de 1789.”

En la Revolución francesa, sobre todo, asistimos a una trayectoria que va hasta los límites extremos de la pura democracia burguesa (1793-94); la lucha contra el radicalismo plebeyo de izquierda significa, por tanto, simplemente la reacción contra el intento de llevar la revolución más allá de dichos límites.” “En Alemania, por el contrario, y no sólo en 1848, sino también en 1918, la lucha inicial contra el radicalismo democrático-proletario de izquierda muestra la tendencia a dejar en pie, intacto o con reformas no esenciales y puramente externas, todo lo posible del viejo orden, bajo las formas de la democracia engendrada por la revolución.”

“‘absorción de Prusia en el seno de Alemania’ o ‘prusianización de Alemania’. La derrota de la revolución de 1848 hizo que ambos problemas se resolvieran en el segundo sentido.”

En Francia, el bonapartismo es un retroceso reaccionario, al comienzo del cual aparece la derrota de Junio del proletariado francés, cuyo ignominioso descalabro habrá de conducir, más tarde, a la gloriosa Comuna de 1871. Y, con la Tercera República, Francia se encamina de nuevo por los derroteros normales del desarrollo democrático-burgués. La Alemania bismarckiana es, en muchos aspectos, como certeramente señala Engels, una copia de la Francia bonapartista. Pero el propio Engels hace constar, al mismo tiempo, categóricamente, que la ‘monarquía bonapartista’, en Prusia y Alemania, representó objetivamente un progreso con respecto a la situación anterior a 1848, puesto que, dentro de los marcos de aquel régimen, se veían satisfechas las exigencias económicas de la burguesía, abriéndose más anchos cauces al desarrollo de las fuerzas productivas. Ahora bien, estos progresos económicos se lograron sin que mediara una revolución burguesa victoriosa”

El pueblo más gobernable del mundo son los alemanes…, en el sentido de un pueblo activo y dinámico, con una habilidad y una inteligencia superiores en general a lo corriente y con una tendencia crítica bastante desarrollada para todo lo que sea razonar; pueblo, sin embargo, que, en lo tocante a los asuntos públicos, no está habituado, ni tampoco lo quiere, a obrar espontáneamente sin las órdenes de la superioridad o en contra de ellas y que, por tanto, se siente perfectamente ensamblado y casi actúa bajo la dirección de la autoridad como si obrase por su propia voluntad colectiva. Y esta aptitud para dejarse organizar, unida a aquellas excelentes cualidades, ofrece en realidad un material extraordinariamente bueno para cualquier organización, pero sobre todo para la de tipo más puro que es la militar.” Hugo Preuss

La ‘política realista’ y sin principios de Bismarck contribuyó en mucho, con sus éxitos iniciales (hasta la fundación del Imperio), al desarrollo de este irracionalismo; la esterilidad y los fracasos de la política bismarckiana de allí en adelante se consideran como una ‘tragedia’ irracional, cuando no se las convierte por arte de magia en otros tantos éxitos, logrados mediante el aprovechamiento ‘genial’ de ‘constelaciones’ irracionales por el ‘genio’ del ‘político realista’. El período del imperialismo alemán franco y descarado del reinado de Guillermo II es explicado por sus adoradores como obra de la ‘genial personalidad’ del emperador y por sus críticos como resultado de la desaparición de Bismarck sin haber dejado un sucesor digno de él.”

Cierto es que ya entonces nació también —en el romanticismo y en sus productos accesorios— aquella idealización del atraso alemán que, para defender esta posición, se veía obligada a interpretar de un modo radicalmente irracional la marcha del mundo, combatiendo el concepto del progreso como una concepción supuestamente superficial, trivial y errónea. Nadie fue tan allá, en este punto, como Schopenhauer; y ello explica la falta total de influencia de este filósofo antes de 1848 y la influencia mundial alcanzada por él, después de derrotada dicha revolución.”

en el período imperialista, vemos cómo el capitalismo alemán deja atrás al inglés, que hasta ahora marchaba a la cabeza en Europa; y Alemania se convierte —junto a los Estados Unidos— en el país capitalista más desarrollado y típico del mundo. Pero, a la par con ello, se afianza, como hemos visto, su estructura social y política democráticamente atrasada (régimen agrario, pseudoparlamentarismo, ‘gobierno personal’ del emperador, supervivencias del régimen territorial de los pequeños Estados, etc.).”

Lassalle, con quien comenzó el movimiento de masas de la clase obrera alemana después de la revolución de 1848, se hallaba ganado por la influencia ideológica de la tendencia bonapartista imperante, en un grado mucho mayor que el que registran las historias del movimiento obrero de Alemania.”

Al convertirse Alemania en una gran potencia capitalista, el reparto del mundo colonial tocaba ya a su fin, lo que hacía que la Alemania imperialista, si quería llegar a adquirir un imperio colonial a tono con su poderío económico, sólo pudiera lograrlo por medio de la agresión, arrebatando a otros sus colonias.”

Una mezcla característica de una actitud crítica certera y tendencias confusas y reaccionarias podemos observarla también en Bernard Shaw. Pero la amalgama más complicada de estas tendencias y la más influyente, durante algún tiempo, la personifica G. Sorel, el ideólogo del sindicalismo.”

Y también en Thomas Mann podemos observar, mutatis mutandis, una tendencia parecida. En sus Reflexiones de un apolítico, los aspectos legítimos de esa crítica de la democracia burguesa aparecen todavía encubiertos y desfigurados por un anticapitalismo romántico a la alemana. Cuando, ya en el período de Weimar, Thomas Mann se orienta realmente por el camino democrático, vemos cómo su actitud escéptica ante la democracia burguesa occidental comienza a producir frutos sazonados en su obra, por ejemplo, en la figura de Settembrini en La montaña mágica, en la que la crítica irónica de la típica limitación de horizontes de la democracia burguesa y de su incapacidad total para resolver los problemas fundamentales de la sociedad moderna, se combina con la constante afirmación del relativo sentido progresivo de Settembrini, en comparación con las ideas mistificadoras prefascistas de Naphta y con la inercia política de Hans Castorp.”

El hundimiento del sistema guillermino en la primera Guerra Mundial imperialista y la instauración de la república de Weimar no traen tampoco consigo ningún cambio radical en cuanto a la democratización de Alemania ni en cuanto a la creación de tradiciones democráticas profundamente arraigadas en las grandes masas, aun fuera del proletariado con conciencia de clase. En primer lugar, esta democratización política del país no se debe tanto a la plenitud interior de las fuerzas del pueblo como a un descalabro militar; amplios círculos de la burguesía alemana aceptan la república y la democracia, en parte como algo inevitable y forzoso, y en parte porque esperan de ellas ventajas de orden político exterior, condiciones de paz más favorables logradas con ayuda de Wilson, etc.”

De aquí que la república de Weimar fuese, en lo esencial, una república sin republicanos, una democracia sin demócratas, como lo había sido —claro está que en circunstancias históricas completamente distintas— la república francesa entre los años 1848 y 1851.”

En estas circunstancias, nada tiene de extraño que las masas populares, que, como hemos visto, no habían recibido nunca una educación democrática y en las que la tradición democrática no tenía la menor raíz, se sintieran en seguida profundamente desengañadas de la democracia y se apartaran relativamente pronto de ella. Y este proceso se aceleró y ahondó de un modo especial, porque la democracia de Weimar se vio obligada a aceptar y a llevar a la práctica la más profunda humillación nacional sufrida por Alemania desde los tiempos napoleónicos, la paz imperialista de Versalles. Para las masas populares, no educadas en la democracia, la república de Weimar era, pues, el órgano ejecutivo de esta humillación nacional, en contraste con los tiempos de grandeza y expansión nacional, que iban unidos para ellas a los nombres de Federico II de Prusia, Blücher y Moltke, es decir, a los recuerdos monárquicos y autocráticos.”

No obstante todo esto, es un hecho que las intentonas descaradas de restauración de la monarquía de los Hohenzollern fracasaron (revuelta de Kapp, en 1920). El partido que encabezaba esta restauración del partido ‘nacional-alemán’, no llegó a convertirse nunca en un partido de masas verdaderamente grande y decisivo, a pesar de que sus representantes seguían conservando la mayoría de sus puestos en la administración civil y militar, al amparo de las tendencias antiproletarias y antirrevolucionarias de la república de Weimar.”

Se trata, pues, de esbozar en estas consideraciones preliminares los rasgos ideológico-sociales que hicieron posible la cruzada triunfal del fascismo en Alemania, de un modo tan vergonzosamente rápido y más vergonzoso todavía por lo duradero; de señalar brevemente cómo el fascismo alemán brotó, bajo la acción de una cierta necesidad, de la trayectoria anterior del país, apuntando al mismo tiempo en qué consisten sus cualidades específicamente nuevas y por qué, al mismo tiempo, estas características nuevas no representaban, en realidad, más que una exaltación cualitativa de tendencias ya existentes con anterioridad.”

En los sectores de ideas revolucionarias, de izquierda, de la clase obrera, sobre todo, va afianzándose una actitud de hostilidad frente al sistema weimariano, que se plasma al caer asesinados los más grandes héroes del movimiento revolucionario alemán, Carlos Liebknecht y Rosa Luxemburg.”

Claro está que, dada la especial receptividad de la burguesía alemana para todo lo que fuese irracionalismo, en la época que media entre las dos guerras mundiales, tenía que contribuir no poco a ‘educarlo’ en este sentido el irracionalismo tradicional. Pero, si queremos comprender socialmente la difusión vehemente y en masa de la nueva variedad, de la variedad fascista del irracionalismo, tenemos que fijarnos en algunos nuevos fenómenos ideológico-sociales.”

Y es precisamente en este sector de gentes, que han recibido del reformismo su educación teórica y práctica, donde la crisis abre la posibilidad de que se dejen arrastrar de buena gana, en su concepción del mundo, por las modernas tendencias del antirracionalismo, del desprecio a la razón y a la ciencia, para entregarse de lleno a la milagrería del mito.

No quiere esto decir, naturalmente, que estos jóvenes obreros, amargados y desesperados, se conviertan en lectores y admiradores de Nietzsche o Spengler. Pero, como en las masas la contraposición entre la inteligencia y el sentimiento parecía brotar de la vida misma, necesariamente tenía que manifestarse en ellos, también desde el punto de vista ideológico, la actitud de asimilación de esta doctrina.”

Cuando, antes de la primera guerra imperialista mundial, se era pesimista, sobre todo en relación con la cultura, esta actitud tenía un carácter de quietud contemplativa, sin la menor mira de una posible acción; sintiendo el individuo asegurada su propia existencia, en lo material y en lo social, espiritual y humanamente, aquellas actitudes filosóficas podían mantenerse en el plano de lo puramente teórico, sin llegar a influir esencialmente en la conducta, en la posición interior de vida de los interesados. Pero la cosa cambia al cesar la sensación de ‘seguridad’: el peligro constante en que se hallan tanto la existencia interior como la exterior, hace que este pesimismo irracionalista se trueque en algo práctico.”

Hitler y Rosenberg se encargaron de llevar a la calle, desde la cátedra, el salón intelectual y el café, todo lo que encontraron de pesimismo irracional en la trayectoria de la filosofía que va desde Nietzsche y Dilthey hasta Heidegger y Jaspers.”

CAPÍTULO II. LA FUNDAMENTACIÓN DEL IRRACIONALISMO EN EL PERÍODO DE UNA A OTRA REVOLUCIÓN (1789-1848)

La tendencia que señalamos se acusa con mayor claridad todavía en el entronque entre la guerra imperialista y las ciencias naturales. De una parte, esto provoca un desarrollo superior y a saltos de determinados aspectos técnicos; de otra parte, las mismas tendencias vienen a acentuar la crisis general de la física moderna, metiendo a ésta, como ciencia teórica, cada vez más en el atolladero.”

La posibilidad científica de explicar el universo por sí mismo se agranda cada vez más, y en nuestros días se halla a punto de alcanzar su cúspide, al acercarse nuestros conocimientos a las transiciones concretas entre la naturaleza orgánica y la inorgánica. Las hipótesis astronómicas de Kant-Laplace, los descubrimientos de la geología, el darwinismo, el análisis de la sociedad primitiva por Morgan, la teoría establecida por Engels sobre el papel del trabajo en la transformación del mono en hombre, la teoría de Pavlov acerca de los reflejos condicionados e incondicionados y del sistema secundario de señales, el desarrollo del darwinismo por Mitchurin-Lysenko, las investigaciones sobre el nacimiento de la vida por Oparin y Lepechínskaia, etc., son algunos de los jalones más importantes que señalan este camino.”

En este sentido, podemos considerar a ciertas figuras de la etapa de desarrollo a que nos referimos, como la de Pascal en relación con el cartesianismo o la F.H. Jacobi con respecto a la Ilustración y a la filosofía clásica alemana, como precursores del moderno irracionalismo.”

Pascal hace una ingeniosa y aguda descripción crítica de la sociedad formada por la nobleza cortesana y de las consecuencias morales nihilistas que necesariamente se desprenden de los claros signos iniciales de descomposición. Estas páginas de Pascal presentan no pocos puntos de afinidad con las de La Rochefoucauld y La Bruyére. Pero, mientras que estos autores abordan valientemente los problemas morales, Pascal sólo los plantea para crear un estado de espíritu a tono con su tiempo que le sirva de trampolín para dar el salto mortal a lo religioso. Mientras que en La Rochefoucauld y en La Bruyére, aunque bajo una forma puramente aforística o descriptiva-razonadora, nos encontramos con una notable aproximación a la dialéctica de la moral en el seno de la naciente sociedad capitalista, en Pascal estas contradicciones se presentan de antemano como insolubles para la vida humana sobre la tierra, como síntomas del desamparo y la soledad desesperados e incurables del hombre atenido a sí mismo en un mundo abandonado por Dios.”

Así pues, lo que hace de Pascal uno de los antepasados del irracionalismo moderno no es tanto el contenido que afirma como su método, la fenomenología aforística de la vivencia religiosa de la desesperación.”

en Kierkegaard, domina hasta tal punto la fenomenología de la desesperación, que la tendencia hacia su consecución y superación religiosas, modifica decisivamente, contra la voluntad del propio Kierkegaard, el objeto de la intención religiosa; es decir, lleva a una desintegración de los contenidos religiosos, que convierte las tendencias cristianas, muy marcadamente, en algo puramente optativo, postulativo, acercando toda su filosofía a un ateísmo religioso, a un nihilismo existencialista.”

Aunque Burke no tuviera nada de romántico, de él arranca, indudablemente, el seudohistoricismo romántico: la demolición del desarrollo histórico, del progreso histórico, en nombre de una concepción supuestamente más profunda, irracionalizada, de la historicidad.”

la mística de Jacobo Böhme, cada vez más de moda bajo el romanticismo, comienza a ejercer sobre Schelling una acusada influencia

Es absurdo para el hombre pensar o esperar que pueda surgir un día un Newton que pueda hacer comprensible el nacimiento de un tallo de hierba con arreglo a leyes naturales no ordenadas por ninguna intención…” Kant

Como es natural, Schelling se percata con relativa claridad de la diferencia y el antagonismo entre la lógica formal y la lógica dialéctica, entre el pensamiento metafísico y el pensamiento dialéctico. Dice, refiriéndose a la primera: ‘Es, por tanto, una doctrina totalmente empírica, que se representa como absolutas las leyes del entendimiento común y corriente, por ejemplo la de que de dos conceptos contrapuestos entre sí como contradictorios sólo puede corresponder uno a cada ser, lo que es perfectamente cierto en la esfera de lo finito, pero no en el plano de la especulación, que arranca siempre de la equiparación de los términos contrapuestos.’

Claro está que, al abandonar Schelling, a la entrada de su verdadero santuario, el camino que podía conducirle a sus descubrimientos y a su exposición racionales, el camino de la lógica dialéctica, sólo tenía ya a su disposición las herramientas de la lógica formal, que —y no de un modo casual, ni mucho menos—, mediante un tratamiento subjetivista y arbitrario de los problemas, suscitaban en él la apariencia de este poder genial de la intuición. Y no deja de ser significativo el importante papel que la analogía desempeña, en el desarrollo práctico de la Lógica de la filosofía del joven Schelling.”

Não há irracionalismo dialético?

Precisamente por eso es la Fenomenología una obra dirigida esencialmente contra Schelling. Y, de una manera bastante destacada, contra el aristocratismo de su teoría del conocimiento.”

El carácter declarativo de la filosofía de Schelling y el modo brusco y a saltos como se aparta de todo lo que sean conceptos, no permite hablar de una fundamentación filosófica, en este autor.”

Esta objetividad general de la intuición intelectual, generalmente reconocida y que no puede descartarse por medio de ninguna negación, es el arte mismo. Pues la intuición estética es, cabalmente, la intuición intelectual objetivada.” Schelling

El arte es lo más alto para el filósofo, porque abre, ante sus ojos, por así decirlo, el sagrario en el que arde, fundido como una llama perenne y originaria, lo que vive por separado en la naturaleza y en la historia, lo que eternamente se esfumará en la vida y en la conducta. La idea que el filósofo se forma artificialmente de la naturaleza es, para el arte, la idea originaria y natural.”

Y estas posiciones aristocráticas aparecen todavía más acusadas y cobran un carácter más abiertamente reaccionario en la filosofía de Schopenhauer que en la del joven Schelling. Más adelante, veremos cómo esta tendencia se acentúa todavía más en Nietzsche y en los filósofos del período imperialista que se hallan bajo su influencia.”

Poco después, veía la luz su obra titulada Filosofía y religión (1804), que marca el cambio de rumbo manifiesto de su carrera de pensador y abre su segundo período, inequívocamente reaccionario. El nuevo sesgo consiste ‘sencillamente’ en que, a partir de ahora, el ‘organon’ de la filosofía no es ya el arte, sino la religión.”

Esta forma de la filosofía hegeliana llegó a ser la predominante en Alemania, principalmente en Prusia. Cierto es que este predominio sólo llega hasta los días de la revolución de Julio. Al estallar en Francia la revolución de Julio, Alemania entra en una nueva etapa de la lucha de clases, cuyo reflejo filosófico tenía necesariamente que hacer estremecerse, primero el sistema de Hegel y, después, su método dialéctico idealista. Este proceso de desintegración del hegelianismo se inicia ya en vida del propio filósofo, en la controversia mantenida por Hegel acerca de la revolución de Julio, con Eduard Gans, que hasta entonces había venido siendo su discípulo fiel.”

La ideología de la Restauración aspira a la vuelta al antiguo régimen prerrevolucionario y algunos de sus portavoces sueñan, incluso, con un retorno a la Edad Media. Nadie expresa con tanta claridad esta tendencia como Novalis, en un ensayo titulado Europa y la cristiandad.”

Restáuranos, Señor, en toda su plenitud,

nuestro Viejo Sacro Romano Imperio,

sácanos del desván los trastos apolillados,

con todo su boato sempiterno.

Devuélvenos, ¡oh, Señor!, cueste lo que costare,

nuestra querida y verdadera Edad Media,

la necesitamos, y queremos que la salves

de los embates de esta feroz tormenta.

De esos tristes caballeros de polainas

de ese repugnante conglomerado

de gótica locura y de mentira moderna,

que no es carne ni es tampoco pescado.

Arroja a palos. Señor, a esos comediantes

y clausura la escena del teatro

en que tan mal parodian las épocas pasadas…”

Heine

con Nietzsche comienza la verdadera lucha defensiva del irracionalismo burgués contra las ideas socialistas.”

A SUPER TRÍADE: “Como es natural, esta capacidad de anticiparse a su tiempo revela cierto rango en el plano del pensamiento. Y no puede dudarse que tanto Schopenhauer como Kierkegaard y Nietzsche poseen considerables dotes filosóficas: una alta capacidad de abstracción, y no en un sentido puramente formalista, sino como la capacidad para reducir a conceptos los fenómenos de la vida, para tender un puente especulativo entre la vida directa y el pensamiento más abstracto, para dar relieve filosófico a los fenómenos del ser que en su tiempo no existían más que como gérmenes, como tendencias que apenas apuntaban y que sólo décadas más tarde habrían de convertirse en síntomas generales de un período.”

Es un gran burgués, por oposición a la condición pequeño-burguesa de éstos, que en un Fichte desciende casi hasta la situación semiproletaria. Esto hace que Schopenhauer no se vea obligado a recorrer el acostumbrado camino de sufrimientos del intelectual alemán (a ganarse la vida como preceptor, etc.), sino que pase gran parte de su juventud viajando por toda Europa. Y, tras un breve período de meritorio comerciante, lleva una tranquila vida de rentista, en la que sus relaciones con la universidad —desempeño de una cátedra en Berlín— no tienen tampoco más que una importancia puramente episódica.”

(Y no deja de ser significativo el hecho de que también Kierkegaard y Nietzsche gozaran, en muchos aspectos, de una independencia de rentistas semejante a la de Schopenhauer.)”

En la magnífica película soviética Chapaiev, la figura del general contrarrevolucionario, hombre zoológicamente cruel, mima y acaricia a un canario, al que se considera cósmicamente unido —al modo auténticamente schopenhaueriano—, y se sienta al piano, en sus horas de ocio, a tocar sonatas de Beethoven, cumpliendo por tanto con todos los ‘sublimes’ postulados de la moral de Schopenhauer. Y el propio filósofo, como hemos visto, era en lo personal un ejemplo elocuente de esta moral predicada por él.”

el mundo es, para ellos, un ‘fin en sí’ y, por tanto, se halla por sí mismo, es decir, en cuanto a su constitución natural, perfectamente organizado y es la verdadera morada de la felicidad. Los gigantescos males del mundo que claman en contra de eso se los atribuyen por entero a los gobiernos: si éstos cumplieran con su deber descendería el cielo sobre la tierra, es decir, todo el mundo podría, sin el menor esfuerzo, comer y beber hasta hartarse, propagarse y reventar, pues no es otra la paráfrasis de su ‘fin en sí’ y la meta del ‘progreso infinito de la humanidad’, que ellos no se cansan de propagar en pomposas frases.” Schopenhauer, Parerga e Paralipomena

el bestialismo (al que ciertas gentes llaman humanismo)”

(*) “Se equivoca, pues, Mehring al considerar a Schopenhauer como un ‘librepensador’”.

Por oposición a Goethe, con el que parece mostrarse de acuerdo en todos los problemas, es, en el campo de las ciencias naturales, un admirador de Linneo y de Cuvier y no se da por enterado de los intentos de sus grandes coetáneos de descubrir un desarrollo histórico en la naturaleza.”

La nada, como perspectiva del pesimismo, como horizonte de vida, no puede impedir en modo alguno al individuo, según la ética schopenhaueriana, ya expuesta, llevar una vida contemplativa placentera, ni siquiera estorbarle a que lo haga. Por el contrario. El abismo de la nada, el fondo sombrío de la carencia de sentido de la existencia, es como el condimento picante que da sabor y encanto a este goce de la vida. Goce que aún se realza y condimenta por el hecho de que el sentido aristocrático fuertemente marcado de la filosofía schopenhaueriana a que aludíamos eleva a sus partidarios —en su imaginación— muy por encima de aquella chusma miserable cuya limitada inteligencia la lleva a luchar y a sufrir por el mejoramiento de la situación social.”

La filosofía de Kierkegaard, como la de Schopenhauer y la de Nietzsche, tardó en adquirir resonancia mundial. No se puso de moda hasta llegar al período del imperialismo o, más exactamente, entre la primera Guerra Mundial y la segunda. Cierto es que Kierkegaard no era, en su patria y durante su actuación como escritor, una figura tan ignorada, ni mucho menos, como la de Schopenhauer en la Alemania de antes de 1848. Sus primeras obras importantes, las únicas decisivas desde el punto de vista filosófico, las obras publicadas bajo seudónimo, produjeron en seguida cierta conmoción, y tampoco careció de ciertos elementos sensacionales su actitud franca y abierta posterior en contra de la Iglesia protestante oficial. Algunas décadas más tarde, llegó a ser, incluso, temporalmente, decisiva su influencia en los países escandinavos. No sólo tenemos un ejemplo de ello en el poema dramático de Ibsen titulado Brand, sino que su influencia se percibe también en la literatura escandinava posterior. (Bastará con citar, en apoyo de ello, la novela de Pontoppidan, La tierra prometida.)”

Su gran lucha filosófica va dirigida contra Hegel, que también en la Dinamarca de aquel tiempo representaba la corriente dominante en filosofía, y en estrecha relación con ello combate también Kierkegaard, constantemente, a Goethe. Su pensamiento presenta muchos puntos de afinidad con los románticos alemanes, con Schleiermacher y con Baader, se traslada ex profeso a Berlín para seguir las lecciones del viejo Schelling y, aunque le producen un profundo desengaño después de la primera sensación arrolladora de entusiasmo, no dejan de imprimir una honda huella en su mundo de pensamientos la nueva posición filosófica de Schelling y su modo de criticar a Hegel.”

De entre la copiosa literatura de esta época, sólo nos referiremos, por vía de ejemplo, a un autor, a la crítica contra Hegel de Adolf Trendelenburg. No sólo porque este autor presenta, relativamente, con la mayor claridad la situación del problema para nosotros, aquí, central, sino, además, porque Trendelenburg llegó a ejercer, como éste mismo reconoce, una gran influencia sobre Kierkegaard.”

Su ajuste de cuentas con la dialéctica hegeliana y su liquidación de la dialéctica es, intrínsecamente, tan completa como la de Schopenhauer, con la diferencia de que éste califica la dialéctica, en bloque, como una ‘charlatanería’, mientras que Kierkegaard le opone, aparentemente, otra que se presenta con la arrogante pretensión de ser una dialéctica más alta, la llamada dialéctica ‘cualitativa’, pero de la que se ha procurado extirpar radicalmente todos los criterios decisivos que forman el método dialéctico.”

Kierkegaard se esfuerza aquí, al igual que en otros lugares, en presentar la dialéctica espontánea de los griegos como único modelo, valedero también y decisivo para el presente, lo que equivale a tratar de anular históricamente todos los progresos logrados por la dialéctica en la filosofía clásica alemana, y principalmente en Hegel.”

Se alguém me perguntasse ‘como você consegue ler um autor de que discorda veementemente ao longo de 700 páginas?’, eu responderia que sempre que Lukács acha algo irracional isso deve ser tomado como o mais alto elogio: “Mientras que Marx y Lenin descubrieron y desarrollaron los conatos de dialéctica contenidos en Aristóteles, Trendelenburg y Kierkegaard se esfuerzan por encuadrarlos de nuevo dentro de los marcos de la lógica formal, para borrar del mundo las conquistas hegelianas de la dialéctica.”

(*) “Destacado representante de esta aproximación de Hegel a Kierkegaard es J. Wahl, quien considera como la clave para comprender todo el mundo discursivo de Hegel el capítulo de la Fenomenología del espíritu sobre ‘la conciencia desgraciada’, que él descoyunta de todo su entronque, interpretándolo como si en él terminase o culminase la fenomenología, hasta el punto de que el lector podría, incluso, fácilmente, sospechar que el intérprete no ha pasado, en su lectura de la fenomenología, más allá de dicho capítulo. J. Wahl, Le malheur de la conscience de la phénomenologie de Hegel. París, 1929.”

En su empeño por desarrollar revolucionariamente la dialéctica hegeliana, Bruno Bauer cae en el idealismo subjetivista extremo de una ‘filosofía de la autoconciencia’. Y, al caricaturizar así, como ya por entonces hizo notar el joven Marx, los aspectos subjetivistas de la Fenomenología del espíritu y retornar de Hegel a Fichte, aleja de la dialéctica los motivos sociales e históricos, dándoles un carácter más abstracto del que ya tenían en el mismo Hegel (…) Y esta tendencia llega a su punto culminante, llevado hasta el absurdo y lo paradójico, con Stirner.”

El drama de la historia universal se desarrolla con una lentitud infinita: ¿por qué Dios no se apresura, si quiere hacerlo? ¡Qué lentitud tan poco dramática o, mejor dicho, qué prosaica y fastidiosa lentitud! Y si realmente quiere que sea así, ¡qué espantosa tiranía la suya, al despilfarrar miríadas de vidas humanas!” K.

Permitidme poner ahora de relieve, plásticamente, por medio de una imagen, la diferencia entre la ética y la historia universal, entre la actitud ética del individuo ante Dios y la actitud ante Dios de la historia universal. . . Diríamos, pues, que el desarrollo ético del individuo es como el pequeño teatro privado en que el espectador es Dios, pero también, a veces, el hombre individual, aunque el papel de éste consiste, esencialmente, en ser actor… La historia universal, en cambio, es el teatro real de Dios, en el que éste, y no por casualidad, sino esencialmente, contempla el espectáculo como único espectador, por ser el único que puede hacerlo. A este teatro no tiene acceso ningún espíritu existente. Y si éste se imagina ser espectador en él, es sencillamente porque olvida que su misión consiste en moverse en la escena como actor, incluso en aquel pequeño teatro de que hablábamos, dejando que el regio espectador y dramaturgo lo utilice en el drama regio… como mejor le parezca.”

Kierkegaard se da clara cuenta de que ya no es posible defender la historicidad real de Cristo, según la tradición de los Evangelios, situándose en el plano de un examen más o menos científico de la historia. Por eso no se lanza a polemizar directamente contra las teorías de Strauss o Bauer, para salvar de ellas esta historicidad misma, en el sentido de una objetividad científica, sino que procura desarrollar su metodología filosófica para desprestigiar y difamar en cuanto a su valor filosófico de conocimiento todo aquel tipo de conocimiento histórico que conduce a semejantes resultados.”

El agnosticismo histórico de Kierkegaard es, por tanto, un intento, como ya antes de él el de Schleiermacher, por abandonar a la ciencia todos los puestos de la explicación del universo que no pueden ya defenderse y encontrar en la pura vida interior del hombre el terreno en que todavía es posible, a su modo de ver, salvar y restaurar la religión.”

“…aunque no es menos cierto que Kierkegaard deforma siempre caricaturescamente los puntos de vista de Hegel y borra por completo las oscuras alusiones de su filosofía de la historia a la práctica.” Como um certo autor faz com todos aqueles que ele considera irracionalistas, ou seja, todos os não-marxistas?

Y, de otra parte, la realización de lo general viene a ser, para el hombre religioso de Kierkegaard, una especie de máscara irónica, un comportamiento encubridor, externamente filisteo, bajo el que eternamente se envuelve y oculta el pathos del individuo religioso, del ‘caballero de la fe’.”

En Feuerbach, el descubrimiento del carácter subjetivo de la religión lleva aparejada la disolución de ésta, y la estética queda en pie como una parte importante de la vida terrenal del hombre. El contacto entre una a otra, a que más arriba nos referíamos, sólo tiene validez dentro de esta premisa. Kierkegaard, por el contrario, pretende que la subjetivación extremadamente consecuente de lo religioso brinde el fundamento filosófico para la religión misma, que la sustantividad y la validez absoluta de ésta encuentren su fundamentación en la dialéctica cualitativa. No cabe duda de que, en estas condiciones, el deslinde entre la religión y la esfera de lo estético era para Kierkegaard un problema filosófico de vida o muerte.”

En este problema fundamental de su filosofía, Kierkegaard presenta puntos muy íntimos de contacto metodológico con el filósofo moral del temprano romanticismo, con el Schleiermacher de los Discursos sobre la religión y las Cartas confidenciales sobre la Lucinda de Friedrich Schlegel.”

En este respecto, podemos decir, pues, que Kierkegaard representa el miércoles de ceniza del carnaval romántico, a la manera como Heidegger, en un período posterior, habrá de representar el miércoles de ceniza del parasitismo imperialista de la crisis general del capitalismo”

lo que en el sacrificio de Isaac por Abraham diferencia a Abraham del héroe trágico (es decir, del héroe estético o ético) reside precisamente en la inconmensurabilidad absoluta y de principio de los móviles de su conducta, en la imposibilidad sustancial de comunicar a nadie sus verdaderas y decisivas vivencias. Lo que expresa, en rigor, una total extinción (y no una superación) de lo general de la ética en la esfera religiosa. Y, cuando compara el sacrificio de Abraham con el conflicto, exteriormente parecido, pero, visto en lo interior, puramente trágico de Agamenón, cuando se le pide el sacrificio de Ifigenia, dice Kierkegaard: ‘También el héroe trágico concentra lo ético, sobre lo que se remonta teleológicamente, en un momento; pero, al hacerlo, se apoya en lo general. En cambio, el caballero de la fe se atiene única y exclusivamente a sí mismo, y esto es lo espantoso.’

Esta desesperada posición filosófica de su filosofía de la desesperación es la que, a nuestro juicio, obliga a Kierkegaard a proclamar de un modo vacuo una relación, que jamás existe en él, entre la ética y la religión. No tenía más remedio que proceder a esta declaración carente de todo contenido, a menos de querer confesar la verdad objetiva de que su religión no era otra cosa que un asilo para estetas decadentes salvados del naufragio. Y, como Kierkegaard, gracias al período en que vivía, no era todavía ningún Huysmans,¹ y no digamos un Camus, capaces de encontrar en la desesperación misma una vana y coqueta autosatisfacción, no tenía otro camino que recurrir a aquellas huecas construcciones, reconociendo con ello, inconscientemente y de mala gana, que la desocialización conceptual del hombre entraña, al mismo tiempo, la anulación de toda ética.”

¹ Joris-Karl Huysmans, novelista e crítico de arte francês da segunda metade do XIX.

Pero, mientras que en Schopenhauer la nada es el contenido real de su mito budista, en Kierkegaard, la nada, al irrumpir y hacerse valer necesariamente, refuta y disuelve el mito cristiano.”

Pero, mientras que Kierkegaard saca de ello la única consecuencia posible de que por este camino no es posible llegar a ninguna clase de conocimiento, los existencialistas posteriores suprimen los ‘paréntesis’ entre los que —de un modo real o imaginario— colocaban el mundo objetivo, siguiendo el método de la fenomenología husserliana, al reflexionar sobre la subjetividad del acto, y aseguran llegar de este modo a una ‘ontología’, a una verdadera objetividad.”

Por otra parte, vemos a un espíritu satírico atacar a la religión y, al mismo tiempo, exponerla de modo tan excelente, que constituye un placer leerle, y quien se halla en perplejidad de verla expuesta de un modo concreto, casi necesita recurrir a él.”

Jamás he encontrado un solo hombre cuya vida, según la impresión recibida por mí de ella (prescindiendo de sus ‘afirmaciones’, sobre las cuales hay que pasar una tachadura), pueda asegurar ni de lejos que había muerto para convertirse en espíritu (como tampoco podría asegurarlo de mí mismo). ¿Cómo explicarse, pues, que todos los Estados y países del mundo enteros elijan profesar el cristianismo y que haya entre nosotros, como hombres, tantos millones de cristianos?”

Nos remitiremos simplemente, de pasada, a Dostoyevski quien, en condiciones sociales concretas completamente distintas y persiguiendo fines y empleando medios totalmente diferentes, adopta a veces una posición muy parecida en cuanto a la confluencia de religión y ateísmo.” “Nos limitaremos a señalar que, en los ‘santos’ de Dostoyevsky, el ateísmo se manifiesta, cabalmente, como ‘la penúltima fase hacia la fe completa’.”

L’atheisme n’est qu’une des expériences dont se decompose la vie de l’homme, un moment dialectique de la connaissance de Dieu. Le passage par le stade de l’atheisme peut signifier l’épuration de l’idée de Dieu, la délivrance de l’homme du mauvais sociomorphisme.” Berdiaeff

el moderno existencialismo —gracias al método fenomenológico de Husserl— dispone de métodos más refinados de los que manejaba en su día el propio Kierkegaard, para amputar los criterios sociales concretos.” “Por tanto, la práctica existencialista no contrapone ya, como hacía Kierkegaard, la vacua, ociosa y antiética actividad de la ‘historia universal’ al puro preocuparse interior por la salvación de la propia alma, sino que trata de dar a entender, falsamente, que es en la ‘verdadera’ realidad, ontológicamente depurada, en la ‘situación’, donde el hombre puede elegir libremente, llevar a cabo sus ‘proyectos’ (Sartre). La amputación existencialista de los contenidos, de las tendencias del desarrollo, etc., que los criterios sociales llevan consigo ha permitido, por ejemplo, que, puesto ante la ‘libertad de elegir’, Heidegger optase por Hitler.”

Pero, ¿qué es lo que distingue a Schopenhauer del profesor? Sólo una cosa, en rigor: el ser un hombre rico.” Kierkegaard

Si me he hecho escritor, ello se debe, principalmente, a mi melancolía y a mi dinero.”

Tiene su interés histórico señalar esto, porque la línea ascendente de la filosofía burguesa produjo pensadores que supieron llevar a cabo en una vida llena de sacrificios esta actitud ante el ‘oficio’ —ciertamente que no partiendo de premisas irracionalistamente reaccionarias y para llegar a conclusiones del mismo carácter: baste citar los nombres de Spinoza, de Diderot y Lessing.”

El hecho de que el ascetismo encuentre acogida y sitio en su sistema, ¿no es un signo indirecto de que ya su época ha pasado? Hubo un tiempo en que se era asceta en el carácter. Vino luego otro en que se relegó al pasado todo lo referente al ascetismo. Y he aquí que adviene uno que se jacta de ser el primero que le ha asignado un lugar en el sistema. Pero, precisamente esto, el ocuparse del ascetismo de este modo, demuestra que no existe para él, en el verdadero sentido. . . Muy lejos de ser propiamente un pesimista, Schopenhauer representa en grado sumo lo interesante; hace interesante en cierto modo el ascetismo, lo más peligroso que pueda haber para una época ávida de goces, a la que puede dañar más que nada el destilar goce incluso del ascetismo, es decir, el considerar el ascetismo sin carácter alguno, asignándole un sitio en el sistema.” K., novamente sobre Schopenhauer

El burgués adopta ante las instituciones de su régimen la misma actitud que el judío ante la Ley; las viola cuantas veces puede, como éste la Ley, pero quiere que todos los demás las acaten.” Marx

CAPÍTULO III. NIETZSCHE, FUNDADOR DEL IRRACIONALISMO DEL PERIODO IMPERIALISTA

En estas circunstancias, ¿con qué derecho podemos afirmar que toda la obra de Nietzsche es una polémica constante contra el marxismo, contra el socialismo, cuando es claro y evidente que no llegó a leer nunca una sola línea de Marx o de Engels?”

le toca también vivir los tiempos de la Comuna de París, del nacimiento del gran partido de masas del proletariado, de la ley contra los socialistas y de la heroica lucha que los obreros libran en contra de ella; pero, al mismo tiempo, y por otra parte, no llega ya a alcanzar, personalmente, el período imperialista.”

No cabe duda de que éste poseía un sentido muy sutil para anticiparse a los acontecimientos, una sensibilidad especial, en el campo de la problemática, para percibir aquello que la intelectualidad parasitaria necesitaba en el período imperialista, lo que la agitaba e inquietaba, el tipo de soluciones que más podían satisfacerla. Ello le permitió abarcar campos muy amplios de la cultura, iluminar sus problemas candentes con ingeniosos aforismos, satisfacer los instintos de descontento, y a veces hasta de rebeldía, de estos círculos intelectuales parasitarios con gestos aparentemente hiperrevolucionarios y fascinadores, a la par que daba a todos estos problemas, o por lo menos la sugería, una solución atenta a todos los matices y sutilezas del contenido robusto-reaccionario de clase de la burguesía imperialista.”

La política aparece ante él como un horizonte cada vez más desdibujado, más abstracto y más envuelto en el mito, y en materia de economía la ignorancia de Nietzsche es tan supina como la del intelectual medio de su tiempo. Mehring tiene razón cuando hace notar que los argumentos de Nietzsche contra el socialismo no rebasan nunca el nivel de un Leo, de un Treitschke, etc.”

Esta influencia va desde Georg Brandes y Strindberg y la generación de Gerhart Hauptmann hasta Gide y Malraux. Y no se limita, ni mucho menos, a los representantes reaccionarios de la intelectualidad. Escritores decididamente progresivos, si nos fijamos en el conjunto de su obra, como Thomas y Heinrich Mann o Bernard Shaw, se dejaron también influir por Nietzsche.”

No cabe duda de que los libros de Nietzsche ejercen un efecto seductor sobre los contados jóvenes de descollante talento literario que pueden surgir todavía en los medios burgueses y que se hallan aún cautivos de los prejuicios de clase de la burguesía. Pues bien, para ellos, Nietzsche no es sino el punto de transición hacia el socialismo” Mehring

Para mim funcionou exatamente assim!

Para darnos cuenta de su talla, en este punto, no tenemos más que compararlo con su coetáneo Eduard von Hartmann. Como filósofo, éste se limita a compendiar los prejuicios reaccionario-burgueses usuales y corrientes de la época posterior a 1870, los prejuicios del burgués ‘sano’ (es decir, harto). Esto explica por qué, al principio, tuvo mucho más éxito que Nietzsche, pero también por qué cayó en un completo olvido, al llegar el período imperialista.”

Si las circunstancias sociales hacen necesario un viraje en la interpretación —como ocurrió, por ejemplo, en el período de preparación inmediata del hitlerismo y ocurre en la actualidad, después del derrocamiento de Hitler—, la reelaboración del contenido permanente no tropieza aquí con obstáculos como los que ofrecen otros pensadores, preocupados de exponer en forma sistemática la cohesión de sus pensamientos.”

Son muchos los profesores de filosofía que reprochan a este pensador el no haber llegado a construir un sistema, razón por la cual se niegan a incluirlo entre los filósofos.”

Es un hecho generalmente observado en la historia de las ideologías el que los pensadores que no alcanzan a percibir un desarrollo social sino en sus gérmenes, pero viendo ya en ellos lo nuevo, lo que nace y esforzándose, ante todo, por captarlo mediante conceptos en el campo de la moral, recurren a las formas ensayísticas y aforísticas, porque estas formas brindan la expresión más adecuada a la mezcla de lo que es la simple intuición de una trayectoria futura y de la aguda observación y valoración de sus síntomas. Una prueba de ello la tenemos en Montaigne y en Mandeville y en los moralistas franceses, desde La Rochefoucauld hasta Vauvenargues y Chamfort.”

Veremos, en las páginas siguientes, cómo por debajo de los pensamientos de Nietzsche, expresados bajo una forma aforística, puede descubrirse también, en efecto, una cohesión sistemática.”

Fantasmas como los de la dignidad del hombre y la dignidad del trabajo son los frutos mezquinos de una esclavitud que se esconde de sí misma. ¡Desventurados tiempos, éstos en los que el esclavo emplea tales conceptos, en que se le acicatea a meditar acerca de sí mismo y por encima de él! ¡Desdichados seductores, estos que han echado a perder el estado de inocencia del esclavo con los frutos del árbol del conocimiento!”

Su aversión contra la ‘seguridad’ va unida también a la glorificación de Bismarck, a quien Nietzsche, en su último período, parangona casi siempre con Wagner, para combatir a los dos.”

“La explotación del obrero era, ahora nos damos cuenta de ello, una estupidez, un cultivo desfalcador a costa del futuro, un peligro para la sociedad. Ya casi estamos en guerra, y no cabe duda de que las costas para salvar la paz, concertar tratados y ganar la confianza tendrán que ser muy grandes, porque la necedad de los explotadores fue también muy grande y duró demasiado tiempo.”

Una cultura superior —escribe— sólo puede surgir allí donde haya dos castas distintas en el seno de la sociedad: la de los trabajadores y la de los ociosos, capacitados para disfrutar verdaderamente de su ocio; o, para decirlo con palabras más fuertes, la casta del trabajo forzado y la del trabajo libre.”

El pueblo es el que más alejado se halla del socialismo, como doctrina de la transformación del régimen de la propiedad; y, si alguna vez llega a tener en sus manos el torniquete de los impuestos, gracias a las grandes mayorías de sus parlamentos, procurará irles a la mano, con el impuesto progresivo sobre las rentas, a los capitalistas, los comerciantes y los príncipes de la bolsa, para crear en realidad una clase media a la que le será dado ya olvidarse del socialismo como de una enfermedad superada.”

Para llegar a tener completa claridad acerca de la línea político-social de Nietzsche, queda sólo por esclarecer su posición ante Bismarck. Es ésta cuestión que no carece de importancia. En realidad, la actitud de Nietzsche ante la política bismarckiana ocupa un lugar central tanto en lo que se refiere a la influencia de este pensador sobre círculos de opinión en el fondo izquierdistas como en lo tocante a la importancia que Nietzsche habría de adquirir para la ideología del fascismo.”

Bismarck es, en el fondo, un diplomático del período bonapartista, que sólo por breve tiempo lleva el movimiento de la unidad alemana más allá de las estrechas miras de la política reaccionaria prusiana. No alcanza, sin embargo, a comprender las aspiraciones imperialistas de la burguesía alemana, que van surgiendo con fuerza cada vez mayor sobre la base de la fundación reaccionaria del Imperio.”

Los tiempos de la política menuda, han pasado: el siglo venidero traerá ya consigo la lucha por la dominación sobre la tierra, la coacción de la gran política.”

Nietzsche, sin embargo, actúa ya en el período posterior a la primera toma del Poder por el proletariado, a la Comuna de París. La crisis y la disolución del romanticismo, la evolución del anticapitalismo romántico hacia la apologética capitalista, las vicisitudes de Carlyle durante la revolución del Cuarenta y ocho y después de ella, quedan ya muy atrás de Nietzsche, como un pasado envejecido. Por eso, mientras el joven Carlyle ensalzaba todavía la Edad Media como la época de la felicidad de los trabajadores, contraponiéndola a la crueldad inhumana del capitalismo, Nietzsche comienza ya, como hemos visto, exaltando la esclavitud antigua como modelo y como ideal. De aquí que la utopía reaccionaria del Carlyle posterior al año 1848 sea para él algo simplista, desde hace mucho tiempo superado.”

Con respecto a la filosofía del comportamiento humano (en Nietzsche, confluyen constantemente la ética, la psicología y la filosofía de la sociedad) nos vemos llevados, por tanto, a remontarnos al período de preparación del ascenso de la burguesía, al Renacimiento, al clasicismo francés y a la Ilustración. Y estas simpatías de Nietzsche tienen su importancia, porque en ellas se contienen los puntos de apoyo tanto para sus admiradores del campo de la izquierda burguesa como para su actualización con vistas a la preparación ideológica de la tercera Guerra Mundial imperialista.”

La falta de ingenio y el eclecticismo de los positivistas se manifiestan también, entre otras cosas, en que estos pensadores son incapaces de adoptar una posición clara y unívoca ante el problema del egoísmo. Su posición es la de una mescolanza que todo lo emborrona y confunde.”

De aquí la importancia tan grande que tiene para Nietzsche el reconocimiento del tipo criminoso. También en este punto existe en apariencia cierta afinidad con algunas tendencias que se manifiestan en la literatura del período ascensional de la burguesía (los bandidos del joven Schiller, el Michael Kohlhaas de Kleist, el Dubrowsky de Pushkin, los Vautrin de Balzac, etc.), pero con un contenido igualmente antitético.”

leyendo a estos intérpretes, llega uno a tener, incluso, la sensación de que el concepto de la ‘bestia rubia’, por ejemplo, no pasa de ser una metáfora inofensiva, perdida entre las refinadas elucubraciones de la crítica de la cultura.” “(El hecho de que, en sus obras juveniles, y a veces en las posteriores, hable también de la barbarie en sentido peyorativo, nada tiene que ver con este problema, ya que en tales expresiones quiere referirse al ‘filisteísmo de la cultura’, al filisteísmo en general, etc.)”

la teoría del ‘eterno retorno’. Esta teoría, en la que la seudocientificidad se mezcla con la fantasía desbocada, causa no pocos quebraderos de cabeza a muchos intérpretes de Nietzsche.” Segundo Lukács o III Reich descartou o eterno retorno do sistema nietzscheano pervertido que usaram no nazismo, pois o império da raça ariana deveria se constituir como algo inédito e imutável, inamovível, na História.

Nos abstenemos de usar el concepto de fuerza infinita, como incompatible con el concepto de ‘fuerza’. El mundo carece, asimismo, de la capacidad de innovar eternamente”

Nadie es responsable de que el hombre exista y de que sea tal y como es, de que viva bajo tales circunstancias y rodeado de tal medio. La fatalidad de su naturaleza no puede desligarse de la fatalidad de todo lo que ha sido y será. . . Se es necesariamente, se es un fragmento de lo fatal, se forma parte del todo, se es en el todo; no hay nada que pueda enjuiciar, medir, comparar o condenar nuestro ser, pues ello equivaldría a enjuiciar, medir, comparar y condenar el todo. . . Y fuera del todo no existe nada. . . Y así, y solamente así, se restaura la inocencia del devenir…” Crepúsculo dos Ídolos

El neokantismo y el machismo [Ernst Mach] son las corrientes fundamentales en este nuevo rumbo filosófico, que se desarrolla paralelamente a las actividades de Nietzsche.”

El solo hecho de que la filosofía burguesa se vea obligada a abrazar —en defensa del idealismo contra el materialismo— una ‘tercera vía’,¹ es decir, de darse aires de criticar y rechazar desde una ‘atalaya superior’ tanto el idealismo como el materialismo, revela que esta filosofía se ve ya forzada —en una dimensión histórico-mundial— a colocarse a la defensiva, que los problemas por ella planteados, sus métodos, etc., tienen más de recursos defensivos que de medios para interpretar en su propio sentido la realidad objetiva.”

¹ Assim Lukács batiza, p.ex., a filosofia de Schopenhauer, como um “idealismo subjetivista” que não passaria de uma terceira via do saber.

(*) “es cierto que las obras filosóficas más importantes de Mach vieron la luz algo más tarde, pero también él se reveló como teórico en las décadas del setenta y del ochenta, al igual que Schuppe, el guía de la llamada ‘filosofía de la inmanencia’; Vaihinger, el más cercano a esta corriente entre los kantianos, publicó su Philosopbie des Als ob un poco más tarde, ciertamente, pero la escribió, en lo esencial, ya entre los años 1876 y 1878. El que toda esta corriente de pensadores reivindique más tarde a Nietzsche como uno de los suyos —comenzando por Vaihinger— no quiere decir que traten de poner de manifiesto su influencia directa sobre él (pues es notorio que Nietzsche ni siquiera llegó a tomar en las manos la mayoría de estas obras), sino simplemente una afinidad esencial de tendencias en lo tocante a la teoría del conocimiento, provocada por las nuevas necesidades ideológicas de la burguesía.”

(*) “Que Nietzsche no tiene la menor idea de la diferencia entre entendimiento y razón y emplea ambos términos como sinónimos, lo demuestra, no solamente su ignorancia de los filósofos más importantes, que reconoce incluso Jaspers, sino también, lo que tiene mucha más importancia, la ignorancia todavía más tosca del irracionalismo imperialista, que desciende a un bajísimo nivel en cuanto a la cultura del pensamiento. Kierkegaard, por ejemplo, combatía a Hegel con un aparato discursivo mucho más sutil.” A questão aqui seria desejar desconhecer a diferença entre razão e entendimento, que realmente não existe.

CAPÍTULO IV. LA FILOSOFÍA DE LA VIDA EN LA ALEMANIA IMPERIALISTA

Antes de la guerra, por ejemplo, el único neokantiano decidido partidario de la filosofía de la vida era Simmel; en cambio, después de la guerra, tanto el neohegelianismo como la trayectoria ulterior de la escuela husserliana caen totalmente bajo la dirección de la filosofía de la vida.” “La influencia de la filosofía de la vida se extiende a todas las ciencias sociales, desde la psicología hasta la sociología, y muy especialmente a la historiografía y a la historia de la literatura y del arte (…) la filosofía universitaria; así, la publicística filosófica libre, que tanto influye precisamente en los grandes círculos sigue resueltamente, ya desde muy pronto, los rumbos de la filosofía de la vida. Lo cual se debe, no. sólo a la influencia sin cesar creciente que Nietzsche ejerce sobre amplios círculos de escritores, sino también a la repercusión relativamente temprana que Dilthey, por ejemplo, logra sobre Weini[n]ger, (sic) Simmel sobre Rathenau y ambos sobre la escuela poética de Stefan George. Podemos afirmar que, en el período de posguerra, virtualmente, toda la literatura burguesa leída por los grandes círculos y relacionada con los problemas de la conciencia del mundo se mueve por los carriles de la filosofía de la vida.”

(…explicaremos por qué la filosofía imperialista recurre más tarde, de nuevo, a Schelling, y más aún a Kierkegaard.)”

el reconocimiento y la consagración cada vez más señalados de Nietzsche como filósofo en toda la extensión de la palabra, y no simplemente como ‘poeta’.”

¡Vuelta a Kant!: he ahí la divisa de la filosofía. (Liebmann, Kant y los epígonos, 1865.)”

La vivencia y su ‘organon’, la intuición, y lo irracional como su objeto ‘natural’, podían hacer brotar como por encanto todos los elementos necesarios de la ‘concepción del mundo’, sin tener que renunciar por ello de facto y no declarativamente al agnosticismo de la filosofía idealista subjetiva, a la negación de una realidad independiente de la conciencia, irrenunciable como defensa contra el materialismo.”

Este ‘objetivismo’ mítico, que encubre siempre una teoría subjetivista-agnosticista del conocimiento, responde exactamente a las necesidades ideológicas de la reacción imperialista. Se tiene la sensación general de que se avecina un período de grandes decisiones históricas interiores y exteriores (Nietzsche es el primero que proclama abiertamente esta sensación).”

Al principio, la filosofía oficial de la cátedra y las autoridades del Estado adoptan ante estas tendencias una actitud de escepticismo. Pero, poco a poco, la filosofía de la vida va abriéndose paso e infiltrándose en todo el pensamiento de la Alemania imperialista. El más importante precursor y fundador de la filosofía imperialista de la vida, Wilhelm Dilthey, se expresa a veces en términos marcadamente programáticos acerca de esta situación. Señala la gran misión que la concepción filosófica del mundo ha cumplido en las luchas político-sociales del pasado. Y añade: ‘¡Gran enseñanza para el político! Por mucho que quiera darse aires distinguidos la aversión de los funcionarios actuales y de nuestra burguesía por las ideas y su expresión filosófica, no es precisamente un signo del sentido de la realidad, sino de la pobreza de espíritu: no son solamente los sentimientos naturales, sino también un sistema cerrado de pensamientos, los que aseguran la superioridad de la socialdemocracia y del ultramontanismo sobre las demás fuerzas políticas de nuestro tiempo.’

Sería ridículo empeñarse en ver en un Dilthey o en un Simmel los precursores conscientes del fascismo, pues no llegaron a serlo ni siquiera en el sentido en que podemos llamar sus antecesores a un Nietzsche o un Lagarde.”

Dilthey arranca de un punto de partida psicológico e histórico. La obra a que se proponía consagrar su vida era, en rigor, una ‘Crítica de la razón histórica’; aspiraba a acomodar la doctrina de Kant a las necesidades del presente y a desarrollar la filosofía kantiana de tal modo que pudiera servir de fundamentación a las ciencias del espíritu y, muy esencialmente, a la historia (concebida, evidentemente a la manera de un Ranke o de un Jakob Burckhardt, y no como la historia del período progresivo de la burguesía).”

Dilthey, al igual que todos los kantianos modernos, liquida de raíz las vacilaciones del maestro ante el materialismo en la teoría de la ‘cosa en sí’.”

y es, al mismo tiempo, una corriente paralela a la escuela fenomenológica, a cuyo ulterior desarrollo en la filosofía de la vida se adelanta precisamente Dilthey, influyendo en él”

Si existe un conocimiento de la realidad, es solamente porque en la vida y en la experiencia se contiene toda la concatenación que se manifiesta en las formas, los principios y las categorías del pensamiento, solamente porque esa concatenación puede mostrarse analíticamente en la experiencia y en la vida.”

Se trata de lo opuesto a la anterior psicología ‘explicativa’ (causal, indagadora de leyes): de una psicología ‘descriptiva’ o ‘comprensiva’. Ciencia nueva que deberá servir de fundamento a todas las ‘ciencias del espíritu’ (término empleado por Dilthey para designar las ciencias sociales) y, principalmente, a la historia.”

la nueva psicología constituye de antemano, según Dilthey, un privilegio, la doctrina secreta de una determinada aristocracia espiritual, estético-historicista.”

De la misma fuente histórica que la psicología ‘descriptiva’ de Dilthey brota también, paralela pero independientemente, la fenomenología de Husserl, que tantos puntos de afinidad muestra con ella. Dilthey la saluda inmediatamente como algo que ‘hace época’. Husserl, por su parte, se limita por el momento al tratamiento descriptivo de problemas que se mantienen en el terreno de la lógica formal. Pero sus discípulos más influyentes (Scheler y Heidegger) se remontan ya por encima de estos problemas, bajo la influencia de Dilthey, como pondremos de manifiesto más adelante, y aspiran, lo mismo que Dilthey, a establecer sobre esta base un método filosófico universal.”

Los trabajos históricos de Dilthey son importantes y llegan a ejercer una gran influencia. Dilthey fue —con Nietzsche y Eduard von Hartmann— uno de los primeros en romper el fuego contra la gran filosofía racionalista orientada hacia las ciencias naturales y que arranca de Descartes. Con su biografía de Schleiermacher y sus trabajos sobre Novalis, Hölderlin y otros, fue uno de los iniciadores del renacimiento del romanticismo, en el período imperialista. Su descubrimiento de los manuscritos inéditos del joven Hegel y sus comentarios en torno a ellos fueron decisivos para la interpretación de la doctrina hegeliana en el período de la posguerra, a tono con la filosofía de la vida. Su estudio sobre Goethe encarriló, asimismo, la interpretación del gran poeta y pensador alemán por los derroteros de la filosofía de la vida, que más tarde llevarían a cabo desde Simmel y Gundolf hasta Klages.”

Al final de su vida, nos dice con toda franqueza que admira, a veces, profundamente a personalidades como Rousseau o Carlyle, que se atreven a manifestar abiertamente sus convicciones, sin detenerse ante ninguna clase de escrúpulos científicos.”

Pero el positivismo de que arranca Simmel es el de una época más avanzada, y ya no el de un Comte, un Taine o un Buckle, como en Dilthey. Simmel se halla muy marcadamente influido por Nietzsche; se ha formado en la lucha contra las consecuencias filosóficas y sociales del materialismo histórico, y su pensamiento presenta desde el primer momento un paralelismo espontáneo con el pragmatismo inglés y norteamericano y marcha hacia una estrecha afinidad con las tendencias bergsonianas.”

La vida parece ser la más extrema objetividad a que podemos llegar como sujetos anímicos, la más amplia y más firme objetivación del sujeto. La vida nos sitúa en la posición intermedia entre el yo y la idea, entre el sujeto y el objeto, entre la persona y el cosmos.”

En apoyo de la astrología y las curaciones milagrosas, de las brujerías y la eficacia de las oraciones se adujeron en su tiempo pruebas no menos ‘efectivas’ y ‘convincentes’ que las que hoy se invocan en pro de la vigencia de las leyes generales de la naturaleza, y no doy por descartada,, ni mucho menos, la posibilidad de que, a la vuelta de los siglos o de los milenios, cuando se reconozca como el meollo y la esencia de todo fenómeno concreto su individualidad insolublemente unitaria y no reductible en modo alguno a ‘leyes generales’, lleguen a considerarse tales generalidades como una superstición, ni más ni menos que hoy hacemos nosotros con aquellas creencias consideradas en otro tiempo como artículo de fe. Si un día se renuncia a la idea de la ‘verdad absoluta’, que no es tampoco, en rigor, más que una creación histórica, se podrá dar en la idea paradógica de que, en el proceso continuo del conocer, la cantidad de verdades corresponde exactamente a la cantidad de errores despejados; de que, como en un sube y baja incesante, son tantos los ‘conocimientos verdaderos’ que suben por la escalera delantera como los ‘errores’ arrojados a patadas por la escalera de atrás.”

y esta tendencia, que en Spengler se revelará de un modo claro y franco, como veremos, se contiene ya implícita en la filosofía de Simmel.”

El polo del nihilismo desesperado no se convertirá en centro de la concepción del mundo (Heidegger) sino cuando la primera guerra imperialista venga a conmover sensiblemente, para todos, los cimientos establecidos y cuando la gran crisis económica de 1929 eche por tierra las esperanzas cifradas en la constancia de una ‘estabilización relativa’.”

Simmel expresa, aquí, la tónica fundamental del período imperialista anterior, a la primera Guerra Mundial: se hace ya sentir la problemática insoluble de la vida, pero en medio de esta problemática se puede vivir agradablemente, le puede ir a uno bien; y la filosofía de la vida se encarga de dar al hombre la tranquilidad de conciencia necesaria para ello, de infundir a su espíritu el confort de una concepción del mundo adecuada.”

Mientras que a Dilthey le eran totalmente ajenas todavía la sociología moderna y la economía, estas disciplinas ocupan ya un lugar central en el primer período de Simmel y siguen presentes en su obra hasta el final. (…) De aquí que Simmel ya no ignore, como los pensadores anteriores a él, el materialismo histórico.”

Simmel formula esta tarea en la introducción a su Filosofía del dinero, al decir que se trata de ‘construir un piso debajo del materialismo histórico, de tal modo que, conservando su valor explicativo el encuadramiento de la vida económica entre las causas de la cultura espiritual, se reconozca en aquellas mismas formas económicas el resultado de valoraciones y corrientes más profundas y de premisas psicológicas y hasta metafísicas’

La igualdad social y moral de los hombres aparece, pues, vista así, como un momento puramente condicionado por el tiempo y ya anticuado de la ética de Kant.”

Para el hombre profundo, no hay otra posibilidad de soportar la vida que una cierta dosis de superficialidad. Si se empeñara en pensar tan a fondo y en sentir de un modo tan profundo y hasta el final, como la naturaleza de ellos y la suya propia lo reclama, los impulsos, los deberes, los afanes y los anhelos antagónicos e irreconciliables, saltaría hecho añicos, se volvería loco, tendría que huir de la vida. Más allá de cierto límite de profundidad, chocan de un modo tan radical y tan violento las líneas del ser, del querer y del deber ser, que tendrían necesariamente que desgarrarnos. Sólo evitando que desciendan por debajo de aquel límite, podemos mantenerlas lo suficientemente separadas para que sea posible la vida.”

Este cinismo involuntario de Simmel conducirá, en Spengler, a un frívolo diletantismo elevado a metodología, que luego corroerá el espíritu científico en el campo de la filosofía.”

Al estallar la primera guerra imperialista, se interrumpe bruscamente la trayectoria de la filosofía de la vida. Tal parece como si el mismo día en que fue declarada la guerra, casi toda la Alemania del espíritu hubiese aprendido la ‘nueva lección’: enmudecen las voces entre resignadas y contemplativas de la filosofía de la vida (como también las del resto de la filosofía, la oficial y la no oficial), surgiendo de inmediato una filosofía publicística encaminada a justificar la agresión imperialista y los objetivos de conquista mundial de la Alemania de Guillermo II.”

Lo vivo es, ahora naturalmente, ‘lo alemán’, lo que ‘curará’ al mundo, y lo muerto y lo inerte la peculiaridad nacional de los demás pueblos (sobre todo, de las democracias occidentales, y muy especialmente, de Inglaterra).”

La crisis de la pérdida de la guerra se encarga de enterrar bajo sus escombros toda esta charlatanería. Esta literatura del día, carente de valor filosófico, encierra ya, sin embargo, un importante preludio al segundo viraje decisivo de la filosofía de la vida, a su viraje hacia el fascismo.”

Donde más claramente se revela cuán grande es este viraje y en qué consisten sus consecuencias metodológicas e intrínsecas más importantes es en la famosa obra de Oswald Spengler, La decadencia de Occidente (1919-1922). El hecho de que Spengler expresara este giro del modo más radical es lo que valió a su obra una influencia tan considerable y tan sostenida; el libro de Spengler es un documento en verdad representativo de esta etapa y, al mismo tiempo, el preludio real y directo de la filosofía del fascismo.

El nivel filosófico de Spengler es esencialmente más bajo que el de los representantes anteriores más descollantes de la filosofía de la vida. Y ello no tiene nada de extraño. Ya en el curso de la exposición anterior hemos podido observar cómo el nivel filosófico iba descendiendo cada vez más. A medida que el nuevo adversario principal, el socialismo, va destacándose como el blanco central de la polémica, los irracionalistas se ven obligados más y más a enfrentarse con un problema cuyo contenido real ignoran totalmente y, en su mayoría, no quieren tampoco entender, y va desapareciendo de sus debates el conocimiento científico real del tema y, en la mayoría de los casos, hasta la honradez, la buena fe, para tratarlo.”

El medio para comprender las formas muertas es la ley matemática. El medio para comprender las formas vivas, la analogía.”

Desde Darwin, más aún, desde la teoría de Kant-Laplace, venía planteándose el problema de un tratamiento histórico de la naturaleza (con sujeción, claro está, a sus leyes objetivas); la filosofía de la naturaleza del joven Schelling y la de Hegel eran audaces intentos encaminados a resolverlo, aunque cierto es que con medios muy insuficientes. Pues bien, Spengler vuelve las cosas del revés, desde el punto de vista subjetivista de la filosofía de la vida: ignora el desarrollo objetivamente histórico de la naturaleza y, en cambio, ‘historiza’ el conocimiento de la naturaleza misma, al convertirlo en simple función del carácter esencial del ‘ciclo cultural’ concreto en que se vive.”

Existen varios mundos de números, porque existen varias culturas. Así, encontramos un tipo de número índico, otro arábigo, otro antiguo, otro occidental, cada uno de los cuales constituye fundamentalmente algo único y es expresión de otro acaecer universal… Existe, por tanto, más de una matemática.”

La historia es, pues, la forma universal originaria y la naturaleza una forma posterior, asequible solamente a los hombres de cultura más desarrollada, y no a la inversa, según el supuesto a que se inclina el prejuicio del intelecto científico urbano.”

El átomo, la velocidad de la luz, la gravitación, son otras tantas categorías míticas del ‘hombre fáustico’, lo mismo que los espíritus de las tormentas o los demonios de los campos fueron categorías del período mágico.”

Libra una apasionada polémica contra la periodización de la historia en Antigüedad, Edad Media y Edad Moderna. Y es cierto que esa división tradicional en períodos se convierte en algo puramente convencional si el historiador, como suele ocurrir, no encuentra su fundamento objetivo real en las grandes formaciones económicas, esclavitud, servidumbre de la gleba y trabajo asalariado.”

En Dilthey (y más resueltamente todavía, por ejemplo, en Max Weber), la tipología era, sencillamente, un medio auxiliar del conocimiento histórico, cuyo valor se acreditaba solamente en la explicación de la realidad histórica. Spengler, al dar a sus tipos el nombre de ‘fenómenos primigenios’ hace algo más que introducir una innovación terminológica: proclama la ‘fisonomía’ de cada cultura como fundamento real de todas sus manifestaciones concretas, tanto las intrínsecas como las formales, las estructurales como las dinámicas; la construcción científica auxiliar se convierte, así, en un fundamento real, aunque en un fundamento real irracionalista por principio y que sólo puede captarse por la vía de la intuición.”

Cabe, por ejemplo, establecer una analogía entre la geometría euclidiana, como manifestación de la cultura antigua, y la geometría no euclidiana, como exponente de la cultura occidental.”

Llamo simultáneos a dos hechos históricos cada uno de los cuales se produce dentro de su cultura en una situación —relativa— exactamente igual y que tienen, por tanto, un significado exactamente análogo.”

después de nosotros, el diluvio; tal es el —eficaz— canto consolatorio de Spengler.”

Otra de las causas eficientes de la gran influencia alcanzada por la obra de Spengler está en la consecuencia con que mantiene una concepción total que coloca en el centro mismo la supuesta antítesis entre cultura y civilización. Esta antítesis hacía mucho tiempo que venía desempeñando importante papel en la filosofía reaccionaria alemana de la historia. La lucha ideológica contra la democratización de Alemania se lleva a cabo bajo la bandera de esa antítesis, entendiendo por ‘civilización’ todo lo malo del capitalismo, incluida sobre todo la democracia occidental, y oponiendo a ello la autóctona, orgánica y auténtica ‘cultura’ alemana. Spengler aúna aquí las tendencias reaccionarias prusianas con una forma moderna deliberadamente paradógica. Da de nuevo al problema de la civilización un giro a tono con la filosofía de la vida: es, según él, el problema de la muerte, por oposición a la vida floreciente, a la cultura. No otro es el problema de la decadencia de Occidente: ‘Toda cultura tiene su propia civilización. . . La civilización es el destino inexorable de una cultura. . . La civilización son los estados más extremos y artificiales de que es capaz un tipo superior de hombre. Son un resultado; siguen al devenir como lo que ha devenido, a la vida como la muerte, al desarrollo como el anquilosamiento. . . son un final, irrevocable, pero han sido alcanzados siempre por la fuerza de la más íntima necesidad.’

No en vano la forma predominante de la civilización es, para Spengler, la del cesarismo. Es éste, según él, el régimen informe de dominación de toda cultura agonizante, de toda civilización. El pueblo se convierte, al llegar esta fase, en una masa ahistórica de fellahs sobre la que los Césares instauran su dominación, con la cual ‘la historia retorna de nuevo a lo ahistórico, al ritmo primitivo de los primeros tiempos’.” Um Guilherme II nada é diante da concentração de poder de um Elon Musk.

Spengler concreta esta perspectiva, nacida del análisis pesimista del presente y tan simpática a los ojos de la reacción, en una obra especial, bastante importante para la ideología del fascismo: la titulada Prusianismo y socialismo.” “Toda civilización tiene, según Spengler, su socialismo (los estoicos, el budismo, etc.; el socialismo actual es la forma fáustica de estas mismas manifestaciones). Pero, al afán spenglariano de las analogías no le basta con esta generalización. Necesita descubrir, además, el ‘verdadero’ socialismo, el cual no es otro que el prusianismo: los tipos del oficial, el empleado y el obrero.” (Spengler desarrolla aquí las ideas de los folletos de guerra de Scheler y Sombart, el concepto de ‘los mercaderes y los héroes’, etc.)” “La clase obrera alemana se convencerá de que sólo este ‘socialismo’ cuenta con posibilidades reales. Para ello, no hace falta ninguna ideología, sino que basta con ‘un valiente escepticismo’ y con ‘una clase de caracteres señoriales socialistas’.” De fato, falou muita merda.

El hecho de que la perspectiva histórica que aquí se pinta sea esencialmente distinta de la trazada en La decadencia de Occidente sólo interesa a quienes se empeñan en ver en Spengler un pensador con un sistema coherente.”

No es difícil percatarse de cuán cerca de la ideología fascista se halla este preludio reaccionario de la filosofía de la vida, convertida ya en una filosofía militante, en el período de la crisis inmediata de la posguerra.”

La figura más importante de este período de transición es la de Max Scheler. Se trata de un pensador ingenioso, dinámico y multifacético, sin convicciones firmes y que se deja llevar demasiado de las corrientes en boga en cada momento, pero en el que se destaca, a pesar de todo, una línea fundamental: la de salir fuertemente al paso de las exigencias que plantea la ‘estabilización relativa’. Su deseo es fundamentar una concepción del mundo intrínsecamente acusada, que se remonte sobre el formalismo de los neokantianos, una firme jerarquía de los valores apta para desempeñar un papel importante en la consolidación de la sociedad burguesa alemana.”

Scheler comparte con Dilthey, a quien trata de desarrollar y fundamentar con los métodos discursivos de la fenomenología husserliana, la convicción de que las categorías, las normas, los valores, etc., han de obtenerse y desarrollarse orgánicamente, a base de la objetividad vivida de los objetos filosóficos, por medio de la ‘intuición eidética’.”

No debe exagerarse, claro está, el valor de esta repudiación de la filosofía de la vida por Husserl. Éste aparenta no querer mezclarse en los excesos agnosticistas de la filosofía de la vida. Pero, cuando entra a tratar los problemas fundamentales de la teoría del conocimiento, en seguida se ve que se halla muy cerca del machismo.”

El problema de la existencia y la naturaleza del ‘mundo exterior’ es un problema metafísico. La teoría del conocimiento, como explicación general acerca del ser ideal y el sentido valedero del pensamiento cognosciente, abarca, cierto es, el problema general de si es posible, y hasta qué punto, un saber o un conjeturar racional de objetos o de cosas ‘reales’ que trascienda por principio de las vivencias cognoscientes y a cuyas normas tenga que acomodarse el verdadero sentido de tal saber; pero no el problema empíricamente planteado de si nosotros, los hombres, a base de los datos de hecho que nos son dados, podemos alcanzar realmente semejante saber, ni mucho menos la tarea de llevarlo a cabo. La teoría del conocimiento, tal como nosotros la concebimos, no es, propiamente hablando, ninguna teoría. No es una ciencia, en el sentido acusado de una unidad basada en la explicación teórica.” Husserl

Mientras que al principio sus ideas acerca de Dios eran casi una reminiscencia de las de Tomás de Aquino, ahora su filosofía de la religión va convirtiéndose poco a poco casi en un completo ateísmo, al proclamar en el plano de la filosofía de la religión un Dios que se desarrolla paralelamente con el hombre, doctrina que en su último período se trueca poco menos que en una autodeificación del hombre religioso-ateísta.”

El carácter apodíctico ‘intemporal’ de la fenomenología (la herencia de Bolzano y Brentano) se revela como mera apariencia, tan pronto como Scheler aplica el método al estudio de los fenómenos histórico-sociales concretos: se pone de manifiesto la profunda afinidad con el relativismo de Dilthey y Simmel.”

Y polemiza contra la conocida crítica que Guillermo Wundt hace a Husserl, en la que aquél satiriza el tipo husserliano de exposición, diciendo que Husserl da una larga serie de definiciones sobre lo que un concepto no es, para acabar estableciendo una pura tautología, al decir, por ejemplo, que ‘el amor es el amor’.”

El nacimiento del irracionalismo guarda siempre una estrecha relación con los límites de la captación del mundo desde el punto de vista de la lógica formal. (…) Y es precisamente característico de las formas de transición al extremo irracionalismo el hecho de que esta antítesis, que antes se manifestaba, históricamente, como el antagonismo de dos corrientes enfrentadas, desempeñe ahora un papel decisivo en la estructura interna de esta filosofía.”

Sin embargo, el ‘poner entre paréntesis’ descarta radicalmente esta cuestión; la ‘eidética’ no sólo puede proyectarse sobre un entronque de significados, sino también sobre una imagen puramente fantasmal, lo mismo que sobre un reflejo (exacto o falso) de la realidad.”

Todo consiste, sencillamente, en declarar los objetos fenomenológicos como objetos de la ontología, transformando así la ‘eidética’, insensiblemente, en una renovación de la ‘intuición intelectual’.”

Não existe floresta desabitada pelo homem.

Scheler cree sobreponerse a su relativismo cada vez más extremo inventando una nueva terminología para designarlo; la nueva palabra mágica es, ahora, la de ‘perspectivismo’. (Del mismo modo cree Mannheim ‘superar’ el relativismo recurriendo a la palabra mágica de ‘relacionismo’.)”

Scheler aspira, aquí, como hará poco después de él Mannheim, a que el relativismo se supere a sí mismo, precisamente al ser llevado hasta sus consecuencias más extremas, hasta el final.”

La forma sociológica de la democracia ‘desde abajo’… es, en general, más bien enemiga que amiga de todas las formas superiores del saber. Son los demócratas de origen liberal quienes, sobre todo, han mantenido en alto y desarrollado la ciencia positiva.”

El Miércoles de Ceniza del subjetivismo parasitario (Heidegger, Jaspers)”

No tiene, pues, nada de extraño que ahora, al imponerse este estado de ánimo depresivo, ya unos cuantos años antes de que estallara la crisis, en forma de presentimiento de los sombríos acontecimientos que se avecinaban, los pensadores guías de la nueva etapa, el husserliano Heidegger y el en otro tiempo psiquiatra Karl Jaspers, proclamaran el renacimiento de la filosofía kierkegaardiana.”

los renovadores de la filosofía existencial se preocupan ya de luchar, principalmente, contra el marxismo, aunque en sus obras rara vez lo mencionen por su nombre y directamente”

No es, naturalmente, un azar ni un detalle puramente terminológico el hecho de que la divisa de la ‘vida’, enfáticamente tremolada por aquella filosofía se sustituya ahora, con no menos énfasis, por la consigna de la ‘existencia’.”

La palabra ‘vida’, en que se hacía antes tanto hincapié, alude a la conquista del mundo por la subjetividad; esto explica por qué los activistas fascistas de la filosofía de la vida que habrán de relevar en seguida a Heidegger y Jaspers, ponen de nuevo en circulación aquella divisa, aunque dándole, a su vez, un contenido nuevo. El término de ‘existencia’, como leit motiv de la filosofía entraña la repudiación de mucho de lo que la filosofía de la vida afirmara en otro tiempo como vivo y que ahora se considera accidental, no existencial.”

mientras que antes —a tono con la teoría aristocrática del conocimiento a que necesariamente conducía este camino— se dividían los hombres, hasta cierto punto, en dos clases, los que vivían la vida y los que quedaban al margen de ella, ahora se considera en peligro la vida de todos, la vida en general.”

Pese a esta exaltación de las tendencias subjetivistas, en Heidegger se destaca tal vez con mayor fuerza todavía que en sus predecesores la ‘tercera vía’ filosófica: la pretensión de sobreponerse a la antítesis de idealismo y materialismo (él lo llama realismo)”

si bien su ‘ser ahí’ no significa, cabalmente, otra cosa que la misma existencia humana y, en definitiva, más aún, simplemente su manifestación en la conciencia.”

“‘Pero si la interpretación tiene en cada caso ya que moverse dentro de lo comprendido y alimentarse de ello ¿cómo va a dar resultados científicos sin moverse en un círculo, sobre todo moviéndose, encima, la comprensión presupuesta dentro del conocimiento vulgar del mundo y de los hombres?’ Pero, mientras que Dilthey, movido por un miedo científicamente honrado, se detenía ante este círculo vicioso, Heidegger corta resueltamente el nudo gordiano con ayuda de la intuición eidética (con la que, gracias a su irracionalista arbitrariedad, puede descubrirse lo que se quiera, sobre todo si se da el paso ontológico hacia el ser): pues el comprender ‘se revela’ (?) como ‘la expresión de la existenciaria estructura del <previo> peculiar al <ser ahí> mismo… los supuestos ontológicos del conocimiento historiográfico superan radicalmente la idea del rigor de las más exactas ciencias.’

Fenomenología es la forma de acceder a lo que debe ser tema de la ontología y la forma demostrativa de determinarlo. La ontología sólo es posible como fenomenología.”

Las leyes de Newton, el principio de contradicción, cualquier verdad sólo es verdad mientras el ‘ser ahí’ es. Antes de que todo ‘ser ahí’ fuese y después de que todo ‘ser ahí’ haya dejado de ser, ni fue ni será verdad alguna, porque la verdad, en cuanto es el ‘estado de abierto’, el descubrimiento y el ‘estado de descubierto’ que es, no puede ser en tales circunstancias.”

Heidegger, que se esfuerza por fundamentar una teoría objetiva del ser, una ontología objetiva, se ve obligado por ello a deslindar nítidamente este campo del de la antropología. Pero, cuando pasa a hablar de sus problemas centrales y no se limita a tratar desde lejos cuestiones de pura metodología, resulta que su ontología no es, en rigor, otra cosa que una antropología basada en la filosofía de la vida, disfrazada bajo ropaje objetivista.” “Es característico, por ejemplo, que trate de poner de relieve la fundamental tendencia antropológica de la ‘lógica trascendental’ de Kant, para hacer de este filósofo un precursor del existencialismo, lo mismo que Simmel trataba de hacer de él un precursor de la filosofía de la vida.”

Por tanto, lo que Heidegger llama fenomenología y ontología no es, en realidad, otra cosa que una descripción antropológica de la existencia humana con tendencias abstractas hacia el mito, lo que en sus descripciones fenomenológicas concretas se convierte insensiblemente en una pintura —no pocas veces interesante y hasta cautivadora— de la existencia del filisteo intelectual en la época de crisis del período imperialista. Y, hasta cierto punto, el propio Heidegger lo reconoce así. Su programa es mostrar el ser ‘tal como es <inmediata y regularmente>, en su <cotidianidad> <de término medio>.’ Y lo que hay, en rigor, de interesante en el modo de filosofar de Heidegger es, en efecto, esa descripción extraordinariamente pormenorizada de cómo ‘el hombre’, el sujeto portador de la existencia, se desintegra y se pierde a sí mismo, ‘inmediata y regularmente’, en esta cotidianidad.”

El ‘uno’, con el que se responde a la pregunta acerca del ‘quién’ del ‘ser ahí’ cotidiano, es el ‘nadie’, al que se ha entregado en cada caso ya todo ‘ser ahí’ en el ‘ser uno entre otros’. (…) Este modo de ser no significa menoscabo alguno de la facticidad del ‘ser ahí’, como tampoco el ‘uno’ es, por ser el ‘nadie’, una nada.”

Pero no se crea que Heidegger, con estas tendencias, se halla solo, en su época; tendencias parecidas a éstas aparecen expresadas, no sólo en la filosofía de Jaspers, sino también en gran parte de la literatura del mismo período (bastará, en apoyo de ello, con citar la novela de Céline, Voyage au bout de la nuit y los casos de Joyce, Gide, Malraux y otros).”

En este sentido, podríamos decir que Heidegger prosigue la tendencia de Simmel cuando hablaba de ‘construir un piso debajo del materialismo histórico’, para poner de relieve, al parecer, las premisas filosóficas y hasta metafísicas de esta teoría.”

El ser y el tiempo no sólo se cuida de omitir sistemáticamente el nombre de Marx, incluso en las alusiones que se hacen manifiestamente a su doctrina, sino que borra también, intrínsecamente, todas las categorías objetivas de la realidad económica.”

La interioridad del individuo ha renunciado ya, de largo tiempo atrás, a todos los planes de conquista del mundo;¹ ya no considera el mundo social en torno como algo, sin duda problemático, pero en el que todavía puede desplegarse libremente, a pesar de todo, la pura interioridad, sino como una amenaza constante, pavorosa e inaprensible, que se cierne sobre todo lo que daría su razón esencial de ser a la subjetividad.”

¹ Curiosamente é isso que Heidegger nega em sua questão da técnica.

Heidegger no combate explícitamente las teorías económicas del marxismo-leninismo, ni las consecuencias políticas derivadas de ellas —pues no es capaz de eso, como no lo es tampoco el sector por él representado—, sino que intenta más bien esquivar la necesidad de sacar las obligadas consecuencias sociales, difamando ‘ontológicamente’ como ‘no verdadera’ toda actividad pública del hombre.”

Heidegger predica la repulsa de toda actuación social, como en su tiempo había proclamado Schopenhauer su aversión a la idea burguesa del progreso, a la transformación democrática. Sin embargo, la repulsa de Heidegger lleva implícita una actitud reaccionaria todavía más marcada que el quietismo de Schopenhauer.” “Podríamos decir sin incurrir en una gran exageración que, en el período de lucha de la burguesía imperialista contra el socialismo, Heidegger es a Hitler y Rosenberg lo que en su tiempo había sido Schopenhauer con respecto a Nietzsche.”

Heidegger carece, de una parte, de la posibilidad de recurrir a categorías abiertamente teológicas y le falta, de otra parte, el valor necesario para preconizar francamente el irracionalismo. Sin embargo, todas las descripciones ontológicas de Heidegger demuestran que la desobjetivación de todos los criterios de la objetividad conduce en realidad al irracionalismo, aunque las palabras quieran dar a entender otra cosa, pues el papel lo soporta todo.”

Como se ve, la ontología heideggeriana se convierte insensiblemente en una moral y casi en una prédica religiosa; y también en este sesgo religioso-moral de la teoría del conocimiento se revela la influencia determinante de Kierkegaard sobre el planteamiento del problema y el método de Heidegger. El tenor de esta prédica es que el hombre debe ‘esencializarse’, prepararse a escuchar y comprender ‘la voz de la conciencia’, para ir madurando así hacia el ‘estado de resuelto’. Y también este proceso aparece muy detalladamente descrito por él. Aquí, como en el caso anterior, no podemos hacer otra cosa que esbozar muy a grandes rasgos el meollo de él. El descubrimiento de la nulidad de la existencia oculta en el ‘ser caído’ lo revela la ontología: ‘La esencia de la nada originariamente anuladora radica en que coloca al <ser ahí> lo primero de todo ante el ente en cuanto tal. . . <Ser ahí> significa: encuadramiento en la nada. . .’

El ‘estado de no resuelto’ del uno conserva sin embargo el predominio, limitándose a no poder atacar a la existencia resuelta” Outra filosofia da vida aristocrática, para uns poucos privilegiados. “Por muy difícil que resulte comprender a Heidegger, este pensamiento contenido en su filosofía sí fue captado certeramente.”

Esta teología heideggeriana sin religión positiva ni un Dios personal tiene que encerrar, evidentemente, como toda filosofía de la vida, una nueva y propia teoría del tiempo. Es ésta también una necesidad metodológica. No en vano la rígida contraposición de espacio y tiempo constituía uno de los lados más endebles del racionalismo no dialéctico. Ahora bien, mientras que la superación real de esta falla sólo puede encontrarse en la interdependencia de espacio y tiempo basada en la realidad objetiva, la filosofía irracionalista de la vida dirige desde hace mucho tiempo, desde siempre, sus más enconados ataques contra el concepto de tiempo del racionalismo, y —lo mismo que en el campo de la filosofía social contrapone la cultura y la civilización—, nos presenta el tiempo y el espacio como dos principios diametralmente opuestos y hasta enemigos entre sí. La conquista del tiempo tiene, en un sentido positivo, mucha importancia para la filosofía de la vida —tal es el reverso de aquella intención polémica— porque la identificación de vivencia y vida (existencia), indispensable para su seudoobjetivismo, sólo puede lograrse mediante una concepción subjetivada e irracionalista del tiempo que responde a esa exigencia.”

Bergson, a quien condena —juntamente con Aristóteles y Hegel— como representante de la concepción ‘vulgar’ del tiempo.”

El advenir no es posterior al sido y éste no es anterior al presente. La temporalidad se tempora como advenir presente que va siendo sido.”

Lo que ocurre es que en Bergson, que en la parte esencial de su teoría del conocimiento era un fenómeno de anteguerra y cuya filosofía presentaba muchos puntos de afinidad con Simmel y el pragmatismo, el tiempo vivido era un órgano de la conquista subjetivista-individualista del universo, mientras que en la filosofía de Heidegger, la filosofía del amargo despertar después de la embriaguez, el tiempo ‘real’ se desmundiza, se convierte en algo teológico y carente de contenido, se concentra exclusivamente en el momento de la decisión interior. He ahí por qué Bergson dirige sus tiros, sobre todo, contra el tiempo ‘espacial’ y contra la formación de conceptos en las ciencias exactas y por qué su tiempo ‘real’ se orienta hacia la vida artística, mientras que en Heidegger el tiempo ‘vulgar’ corresponde a la existencia del ‘ser caído’ en el ‘uno’ y el tiempo ‘real’ apunta en dirección de la muerte.”

Heidegger ‘descubre’ que el tiempo desempeña una función central, hasta ahora inadvertida, en la Crítica de la razón pura de Kant, sobre todo en el capítulo sobre el esquematismo.” “Heidegger, por tanto, incluye a Kant entre los padres del irracionalismo moderno.”

Ahora bien, según la concepción heideggeriana de la historia, resulta que la historia real es la ‘impropia’, lo mismo que el tiempo real era el ‘vulgar’.”

Vemos, pues, que lo que Heidegger llama la historia ‘impropia’ no da mucho más de sí que la ‘historicidad’ spengleriana; pero, mientras que en Spengler esta ‘historicidad’ forma parte integrante orgánica de su concepción, en Heidegger viene a estorbar a la idea central y constituye, en última instancia, un lastre inútil. Nace, en parte, de la repugnancia de Heidegger a avenirse al irracionalismo radical, a la repulsa radical de toda cientificidad y, en parte, es una herencia —convertida ahora en elemento inorgánico— de la concepción teológica fundamental que guía el camino heideggeriano hacia la salvación del alma, [o evento?] principio en el que la filosofía heideggeriana —una filosofía sin Dios y sin alma— pierde los principios que le servían anteriormente de pauta y de orientación.”

Después de este análisis de la filosofía existencial de Heidegger, podemos ya resumir en sus líneas más generales la de Jaspers. Una y otra son extraordinariamente parecidas, así en cuanto al punto de partida como en cuanto a las consecuencias a que llegan. Y no deja de ser interesante e instructivo el hecho de que Jaspers se presente abiertamente como psicólogo, ya que ello, unido al desarrollo de la fenomenología en Scheler y en Heidegger y a la influencia cada vez mayor de la psicología descriptiva de Dilthey, viene a coronar el desenmascaramiento de su originaria seudoobjetividad.

La primera obra filosófica influyente de Jaspers, la Psicología de las concepciones del mundo (publicada en 1919), es un intento de ejecución del programa diltheyano de una tipología de las maneras de concebir el universo. Claro está que en ella se renuncia ya por entero al sueño de Dilthey de que la tipología abriera el camino hacia la concepción filosófica objetiva del mundo. Antes al contrario. Bajo la influencia de Kierkegaard y Nietzsche, en quienes Jaspers ve los filósofos de nuestro tiempo, así como bajo la acción del relativismo sociológico de Max Weber, la tipología jasperiana proclamará cabalmente la total repudiación de la posibilidad y del valor de un conocimiento filosófico objetivo.”

Toda teoría formulada sobre la totalidad se convierte en un habitáculo, despojado de la vivencia original de las situaciones liminares y entorpece el nacimiento de las fuerzas que, dinámicamente, buscan el sentido de la existencia futura en la propia experiencia querida, para poner en su lugar la quietud de un mundo penetrado por la visión y perfecto, de un sentido eternamente presente de satisfacer al alma.”

La filosofía existencial se perdería inmediatamente, si creyese saber de nuevo lo que es el hombre. Volvería a suministrarnos los planos para investigar en sus tipos la vida humana y la vida animal, se convertiría de nuevo en antropología, psicología y sociología. Aquella filosofía sólo puede tener un sentido siempre y cuando que carezca de base en su objetividad. Despierta lo que no sabe; ilumina y mueve, pero no plasma nada…”

Como la marcha del mundo es impenetable y hasta hoy ha fracasado lo mejor y puede volver a fracasar; como, por tanto, la marcha del mundo, a la larga, no es en modo alguno lo único que importa que sea, debemos abandonar todos los planes y toda la actuación en torno al remoto porvenir, para dedicarnos aquí y ahora a crear y animar la existencia. . . Hacer al presente lo auténtico es, en fin de cuentas, lo único que con certeza me es dable hacer.”

Jaspers, en cambio, ha publicado un gran sistema de la filosofía en tres volúmenes, con el título entre orgulloso y modesto de Filosofía.”

Heidegger y Jaspers llevan a sus consecuencias más extremas el relativismo y el irracionalismo radicalmente individualistas y filisteamente aristocráticos. Allí donde llegan estas doctrinas encontramos la época glacial, el Polo Norte, un mundo deshabitado, un caos carente de sentido, la nada como en torno del hombre, y el contenido interior de esta filosofía es la desesperación y la soledad irremediable del hombre mismo. Con ello, trazan estos filósofos una imagen bastante fiel de lo que realmente vivía en el interior de extensos círculos de la intelectualidad alemana a comienzos de la década del treinta.”

El hecho de que Heidegger actuase abiertamente como fascista, mientras que Jaspers, por razones puramente particulares, no pudo llegar a tanto y se las arregló para mantener bajo Hitler su otium cum dignitate, para luego, al caer el régimen, mientras el viento parecía soplar de la izquierda, dárselas temporalmente de antifascista, no altera en lo más mínimo la realidad de las cosas.”

es Jünger el primero que interpreta desde el punto de vista de la filosofía de la vida la antítesis de burguesía y proletariado, con objeto de obtener la amplia base social necesaria para la ansiada nueva guerra imperialista”

Es cierto que, personalmente, predomina en Hitler el nihilismo cínico. Por sus conversaciones con Rauschning, sabemos que hasta la teoría racista era considerada por él como un engaño, utilizado sin escrúpulos para sus fines de bandidaje imperialista. La atmósfera general de la agitación hitleriana es, simplemente, una edición popular y vulgar de las tendencias fundamentales de la filosofía de la vida: Hitler rechaza, en la agitación, toda convicción intelectiva, pues para él sólo se trata de producir y mantener en pie un estado de embriaguez”

CAPÍTULO V. EL NEOHEGELIANISMO

HEGEL SEM HEGEL: “la repulsa del método dialéctico, sea expresa o tácitamente, se convertirá, en efecto, en un rasgo constante de toda la renovación de la filosofía de Hegel.” “Siguen manteniéndose en el punto de vista neokantiano, modificado a tono con las condiciones del período imperialista; es decir, siguen separando mecánicamente el fenómeno de la esencia, negándose a reconocer la cognoscibilidad de la realidad objetiva.”

Esta base gnoseológica se revela con gran nitidez en el librito de Julius Ebbinghaus (Relativer und absoluter Idealismus, 1910), obra que, aunque no llegó a ser conocida en amplios círculos de opinión, influyó, sin embargo, de un modo decisivo en el método y las concepciones de los neohegelianos relevantes que vendrían después. La idea central de Ebbinghaus puede resumirse en pocas palabras, diciendo que Hegel no hizo otra cosa que llevar consecuentemente hasta el final todas las consecuencias contenidas en el método trascendental de Kant, al paso que éste se quedó a medio camino con respecto a las consecuencias finales que se desprendían de su propio método. El hegelianismo no es, pues, según esto, sino un kantismo realmente consecuente consigo mismo.”

El libro más importante en relación con el ‘renacimiento hegeliano’ en Alemania es la obra de los últimos años de Dilthey titulado La historia juvenil de Hegel (1907).”

Cierto que también el neohegelianismo es, resueltamente, bastante reaccionario, pero expresa tendencias más moderadas, más reaccionariamente eclécticas, más ‘consolidadas’, de la burguesía”

Hegel —dice Kroneres sin duda el más grande irracionalista que conoce la historia de la filosofía. Ningún pensador antes de él había llegado a iluminar el concepto como él lo ha hecho… Hegel es irracionalista, porque hace valer lo irracional en el pensamiento y porque irracionaliza el pensamiento mismo… Es irracionalista, porque es dialéctico, porque la dialéctica es el irracionalismo convertido en método, el irracionalismo racionalizado, porque el pensamiento dialéctico es un pensamiento racional-irracional.”

Hegel intentó pensar concretamente, filosofar objetivamente, existir como filósofo sustancialmente, dejar que la cosa imperase por sí misma, situarse del lado de acá del realismo y el idealismo, y todo esto es también lo que nosotros queremos hoy.” Glockner

Todo el que haya leído realmente la Fenomenología del espíritu y haya estudiado un poco la historia de su elaboración debe saber que esta cualidad que Hartmann atribuye a la dialéctica hegeliana como algo no susceptible de ser aprendido y su comparación con el genio del artista caracteriza precisamente la concepción schellingiana de la dialéctica, mientras que la metodología de la Fenomenología del espíritu se dirige con una gran fuerza polémica contra tal interpretación, proclamando cabalmente todo lo contrario: la asequibilidad de la esencia de la dialéctica a todos.”

los neohegelianos, por su parte, eran suficientemente conocidos como reaccionarios para merecer que el nacionalsocialismo victorioso los tolerase. (Únicamente se vieron obligados a emigrar los neohegelianos ‘no arios’, como Kroner.) El neohegelianismo siguió, pues, vegetando bajo el Poder nazista; incluso llegó a surgir en Gotinga una especial escuela neohegeliana de filósofos del derecho (Binder, Busse, Larenz y otros); y siguieron editándose colecciones de materiales, monografías, etc., orientadas en esta dirección.”

podemos decir que la trayectoria del neohegelianismo es bastante aleccionadora, como imagen filosófica refleja del papel que el liberalismo, cada vez más decadente (con sus diversas variantes), ha desempeñado en la historia de los avances reaccionarios, del proceso de fascización, y del que está llamado a desempeñar también en el futuro.”

“(Ciertas reminiscencias de este cambio de actitud del pensamiento burgués con respecto a Hegel las encontramos con frecuencia entre los socialdemócratas del período de Weimar.)”

“Muchos siguieron desarrollando sus actividades, y en Berlín siguió existiendo durante largo tiempo una asociación de hegelianos, que publicaba incluso una revista propia (Der Gedanke, 1860-1884). Pero eran contados los que, como Adolf Lasson, por ejemplo, se mantenían fieles al hegelianismo ortodoxo. Cierto es que esta ortodoxia debe interpretarse de un modo históricamente certero.”

CAPÍTULO VI. LA SOCIOLOGÍA ALEMANA DEL PERÍODO IMPERIALISTA

La sociología, como disciplina independiente, surgió en Inglaterra y en Francia al disolverse la economía política clásica y el socialismo utópico, que eran ambos, cada uno a su modo, doctrinas que abarcan la vida social y que se ocupaban, por tanto, de todos los problemas esenciales de la sociedad, en relación con las cuestiones económicas condicionantes. Al crearse la sociología como disciplina aparte, se afronta en ella el estudio de los problemas de la sociedad prescindiendo de su base económica; la supuesta independencia de los problemas sociales con respecto a los económicos es, en efecto, el punto de partida metodológico de la sociología.”

Y, así, surge en uno de los polos la economía burguesa vulgar y, más tarde, la llamada economía subjetiva, disciplina profesional de estrecha especialización y temática muy limitada, que renuncia de antemano a explicar los fenómenos sociales y se propone como su misión esencial hacer desaparecer del campo de la economía el problema de la plusvalía, y en el otro polo nace como ciencia del espíritu al margen de la economía, la sociología.”

con Fourier, se revela ya claramente el carácter internamente contradictorio de la economía capitalista; y, al disolverse la escuela ricardiana, incluso en Proudhon, este problema se manifiesta como el problema central de toda la economía, aunque las diversas soluciones propuestas deban ser reputadas como falsas.”

Es verdad que, al comienzo, principalmente entre sus fundadores, la sociología abraza el partido del progreso social, y el demostrar científicamente éste es cabalmente uno de sus fundamentales propósitos. Pero se trata de un progreso a tono con la burguesía que comienza a deslizarse por la pendiente del declive ideológico: de un progreso que conduce a una sociedad capitalista idealizada, en la que se ve la cúspide del desarrollo de la humanidad. En tiempo de Comte, y no digamos en el de Spencer, no era posible ya llegar a este resultado por el camino de la economía. De aquí que los primeros sociólogos vayan a buscar el fundamento para sus doctrinas a la ciencia de la naturaleza, aplicada por analogía a la sociedad y, de este modo, por tanto, más o menos mitologizada.”

No puede ya, por tanto, cumplir la misión que primeramente se había asignado: la de demostrar el carácter progresivo de la sociedad burguesa, demostración inasequible ahora en el terreno económico, y la de defenderla ideológicamente contra la reacción feudal y el socialismo.”

Alemania carece de una ciencia económica propia y original. En 1875, caracterizaba Marx esta situación en los términos siguientes: ‘La economía política ha sido siempre y sigue siendo en Alemania una ciencia extranjera… Esta ciencia se importaba de Inglaterra y de Francia como un producto elaborado; los profesores alemanes de economía seguían siendo simples discípulos. La expresión teórica de una realidad extraña se convertía en sus manos en un catálogo de dogmas, que ellos interpretaban, o mejor dicho deformaban, a tono con el mundo pequeñoburgués en que vivían… Desde 1848, la producción capitalista comenzó a desarrollarse rápidamente en Alemania, y ya hoy da su floración de negocios turbios. Pero la suerte seguía siendo adversa a nuestros economistas. Cuando habían podido investigar libremente la economía política, la realidad del país aparecía vuelta de espaldas a las condiciones económicas modernas. Al aparecer estas condiciones, surgieron en circunstancias que no consentían ya un estudio imparcial de aquéllas sin remontarse sobre el horizonte de la burguesía’

En esta nueva situación, un grupo de economistas alemanes (Brentano, Schmoller, Wagner y otros) trata de extender los dominios de la economía nacional, hasta convertirla en una ciencia de la sociedad. Se aspira a crear una economía nacional puramente ateórica, empírica, histórica y, al mismo tiempo, ‘ética’ que, repudiando la economía clásica, pueda a la par abordar los problemas de la sociedad.” “No tiene, pues, nada de extraño que el neokantismo positivista por entonces en boga viniera a reforzar estas concepciones en el sentido del agnosticismo empirista.”

(La misma actitud posterior de Dilthey ante Simmel y otros sociólogos del período imperialista es totalmente distinta; más aún, su propia concepción de la historia, tal como va desarrollándose con el tiempo, habrá de convertirse en uno de los factores determinantes de la sociología alemana posterior.)”

Nos referimos a la llamada ‘escuela austríaca’ de Menger, Böhm-Bawerk y otros. Su subjetivismo es tan radical como el de la ‘escuela histórica’. Pero en ella se manifiesta, en vez de la confusa y untuosa tendencia moralizante, un puro psicologismo: la disolución de todas las categorías objetivas de la economía en la casuística de la contraposición abstracta entre lo agradable y lo desagradable. Surgen, así, una serie de seudoteorías que buscan su fundamento exclusivo en los fenómenos superficiales de la vida económica (la oferta y la demanda, el costo de producción, la distribución, etc.) y formulan, a base de ellos, las seudoleyes de las reacciones subjetivas (la de ‘utilidad-límite’, por ejemplo). La ‘escuela austríaca’ se atribuye (Böhm-Bawerk) el mérito de haber superado las ‘enfermedades de infancia’ de los clásicos y también, al mismo tiempo, del marxismo, de una parte, y de otra las de la ‘escuela histórica’. Con lo cual la nueva economía vulgar que así nace deja, lo mismo que en el Occidente, el campo libre a una ciencia especial de la sociología, aparte de la economía y que viene a servirle de ‘complemento’.”

Sin que, aparentemente, guarde ninguna conexión estrecha con estas luchas, aparece en 1887 el libro de la nueva sociología alemana llamado a tener mayor influencia: Comunidad y sociedad (Gemeinschaft und Gesellschaft) de Ferdinand Toennies. Esta obra ocupa un lugar especial en el desarrollo de la sociología alemana. Merece señalarse, ante todo, que la vinculación ideológica de su autor con las tradiciones alemanas clásicas es más acusada que la de los sociólogos posteriores. (…) (Vale la pena indicar, en relación con esto, que más tarde escribirá una biografía de Hobbes que habrá de adquirir notoriedad internacional.) Añádase a esto que Toennies es el primero, en Alemania, que se asimila los resultados de la investigación en torno a la comunidad primitiva, sobre todo los de Morgan y, al mismo tiempo, el primer sociólogo alemán que no rechaza a limine a Marx, sino que trata de reelaborarlo, poniéndolo a contribución para sus fines burgueses. Así, abraza abiertamente el punto de vista de la teoría del valor por el trabajo y desecha la crítica burguesa usual que cree descubrir contradicciones insolubles entre los tomos primero y tercero del Capital. Lo cual no significa, ni mucho menos, que Toennies reconozca el marxismo ni lo comprenda.”

el formular, en términos, absolutos esa falsa contraposición entre civilización y cultura parece ser, a los ojos de muchos intelectuales, un arma eficaz contra el socialismo: puesto que éste lleva adelante el desarrollo de las fuerzas productivas materiales (mecanización, etc.), no es apto tampoco para resolver el pretendido conflicto entre la civilización y la cultura, sino que, lejos de ello, lo perpetúa; por tanto, no vale la pena que los intelectuales, víctimas de dicho supuesto conflicto, combatan al capitalismo en aras del socialismo.”

Marx ha puesto de manifiesto con referencia a la poesía épica, y Engels con respecto a los períodos de florecimiento de la filosofía moderna en las distintas naciones que marchan a la cabeza, como en ciertas y determinadas circunstancias, las situaciones menos desarrolladas son más favorables, para un florecimiento parcial de la cultura, que las que muestran un desarrollo más avanzado.”

El sorprendente antagonismo entre el rápido desarrollo de las fuerzas materiales de la producción y el fenómeno paralelo de las corrientes de decadencia que se revelan en los campos del arte, la literatura, la filosofía, la moral, etc., ha dado pie para que muchos, como hemos visto, desdoblen en dos, desgarrándolo, el campo de la cultura humana, que forma en sí una unidad orgánica y traten de contraponer los elementos que el capitalismo impulsa y desarrolla, bajo el nombre de civilización, a los de la cultura (en el sentido estricto y específico de la palabra), puesta en peligro, hasta el punto de ver en esta antítesis nada menos que la signatura esencial de nuestra época y hasta de toda la trayectoria de la humanidad.”

Cuanto mayor es la influencia que las tendencias de la filosofía de la vida, principalmente las de Nietzsche, ejercen sobre la sociología y las reflexiones en torno a la sociedad en general, con mayor fuerza se afirma el antagonismo entre cultura y civilización, más enérgico y rotundo es el cambio de rumbo hacia el pasado, más ahistórico y antihistórico se torna este planteamiento del problema.”

La ‘comunidad’ se convierte, así, en la categoría que abarca el campo de todo lo precapitalista, en la glorificación de los estados ‘orgánicos’ primitivos y, al mismo tiempo, en la consigna contra la acción mecanizadora y anticultural del capitalismo.”

Las grandes ciudades y la sociedad son, por tanto, la ruina y la muerte del pueblo, que en vano se esfuerza en hacerse fuerte por medio de su número y que, según su modo de pensar, sólo puede valerse de su poder para sublevarse, si quiere verse libre de sus desdichas… Se eleva de la conciencia de clase a la lucha de clases. Y la lucha de clases destruye la sociedad y el Estado que se propone transformar. Y, como toda la cultura se ha trocado en la civilización de la sociedad y del Estado, bajo esta forma metamorfoseada perece la cultura misma…”

Y también podemos considerar a Toennies como antecesor de la sociología posterior en cuanto que se apoya en su crítica de la cultura para apoyar ideológicamente el reformismo en el movimiento obrero; tal, por ejemplo, cuando ve en las cooperativas un triunfo del principio de la comunidad dentro de la sociedad capitalista, etc.” Irônico que o cooperativismo seja ensinado no próprio curso de marxismo (no lugar de Lukács!), que não deveria aceitar essas “respostas a meias”…

Max Weber esboza una historia universal de las religiones, para demostrar que sólo el protestantismo (y, dentro de él, principalmente, las sectas) poseía la ideología favorable a esta racionalización y capaz de estimularla, al paso que todas las demás religiones orientales y antiguas crearon éticas económicas que representaban un entorpecimiento para la racionalización de la vida diaria.”

Para ello, es decir, para que las ambiciones imperialistas de Alemania sean realizables, debe procederse a la democratización interior del país y profundizarla todo lo necesario para alcanzar aquella meta. § Esta posición de Max Weber entraña una repulsa categórica del ‘régimen personal’ de los Hohenzollern y del poder de la burocracia, íntimamente vinculado a él.”

Parece como sí de este modo se asignase a la sociología la importante función de explicar por su parte, en términos concretos, estos procesos genéticos. Pero no hay tal cosa, en realidad. ¿Qué es lo que, en rigor, nos ofrecen los sociólogos? Sus sublimaciones igualmente formalistas conducen a analogías puramente formales, y no a explicaciones causales.”

Max Weber polemiza, a veces, con el exagerado formalismo de Simmel, pero su propia sociología está llena también de este tipo de analogías formalistas. Max Weber establece, por ejemplo, un paralelismo formalista entre la antigua burocracia egipcia y el socialismo, o entre los soviets y los estamentos feudales; y, al hablar de la consagración irracional del Führer (carisma), traza una analogía entre el chamán y el dirigente socialdemócrata Kurt Eisner, etc.”

Por donde Max Weber sólo expulsa al irracionalismo de la metodología, del análisis de los hechos concretos, para introducirlo como la base filosófica de su concepción del mundo, con una decisión hasta entonces desconocida en Alemania. Por otra parte, esta eliminación del irracionalismo del campo de la metodología no es tampoco, ni mucho menos, total.”

cuán indefensos se hallaban, pues, los mejores intelectuales de Alemania ante el asalto del irracionalismo, lo demuestra —para poner solamente un ejemplo— el siguiente pasaje de una carta de Walter Rathenau: ‘Queremos llegar con el lenguaje y las imágenes del intelecto hasta las puertas de la eternidad; no para derribarlas, sino para acabar con el intelecto, al realizarlo.’

El más caracterizado representante de esta forma de transición es Alfred Weber, hermano de Max y más joven que éste.”

El democratismo tantas veces proclamado se ve traicionado ignominiosamente por el miedo a las posibilidades socialistas de una democracia llevada hasta sus últimas consecuencias.”

Alfred Weber, que en su enjuiciamiento de la historia de Alemania coincidía en lo esencial con su hermano, se desvía de este camino de la apreciación sobria y serena de la realidad precisamente cuando se trata de extraer las consecuencias decisivas, y capitula ante la concepción reaccionario-chovinista, a la que hace importantes concesiones.”

La tendencia a excluir a Marx y al marxismo de la cultura alemana era, desde el primer momento, una tendencia aparejada a toda reacción antidemocrática, aunque cualquiera que estudiase el problema con cierta imparcialidad tenía que convencerse necesariamente de cuán profundamente enlazado se hallaba el marxismo con la ideología del período de florecimiento de la cultura alemana, con el período que va de Lessing a Heine y de Kant a Hegel y a Feuerbach.”

Toda evolución es racionalista y sólo tiene un sentido metodológico fuera del campo de la cultura; la cultura no conoce ninguna clase de desarrollo, de progreso; sólo hay en ella una ‘corriente viva’, entendida a la manera auténticamente bergsoniana. Alfred Weber rechaza, aquí, toda perspectiva, todo ‘pronóstico de la cultura’ del porvenir; el futuro es —visto de un modo consecuentemente irracionalista— un misterio.”

CONTRA O <CARISMA> DE WEBER: “Entretanto, el materialismo histórico se había encargado de esclarecer el problema mismo hasta mucho más allá del límite a que había llegado Hegel. El análisis de las luchas de clases y de la diversa composición y estructura de las clases, que varía, además, con arreglo a los distintos períodos históricos, países y grados de desarrollo, ofrece la posibilidad metodológica de plantear y resolver con toda claridad aquello que en este problema es auténticamente científico y susceptible de solución, en el sentido de que la lucha económica y política de una clase va siempre unida al desarrollo de una capa de dirigentes cuyo tipo, composición, selección, etc., hay que explicarse científicamente partiendo de las condiciones de la lucha de clases, de la composición, el grado de desarrollo, etc., de la clase, de la acción mutua entre la masa y los dirigentes, etc. En la obra de Lenin titulada ¿Qué hacer? tenemos el modelo de este tipo de análisis, en cuanto al contenido y al método.”

El más caracterizado representante de estas tendencias, entre la joven generación de los sociólogos alemanes, es Karl Mannheim. En la formación de sus concepciones tuvieron las influencias de la ‘estabilización relativa’ un papel más decisivo aún que en la formación de las ideas de Alfred Weber, que pertenecía a una generación anterior. Esto explica por qué, en vez de la sociología de la cultura abiertamente mística e intuicionista de éste, nos encontramos en Mannheim con una ‘sociología del saber’ escépticamente relativista y que coquetea con la filosofía existencia!.”

Después de debatirse desesperadamente contra el hecho de que el ser social determina la conciencia, la teoría del conocimiento y la sociología burguesas se ven obligadas a capitular ante el materialismo histórico en este problema.”

Y esta tendencia abstracta de la tipología va tan allá, en Mannheim, que sus diversos tipos abarcan las tendencias más heterogéneas y contradictorias entre sí, solamente para poder poner de manifiesto en la realidad histórico-social un número resumido y limitado de tipos. Así, vemos cómo identifica, para hacerlos encajar en tipos únicos, la socialdemocracia y el comunismo, de una parte, y de otra el liberalismo y la democracia. En este punto, le aventajará considerablemente, como veremos, un reaccionario tan descarado como C. Schmitt, quien pone de manifiesto cómo la contraposición entre democracia y liberalismo entraña un problema importante de nuestro tiempo.”

Ahora bien, por qué el pensamiento de la ‘intelectualidad libre’ no se halla ya ‘vinculado a una situación’, por qué el ‘relacionalismo’ no se aplica, por lo que a él se refiere, a sí mismo, como exige que lo haga el materialismo histórico, constituye un misterio de la sociología del saber.”

Puede llegar a crecer tanto el temor a una guerra futura, con su espantosa potencia de destrucción, que funcione exactamente lo mismo que el miedo a un enemigo real de fuera. En este caso, y por el temor a la futura destrucción general, se impondrían las soluciones generales de avenencia y todos se someterían a una organización central de cobertura, encargada de llevar a cabo la planificación para todos.”

Indefensión que, como demuestra el ejemplo del propio Mannheim, no es superada por las mismas experiencias del fascismo. Sus ideas, tal como en este libro quedan esbozadas, representan la ideología de la capitulación indefensa ante la ola reaccionaria de la posguerra, ni más ni menos que su sociología del saber había representado dicha capitulación en el período anterior a la guerra.”

Característico de esta situación es el papel episódico que desempeñó en la sociología alemana un reaccionario tan descarado como Othmar Spann. Ya mucho antes de que Hitler tomara el poder, vemos a Spann compartir la mayoría de las concepciones sociales del fascismo. Sus principales adversarios son las ideas liberales de 1789 y, sobre todo, las ideas marxistas de 1917. Es el antecesor de aquellas demagogias del nacionalsocialismo que acusan de marxismo a todo el que no sea un reaccionario redomado; acusación que Spann formula incluso contra los dirigentes de la economía alemana, y de un modo especialmente enconado contra Max Weber.”

Finalmente, en la jerarquía escolástico-católica de Spann no hay lugar ni para el racismo ni para la mística irracionalista del Führer. Spann estuvo muy de moda durante algún tiempo entre todos los oscurantistas alemanes por razón de sus tendencias generales reaccionarias, pero se vio desplazado más tarde por el fascismo hitleriano.”

[la historia de la decadencia es] la historia de la economización… Cuando se viene por tierra un estilo, resulta verdad aquello de que la historia universal es la historia de las luchas de clases” Freyer

La categoría capital es una especificación de la trascendente categoría decadencia, categoría filosófico-cultural-metafísica y sociológica. El capital es la forma de decadencia de la vida económica. El error fundamental en que incurren el marxismo y el propio Marx consiste en considerar la decadencia como una forma del capitalismo, en vez de ver en el capitalismo una forma de la decadencia.” Hugo Fischer, discípulo de Freyer

La filosofía materialista, aunque sea ‘un mito loco’, ‘una especie loca de quiliasmo’ [¿?] ‘es la primera que ha comprendido íntegramente la revolución desde la izquierda’. Pero la revolución no se produjo. El siglo XIX ‘se liquidó a sí mismo’.”

El principio revolucionario inherente a una época no es, por su esencia, una estructura, una ordenación, una construcción, sino simplemente fuerza, explosión, protesta… Pues de lo que se trata, cabalmente, es de que el nuevo principio se atreva a permanecer como la nada activa en la dialéctica del presente, como la pura fuerza del Estado; de otro modo, se verá trabado de la noche a la mañana y jamás se manifestará en su acción” Freyer

En Carl Schmitt se revela todavía con mayor claridad, si cabe, cómo la sociología alemana desemboca en el fascismo. Este autor es un jurista o, mejor dicho, un filósofo y un sociólogo del derecho.”

Esta actitud metodológica, este interés apasionado por la teoría de la dictadura guarda relación, en Schmitt, con el hecho de que se muestra desde el primer momento irreductiblemente hostil frente al sistema weimariano. Al comienzo, esta hostilidad se manifiesta en él como una crítica científica, como la exposición de la crisis de la ideología liberal y, en relación con ello, del sistema parlamentario. Por oposición a Karl Mannheim, quien, como veíamos, identificaba sencillamente el liberalismo y la democracia, Schmitt incorpora a su sistema toda la polémica antidemocrática del siglo XIX, para poner de relieve el irreductible antagonismo entre el liberalismo y la democracia y demostrar cómo la democracia de las masas se convierte necesariamente en la dictadura.”

Así, después de haber sido exterminados implacablemente los partidarios de la ‘segunda revolución’ (1934), Schmitt escribió un estudio titulado El Führer defiende el derecho (Der Führer schützt das Recht), con el que trataba de justificar las formas más descaradas de la arbitrariedad jurídica fascista, abogando resueltamente en pro de la idea de que el Führer era el único llamado a ‘distinguir entre los amigos y los enemigos…’

Es en la guerra donde se contiene el meollo de las cosas. El tipo de la guerra total determina el tipo y la estructura de la totalidad del Estado. Y la guerra total deriva su sentido del enemigo total.”

Como se ve, Schmitt no se limita a apoyar la bestial dictadura hitleriana en el terreno de la política interior, sino que, ya antes de que estalle la segunda Guerra Mundial, durante el período de su preparación, se convierte en el ideólogo jurídico más descollante de los planes de conquista mundial de la Alemania de Hitler.”

De este reparto del mundo que garantizara a Alemania y al Japón sus ‘grandes zonas’ correspondientes, debería arrancar, según Schmitt, el nuevo y más alto estado del derecho internacional, en el que ya no había, como antes, simplemente Estados, sino ‘Imperios’.”

De los profesores alemanes se dijo una vez que eran la guardia de corps espiritual de los Hohenzollern; en este período a que nos referimos, se convirtieron en los S.A. y los S.S. intelectuales.”

CAPÍTULO VII. EL DARWINISMO SOCIAL, EL RACISMO Y EL FASCISMO

Los ideólogos de la nobleza comienzan a defender las desigualdades estamentales entre los hombres con el argumento de que estos privilegios no son sino la expresión jurídica de la desigualdad que la propia naturaleza establece entre las diversas clases de hombres, entre las razas, razón por la cual forman parte de la ‘naturaleza’ misma, contra la que ninguna institución puede atentar sin atentar, al mismo tiempo, contra los más altos valores de la humanidad.”

Ya a comienzos del siglo XVIII escribió el conde de Boulainvilliers (1727) un libro tratando de demostrar que la nobleza francesa era la descendiente de la antigua raza dominante de los francos, al paso que el resto de la población llevaba en sus venas la sangre de los galos sometidos.”

Pero, casi por los mismos años en que se publicaba el libro del citado profesor de Magdeburgo veía la luz una obra llamada a colocar —poco a poco— la idea de la raza en un plano primordial, y no en un país solamente, sino en el mundo entero: el Ensayo sobre la desigualdad de las razas humanas, del francés Gobineau.”

mientras que, aquí, los junkers poseían las posiciones políticas de poder sin que nadie se las disputara, de tal modo que la capitalización de Alemania no podía llevarse a cabo más que sometiéndose a sus intereses, en Francia la reacción del Segundo Imperio trajo una desilusión para los círculos legitimistas-feudales que en los años de la crisis revolucionaria, habían hecho posible la subida al poder de Luis Napoleón, como parte integrante que eran del ‘partido del orden’.”

En sus cartas a Tocqueville, se queja de que los franceses silencian su libro y de que éste no ha alcanzado verdadera influencia más que en los Estados Unidos. Tocqueville, que en lo personal se muestra amigo de Gobineau, pero que rechaza las ideas mantenidas en su obra, hace notar que aquella influencia se debe, sencillamente, a que el libro favorece los intereses de los esclavistas del Sur.”

Lo que quiere decir que, en las condiciones del siglo XIX y XX, la teoría racista sólo puede hacerse revivir eficazmente siempre y cuando que se la convierta en un arma ideológica puesta en manos de la burguesía reaccionaria. También la teoría racista, desde Gobineau hasta Rosenberg, hubo de seguir la misma trayectoria de aburguesamiento por la que, según hemos visto, pasó el irracionalismo filosófico general, partiendo de Schelling y pasando por Schopenhauer, Nietzsche, etc.”

El activismo de la teoría racista posterior brota, por tanto, de la misma raíz pesimista, anti-evolucionista, que en Gobineau. Lo que ocurre es que la desesperación fatalista deja el puesto a un activismo aventurero y desesperado.”

La vieja teoría racista no puede ser más simple, y hasta podría afirmarse que apenas es una teoría; parte del hecho de que todo el mundo sabe quién es aristócrata. El aristócrata, por serlo, pertenece a la raza pura y desciende de una raza superior (de los francos, por ejemplo, en contraposición a los celtas plebeyos de las Galias). La teoría racista moderna no puede mantener ya, a la vista del desarrollo de la ciencia, estas posiciones tan simples. Se ve obligada a hacer un repliegue táctico. Hoy, es un hecho generalmente conocido de la ciencia que no hay ni ha habido nunca (por lo menos, en los tiempos históricos) una sola raza pura. Y asimismo sabe y reconoce ya hoy todo el mundo que las características objetivas para distinguir unas de otras las diversas razas forman un número extraordinariamente limitado y que, además, estos criterios fallan totalmente cuando se trata de la determinación racial de un pueblo histórico, de una nación, y no digamos de un individuo.”

Chamberlain, que por lo demás toma mucho de Gobineau sin decirlo, rechaza categóricamente la obra de este autor, a quien echa en cara no tener ni la más remota idea de lo que es la ciencia natural. He aquí las palabras de Chamberlain: ‘Una teoría de la raza realmente útil y digna de ser tomada en serio no puede construirse sobre las fábulas de Sem, Cam y Jafet ni sobre una serie de intuiciones, por muy ingeniosas que ellas sean, mezcladas con hipótesis absurdas, sino solamente sobre los conocimientos extensos y a fondo que nos suministran las ciencias naturales.’

El negro posee . . . en grado muy alto aquellas dotes sensuales sin las que el arte sería inconcebible. Pero, de otra parte, la carencia de dotes espirituales lo incapacita para el refinamiento de las artes… Para que aquellos talentos puedan dar frutos, necesita mezclarse con una raza dotada de otro modo.”

por un lado, Gobineau sostiene que el cristianismo constituye la manifestación más alta de la cultura y que todos los hombres, cualquiera que sea la raza a que pertenezcan, son capaces de participar de esta cultura superior, mientras que, por otro lado y al mismo tiempo, sostiene que las razas inferiores no son, por principio, susceptibles de abrazar la civilización, y sólo sirven para trabajar como esclavos, como máquinas animadas, como bestias de tiro, al servicio de las razas superiores.”

Las diferencias en cuanto a las fases de cultura no significan ya, para las teorías raciales, etapas de desarrollo recorridas sucesivamente por el mismo pueblo y la misma sociedad, sino que cada una de estas fases se equipara a determinadas razas y se entrelaza con ellas de un modo perenne, metafísico. Ciertas razas son siempre bárbaras, mientras que otras no han pasado jamás por la fase del salvajismo o la barbarie. Así, para Gobineau, el paso de la edad de piedra a la edad de bronce significa, sencillamente, un cambio de razas.”

Gobineau afirma que las razas blancas pelearon desde el primer momento contra sus enemigos con carros de guerra y que conocieron desde el primer día la elaboración de los metales, de la madera y del cuero. ‘Las razas blancas primitivas sabían tejer telas para vestirse. Vivían en grandes aldeas, adornadas con pirámides, obeliscos y túmulos de tierra o piedras. Domaron el caballo… Sus riquezas consistían en copiosos rebaños de toros y vacas.’

Pasa cerca de medio siglo antes de que la nueva teoría racista encuentre en Chamberlain un teórico tan descollante como la antigua, al declinar, lo había encontrado en Gobineau.”

Por lo demás, te diré que Darwin, a quien estoy leyendo, es verdaderamente magnífico. La teleología, que aún no había sido destruida en uno de sus aspectos, cae ahora por tierra. Además, jamás habíamos asistido a un intento tan grandioso de demostrar el desarrollo histórico en la naturaleza, o, por lo menos, con tanto éxito.” Engels a Marx

Aunque desarrollado en un tosco inglés, es éste el libro en que se contienen los fundamentos de nuestra concepción en el terreno de la historia natural.” O sempre mais esperto Marx, a Engels.

No son las doctrinas de Buda, ni las palabras de Cristo, ni los ‘principios’ de la Revolución francesa las que resuenan por sobre el estrépito de las luchas de los pueblos; el grito que aquí se escucha es este otro: ¡Aquí los arios, aquí los semitas, aquí los mongoles, aquí los europeos, aquí los asiáticos, aquí los blancos, aquí la gente de color, aquí los cristianos, aquí los musulmanes, aquí los germanos, aquí los latinos, aquí los eslavos! Y así sucesivamente, en mil variaciones distintas. Bajo estos gritos de batalla se hace la historia, se derrama a torrentes la sangre de los hombres, para que se cumpla una ley natural histórico-universal que todavía estamos muy lejos de haber llegado a conocer.” Gumplowicz

De cuán triste papel hacen todas esas mediciones de cráneos de los antropólogos y otras cosas por el estilo ha podido convencerse todo el que haya tratado ir a buscar a semejantes investigaciones elementos de juicio acerca de los diferentes tipos de la humanidad. Todo aparece, aquí, revuelto y confuso, y las cifras y ‘medidas medias’ no acusan ningún resultado tangible. Lo que un antropólogo considera como el tipo germánico encaja, según otro, en el tipo eslavo. Hay entre los ‘arios’ tipos mongoles, y a cada momento se expone uno, siguiendo los criterios ‘antropológicos’, a confundir a los ‘arios’ con los semitas, y viceversa.”

Los jefes de la revolución eran casi todos ellos germanos. . . La revolución elevó al Poder simplemente a otra capa de la raza germánica. Sería un error creer que en Francia fue a parar el poder a manos del ‘tercer estado’. Sólo subió al poder la burguesía, es decir, la capa germánica alta de los burgueses, del mismo modo que en el movimiento obrero actual, considerado desde el punto de vista antropológico, se abren paso, simplemente, hacia el poder y la libertad, las capas germánicas superiores de la clase obrera.” Woltmann

Estas vacilaciones e inconsecuencias hicieron de la teoría racista de Woltmann un episodio puramente pasajero, aunque muchas de sus sugestiones habrían de ser recogidas más tarde por el fascismo.”

Todos los elementos primigenios arios y germánicos que dormitaban en mí, poderosamente sedimentados y que iban abriéndose paso, poco a poco, en dura lucha, se revelaban abiertamente contra lo ‘tradicional’, manifestándose no pocas veces bajo formas muy peregrinas, con frecuencia de un modo informe, ya que apenas se trataba más que de oscuras intuiciones, a veces agitándose inconscientemente dentro de mí y pugnando por encontrar un camino. Hasta que llega usted y, con un golpe de su varita mágica, pone orden en el caos y hace luz en las tinieblas; metas por las que hay que luchar y trabajar; esclarecimiento de los caminos antes vagamente intuidos que deben seguirse, en bien de los alemanes y, por ello mismo, en bien de la humanidad.” Carta do imperador Guilherme II a Chamberlain

Mi fe en la causa alemana no había decaído jamás, aunque sí debo reconocer que mi esperanza había sufrido una depresión profunda. Mi estado de ánimo se siente ahora renacer, de pronto, gracias a usted. El hecho de que Alemania haya podido engendrar, en la hora de máximo peligro, un Hitler, es una prueba de su vitalidad; y lo mismo las consecuencias que de él emanan, pues ambas cosas, la personalidad y las consecuencias, forman una unidad. ¡Y qué maravillosa confirmación de esto el hecho de que el grandioso Ludendorff se adhiera abiertamente a usted y abrace el movimiento que usted encabeza!” Carta de Chamberlain a Hitler, 1923

Lagarde sostenía que todo el Antiguo Testamento debiera eliminarse de la doctrina cristiana, ya que, según él, ‘su influencia ha hecho fracasar el Evangelio, en cuanto ello era posible.’

La posesión de la ‘raza’ tiene una fuerza de convicción inmediata como ninguna otra cosa, en la propia conciencia. Quien pertenezca a una raza marcadamente pura, lo sentirá cotidianamente.”

(Y no resulta difícil darse cuenta de cuán íntimos son los contactos entre las tendencias metodológicas de Chamberlain y Nietzsche, de una parte, y de otra, la teoría de la intuición de la ‘psicología descriptiva’ diltheyana y de la ‘eidética’ fenomenológica.)”

Aristóteles se limitó a sustituir un mito por otro. … sencillamente porque ninguna concepción del mundo puede arreglárselas sin mitos, los cuales no son simplemente un recurso para salir del paso y llenar lagunas, aquí y allá, sino el elemento fundamental, que lo informa todo.”

los filósofos indios sabían exactamente que sus mitos eran mitos.” “Kant es el primero que infunde al hombre la conciencia de sus propias creaciones de mitos.” Mitos perdem sua eficácia numa idade em que o homem os pensa como involuntários, herdados, e não autocriados.

lo que Max Weber había hecho con muchas reservas, lo hace ahora sin el menor escrúpulo Chamberlain, como antes de él lo hiciera Nietzsche: crea el mito, como el terreno en que pueden brotar de un modo natural las respuestas que se buscan.”

La línea chamberlainiana de la ‘auténtica’ religión ario-germánica va de la antigua India a Cristo y de Cristo a Kant. La antigua India, antes de hundirse por la mezcla de razas, tenía, en este respecto, una situación mucho más favorable: ‘La religión era allí, a la par, la portadora de la ciencia . . .; entre nosotros, por el contrario, toda auténtica ciencia se ha hallado siempre en lucha con la religión.’

Esta mentira, que envenena la vida del individuo y de la sociedad. . ., proviene solamente del hecho de que nosotros, los indoeuropeos. . ., nos hemos humillado hasta el punto de aceptar la historia judía como el fundamento y la magia sirio-egipcia como el remate de nuestra supuesta ‘religión’.”

Nadie podría probar que el predominio del germanismo represente una dicha para todos los habitantes de la tierra; desde el primer momento y hasta el día de hoy, vemos a los germanos pasar a cuchillo tribus y pueblos enteros… para poder ensancharse en el mundo.”

Talvez o mais perigoso seja não olhar no fundo de abismo algum, por covardia, e fugir sempre do inexorável niilismo, sendo desonesto, escapando sempre do confronto consigo mesmo.

La gran hazaña del Cristo ario, del cristianismo, vióse ya completamente desfigurada por el semijudío Pablo, y sobre todo por Agustín, el hijo del caos de los pueblos. Surge así en la Iglesia romana, como paralelo y antítesis del materialismo abstracto de los judíos, un ‘materialismo mágico’, tan peligroso para la propia y específica concepción germánica del mundo como el otro.”

E MORREU: “Lo que se ventila en esta lucha, según Chamberlain, es la dominación del mundo o la muerte: la Alemania que él se representa sólo puede ser un Estado imperialista agresivo: ‘o domina el mundo. . . o desaparece del mapa; se trata de vencer o de morir’.”

Las viejas formas y las viejas consignas (‘Por Dios, por el Rey y por la Patria’; ‘La esencia alemana curará al mundo’; hay que plegarse a la ortodoxia protestante, etc.) se mantienen en pie hasta en plena República de Weimar y conservan su fuerza en determinados círculos, cuantitativamente limitados, de la pequeña burguesía.”

La ‘nación’ es una expresión política de la democracia y del liberalismo. Tenemos que desembarazarnos de esta falsa construcción y sustituirla por la concepción de la raza, que aún no está desgastada políticamente. … Yo sé perfectamente… que, científicamente hablando, no existe tal cosa… Lo que ocurre es que, como político, necesito una idea que permita acabar con los fundamentos históricos anteriores, para implantar en vez de ellos un orden antihistórico completamente nuevo y dar a este orden una base intelectual” Hitler

No. Si los suprimiéramos, tendríamos que volver a inventarlos. Es importante tener siempre delante un enemigo visible, corpóreo, y no simplemente abstracto.” Hitler, sobre se realmente exterminaría todos os judeus

La ‘originalidad’ de Hitler consiste en haber sido el primero a quien se le ocurrió aplicar la técnica de la publicidad norteamericana a la política y la propaganda alemanas.”

Todo intento de concebir el hitlerismo como la renovación de cualquier vieja barbarie pasa por alto los que constituyen precisamente los rasgos esenciales específicos y decisivos del fascismo alemán.” Algo muito técnico e essencialmente novo.

Hitler y Rosenberg toman de Chamberlain tres puntos de vista fundamentales: en primer lugar, el concepto del caos de pueblos y de la lucha en contra de él; en segundo lugar, la capacidad de regeneración de las razas, y, en tercer lugar, la teoría racista como un sustitutivo de la religión a tono con los nuevos tiempos.”

Ya en Chamberlain vemos que los judíos son los portadores de la funesta idea de la igualdad. Ahora, se equiparan el capitalismo y el socialismo como emanaciones de esta perniciosa idea y contra ambos se dirigen los tiros, como los exponentes actuales del caos de los pueblos.”

como el socialismo trata de vencer al capitalismo en un camino reservado al futuro, es decir, progresivamente, en la línea de un desarrollo superior de las fuerzas productivas, problemas que estos ideólogos sólo enfocan desde el punto de vista de la técnica y, cuando mucho, en el plano de la división del trabajo, fácilmente se llega por aquí a la identificación del capitalismo (rechazado) y el socialismo.”

Uno de los primeros que formuló esta identificación, y de un modo impresionante por cierto, fue Dostoyevski (en su obra De entre las sombras de una gran ciudad). [¿??] Y, en el campo filosófico, también Nietzsche hubo de proclamar con mucha eficiencia esta idea, al englobar bajo el nombre de democracia todo lo que había de reprobable en el capitalismo.”

La autoridad arracial reclama la anarquía de la libertad. Roma y el jacobinismo, bajo sus formas antiguas y en sus manifestaciones posteriores más puras, en Babeuf y en Lenin, se condicionan, en su interior, mutuamente.” Rosenberg

apenas se la puede considerar ya como un Estado europeo, pues es más bien, hoy, una prolongación del África, gobernada por judíos” Sobre a França.

Quando a Alemanha pensava ainda em estabelecer uma união de potências européias contra a União Soviética: “de pronto, la Francia a la que quería atraerse como aliado circunstancial había dejado de ser un país ‘bastardeado’ para convertirse en un país de campesinos, cuyo rasgo fundamental y decisivo era ‘la adoración de la tierra’, es decir, algo francamente positivo, a los ojos de la ‘concepción del mundo nacionalsocialista’.”

Cuando se propaga la teoría racista en los grandes mítines, es conveniente operar con las características raciales ‘exactas’, discernibles por los sentidos y fácilmente comprensibles. En cambio, para el aparato gubernamental del despotismo fascista, el criterio más indicado, precisamente por ser el más arbitrario, es aquel criterio ‘interior’, señalado por Krieck.”

Rosenberg afirma que en Alemania existen, por lo menos, cinco razas, pero que sólo ‘la raza nórdica’ es la que ‘da auténticos frutos culturales’.”

La concepción hitleriana del Führer es, sencillamente, la variante modernizada y plebiscitaria de la vieja concepción prusiana del rey, de la teoría del ‘gobierno personal’ del monarca, responsable de sus actos solamente ante Dios.”

Toda verdadera decisión se halla en manos del Führer; y si éste decide de otro modo que como se expone en esta obra —de carácter oficial— no es que el nacionalsocialismo haya cambiado de manera de pensar, sino que los autores no han sabido interpretar bien la verdadera posición nacionalsocialista ante estos problemas concretos.”

La brutalidad inspira respeto… El hombre común y corriente de la calle sólo respeta la fuerza brutal y la falta de conciencia. . . El pueblo necesita ser mantenido en un saludable temor. Desea temer a algo. . . ¿Por qué murmurar acerca de la brutalidad e indignarse ante las torturas? Las masas lo desean. Desean algo que les infunda el escalofrío del pánico.” Hitler

Tanto da que el suicidio del criminal contra el mundo, de Hitler, se interprete o no como una capitulación. Lo que sí puede asegurarse es que el año 1945 no ha sido un nuevo 1918. El derrumbamiento de la Alemania hitleriana no es una simple derrota, por muy grave que ella sea, un simple cambio de sistema, sino el final de toda una trayectoria. Ha venido a dar al traste con la falsa instauración de la unidad alemana que comenzó inmediatamente después de derrotada la revolución de 1848, para consumarse en 1870-71, y replantea en términos completamente nuevos este problema central de la nación alemana. Más aún, puede afirmarse que toda la historia frustrada de Alemania se pone ahora a revisión. Un hombre que tenía tan poco de extremista radical como Alejandro de Humboldt lo decía ya hace unos cien años: Alemania equivocó su camino con la derrota de la guerra de los campesinos; y a ella hay que retrotraerse para encontrar el rumbo certero; lo que ha sucedido de entonces acá ha sido una consecuencia necesaria.”

Hitler, como el realizador práctico del irracionalismo, fue el ejecutor testamentario de Nietzsche y de toda la trayectoria filosófica posterior a él y que arranca de él.”

Tras Pushkin y Gogol, vienen los grandes teóricos democrático-revolucionarios, Belinski y Herzen, Chernichevski y Dobroliubov. La obra de estos pensadores hizo posible que el país de Tolstoi pudiera asimilarse, incorporándolo también a la propia cultura nacional, el pensamiento de Lenin y Stalin, como grandes figuras fecundadoras y señaladoras de caminos. Para los rusos, el socialismo y la compenetración con la propia cultura nacional representa una unidad orgánica, y no un doloroso antagonismo, como para tantos y tantos entre los mejores alemanes del siglo pasado.” Porém a decadência da intelligentsia russa será de ordem similar à alemã.

EPÍLOGO. SOBRE EL IRRACIONALISMO EN LA POSGUERRA

el final de la guerra no ha sido sino la preparación de otra contra la Unión Soviética y la acción ideológica sobre las masas, con vistas a esta guerra, es un problema capital para el mundo imperialista.”

La coalición antifascista se desmorona rápidamente, y las potencias ‘democráticas’ se entregan con energía cada vez mayor a la ‘cruzada’ contra el comunismo, recogiendo sin pérdida de momento la bandera central de la propaganda hitleriana.”

la apariencia de seguir luchando contra el ‘totalitarismo’, pero englobando ahora bajo este nombre el fascismo y el comunismo, a los que se considera como la misma y única cosa.” Né, Hannah Arendt?

Después de la victoria del socialismo en las democracias populares del centro de Europa y en China y a la vista del auge de los poderosos partidos comunistas de masas, sobre todo en Francia y en Italia, es natural que todo grupo del capitalismo monopolista considere una aventura demasiado temeraria el lanzar de nuevo la consigna de ‘otro’ socialismo, como maniobra para desviar del comunismo a las masas.”

La energía cinética de un país es la organización, el esfuerzo concentrado; el fascismo, como ustedes lo llaman. El plan del fascismo es, bien considerada la cosa, mucho más sano que el del comunismo, ya que se basa reciamente en la verdadera naturaleza del hombre; lo que ocurre es que se ha puesto en marcha en un país poco apto para ello, que no posee bastante verdadero poder potencial para desarrollarse íntegramente. En Alemania, que adolece de una escasez fundamental de recursos naturales, tenían que producirse necesariamente excesos, pero la idea y el plan eran buenos… En el siglo pasado, todo el proceso histórico fue desarrollándose en el sentido de crear concentraciones de poder cada vez mayores. El siglo en que vivimos alumbra nuevas fuentes de energía física y trae consigo la expansión de nuestro universo, las fuerzas políticas y la organización necesarias para hacer posible esto, por vez primera. Por primera vez en nuestra historia tienen los poderosos hombres de Norteamérica, os lo aseguro, la conciencia de sus verdaderas metas. Fíjese usted bien: después de la guerra, nuestra política exterior será mucho más descarnada y menos hipócrita que antes.” General Cummings, personagem fictício de Mailer

El degaulista Raymond Aron señala en algún lugar, deplorándola profundamente, la ineficacia de la propaganda norteamericana entre la intelectualidad francesa e incluso la actitud hostil de ésta frente a ella, aduciendo como razón la de que ‘para la mayoría de los intelectuales europeos, el anticapitalismo es mucho más que una simple teoría económica: es un artículo de fe’.”

Es perfectamente natural, a tono con esto, que también en la filosofía predomine, no ya el tipo alemán del irracionalismo, sino el tipo machista pragmático. Toda la semántica de los Estados Unidos, el neomachismo de Wittgenstein y Carnap y el desarrollo ulterior del pragmatismo por Dewey se hallan determinados en su integridad, socialmente, por este cambio de rumbo.”

Se mantiene en pie, intacta, la vieja postura machista de la ‘rigurosa cientificidad’, pero, a la par con ella, se acentúa el alejamiento de la realidad objetiva, llevándolo hasta mucho más allá de los límites anteriores. La misión de la filosofía no consiste ya en un ‘análisis de las sensaciones’, sino simplemente en el del significado de las palabras y la estructura de las frases.”

El marxista inglés Cornforth muestra muy claramente esto; he aquí las palabras por él citadas del libro de Barrows Dunham, Man against Myth: ‘Vemos, pues, claramente, que no existen perros en general, que no existe el género humano, ni el sistema de ganancias, ni partidos, ni fascismo, ni gentes desnutridas, ni vestidos hechos de harapos, ni verdad, ni justicia social. Y, así las cosas, no existe un problema económico, ni un problema político, ni un problema del fascismo, ni un problema alimenticio, ni un problema social… En un abrir y cerrar de ojos —concluye—, estos filósofos borran del mundo, como por ensalmo, todos los problemas importantes que han torturado al género humano a todo lo largo de la historia de la humanidad.’

Heidegger, Sartre, Kafka y Camus nos permiten todavía seguir viviendo con la confianza puesta en la existencia de un mundo. La ruptura proclamada por ellos, por muy espantosa que resulte, no es todavía una ruptura radical. El suelo sobre el que pisan todavía se sostiene. El terremoto que nos estremece reduce a escombros nuestras antiguas moradas, pero también entre las ruinas se puede seguir viviendo, y se puede reconstruir lo destruido. Wittgenstein, en cambio, nos deja, después de estas tristes pérdidas, en la más completa orfandad. Pues si con las ruinas desaparece el suelo sobre el que descansan y con el árbol derribado toda su raigambre, ya no tendremos nada sobre que apoyamos, ya no podremos reclinarnos siquiera contra la nada o hacer frente, con claridad de espíritu, al absurdo, sino que tendremos que desaparecer totalmente.” Ferrater Mora

La victoriosa resistencia del Ejército soviético frente a la potencia militar más fuerte del mundo y su victoria aplastante sobre Hitler, las gigantescas obras pacíficas del período de posguerra, la capacidad de la U.R.S.S. de producir también bombas atómicas, etc., etc., ponen de manifiesto irrefutablemente ante el mundo entero el alto nivel económico y técnico de la economía socialista y su curva de desarrollo sin cesar ascendente.”

Nada revela mejor que la polémica mantenida entre Camus y Sartre cuán profundamente ha calado el ‘principio Krawtschenko’¹ en las discusiones filosóficas que podrían parecer más abstractas. El último libro de Camus fue analizado en una crítica muy severa, pero objetiva, de Francis Jeanson, publicada en la revista de Sartre. Camus escribió una respuesta llena de encono, en la que se rehuyen todas las argumentaciones sustanciales, principalmente en torno al problema de la historicidad, sobre el que volveremos brevemente más adelante, para colocar en el centro de un debate filosófico la cuestión Krawtschenko y el tema de los campos de trabajo punitivo en la Unión Soviética; y esto, en una polémica sobre Hegel y Marx, sobre la revolución, sobre la necesidad histórica y la libertad del individuo. En su réplica, Sartre se niega, y con razón, a entrar en los dislates demagógicos de Camus. Refuta serenamente sus argumentos, y se contenta, en este punto, con desenmascarar la mala fe moral de Camus y de sus congéneres. ‘Hablemos en serio, Camus —le dice—, y dígame usted, por favor, qué sentimientos suscitan las revelaciones de Rousset en un anticomunista. ¿Son, acaso, sentimientos de desesperación o de amargura? ¿Es un sentimiento de vergüenza de ser hombre? ¡Nada de eso!… La única sensación que esa clase de informaciones despiertan en él —trabajo me cuesta decirlo— es la de alegría. Alegría de tener, por fin, en la mano la deseada prueba, de tener ante los ojos lo que se deseaba ver.’

¹ “Victor Kravchenko was a Soviet official who defected to the West in 1944 and published the book I Chose Freedom, detailing the horrors of Soviet life, forced collectivization, and the Gulag system. His personal account was seen as a powerful indictment of Stalinism.”

El más conocido y eficiente intento de encontrar una base teórica nueva y más sugestiva mediante el cambio de rumbo hacia la apologética indirecta tan eficazmente manejada por Hitler y sus ideólogos es The Managerial revolution de Burnham. (…) Burnham no trata de negar las contradicciones del capitalismo monopolista, ni pretende siquiera tomarlas a la ligera, como un ‘obstáculo’ fácil de vencer. Por el contrario, toma estas contradicciones, exactamente lo mismo que Hitler, como punto de partida y, a base de su análisis, se esfuerza por ofrecernos una nueva y sugestiva perspectiva demagógico-social. Como se trata de un renegado trotskista, le resulta muy fácil operar con la equiparación del bolchevismo y el fascismo. Y a esto hay que añadir un complemento tomado directamente de la tecnocracia (y que, en germen, se contenía ya en Thorstein Veblen): el que consiste en sostener que también bajo el capitalismo normal se opera un proceso análogo, a saber: que los propios capitalistas, poseedores legales de los medios de producción, van alejándose cada vez más de ésta, participan cada vez menos activamente en su dirección, para ir dejando el puesto a los altos funcionarios o gerentes, a los managers de Burnham.”

Burnham, como en su día el hoy convertido en clásico Malthus, no sólo es un sicofante sin escrúpulos, sino que es, además, un descarado saqueador de la literatura económica caída en el olvido.”

Por muy cínico que fuera Hitler —y lo era mucho— como jefe de propaganda y máximo verdugo del capitalismo monopolista, podía contar con que la predicación de su mito arrastraría tras sí a las masas desesperadas. ¿Pero, qué podía esperar de su mito Burnham? La apologética indirecta del capitalismo monopolista, como cuyo profeta actúa, sólo puede conducir, en el mejor de los casos, a una ‘circulación de la élite’ (Pareto).”

Es cierto que, en los últimos años, hemos tenido ocasión de ver y de vivir muchas cosas; hemos podido conocer, entre otras, las conversaciones de Hitler con Rauschning. Pero el libro de Burnham rebasa todas las medidas: es algo así como si Rosenberg hubiese puesto como apéndice a su Mito del siglo XX, a manera de comentario explicativo, el texto de aquellas conversaciones. Burnham, como profeta de la nueva apologética indirecta, es, por así decirlo, su propio Rauschning.” Burnham defende que a casta dirigente deve se dirigir à massa dizendo que <age no interesse das massas>, quando na verdade age no interesse evidente de manter-se a si mesma no poder.

Burnham, en cambio, se contenta con la receta cínicamente esbozada de una ideología eficaz, dando como pretexto de ello el que la ‘ciencia’ mantenida por él es demasiado buena para fabricar ideologías.”

El reproche que Burnham hace a los tecnócratas cuando les dice que han pregonado demasiado abiertamente sus fines se le puede aplicar, por tanto, a él mismo.”

los ideólogos del imperialismo norteamericano, y sobre todo Burnham, no consideran en primer término a la Unión Soviética como la potencia política rival de los Estados Unidos —pues ellos mismos se ven, con frecuencia, como hemos dicho, obligados a reconocer que no existe, en modo alguno, por parte de la Unión Soviética, semejante rivalidad estatal en torno a la hegemonía sobre el mundo—, sino que el verdadero peligro reside, para ellos, en la difusión del comunismo, en que ven en éste, y no en el Estado socialista, su verdadero adversario.”

En su día, Hitler incurrió en el error de confundir a sus Quislings con los pueblos; hoy, muchos ideólogos de la apologética directa confunden a los pueblos con las ‘quintas columnas’. La razón es en ambos casos la misma: el desprecio que se siente por las masas y, por tanto, la miopía o la ceguera que impide ver la voluntad real de éstas.”

el aparato de propaganda del Vaticano se halla tan estrechamente vinculado a la ‘Voz de América’ como la Banca di Santo Spirito a Wallstreet.”

El llamado agnosticismo de una parte de la intelectualidad ‘petulante’ (highbrow) fue siempre algo bastante innocuo, si se lo compara con las crisis ideológicas europeas.”

Esta actitud [de agnosticismo religioso] la encontramos sostenida con un cinismo verdaderamente insólito por Aldous Huxley, quien en los últimos tiempos se ha convertido en un profeta de la mística; no cree, por supuesto, ni remotamente, en lo que es el verdadero meollo de cualquier mística auténtica, en la unión mística con Dios, pero añade: ‘Ello no menoscaba en lo más mínimo el valor de la mística como el camino hacia la salud del alma. Nadie sostendría que la gimnasia sueca o el limpiarse los dientes sean el camino que lleva directamente a Dios. Pero cuando adquirimos el hábito de estos ejercicios físicos o del empleo de un dentífrico, lo hacemos en gracia a la salud. Por la misma razón debemos convertir en un hábito la mística y la virtud moral.’

para pensadores como Russell la muerte de la humanidad es una perspectiva más soportable que la del triunfo del régimen socialista.”

Toynbee es, en todos los problemas fundamentales, un simple epígono de la filosofía de la vida, de Spengler. Todas sus concepciones esenciales: su actitud en contra de la unidad de la historia, la equiparación valorativa de todas las civilizaciones, la explicación del progreso como una ilusión, etc., están tomadas de aquél. Su llamada originalidad se manifiesta solamente en detalles puramente secundarios, pues la diferencia entre el número de ‘ciclos culturales’ de estos construidos por uno u otro autor —tan arbitrariamente por el uno como por el otro— es una diferencia tan poco real como la que, según la frase de Lenin, puede mediar entre un diablo rojo y un diablo amarillo; es decir, una diferencia que pesa bien poco.”

Koestler. Este recibió, después de publicar una de sus novelas anticomunistas, una serie de cartas de estudiantes, de entre las que Rougemont entresaca las siguientes significativas palabras: ‘Creo que pinta usted muy bien lo que es el stalinismo. Tan bien, que voy a darme de alta [registrar-se] en el Partido Comunista, pues una disciplina así es la que yo he buscado siempre.’

Si éste fuese un problema puramente estético, no tendríamos por qué ocuparnos de él aquí. Pero, ¿acaso es una pura coincidencia que Paul Ernst acabase su carrera de escritor en las filas de Hitler, que Ortega y Gasset, como apóstol principal contra la ‘rebelión de las masas’, se convirtiera en el típico antidemócrata de nuestros días, o que Malraux pasara a ser el Goebbels del degaullismo?”

Cuando se desenmascara públicamente uno de estos casos de corrupción, se revela que había desde hacía mucho tiempo gran número de gentes iniciadas en el secreto, pero que tenían sus razones para callarse. Pero los ‘enlaces transversales’ con el mundo gangsteril tienen, además, la ventaja ‘política’ de que, en casos difíciles, se cuenta siempre con organizaciones terroristas dispuestas a intimidar y, si necesario fuere, a eliminar a los elementos molestos. En tiempos ‘normales’ de paz, se dispone, así, de una reserva para lo que en guerra queda encuadrado en la disciplina militar.”

Ya conocíamos, del periodo que medió entre las dos guerras, la actividad internacional de propaganda y provocación de Trotski, de donde salieron los diferentes Eastmans, Doriots, etc.. Pero, hoy, no sólo se coloca ante las candilejas de la publicidad a los vulgares agentes de la policía por el estilo de Krawtschenko, Ruth Fischer y otros, sino que incluso los más festejados escritores, como Dos Passos, Silone, Koestler, Malraux, políticos descollantes como Ernst Reuter, publicistas como Burnham, y así sucesivamente, proceden del campo de los renegados del comunismo.”

Al parecer, el estudio del marxismo, por muy superficial que sea, aventaja con mucho a la más concienzuda cultura universitaria burguesa, sobre todo en los campos de la economía y la política. Pues hay que decir que la inmensa mayoría de los renegados que han llegado a hacerse famosos sólo se han acercado momentáneamente a la periferia del movimiento comunista. Como consigna otro renegado, Borkenau, solamente Silone y Reuter habían llegado a ser funcionarios responsables del Partido Comunista. (No vale la pena entrar aquí en las diferencias en cuanto a los talentos, si bien Silone, por ejemplo, era en su época de comunista un realista digno de ser tomado en consideración, mientras que Koestler, en sus célebres novelas psicológico-sociológicas por entregas, sigue siendo el mismo periodista superficial de los primeros días, etc., etc.)”

A esto hay que añadir la ‘autenticidad’ de sus revelaciones acerca del comunismo, cuyo valor de propaganda aprecian los imperialistas sin pararse a pensar si el renegado en cuestión, por su posición puramente periférica en el movimiento, está realmente en condiciones de hallarse informado acerca de éste. Como la propaganda anticomunista ha descendido, según hemos dicho, al bajo nivel de los Krawtschenko, toda mentira y toda calumnia son buenas para ella, aunque aparezcan aderezadas de la manera más burda.”

El verdadero ex-comunista —afirma Crossman— ya no puede volver a ser nunca una personalidad coherente.”

Un cine tan altamente desarrollado como el italiano y el francés tiene que librar, en sus propios países, una lucha desesperada por la existencia contra la sucia competencia de los Estados Unidos, protegida por el Estado.”

¿cuál es el no conformismo que prácticamente se consiente en el ‘mundo libre’? Sartre, por ejemplo, fue un héroe de la ‘libertad de pensamiento’ mientras empleó su pluma contra el comunismo; desde que, en 1952, tomó parte en el Congreso de los Pueblos por la Paz, celebrado en Viena, se ha convertido en un sujeto despreciable para el ‘mundo libre’. A la pregunta de ¿conforme con quién y con qué?, el ‘mundo libre’ da una respuesta categórica: se puede (y se debe) profesar audazmente su ‘no conformismo’ manifestándose, en los Estados Unidos, en la Alemania de Adenauer, etc., en contra de la Unión Soviética y en contra del socialismo. Hay, incluso, libertad para emplear, al hacerlo, toda suerte de argumentos, los que se desee. Pero siempre y cuando que se marche de acuerdo con el capitalismo monopolista y con su política imperialista de agresión: sólo quienes estén conformes con esto son reconocidos y respetados como ‘no conformistas’ que marchan por el camino derecho.”

ya hemos visto cuán cerca se halla, por ejemplo considerada la cosa desde este punto de vista, un Wittgenstein de un Heidegger, a pesar de no mediar entre ellos ninguna clase de influencias mutuas. Y exactamente lo mismo ocurre en el campo de la ética, en el de la historiografía, en la posición ante la sociedad y en la estética. Y, naturalmente, también en el propio campo de la literatura y el arte.”

El coito entre Eneas y Dido no se diferencia gran cosa de la unión carnal entre Romeo y Julieta; en cambio ¡qué individualidades tan auténticas e imperecederas crean las diferencias entre los sentimientos amorosos de una y otra pareja, condicionados por las diferencias sociales y culturales!”

El margen de la libertad de movimientos es, en este mundo, cada vez más estrecho, y el contenido prescrito y que se obliga a proclamar, cada vez más pobre y más mentiroso. Parece increíble, pero es verdad. La ideología de la guerra fría ha traído consigo un descenso del nivel, incluso con respecto a Hitler. Para convencerse de ello, no hay más que comparar a un Hans Grimm con un Koestler, o a un Rosenberg con un Burnham.”

Huelga decir que también en la Alemania occidental encontramos todas estas tendencias que hasta aquí hemos venido esbozando y que se dan, sobre todo, en la ideología dominante en los Estados Unidos. Con determinadas variaciones, naturalmente, en las que vale la pena detenerse un poco, dado el papel tan importante y tan actual que Alemania está llamada a desempeñar en el mundo de hoy.”

Donde aparece más sencilla la situación es en aquellos que, si bien, objetivamente, en lo ideológico, por haber llevado al extremo el irracionalismo, prepararon espiritualmente el camino a Hitler y disfrutaron bajo su régimen de una vida asegurada y tranquila, no participaron, sin embargo, directamente —por su propia voluntad o por razones personales de otro orden— ni en el régimen ni en el movimiento hitlerianos.

Representante típico de esta categoría de ideólogos es, sobre todo, Jaspers. Todavía hoy se hace valer el principio de su filosofía, tan viejo y tan acreditado: compartir plenamente, en cuanto al contenido, las tendencias reaccionarias de moda, pero procurando, al mismo tiempo, adaptarlas al tibio y moderado ‘justo medio’ de los salones de la pequeña-burguesía intelectual. Fiel a esta norma, Jaspers fue existencialista, irracionalista, kierkegaardiano y nietzscheano, sin que nadie, por tanto, bajo Hitler, tuviera nada que reprocharle. Pero ahora, después de la caída de Hitler, Jaspers descubre, de pronto, la razón.”

Lo destructor es lo creador. Evoco la nada, y tengo delante de mí el ser. No es, en realidad, tanto en los conceptos como en los actos, más que la repetición de la magia, disfrazada de seudociencia. Y a la magia corresponde también, en los marxistas, la afirmación de poseer un saber superior.” J.

Fuera de esto, es la misma argumentación que Dühring empleara hace ¾ de siglo y cuya refutación puede encontrar cualquiera, sin tomarse grandes molestias, en el Anti-Dühring de Engels. Lo que ocurre es que Jaspers ignora el Abc del marxismo, y refuta triunfalmente lo que no son más que fantasmas creados por él mismo.”

El mito es, pues, el lenguaje inexcusable de la verdad trascendente. La creación del auténtico mito es el verdadero esclarecimiento. Este mito alberga dentro de sí la razón y se halla bajo el control de la razón. Por medio del mito, por medio del símbolo y la imagen, adquirimos nuestra conciencia más profunda del límite.”

Lo que, de este modo, entiende Jaspers por filosofía de la razón es, sencillamente, el viejo irracionalismo, bajo un ropaje acomodado a las necesidades norteamericanas de hoy: la misma filosofía de antes que exaltaba la falta de salidas y adaptada, lo mismo que antes, al ‘confort’ moral-espiritual de una intelectualidad que, a la manera pequeño-burguesa, cree bastarse a sí misma.”

¿Cómo sale Heidegger airoso de este tan difícil empeño? No olvidemos que el arsenal kierkegaardiano encierra un arma excelente para estos casos: la del incógnito. (…) Heidegger —los filósofos retraídos del mundo y misántropos suelen ser gentes muy prácticas en la organización de su vida privada— sabe perfectamente que en la época de la alianza del Vaticano y Wallstreet el ateísmo no es una mercancía de fácil cotización. Y saca de esto las consecuencias oportunas. No, ciertamente, en la forma de una ruptura abierta con el ateísmo y el nihilismo de El ser y el tiempo, sino contentándose con declarar apodícticamente que su obra principal no es atea ni nihilista.”

El ser se sustrae, al entregarse de prestado al ente. De este modo, extravía el ser, iluminándolo, el ente con el extravío. El ente acaece en el extravío, por el que el ser vaga extraviado, creando así… el error. Este es el espacio esencial de la historia. En él vaga extraviado lo esencial de la historia por delante de lo igual a sí mismo… De la época del ser surge la esencia epocal de su destino, en la que es la verdadera historia universal. Cada vez que el ser se atiene a sí mismo en su destino, se produce, bruscamente y de improviso, un mundo. Toda época de la historia universal es una época de extravío.”

¿quién podría saber lo que aquellos discípulos de Heidegger embriagados por Hölderlin ‘pensarían y vivirían’ al arrear a las mujeres y a los niños, como ganado, a las cámaras letales de Auschwitz? Como nadie podría saber tampoco lo que ‘pensaría y viviría’ el propio Heidegger cuando arreaba a los estudiantes de Freiburg a votar por Hitler.”

Su antiguo discípulo Karl Löwith ha puesto de manifiesto la estafa en la Neue Rundschau: ‘Una contradicción no puede despejarse ni por una diferencia de perspectiva en cuanto al punto de vista, ni por una correspondencia dialéctica. En el epílogo a la cuarta edición de Was ist Metaphysik? [¿Qué es metafísica?] se dice, refiriéndose a la verdad del ser, que el ser es, ‘probablemente’ sin el ente, ‘pero’ que el ente no es nunca sin el ser. En la quinta edición de la misma obra, publicada seis años después, desaparece el ‘pero’ con el que se subrayaba la contraposición y se sustituye el ‘probablemente’ por un ‘nunca’, con lo que todo el sentido anterior de la frase se vuelve del revés, y además sin dar a conocer ni explicar el cambio. ¿Qué diríamos del teólogo que afirmase, primero, que Dios puede existir probablemente sin la creación y, más tarde, que no puede existir nunca sin ella? ¿Cómo explicarse que un pensador centrado en el lenguaje y que sopesa tan cuidadosamente sus palabras como Heidegger introduzca un cambio tan radical y en un pasaje tan decisivo? Es evidente que la fórmula verdadera y adecuada tiene que ser una de las dos, pero no pueden ser ambas al mismo tiempo.”

Al parecer, Heidegger no está todavía satisfecho con haberse puesto en evidencia bajo Hitler y aspira, incondicionalmente, a un segundo fiasco. El cual sería, sin duda, la adecuada realización de su filosofía de la historia, concebida como la teoría del ‘extravío’.”

El ser y el tiempo es todo él, en esencia, una gran polémica contra el marxismo, pero sin descubrir este carácter ni a través de una sola alusión clara; pero, ahora, Heidegger se siente ya obligado a llamar a Marx por su nombre. ‘Lo que Marx —dice—, en un sentido especial e importante reconocía, partiendo de Hegel, como la enajenación del hombre, tiene sus raíces más profundas en la carencia de patria del hombre de los tiempos modernos… La concepción marxista de la historia es superior a todas las demás, porque Marx, al experimentar la enajenación, penetra en una dimensión esencial de la historia.’ § Claro está que, en seguida —como todos los vulgarizadores burgueses del conocimiento histórico—, reduce el marxismo a la técnica.”

La conciencia de la continuidad lleva consigo una marcada superioridad y hasta un monopolio de los autores comunistas con respecto a los otros historiadores que no se orientan en los acontecimientos de 1848 y pierden, a consecuencia de ello, el derecho a emitir un juicio acerca del presente. La perplejidad de los historiadores burgueses es grande. De una parte, condenan la represión de la revolución, pues no quieren pasar por reaccionarios, mientras, por otra parte, saludan la restauración de la paz y la seguridad como una victoria del orden.” Schmitt

Su gran importancia teórica [la de Donoso Cortés] para la historia de la teoría contrarrevolucionaria radica en que abandona la argumentación legitimista, para ofrecernos, no ya una filosofía de Estado de la restauración, sino una teoría de la dictadura.’ Y Schmitt, dejándose arrastrar por el entusiasmo de esta perspectiva ahora descubierta, rasga su incógnito y proclama ya sin tapujos lo que su héroe ideológico había puesto de manifiesto ante él con colores tan fascinantes: ‘Su desprecio por el hombre no conoce ya límites; la ciega inteligencia de éste, su pobre voluntad y el ridículo impulso de sus apetitos carnales, le parecen algo tan lamentable, que las palabras de las lenguas humanas reunidas serían pocas para expresar toda la vileza de esta criatura.”

En cambio, Ernst Jünger, cuyo Arbeiter [El trabajador], como es sabido, contribuyó mucho más al nacimiento de la ideología nazi que los escritos marginalistas de un Salomon, participó, de una parte, mucho más intensamente en el régimen hitleriano, aunque casi siempre en puestos de representación puramente decorativos y, de otra parte, ha procurado subrayar mucho más ostensiblemente, después, su actitud de ‘oposición’. Pero también ésta adopta la línea de una protesta aristocrática contra la populachería de la demagogia hitleriana, y no contra su contenido social; y sólo se distingue de Schmitt en que él, Jünger, destaca abiertamente y en primer plano el papel de la nobleza de nacimiento de los junkers prusianos en la dictadura abierta (la ‘fortaleza’ de su novela Heliópolis).”

Lo característico del espíritu del siglo XIX es el haber pasado por alto esta actitud de la razón ante lo profundo. Creyendo bastarse a sí mismo, creía que el desarrollo avanzaba sobre una superficie determinada por él, en un justo medio por él deslindado, creado y controlado, que llamaba la conciencia. En estas condiciones, no podía por menos de producirse un despertar. Y éste se produjo en el mismo momento en que las raíces racionales llegaron a la hondura del mito. No es difícil comprobar esto en las palabras, en las imágenes, en los pensamientos y hasta en las ciencias. Todas ellas fueron adquiriendo un vigor mayor del que correspondía a las medidas humanas, a la modestia del hombre. Las figuras míticas comenzaron a lanzarse, en una serie de formidables torneos, contra lo racional, y entre los resplandores de los incendios brillaron los nuevos mundos del mito, del sueño, de la magia nocturna.”

EXCESSO DE OTIMISMO? —“Hacia 1848, se puso en pie el adversario realmente decisivo de los destructores de la razón: el marxismo. Desde 1917, no sólo ha avanzado hasta convertirse en la concepción del mundo de los pueblos de la sexta parte de la Tierra, sino que ha pasado, además, a ocupar, espiritualmente, un nivel más alto, bajo la forma del marxismo-leninismo, como el desarrollo ulterior del marxismo en el período de las guerras y las revoluciones mundiales. El Manifiesto Comunista era ya de largo tiempo atrás una de las obras más leídas y más traducidas de la literatura universal. Después de 1917, aparecieron también —junto a una mayor difusión de los libros de Marx y Engels— las obras de Lenin y Stalin. Pero el período posterior a 1945 marca también desde este punto de vista un cambio cualitativo. Pocos serán los países en los que la traducción y difusión de estas obras no avancen a saltos. Sin hablar ya de China y de las nuevas repúblicas populares, ni de países como Francia e Italia, donde los partidarios del comunismo representan más de la tercera parte de la población, incluso allí donde la fuerza organizada de los comunistas es todavía relativamente pequeña, se registra un ascenso intensivo del conocimiento del marxismo-leninismo, y la influencia de la concepción marxista del mundo llega hasta mucho más allá de estas fronteras. Tampoco en este problema nos interesa aquí más que el aspecto ideológico. Pero debemos, no obstante, consignar que, en estos países, no asistimos ya solamente a la traducción y difusión de los clásicos del marxismo-leninismo, sino al rápido auge de una investigación marxista original, a una elaboración científica de los problemas actuales y de la historia del propio país a la luz del marxismo-leninismo, de la lucha contra la reacción librada con armas espirituales propias.”

Las reacciones anteriores de éstas contra la guerra surgían, por lo general, al tercero o cuarto año de comenzar la guerra, eran por lo común secuelas de grandes derrotas y se desencadenaban casi siempre directamente como consecuencia de las insoportables cargas impuestas por la economía de guerra. Pero hoy, este movimiento de masas surge antes de la guerra, aunque ya durante la guerra fría; tiene, por tanto, un carácter preventivo y es mucho más que una mera reacción a hechos históricos ya consumados. Y esto por sí solo hace que el movimiento se destaque del campo de la simple espontaneidad o emocionalidad. Todo intento preventivo contiene un poderoso elemento de voluntad racional consciente encaminada a dominar y a dirigir los acontecimientos del futuro. En esta espontaneidad de hoy se acumulan las experiencias de dos guerras mundiales. Y muestra una fisonomía fundamentalmente nueva: la de la razón en la espontaneidad.”

Stalin ha determinado claramente el límite hasta donde puede llegar el movimiento de la paz. No pudiendo tener, como no tiene, como meta el derrocamiento del capitalismo, no puede tampoco borrar del mundo la causa fundamental de las guerras.”

Es evidente que el arma de la crítica no puede suplir la crítica de las armas, que el poder material tiene que ser derrocado por el poder material, pero también la teoría se convierte en un poder material, siempre y cuando que se adueñe de las masas.” Carlo Marx

GLOSSÁRIO

añejo: envelhecido

anquilosar: endurecer

ardite: nada, insignificância

arrear: arrebanhar

atalaya: torre de observação; sentinela.

aunar: unificar

avenencia: acordo

burdo: desajeitado

calaña: espécie, raça

capa: camada, estrato

conato: inato, concrescente

consigna: slogan

darse de alta: registrar-se

derrotero: rota

empacho: estorvo

endeblez: precariedade

engreído: vaidoso

ensancharse: inchar-se, estender-se

escueto: sucinto, sóbrio

gazúa: usuário de gazuas, i.e., chaves-falsas, ou seja: arrombador

hincapié: ênfase

indefensión: desamparo

plañirse: lamuriar-se

plática: conversação, palestra

recatar: resguardar, esconder

reciedumbre: vigor, pujança

rezagado: retardatário

romo: obtuso

sagrario: sacrário, santuário

supeditación: submissão

tornasolada: iridescente, reflexiva, multicores

tozudez: obstinação

trabazón: união

trueque: permuta

CRÍTICA DA FILOSOFIA DO DIREITO DE HEGEL + INTRODUÇÃO À CRÍTICA DA FILOSOFIA DO DIREITO DE HEGEL – Marx (trad. Rubens Enderle e Leonardo de Deus; ed. Marcelo Backes, Boitempo), 1843, 1844; 2005 (2010), 2ed.

NOTA À EDIÇÃO

Na Crítica, Marx afirma a ‘verdadeira democracia’, no sentido do pensamento de Rousseau (e de Feuerbach). Já na ‘Introdução’ ele faz uma transição do liberalismo burguês ao tema da ‘emancipação humana’ (isto é, do comunismo), enquanto a democracia passa a ser identificada com a ‘emancipação política’; é quando Marx introduz o conceito de ‘democracia acabada’ (vollendete Demokratie), definição que iria muito além da mera transformação da forma política na república burguesa.”

O primeiro caderno manuscrito – que provavelmente continha a crítica dos parágrafos 257 a 260 da obra de Hegel – desapareceu, e os que restaram contêm uma análise detalhada e crítica dos parágrafos 261 a 313, nos quais é aprofundada a questão do Estado.”

APRESENTAÇÃO

Para os jovens-hegelianos, [esquerda burguesa] tratava-se de demonstrar que o ‘real’ não devia ser identificado imediatamente com a realidade empírica, positiva, como afirmavam os velhos-hegelianos, [direita] mas sim com a realidade que, pelo ‘trabalho do negativo’, deve ser suprassumida em um nível superior do conceito.”

Essa posição, no entanto, sofreu uma séria inflexão a partir de 1841, quando os jovens discípulos de Hegel, desiludidos com as possibilidades de uma reforma constitucional de caráter liberal no reinado de Frederico Guilherme IV, e identificando a monarquia constitucional com um mero compromisso de feudalidade e modernidade, acabaram por abandonar a filosofia hegeliana do Estado em nome da defesa da democracia.”

Marx, embora à época bastante próximo do pensamento jovem-hegeliano, já explicitava suas diferenças em relação a esses autores.”

Essa primeira formulação da idéia de ‘crítica filosófica’ seria retomada e desenvolvida, em 1842, nas páginas da Gazeta Renana, em um pequeno artigo voltado contra a Escola Histórica do Direito e seu precursor, Gustav Hugo. Ao denunciar a impostura da filiação de Hugo à filosofia de Kant, Marx compara o ‘ceticismo vulgar’ da Escola Histórica com o ‘ceticismo do século XVIII’, isto é, com o caráter crítico da filosofia iluminista (id est, a filosofia kantiana).”

Sem a intervenção da crítica filosófica, o ‘já repudiado’ não dá lugar à ‘nova vida’, o ‘espírito novo’ fica preso às ‘velhas formas’ e assiste-se à ‘putrefação do mundo de seu tempo, que se compraz em si mesma’. A crítica não opõe ao mundo uma racionalidade exterior a ele, mas é, ela mesma, tão somente a atualização dessa racionalidade, o tornar-se consciente, para si, do trabalho do negativo que impulsiona o processo histórico para a realização de sua racionalidade intrínseca.”

A crítica vulgar (Bruno Bauer, Max Stirner) assume diante da realidade empírica uma atitude arrogante, altiva, pretensiosa; ela expõe as contradições do existente apenas para desprezá-las como algo pertencente à massa, isto é, ao mundo humano, o mundo da prática sensível, sobre o qual paira a imaculada esfera puramente teorética do Espírito.”

Tratava-se, para Marx, de estender o alcance da crítica para além dos limites do pensamento feuerbachiano, restrito ao campo teórico da religião e da ciência.”

o pressuposto da supremacia ontológica do Estado em relação à sociedade civil, pressuposto este que acompanhou todo o pensamento político ocidental até alcançar, na filosofia hegeliana, sua forma acabada.”

Além disso, foram perdidas a folha de rosto e a capa do manuscrito, o que alimentou incertezas e especulações sobre o verdadeiro título que Marx teria consagrado a essa obra. Em sua primeira publicação, em 1927, na edição da MEGA¹, dirigida por Riazanov, ele aparece com o título ‘Da crítica da filosofia do direito de Hegel: crítica do direito público hegeliano (§§ 261-313)’. Já na edição da MEGA², de 1982, que serviu como original para a presente tradução, adotou-se ‘Para a crítica da filosofia do direito de Hegel’, título mais provável do manuscrito segundo os editores, considerando-se a designação da obra à qual Marx dedicará, logo em seguida, uma Introdução. No Brasil, assim como em outros países, as referências à Crítica adotaram títulos diversos, como ‘Contribuição à crítica da filosofia do direito de Hegel’, ‘Crítica de 1843’, ‘Crítica de Kreuznach’, ‘Manuscrito de Kreuznach’ etc.”

O que Marx denuncia como o ‘mistério’ da especulação hegeliana é a ontologização da Idéia, com a conseqüente desontologização da realidade empírica. Em Hegel, família e sociedade civil são produzidas pela idéia de Estado, engendradas por ela.”

A inversão determinativa entre sujeito e predicado é, portanto, a inversão ontológica entre a determinação real e a determinação ideal, o conteúdo concreto e a idéia abstrata ou, poder-se-ia dizer, o ser e o pensar.”

O pensamento é transformado em sujeito do mesmo modo que Deus o é na teologia: pela atribuição de ser à idéia abstrata e de abstração ao ser concreto.”

A matemática aplicada é, também, subsunção etc. Hegel não se pergunta se esta é a maneira racional, adequada, de subsunção. Ele se agarra apenas a uma única categoria e se satisfaz em encontrar para ela uma existência correspondente.”

A alienação política tem lugar no momento em que o povo, ao se submeter à sua própria obra, perde seu estatuto fundante e as posições são invertidas.”

no poder governamental, como a burocracia, a participação no Estado transformada em privilégio, como uma corporação contra a sociedade civil (§§ 287-297)”

Em Hegel, como em Montesquieu, a constituição é entendida não como um código particular de leis positivas mas como produto do espírito de um povo, conjunto de determinações fundamentais da vontade racional.”

A constituição, como particular, deve ser apenas ‘parte’ do todo, isto é, momento da vontade geral. Como universal, ela deve ser essa própria vontade geral, o próprio todo. Na especulação hegeliana, no entanto, esses dois sentidos da constituição são confundidos: embora afirme tratar da constituição como um universal, Hegel a desenvolve, em verdade, como um particular.”

o conflito do povo com o Estado político reproduz-se, no interior desse Estado, como o conflito do ‘povo en miniature’ do poder legislativo com o poder governamental. § A crítica de Marx à alienação política guarda um vínculo profundo com o pensamento de Rousseau.”

É preciso, porém, distinguir, na argumentação marxiana, os 2 níveis em que o termo democracia é empregado: como ‘gênero’ (a ‘verdadeira democracia’) e como ‘espécie’ (a ‘república política’). A ‘verdadeira democracia’ é um princípio político, não um Estado existente. (…) Com o termo ‘república política’, Marx se refere à democracia no interior do ‘Estado abstrato’, à democracia existente, ainda não plenamente realizada.”

A defesa hegeliana da constituição estamental assenta, por sua vez, na concepção do povo como uma ‘massa’ que ‘não sabe o que quer’, uma ‘multidão e uma turba’ dotada de ‘uma opinião e um querer inorgânicos’, opostos ao Estado.” Infelizmente o tempo está dando a razão a Hegel!

Solange Mercier-Josa, Entre Hegel et Marx (Paris, L’Harmattan, 1999)

A Crítica da filosofia do direito de Hegel é a obra de um democrata radical.”

Rubens Enderle

Sete Lagoas, abril de 2005

CRÍTICA DA FILOSOFIA DO DIREITO DE HEGEL

(§§ 261-313)

§ 261. Em face das esferas do direito privado e do bem privado, da família e da

sociedade civil, o Estado é, de um lado, uma necessidade externa e sua potência

superior, a cuja natureza as leis daquelas esferas, bem como seus interesses,

encontram-se subordinados e da qual são dependentes; porém, de outro lado,

é o Estado seu fim imanente e tem sua força na unidade de seu fim último geral

e no interesse particular dos indivíduos, na medida em que tais indivíduos

têm deveres perante ele assim como, ao mesmo tempo, têm direitos.”

negrito: Marx

(não-)itálico + sublinhado: Hegel

Por ‘necessidade externa’ pode-se somente entender que ‘leis’ e ‘interesses’ da família e da sociedade civil devem ceder, em caso de colisão, às ‘leis’ e ‘interesses’ do Estado; que aquelas são subordinadas a este; que sua existência é dependente da existência do Estado”

Mas Hegel não fala, aqui, de colisões empíricas; ele fala da relação das ‘esferas do direito privado e do bem privado, da família e da sociedade civil’ com o Estado”

Precisamente porque ‘subordinação’ e ‘dependência’ são relações externas, que restringem e se contrapõem à essência autônoma, é a relação da ‘família’ e da ‘sociedade civil’ com o Estado aquela da ‘necessidade externa’, de uma necessidade que vai contra a essência interna da coisa.”

“‘Subordinação’ e ‘dependência’ são as expressões para uma identidade ‘externa’, forçada e aparente, para cuja expressão lógica Hegel utiliza, corretamente, a ‘necessidade externa’.”

Hegel estabelece, [na segunda metade do parágrafo,] uma antinomia sem solução.” Se refere a NECESSIDADE EXTERNA x FIM IMANENTE. O silogismo tem como fim que direitos seriam iguais a deveres.

O Estado é o Novo Testamento: amar a propriedade alheia como a tua mesma.

§ 262. A Idéia real, o Espírito, que se divide ele mesmo nas 2 esferas ideais de seu conceito, a família e a sociedade civil, como em sua finitude, para ser, a partir da idealidade delas, Espírito real e infinito para si [empiricamente infinito, infinito na prática], divide, por conseguinte, nessas esferas, a matéria dessa sua realidade, os indivíduos como a multidão, de maneira que, no singular, essa divisão aparece mediada pelas circunstâncias, pelo arbítrio e pela escolha própria de sua determinação.

Se traduzirmos essa frase em prosa, teremos: [HAHAHA]

O que serve de mediação para a relação entre o Estado, a família e a sociedade civil são as ‘circunstâncias, o arbítrio e a escolha própria da determinação’. [hahahaha] A razão do Estado nada tem a ver, portanto, com a divisão da matéria do Estado em família e sociedade civil. O Estado provém delas de um modo inconsciente e arbitrário. Família e sociedade civil aparecem como o escuro fundo natural donde se acende a luz do Estado. Sob a matéria do Estado estão as funções do Estado, bem entendido, família e sociedade civil, na medida em que elas formam partes do Estado, em que participam do Estado como tal.”

A assim denominada ‘Idéia real’ (o Espírito como infinito, real) é, portanto, apresentada como se ela agisse segundo um princípio determinado, mediante um desígnio determinado.” “ela o faz de um modo que é precisamente como é na realidade. Aqui aparece claramente o misticismo lógico, panteísta.”

Esse fato, essa relação real é expressa, pela especulação, como manifestação, fenômeno. Essas circunstâncias, esse arbítrio, essa escolha da determinação, essa mediação real são tão-somente a manifestação de uma mediação que a Idéia real executa nela mesma e que se passa por detrás das cortinas.” O mundo aparente é só o resultado esquematizado de uma fórmula atemporal já aplicada no eterno (em si) das coisas. Trazendo o debate para a concretude do assunto, o direito privado é só o que o direito público predeterminou!

A empiria ordinária não tem como lei o seu próprio espírito, mas um espírito estranho e, ao contrário, a Idéia real tem como sua existência não uma realidade desenvolvida a partir dela mesma, mas a empiria ordinária, comum.”

[Daí que] ‘circunstâncias, arbítrio’, etc. convertem-se em momentos objetivos da Idéia, irreais e com um outro significado.”

Trata-se de uma dupla história, uma esotérica e outra exotérica. O conteúdo permanece na parte exotérica [ordinária]. O interesse da parte esotérica é sempre o de novamente achar, no Estado, a história do Conceito lógico. Mas é na parte exotérica que o desenvolvimento verdadeiro prossegue.”

Racionalmente, as sentenças de Hegel significam apenas que:

A família e a sociedade civil são partes do Estado. Nelas, a matéria do Estado é dividida ‘pelas circunstâncias, pelo arbítrio e pela escolha própria da determinação’. Os cidadãos do Estado (Staatsbürger) são membros da família e membros da sociedade civil.”

família e sociedade civil se fazem, a si mesmas, Estado. Elas são a força motriz. Segundo Hegel, ao contrário, elas são produzidas pela Idéia real.”

A realidade empírica é, portanto, tomada tal como é; ela é, também, enunciada como racional; porém, ela não é racional devido à sua própria razão, mas sim porque o fato empírico, em sua existência empírica, possui um outro significado diferente dele mesmo.” “O real torna-se fenômeno; porém, a Idéia não tem outro conteúdo a não ser esse fenômeno. Também não possui a Idéia outra finalidade a não ser a finalidade lógica: ‘ser espírito real para si infinito’. [ser uma auto-justificação circular de si mesmo, dar conta imediatamente de algo que é mais amplo, i.e., a Lei positivando aqui e agora de maneira determinada – arbitrária! – a sucessão inesgotável das gerações] Nesse parágrafo, encontra-se resumido todo o mistério da filosofia do direito e da filosofia hegeliana em geral.”

§ 266: puxadinho de Hegel para salvaguardar a “liberdade” (colocando nela tanto peso quanto na necessidade, em seu sistema).

a relação universal entre necessidade e liberdade.” “É exatamente a mesma passagem que se realiza, na lógica, da esfera da Essência à esfera do Conceito.” Essência: o que há de mais particularista, ocluso. Conceito: o que há de mais universal, público. Um conceito particular é o conceito que divulga uma essência. Está feita a mediação, como no outro par aparentemente irreconciliável.

Trata-se apenas de encontrar, para determinações singulares concretas, as determinações abstratas correspondentes.”

§ 267. A necessidade na idealidade é o desenvolvimento da Idéia dentro de si mesma; ela é, como substancialidade subjetiva, a disposição política e, como objetiva, diferentemente daquela, é o organismo do Estado, o Estado propriamente político e sua constituição.”

O desenvolvimento lógico da família e da sociedade civil ao Estado é, portanto, pura aparência, pois não se desenvolve como a disposição familiar, a disposição social; a instituição da família e as instituições sociais como tais relacionam-se com a disposição política e com a constituição política e com elas coincidem.

A passagem em que o Espírito é ‘não apenas como essa necessidade e como um reino da aparência’, mas como ‘sua idealidade’, [o espírito é ao mesmo tempo essência e aparência] como a alma desse reino que é para si real e que possui uma existência particular, não é de modo algum uma passagem, uma vez que a alma da família existe para si como amor etc. A pura idealidade de uma esfera real só poderia, contudo, existir como ciência.” Marx pega bem pesado: o florilégio do discurso de Hegel chega a querer ser estética, poesia, pintura de amor, quando não pode exceder a simples epistemologia.

A constituição política é o organismo do Estado, ou o organismo do Estado é a constituição política. Que os diferentes lados de um organismo se encontrem em uma coesão necessária e oriunda da natureza do organismo, é pura tautologia. Que, uma vez que a constituição política é determinada como organismo, os diferentes lados da constituição, os diferentes poderes, relacionem-se como determinações orgânicas e se encontrem em uma relação racional recíproca, é, igualmente, tautologia.”

Além dessa inversão de sujeito e predicado, produz-se aqui a aparência de que o discurso trata de outra idéia que não a do organismo.”

Quando eu digo: ‘Esse organismo (organismo do Estado, a constituição política) é o desenvolvimento da Idéia em suas distinções etc.’, não sei ainda absolutamente nada sobre a idéia específica da constituição política; a mesma sentença pode ser dita, com a mesma verdade, tanto do organismo animal quanto do organismo político.” “uma explicação que não dá a differentia specifica não é uma explicação.” “há apenas a aparência de um conhecimento real, pois esses sujeitos reais permanecem incompreendidos”

“‘Esses lados distintos são, assim, os diferentes poderes, suas funções e sua atividade.’ Por meio da pequena palavra ‘assim’, cria-se a aparência de uma conseqüência, de uma derivação, de um desenvolvimento.”

Que os ‘diferentes lados do organismo do Estado’ sejam os ‘diferentes poderes’, com suas ‘funções e atividade’, é um fato empírico; que eles sejam membros de um ‘organismo’ é o ‘predicado’ filosófico.”

Chamemos a atenção, aqui, para uma peculiaridade estilística de Hegel, que se repete freqüentemente e é um produto do misticismo. O parágrafo, em seu conjunto, diz o seguinte:

C1 (COLUNA 1) “A disposição toma seu conteúdo particularmente determinado dos diferentes lados do organismo do Estado. Esse organismo é o desenvolvimento da Idéia em suas distinções e em sua realidade objetiva. Esses lados distintos são, assim, os diferentes poderes, suas funções e atividades, por meio dos quais o universal continuamente, e aliás na medida em que esses poderes são determinados pela natureza do Conceito, se mantém, se engendra de modo necessário e, na medida em que é igualmente pressuposto de sua produção, conserva a si mesmo; – esse organismo é a constituição política.”

Ex: o universal … 1) se mantém; 2) se engendra necessariamente; 3) se conserva. Uma sintaxe realmente problemática!

+ os (diferentes) poderes são determinados pela natureza do Conceito logo, a natureza do Conceito determina a manutenção, conservação e engendramento do universal.

+ o universal é um pressuposto de sua própria produção

+ A disposição toma seu conteúdo … dos diferentes lados da constituição política. A disposição política toma seu conteúdo da constituição política. A constituição política é o desenvolvimento da Idéia. (tautologias)

C2 (COLUNA 2 [Rearranjo de Marx]) “(I) A disposição toma seu conteúdo particularmente determinado dos diferentes lados do organismo do Estado. Esses lados distintos são… os diferentes poderes, suas funções e suas atividades.

(II) A disposição toma seu conteúdo particularmente determinado dos diferentes lados do organismo do Estado. Esse organismo é o desenvolvimento da Idéia em suas distinções e em sua realidade objetiva… por meio dos quais o universal continuamente, e aliás na medida em que esses poderes são determinados pela natureza do Conceito, se mantém, se engendra de modo necessário e, na medida em que é igualmente pressuposto de sua produção, conserva a si mesmo; – esse organismo é a constituição política.”

Ana Coluto

Vê-se como Hegel une as determinações ulteriores em dois sujeitos, nos ‘diferentes lados do organismo’ e no ‘organismo’.”

A determinação de que o universal ‘se engendra’ continuamente e, por meio disso, se conserva, não é nada original, pois isso já está presente na determinação desses poderes como ‘lados do organismo’, como lados ‘orgânicos’.”

As frases: esse organismo é ‘o desenvolvimento da Idéia em suas distinções e na realidade objetiva destas’, ou em distinções por meio das quais ‘o universal’ (o universal é, aqui, o mesmo que a Idéia) ‘continuamente, e aliás na medida em que esses poderes são determinados pela natureza do Conceito, se mantém, se engendra de modo necessário e, na medida em que é igualmente pressuposto de sua produção, conserva a si mesmo’ são frases idênticas.” A constituição política é a Idéia engendrando-se a si própria, teria sido mais honesto de H. dizer.

A frase: ‘os diferentes lados do Estado são os diferentes poderes’ é uma verdade empírica e não pode se passar por uma descoberta filosófica.”

o espírito que, por haver [o mesmo papel do ‘assim’ anterior] passado pela forma da cultura, sabe-se e quer a si mesmo.”

Na medida em que, primeiro, eu trato o Estado sob o esquema da realidade ‘abstrata’, tenho que tratá-lo, em seguida, sob o esquema da ‘realidade concreta’, da ‘necessidade’, da distinção realizada.”

Traduzindo-se esse parágrafo para nossa língua, temos:” HAHAHA!

O verdadeiro ponto de partida, o espírito que se sabe e se quer, sem o qual o ‘fim do Estado’ e os ‘poderes do Estado’ seriam ficções inconsistentes, vazias de essência, ou até mesmo existências impossíveis, aparece apenas como último predicado da substancialidade, já anteriormente determinada como fim universal e como os diferentes poderes do Estado.”

O ‘fim do Estado’ e os ‘poderes do Estado’ são mistificados, visto que são apresentados como ‘modos de existência’ da ‘Substância’ e aparecem como algo separado de sua existência real, do ‘espírito que se sabe e se quer’, do ‘espírito cultivado’.”

A essência das determinações do Estado não consiste em que possam ser consideradas como determinações do Estado, mas sim como determinações lógico-metafísicas em sua forma mais abstrata. O verdadeiro interesse não é a filosofia do direito, mas a lógica.”

A lógica não serve à demonstração do Estado, mas o Estado serve à demonstração da lógica.”

A Substância deve ‘dividir-se nas distinções conceituais, que são, do mesmo modo, graças àquela substancialidade, determinações estáveis e reais’. Essa frase, a essencial, pertence à lógica e já se encontra pronta e acabada antes da filosofia do direito.”

Adendo: O Estado interno como tal é o poder civil, sendo a direção para o exterior o poder militar, que é, contudo, no Estado, um lado nele mesmo determinado.”

Em lugar do conceito da constituição, obtemos a constituição do Conceito.”

a subjetividade como a última decisão do querer, o poder soberano – no qual os diferentes poderes estão reunidos em uma unidade individual, que é, portanto, o cume e o início do todo – a monarquia constitucional.”

Cada povo tem, assim, a constituição que lhe cabe e que lhe é própria”

Do raciocínio de Hegel segue-se apenas que o Estado, em que o ‘modo e formação da autoconsciência’ e a ‘constituição’ se contradizem, não é um verdadeiro Estado.”

Disso deveria resultar, antes, a exigência de uma constituição que contivesse em si mesma a determinação e o princípio de avançar com a consciência; de avançar com o homem real, o que só é possível quando se eleva o ‘homem’ a princípio da constituição. Hegel é, aqui, sofista.”

Este absoluto autodeterminar-se constitui o princípio distintivo do poder soberano como tal, que é o primeiro a ser desenvolvido.”

É … incorreto fazer do poder soberano o sujeito e, uma vez que o poder soberano pode ser compreendido como o poder do príncipe, produzir a ilusão de que ele é o senhor desse momento, o seu sujeito.”

§ 12 A vontade, … dando-se a forma da singularidade, é decisiva e apenas como vontade decisiva ela é vontade efetiva.”

É evidente que se as funções e atividades particulares são chamadas funções e atividades do Estado, função e poder estatais, elas não são propriedade privada, mas propriedade do Estado. Isso é uma tautologia.”

ele esquece que tanto a individualidade particular como as funções e atividades estatais são funções humanas; ele esquece que a essência da ‘personalidade particular’ não é a sua barba, o seu sangue, o seu físico abstrato, mas sim a sua qualidade social, e que as funções estatais etc. são apenas modos de existência e de atividade das qualidades sociais do homem.”

COMO IGUALAR TIRANIA E SOBERANIA: “O despotismo designa, em geral, a situação da ausência de lei em que a vontade particular como tal, seja a de um monarca seja a de um povo, vale como lei ou, antes, em lugar da lei, ao passo que a soberania, ao contrário, constitui precisamente a situação legal e constitucional, o momento da idealidade das esferas e funções particulares, pelo qual uma tal esfera não é independente e autônoma em seus fins e modos de atuação e centrada apenas em si mesma, mas é determinada, nesses fins e modos de atuação, pelo fim do todo (o que foi designado, em termos gerais, com a expressão vaga de o bem do Estado), sendo dele dependente. (…) em situação de urgência, porém, seja ela interna ou externa, impõe-se a soberania, em cujo conceito simples conflui o organismo existente em suas particularidades e à qual é confiada a salvação do Estado com o sacrifício daquilo que seria legítimo, situação na qual aquele idealismo chega à sua realidade própria.” O exato conceito de ditadura.

A soberania existe, portanto, por um lado, apenas como substância inconsciente, cega. Logo conheceremos sua outra realidade.”

Se Hegel tivesse partido dos sujeitos reais como a base do Estado, ele não precisaria deixar o Estado subjetivar-se de uma maneira mística.”

A Substância mística se torna sujeito real e o sujeito real aparece como um outro, como um momento da Substância mística. Precisamente porque Hegel parte dos predicados, das determinações universais, em vez de partir do ente real (υποχειµενον, sujeito), e como é preciso haver um suporte para essa determinação, a Idéia mística se torna esse suporte.”

Que idealismo de Estado seria este, que, em lugar de ser a real autoconsciência dos cidadãos do Estado, a alma comum do Estado, seria uma pessoa, um sujeito? Hegel não desenvolve mais a respeito nessa frase.”

O discurso, que antes falava da subjetividade, fala agora da individualidade. O Estado como soberano deve ser Uno, Um indivíduo, deve possuir individualidade.”

Ele não diz: a vontade do monarca é a decisão última, mas a decisão última da vontade é… o monarca. A primeira frase é empírica. A segunda distorce o fato empírico em um axioma metafísico.”

A nota de Hegel a esse parágrafo é tão curiosa que devemos elucidá-la mais de perto.”

O desenvolvimento imanente de uma ciência, a dedução de todo seu conteúdo a partir do simples Conceito, mostra a peculiaridade de que um único e mesmo conceito – aqui a vontade –, que, inicialmente, porque é o começo, é abstrato, se conserva, mas condensa suas determinações igualmente apenas por si mesmo e, desse modo, ganha um conteúdo concreto.”

Medonho!

Como Marx falou, trata-se apenas da ciência da Lógica, única “ciência” em que há “a dedução de todo seu conteúdo a partir do simples Conceito”. Traduziria da seguinte maneira: O desenvolvimento do conhecimento humano mostra a peculiaridade de que um conceito qualquer (p.ex. a vontade) se conserva, ainda que passe de pura abstração para conteúdo concreto (ou seja, se duplica). Passa a ser, como fica bem claro pela Introdução marxiana (mais abaixo) o filósofo tardio do Absolutismo francês, e não o descobridor contemporâneo da ascensão prussiana.

Hegel poderia concluir, do mesmo modo: pelo fato de o homem singular ser um Uno, o gênero humano é apenas Um único homem.”

Típico de um autor aristocrata no final da aristocracia européia: “Mas soberania popular, definida em oposição à soberania existente no monarca, é o sentido ordinário em que se começou a falar de soberania popular nos últimos tempos – nessa oposição a soberania popular pertence aos pensamentos confusos, [!] em cujo fundamento reside a representação desordenada do povo.”

Os ‘pensamentos confusos’ e a ‘representação desordenada’ se encontram, aqui, somente em Hegel.”

Se por soberania popular se compreende a forma da república e, mais precisamente, da democracia, então – em face da idéia desenvolvida, não se pode mais falar de tal representação.” E por quê?

Ao contrário da monarquia, a democracia pode ser explicada a partir de si mesma. Na democracia nenhum momento recebe uma significação diferente daquela que lhe cabe. Cada momento é, realmente, apenas momento do demos inteiro. (…) A monarquia é uma espécie e, definitivamente, uma má espécie. A democracia é conteúdo e forma. A monarquia deve ser apenas forma, mas ela falsifica o conteúdo.”

Hegel parte do Estado e faz do homem o Estado subjetivado; a democracia parte do homem e faz do Estado o homem objetivado.”

A democracia, em um certo sentido, está para as outras formas de Estado como o cristianismo para as outras religiões. O cristianismo é (…) o homem deificado como uma religião particular.” “A democracia relaciona-se com todas as outras formas de Estado como com seu velho testamento.”

Os franceses modernos concluíram, daí, que na verdadeira democracia o Estado político desaparece. O que está correto, considerando-se que o Estado político, como constituição, deixa de valer pelo todo.”

Nos Estados antigos o Estado político constituiu o conteúdo estatal por exclusão das outras esferas; o Estado moderno é um compromisso entre o Estado político e o não-político.”

A luta entre monarquia e república é, ela mesma, ainda, uma luta no interior do Estado abstrato. A república política é a democracia no interior da forma de Estado abstrata. A forma de Estado abstrata da democracia é, por isso, a república; porém, aqui, ela deixa de ser a constituição simplesmente política.”

A propriedade etc., em suma, todo o conteúdo do direito e do Estado é, com poucas modificações, o mesmo na América do Norte assim como na Prússia. Lá, a república é, portanto, uma simples forma de Estado, como o é aqui a monarquia. O conteúdo do Estado se encontra fora dessas constituições.”

Dentre os diversos momentos da vida do povo, foi o Estado político, a constituição, o mais difícil de ser engendrado.” “A tarefa histórica consistiu, assim, em sua reivindicação, mas as esferas particulares não têm a consciência de que seu ser privado coincide com o ser transcendente da constituição ou do Estado político e de que a existência transcendente do Estado não é outra coisa senão a afirmação de sua própria alienação. A constituição política foi reduzida à esfera religiosa, à religião da vida do povo, o céu de sua universalidade em contraposição à existência terrena de sua realidade.”

A vida política, em sentido moderno, é o escolasticismo [formalismo] da vida do povo.”

Onde o comércio e a propriedade fundiária ainda não são livres nem independentes, também não o é a constituição política. A Idade Média foi a democracia da não-liberdade.” Imperialismo não permite liberdade.

A abstração do Estado como tal pertence somente aos tempos modernos porque a abstração da vida privada pertence somente aos tempos modernos. A abstração do Estado político é um produto moderno.

Na Idade Média havia servos, propriedade feudal, corporações de ofício, corporações de sábios etc.; ou seja, na Idade Média a propriedade, o comércio, a sociedade, o homem são políticos; o conteúdo material do Estado é colocado por intermédio de sua forma; cada esfera privada tem um caráter político ou é uma esfera política; ou a política é, também, o caráter das esferas privadas. Na Idade Média, a constituição política é a constituição da propriedade privada, mas somente porque a constituição da propriedade privada é a constituição política. Na Idade Média, a vida do povo e a vida política são idênticas. O homem é o princípio real do Estado, mas o homem não-livre.”

Ou a res publica é, como na Grécia, a questão privada real, o conteúdo real do cidadão (Bürger), e o homem privado é escravo; o Estado político como político é o verdadeiro e único conteúdo de sua vida e de seu querer; ou, como no despotismo asiático, o Estado político é apenas o arbítrio privado de um indivíduo singular, e o Estado político, assim como o Estado material, é escravo.” Não deixa de ser um grande elogio aos orientais.

Já ouvimos que a subjetividade é sujeito e que o sujeito é necessariamente indivíduo empírico, Uno. Aprendemos, agora, que a determinação da naturalidade, da corporeidade, reside no conceito da singularidade imediata. Hegel não demonstrou nada senão o óbvio, a saber, que a subjetividade existe apenas como indivíduo corpóreo e, evidentemente, o nascimento natural pertence ao indivíduo corpóreo.” Se não nasceu para ser o rei, não presta para ser rei – o ruim é que não prestará também para ser deitado à guilhotina!

A soberania, a dignidade do monarca seria, portanto, de nascença. O corpo do monarca determina sua dignidade. No ponto culminante do Estado, então, o que decide em lugar da razão é a mera physis. O nascimento determinou a qualidade do monarca, assim como ele determina a qualidade do gado.” “O nascimento do homem como monarca é tão pouco passível de se converter em verdade metafísica quanto a imaculada concepção de Maria.”

Hegel diz que a conversão da soberania do Estado (de uma autodeterminação da vontade) no corpo do monarca inato (na existência) é, no fundo, a passagem do conteúdo em geral que a vontade faz a fim de realizar um fim pensado, de traduzi-lo em existência. Mas Hegel diz: no fundo. A diferença peculiar que ele indica é, portanto, tão peculiar que suprime toda analogia e põe a magia no lugar da ‘natureza da vontade em geral’.”

O meio é a vontade absoluta e a palavra do filósofo; o fim particular é novamente o fim do sujeito filosofante, construir o monarca hereditário a partir da Idéia pura. A realização do fim é a mera garantia de Hegel.”

Na assim chamada prova ontológica da existência de Deus é a mesma conversão do Conceito absoluto no ser, conversão que constituiu a profundidade da Ideia nos tempos modernos, mas que mais recentemente foi considerada como inconcebível.”

§ 282. Da soberania do monarca decorre o direito de indultar os criminosos, pois somente a ela compete a realização do poder do Espírito, de tornar o acontecido não-acontecido e anular o delito no perdão e no esquecimento.”

O direito de indultar é o direito da graça. A graça é a mais alta expressão do arbítrio acidental, significativamente concebido por Hegel como um atributo próprio do monarca.”

§ 284. Apenas esses cargos ou indivíduos deliberativos estão sujeitos à responsabilidade, na medida em que o objetivo da decisão, o conhecimento do conteúdo e das circunstâncias, os fundamentos legais e os outros fundamentos de determinação são os únicos passíveis de responsabilidade, isto é, de prova da objetividade e, por isso, ela pode recair em uma deliberação distinta da vontade do monarca como tal; mas a majestade própria do monarca, como subjetividade que decide em última instância, é elevada acima de toda responsabilidade pelos atos do governo.

Hegel descreve aqui de modo inteiramente empírico o poder ministerial, tal como ele é na maior parte das vezes determinado nos Estados constitucionais. Tudo o que a filosofia acrescenta é fazer deste ‘fato empírico’ existência, o predicado do ‘momento da particularidade no poder soberano’.”

O momento especulativo é, portanto, bastante escasso. Em contrapartida, o desenvolvimento depende, em especial, de fundamentos inteiramente empíricos e, de fato, muito abstratos e muito ruins. Assim, por exemplo, a eleição dos ministros é deixada ao ‘arbítrio ilimitado’ do monarca, ‘já que eles têm a ver com a sua pessoa imediata’, isto é, já que eles são ministros. Do mesmo modo, a ‘eleição ilimitada’ do criado de quarto do monarca pode ser desenvolvida a partir da Idéia absoluta.” HAHAHA

Em um organismo racional a cabeça não pode ser de ferro e o corpo de carne. Para que os membros se conservem, eles precisam ser de igual nascimento, de uma só carne e um só sangue. Mas o monarca hereditário não é de igual nascimento, ele é de outra matéria. A prosa da vontade racionalista dos outros membros do Estado defronta-se aqui com a magia da natureza.”

Em segundo lugar, a irresponsabilidade. Se o príncipe infringe o ‘todo da constituição’, as ‘leis’, cessa sua irresponsabilidade, porque cessa sua existência constitucional; mas precisamente essas leis, essa constituição, o fazem irresponsável. Elas contradizem, portanto, a si mesmas, e esta única cláusula suprime a lei e a constituição. A constituição do monarca constitucional é a irresponsabilidade.”

Em vez de o Estado ser produzido como a mais elevada realidade da pessoa, a mais elevada realidade social do homem, ocorre que um único homem empírico, uma pessoa empírica, é produzido como a mais alta realidade do Estado. Esta inversão do subjetivo no objetivo e do objetivo no subjetivo (que decorre do fato de Hegel querer escrever a biografia da Substância abstrata, da Idéia;¹ que, portanto, a atividade humana etc. tenha que aparecer como atividade e resultado de uma outra coisa; que Hegel queira deixar agir como uma singularidade imaginária o ser do homem para si, em lugar de deixá-lo agir na sua existência real, humana) tem necessariamente como resultado que uma existência empírica é tomada de maneira acrítica como a verdade real da Idéia”

¹ Significado de fenomenologia do Espírito.

Desta maneira, portanto, produz-se também a impressão de algo místico e profundo. É muito banal que o homem tenha que nascer e que esta existência, posta pelo nascimento físico, eleve-se ao homem social etc., até ao cidadão do Estado; o homem se torna, pelo nascimento, tudo o que ele se torna. Mas é muito profundo, é chocante que a idéia do Estado nasça imediatamente e que, no nascimento do príncipe, ela mesma se engendre como existência empírica.”

Qual é, então, a diferença última, precisa, de uma pessoa em relação a todas as outras? O corpo. A mais alta função do corpo é a atividade sexual. O ato constitucional mais elevado do rei é, portanto, sua atividade sexual, pois por meio dela ele faz um rei e dá continuidade a seu corpo. O corpo de seu filho é a reprodução de seu próprio corpo, a criação de um corpo real.”

A explicação ordinária do poder governamental. O que se pode indicar como peculiar a Hegel é, apenas, que ele coordena poder governamental, poder policial e poder judiciário, enquanto geralmente os poderes administrativo e judiciário são tratados como poderes opostos.”

Como a sociedade civil é o campo de batalha do interesse privado individual de todos contra todos, então tem lugar, aqui, o conflito desse interesse com as questões comuns particulares e o conflito destas, juntamente com aquele, contra os mais elevados pontos de vista e disposições do Estado.”

Este é o segredo do patriotismo dos cidadãos no sentido de que eles sabem o Estado como sua substância”

Isso é estranho

1) pela definição da sociedade civil como bellum omnium contra omnes;

2) porque o egoísmo privado é revelado como o ‘segredo do patriotismo dos cidadãos’ e como ‘a profundidade e a força do Estado na disposição’;

3) porque o ‘cidadão’, o homem do interesse particular em oposição ao universal, o membro da sociedade civil, é considerado como ‘indivíduo fixo’, do mesmo modo que o Estado se opõe, em ‘indivíduos fixos’, aos ‘cidadãos’.”

§ 291. As tarefas governamentais são de natureza objetiva, para si já decidida segundo a sua substância e devem completar-se e realizar-se por meio de indivíduos. [!!!] Entre os dois não há qualquer enlace imediato, natural; por isso, os indivíduos não são destinados a elas por meio da personalidade natural e do nascimento. O momento objetivo para a sua destinação àquelas tarefas é o conhecimento e a demonstração de sua aptidão”

Realmente, ninguém pediu pra ser funcionário público!

O serviço público, como se lê na nota,

exige […] o sacrifício da satisfação independente e caprichosa dos fins subjetivos e dá, precisamente por isso, o direito de encontrar satisfação na prestação conforme o dever, mas somente nela. Nisso se encontra, por esse lado, a ligação do interesse universal com o particular, que constitui o conceito e a estabilidade interna do Estado.

(…)

Porém, que a impassibilidade, a legalidade e a benevolência da conduta se tornem costume, isto depende, em parte, da direta formação ética e de pensamento, que serve de contrapeso espiritual àquilo que a aprendizagem das assim chamadas ciências dos objetos dessas esferas, a prática exigida das funções, o trabalho efetivo etc. têm em si de mecânico e algo semelhante; por outro lado, o tamanho do Estado é um momento capital, por meio do qual tanto o peso dos laços familiares e outros laços privados são enfraquecidos, quanto a vingança, o ódio e outras paixões semelhantes se tornam mais impotentes e, com isso, mais inofensivas; na ocupação com os grandes interesses existentes em um grande Estado, estes lados subjetivos desaparecem para si e produz-se o hábito dos interesses, das opiniões e das funções universais.”

§ 297. Os membros do governo e os funcionários do Estado constituem a parte principal do estamento médio (Hauptteil des Mittelstandes), no qual se encontram a inteligência cultivada e a consciência jurídica da massa do povo. Que esse estamento não assuma a posição de uma aristocracia e que a sua cultura e habilidade não se tornem um meio de arbítrio e de dominação, isto é assegurado pelas instituições da soberania, pelo alto, e pelos direitos das corporações, por baixo.”

O que Hegel diz sobre o ‘poder governamental’ não merece o nome de desenvolvimento filosófico. A maior parte dos parágrafos poderia figurar, literalmente, no código civil prussiano e, entretanto, a administração propriamente dita é o ponto mais difícil do desenvolvimento.”

A burocracia deve, portanto, proteger a universalidade imaginária do interesse particular, o espírito corporativo, a fim de proteger a particularidade imaginária do interesse universal, seu próprio espírito. O Estado deve ser corporação tanto quanto a corporação quer ser Estado.”

O espírito burocrático é um espírito profundamente jesuítico, teológico.” “a burocracia transforma o ‘espírito formal do Estado’, ou a real falta de espírito do Estado, em imperativo categórico. A burocracia se considera o fim último do Estado.” “Os fins do Estado se transmutam em fins da repartição e os fins da repartição se transformam em fins do Estado. A burocracia é um círculo do qual ninguém pode escapar. (…) A cúpula confia aos círculos inferiores o conhecimento do particular, os círculos inferiores confiam à cúpula o conhecimento do universal e, assim, eles se enganam reciprocamente.”

Cada coisa tem, por isso, um duplo significado, um real e um burocrático, do mesmo modo que o saber é duplo, um saber real e um burocrático (assim também a vontade).” “A burocracia tem a posse da essência do Estado, da essência espiritual da sociedade; esta é sua propriedade privada.” “O espírito universal da burocracia é o segredo, o mistério; guardado em seu interior por meio da hierarquia e, em relação ao exterior, como corporação fechada. Por isso o espírito público do Estado, assim como a disposição política aparecem para a burocracia como uma traição de seu mistério.”

No seu interior, porém, o espiritualismo se torna um materialismo crasso, o materialismo da obediência passiva, da fé na autoridade, do mecanismo de uma atividade formal, fixa, de princípios, idéias e tradições fixos. Quanto ao burocrata tomado individualmente, o fim do Estado se torna seu fim privado, uma corrida por postos mais altos, um carreirismo.”

O Estado existe apenas como diferentes espíritos de repartição, imóveis, cuja coesão consiste na subordinação e na obediência passiva. A ciência real aparece como desprovida de conteúdo, assim como a vida real aparece como morta, uma vez que este saber imaginário e esta vida imaginária valem pela essência.”

Enquanto, por um lado, a burocracia é este materialismo crasso, o seu espiritualismo crasso se mostra, por outro lado, no fato de ela querer fazer tudo, isto é, de ela fazer da vontade a causa prima, pois ela é mera existência ativa e recebe o seu conteúdo do exterior e, portanto, só pode demonstrar a própria existência ao formar e limitar este conteúdo. Para o burocrata, o mundo é um mero objeto de manipulação.”

Quando Hegel chama o poder governamental de lado objetivo da soberania inerente ao monarca, ele está correto no mesmo sentido de que a Igreja católica era a existência real da soberania, do conteúdo e do espírito da Santíssima Trindade.”

Os interesses particulares das corporações e das comunas têm, dentro de sua própria esfera, um dualismo que conforma o caráter de sua administração.”

A oposição entre Estado e sociedade civil está, portanto, consolidada; o Estado não reside na sociedade civil, mas fora dela; ele a toca apenas mediante seus ‘delegados’, a quem é confiada a ‘gestão do Estado’ no interior dessas esferas. Por meio destes ‘delegados’ a oposição não é suprimida, mas transformada em oposição ‘legal’, ‘fixa’. (…) A ‘polícia’, os ‘tribunais’ e a ‘administração’ não são deputados da própria sociedade civil, que neles e por meio deles administra o seu próprio interesse universal, mas sim delegados do Estado para administrar o Estado contra a sociedade civil.”

Essa possibilidade de cada cidadão se tornar servidor público é, portanto, a segunda relação afirmativa entre sociedade civil e Estado, a segunda identidade. Ela é de natureza muito superficial e dualística. Todo católico tem a possibilidade de se tornar padre (isto é, de separar-se dos leigos, do mundo). Com isso, o clero, como potência externa, opõe-se menos ao católico? Que cada um tenha a possibilidade de adquirir o direito de uma outra esfera, demonstra apenas que sua própria esfera não é a realidade desse direito.” “A identidade, por ele construída, entre sociedade civil e Estado, é a identidade de dois exércitos inimigos, em que cada soldado tem a ‘possibilidade’, por meio da ‘deserção’, de se tornar membro do exército ‘inimigo’ e, com isso, de fato, Hegel descreve com exatidão a situação empírica atual.”

Em um Estado racional, um exame se faz mais necessário para se tornar sapateiro do que para se tornar funcionário público executivo; pois o ofício de sapateiro é uma habilidade sem a qual se pode ser um bom cidadão do Estado, um homem social; mas o ‘saber político’ é uma condição sem a qual o homem vive, no Estado, fora do Estado, separado de si mesmo, privado de ar. O ‘exame’ não é senão uma fórmula maçônica, o reconhecimento legal do saber cívico como um privilégio.

O exame, o ‘vínculo’ do ‘cargo público’ e do ‘indivíduo’, este laço objetivo entre o saber da sociedade civil e o saber do Estado, é apenas o batismo burocrático do saber, o reconhecimento oficial da transubstanciação do saber profano no saber sagrado (e é evidente que, em todo exame, o examinador sabe tudo). Nunca se ouviu falar que os homens de Estado gregos ou romanos tenham prestado exames. Mas o que é um homem de Estado romano em face de um homem de governo prussiano!”

Além do momento objetivo da profissão de fé burocrática (o exame), faz-se necessário ainda, para que a fé dê frutos, o momento subjetivo da graça do príncipe.” A nomeação.

No § 294, Hegel desenvolve a remuneração dos funcionários a partir da Idéia. É aqui, na remuneração dos funcionários ou no fato de o serviço público garantir simultaneamente a segurança da existência empírica, que está posta a identidade real da sociedade civil e do Estado. O soldo dos funcionários é a mais alta identidade construída por Hegel.”

é exato que a remuneração dos funcionários constitui a estabilidade interna das grandes monarquias modernas.”

a hierarquia pune o funcionário na medida em que ele peca contra ela ou comete um pecado que para ela é supérfluo; mas ela o protege, tão logo a hierarquia peque no funcionário”

Se, portanto, perguntamos a Hegel qual é a proteção da sociedade civil contra a burocracia, ele nos responde:

1) A ‘hierarquia’ da burocracia. O próprio abuso. O controle. O fato de que o adversário se encontra ele mesmo com pés e mãos atados e, se para baixo ele é martelo, para cima ele é bigorna.”

O belo é que Hegel contrapõe a ‘direta formação ética e de pensamento’ ao ‘mecanicismo do saber e do trabalho burocráticos’!” Ou seja, não há pensamento nem ética, nem pode haver, na burocracia.

“‘Assim, o aperfeiçoamento de um estado de coisas’, conclui Hegel, ‘é, aparentemente, tranqüilo e imperceptível. Depois de um longo tempo, uma constituição passa a uma condição totalmente diferente da anterior.’ § A categoria da transição gradual é, em primeiro lugar, historicamente falsa e, em segundo lugar, não esclarece nada.”

O poder legislativo fez a revolução francesa; lá onde ele, em sua particularidade, apareceu como dominante, ele fez, em geral, as grandes revoluções universais orgânicas; ele não combateu a constituição, mas uma particular constituição antiquada, precisamente porque o poder legislativo era o representante do povo, da vontade genérica. Em contrapartida, o poder governamental fez as pequenas revoluções, as revoluções retrógradas, as reações; ele não fez a revolução por uma nova constituição, contra uma antiga, mas a fez contra a constituição, precisamente porque o poder governamental era o representante da vontade particular, do arbítrio subjetivo, da parte mágica da vontade.” Curiosamente vemos o exato reverso da medalha hoje no Brasil.

Corretamente posta, a pergunta significa apenas: tem o povo o direito de se dar uma nova constituição? O que de imediato tem de ser respondido afirmativamente, na medida em que a constituição, tão logo deixou de ser expressão real da vontade popular, tornou-se uma ilusão prática. § A colisão entre a constituição e o poder legislativo é apenas um conflito da constituição consigo mesma, uma contradição no conceito da constituição. § A constituição não é senão uma acomodação entre o Estado político e o Estado não-político; por isso, ela é, necessariamente em si mesma, um tratado entre poderes essencialmente heterogêneos. É, portanto, aqui, impossível para a lei enunciar que um desses poderes, uma parte da constituição, deva ter o direito de modificar a constituição mesma, o todo.”

Em um povo irracional, não se poderia falar, de modo algum, de uma organização racional do Estado. Aqui, na filosofia do direito, o nosso objeto é, acima de tudo, a vontade geral. § O poder legislativo não faz a lei, ele apenas a descobre e a formula.”

A primeira colisão não-resolvida era aquela entre a constituição inteira e o poder legislativo. A segunda é aquela entre o poder legislativo e o poder governamental, entre a lei e a execução.”

Mediante o dinheiro, a justiça da igualdade pode ser mais bem-realizada. De outro modo, o homem talentoso seria mais onerado do que aquele sem talento, se a prestação dependesse da capacidade concreta.” Que pena que os talentosos costumem receber menores remunerações, mantendo-se o mesmo dilema! A inflação corrói qualquer vantagem que o assalariado pudesse ter quanto a prestações em pecúnia.

Mas, no que concerne à vontade especialmente boa dos estamentos para o bem geral, já se notou acima que é próprio da opinião da plebe, do ponto de vista do negativo em geral, supor no governo uma vontade má ou menos boa; – uma suposição que, sobretudo se tivesse que ser respondida de forma igual, teria, por consequência, a recriminação de que os estamentos, uma vez que provêm da singularidade, do ponto de vista privado e dos interesses particulares, são inclinados a empregar a sua atividade em favor destes, em detrimento do interesse universal, enquanto, em contrapartida, os outros momentos do poder do Estado estão, já para si, postos no ponto de vista do Estado e consagrados ao fim universal.”

Não se deve condenar Hegel porque ele descreve a essência do Estado moderno como ela é, mas porque ele toma aquilo que é pela essência do Estado. [em todos os tempos] Que o racional é real, [que a Idéia seja o empírico] isso se revela precisamente em contradição com a realidade irracional, que, por toda parte, é o contrário do que afirma ser e afirma ser o contrário do que é. [O empírico é uma contradição não-resolvida, daí que a Idéia e o Absoluto não vêm a se realizar no Estado e na Filosofia de Hegel]

Hegel quer o luxo do elemento estamental [cidadãos e seus interesses privados] apenas por amor à lógica.”

Em seguida, ele ainda censura a consciência comum por ela não se contentar com essa satisfação lógica, por ela não querer ver a realidade resolvida na lógica mediante uma abstração arbitrária, mas querer ver a lógica transformada em verdadeira objetividade.” Isto é: censura as pessoas por dizerem ‘O Estado é mau!’, ‘os políticos só cuidam de seus próprios interesses’, etc.

O Estado moderno, no qual tanto o ‘assunto universal’ quanto o ato de ocupar-se com ele são um monopólio, e no qual, em contrapartida, os monopólios são os assuntos universais reais, realizou o estranho achado de apropriar-se do ‘assunto universal’ como uma mera forma.”

O elemento estamental é a mentira sancionada, legal, dos Estados constitucionais: que o Estado é o interesse do povo ou o povo é o interesse do Estado. (…) O poder metafísico do Estado [poder legislativo, aquele que tem mais condições de atender ao ‘universal’] era a sede mais apropriada da ilusão metafísica, universal, do Estado.”

E, finalmente, o trecho já reproduzido anteriormente, agora sim passível de compreensão, no seu contexto: “Que esse momento [o momento ‘estamental’, de participação do povo no ‘universal’, mediante o legislativo e seus representantes, momento este anterior e subordinado ao momento do monarca absoluto…] seja uma determinação da Idéia desenvolvida até a totalidade, essa necessidade interna, que não se deve confundir com necessidades e utilidades externas, decorre, como em toda parte, do ponto de vista filosófico.

Assim como os burocratas são delegados do Estado na sociedade civil, do mesmo modo os estamentos são delegados da sociedade civil no Estado. São sempre, portanto, transações entre duas vontades opostas.”

Estado e governo são sempre colocados do mesmo lado, como idênticos; do outro lado, é colocado o povo, dissolvido nas esferas particulares e nos indivíduos.” “Os estamentos situam-se como órgão mediador entre os dois.” “Não é demonstrado, porém, por onde os estamentos devem começar a unir, neles mesmos, duas disposições contraditórias.”

Em um Estado, no qual a ‘posição’ dos ‘estamentos’ impede que os indivíduos ‘venham a se apresentar como uma multidão ou uma turba, como uma opinião e um querer inorgânicos, como um simples poder de massa contra o Estado orgânico’ – o ‘Estado orgânico’ existe fora da ‘multidão’ e da ‘turba’, ou a ‘multidão’ e a ‘turba’ pertencem à organização do Estado; apenas que sua ‘opinião e querer inorgânicos’ não devem chegar a se pôr como ‘opinião e querer contra o Estado’, sob cuja orientação determinada eles se tornariam opinião e querer ‘orgânicos’. Do mesmo modo, esse ‘poder de massa’ deve permanecer apenas ‘de massa’, de modo que o entendimento esteja fora da massa e, com isso, ela não coloque a si mesma em movimento, podendo ser posta em movimento apenas pelos monopolistas do ‘Estado orgânico’ e ser explorada como poder de massa. (…) Os ‘estamentos’ protegem o Estado da turba inorgânica apenas por meio da desorganização dessa turba.”

Com isso, ou o poder soberano deixa realmente de ser o extremo do poder soberano (e o poder soberano existe apenas como um extremo, como uma unilateralidade, porque ele não é um princípio orgânico), tornando-se um poder aparente, um símbolo, ou, então, ele perde apenas a aparência do arbítrio e do simples poder dominante.”

É digno de nota que Hegel desenvolve menos o conteúdo da atividade estamental, o poder legislativo, do que a posição dos estamentos, sua estatura política.”

Se ela [a oposição ao governo], enquanto tem sua manifestação, não ficasse apenas na superfície, mas se tornasse realmente uma oposição substancial, então o Estado estaria em vias de perecer.”

Embora na concepção de tais teorias os estamentos da sociedade civil em geral e os estamentos em sentido político se encontrem distantes uns dos outros, a linguagem conservou, ainda, essa união que, aliás, existia anteriormente.”

es(go)tamento

O ponto culminante da identidade hegeliana era, como ele mesmo o confessa, a Idade Média. Lá, os estamentos da sociedade civil em geral e os estamentos em sentido político eram idênticos.”

Mas Hegel parte da separação da ‘sociedade civil’ e do ‘Estado político’ como de dois opostos fixos, duas esferas realmente diferentes. De fato, essa separação é, certamente, real no Estado moderno.” “Se a identidade dos estamentos civil e político expressasse a verdade, ela não poderia ser, portanto, mais do que uma expressão da separação das sociedades civil e política!” Que agora são separadas na linguagem, como não o eram na Idade Média!

Ora, a disposição não está, certamente, ligada a um patrimônio – mas a conexão relativamente necessária é que aquele que possui um patrimônio independente não está limitado por circunstâncias exteriores e pode, assim, proceder sem impedimentos e agir em prol do Estado.”

Apologia do morgadio (herança exclusiva do primogênito) como base de sustentação do cargo público não-remunerado, o que inclusive é contraditório com tudo o que Hegel já disse e ainda dirá sobre a classe dos servidores remunerados, o que demonstra a cisão irreparável em sua “unidade”: senhores de terras e uma classe média que estudou a burocracia, dois elementos que não podiam ser mais ‘água e óleo’.

Hegel realizou a proeza de desenvolver, a partir da Idéia absoluta, os pares por nascimento, o bem hereditário etc. etc., este ‘sustentáculo do trono e da sociedade’.”

Hegel não chamou a coisa de que aqui se trata por seu nome conhecido. É a controvérsia entre constituição representativa e constituição estamental. A constituição representativa é um enorme progresso, pois ela é a expressão aberta, não-falseada, conseqüente, da condição política moderna. Ela é a contradição declarada.”

O estamento universal, que se dedica mais de perto ao serviço do governo, tem imediatamente, em sua determinação, o universal como fim de sua atividade essencial.

A sociedade civil ou o estamento privado não tem isso como sua determinação; sua atividade essencial não tem a determinação de ter como fim o universal, ou seja, sua atividade essencial não é uma determinação do universal, não é determinação universal. O estamento privado é o estamento da sociedade civil contra o Estado. O estamento da sociedade civil não é um estamento político.” Burguês, o anti-político.

Esse ato político é uma completa transubstanciação. Nele, a sociedade civil deve separar-se de si completamente como sociedade civil, como estamento privado, e deve fazer valer uma parte de seu ser, aquela que não somente não tem nada em comum com a existência social real de seu ser, como, antes, a ele se opõe diretamente.”

Como cidadão real, ele se encontra em uma dupla organização, a burocrática – que é uma determinação externa, formal, do Estado transcendente, do poder governamental, que não tangencia o cidadão e a sua realidade independente – e a social, a organização da sociedade civil.” “Portanto, para se comportar como cidadão real do Estado, para obter significado e eficácia políticos, ele deve abandonar sua realidade social, abstrair-se dela, refugiar-se de toda essa organização em sua individualidade; pois a única existência que ele encontra para sua qualidade de cidadão do Estado é sua individualidade nua e crua, já que a existência do Estado como governo está completa sem ele e que a existência dele na sociedade civil está completa sem o Estado.”

Hegel quer demonstrar que os estamentos da sociedade civil são os estamentos políticos e, para provar isso, supõe que os estamentos da sociedade civil sejam a ‘particularização do Estado político’, isto é, que a sociedade civil seja a sociedade política. A expressão ‘o particular no Estado’ só pode significar, aqui, ‘a particularização do Estado’. Hegel, por uma má consciência, escolhe a expressão indeterminada.” “Muito prudente é, também, a determinação de que o particular ‘liga-se’ ao universal. Ligar é coisa que pode ser feita com as coisas mais heterogêneas.”

É um progresso da história que os estamentos políticos tenham se tornado estamentos sociais, de modo que, assim como os cristãos são iguais no céu e desiguais na terra, também os membros singulares do povo são iguais no céu de seu mundo político e desiguais na existência terrena da sociedade. A transformação propriamente dita dos estamentos políticos em sociais se deu na monarquia absoluta. [começo da modernidade]”

Somente a Revolução Francesa completou a transformação dos estamentos políticos em sociais, ou seja, fez das distinções estamentais da sociedade civil simples distinções sociais, distinções da vida privada, sem qualquer significado na vida política. A separação da vida política e da sociedade civil foi, assim, consumada.”

Em seu sentido medieval, o estamento permanece, ainda, apenas no interior da própria burocracia, onde a posição social e a posição política são imediatamente idênticas. A ele se opõe a sociedade civil como estamento privado.”

A única distinção geral, superficial e formal é, aqui, apenas aquela entre cidade e campo. Mas dentro da própria sociedade a distinção se forma não em círculos fixos, mas em círculos móveis, cujo princípio é o arbítrio. Dinheiro e cultura são os critérios principais.” “É uma divisão de massas que se formam fugazmente, cuja própria formação é arbitrária e que não é uma organização.”

um estamento que é, ele próprio, por sua vez, apenas uma determinação exterior do indivíduo, pois não é inerente ao seu trabalho nem se relaciona com ele como uma comunidade objetiva, existente, organizada segundo leis estáveis e mantendo com ele relações estáveis. Ao contrário, ele não mantém qualquer relação real com o agir substancial do indivíduo, com seu estamento real. O médico não forma nenhum estamento particular na sociedade civil. Um comerciante pertence a um estamento diverso daquele de outro comerciante, isto é, ele pertence a outra posição social. (…) O princípio do estamento social ou da sociedade civil é o gozo e a capacidade de fruir.”

A atual sociedade civil é o princípio realizado do individualismo; a existência individual é o fim último; atividade, trabalho, conteúdo etc., são apenas meio.”

O modo de vida, atividade etc. deste último, em lugar de fazer dele um membro, uma função da sociedade, faz dele uma exceção da sociedade, é o seu privilégio. Que essa distinção não seja apenas uma distinção individual, mas se concretize como comunidade, estamento, corporação, isso não apenas não suprime a sua natureza exclusiva, como é, antes, somente sua expressão. Em vez de ser função da sociedade, a função individual se converte em uma sociedade para si.”

A Idade Média é a história animal da humanidade, sua zoologia. A era moderna, a civilização, comete o erro inverso.”

A única oposição que ainda é possível aqui parece ser aquela entre os dois representantes das duas vontades do Estado, entre as duas emanações, entre o elemento governamental e o elemento estamental do poder legislativo; parece ser, portanto, uma oposição no interior do próprio poder legislativo.”

O poder soberano perdeu o seu inacessível, exclusivo, Uno empírico; a sociedade civil perdeu seu inacessível, vago, Todo empírico; um a sua rigidez, a outra sua fluidez.”

Assim como, do lado do poder do príncipe, o poder governamental já tem essa determinação, assim também, do lado dos estamentos, um momento deles tem de estar voltado para a determinação de existir essencialmente como o momento do termo-médio.

Já vimos, porém, que Hegel opõe, aqui, de forma arbitrária e inconseqüente, príncipe e estamentos como extremos. (…) Os estamentos … fazem, do lado da sociedade civil, mais do que o poder governamental o faz do lado do poder soberano, uma vez que é propriamente este último que se contrapõe ao povo como seu oposto.

(*) ponte de asnos: “Marx faz aqui um trocadilho, empregando a expressão ‘ponte dos asnos’ tanto em seu sentido escolástico (pons asinorum), do diagrama utilizado para descobrir as possibilidades de termos-médios de um silogismo, quanto no sentido literal. Os estamentos são os asnos sobrecarregados de funções, que têm de ser, ainda, a própria ponte – o termo-médio – que os une ao governo. (N.T.)”

O príncipe deveria, por conseguinte, fazer-se, no poder legislativo, de termo-médio entre o poder governamental e o elemento estamental; porém, o poder governamental é justamente o termo-médio entre ele e a sociedade estamental, e esta é o termo-médio entre ele e a sociedade civil!” Triangulações vesgas da Idéia.

São cabeças de Jano, que ora se mostram de frente, ora de costas, e que de frente têm um caráter diverso do de costas.” “Tal como um homem que se encontra entre dois litigantes e, então, um destes, por sua vez, coloca-se entre o intermediário e o outro litigante. É a história do homem e da mulher que brigavam e do médico que queria servir de conciliador entre eles, com o que, então, a mulher devia se colocar entre o médico e o marido e, este, entre a mulher e o médico. Tal como o leão no Sonho de uma noite de verão, que exclama: ‘Eu sou um leão e não sou um leão, eu sou Marmelo’.(*) Assim, cada extremo é, aqui, ora o leão da oposição, ora o Marmelo da mediação.” Hahaha!

(*) “Marx comete, aqui, um pequeno equívoco: no entremez representado no interior da peça, o ‘leão’ é protagonizado pelo marceneiro Pino (Schnock) e não pelo carpinteiro Marmelo (Squenz).” É tanta confusão que talvez tenha errado de propósito! O governo não é leão nem Marmelo nem carpinteiro nem marceneiro, mas sim um pino (nas horas vagas!).

Trata-se de uma sociedade belicosa em seu âmago, mas que tem muito medo das manchas roxas para se bater realmente, e os dois, que querem brigar, se ajustam de tal modo que o terceiro, que se encontra entre eles, deva receber as pancadas; mas, então, um dos dois apresenta-se novamente como o terceiro, e, diante de tamanha precaução, eles não chegam a qualquer decisão.”

Extremos reais não podem ser mediados um pelo outro, precisamente porque são extremos reais. Mas eles não precisam, também, de qualquer mediação, pois eles são seres opostos. Não têm nada em comum entre si, não demandam um ao outro, não se completam. Um não tem em seu seio a nostalgia, a necessidade, a antecipação do outro. (Mas quando Hegel trata a universalidade e a singularidade, os momentos abstratos do silogismo, como opostos reais, é esse precisamente o dualismo fundamental da sua lógica …)”

No que concerne ao primeiro ponto, polo norte e polo sul são, ambos, polo; sua essência é idêntica; do mesmo modo, os sexos feminino e masculino são um gênero, uma essência, a essência humana. Norte e sul são determinações opostas de uma essência; a diferença de uma essência em seu mais alto desenvolvimento. Eles são a essência diferenciada. Eles são o que são apenas como uma determinação diferenciada, e precisamente como essa determinação diferenciada da essência. Verdadeiros extremos reais seriam polo e não-polo, gênero humano e inumano. A diferença é, aqui, uma diferença da existência, lá uma diferença da essência, de duas essências.”

Contraposição (superação, a não-mediação) à dialética: poesia.

o espírito é apenas a abstração da matéria [conceito derivado, duas essências, porém a matéria é existente, possuindo um avesso formal]

Outro exemplo: O fascismo existiu historicamente, o socialismo não (não foi logrado). O fascismo empírico é apenas a abstração do socialismo (forma-se um conceito do que deveria ser o socialismo, com base na má-fé de juízo empírica do fascista). Dado que o socialismo é o antípoda e o remédio do fascismo (ou a tentativa de socialismo é a inimiga por definição da consumação do fascismo), é possível a “inferência”.

A posição não é igual. Por exemplo, cristianismo ou religião em geral e filosofia são extremos. Mas, em verdade, a religião não constitui uma oposição verdadeira à filosofia. Pois a filosofia compreende a religião em sua realidade ilusória. A religião, enquanto quer ser uma realidade, está, portanto, para a filosofia, dissolvida na própria filosofia.”

A crítica vulgar cai em um erro dogmático oposto. Assim ela critica, por exemplo, a constituição. Ela chama a atenção para a oposição entre os poderes etc. Ela encontra contradições por toda parte. Isso é, ainda, crítica dogmática, que luta contra seu objeto, do mesmo modo como, antigamente, o dogma da santíssima trindade era eliminado por meio da contradição entre um e três. A verdadeira crítica, em vez disso, mostra a gênese interna da santíssima trindade no cérebro humano. Descreve seu ato de nascimento. Com isso, a crítica verdadeiramente filosófica da atual constituição do Estado não indica somente contradições existentes; ela esclarece essas contradições, compreende sua gênese, sua necessidade.”

Esse momento do elemento estamental é o romantismo do Estado político, o sonho de sua substancialidade ou de seu acordo consigo mesmo. É uma existência alegórica.”

Um dos estamentos da sociedade civil contém o princípio que, por si mesmo, é capaz de ser constituído como essa relação política, isto é, o estamento da eticidade natural.

(o estamento dos proprietários fundiários).”

no que diz respeito à ‘vida familiar’ como base, parece que a eticidade ‘social’ da sociedade civil esteja situada acima dessa ‘eticidade natural’. Ademais, a ‘vida familiar’ é a ‘eticidade natural’ dos outros estamentos, ou do estamento dos cidadãos da sociedade civil, tanto quanto do estamento dos proprietários fundiários. Porém, que a ‘vida familiar’ seja, no estamento dos proprietários fundiários, não apenas o princípio da família, mas a base da sua existência social em geral, isso parece, antes, tornar esse estamento inapto para a mais elevada tarefa política, já que ele aplicará leis patriarcais a uma esfera não-patriarcal e fará valer o filho ou o pai, o senhor e o servo, lá onde se trata do Estado político, da qualidade de cidadão do Estado (Staatsbürgerthum).

No que concerne à determinação natural do elemento soberano, Hegel desenvolveu não um rei patriarcal, mas um rei moderno, constitucional.”

ele não é cidadão do Estado porque proprietário fundiário, mas proprietário fundiário porque cidadão do Estado! Eis aqui, portanto, uma inconseqüência de Hegel no interior de seu próprio modo de ver, e uma tal inconseqüência é acomodação.”

O ‘morgadio’ seria o constituir-se político do estamento dos proprietários fundiários.” O “rei” de cada família, sustentado pelo direito burocrático do Estado.

Primeira tese. O Estado não se contenta com ‘a mera possibilidade da disposição’, ele deve contar com uma ‘necessidade’.

Segunda tese. ‘A disposição não está ligada a um patrimônio’, isto é, a disposição do patrimônio é uma ‘mera possibilidade’.

Terceira tese. Mas há uma ‘conexão relativamente necessária’; a saber: ‘aquele que possui um patrimônio independente’ etc. pode ‘agir em prol do Estado’, ou seja, o patrimônio dá a ‘possibilidade’ da disposição de Estado, embora esta ‘possibilidade’ não satisfaça, de acordo com a primeira sentença.

Além disso, Hegel não demonstrou que a propriedade da terra é o único ‘patrimônio independente’.”

Além disso, entre nós, a filosofia não é exercida como o era, aproximadamente, entre os gregos, como uma arte privada, mas ela tem, antes, uma existência pública, em contato com o público, principalmente ou unicamente a serviço do Estado.”

As oposições assumiram, aqui, uma forma totalmente nova e muito material, como mal poderíamos esperá-las no céu do Estado político. § A oposição, tal qual Hegel a desenvolve, expressa em sua agudeza, é a oposição de propriedade privada e patrimônio.”

Porque ela não é transmitida ‘aos filhos de acordo com a igualdade do amor’, ela é separada, independente até mesmo da pequena sociedade, da sociedade natural, da família, de sua vontade e de suas leis; e conserva, portanto, a natureza rude da propriedade privada também em relação à passagem no interior do patrimônio familiar.” “Mas ele mesmo qualificou o ‘amor’ como a base, o princípio, o espírito da vida familiar [acima]. No estamento que tem a vida familiar como sua base, falta, portanto, a base da vida familiar, o amor como princípio real, por conseguinte eficiente e determinante.”

Em seu mais alto desenvolvimento, o princípio da propriedade privada contradiz o princípio da família. Contrariamente, portanto, ao estamento da eticidade natural, da vida familiar, é, antes, apenas na sociedade civil que a vida familiar chega a ser vida da família, vida do amor. O estamento da eticidade natural é, antes, a barbárie da propriedade privada contra a vida familiar.

Essa seria, portanto, a soberana grandeza da propriedade privada, da propriedade fundiária, sobre a qual houve, recentemente, tantos sentimentalismos e sobre a qual tantas lágrimas multicores de crocodilo foram derramadas.”

Há, em Hegel, uma certa decência, a dignidade do intelecto. Ele não quer justificar e construir o morgadio em si e para si, ele o quer apenas com referência a outro, não como autodeterminação, mas como determinidade de um outro, não como fim, mas como meio para um fim.” Pelo menos o morgadia não é um simples momento da Idéia!

Qual é, então, o poder do Estado político sobre a propriedade privada? O próprio poder da propriedade privada, sua essência trazida à existência.” “A propriedade privada não é mais um objeto determinado do arbítrio, mas sim o arbítrio é o predicado determinado da propriedade privada.” “Que filosofia do direito é essa, em que a independência da propriedade privada tem no direito privado um significado diverso daquele do direito público?”

Uma tal monstruosidade, como a de definir o morgadio como uma determinação da propriedade privada por meio do Estado político, é, em suma, inevitável, quando se interpreta uma velha visão de mundo no sentido de uma nova, quando se dá a uma coisa, como aqui a propriedade privada, um duplo significado, um no tribunal do direito abstrato e outro oposto no céu do Estado político.”

“‘A certeza que se funda na verdade’, que ‘é a disposição política’, é a certeza fundada em seu ‘próprio terreno’ (em sentido literal).”

A incorruptibilidade aparece como a mais alta virtude política, uma virtude abstrata. Além disso, a incorruptibilidade é algo tão à parte no Estado construído por Hegel, que ela tem de ser construída como um poder político particular, provando, precisamente por isso, que ela não é o espírito do Estado político, não é a regra, mas a exceção, e que é construída como uma tal exceção. Para preservá-los da corruptibilidade, corrompem-se os senhores do morgadio por meio de sua propriedade inalienável.”

Mas não é mais cômico que a mais alta dignidade do poder legislativo seja confiada a uma raça particular de homens? Não há nada mais ridículo do que Hegel contrapor a designação por ‘nascimento’ do legislador, do representante do cidadão do Estado, à sua designação por meio da ‘acidentalidade de uma escolha’.” “Em toda parte, Hegel cai de seu espiritualismo político no mais crasso materialismo. No cume do Estado político, é o nascimento, por toda parte, que faz de determinados indivíduos a encarnação das mais altas tarefas públicas.” “Nesse sistema, a natureza faz, imediatamente, reis, ela faz, imediatamente, pares etc. assim como faz olhos e narizes.”

Eu sou humano por nascimento, sem o consentimento da sociedade; mas é apenas por meio do consentimento geral que esse nascimento determinado se torna nascimento de um par ou de um rei. Somente o consentimento faz do nascimento dessa pessoa o nascimento de um rei; assim, é o consenso e não o nascimento que faz o rei. Se é o nascimento, diferentemente das outras determinações, que dá imediatamente ao homem uma posição, então é seu corpo que faz dele este funcionário social determinado.” “e é naturalmente essa concepção zoológica que tem na heráldica a sua ciência correspondente. O segredo da nobreza é a zoologia.” HAHAHA!

Há dois momentos a salientar no morgadio hereditário:

1) O permanente é o bem hereditário, a propriedade fundiária. Ele é o constante na relação, a substância. O senhor do morgadio, o proprietário, é, na verdade, apenas acidente. A propriedade fundiária se antropomorfiza nas diversas gerações. É como se a propriedade fundiária herdasse sempre o primogênito da casa, como um atributo preso a ela. (…)

2) A qualidade política do senhor do morgadio é a qualidade política do seu bem hereditário, uma qualidade política inerente a esse bem hereditário.” Geografia física!

os membros do Estado político recebem sua independência de um ser que não é o ser do Estado político, mas de um ser do direito privado abstrato, da propriedade privada abstrata.”

O fato de o Estado ser o monarca hereditário, uma personalidade abstrata, significa apenas que a personalidade do Estado é abstrata ou que é o Estado da personalidade abstrata; como, de resto, também os romanos desenvolveram o direito do monarca puramente segundo as normas do direito privado ou o direito privado como a suprema norma do direito público. Os romanos são os racionalistas, os alemães os místicos da propriedade privada soberana.”

Combateu-se Hegel muitas vezes por seu desenvolvimento da moral. Mas o que ele fez foi desenvolver a moral do Estado moderno e do direito privado moderno. Quis-se separar mais a moral do Estado, emancipá-la mais!”

a separação do Estado atual da moral é moral, … a moral é não-estatal e o Estado é imoral. É, antes, um grande mérito de Hegel, ainda que inconsciente sob um certo aspecto …, ter apontado à moral moderna o seu verdadeiro lugar.”

Comércio e indústria, em suas nuances particulares, são a propriedade privada de corporações particulares. Dignidades da côrte, jurisdição etc. são a propriedade privada de estamentos particulares. As diversas províncias são propriedades privadas de príncipes singulares etc. O serviço militar ao país etc. é a propriedade privada do soberano. O espírito é a propriedade privada do clero. Minha atividade conforme ao dever é propriedade privada de outrem, assim como meu direito é uma propriedade privada particular. A soberania, aqui a nacionalidade, é propriedade privada do imperador.”

Onde os príncipes atacaram a independência da propriedade privada, como na França, eles atentaram contra a propriedade privada das corporações, antes de atentar contra a propriedade privada dos indivíduos.”

O príncipe constitucional expressa, por isso, a idéia do Estado constitucional em sua abstração mais aguda. (…) Ele é, igualmente, uma mera imaginação, como pessoa e como príncipe, ele não tem nem poder real, nem atividade real.”

Os romanos, na verdade, foram os primeiros a desenvolver o direito da propriedade privada, o direito abstrato, o direito privado, o direito da pessoa abstrata. O direito privado romano é o direito privado em seu desenvolvimento clássico. Nos romanos, no entanto, não encontramos, em nenhuma parte, que o direito da propriedade privada tenha sido mistificado, tal como nos alemães. Ele não se tornará jamais, também, direito público.”

O verdadeiro fundamento da propriedade privada, a posse, é um fato, um fato inexplicável, não um direito. É somente por meio das determinações jurídicas, conferidas pela sociedade à posse de fato, que esta última adquire a qualidade de posse jurídica, a propriedade privada.”

No que concerne ao vínculo, nos romanos, entre constituição política e propriedade privada, aparecem:

1) O homem (como escravo), assim como nos povos antigos em geral, como objeto da propriedade privada.

Nisso, nada de especial.

2) As regiões conquistadas são tratadas como propriedade privada; nelas, é feito valer o jus utendi et abutendi [uso e abuso].

3) Em sua própria história, aparece a luta entre pobres e ricos, patrícios e plebeus etc.

De resto, a propriedade privada se faz valer no todo, como nos antigos povos clássicos em geral, como propriedade pública, seja como despesa da república nos tempos prósperos, seja como benfeitoria geral luxuriosa (banhos etc.) perante a massa.”

Se não como prisioneiro de guerra, como se “legitima” a existência do escravo?

Aplicando a idéia a um mundo futuro, que veja o instituto como inevitável e inerente à condição social humana, haveria de ser: 1) os arredios ao conceito de uma sociedade anti-capitalista; 2) os que falharam na “nova educação”, pelos novos mestres pedagogos; 3) aqueles que entendem a vida empírica como uma maldição (todos os religiosos da atualidade que persistirem em seus credos no futuro).

O poder imperial era, por isso, hereditário apenas de fato. [não de direito]” “quando o direito privado atingiu o pleno desenvolvimento em Roma, o direito público foi abolido, caminhou para sua dissolução, enquanto na Alemanha ocorreu o inverso.”

As dignidades do Estado nunca são hereditárias em Roma” Um senador tem de ser apto, demonstrar-se apto.

Ao contrário do morgadio germânico etc., a liberdade de testar aparece em Roma como uma emanação da propriedade privada. Nesta última oposição reside toda a diferença dos desenvolvimentos romano e germânico da propriedade privada.”

Na medida em que estes últimos são deputados pela sociedade civil, é imediatamente claro que esta faz aquilo como aquilo que ela é – portanto, não enquanto dissolvida atomisticamente nos indivíduos e reunindo-se, num breve momento, apenas para um ato isolado e temporário, sem atitude subseqüente, mas sim enquanto organizada nas suas associações, comunidades e corporações, constituídas sem demora, que recebem desse modo uma conexão política.”

Então quando organizados nas suas associações, comunidades e corporações os deputados se despojam de seu corpo físico e dos ritos burocráticos para determinar o destino das massas? É isto que a assembléia legislativa é – indivíduos, átomos, que comparecem rotineiramente a sessões e precisam cumprir vários protocolos demorados. Suas reuniões ocupam apenas breves momentos de alguns dias da semana. E muitos dos deputados, não é necessário dizer, são bastante inconseqüentes! Imagine-se, para terminar, quanto esforço e tempo não demanda organizar e constituir associações, comunidades e corporações, o que não depende sequer da presteza e agilidade de um deputado! Afinal, estamos falando de dois sistemas burocráticos diferentes – o de uma associação qualquer e outro do poder legislativo, o que só contribui para tornar ainda mais lento o processo e dissolver eventuais responsabilidades.

Câmara dos deputados e câmara dos pares (ou como quer que elas se chamem)¹ não são, aqui, diferentes existências do mesmo princípio, mas sim fazem parte de dois princípios e condições sociais essencialmente diferentes. A câmara dos deputados é, aqui, a constituição política da sociedade civil em sentido moderno; a câmara dos pares o é em sentido estamental.”

¹ Aqui, embora queira-se dizer senado, o significado é outro, no tempo de Marx e na Alemanha (e Inglaterra, como se verá mais abaixo): os senadores eram os morgados, senhores do morgadio, latifundiários, não-eleitos, mas empossados por direito no cargo graças, essencialmente, ao seu nascimento e à primogenitura dentro da aristocracia.

A sociedade civil, portanto, tem na câmara estamental a representante de sua existência medieval e, na câmara dos deputados, a representante de sua existência política (moderna).” “A existência política empírica que Hegel tem diante dos olhos (Inglaterra) guarda, portanto, um significado bem diferente daquele que ele lhe imputa.”

Nesse sentido, também a constituição francesa representa um progresso. Ela reduziu, em verdade, a câmara dos pares a uma pura nulidade, mas essa câmara, segundo o princípio da monarquia constitucional, tal como Hegel tencionava desenvolvê-lo, só pode ser, por sua natureza, uma nulidade, a ficção da harmonia entre príncipe e sociedade civil, ou do poder legislativo ou Estado político consigo mesmo como uma existência particular e, precisamente por isso, mais uma vez contraditória.”

A paridade é realmente, nessa constituição, um estamento na sociedade civil, um estamento que é puramente político e criado a partir do ponto de vista da abstração do Estado político; mas ele aparece mais como decoração política do que como estamento real, provido de direitos particulares. A câmara dos pares, sob a restauração, era uma reminiscência. A câmara dos pares da revolução de Julho(*) é uma criação efetiva da monarquia constitucional.” Inicialmente o senado (na monarquia constitucional) não era como hoje, de mandato temporário, mas com cargos vitalícios.

(*) Não é a revolução francesa: “Revolução de julho de 1830, que depôs o rei Bourbon Carlos X e alçou ao trono Luís Filipe de Orléans, conhecido como ‘o rei burguês’. Seu reinado (a Monarquia de Julho), caracterizado por alterações de caráter liberal na constituição restauracionista de 1814, duraria até a revolução de 1848.”

O mérito dos franceses é, portanto, o de ter estabelecido a câmara dos pares como produto próprio do Estado político”

Que existência elevada é essa, que necessita de uma garantia fora de si mesma? e que deve, além disso, ser a existência universal desta mesma garantia e, portanto, sua real garantia? Em suma, no desenvolvimento do poder legislativo, Hegel retrocede, por toda parte, do ponto de vista filosófico ao outro ponto de vista, que não considera a coisa em relação consigo mesma.”

O direito político, como direito das corporações etc., contradiz totalmente o direito político enquanto político, ou direito do Estado, ou qualidade do cidadão do Estado”

Que todos devam participar singularmente nas deliberações e decisões sobre os assuntos gerais do Estado, pois estes todos são membros do Estado, cujos assuntos são assuntos de todos e no qual esses têm um direito de ser com seu saber e querer –, essa concepção, que gostaria de colocar o elemento democrático, sem nenhuma forma racional, no organismo estatal, que é tal somente por meio da referida forma, apresenta-se tão óbvia porque permanece circunscrita à abstrata determinação de ser membro do Estado, e o pensamento superficial se atém a abstrações.” O pensamento superficial se atém a abstrações seria um ótimo resumo da inteira filosofia de Hegel!

Nada como duas guerras européias para fazer com que o voto universal se tornasse de repente muitíssimo racional!

Já esclarecemos que Hegel desenvolve apenas um formalismo de Estado. O verdadeiro princípio material é, para ele, a Idéia, a abstrata forma pensada do Estado como um Sujeito, a Idéia absoluta, que não guarda em si nenhum momento passivo, material.”

A questão sobre como a sociedade civil deve tomar parte no poder legislativo, que ela ingresse nele por meio de deputados, ou que ‘todos singularmente’ participem de forma direta, é ela mesma uma questão no interior da abstração do Estado político, ou no interior do Estado político abstrato; é uma questão política abstrata.”

A totalidade não é algo por meio do qual o singular perde a determinação da singularidade abstrata; a totalidade é apenas o número total da singularidade.” Que todos participassem, ainda assim isso não mudaria o fato de que o fazem apenas por interesse próprio, idiossincraticamente.

“‘Todos’ devem ‘participar singularmente nas deliberações e decisões sobre os assuntos gerais do Estado’; isto é, portanto: todos devem participar, não como todos, mas sim como ‘singular’.”

Ser parte consciente de alguma coisa é lhe tomar, com consciência, uma parte, participar nela conscientemente. Sem essa consciência, o membro do Estado seria um animal.”

Quando se diz ‘os assuntos universais do Estado’, produz-se a aparência de que os ‘assuntos universais’ e o ‘Estado’ são algo de diferente. Mas o Estado é o ‘assunto universal’, portanto realmente os ‘assuntos universais’.”

Se se trata, portanto, dos reais membros do Estado, então não se pode falar dessa participação como de um dever.”

Não se trata, aqui, de determinar se a sociedade civil deve exercer o poder legislativo por meio de deputados ou todos singularmente, mas se trata, sim, da extensão e da máxima generalização possível da eleição, tanto do sufrágio ativo como do sufrágio passivo. Esse é o ponto propriamente controverso da reforma política, tanto na França quanto na Inglaterra.”

a eleição é a relação imediata, direta, não meramente representativa, mas real, da sociedade civil com o Estado político.” Um Marx ainda muito comedido!

É somente na eleição ilimitada, tanto ativa quanto passiva, que a sociedade civil se eleva realmente à abstração de si mesma, à existência política como sua verdadeira existência universal, essencial.”

Eles não se encontram, com isso, na situação de serem mandatários comissionados ou portadores de instruções, tanto menos que a assembleia tem a determinação de ser uma reunião viva, em que se debate, se persuade mutuamente e se decide em conjunto.”

Ele reconhece, portanto, na determinação material, aquilo que ele converteu em sua determinação formal, a abstração de si mesma da sociedade civil em seu ato político; e sua existência política não é senão essa abstração.”

Que os deputados entendam ‘mais’ dos assuntos universais e não entendam ‘simplesmente’, Hegel só pode afirmá-lo mediante um sofisma.”

A separação entre Estado político e sociedade civil aparece como a separação entre os deputados e seus mandantes.”

É significativo que Hegel qualifique, aqui, a confiança como a substância da deputação, como a relação substancial entre representantes e representados. Confiança é uma relação pessoal.”

Primeiramente, a primeira câmara, a câmara da propriedade privada independente fôra construída como garantia, para o príncipe e o poder governamental, contra a disposição da segunda câmara, como a existência política da universalidade empírica; e, agora, Hegel exige novamente uma nova garantia, que deve garantir a disposição etc. da própria segunda câmara.”

O que ele realmente exige, aqui, é que o poder legislativo deva ser o real poder governativo. Ele expressa isso de tal forma que exige a burocracia duas vezes: uma como representação do príncipe, outra como representação do povo.” “Falta apenas que Hegel exija que os estamentos prestem um exame ao digníssimo governo.” HAHAHA

Vê-se que Hegel é completamente contagiado pela soberba miserável do mundo do funcionalismo prussiano, que, nobre em sua limitação de gabinete, olha de cima a ‘autoconfiança’ da ‘opinião subjetiva do povo sobre si mesmo’.”

Sobre as eleições mediante muitos indivíduos, pode ainda ser observado que, especialmente nos grandes Estados, ocorre necessariamente a indiferença em dar o próprio voto, como se ele tivesse, na multidão, um efeito insignificante, e os que têm o direito ao voto, ainda que isso lhes seja apresentado e apregoado como alguma coisa de elevado, não comparecem para votar – de forma que resulta, de tal instituição, muito mais o oposto de sua destinação, e a eleição cai em poder de poucos, de um partido e, portanto, do interesse particular, contingente, justamente aquilo que devia ser neutralizado.”

Ou seja: para que as eleições não recaiam em interesses particulares, não se as deve tornar públicas!!! Grosseiro.

§ 313. Mediante essa separação, não apenas a maturação das decisões recebe sua maior segurança, graças a uma pluralidade de instâncias, e é afastada a acidentalidade de um voto do momento, assim como a acidentalidade da decisão por maioria dos votos, como também, principalmente, o elemento estamental possui menos ocasiões de se opor diretamente ao governo, ou, no caso de o elemento mediador se encontrar igualmente do lado do segundo estamento, o peso de sua opinião será tanto mais reforçado quanto mais ele aparecer como imparcial e sua oposição aparecer como neutralizada.”

Por que não três ou quatro câmaras para aperfeiçoar o bicameralismo?

CRÍTICA DA FILOSOFIA DO DIREITO DE HEGEL – INTRODUÇÃO

Na Alemanha, a crítica da religião está, no essencial, terminada; e a crítica da religião é o pressuposto de toda a crítica.” Incipit tragoedia.

Ela é a realização fantástica da essência humana, porque a essência humana não possui uma realidade verdadeira. Por conseguinte, a luta contra a religião é, indiretamente, contra aquele mundo cujo aroma espiritual é a religião.”

A religião é o suspiro da criatura oprimida, o ânimo de um mundo sem coração, assim como o espírito de estados de coisas embrutecidos. Ela é o ópio do povo.” Como toda droga, a desintoxicação deve ser gradual. Pois o que se quer dizer é que é um supremo consolo; hoje em dia tem-se a tendência de ver nessa censura mais moralismo do que poderia haver mesmo no séc. XIX, até por seu autor ser quem é, de entender a frase meramente como reprovação unilateral, “costume milenar” que deve ser cortado de imediato (com o que não se sonha, nem entre os círculos mais revolucionários): Arranque-se essa vem-vergonhice, vício imundo e que desencadeia ilusões, todas maléficas ao organismo!

A supressão [Aufhebung] da religião como felicidade ilusória do povo é a exigência da sua felicidade real.”

é a exigência de que abandonem uma condição que necessita de ilusões. A crítica da religião é, pois, em germe, a crítica do vale de lágrimas”

A crítica arrancou as flores imaginárias dos grilhões, não para que o homem suporte grilhões desprovidos de fantasias ou consolo, mas para que se desvencilhe deles e a flor viva desabroche.”

Portanto, a tarefa da história, depois de desaparecido o além da verdade, é estabelecer a verdade do aquém.” “A crítica do céu transforma-se, assim, na crítica da terra, a crítica da religião, na crítica do direito, a crítica da teologia, na crítica da política.”

Mesmo a negação de nosso presente político é já um fato empoeirado no quarto de despejo histórico das nações modernas. Se nego as perucas empoadas, fico ainda com as perucas desempoadas. Quando nego a situação alemã de 1843, não me encontro nem mesmo, segundo a cronologia francesa, no ano de 1789, quanto menos no centro vital do período atual.”

A história alemã, é verdade, orgulha-se de um desenvolvimento que nenhuma nação no firmamento histórico realizou antes dela ou chegará um dia a imitar. Tomamos parte nas restaurações das nações modernas, sem termos tomado parte nas suas revoluções.” Duas vezes! Tentará de novo?

Tendo nossos pastores à frente, encontramo-nos na sociedade da liberdade apenas no dia do seu sepultamento.”

A escola histórica do direito alemã teria inventado a história alemã, não fosse ela uma invenção da história alemã.”

(*) “Savigny, defensor da tese de que o direito refletia a própria ‘alma’ de um povo – sua cultura, seus costumes –, sendo, portanto, refratário a qualquer reformulação do direito orientada pelos princípios racionalistas, foi professor de Marx na Universidade de Berlim entre 1836 e 1837 e o influenciou quanto ao método de estudo, já que era uma prerrogativa da Escola Histórica o estudo exegético dos textos e documentos relacionados ao seu objeto de investigação.”

Em contrapartida, entusiastas bonacheirões, chauvinistas alemães por sangue e liberais esclarecidos por reflexão buscam nossa história de liberdade além de nossa história, nas primitivas florestas teutônicas. Mas, se ela só pode ser encontrada nas florestas, em que se diferencia a história da nossa liberdade da história da liberdade do javali?”

E mesmo para os povos modernos, essa luta contra o teor limitado do status quo alemão não carece de interesse, pois o status quo alemão é a perfeição manifesta do ancien régime, e o ancien régime é o defeito oculto do Estado moderno.” “Para as nações modernas, é instrutivo assistir ao ancien régime, que nelas viveu sua tragédia, desempenhar uma comédia como fantasma alemão.” “Na medida em que o ancien régime, como ordem do mundo existente, lutou contra um mundo que estava então a emergir, ocorreu de sua parte um erro histórico-mundial, mas não um erro pessoal. Seu declínio foi, por isso, trágico.”

Os deuses da Grécia, já mortalmente feridos na tragédia Prometeu acorrentado, de Ésquilo, tiveram de morrer uma vez mais, comicamente, nos diálogos de Luciano. Por que a história assume tal curso? A fim de que a humanidade se separe alegremente do seu passado. É esse alegre destino histórico que reivindicamos para os poderes políticos da Alemanha.”

a relação da indústria, do mundo da riqueza em geral, com o mundo político é um dos problemas fundamentais da era moderna. Sob que forma começa este problema a preocupar os alemães? Sob a forma de tarifas protecionistas, do sistema de proibição, da economia política. O chauvinismo alemão passou dos homens para a matéria e, assim, nossos cavaleiros do algodão e heróis do ferro viram-se, um belo dia, metamorfoseados em patriotas.”

A situação antiga, apodrecida, contra a qual essas nações se rebelam teoricamente e que apenas suportam como se suportam grilhões, é saudada na Alemanha como a aurora de um futuro glorioso que ainda mal ousa passar de uma teoria astuta(*) a uma prática implacável.

(*) Listig, em alemão, astuto. Jogo de palavras com o nome de Friedrich List (1789-1846): economista e defensor do protecionismo, teórico da burguesia ascendente nos anos anteriores a 1848 e promotor da união alfandegária (Zolverein), da qual aproveitava-se, também, a Prússia.”

Assim como as nações do mundo antigo vivenciaram a sua pré-história na imaginação, na mitologia, nós, alemães, vivenciamos a nossa pós-história no pensamento, na filosofia. Somos contemporâneos filosóficos do presente, sem sermos seus contemporâneos históricos.” “O que, para as nações avançadas, constitui uma ruptura prática com as modernas condições políticas é, na Alemanha, onde essas mesmas condições ainda não existem, imediatamente uma ruptura crítica com a reflexão filosófica dessas condições.”

A filosofia alemã do direito e do Estado é a única história alemã situada al pari com o presente moderno, oficial.”

É com razão, pois, que o partido político prático na Alemanha exige a negação da filosofia.”

Reivindicais que se deva seguir, como ponto de partida, o germe da vida real, mas esqueceis que o germe da vida real do povo alemão brotou, até agora, apenas no seu crânio. Em uma palavra: não podeis suprimir a filosofia sem realizá-la.”

A crítica da filosofia alemã do direito e do Estado, que com Hegel alcançou sua versão mais consistente, rica e completa, consiste tanto na análise crítica do Estado moderno e da realidade com ele relacionada como na negação decidida de todo o modo da consciência política e jurídica alemã, cuja expressão mais distinta, mais universal, elevada ao status de ciência, é justamente a própria filosofia especulativa do direito. Se a filosofia especulativa do direito só foi possível na Alemanha – esse pensamento extravagante e abstrato do Estado moderno, cuja efetividade permanece como um além, mesmo que esse além signifique tão somente o além do Reno –, a imagem mental alemã do Estado moderno, que faz abstração do homem efetivo, só foi possível, ao contrário, porque e na medida em que o próprio Estado moderno faz abstração do homem efetivo ou satisfaz o homem total de uma maneira puramente imaginária. Em política, os alemães pensaram o que as outras nações fizeram. A Alemanha foi a sua consciência teórica. A abstração e a presunção de seu pensamento andaram sempre no mesmo passo da unilateralidade e da atrofia de sua realidade.”

Pergunta-se: pode a Alemanha chegar a uma práxis à la hauteur des principes, quer dizer, a uma revolução que a elevará não só ao nível oficial das nações modernas, mas à estatura humana que será o futuro imediato dessas nações?

A arma da crítica não pode, é claro, substituir a crítica da arma, o poder material tem de ser derrubado pelo poder material, mas a teoria também se torna força material quando se apodera das massas.”

Ser radical é agarrar a coisa pela raiz. Mas a raiz, para o homem, é o próprio homem.”

A crítica da religião tem seu fim com a doutrina de que o homem é o ser supremo para o homem, portanto, com o imperativo categórico de subverter todas as relações em que o homem é um ser humilhado, escravizado, abandonado, desprezível.”

O passado revolucionário da Alemanha é teórico – é a Reforma. Assim como outrora a revolução começou no cérebro de um monge, agora ela começa no cérebro do filósofo. § Sem dúvida, Lutero venceu a servidão por devoção porque pôs no seu lugar a servidão por convicção. Quebrou a fé na autoridade porque restaurou a autoridade da fé. Transformou os padres em leigos, transformando os leigos em padres. Libertou o homem da religiosidade exterior, fazendo da religiosidade o homem interior. Libertou o corpo dos grilhões, prendendo com grilhões o coração.”

Mas, assim como a emancipação não se limita aos príncipes, tampouco a secularização dos bens se restringirá à confiscação da propriedade da Igreja, que foi, sobretudo, praticada pela hipócrita Prússia. Naquele tempo, a Guerra dos Camponeses, o fato mais radical da história alemã, fracassou por culpa da teologia. Hoje, com o fracasso da própria teologia, nosso status quo, o fato menos livre da história alemã, se despedaçará contra a filosofia. Na véspera da Reforma, a Alemanha oficial era a serva mais incondicional de Roma. Na véspera de sua revolução, ela é a serva incondicional de menos do que Roma: da Prússia e da Áustria, dos aristocratas rurais [Krautjunker] e dos filisteus.”

Como poderia ela, com um salto mortale, transpor não só suas próprias barreiras como também, ao mesmo tempo, a das nações modernas, barreiras que, na realidade, ela tem de sentir e buscar atingir como uma libertação de suas próprias barreiras reais?”

Mas, se a Alemanha acompanhou o desenvolvimento das nações modernas apenas por meio da atividade abstrata do pensamento, sem tomar parte ativa nas lutas reais desse desenvolvimento, ela compartilhou, por outro lado, das dores desse desenvolvimento, sem compartilhar de seus prazeres, de suas satisfações parciais. À atividade abstrata, por um lado, corresponde o sofrimento abstrato, por outro. Por isso, a Alemanha se encontrará, um belo dia, no nível da decadência européia sem que jamais tenha atingido o nível da emancipação. Poder-se-á compará-la a um idólatra que padece das doenças do cristianismo.”

Haverá, por exemplo, algum país no mundo que participe tão ingenuamente de todas as ilusões do regime constitucional sem compartilhar das suas realidades como a chamada Alemanha constitucional?”

Assim como os deuses de todas as nações se encontravam no Panteão romano, também os pecados de todas as formas de Estado se encontrarão no Sacro Império Romano-Germânico. Que esse ecletismo atingirá um grau até então inédito é garantido, sobretudo, pela glutonaria político-estética de um rei alemão [Frederico Guilherme IV] que pretende desempenhar todos os papéis da realeza: o papel feudal e o burocrático, o absoluto e o constitucional, o autocrático e o democrático, se não na pessoa do povo, pelo menos na sua própria pessoa, e se não para o povo, ao menos para si mesmo.” Infelizmente profético com relação ao nazismo. São inúmeros – não inúmeros, ok, mas são dignos de nota – os grandes intelectuais do século XIX que cheiraram a pólvora da condição alemã imperial, previram a catástrofe, que veio a suceder apenas após suas mortes.

Em que se baseia uma revolução parcial, meramente política? No fato de que uma parte da sociedade civil se emancipa e alcança o domínio universal; que uma determinada classe, a partir da sua situação particular, realiza a emancipação universal da sociedade. Tal classe liberta a sociedade inteira, mas apenas sob o pressuposto de que toda a sociedade se encontre na situação de sua classe, portanto, por exemplo, de que ela possua ou possa facilmente adquirir dinheiro e cultura.

Nenhuma classe da sociedade civil pode desempenhar esse papel sem despertar, em si e nas massas, um momento de entusiasmo em que ela se confraternize e misture com a sociedade em geral, confunda-se com ela, seja sentida e reconhecida como sua representante universal; um momento em que suas exigências e direitos sejam, na verdade, exigências e direitos da sociedade, em que ela seja efetivamente o cérebro e o coração sociais. Só em nome dos interesses universais da sociedade é que uma classe particular pode reivindicar o domínio universal.”

Para que a revolução de um povo e a emancipação de uma classe particular da sociedade civil coincidam, para que um estamento [Stand] se afirme como um estamento de toda a sociedade, é necessário que, inversamente, todos os defeitos da sociedade sejam concentrados numa outra classe, que um determinado estamento seja o do escândalo universal, a incorporação das barreiras universais; é necessário que uma esfera social particular se afirme como o crime notório de toda a sociedade, de modo que a libertação dessa esfera apareça como uma autolibertação universal. (…) O significado negativo-universal da nobreza e do clero francês condicionou o significado positivo-universal da classe burguesa, que se situava imediatamente ao lado deles e os confrontava.

Na Alemanha, porém, faltam a todas as classes particulares não apenas a consistência, a penetração, a coragem e a intransigência que delas fariam o representante negativo da sociedade. A todos os estamentos faltam, ainda, aquela grandeza de alma que, mesmo que por um momento apenas, identifica-se com a alma popular”

A relação entre as diferentes esferas da sociedade alemã não é, portanto, dramática, mas épica.” “Até mesmo o autossentimento moral da classe média alemã assenta apenas sobre a consciência de ser o representante universal da mediocridade filistina de todas as outras classes.” Uma classe média autoconsciente: um prodígio!

cada classe, tão logo inicia a luta contra a classe que lhe é superior, enreda-se numa luta contra a classe inferior.”

Na França, basta que alguém queira ser alguma coisa para que queira ser tudo. Na Alemanha, ninguém pode ser nada se não renunciar a tudo.”

Assim, o papel de emancipador é sucessivamente assumido, num movimento dramático, pelas diferentes classes do povo francês, até alcançar, por fim, a classe que realiza a liberdade social não mais sob o pressuposto de certas condições externas ao homem e, no entanto, criadas pela sociedade humana, mas organizando todas as condições da existência humana sob o pressuposto da liberdade social. Na Alemanha, ao contrário, onde a vida prática é tão desprovida de espírito quanto a vida espiritual é desprovida de prática, nenhuma classe da sociedade civil tem a necessidade e a capacidade de realizar a emancipação universal, até que seja forçada a isso por sua situação imediata, pela necessidade material e por seus próprios grilhões.”

O proletariado começa a se formar na Alemanha como resultado do emergente movimento industrial, pois o que constitui o proletariado não é a pobreza naturalmente existente, mas a pobreza produzida artificialmente, não a massa humana mecanicamente oprimida pelo peso da sociedade, mas a massa que provém da dissolução aguda da sociedade e, acima de tudo, da dissolução da classe média, embora seja evidente que a pobreza natural e a servidão cristão-germânica também engrossaram as fileiras do proletariado.”

Quando o proletariado exige a negação da propriedade privada, ele apenas eleva a princípio da sociedade o que a sociedade elevara a princípio do proletariado, aquilo que nele já está involuntariamente incorporado como resultado negativo da sociedade.”

BELAS PALAVRAS, HOJE TRISTES: “A emancipação do alemão é a emancipação do homem. A cabeça dessa emancipação é a filosofia, o proletariado é seu coração. A filosofia não pode se efetivar sem a suprassunção [Aufhebung] do proletariado, o proletariado não pode se suprassumir sem a efetivação da filosofia. Quando estiverem realizadas todas as condições internas, o dia da ressurreição alemã será anunciado pelo canto do galo gaulês.”

PEDAGOGIA DO OPRIMIDO – Paulo Freire. Ou como diríamos após o vendaval fascista: A ESCOLA DO BOM PARTIDO! Ou: POR QUE FILÓSOFOS NÃO SÃO APRECIADOS EM SUA TERRA NATAL. Ou ainda: ANTROPOLOGIA DA PEDAGOGIA.

Ed. Paz e Terra, 1970 (23ª reimpressão).

LEGENDA

Conteúdo do autor original “”: sempre entre aspas

Colchetes []: quando faço observações dentro das aspas

Cor vermelha, grifos: mais importante

Cor verde: raciocínios perniciosos (normalmente, citação de autores ou realizadores da opressão)

Cor azul: meus comentários quando fora de colchetes

PREFÁCIO (Ou: resumo de Ser e Tempo) – Ernani Maria Fiori

Uma cultura tecida com a trama da dominação, por mais generosos que sejam os propósitos de seus educadores, é barreira cerrada às possibilidades educacionais dos que se situam nas subculturas dos proletários e marginais.”

A pedagogia do oprimido é, pois, liberadora de ambos, do oprimido e do opressor.”

o processo em que a vida como biologia passa a ser vida como biografia. (Ortega)”

a pedagogia faz-se antropologia.” “contínua recriação de um mundo que, ao mesmo tempo, obstaculiza e provoca o esforço de superação liberadora da consciência humana. A antropologia acaba por exigir e comandar uma política.”

círculo de cultura” “Como unir consciências autênticas quando cada consciência implica uma cisão com o mundo do outro? Pois cultura é crítica. Toda cultura, todo círculo de cultura, é uma crítica de culturas e outros círculos culturais.(*)”

(Sobre a alfabetização): “não há professor, há um coordenador, que tem por função dar as informações solicitadas pelos respectivos participantes e propiciar condições favoráveis à dinâmica do grupo, reduzindo ao mínimo sua intervenção direta no curso do diálogo.”

objetivação das palavras geradoras”

Pensar o mundo é julgá-lo; e a experiência dos círculos de cultura mostra que o alfabetizando, ao começar a escrever livremente, não copia palavras, mas expressa juízos.” “o alfabetizando (…) vai assumindo, gradualmente, a consciência de testemunha de uma história de que se sabe autor.”

testemunha responsável por (terminologia mais explorada no último capítulo)

a empresa educativa, que não é senão aprendizagem permanente desse esforço de totalização – jamais acabada – através do qual o homem tenta abraçar-se inteiramente na plenitude de sua forma.” “Mas, para isto, para assumir responsavelmente sua missão de homem, há de aprender a dizer a sua palavra, pois, com ela, constitui a si mesmo e a comunhão humana em que se constitui”

Tudo foi resumido por uma mulher simples do povo, num círculo de cultura, diante de uma situação representada em quadro: ‘Gosto de discutir sobre isto porque vivo assim. Enquanto vivo, porém, não vejo. Agora sim, observo como vivo’. § A consciência é essa misteriosa e contraditória capacidade que tem o homem de distanciar-se das coisas para fazê-las presentes, imediatamente presentes.”

Trajeto Schopenhauer-Heidegger: presença não é representação, mas (condição de) apresentação.” Demiurgia antropomórfica. Quem não tem um presente, em que é livre, não vive, não é homem.

e o coito de suas respostas mede-se por sua maior ou menor adaptação: naturaliza-se.” Naturaliza-se: anti-culturaliza-se (mas toda cultura é ‘natural’).

coisas desafios

limitação (dogma da liberdade relativa) não é aprisionamento ou confinamento. Mas a condição de possibilidade da existência livre e original.

consciência do além-limite” (além-animal)

transubstanciação do meio físico”

o homem não se naturaliza, humaniza (culturaliza) o mundo (a natureza).”

hominização”

adaptar: processo estacionário, dado – o revolucionário não se adapta, transgride.

hominizar: processo dinâmico, criação

a interrogação nunca é pergunta exclusivamente especulativa: [a pedagogia inútil e livresca de hoje] no processo de totalização da consciência é sempre provocação que a incita a totalizar-se. O mundo é espetáculo, [observação passiva] mas sobretudo convocação. [chamada a subir ao palco]

PENSAR OU AGIR? PENSAR & AGIR: “Se a consciência se distancia do mundo e o objetiva, é porque sua intencionalidade transcendental a faz reflexiva.”

a distância é a condição da presença.” Não há zero distância ou presença absoluta. Por outro lado, nada está infinitamente distante ou é irrecuperável. Quem não se vê de fora, se objetificando em exercício abstrato, não compreende a própria existência.

(*)(Retomada do dilema introdutório:) “Se cada consciência tivesse o seu mundo, as consciências se desencontrariam em mundos diferentes e separados – seriam mônadas incomunicáveis.”

convergência das intenções”

Infelizmente, convergimos até com fascistas.

As consciências não são comunicantes porque se comunicam; mas comunicam-se porque comunicantes. A intersubjetivação das consciências é tão originária quanto sua mundanidade ou sua subjetividade.” Trocando em miúdos para o pedagogês-sem-filosofês: Antes de existir o eu, já existia o nós.

Na intersubjetivação, as consciências também se põem como consciências de um certo mundo comum e, nesse mundo, se opõem como consciência de si e consciência do outro. Comunicamo-nos na oposição” Não há espaço para solipsismos.

A solidão – não o isolamento – só se mantém enquanto renova e revigora as condições do diálogo. [A solidão é como o distanciar-se a fim de estar verdadeiramente presente.]

O diálogo fenomeniza e historiciza a essencial intersubjetividade humana; ele é relacional; e, nele, ninguém tem iniciativa absoluta. Os dialogantes ‘admiram’ [esta palavra, ainda veremos, tem conotação afirmativa em Freire] um mesmo mundo; afastam-se dele e com ele co[-]incidem; nele põem-se e opõem-se. Vimos que, assim, a consciência se existencia e busca perfazer-se.”

Todo quartel é um quadrante errado (isolado) da existência.

Então, o mundo da consciência não é criação, [divina, destino] mas sim, elaboração humana. Esse mundo não se constitui na contemplação, [diferente de admiração, acima] mas no trabalho.”

o espetáculo, em verdade, é compromisso.” O espetáculo é o mundo admirado do qual pode-se escolher ou vir a participar. Esse é o compromisso, uma escolha consciente. “Reencontrar-se como sujeito e liberar-se é todo o sentido do compromisso histórico.”

Em diálogo circular, [dialético, não-repetitivo, mas recursivo] intersubjetivando-se mais e mais, vai assumindo, criticamente, o dinamismo de sua subjetividade criadora. Todos juntos, em círculo, [representa a igualdade entre os participantes da proposta pedagógica – todos estão a igual distância do centro comum] e em colaboração, reelaboram o mundo e, ao reconstruí-lo, apercebem-se de que, embora construído também por eles, esse mundo não é verdadeiramente para eles. Humanizado por eles, esse mundo não os humaniza. As mãos que o fazem não são as que o dominam. [falta de controle sobre o produto do próprio trabalho] Destinado a liberá-los como sujeitos, escraviza-os como objetos.”

não se davam conta de que também eram presença que presentifica um mundo que não é de ninguém, porque originariamente é de todos.”

Como todo bom método pedagógico, [o método Paulo Freire] não pretende ser método de ensino, mas sim de aprendizagemRecomendo consultar os termos na internet, mas um rápido resumo: método de ensino – educação tradicional, professor como protagonista, ênfase no conteúdo, ‘cápsulas de saber’, contextualizadas ou não com os estudantes; método de aprendizagem – mais moderno, se preocupa com o que se passa com o aluno após a transmissão do saber, enfatiza conteúdos importantes para o contexto do aluno, a denúncia de que o método de ensino, antigo, era a perpetuação de uma necessidade de decorar conteúdos sem-sentido, aprender por aprender, e ainda pior: aprender por um tempo curto, pois inútil na ‘vida real’. Podemos grosso modo dizer, ainda: a aprendizagem é um meio para um fim; o ensino enquanto método pedagógico já é um fim em si mesmo.

A cultura marca o aparecimento do homem no largo processo da evolução cósmica. A essência humana existencia-se, autodesvelando-se como história. Mas essa consciência histórica, objetivando-se reflexivamente, surpreende-se a si mesma, passa a dizer-se, torna-se consciência historiadora: o homem é levado a escrever sua história. Alfabetizar-se é aprender a ler essa palavra escrita em que a cultura se diz e, dizendo-se criticamente, deixa de ser repetição intemporal do que passou, para temporalizar-se, para conscientizar sua temporalidade constituinte, que é anúncio e promessa do que há de vir.” O educar não faz sentido se não é agente transformador dos educandos.

HORA DO DITADO (DITADURA DO DITO): “Ensinar a ler as palavras ditas e ditadas é uma forma de mistifìcar as consciências, despersonalizando-as na repetição – é a técnica da propaganda massificadora.” Ditado, prática comum dos primeiros níveis da escola fundamental: o pior exemplo do método de ensino, sem aprendizagem. Exemplo extremo: Aprendi a escrever lápis, mas talvez nem saiba o que é um lápis e para quê serve (ironicamente, usando o lápis para escrever lápis).

Aprender a dizer a sua palavra é toda a pedagogia, e também toda a antropologia.” Lápis, acima, não é a sua palavra, mas uma palavra despida de sentido, porque despida de contexto. A alfabetização verdadeira vem depois, quando se formulam enunciados, expressando visões de mundo.

A palavra pessoal, criadora, pois a palavra repetida é monólogo das consciências que perderam sua identidade, isoladas, imersas na multidão anônima e submissas a um destino que lhes é imposto e que não são capazes de superar, com a decisão de um projeto.” Palavra repetida me lembra: coral de igreja: os anjinhos que não sabem o que lêem. Mas lêem e capricham na leitura. Recebem aplausos do padre.

O enfrentamento com o mundo é ameaça e risco. O homem substitui o envoltório protetor do meio natural por um mundo que o provoca e desafia. Num comportamento ambíguo, enquanto ensaia o domínio técnico desse mundo, tenta voltar a seu seio, imergir nele, enleando-se na indistinção entre palavra e coisa.¹ A palavra, primitivamente, é mito. Interior ao mito e condição sua, o ‘logos’ humano vai conquistando primazia, com a inteligência das mãos que transformam o mundo.”²

¹ O descompasso entre as maiores maravilhas tecnológicas e ainda o mesmo primitivismo de sempre na pedagogia: a maioria dos homens pensa que palavras e coisas são atributos absolutos, já dados desde que o mundo é mundo, e que não foram criadas pelo próprio homem.

² De certa forma, a alfabetização-para-o-mundo (o método Freire) é apenas a repetição, em nível individual, da história conhecida da cultura: como viemos das trevas para nos tornarmos seres ativos, culturas, civilizações. E para que continuemos sendo ativos, é necessário repetir o processo, que nunca se fará por si mesmo. Nada do que foi conquistado no passado garante o presente do homem, que afinal não é o mesmo indivíduo que dominou o fogo e que filosofou na Grécia. Mas agora temos uma dimensão histórica que aquele mesmo homem, tão esclarecido, ainda não possuía.

A narração do mito, no entanto, objetivando o mundo mítico e entrevendo o seu conteúdo racional, acaba por devolver à consciência a autonomia da palavra, distinta das coisas que ela significa e transforma.” O mito, como ponto de origem do saber, não é mal em si mesmo; e sim uma má utilização do mito para falsear a realidade. Somos intérpretes de mitos.

a cultura letrada é um epifenômeno [instrumento] da cultura, que, atualizando sua reflexividade virtual, encontra na palavra escrita uma maneira mais firme e definida de dizer-se, isto é, de existenciar-se discursivamente na ‘práxis’ histórica. Podemos conceber a ultrapassagem da cultura letrada: o que, em todo caso, ficará, é o sentido profundo que ela manifesta: escrever e não conservar e repetir a palavra dita, mas dizê-la com a força reflexiva que sua autonomia lhe dá – a força ingênita que a faz instauradora do mundo da consciência, criadora da cultura.” Diferente de todas as toneladas de teses e papers de hoje, meras repetições analfabetas de um mundo velho. Ernani, ao dizer “Podemos conceber a ultrapassagem da cultura letrada”, além de lembrar que existe uma cultura popular (mesmo escrita), pode estar falando do cinema ou das comunicações audiovisuais em geral, hoje imperantes. Tudo isso é ainda logos (razão e palavra), no entanto.

a sua palavra humana imita a palavra divina” Ainda estamos muito aquém. Circundados por escravos que são todo-orgulho (me refiro aos acadêmicos e seu monopólio sobre o saber). E são acadêmicos cada vez piores (basta olhar para os séculos passados).

Aos que constroem juntos o mundo humano, compete assumirem a responsabilidade de dar-lhe direção.” “então conscientizar é politizar. E a cultura popular se traduz por política popular; não há cultura do Povo, sem política do Povo.”

[Paulo Freire] Não absorve o político no pedagógico, mas também não põe inimizade entre educação e política. Distingue-as, sim, mas na unidade do mesmo movimento em que o homem se historiciza e busca reencontrar-se, [outro motivo de falar-se de círculo] isto é, busca ser livre. Não tem a ingenuidade de supor que a educação, só ela, decidirá dos rumos da história, mas tem, contudo, a coragem suficiente para afirmar que a educação verdadeira conscientiza as contradições do mundo humano, sejam estruturais, superestruturais ou inter-estruturais, contradições que impelem o homem a ir adiante. As contradições conscientizadas não lhe dão mais descanso, tornam insuportável a acomodação.” O homem que aprendeu a problematizar o mundo não se é mais mero macaco, autômato desesperado e agitado, que pula de galho em galho, estruturalmente correlato, i.e., no tédio da existência, só sabe ir de um extremo ao outro, procurando um sentido absoluto que jamais encontrará (comentário dedicado a um fascista que cruzou meu caminho, que mascaro sob um inteligente apelido para evitar processinhos: Acefaloísio).

Um método pedagógico de conscientização alcança as últimas fronteiras do humano. E como o homem sempre se excede, o método também o acompanha.”

Em regime de dominação de consciências, em que os que mais trabalham menos podem dizer a sua palavra e em que multidões imensas nem sequer têm condições para trabalhar, os dominadores mantêm o monopólio da palavra, com que mistificam, massificam e dominam. Nessa situação, os dominados, para dizerem a sua palavra, têm que lutar para tomá-la. Aprender a tomá-la dos que a detêm e a recusam aos demais é um difícil mas imprescindível aprendizado – é a ‘pedagogia do oprimido’.” A missão da minha geração é ser o pesadelo número 1 da mídia tradicional. Propagar a verdade.

Santiago, 1957

PRIMEIRAS PALAVRAS (agora sim Paulo Freire em pessoa entra em cena!)

As páginas que se seguem e que propomos como uma introdução à Pedagogia do Oprimido são o resultado de nossas observações nestes 5 anos de exílio. Observações que se vêm juntando às que fizemos no Brasil.” “Parta de quem parta, a sectarização é um obstáculo à emancipação dos homens. Daí que seja doloroso observar que nem sempre o sectarismo de direita provoque o seu contrário, isto é, a radicalização do revolucionário.”

o sectário de direita que, no nosso ensaio anterior, chamamos de ‘sectário de nascença’ pretende frear o processo, ‘domesticar’ o tempo e, assim, os homens. Esta é a razão também porque o homem de esquerda, ao sectarizar-se, se equivoca totalmente na sua interpretação ‘dialética’ da realidade, da história, deixando-se cair em posições fundamentalmente fatalistas.”

Santiago, 1968 [significa que esteve exilado já antes da ditadura militar – um forte indício de que seu trabalho incomodava e muito; ou seja, de que estava no bom caminho.]

CAPÍTULO 1. JUSTIFICATIVA DA “PEDAGOGIA DO OPRIMIDO”

Reconhecemos a amplitude do tema que propomos tratar neste ensaio, com o qual pretendemos, em certo aspecto, aprofundar alguns pontos discutidos em nosso trabalho anterior Educação como Prática da Liberdade. Daí que o consideremos como mera introdução

A desumanização, que não se verifica, apenas, nos que têm sua humanidade roubada, mas também, ainda que de forma diferente, nos que a roubam, é distorção da vocação do ser mais. É distorção possível na história, mas não vocação histórica. Na verdade, se admitíssemos que a desumanização é vocação histórica dos homens, nada mais teríamos que fazer, a não ser adotar uma atitude cínica ou de total desespero.”

A violência dos opressores que os faz também desumanizados, não instaura uma outra vocação – a do ser menos. Como distorção do ser mais, o ser menos leva os oprimidos, cedo ou tarde, a lutar contra quem os fez menos.”

A ‘ordem’ social injusta é a fonte geradora, permanente, desta ‘generosidade’ que se nutre da morte, do desalento e da miséria.”

[os oprimidos-não-conscientes do verdadeiro problema dialético da opressão] querem a reforma agrária, não para libertar-se, mas para passar a ter terra e, com esta, tornar-se proprietários ou, mais precisamente, patrões de novos empregados. Raros são os camponeses que, ao serem ‘promovidos’ a capatazes, não se tornam mais duros opressores de seus antigos companheiros do que o patrão mesmo.” O Movimento dos Sem Terra está informado desta contradição.

A liberdade, que é uma conquista, e não uma doação, exige uma permanente busca. Busca permanente que só existe no ato responsável de quem a faz. Ninguém tem liberdade para ser livre: pelo contrário, luta por ela precisamente porque não a tem. Não é também a liberdade um ponto ideal, fora dos homens, ao qual inclusive eles se alienam.”

Não basta saber-se numa relação dialética com o opressor – seu contrário antagônico – descobrindo, por exemplo, que sem eles o opressor não existiria, (Hegel) para estarem de fato libertados. É preciso, enfatizemos, que se entreguem à práxis libertadora.”

Descobrir-se na posição de opressor, mesmo que sofra por este fato, não é ainda solidarizar-se com os oprimidos. Solidarizar-se com estes é algo mais que prestar assistência a 30 ou a 100, mantendo-os atados, contudo, à mesma posição de dependência. Solidarizar-se não é ter a consciência de que explora e ‘racionalizar’ sua culpa paternalistamente. A solidariedade, exigindo de quem se solidariza, que ‘assuma’ a situação de com quem se solidarizou, é uma atitude radical.”

O opressor só se solidariza com os oprimidos quando o seu gesto deixa de ser um gesto piegas e sentimental, de caráter individual, e passa a ser um ato de amor àqueles. Quando, para ele, os oprimidos deixam de ser uma designação abstrata e passam a ser os homens concretos, injustiçados e roubados. Roubados na sua palavra, por isto no seu trabalho comprado, que significa a sua pessoa vendida.”

A objetividade dicotomizada da subjetividade, a negação desta na análise da realidade ou na ação sobre ela, é objetivismo. Da mesma forma, a negação da objetividade, na análise como na ação, conduzindo ao subjetivismo que se alonga em posições solipsistas, nega a ação mesma, por negar a realidade objetiva, desde que esta passa a ser criação da consciência. Nem objetivismo, nem subjetivismo ou psicologismo, mas subjetividade e objetividade em permanente dialeticidade.

Confundir subjetividade com subjetivismo, com psicologismo, e negar-lhe a importância que tem no processo de transformação do mundo, da história (…) É admitir o impossível: um mundo sem homens, tal qual a outra ingenuidade, a do subjetivismo, que implica homens sem mundo.”

O que Marx criticou, e cientificamente destruiu, não foi a subjetividade, mas o subjetivismo, o psicologismo.” “Se os homens são os produtores desta realidade e se esta, na ‘inversão da práxis’, se volta sobre eles e os condiciona, transformar a realidade opressora é tarefa histórica, é tarefa dos homens.”

Este é um dos problemas mais graves que se põem à libertação. É que a realidade opressora, ao constituir-se como um quase mecanismo de absorção dos que nela se encontram, funciona como uma força de imersão das consciências.” Opressores que não se julgam opressores, oprimidos que se pensam – e favoravelmente! – opressores, ou ao menos não-oprimidos, ou ‘oprimidos conformados’.

Hay que hacer la opresión real todavia más opresiva añadiendo a aquella la consciencia de la opresión, haciendo la infamia todavia más infamante, al pregonarla.”

Marx e Engels, Sagrada Família

O NOVO ENSINO MÉDIO: “Por isto, inserção crítica e ação já são a mesma coisa. Por isto também é que o mero reconhecimento de uma realidade que não leve a esta inserção crítica (ação já) não conduz a nenhuma transformação da realidade objetiva, precisamente porque não é reconhecimento verdadeiro.”

A ‘racionalização’, como mecanismo de defesa, termina por identificar-se com o subjetivismo. Ao não negar o fato, mas distorcer suas verdades, a ‘racionalização’ ‘retira’ as bases objetivas do mesmo.” Diz o racionalista inautêntico: o problema da pedagogia existe e é profundo, está-aí. Mas é insolúvel. Não tem a ver com a luta de classes, precisamos propor ‘soluções pragmáticas’, etc., etc. Ao dizer que a educação anda mal e precisa melhorar, é tido superficialmente como um crítico do sistema, mas não avança no problema, estanca-o mesmo. Ou a educação sempre andará mal porque não é possível fazer nada a respeito, ou formulam-se soluções mirabolantes, eternamente fadadas ao fracasso, e não se modifica o discurso, e não cessa o ciclo de formulação de soluções mirabolantes.

« il doit, pour employer les mots de Marx, expliquer aux masses leur propre action non seulement afin d’assurer la continuité des expériences revolutionnaires du prolétariat, mais aussi d’activer consciemment le développement ultérieur de ces expériences. »

Lukács, Lenin

quê-fazer/quefazer X puro fazer

ação organizada dos oprimidos X ação alienada

Para nós, contudo, a questão não está propriamente em explicar às massas, mas em dialogar com elas sobre a sua ação. De qualquer forma, o dever que Lukács reconhece ao partido revolucionário de ‘explicar às massas a sua ação’ coincide com a exigência que fazemos da inserção crítica das massas na sua realidade através da práxis, pelo fato de nenhuma realidade se transformar a si mesma.”

Nenhuma pedagogia realmente libertadora pode ficar distante dos oprimidos, quer dizer, pode fazer deles seres desditados, objetos de um ‘tratamento’ humanitarista,¹ para tentar, através de exemplos retirados de entre os opressores, modelos para a sua ‘promoção’. Os oprimidos hão de ser o exemplo para si mesmos, na luta por sua redenção.

¹ ideologia (do) humanismo(ta) X ideologia (do) humanitarismo(ta)

práxis revolucionária X discurso liberal da meritocracia, demagogia

A pedagogia do oprimido, que busca a restauração da intersubjetividade, se apresenta como pedagogia do Homem. (…) Pelo contrário, a pedagogia que, partindo dos interesses egoístas dos opressores, egoísmo camuflado de falsa generosidade, faz dos oprimidos objetos de seu humanitarismo, mantém e encarna a própria opressão.”

Se, porém, a prática desta educação implica o poder político e se os oprimidos não o têm, como então realizar a pedagogia do oprimido antes da revolução?”

trabalhos educativos X educação sistemática

Trabalho de base, contínuo, implementando a conscientização paulatina dos oprimidos, que segundo Freire com o tempo e o sucesso da primeira etapa do trabalho de base passam a ser, já, ‘sujeitos em direção à libertação’, ex-oprimidos conscientes e emergentes, já capazes de co-conduzir o processo da luta, e não apenas submeter-se à inércia da pedagogia do opressor. X Tomar-o-poder-para-depois-revolucionar-a-educação (reforma vertical, de alto escalão, de cima para baixo)

tese-antítese-síntese em operação:

De: homens opressores vs. homens oprimidos… A: homens libertando-se.

A situação de opressão em que se ‘formam’, em que ‘realizam’ sua existência, os constitui nesta dualidade, na qual se encontram proibidos de ser. Basta, porém, que homens estejam sendo proibidos de ser mais para que a situação objetiva em que tal proibição se verifica seja, em si mesma, uma violência. Violência real, não importa que, muitas vezes, adocicada pela falsa generosidade a que nos referimos, porque fere a ontológica e histórica vocação dos homens — a do ser mais.”

Como poderiam os oprimidos dar início à violência, se eles são o resultado de uma violência? § Como poderiam ser os promotores de algo que, ao instaurar-se objetivamente, os constitui?”

Inauguram a violência os que oprimem, os que exploram, os que não se reconhecem nos outros; não os oprimidos, os explorados, os que não são reconhecidos pelos que os oprimem como outro. § Inauguram o desamor (…) porque apenas se amam.

Os que inauguram o terror não são os débeis, que a ele são submetidos, mas os violentos que, com seu poder, criam a situação concreta em que se geram os ‘demitidos da vida’, os esfarrapados do mundo.”

Quem inaugura a negação dos homens não são os que tiveram a sua humanidade negada, mas os que a negaram, negando também a sua.”

Para os opressores, porém, na hipocrisia de sua ‘generosidade’, são sempre os oprimidos, que eles jamais obviamente chamam de oprimidos, mas, conforme se situem, interna ou externamente, de ‘essa gente’ ou de ‘essa massa cega e invejosa’, ou de ‘selvagens’, ou de ‘nativos’, ou de ‘subversivos’, [os ‘favelados’] são sempre os oprimidos os que desamam. São sempre eles os ‘violentos’, os ‘bárbaros’, os ‘malvados’, os ‘ferozes’, quando reagem à violência dos opressores.” Veja a repetição dessa lógica agora em Gaza. “Consciente ou inconscientemente, o ato de rebelião dos oprimidos, que é sempre tão ou quase tão violento quanto a violência que os cria, este ato dos oprimidos, sim, pode inaugurar o amor.” “Os opressores, violentando e proibindo que os outros sejam, não podem igualmente ser; os oprimidos, lutando por ser, ao retirar-lhes o poder de oprimir e de esmagar, lhes restauram a humanidade que haviam perdido no uso da opressão.”

Os freios que os antigos oprimidos devem impor aos antigos opressores para que não voltem a oprimir não são opressão daqueles a estes. A opressão só existe quando se constitui em um ato proibitivo do ser mais dos homens. Por esta razão, estes freios, que são necessários, não significam, em si mesmos, que os oprimidos de ontem se tenham transformado nos opressores de hoje.” “Um ato que proíbe a restauração deste regime não pode ser comparado com o que o cria e o mantém; não pode ser comparado com aquele através do qual alguns homens negam às maiorias o direito de ser.”

SINAL VERMELHO: “No momento, porém, em que o novo poder se enrijece em ‘burocracia’ dominadora, se perde a dimensão humanista da luta e já não se pode falar em libertação.”

os opressores de ontem não se reconhecem em libertação. Pelo contrário, vão sentir-se como se realmente estivessem sendo oprimidos. É que, para eles, ‘formados’ na experiência de opressores, tudo o que não seja o seu direito antigo de oprimir significa opressão a eles. Vão sentir-se, agora, na nova situação, como oprimidos porque, se antes podiam comer, vestir, calçar, educar-se, passear, ouvir Beethoven, enquanto milhões não comiam, não calçavam, não vestiam, não estudavam nem tampouco passeavam, quanto mais podiam ouvir Beethoven, qualquer restrição a tudo isto, em nome do direito de todos, lhes parece uma profunda violência a seu direito de pessoa. Direito de pessoa que, na situação anterior, não respeitava nos milhões de pessoas que sofriam e morriam de fome, de dor, de tristeza, de desesperança.”

HUMANOS ‘DIREITOS’ “É que, para eles, pessoa humana são apenas eles. Os outros, estes são ‘coisas’. Para eles, há um só direito — o seu direito de viverem em paz, ante o direito de sobreviverem, que talvez nem sequer reconheçam, mas somente admitam aos oprimidos. E isto ainda porque, afinal, é preciso que os oprimidos existam, para que eles existam e sejam ‘generosos’…” Pois quem irá esfregar suas roupas sujas?

Esta violência, como um processo, passa de geração a geração de opressores, que se vão fazendo legatários dela e formando-se no seu clima geral. Este clima cria nos opressores uma consciência fortemente possessiva. Possessiva do mundo e dos homens. Fora da posse direta, concreta, material, do mundo e dos homens, os opressores não se podem entender a si mesmos. (…) A terra, os bens, a produção, a criação dos homens, os homens mesmos, o tempo em que estão os homens, tudo se reduz a objeto de seu comando.

Nesta ânsia irrefreada de posse, desenvolvem em si a convicção de que lhes é possível transformar tudo a seu poder de compra. Daí a sua concepção estritamente materialista da existência. O dinheiro é a medida de todas as coisas. E o lucro, seu objetivo principal.” Ser, para eles, é ter e ter como classe que tem.”

humanização é apenas sua. A dos outros, dos seus contrários, se apresenta como subversão. Humanizar é, naturalmente, segundo seu ponto de vista, subverter, e não ser mais.”

Esta tendência dos opressores de inanimar tudo e todos, que se encontra em sua ânsia de posse, se identifica, indiscutivelmente, com a tendência sadista.” “O sadismo aparece, assim, como uma das características da consciência opressora, na sua visão necrófila do mundo. Por isto é que o seu amor é um amor às avessas — um amor à morte e não à vida.”

Daí que vão se apropriando, cada vez mais, da ciência também, como instrumento para suas finalidades. Da tecnologia, que usam como força indiscutível de manutenção da ‘ordem’ opressora, com a qual manipulam e esmagam.”

DOS RICOS QUE VÃO PARA O CÉU: “Em face de tudo isto é que se coloca a nós mais um problema de importância inegável a ser observado no corpo destas considerações, que é o da adesão e consequente passagem que fazem representantes do polo opressor ao polo dos oprimidos. De sua adesão à luta destes por libertar-se.”

TODO FILANTROPO É BEM-INTENCIONADO, MAS NEM TODO BEM-INTENCIONADO É BEM-VINDO À LUTA: “Acontece, porém, que, ao passarem de exploradores (1) ou de espectadores indiferentes (2) ou de herdeiros da exploração (3)¹ — o que é uma conivência com ela — ao pólo dos explorados, quase sempre levam consigo, condicionados pela ‘cultura do silêncio’,(*) toda a marca de sua origem. Seus preconceitos. Suas deformações, entre estas, a desconfiança do povo. Desconfiança de que o povo seja capaz de pensar certo. De querer. De saber. § Deste modo, estão sempre correndo o risco de cair num outro tipo de generosidade, tão funesto quanto o que criticamos nos dominadores. (…) acreditam que devem ser os

fazedores da transformação.” O mito dos heróis escolhidos, de raiz aristocrata. Os reformadores não-dialéticos, liberais, da educação.

¹ Três subtipos da classe dominadora. O quarto subtipo seriam os traidores ou explorados voluntários. Paulo Freire citará Guevara na parte final da obra sobre a classe dos traidores.

(*) FREIRE, Ação cultural para a liberdade e outros escritos

crer no povo é a condição prévia, indispensável, à mudança revolucionária. Um revolucionário se reconhece mais por esta crença no povo, que o engaja, do que por mil ações sem ela.” Serei eu mesmo revolucionário? A que ponto? Considero-me de uma elite intelectual privilegiada e incompreensível, impotente para participar positivamente das mudanças históricas? “Àqueles que se comprometem autenticamente com o povo é indispensável que se revejam constantemente. Esta adesão é de tal forma radical que não permite a quem a faz comportamentos ambíguos.”

Fazer esta adesão e considerar-se proprietário do saber revolucionário, que deve, desta maneira, ser doado ou imposto ao povo, é manter-se como era antes.” Nem Marx era proprietário do marxismo, e o sabia – e este é um aspecto intencionalmente ou não esquecido por toda a crítica ao marxismo. Se o povo não pode atuar livremente, ainda não estão dadas as condições da revolução (momento 1 de 2 em Paulo Freire). Stalin surgiu cedo demais, teve de impor para subsistir; se surgira mais tarde, não seria um Stalin, sendo genuinamente revolucionário.

Dizer-se comprometido com a libertação e não ser capaz de comungar com o povo, a quem continua considerando absolutamente ignorante, é um doloroso equívoco. § Aproximar-se dele, mas sentir, a cada passo, a cada dúvida, a cada expressão sua, uma espécie de susto, e pretender impor o seu status, é manter-se nostálgico de sua origem. § Daí que esta passagem deva ter o sentido profundo do renascer. Os que passam têm de assumir uma forma nova de estar sendo; já não podem atuar como atuavam; já não podem permanecer como estavam sendo.”

Daí que, quase sempre, enquanto não chegam a localizar o opressor concretamente, como também enquanto não cheguem a ser ‘consciência para si’, assumam atitudes fatalistas em face da situação concreta de opressão em que estão.”

O ‘SOFRIDO E FELIZ’ POVO BRASILEIRO (A MAIOR DAS MENTIRAS): “Este fatalismo, às vezes, dá a impressão, em análises superficiais, de docilidade, como caráter nacional, o que é um engano.”

FALAMOS SOBRE OS SÁDICOS ACIMA – AQUI APRESENTAMOS OS MASOQUISTAS: “Quase sempre este fatalismo está referido ao poder do destino ou da sina ou do fado — potências irremovíveis — ou a uma distorcida visão de Deus. Dentro do mundo mágico ou místico em que se encontra, a consciência oprimida, sobretudo camponesa, quase imersa na natureza, encontra no sofrimento, produto da exploração em que está, a vontade de Deus, como se Ele fosse o fazedor desta ‘desordem organizada’.”

violência horizontal com que agridem os próprios companheiros.” “Ao agredirem seus companheiros oprimidos estarão agredindo neles, indiretamente, o opressor também ‘hospedado’ neles e nos outros. Agridem, como opressores, o opressor nos oprimidos.”

O PROBLEMA DO LUMPENPROLETARIADO

uma irresistível atração pelo opressor.”

Participar destes padrões constitui uma incontida aspiração.”

Imitá-lo. Segui-lo. Isto se verifica, sobretudo, nos oprimidos de ‘classe média’, cujo anseio é serem iguais ao ‘homem ilustre’ da chamada classe ‘superior’.”

Consciência colonizada: misto de repulsa e admiração pelo próprio colonizador (Memmi, The Colonizer and the Colonized. Boston: Beacon Press, 1967).

autodesvalia”:

De tanto ouvirem de si mesmos que são incapazes, que não sabem nada, que não podem saber, que são enfermos, indolentes, que não produzem em virtude de tudo isto, terminam por se convencer de sua ‘incapacidade’.”

Não são poucos os camponeses que conhecemos em nossa experiência educativa que, após alguns momentos de discussão viva em torno de um tema que lhes é problemático, param de repente e dizem ao educador: ‘Desculpe, nós devíamos estar calados e o senhor falando. O senhor é o que sabe; nós, os que não sabemos.’

Muitas vezes insistem em que nenhuma diferença existe entre eles e o animal e, quando reconhecem alguma, é em vantagem do animal. ‘É mais livre do que nós’, dizem.

É impressionante, contudo, observar como, com as primeiras alterações numa situação opressora, se verifica uma transformação nesta autodesvalia.”

Diziam de nós que não produzíamos porque éramos borrachos, preguiçosos. Tudo mentira. Agora, que estamos sendo respeitados como homens, vamos mostrar a todos que nunca fomos borrachos, nem preguiçosos. Éramos explorados, isto sim” Camponês chileno

É preciso que comecem a ver exemplos da vulnerabilidade do opressor para que, em si, vá operando-se convicção oposta à anterior. Enquanto isto não se verifica, continuarão abatidos, medrosos, esmagados.”

Enquanto para o opressor ‘ser é ter’, para o oprimido nos seus níveis mais baixos de percepção da relação de dominação ‘ser é depender (do senhor)’.

Se esta descoberta não pode ser feita em nível puramente intelectual, mas da ação, o que nos parece fundamental é que esta não se cinja a mero ativismo, mas esteja associada a sério empenho de reflexão, para que seja práxis.”

O que pode e deve variar, em função das condições históricas, em função do nível de percepção da realidade que tenham os oprimidos, é o conteúdo do diálogo. Substituí-lo pelo antidiálogo, sloganização, verticalidade e comunicados é pretender a libertação dos oprimidos com instrumentos da ‘domesticação’.” “É fazê-los cair no engodo populista e transformá-los em massa de manobra.”

Como ensinar quem não é ou não é mais a ser mais ou querer-ser-mais?

Ao defendermos um permanente esforço de reflexão dos oprimidos sobre suas condições concretas, não estamos pretendendo um jogo divertido em nível puramente intelectual.”

A ação política junto aos oprimidos tem de ser, no fundo, ‘ação cultural’ para a liberdade, por isto mesmo, ação com eles. A sua dependência emocional, fruto da situação concreta de dominação em que se acham e que gera também a sua visão inautêntica do mundo, não pode ser aproveitada a não ser pelo opressor. Este é que se serve desta dependência para criar mais dependência.”

Indo além do slogan popular mal-repercutido, pescar para o pobre e dar o peixe é pouquíssimo. Mas ensinar a pescar é ainda pouquíssimo, embora um pouco melhor. Criar, via diálogo, independência sem doação de pseudo-independência, ajudar a tornar um ser dependente em independente na ação e na teoria é o maior desafio do revolucionário.

se não é autolibertação — ninguém se liberta sozinho —, também não é libertação de uns feita por outros.” “É necessário que a liderança revolucionária descubra esta obviedade: que seu convencimento da necessidade de lutar, que constitui uma dimensão indispensável do saber revolucionário, não lhe foi doado por ninguém, se é autêntico. Chegou a este saber, que não é algo parado ou possível de ser transformado em conteúdo a ser depositado nos outros, por um ato total, de reflexão e de ação. § Foi a sua inserção lúcida na realidade, na situação histórica, que a levou à crítica desta mesma situação e ao ímpeto de transformá-la.”

Se os líderes revolucionários de todos os tempos afirmam a necessidade do convencimento das massas oprimidas para que aceitem a luta pela libertação — o que de resto é óbvio —, reconhecem implicitamente o sentido pedagógico desta luta. Muitos, porém, talvez por preconceitos naturais e explicáveis contra a pedagogia, terminam usando, na sua ação, métodos que são empregados na ‘educação’ que serve ao opressor. Negam a ação pedagógica no processo de libertação, mas usam a propaganda para convencer…” A propaganda sempre vence, mas é uma vitória que dura pouco. Os melhores propagandistas e piores mantenedores de regime são os fascistas. Vivem de influxos e refluxos de ondas intermitentes.

Não basta que os homens não sejam escravos; [formais] se as condições sociais fomentam a existência de autômatos, o resultado não é o amor à vida, mas o amor à morte.” “Não podem comparecer à luta como quase-coisas para depois serem homens. É radical esta exigência. A ultrapassagem deste estado, em que se destroem, para o de homens, em que se reconstroem, não é a posteriori. A luta por esta reconstrução começa no autorreconhecimento de homens destruídos.”

Notas do capítulo

Talvez dês esmolas. Mas de onde as tiras, senão de tuas rapinas cruéis, do sofrimento, das lágrimas, dos suspiros? Se o pobre soubesse de onde vem o teu óbolo, ele o recusaria porque teria a impressão de morder a carne de seus irmãos e de sugar o sangue de seu próximo. Ele te diria estas palavras corajosas: não sacies a minha sede com as lágrimas de meus irmãos. Não dês ao pobre o pão endurecido com os soluços de meus companheiros de miséria. Devolve a teu semelhante aquilo que reclamaste e eu te serei muito grato. De que vale consolar um pobre, se tu fazes outros cem?”

São Gregório de Nissa (330-395), Sermão contra os usurários

A verdade da consciência independente é (por coerência) a consciência da escravidão [e de que existem senhores e escravos].” Hegel [tradução minha do inglês]

La teoría materialista de que los hombres son producto de las circunstancias y de la educación, y de que, por tanto, los hombres modificados son producto de circunstancias distintas y de una educación distinta, olvida que las circunstancias se hacen cambiar precisamente por los hombres y que el proprio educador necesita ser educado.”

Marx, ‘Tercera Tesis sobre Feuerbach’

Recentemente, num país latino-americano, segundo depoimento que nos foi dado por sociólogo amigo, um grupo de camponeses, armados, se apoderou do latifúndio. Por motivos de ordem tática, se pensou em manter o proprietário como refém. Nenhum camponês, contudo, conseguiu dar guarda a ele. Só sua presença já os assustava. Possivelmente também a ação mesma de lutar contra o patrão lhes provocasse sentimento de culpa. O patrão, na verdade, estava ‘dentro’ deles…”

Desabafa sua ‘pena’ em casa, onde grita com os filhos, bate, desespera-se. Reclama da mulher. Acha tudo mal. Não desabafa sua ‘pena’ com o patrão porque considera um ser superior. Em muitos casos, o camponês desabafa sua ‘pena’ bebendo.”

Mais um camponês. Curiosamente acabo de ler um trecho muito parecido no livro de pseudo-literatura infantil (pois é para adultos) de Lewis Carroll, Sílvia e Bruno.

CAPÍTULO 2. A CONCEPÇÃO “BANCÁRIA” DA EDUCAÇÃO COMO INSTRUMENTO DA OPRESSÃO. SEUS PRESSUPOSTOS, SUA CRÍTICA

Há uma quase enfermidade da narração. A tônica da educação é preponderantemente esta — narrar, sempre narrar.” Se os bolsominions soubessem que seu maior algoz utiliza a expressão narrativa tantas vezes… capaz que se apaixonassem!

Falar da realidade como algo parado, estático, compartimentado e bem-comportado, quando não falar ou dissertar sobre algo completamente alheio à experiência existencial dos educandos, vem sendo, realmente, a suprema inquietação desta educação. (…) A palavra, nestas dissertações, se esvazia da dimensão concreta que devia ter ou se transforma em palavra oca, em verbosidade alienada e alienante. Daí que seja mais som que significação e, assim, melhor seria não dizê-la.

Por isto mesmo é que uma das características desta educação dissertadora é a ‘sonoridade’ da palavra e não sua força transformadora. Quatro vezes quatro, dezesseis; Pará, capital Belém, que o educando fixa, memoriza, repete, sem perceber o que realmente significa quatro vezes quatro. O que verdadeiramente significa capital, na afirmação, Pará, capital Belém. Belém para o Pará e Pará para o Brasil.”

Quanto mais vá ‘enchendo’ os recipientes com seus ‘depósitos’, tanto melhor educador será. Quanto mais se deixem docilmente ‘encher’, tanto melhores educandos serão.” “Em lugar de comunicar-se, o educador faz ‘comunicados’ e depósitos que os educandos, meras incidências, recebem pacientemente, memorizam e repetem.”

GENEALOGIA DO FICHAMENTO: “Margem para serem colecionadores ou fichadores das coisas que arquivam.”

Educador e educandos se arquivam na medida em que, nesta distorcida visão da educação, não há criatividade, não há transformação, não há saber.”

absolutização ou alienação da ignorância”

O PROFESSOR QUE SORRI AO ENTREGAR A PROVA CORRIGIDA ASSINALADA COM UM ZERO (“Fiz meu trabalho!”): “O educador, que aliena a ignorância, se mantém em posições fixas, invariáveis. Será sempre o que sabe, enquanto os educandos serão sempre os que não sabem. A rigidez destas posições nega a educação e o conhecimento como processos de busca.”

Os educandos, alienados, por sua vez, à maneira do escravo na dialética hegeliana, reconhecem em sua ignorância a razão da existência do educador, mas não chegam, nem sequer ao modo do escravo naquela dialética, a descobrir-se educadores do educador.”

c. o educador é o que pensa; os educandos, os pensados” Descartes diria: os educandos nem existem (são robôs).

o educador escolhe o conteúdo programático” Hoje nem isso: o tecnocrata fascista escolhe o conteúdo programático do educador. (escrito em 2022)

autoridade funcional” I’m a number, I’m a restrained man!

Não é de estranhar, pois, que nesta visão ‘bancária’ da educação, os homens sejam vistos como seres da adaptação, do ajustamento. Quanto mais se exercitem os educandos no arquivamento dos depósitos que lhes são feitos, tanto menos desenvolverão em si a consciência crítica de que resultaria a sua inserção no mundo, como transformadores dele. Como sujeitos.” São o(a)s caixas do dinheiro(conteúdo) alheio.

adaptar-se ingenuamente ao mundo”

ingenuidade X criticidade

passividade X atuação

autuado X sujeito do processo

ensino banal e ensino medíocre

no lugar dos nexos, os anexos, apensos inertes na mente decaída inutilizada.

os oprimidos recebem o nome simpático de ‘assistidos’.”

Estudante ou um outro poetastro sem valor?

Pó-e-traste (nosso alfa e nosso ômega com um violão no colo cantando nossas dores)

Os oprimidos, como casos individuais, são patologia da sociedade sã, que precisa, por isto mesmo, ajustá-los a ela, mudando-lhes a mentalidade de homens ineptos e preguiçosos.”

integrados (o que me lembra a sociologia chapa branca do séc. XX) X críticos

educa(n)dos bancários X trânsfugas, desertores, infelizes (sempre voluntários)

Ada deu o dedo ao urubu”

Como diria Macunaíma, o autômato é o capim que se corta a si mesmo.

É que, se os homens são estes seres da busca e se sua vocação ontológica é humanizar-se, podem, cedo ou tarde, perceber a contradição em que a ‘educação bancária’ pretende mantê-los e engajar-se na luta por sua libertação. Um educador humanista, revolucionário, não há de esperar esta possibilidade. Sua ação, identificando-se, desde logo, com a dos educandos, deve orientar-se no sentido da humanização de ambos. Do pensar autêntico e não no sentido da doação, da entrega do saber.”

…profunda crença nos homens. Crença no seu poder criador.” Meu eu-filósofo rema contra isso, mas meu eu-artista abraça de toda a causa. O artista vencerá o pensador na ‘guerra intestina da arte contra a academia’ que se dá no seio do movimento revolucionário.

companheiro dos educandos” Descer do pedestal ou ampliar o pedestal para todos do recinto, eis a única questão. Uma kestão, não uma cuestão (gringuismo acéfalo).

Não sente no banquinho, e saia fazendo estardalhaço.

consciências-piscinas

sopa de letrinhas: pior que bóia fria de presídio, forçam a engolir o cardápio de palavras desconexas. – Toma tua refeição, aspirante-a-sábio!

FILHO-CONE: “Ah, como seu filho é educado – quietinho ele!”

Quem muito prescreve, um dia prescreve… Contradições auto-superadoras da língua…

controle de leitura”

necrofilia X biofilia (central no livro, décadas antes da moda sociológica da “necropolítica” como explicação do fenômeno Bolsonaro.)

El individuo necrófilo puede realizarse con un objeto — una flor o uma persona — únicamente si la posee

Fromm

A opressão, que é um controle esmagador, é necrófila. Nutre-se do amor à morte e não do amor à vida.” Necropolítica já descrita. O terror dos fascistas encontrar sua descrição num “autor morto” (justamente porque ele não está morto, mas influi no presente, isso o torna inimigo).

participação simbólica” O que eles não aturam é que um comun-ista é co-partícipe com-o-povo, não com Fulano ou Sicrano que “fez e aconteceu”, pintado de verde, amarelo, azul e branco. Todos se identificam com alguma coisa maior, algum movimento de homens; mas se este for um espelho autêntico (o que é difícil), é uma projeção ou associação válida, um modus vivendi digno.

manifestações populistas … líderes carismáticos … uso de sua potência”

Um líder ex-oprimido, não-formado na educação ‘bancária’, é uma manifestação popular, despida do ‘ista’ insultante. É ele que se vê no povo carente de atuação, vê como foi e o que eles podem vir a ser.

BORRACHA NOS ALUNOS E PROFESSORES: “…repressão feita em nome, inclusive, da liberdade e do estabelecimento da ordem e da paz social.”

Ao denunciá-la, não esperamos que as elites dominadoras renunciem à sua prática. Seria demasiado ingênuo esperá-lo.”

A sociedade revolucionária que mantenha a prática da educação ‘bancária’ ou se equivocou nesta manutenção ou se deixou ‘morder’ pela desconfiança e pela descrença nos homens.”

Disto, infelizmente, parece que nem sempre estão convencidos os que se inquietam pela causa da libertação. É que, envolvidos pelo clima gerador da concepção ‘bancária’ e sofrendo sua influência, não chegam a perceber o seu significado ou a sua força desumanizadora.” Um longo caminho pela frente.

consciência especializada”, espécie de oxímoro.

Já agora ninguém educa ninguém, como tampouco ninguém se educa a si mesmo: os homens se educam em comunhão, mediatizados pelo mundo.” Por assim dizer, eu sou um achado se achando.

em nome da ‘preservação da cultura e do conhecimento’, não há conhecimento, nem cultura, verdadeiros.”

Estes, em lugar de serem recipientes dóceis de depósitos, são agora investigadores críticos, em diálogo com o educador, investigador crítico, também.”

DA DOXA AO LOGOS

anestesia dentro dum mundo-cela X desvelamento-do-mundo

reconhecimento-que-engaja”

Relações em que consciência e mundo se dão simultaneamente. Não há uma consciência antes e um mundo depois e vice-versa.” Sejamos realistas aqui: enquanto o cristianismo não for mera curiosidade mórbida de pé de página na História da humanidade, este dia da educação libertadora não se concretizará nunca.

E quando o educador lhe disse: ‘Admitamos, absurdamente, que todos os homens do mundo morressem, mas ficasse a terra, ficassem as árvores, os pássaros, os animais, os rios, o mar, as estrelas, não seria tudo isto mundo?’ ‘Não!’, respondeu enfático, ‘faltaria quem dissesse Isto é mundo’. O camponês quis dizer, exatamente, que faltaria a consciência do mundo que, necessariamente, implica o mundo da consciência.” E no entanto para 99 de 100 camponeses estará lá deus todo-poderoso com seu mundo-coisa – e não só eles: talvez os ‘cientistas’, na mesma proporção!

visões de fundo” (Husserl, Ideas Pertaining to a Pure Phenomenology and to a Phenomenological Philosophy: General Introduction to a Pure Phenomenology, 3.ed, 1969)

O que antes já existia como objetividade, mas não era percebido em suas implicações mais profundas e, às vezes, nem sequer era percebido, se ‘destaca’ e assume o caráter de problemas, portanto, de desafio.” Infelizmente isso só diz respeito a uma nata de pensadores em todos os tempos. A pedagogia de Freire pode ser resumida como uma sistematização do que acontece com todo sábio por contingência: por que somos o que somos?

A primeira ‘assistencializa’; a segunda, criticiza.”

#offtopic “Eu sou o cartório!”, uma espécie de título de filme com impacto frasal, em que Will Smith não diz que é o homem ou a lenda, mas o único e genuíno cartório: o único de que emanam coisas AUTÊNTICAS.

diferentemente dos outros animais, que são apenas inacabados, mas não são históricos, os homens se sabem inacabados. (…) Aí se encontram as raízes da educação mesma, como manifestação exclusivamente humana”

Sua ‘duração’ — no sentido bergsoniano do termo —, como processo, está no jogo dos contrários permanência-mudança.” Às vezes é mais um exibicionismo bibliográfico, ‘bancário’, infelizmente, e menos pedagogia revolucionária… Força seu ávido leitor a ler outros autores por décadas, tempo que levará para dele discordar, tempo que poderia ter sido mais bem-empregado. É preciso tomar cuidado com a hipertrofia da consciência histórico-revolucionária, no entanto, algo que ainda não estava muito presente nos autores que Freire estudou (mas estava presente em Nietzsche, p.ex.): se se vive sempre na dinâmica e na fluidez, pura e simples, tem-se um mundo tão destroçado e uma completa falta de formação do homem, idem ibidem, como se vê na educação imobilista. O rio escorre tanto que não se o vê passar, não se sente a água, nele não se toma banho nunca… Vertigem e náusea com pinta de sabedoria, cegas como Tirésias, mas inconscientes como um não-profeta. E tudo isso num livro introdutório de Freire!

A percepção ingênua ou mágica da realidade da qual resultava a postura fatalista cede seu lugar a uma percepção que é capaz de perceber-se. E porque é capaz de perceber-se enquanto percebe a realidade que lhe parecia em si inexorável, é capaz de objetivá-la [no bom sentido de objetivar].”

CURA vs. FATALISMO: “Seria, realmente, uma violência, como de fato é, que os homens, seres históricos e necessariamente inseridos num movimento de busca, com outros homens, não fossem o sujeito de seu próprio movimento.” Contanto que se esclareça, na verdade: não se trata realmente de um lado ou outro, mas a superação dessa contradição em algo impossível de nomear a não ser por ser-aí e ser-no-mundo, responsabilidade, liberdade sem má-fé, etc.

Não importam os meios usados para esta proibição [de ser sujeito da própria busca ou vida]. Fazê-los objetos é aliená-los de suas decisões, que são transferidas a outro ou a outros.” CICLO AVÔ-PAI-FILHO/PAI-FILHO-NETO: O pai idiota que ‘escolhe a carreira do filho’, sua extensão objetal. Filho-caminhonete, filho-contracheque. “Já que meu pai, escravo, me fez escravo e eu não quero me libertar, tu também escravo serás…”

Qual é a diferença entre uma abertura e uma fechadura? O olho de quem vê. O pathos de quem vê.

Ninguém pode ser, autenticamente, proibindo que os outros sejam.”

amenização X resolução

Notas do capítulo

Ao menos admite seu arcabouço teórico, i.e., sua falta de originalidade (ninguém “cria” na roda do saber, só repercute): “A concepção do saber, da concepção ‘bancária’, é, no fundo, o que Sartre (El hombre y las cosas, Buenos Aires: Losada, 1965) chamaria de concepção ‘digestiva’ ou ‘alimentícia’ do saber. Este é como se fosse o ‘alimento’ que o educador vai introduzindo nos educandos, numa espécie de tratamento de engorda…”

Em Ação cultural para a liberdade e outros escritos (op. cit.) discutimos mais amplamente este sentido profético e esperançoso da educação (ou ação cultural) problematizadora.”

CAPÍTULO 3. A DIALOGICIDADE: ESSÊNCIA DA EDUCAÇÃO COMO PRÁTICA DA LIBERDADE

A palavra inautêntica, por outro lado, com que não se pode transformar a realidade, resulta da dicotomia que se estabelece entre seus elementos constituintes. Assim é que, esgotada a palavra de sua dimensão de ação, sacrificada, automaticamente, a reflexão também, se transforma em palavreria, verbalismo, blá-blá-blá.”

Existir, humanamente, é pronunciar o mundo, é modificá-lo. O mundo pronunciado, por sua vez, se volta problematizado aos sujeitos pronunciantes, a exigir deles novo pronunciar.”

CONTRA A REVELAÇÃO (PARADIGMA MOSAICO): “ninguém pode dizer a palavra verdadeira sozinho, ou dizê-la para os outros, num ato de prescrição, com o qual rouba a palavra aos demais.”

Esta é a razão por que não é possível o diálogo entre os que querem a pronúncia do mundo e os que não a querem” Com fascista não se conversa.

Não é também discussão guerreira, polêmica, entre sujeitos que não aspiram a comprometer-se com a pronúncia do mundo, nem a buscar a verdade, mas a impor a sua.”

A conquista implícita no diálogo é a do mundo pelos sujeitos dialógicos, não a de um pelo outro. Conquista do mundo para a libertação dos homens.”

Sendo fundamento do diálogo, o amor é, também, diálogo. Daí que seja essencialmente tarefa de sujeitos e que não possa verificar-se na relação de dominação. Nesta, o que há é patologia de amor: sadismo em quem domina; masoquismo nos dominados. Amor, não. Porque é um ato de coragem, nunca de medo, o amor é compromisso com os homens.

Como ato de valentia, não pode ser piegas; como ato de liberdade, não pode ser pretexto para a manipulação, senão gerador de outros atos de liberdade. A não ser assim, não é amor.” Amor livre como redundância em si mesma.

Se não amo o mundo, se não amo a vida, se não amo os homens, não me é possível o diálogo. Não há, por outro lado, diálogo, se não há humildade. A pronúncia do mundo, com que os homens o recriam permanentemente, não pode ser um ato arrogante.”

Como posso dialogar, se me admito como um homem diferente, virtuoso por herança, diante dos outros, meros ‘isto’, em quem não reconheço outros eu?”

DE CERTO MODO, ANTI-ZARATUSTRA: “Como posso dialogar, se parto de que a pronúncia do mundo é tarefa de homens seletos e que a presença das massas na história é sinal de sua deterioração que devo evitar?”

DE CERTO MODO, PRÓ-ZARATUSTRA: “Como posso dialogar se temo a superação e se, só em pensar nela, sofro e definho?”

Não há também diálogo se não há uma intensa fé nos homens. Fé no seu poder de fazer e de refazer. De criar e recriar. Fé na sua vocação de ser mais, que não é privilégio de alguns eleitos, mas direito dos homens. A fé nos homens é um dado a priori do diálogo.” “O homem dialógico tem fé nos homens antes de encontrar-se frente a frente com eles. Esta, contudo, não é uma ingênua fé.”

Esta possibilidade, [a da alienação] porém, em lugar de matar no homem dialógico a sua fé nos homens, aparece a ele, pelo contrário, como um desafio ao qual tem de responder.” “Este poder (…) Pode renascer. Pode constituir-se.”

QUANDO SACAR É UM VERBO TÃO BOM QUANTO DEPOSITAR, E NADA TEM QUE VER COM ARMAS: “Ao fundar-se no amor, na humildade, na fé nos homens, o diálogo se faz uma relação horizontal, em que a confiança de um polo no outro é consequência óbvia. Seria uma contradição se, amoroso, humilde e cheio de fé, o diálogo não provocasse este clima de confiança entre seus sujeitos. Por isto inexiste esta confiança na antidialogicidade da concepção ‘bancária’ da educação.”

A confiança vai fazendo os sujeitos dialógicos cada vez mais companheiros na pronúncia do mundo. Se falha esta confiança, é que falharam as condições discutidas anteriormente.” “A confiança implica o testemunho que um sujeito dá aos outros de suas reais e concretas intenções. Não pode existir, se a palavra, descaracterizada, não coincide com os atos.” Derrocada do sonho americano, não mais praticado-no-real.

Falar, por exemplo, em democracia e silenciar o povo é uma farsa. Falar em humanismo e negar os homens é uma mentira.”

Não existe, tampouco, diálogo sem esperança. A esperança está na própria essência da imperfeição dos homens, levando-os a uma eterna busca. Uma tal busca, como já vimos, não se faz no isolamento, mas na comunicação entre os homens — o que é impraticável numa situação de agressão. O desespero é uma espécie de silêncio, de recusa do mundo, de fuga.” “Não é, porém, a esperança um cruzar de braços e esperar. Movo-me na esperança enquanto luto e, se luto com esperança, espero.”

<Banha-se> permanentemente de temporalidade cujos riscos não teme. § Opõe-se ao pensar ingênuo, que vê o ‘tempo histórico como um peso, como uma estratificação das aquisições e experiências do passado’, de que resulta dever ser o presente algo normalizado e bem-comportado. § Para o pensar ingênuo, o importante é a acomodação a este hoje normalizado.”

Para o pensar crítico, diria Pierre Furter, ‘a meta não será mais eliminar os riscos da temporalidade, agarrando-se ao espaço garantido, mas temporalizar o espaço. O universo não se revela a mim (diz ainda Furter) no espaço, impondo-me uma presença maciça a que só posso me adaptar, mas como um campo, um domínio, que vai tomando forma na medida de minha ação’.” O fim da luta clássica pelo espaço estanque (século XX).

O BOM PROFESSOR NÃO É O SUBPRODUTO DA SALA DE AULA (TABULA RASA): “Daí que, para esta concepção como prática da liberdade, a sua dialogicidade comece, não quando o educador-educando se encontra com os educando-educadores em uma situação pedagógica, mas antes, quando aquele se pergunta em torno do que vai dialogar com estes.”

Para o ‘educador-bancário’, na sua antidialogicidade, a pergunta, obviamente, não é a propósito do conteúdo do diálogo, que para ele não existe, mas a respeito do programa sobre o qual dissertará a seus alunos. E a esta pergunta responderá ele mesmo, organizando seu programa.

Para o educador-educando, dialógico, problematizador, o conteúdo programático da educação não é uma doação ou uma imposição — um conjunto de informes a ser depositado nos educandos —, mas a devolução organizada, sistematizada e acrescentada ao povo daqueles elementos que este lhe entregou de forma desestruturada.”

Um dos equívocos de uma concepção ingênua do humanismo está em que, na ânsia de corporificar um modelo ideal de ‘bom homem’, se esquece da situação concreta, existencial, presente, dos homens mesmos. (Rousseau, apartado em sua floresta)” “Simplesmente, não podemos chegar aos operários, urbanos ou camponeses, estes, de modo geral, imersos num contexto colonial quase umbilicalmente ligados ao mundo da natureza de que se sentem mais partes que transformadores, para, à maneira da concepção ‘bancária’, entregar-lhes ‘conhecimento’ ou impor-lhes um modelo de bom homem, contido no programa cujo conteúdo nós mesmos organizamos.” Educação dos sem-terra para os sem-terra, do indígena para os indígenas. E para mantê-los ligados às origens, não para embranquecê-los (duplo sentido, aliás).

COMO SER UM BOM HOKAGE: “Não seriam poucos os exemplos que poderiam ser citados, de planos, de natureza política ou simplesmente docente, que falharam porque os seus realizadores partiram de uma visão pessoal da realidade. Porque não levaram em conta, num mínimo instante, os homens em situação a quem se dirigia seu programa, a não ser com puras incidências de sua ação.” O mesmo poderia ser dito do fundador da CAPES, por exemplo. Uma singularidade no espaço-tempo, sem continuidade.

ESCOLA COM SENHORIO (significado real de ‘SEM PARTIDO’): “Quem atua sobre os homens para, doutrinando-os, adaptá-los cada vez mais à realidade que deve permanecer intocada são os dominadores. Lamentavelmente, porém, neste ‘conto’ da verticalidade da programação, ‘conto’ da concepção ‘bancária’, caem muitas vezes lideranças revolucionárias, no seu empenho de obter a adesão do povo à ação revolucionária.”

Acercam-se das massas camponesas ou urbanas com projetos que podem corresponder à sua visão do mundo, mas não necessariamente à do povo. § Esquecem-se de que o seu objetivo fundamental é lutar com o povo pela recuperação da humanidade roubada e não conquistar o povo. Este verbo não deve caber na sua linguagem, mas na do dominador. Ao revolucionário cabe libertar e libertar-se com o povo, não conquistá-lo.” Chega de Césares.

As elites dominadoras, na sua atuação política, são eficientes no uso da concepção ‘bancária’ (em que a conquista é um dos instrumentos) porque, na medida em que esta desenvolve uma ação apassivadora, coincide com o estado de ‘imersão’ da consciência oprimida.”

Afinal, o empenho dos humanistas não pode ser o de opor os seus slogans aos dos opressores, tendo como intermediários os oprimidos, como se fossem ‘hospedeiros’ dos slogans de uns e de outros.”

No sentido estrito, se qualquer conservador ou reacionário tivesse miolos, perceberia que Paulo Freire não é perigoso, ainda mais sendo lido por ignorantes (pessoas da própria direita), senão na hipótese muito remota (pouco provável no presente, ou no sentido de um futuro ainda distante) de que seu discurso fosse compreendido pela esquerda como um todo, principalmente quando ele diz, exatamente referendando, que ainda que fosse verdade a hipótese do <marxismo cultural> em nada revoluciona a educação, mas apenas perpetua o que ele já denominou como pedagogia do opressor-oprimido (grifos meus): “Por isto é que não podemos, a não ser ingenuamente, esperar resultados positivos de um programa, seja educativo num sentido mais técnico ou de ação política, se, desrespeitando a particular visão do mundo que tenha ou esteja tendo o povo, [0% educado em luta de classes] se constitui numa espécie de ‘invasão cultural’, [sinônimo de marxismo cultural neste contexto] ainda que feita com a melhor das intenções. Mas ‘invasão cultural’ sempre.”

Na prática, a esquerda não revolucionou a educação ou a formação do homem – a inclusão no sistema educacional dos antes excluídos não fá-los inverter os valores (Nietzsche), só cria mais carvão ou bucha de canhão (cannon fodder) para o querer-ser-burguês ou morrer tentando. Mensagem mais clara, impossível (e, sendo impossível, significa que o público de direita não entende o que está escrito, pois nesse caso, para ele, o texto precisaria ser mais claro; e mais claro que isso seria inautêntico ou já distorceria o conteúdo que se quer transmitir – é por isso que eles só podem ler o que Olavo pensa ser Freire, e não Freire mesmo).

pregar no deserto”

PEDALÍTICOS E POLIGOGOS: “Por isto mesmo é que, muitas vezes, educadores e políticos falam e não são entendidos. Sua linguagem não sintoniza com a situação concreta dos homens a quem falam. E sua fala é um discurso a mais, alienado e alienante.” Presencie qualquer reunião de governe e sinta este parágrafo na pele.

Podemos sequer enumerar 5 educadores-políticos ou políticos-educadores dos tempos modernos? Lenin, Mao, quem mais?… Figura também próxima ao filósofo-legislador do Zaratustra. É natural, e não chocante, a aparição de Nietzsche cada vez mais numerosa conforme nos aprofundemos na questão da formação do “novo” homem – como se um dia ele se opusesse à “doutrina” marxista, e não o contrário (apesar dos equívocos que ele alimentava sobre o ‘socialismo’, já que ele não só conheceu o ‘socialismo pré-marxista’, o mesmo que desconhecer em absoluto o socialismo)!… Até para que marxistas e nietzscheanos se congratulem pelos achados uns dos outros e pela “incrível coincidência” de objetivos, ao menos um século e meio da data em que escrevo terão se passado. Quanto mais que isto chegue ao vulgo… O tal “marxismo cultural”, se pudesse ser implantado, exigiria 500 anos para gerar qualquer fruto. Ainda estamos muito longe de vislumbrar este pomar do saber e da eliminação da opressão.

Antes de perguntar-nos o que é um ‘tema gerador’, cuja resposta nos aclarará o que é o ‘universo mínimo temático’, nos parece indispensável desenvolver algumas reflexões.”

Se o ‘tema gerador’ fosse uma hipótese que devesse ser comprovada, a investigação, primeiramente, não seria em torno dele, mas de sua existência ou não.”

por viver num presente esmagador, o animal é a-histórico.”

O mundo humano, que é histórico, se faz, para o ‘ser fechado em si’, mero suporte. Seu contorno não lhe é problemático, mas estimulante. Sua vida não é um correr riscos, uma vez que não os sabe correndo.”

Não pode, tampouco, saber-se destruído em vida” (o animal)

os homens, ao contrário do animal, não somente vivem, mas existem, e sua existência é histórica.” Sujeito à má interpretação do rebotalho. No sentido aqui empregado, a frase sartreana “a existência precede a essência” não se aplica. A existência no sentido da hermenêutica exige a compreensão da história, não é algo de que bebês usufruam. O mais correto seria atualizar Sartre e dizer: “a vivência precede a existência”. Deixemos, no entanto, para não complicar demais as coisas, “essência” de fora neste momento. Existir é estar-na-história.

situações-limite”: limite intransponível no animal; apenas um limite temporário no devir humano.

percebidos destacados”: situações-limite que não conseguem ser transpostas. Nas palavras de Freire, “dimensões concretas e históricas de uma dada realidade”. A História como a conhecemos, “cristalizada”, a história acadêmica dada (fora do escopo marxista da determinação e criação da história – presente-futuro – pelo homem e do escopo da reinterpretação constante do próprio passado, que nunca é fixo ou rígido). São um desafio a ser enfrentado para aqueles que não sucumbem ao desespero (aqueles capazes da percepção crítica). Quem está em desespero recai na “aceitação dócil e passiva” dessa situação histórica.

A rigor, se o homem é ser-no-mundo, em Freire o animal é ser-no-suporte. O suporte é como uma coisa no mundo humano. O ser-no-suporte é incapaz de decisões. Já o mundo é o palco por excelência das decisões. Imaginar um homem que permanecesse se deslocando apenas numa esteira.

O próprio do animal, portanto, não é estar em relação com seu suporte — se estivesse, o suporte seria mundo —, mas adaptado a ele.”

este mundo não existiria, se este ser não existisse.”: sine qua non da hermenêutica ou fenomenologia.

Uma unidade epocal se caracteriza pelo conjunto de ideias, de concepções, esperanças, dúvidas, valores, desafios, em interação dialética com seus contrários, buscando plenitude. A representação concreta de muitas destas ideias, destes valores, destas concepções e esperanças, como também os obstáculos ao ser mais dos homens, constituem os temas da época.”

Desta forma, não há como surpreender os temas históricos isolados, soltos, desconectados, coisificados, parados, mas em relação dialética com outros, [suportes-no-mundo] seus opostos. Como também não há outro lugar para encontrá-los que não seja nas relações homens-mundo. O conjunto dos temas em interação constitui o ‘universo temático’ da época.”

O BRASIL VIVE ESSE ANTAGONISMO AGUDO NA SUA EXPRESSÃO MAIS APROFUNDADA DESDE 2002, E A ‘LUTA’ SEGUE EM CURSO: “Na medida em que se aprofunda o antagonismo entre os temas que são a expressão da realidade, há uma tendência para a mitificação da temática e da realidade mesma, o que, de modo geral, instaura um clima de ‘irracionalismo’ e de ‘sectarismo’.” No mundo, vemos a tão esperada transição de poder decorrente do declínio dos Estados Unidos (econômico-cultural), tornado claro apenas há poucos anos, após mais de duas décadas do Consenso de Washington e da interrupção temporária oficial da Guerra Fria. Rússia e China são os protagonistas da Nova Ordem Mundial. O Brasil se inserirá no lado oriental contra o imperialismo ianque.

Este clima ameaça esgotar os temas de sua significação mais profunda, pela possibilidade de retirar-lhes a conotação dinâmica que os caracteriza.” Meia dúzia de anos muito inócuos (2016-2022).

SÍNTESE DA CONDIÇÃO PÓS-MODERNA (QUE FINALMENTE APRESENTA RACHADURAS): “Neste caso, os temas se encontram encobertos pelas ‘situações-limite’, que se apresentam aos homens como se fossem determinantes históricas, esmagadoras, em face das quais não lhes cabe outra alternativa senão adaptar-se. Desta forma, os homens não chegam a transcender as ‘situações-limite’ e a descobrir ou a divisar, mais além delas e em relação com elas, o inédito viável.” O freio-de-mão estava puxado desde o pós-guerra.

ALUSÃO DIRETA A SARTRE (O MAIS POPULAR DOS FENOMENÓLOGOS DE ESTIRPE BURGUESA, OU PELO MENOS REPRESENTANTES DO LIBERALISMO INDIVIDUALISTA): “No momento em que estes [homens] as percebem [às situações-limite] não mais como uma ‘fronteira entre o ser e o nada’,¹ mas como uma ‘fronteira entre o ser e o mais ser’, se fazem cada vez mais críticos na sua ação,² ligada àquela percepção.”

¹ Expressão (em Sartre) que é esvaziada de sentido: a rigor, não quer dizer nada; apenas que vivemos em perpétuo devir. Falta aí uma concepção esperançosa da estabilidade de valores nobres, como a Idéia em Platão. Tendência ao niilismo e ao absurdo.

² O que os olavistas ou “os idiotas no meio do caminho” chamariam de “perigo vermelho”. Bem vermelho – e inevitável! Não importa o nome que dêem. O homem está fadado à liberdade é uma frase famosa de Sartre, mas talvez interpretada na verve pessimista de sua época. A verdade é que o homem está fadado a nunca querer o nada, destarte ele agora quer alguma coisa, enjoou do nada, e só pode querer mais do ser, ser mais, como no jargão freireano.

O OLAVISMO: “A tendência então, dos primeiros, [os que servem, negam e freiam –porque até o senhor nega e freia o homem, e a si mesmo, ao não compreender a dialética do senhor-escravo] é vislumbrar no inédito viável, ainda como inédito viável, uma ‘situação-limite’ ameaçadora [Cuba, Venezuela, a União Soviética que vence a Guerra Fria, etc., ‘o Brasil que não queremos’, etc.] que, por isto mesmo, precisa não concretizar-se.” Defendem a pátria e a família cristã para que os radicais não mudem a ancestralidade primitiva dada desde o sempre.

a investigação da temática significativa”

Temas de caráter universal, contidos na unidade epocal mais ampla, que abarca toda uma gama de unidades e subunidades, continentais, regionais, nacionais etc., diversificadas entre si. Como tema fundamental desta unidade mais ampla, que poderemos chamar ‘nossa época’, se encontra, a nosso ver, o da libertação, que indica o seu contrário, o tema da dominação. É este tema angustiante que vem dando à nossa época o caráter antropológico a que fizemos referência anteriormente.” A descoberta do ser-no-mundo implica na tentativa da execução da tarefa da libertação.

O PROBLEMA DO TERCEIRO MUNDO (nomenclatura já em desuso pelas forças dominantes, pois ela escancara o problema): “Em círculos menos amplos, nos deparamos com temas e ‘situações-limite’, característicos de sociedades de um mesmo continente ou de continentes distintos, que têm nestes temas e nestas ‘situações-limite’ similitudes históricas.”

“‘situação-limite’ do subdesenvolvimento, ao qual está ligado o problema da dependência, é a fundamental característica do Terceiro Mundo.” Por incrível que pareça, citei o TERCEIRO MUNDO antes de ler essa passagem. Sinal de que Freire e eu estamos sintonizados. O momento em que o princípio da soberania de todos os povos passa a ser questionado pelas nações que não lideram a geopolítica.

Em círculo mais restrito, observaremos diversificações temáticas, dentro de uma mesma sociedade, em áreas e subáreas em que se divide, todas, contudo, em relação com o todo de que participam. (…) Em uma unidade nacional mesma, encontramos a contradição da ‘contemporaneidade do não-coetâneo’.” Os dois Brasis dentro do Brasil. As regiões norte e nordeste; o centro-oeste (capital do poder, porém agrário); o sul e sudeste, motores industrais, e no entanto¹ reacionários.

¹ Ou melhor: e por isso mesmo reacionários, pois vêem a possibilidade da perda relativa de influência no jogo total.

Nas subunidades referidas, os temas de caráter nacional podem ser ou deixar de ser captados em sua verdadeira significação, ou simplesmente podem ser sentidos. Às vezes, nem sequer são sentidos.” Desde Paulo Freire até o presente a subunidade temática é a mesma, mas a postura diante dela sofre flutuações. Os oprimidos intelectualizados sentem o problema ‘mais cedo’. As elites contra-atacam. O povo passa quase inconscientemente pela época (mesmo que continuamente oprimido, mais oprimido que o oprimido intelectualizado, inclusive, naturalizando sua própria opressão). Estamos no ponto em que há discussão aberta sobre essa temática; e os contrários ao desenvolvimento da luta contra a opressão negam o problema (literalmente o campo negacionista).

a existência de uma ‘situação-limite’ de opressão em que os homens se encontram mais imersos que emersos.” Virada (emersão > imersão): O “CHEGA DE POLARIZAÇÃO” midiático como mensagem desesperada dos donos do poder tentando “puxar o freio de mão” de uma situação ou desafio já lançados no horizonte: a polarização é inevitável, o crescimento da esquerda organizada diante da opressão a desencadeia.

faltando aos homens uma compreensão crítica da totalidade em que estão, captando-a em pedaços nos quais não reconhecem a interação constituinte da mesma totalidade, não podem conhecê-la.” Discurso popular inócuo: não gosto de política; todos os políticos são corruptos; sou indiferente a quem está sazonalmente no poder, etc.

lhes seria indispensável ter antes a visão totalizada do contexto para, em seguida, separarem ou isolarem os elementos ou as parcialidades do contexto, através de cuja cisão voltariam com mais claridade à totalidade analisada.” É o sociólogo (para citar o meu exemplo) que capta a realidade presente de modo crítico. O povo é um pólo passivo no presente. Não é ‘na escola’ que a sociologia (ou as humanidades) consegue(m) ‘abrir os olhos da população’, pois a sociologia (e as disciplinas-irmãs) está(ão) inscrita(s) ela(s) mesma(s) na educação bancária que combate. O marxismo é adverso ao conteudismo didático-pedagógico do modelo atual.

…insere ou começa a inserir os homens numa forma crítica de pensarem seu mundo.” Negrito em ‘começa’!

se faz indispensável que a sua busca se realize através da abstração.” “A descodificação da situação existencial provoca esta postura normal, que implica um partir abstratamente até o concreto; que implica uma ida das partes ao todo e uma volta deste às partes, que implica um reconhecimento do sujeito no objeto (a situação existencial concreta)¹ e do objeto como situação em que está o sujeito.²”

¹ Sou um trabalhador/desempregado: faço parte de estatísticas.

² O capitalismo é criação do homem e inter-relação entre homens. Não é um sistema inerte e imutável.

cisão ou descrição da situação: “a tendência dos indivíduos é dar o passo da representação da situação (codificação) à situação concreta mesma em que e com que se encontram. § Teoricamente, é lícito esperar que os indivíduos passem a comportar-se em face de sua realidade objetiva da mesma forma, do que resulta que deixe de ser ela um beco sem saída para ser o que em verdade é: um desafio ao qual os homens têm que responder.”

percepção fatalista”, “percepção estática”, “percepção dinâmica” TEMAS GERADORES

Ainda quando um grupo de indivíduos não chegue a expressar concretamente uma temática geradora, o que pode parecer inexistência de temas sugere, pelo contrário, a existência de um tema dramático: o tema do silêncio.” A resposta da maioria é a adaptação (mercado de trabalho, família, ‘despreocupação’ com o que está ‘em tese’ fora da ‘órbita individual’, que aliás é apenas um construto da visão de mundo individual). Por isso o praticante da práxis (pensamento e ação) é chamado pejorativamente de ativista ou militante. Quando na verdade o puro pensador ou o puro agitador seriam protótipos – se é que realizáveis – indesejáveis. O ativista – o crítico da esquerda, ‘progressista’ – é aquele que age sobre o mundo em postura e com caráter transformadores.

Poderá dizer-se que o fato de serem os homens do povo, tanto quanto os investigadores, sujeitos da busca de sua temática significativa, sacrifica a objetividade da investigação. Que os achados já não serão ‘puros’ porque terão sofrido uma interferência intrusa. No caso, em última análise, daqueles que são os maiores interessados — ou devem ser — em sua própria educação.

Isto revela uma consciência ingênua da investigação temática, para a qual os temas existiriam em sua pureza objetiva e original, fora dos homens, como se fossem coisas.” Estágio atual da luta de classes, confinada aos eruditos. Isso ainda é Francis Bacon (1561-1626)!

É através dos homens que se expressa a temática significativa e, ao expressar-se, num certo momento, pode já não ser, exatamente, o que antes era, desde que haja mudado sua percepção dos dados objetivos aos quais os temas se acham referidos.” É dessa forma que o átomo de Demócrito já não é o átomo de Niels-Bohr (Nobel de Física de 1922), i.e., o homem (o físico contemporâneo) não o enxerga como a menor unidade da matéria, mas como partícula dual (matéria e luz). Nesse “simples ato” (em verdade uma revolução epistemológica) o homem acaba de transformar a natureza; embora não tenha modificado de forma alguma a realidade ipsis literis (o átomo sempre foi dual), para ele agora o átomo é dual. Longe de ser uma curiosidade de pé de página, essa descoberta ajudou a reconfigurar as forças militares e ameaçou a vida na Terra num intervalo de poucas décadas.

Assim como não é possível — o que salientamos no início deste capítulo — elaborar um programa a ser doado ao povo, também não o é elaborar roteiros de pesquisa do universo temático a partir de pontos prefixados pelos investigadores que se julgam a si mesmos os sujeitos exclusivos da investigação.” Não existe o investigador social que investiga os fatos sociais (“os fatos sociais são coisas”, disse Durkheim, ultrapassado). Existimos “nós”, os homens. “Investigadores profissionais e povo, nesta operação simpática, que é a investigação do tema gerador, são ambos sujeitos deste processo.”

O investigador da temática significativa que, em nome da objetividade científica, transforma o orgânico em inorgânico, o que está sendo no que é, o vivo no morto, teme a mudança.” A decadência do Ocidente não deve ser combatida ou refreada, mas aprofundada, diz Nietzsche. Ela é sempre a aurora de novas culturas, mais frescas e arejadas.

Pensar que não se dá fora dos homens, nem num homem só, nem no vazio, mas nos homens e entre os homens, e sempre referido à realidade.” Antropologia: retorno aos homens. Mitologia: estudo dos enredos originários. Religião enquanto saber: reanimação do transcendental perdido no Ocidente. “A investigação do pensar do povo não pode ser feita sem o povo, mas com ele, como sujeito de seu pensar. E se seu pensar é mágico ou ingênuo, será pensando o seu pensar, na ação, que ele mesmo se superará. E a superação não se faz no ato de consumir ideias, mas no de produzi-las e de transformá-las na ação e na comunicação.”

a inserção [contrário de imersão? Confesso que aqui P.F. se torna confuso…]é um estado maior que a emersão e resulta da conscientização da situação. É a própria consciência histórica.” A emersão sendo, portanto, apenas o início da compreensão crítica da história, ‘semi-consciência’ histórica…

Enquanto na prática ‘bancária’ da educação, antidialógica por essência, por isto, não-comunicativa, o educador deposita no educando o conteúdo programático da educação, que ele mesmo elabora ou elaboram para ele, na prática problematizadora, dialógica por excelência, este conteúdo, que jamais é ‘depositado’, se organiza e se constitui na visão do mundo dos educandos, em que se encontram seus temas geradores.”

A tarefa do educador dialógico é, trabalhando em equipe interdisciplinar este universo temático recolhido na investigação, [caráter coletivo totalmente ausente da escola hoje] devolvê-lo, como problema, não como dissertação, aos homens de quem recebeu.” Dissertação: algo referendado, exatamente como o Papa referenda qualquer decisão inferior de bispo.

Se, na etapa da alfabetização, a educação problematizadora e da comunicação busca e investiga a ‘palavra geradora’,¹ na pós-alfabetização, busca e investiga o tema gerador.”

¹ Referência exclusiva aos campos da lingüística e psicologia. Questão de somenos importância: métodos de alfabetização do homem ainda incapaz da codificação da linguagem escrita, levando em conta a cultura a que pertence o alfabetizado.

Que fazermos, por exemplo, se temos a responsabilidade de coordenar um plano de educação de adultos em uma área camponesa, que revele, inclusive, uma alta porcentagem de analfabetismo? O plano incluirá a alfabetização e a pós-alfabetização. Estaríamos, portanto, obrigados a realizar tanto a investigação das palavras geradoras quanto a dos temas geradores, à base de que teríamos o programa para uma e outra etapas do plano.”

MESMO CÓDIGO DE ÉTICA DA ETNOGRAFIA: “É que, neste encontro, os investigadores necessitam obter que um número significativo de pessoas aceite uma conversa informal com eles, em que lhes falarão dos objetivos de sua presença na área. Na qual dirão o porquê, o como e o para quê da investigação que pretendem realizar e que não podem fazê-lo se não se estabelece uma relação de simpatia e confiança mútuas.”

Uma série de informações sobre a vida na área, necessárias à sua compreensão, terá nestes voluntários [<tutores>, nativos] os seus recolhedores. Muito mais importante, contudo, que a coleta destes dados, é sua presença ativa na investigação.”

A maneira de conversar dos homens; a sua forma de ser. O seu comportamento no culto religioso, no trabalho. Vão registrando as expressões do povo; sua linguagem, suas palavras, sua sintaxe, que não é o mesmo que sua pronúncia defeituosa, mas a forma de construir seu pensamento.”

Esta descodificação ao vivo implica, necessariamente, que os investigadores, em sua fase, surpreendam a área em momentos distintos. É preciso que a visitem em horas de trabalho no campo; que assistam a reuniões de alguma associação popular, observando o procedimento de seus participantes, a linguagem usada, as relações entre diretoria e sócios; o papel que desempenham as mulheres, os jovens. É indispensável que a visitem em horas de lazer; que presenciem seus habitantes em atividades esportivas; que conversem com pessoas em suas casas, registrando manifestações em torno das relações marido-mulher, pais-filhos; afinal, que nenhuma atividade, nesta etapa, se perca para esta compreensão primeira da área.”

Poderíamos pensar que, nesta primeira etapa da investigação, ao se apropriarem, através de suas observações, dos núcleos centrais daquelas contradições, os investigadores já estariam capacitados para organizar o conteúdo programático da ação educativa. Realmente, se o conteúdo desta ação reflete as contradições, indiscutivelmente estará constituído da temática significativa da área.

Não tememos, inclusive, afirmar que a margem de acerto para a ação que se desenvolvesse a partir destes dados seria muito mais provável que a dos conteúdos resultantes das programações verticais.

Esta, contudo, não deve ser uma tentação pela qual os investigadores se deixem seduzir.

Na verdade, o básico, a partir da inicial percepção deste núcleo de contradições, entre as quais estará incluída a principal da sociedade como uma unidade epocal maior, é estudar em que nível de percepção delas se encontram os indivíduos da área.

No fundo, estas contradições se encontram constituindo ‘situações-limite’, envolvendo temas e apontando tarefas.

Se os indivíduos se encontram aderidos a estas ‘situações-limite’, impossibilitados de ‘separar-se’ delas, o seu tema a elas referido será necessariamente o do fatalismo e a ‘tarefa’ a ele associada é a de quase não terem tarefa.” A velha tarefa de resignação (mortos por dentro)!

Por isto é que, embora as ‘situações-limite’ sejam realidades objetivas e estejam provocando necessidades nos indivíduos, se impõe investigar, com eles, a consciência que delas tenham.” Normalmente pessoas de um vilarejo pobre de um país com áreas menos pobres sonham em ‘ir embora’ do local; para eles isso é o ‘crescer na vida’…

Uma ‘situação-limite’, como realidade concreta, pode provocar em indivíduos de áreas diferentes, e até de subáreas de uma mesma área, temas e tarefas opostos, que exigem, portanto, diversificação programática para o seu desvelamento.

Daí que a preocupação básica dos investigadores deva centrar-se no conhecimento do que Goldmann chama de ‘consciência real’ (efetiva) e ‘consciência máxima possível’.

Real consciousness is the result of the multiple obstacles and deviations that the different factors of empirical reality put into opposition and submit for realization by this potential consciousness. Daí que, ao nível da ‘consciência real’, os homens se encontrem limitados na possibilidade de perceber mais além das ‘situações-limite’,

o que chamamos de ‘inédito viável’.” O inédito viável do ocidente por inteiro é o que todo o mundo precisa desvendar junto. O inédito viável de uma pequena comunidade pode quem sabe ser elucidada pelos moradores locais com a intermediação de investigadores aptos. Acima eu havia pensado no inédito viável global, como bom filósofo da crise!

Por isto é que, para nós, o ‘inédito viável’ (que não pode ser apreendido no nível da ‘consciência real’ ou efetiva [um só indivíduo, ou um grupo de forasteiros, ou a coletividade nativa deixada ‘sem iluminação’]) se concretiza na ‘ação editanda’, cuja viabilidade antes não era percebida.” Resultado do trabalho etnográfico bem-feito.

A ‘consciência possível’ parece poder identificar-se com o que Nicolaj chama de ‘soluções praticáveis despercebidas’ (nosso ‘inédito viável’), em oposição às ‘soluções praticáveis percebidas’ e às ‘soluções efetivamente realizadas’, [plano mais baixo] que correspondem [as duas últimas nomenclaturas] à ‘consciência real’.”

Esta é a razão por que o fato dos investigadores, na primeira etapa da investigação, terem chegado à apreensão mais ou menos aproximada do conjunto de contradições, não os autoriza [ainda] a pensar na estruturação do conteúdo programático da ação educativa. § Até então, esta visão é deles ainda, e não a dos indivíduos em face de sua realidade.”

A segunda fase da investigação começa precisamente quando os investigadores, com os dados que recolheram, chegam à apreensão daquele conjunto de contradições.”

Na medida em que as codificações (pintadas ou fotografadas e, em certos casos, preferencialmente fotografadas) são o objeto que, mediatizando os sujeitos descodificadores, se dá à sua análise crítica, sua preparação deve obedecer a certos princípios que são apenas os que norteiam a confecção das puras ajudas visuais.” Se eu fosse obrigado a desenhar, sairia uma obra de arte rupestre!

Uma primeira condição a ser cumprida é que, necessariamente, devem representar situações conhecidas pelos indivíduos cuja temática se busca, o que as faz reconhecíveis por eles, possibilitando, desta forma, que nelas se reconheçam.

Não seria possível, nem no processo da investigação, nem nas primeiras fases do que a ele se segue, o da devolução da temática significativa como conteúdo programático, propor representações de realidades estranhas aos indivíduos.” Freire pede uma suspensão do juízo para que o investigador evite neste momento comparações entre sua própria realidade e a da comunidade que investiga.

NEM FALAR UM PORTUGUÊS TAXATIVO E BUROCRÁTICO DEMAIS, NEM GREGO! “Igualmente fundamental para a sua preparação é a condição de não poderem ter as codificações, [todos os produtos culturais sendo interpretados] de um lado, seu núcleo temático demasiado explícito; de outro, demasiado enigmático. No primeiro caso, correm o risco de transformar-se em codificações propagandísticas, em face das quais os indivíduos não têm outra descodificação a fazer, [Diretrizes do MEC: não! O MEC, a instância burocrática mais afastada, ‘não sabe de nada’ neste momento! Essa é a razão precípua de haver um investigador in loco fazendo o trabalho de base, i.e., construindo o conteúdo programático horizontalmente, previamente a uma suposta programática vertical/holística, digamos, de zonas rurais do país inteiro, ou de uma região inteira do país] senão a que se acha implícita nelas, de forma dirigida. [dirigir o investigado a confirmar suas próprias hipóteses, procedimento do ‘dominador’] No segundo, o risco de fazer-se um jogo de adivinhação ou ‘quebra-cabeça’.”

As codificações não são slogans, são objetos cognoscíveis” Slogans, termo publicitário, nasce da política: condensa idéias complexas em poucas palavras, sempre retóricas. Seria poluir toda a pesquisa.

as codificações, na organização de seus elementos constituintes, devem ser uma espécie de ‘leque temático’. Desta forma, na medida em que sobre elas os sujeitos descodificadores incidam sua reflexão crítica, irão ‘abrindo-se’ na direção de outros temas.” Os fascistas não gostam de leques, gostam de rolos compressores.

[Ora,] no processo da descodificação os indivíduos, exteriorizando sua temática, explicitam sua ‘consciência real’”

Na medida em que, ao fazê-lo, vão percebendo como atuavam ao viverem a situação analisada, chegam ao que chamamos antes de percepção da percepção anterior. § Ao terem a percepção de como antes percebiam, percebem diferentemente a realidade, e, ampliando o horizonte do perceber, mais facilmente vão surpreendendo, na sua ‘visão de fundo’,¹ as relações dialéticas entre uma dimensão e outra da realidade.”

¹ Visão de fundo, termo já usado anteriormente mas não citado nestes “melhores momentos” do livro, seria uma espécie de leitmotiv do indivíduo que conecta sua consciência real à capacidade de, via práxis, atingir uma consciência do inédito viável. A ação editanda de Freire nada mais é que esta práxis, no âmbito da pedagogia de campo (da pedagogia etnográfica, não conotando ‘campo’ vs. cidade, para esclarecer).

A nova percepção e o novo conhecimento, cuja formação já começa nesta etapa da investigação, se prolongam, sistematicamente, na implantação do plano educativo, transformando o ‘inédito viável’ na ‘ação editanda’, com a superação da ‘consciência real’ pela ‘consciência máxima possível’.” Consciência máxima possível não é uma expressão de Freire, mas podemos igualá-la, pelo menos num momento inicial ao inédito viável. Não gosto do sufixo –máxima possível porque não é possível (com o perdão do trocadilho!) determinar o impossível, a menos que sejamos oniscientes, ainda mais durante o desenrolar do processo.

Neste sentido, um jovem chileno, Gabriel Bode, que há mais de 2 anos trabalha com o método na etapa de pós-alfabetização, trouxe uma contribuição da mais alta importância. § Na sua experiência, observou que os camponeses somente se interessavam pela discussão quando a codificação dizia respeito, diretamente, a aspectos concretos de suas necessidades sentidas. Qualquer desvio na codificação, como qualquer tentativa do educador de orientar o diálogo, na descodificação, para outros rumos que não fossem os de suas necessidades sentidas, provocavam o seu silêncio e o seu indiferentismo.” O mais apressado dos filisteus (ou o europeu médio do séc. XVIII) diria: camponeses são animais incapazes do pensamento.

Por outro lado, observava que, embora a codificação se centrasse nas necessidades sentidas, os camponeses não conseguiam, no processo de sua análise, fixar-se, ordenadamente, na discussão, ‘perdendo-se’, não raras vezes, sem alcançar a síntese.” Quão genial não foi Dostoievsky em captar o espírito camponês russo em pleno séc. XIX!

Faltava-lhes, diremos nós, a percepção do ‘inédito viável’ mais além das ‘situações-limite’, geradoras de suas necessidades.” Mas isso é o óbvio: essa é a exceção da exceção, o nível mais alto da decodificação. O sujeito plenamente liberto da alienação.

Desta forma, [Gabriel Bode] resolveu experimentar a projeção simultânea de situações, e a maneira como desenvolveu seu experimento é que constitui a contribuição indiscutivelmente importante que trouxe.”

experimento bodiano (não confundir com bodiniano!):

1. codificação a mais simples (a 1ª realizada) da situação existencial do nativo.

2. após abrir o leque (com mais codificações), ele obtém um arcabouço que chama de codificações auxiliares. núcleo+periferia do “leque”

3. é pela ligação das codificações auxiliares que os sujeitos (os nativos) não perdem de vista a codificação nuclear ou simples, e continuam engajados no diálogo. atingem uma melhor percepção de sua situação existencial.

4. momento da síntese (espécie de aprimoramento do ‘leque’), feito pelo pesquisador com os nativos.

No fundo, o grande achado de Gabriel Bode está em que ele conseguiu propor à cognoscitividade dos indivíduos, através da dialeticidade entre a codificação ‘essencial’ e as ‘auxiliares’, o sentido da totalidade. Os indivíduos imersos na realidade, com a pura sensibilidade de suas necessidades, emergem dela e, assim, ganham a razão das necessidades.” Primeiro nível de abstração obtido com sucesso. Ainda é uma consciência real (nível mais baixo), mas mais fortalecida.

Preparadas as codificações, estudados pela equipe interdisciplinar todos os possíveis ângulos temáticos nelas contidos, iniciam os investigadores a terceira fase da investigação. Nesta, voltam à área para inaugurar os diálogos descodificadores, nos ‘círculos de investigação temática’.”

vão sendo gravadas as discussões que serão, no que se segue, analisadas pela equipe interdisciplinar.” Primeiro as fotos, agora os registros de áudio.

presença crítica de representantes do povo desde seu começo até sua fase final, a da análise da temática encontrada, que se prolonga na organização do conteúdo programático da ação educativa, como ação cultural libertadora.

A estas reuniões de descodificação nos ‘círculos de investigação temática’, além do investigador como coordenador auxiliar da descodificação, assistirão mais 2 especialistas — um psicólogo e um sociólogo — cuja tarefa é registrar as reações mais significativas ou aparentemente pouco significativas dos sujeitos descodificadores.”

os participantes do ‘círculo de investigação temática’ vão extrojetando, pela força catártica da metodologia, uma série de sentimentos, de opiniões, de si, do mundo e dos outros, que possivelmente não extrojetariam em circunstâncias diferentes.”

DISCURSO-FETICHE: “Numa das investigações realizadas em Santiago (esta infelizmente não concluída), ao discutir um grupo de indivíduos residentes num ‘cortiço’ (conventillo) uma cena em que apareciam um homem embriagado, que caminhava pela rua, e, em uma esquina, 3 jovens que conversavam, os participantes do círculo de investigação afirmavam que ‘aí apenas é produtivo e útil à nação o borracho que vem voltando para casa, depois do trabalho, em que ganha pouco, preocupado com a família, a cujas necessidades não pode atender. É o único trabalhador. É um trabalhador decente como nós, que também somos borrachos’.”

O interesse do investigador, o psiquiatra Patrício Lopes, a cujo trabalho fizemos referência no nosso ensaio anterior, era estudar aspectos do alcoolismo. Provavelmente, porém, não haveria conseguido estas respostas se se tivesse dirigido àqueles indivíduos com um roteiro de pesquisa elaborado por ele mesmo. Talvez, ao serem perguntados diretamente, negassem, até mesmo que tomavam, vez ou outra, o seu trago. Frente, porém, à codificação de uma situação existencial, reconhecível por eles e em que se reconheciam, em relação dialógica entre si e com o investigador, disseram o que realmente sentiam.

Há dois aspectos importantes nas declarações destes homens. De um lado, a relação expressa entre ganhar pouco, sentirem-se explorados, com um ‘salário que nunca alcança’, e se embriagarem. Embriagarem-se como uma espécie de fuga à realidade, como tentativa de superação da frustração do seu não-atuar. Uma solução, no fundo, autodestrutiva, necrófila. De outro, a necessidade de valorizar quem bebe. Era o ‘único útil à nação, porque trabalhava, enquanto os outros o que faziam era falar mal da vida alheia’.” Estima de alcoviteiro.

Imaginemos, agora, o insucesso de um educador do tipo que Niebuhr chama de ‘moralista’, que fosse fazer prédicas a esses homens contra o alcoolismo, [padrecos] apresentando-lhes como exemplo de virtude o que, para eles, não é manifestação de virtude.” J., a abstêmia religiosa até o fanatismo, seria massacrada nesta comunidade. E quem há de dizer quem no caso é mais cristão? Um dos cristãos? Dificilmente. É o mesmo que auto-declaração: eu posso me autodeclarar branco, pardo, amarelo – não é exatamente um indício de verdade!

Em outra experiência, de que participamos, esta, com camponeses, observamos que, durante toda a discussão de uma situação de trabalho no campo, a tônica do debate era sempre a reivindicação salarial e a necessidade de se unirem, de criarem seu sindicato para esta reivindicação, não para outra. Discutiram 3 situações neste encontro e a tônica foi sempre a mesma — reivindicação salarial e sindicato para atender a esta reivindicação. Imaginemos, agora, um educador que organizasse o seu programa ‘educativo’ [vertical, imposto a priori] para estes homens e, em lugar da discussão desta temática, lhes propusesse a leitura de textos que, certamente, chamaria de ‘sadios’, e nos quais se fala, angelicalmente, de que ‘a asa é da ave’.” Eu mesmo não entendi patavinas da referência!

E isto é o que se faz, em termos preponderantes, na ação educativa como na política, porque não se leva em conta que a dialogicidade da educação começa na investigação temática.” Textos de apoio que nada apoiam. Muletas fendidas.

A sua última etapa [quarta] se inicia quando os investigadores, terminadas as descodificações nos círculos, dão começo ao estudo sistemático e interdisciplinar de seus achados.”

Estes temas devem ser classificados num quadro geral de ciências, sem que isto signifique, contudo, que sejam vistos, na futura elaboração do programa, como fazendo parte de departamentos estanques.” Ou não chamariam um psicólogo e um sociólogo para a equipe.

O tema do desenvolvimento, por exemplo, ainda que situado no domínio da economia, não lhe é exclusivo.” Isso é o que nenhum doutor economista de Harvard está maduro para aceitar. Ele precisa ser submetido urgentemente à “educação problemática (crítica) pós-alfabetização” delineada por Paulo Freire.

os temas que foram captados dentro de uma totalidade jamais serão tratados esquematicamente. Seria uma lástima se, depois de investigados na riqueza de sua interpenetração com outros aspectos da realidade, ao serem ‘tratados’, [autocensurados] perdessem esta riqueza, esvaziando-se de sua força, na estreiteza dos especialismos.”

Feita a delimitação temática, caberá a cada especialista, dentro de seu campo, apresentar à equipe interdisciplinar o projeto de ‘redução’ de seu tema. No processo de ‘redução’ deste, o especialista busca os seus núcleos fundamentais que, constituindo-se em unidades de aprendizagem e estabelecendo uma sequência entre si, dão a visão geral do tema ‘reduzido’.”

Neste esforço de ‘redução’ da temática significativa, a equipe reconhecerá a necessidade de colocar alguns temas fundamentais que, não obstante, não foram sugeridos pelo povo, quando da investigação. (…) Se a programação educativa é dialógica, isto significa o direito que também têm os educadores-educandos de participar dela, incluindo temas não-sugeridos. A estes, por sua função, chamamos ‘temas dobradiça’.” Não precisa chamar de nada. Essas nomenclaturas excessivas e esquemáticas só atrapalham…

O conceito antropológico de cultura é um destes ‘temas dobradiça’, que prendem a concepção geral do mundo que o povo esteja tendo ao resto do programa. Esclarece, através de sua compreensão, o papel dos homens no mundo e com o mundo, como seres da transformação e não da adaptação.” A argamassa da ‘porra-toda’.

a escolha do canal visual, pictórico ou gráfico, depende não só da matéria a codificar, mas também dos indivíduos a quem se dirige. Se têm ou não experiência de leitura.”

Figuremos, entre outros, o tema do desenvolvimento. A equipe procuraria dois ou mais especialistas (economistas),¹ inclusive de escolas diferentes, e lhes falaria de seu trabalho, convidando-os a dar uma contribuição que seria a entrevista em linguagem acessível sobre tais pontos.”

¹ Um neoliberal e um não-neurodivergente, no caso. O primeiro dificilmente conseguiria traduzir suas abobrinhas em que nem ele mesmo acredita em ‘linguagem acessível’.

Se é um professor de universidade, ao declinar-se sua condição de professor universitário já se poderia discutir com o povo o que lhe parecem as universidades de seu país. Como as vê. O que delas espera. O grupo estaria sabendo que, após ouvir a entrevista, seria discutido o seu conteúdo, o qual passaria a funcionar como uma codificação auditiva. [não-autoritária sobre o contéudo programático, nem definitiva]

Do debate realizado, faria posteriormente a equipe um relatório ao especialista em torno de como o povo reagiu à sua palavra.” Prevejo os egos de vidro se estilhaçando… “Desta maneira, se estariam vinculando intelectuais, muitas vezes de boa vontade, mas, não-raro, alienados da realidade popular, a esta realidade. E se estaria também proporcionando ao povo conhecer e criticar o pensamento do intelectual.” O povo emitirá sempre comentários mais lúcidos. Será muito mais fácil a desalienação do povo do que a do economista de cátedra, cuja vida não mudará mesmo que participe voluntariamente (o que é utópico) de cem dessas experiências!

Como nas entrevistas gravadas, aqui também, antes de iniciar a leitura de artigo ou do capítulo do livro, se falaria de seu autor. Em seguida, se realizaria o debate em torno do conteúdo da leitura.”

Na linha do emprego destes recursos, parece-nos indispensável a análise do conteúdo dos editoriais da imprensa, a propósito de um mesmo acontecimento. Por que razão os jornais se manifestam de forma diferente sobre um mesmo fato?” Mentira! No Brasil, todos os jornais se pronunciam em uníssono – e estão sempre errados!

PERIGOSÍSSIMO PARA O SISTEMA GLOBO! “Que o povo então desenvolva o seu espírito crítico para que, ao ler jornais ou ao ouvir o noticiário das emissoras de rádio, [creio que Freire escreveu antes da popularização da televisão nos lares] o faça não como mero paciente, como objeto dos ‘comunicados’ que lhes prescrevem, mas como uma consciência que precisa libertar-se.” O paradigma dos ‘comunicados’ permanece intocado nos podcasts de internet, infelizmente.

O primeiro trabalho dos educadores de base será a apresentação do programa geral da campanha a iniciar-se. Programa em que o povo se encontrará, de que não se sentirá estranho, pois que dele saiu.”

Como fazer, porém, no caso em que não se possa dispor dos recursos para esta prévia investigação temática, nos termos analisados?”

TUDO COMEÇA E TERMINA EM ANTROPOLOGIA… “Sejam homens camponeses ou urbanos, em programa de alfabetização ou de pós-alfabetização, o começo de suas discussões em busca de mais conhecer, no sentido instrumental do termo, é o debate deste conceito.”

Com a experiência que hoje temos, podemos afirmar que, bem-discutido o conceito de cultura, em todas ou em grande parte de suas dimensões, nos pode proporcionar vários aspectos de um programa educativo. Mas, além da captação, que diríamos quase indireta, de uma temática, na hipótese agora referida, podem os educadores, depois de alguns dias de relações horizontais com os participantes do ‘círculo de cultura’, perguntar-lhes diretamente:

Que outros temas ou assuntos poderíamos discutir além deste?

(…)

Admitamos que um dos membros do grupo diz: ‘Gostaria de discutir sobre o nacionalismo.’Assunção muito otimista! Esse termo, além de problemático (no sentido não-freireano!), dificilmente é evocado por pessoas ainda não-críticas, imersas na ‘realidade’ cotidiana.

(cont.)

“‘Muito bem (diria o educador, após registrar a sugestão, e acrescentaria): Que significa nacionalismo? Por que pode interessar-nos a discussão sobre o nacionalismo?’

É provável que, com a problematização da sugestão ao grupo, novos temas surjam. Assim, na medida em que todos vão se manifestando, o educador vai problematizando, uma a uma, as sugestões que nascem do grupo.”

Se, por exemplo, numa área em que funcionam 30 ‘círculos de cultura’, na mesma noite, todos os ‘coordenadores’ (educadores) procedem assim, terá a equipe central [um círculo de cultura ‘coordenador-geral’?] um rico material temático a estudar, dentro dos princípios descritos na primeira hipótese de investigação da temática significativa.” Não entendi a envergadura desses círculos de cultura. Estariam todos instalados no mesmo município? Ou um por município ou área? Pergunta quase retórica, já que Freire cita “numa área em que funcionam 30…” e depois arremata com “na mesma noite”. Mas é irreal imaginar sequer que tenhamos profissionais competentes em número para tal tarefa – por grande que seja o contingente de educadores de elite brasileiros. Território imenso – quase russo! E os ‘melhores’ estão provavelmente em outros vínculos empregatícios mais atrativos (o poder do Capital!), infelizmente…

O importante (…) é que (…) os homens se sintam sujeitos de seu pensar, discutindo o seu pensar, sua própria visão do mundo, manifestada implícita ou explicitamente, nas suas sugestões e nas de seus companheiros.”

Ao contrário do Ensaio sobre a dádiva, aqui não é bom doar (enquanto educador): quem doa são os nativos, o professor é quem recebe o conteúdo programático (se seguir todos os passos acima).

Notas do capítulo (muitas referências bibliográficas)

(*) Sobre o “silêncio” como fracasso da educação crítica: “Não nos referimos, obviamente, ao silêncio das meditações profundas em que os homens, numa forma só aparente de sair do mundo, dele ‘afastando-se’ para ‘admirá-lo’ em sua globalidade, com ele, por isto, continuam. [‘a vida é bela’, mas só à distância, em muitos casos!] Daí que estas formas de recolhimento só sejam verdadeiras quando os homens nela se encontrem ‘molhados’ de realidade e não quando, significando um desprezo ao mundo, sejam maneiras de fugir dele, numa espécie de ‘esquizofrenia histórica’.” O lado anti-hindu de P.F.! Nota subscrita, porém, por Zaratustra.

(*) A AUTÊNTICA REVOLUÇÃO É UM PROJETO AMOROSO: “Cada vez nos convencemos mais da necessidade de que os verdadeiros revolucionários reconheçam na revolução, porque um ato criador e libertador, um ato de amor. Para nós, a revolução, que não se faz sem teoria da revolução, portanto, sem ciência, não tem nesta uma inconciliação com o amor. Pelo contrário, a revolução, que é feita pelos homens, o é em nome de sua humanização. Que leva os revolucionários a aderirem aos oprimidos, senão a condição desumanizada em que se acham estes?

Não é devido à deterioração a que se submete a palavra amor no mundo capitalista que a revolução vá deixar de ser amorosa, nem os revolucionários fazer silêncio de seu caráter biófilo. Guevara, ainda que tivesse salientado o ‘risco de parecer ridículo’, não temeu afirmá-lo. Déjeme decirle (declarou dirigindo-se a Carlos Quijano) a riesgo de parecer ridículo que el verdadero revolucionario es animado por fuertes sentimientos de amor. Es imposible pensar un revolucionario autentico, sin esta cualidad. Ernesto Guevara, Obra revolucionaria. México: Ediciones Era S.A., 1967, pp. 637-38.

(*) Pierre Furter, Educação e vida. Petrópolis: Vozes, 1966.

(*) « Em uma longa conversação com Malraux, declarou Mao: Vous savez que je proclame depuis longtemps: nous devons enseigner aux masses avec précision ce que nous avons reçu d’elles avec confusion. André Malraux, Anti-memoires. Paris: Gallimard, 1967, p. 531. Nesta afirmação de Mao está toda uma teoria dialógica de constituição do conteúdo programático da educação, que não pode ser elaborado a partir das finalidades do educador, do que lhe pareça ser o melhor para seus educandos.” E veja onde está a China hoje! E onde está o Brasil!

(*) “Pour établir une liaison avec les masses, nous devons conformer à leurs désirs. [Até mesmo quando Mao mais errou – na revolução cultural – a motivação de suas ações foi a mais nobre e popular possível] Dans tout travail pour les masses, nous devons partir de leurs besoins, et non de nos propres désirs, si louables soient-ils. Il arrive souvent que les masses aient objetivement besoin de telles ou telles transformations, mais que subjetivement, elles ne soient conscients de ce besoin, qu’elles n’aient ni la volonté ni le désir de les réaliser; dans ce cas, nous devons attendre avec patience; [e quem poderá acusar Mao de « mencheviquismo » ?] c’est seulement lorsque, à la suite de notre travail, les masses seront, dans leurs majorité, conscientes de la nécessité de ces transformations, lorsqu’elles auront la volonté et le désir de les faire aboutir, qu’on pourra les réaliser; sinon, l’on risque de se couper des masses. […] Deux principes doivent nous guider: premièrement, les besoins réels des masses et non les besoins nés de notre imagination; deuxièment, le désir librement exprimé par les masses, les resolutions qu’elles ont prises elles mêmes et non celles que nous prenons à leur place. Mao Tsé-Tung, ‘Le Front uni dans le travail culturel’, in Oeuvres choisies de Mao Tse-Toung. Pequim: Ed. du Peuple, 1966.Hmm, Mao me cai muito bem em francês. Depois desse par de declarações, estou disposto a adquirir sua obra nessa tradução!

(*) “é mais contraditório que homens verdadeiramente humanistas usem a prática ‘bancária’ da educação que homens de direita se empenhem num esforço de educação problematizadora. Na verdade é uma contradição meramente teórica. Estes são sempre mais coerentes — jamais aceitam uma pedagogia da problematização.” Nosso maior desafio é que a direita é sempre prejudicial. A esquerda é ora prejudicial, ora benéfica à própria esquerda. Somos uma minoria absoluta.

(*) “O prof. Álvaro Vieira Pinto analisa, com bastante lucidez, o problema das ‘situações-limite’, cujo conceito aproveita, esvaziando-o, porém, da dimensão pessimista que se encontra originariamente em Jaspers.” Normal!

(*) Karel Kosik, Dialética do concreto, 3ed., RJ: Paz e Terra, 1985.

(*) Hans Freyer, Teoría de la época actual, México: Fondo de Cultura Econ., 1958.

(*) O CAMPONÊS É NOSSO AMIGO METAFÍSICO, A CLASSE MÉDIA É O MAIOR DOS PROBLEMAS: “Esta forma de proceder se observa, não raramente, entre homens de classe média, ainda que diferentemente de como se manifesta entre camponeses. Seu medo da liberdade os leva a assumir mecanismos de defesa e, através de [ir]racionalizações, escondem o fundamental, enfatizam o acidental e negam a realidade concreta. Em face de um problema cuja análise remete à visualização da ‘situação-limite’, cuja crítica lhes é incômoda, [a ascensão dos pobres, em resumo] sua tendência é ficar na periferia dos problemas, rechaçando toda tentativa de adentramento no núcleo mesmo da questão. Chegam, inclusive, a irritar-se quando se lhes chama a atenção para algo fundamental que explica o acidental ou o secundário, [ex: por que as cidades estão apinhadas de mendicantes] aos quais estão dando significação primordial.”

(*) Lucien Goldmann, The Human Sciences and Philosophy. Londres: The Chancer Press, 1969.

(*) André Nicolaj, Comportement économique et structures sociales. Paris: PUF, 1960.

(*) “Em cada ‘círculo de investigação’ deve haver um máximo de 20 pessoas, existindo tantos círculos quantos a soma de seus participantes atinja a da população da área ou da subárea em estudo.”

(*) EXPLICAÇÃO DA REDUÇÃO: “Na redução temática, que é a operação de ‘cisão’ dos temas enquanto totalidades, se buscam seus núcleos fundamentais, que são as suas parcialidades. Desta forma, ‘reduzir’ um tema é cindi-lo em suas partes para, voltando-se a ele como totalidade, melhor conhecê-lo.”

CAPÍTULO 4. A TEORIA DA AÇÃO ANTIDIALÓGICA

Não é possível à liderança tomar os oprimidos como meros fazedores ou executores de suas determinações; como meros ativistas a quem negue a reflexão sobre o seu próprio fazer. Os oprimidos, tendo a ilusão de que atuam, na atuação da liderança, continuam manipulados exatamente por quem, por sua própria natureza, não pode fazê-lo. § Por isto, na medida em que a liderança nega a práxis verdadeira aos oprimidos, se esvazia, consequentemente, na sua.” Por uma <semi-ditadura do proletariado> ou uma <ditadura do semi-proletariado>?

Instala, com este proceder, uma contradição entre seu modo de atuar e os objetivos que pretende, ao não entender que, sem o diálogo com os oprimidos, não é possível práxis autêntica, nem para estes nem para ela.”

Na práxis revolucionária há uma unidade, em que a liderança — sem que isto signifique diminuição de sua responsabilidade coordenadora e, em certos momentos, diretora — não pode ter nas massas oprimidas o objeto de sua posse.”

admirar (quem admira termina por problematizar e criar) X adaptar-se

clima sectário”: “Do mesmo modo, uma liderança revolucionária, que não seja dialógica com as massas, ou mantém a ‘sombra’ do dominador ‘dentro’ de si e não é revolucionária, ou está redondamente equivocada e, presa de uma sectarização indiscutivelmente mórbida, também não é revolucionária.” Sectarização: corrosão do testemunho.

Se são levadas ao processo como seres ambíguos, metade elas mesmas, metade o opressor ‘hospedado’ nelas, e se chegam ao poder vivendo esta ambiguidade que a situação de opressão lhes impõe, terão, a nosso ver, simplesmente, a impressão de que chegaram ao poder.”

Estamos convencidos de que o diálogo com as massas populares é uma exigência radical de toda revolução autêntica. Ela é revolução por isto. Dos golpes, seria uma ingenuidade esperar que estabelecessem diálogo com as massas oprimidas. Deles, o que se pode esperar é o engodo para legitimar-se ou a força que reprime.”

Se, na educação como situação gnosiológica, o ato cognoscente do sujeito educador (também educando) sobre o objeto cognoscível não morre, ou nele se esgota, porque, dialogicamente, se estende a outros sujeitos cognoscentes, de tal maneira que o objeto cognoscível se faz mediador da cognoscitividade dos dois, na teoria da ação revolucionária se dá o mesmo.”

Talvez se pense que, ao fazermos a defesa deste encontro dos homens no mundo para transformá-lo, que é o diálogo, estejamos caindo numa ingênua atitude, num idealismo subjetivista. § Não há nada, contudo, de mais concreto e real do que os homens no mundo e com o mundo. Os homens com os homens, enquanto classes que oprimem e classes oprimidas.”

Não há realidade histórica — mais outra obviedade — que não seja humana. Não há história sem homens, como não há uma história para os homens, mas uma história de homens que, feita por eles, também os faz, como disse Marx.”

Falsamente realistas seremos se acreditarmos que o ativismo, que não é ação verdadeira, é o caminho para a revolução.”

Por que não fenecem as elites dominadoras ao não pensarem com as massas? Exatamente porque estas são o seu contrário antagônico, a sua ‘razão’, na afirmação de Hegel já citada. Pensar com elas seria a superação de sua contradição. Pensar com elas significaria já não dominar.”

AUTOCONFISSÃO BURGUESA: “Por especial que pudesse ser em teoria o projeto de dar educação às classes trabalhadoras dos pobres, seria prejudicial para sua moral e sua felicidade; ensinaria a desprezar sua missão na vida, em lugar de fazer deles bons servos para a agricultura e outros empregos; em lugar de ensinar-lhes subordinação os faria rebeldes e refratários, como se pôs em evidência nos condados manufatureiros, habilitá-los-ia a ler folhetos sediciosos, livros perversos e publicações contra a cristandade; torná-los-ia insolentes para com seus superiores e, em poucos anos, se faria necessário à legislatura dirigir contra eles o braço forte do poder.” Mr. Giddy apud Niebuhr.

No fundo, o que o tal Mr. Giddy, citado por Niebuhr, queria, tanto quanto os de hoje, que não falam tão cínica e abertamente contra a educação popular, é que as massas não pensassem. Os Mr. Giddy de todas as épocas, enquanto classe opressora, ao não poderem pensar com as massas oprimidas, não podem deixar que elas pensem.”

ESTAMOS NUM HIATO ‘INTERESSANTE’ (EPISTEMOLOGICAMENTE FALANDO), AQUELE EM QUE OS OPRESSORES AINDA NÃO SABEM CAIR E OS REVOLUCIONÁRIOS NÃO SABEM SUBIR: “Não é o mesmo o que ocorre com a liderança revolucionária. Esta, ao não pensar com as massas, fenece. As massas são a sua matriz constituinte, não a incidência passiva de seu pensar.”

Enquanto o outro é um pensar de senhor, este é um pensar de companheiro. E só assim pode ser.” “Esta liderança, que emerge, ou se identifica com as massas populares, como oprimida também, ou não é revolucionária. § Assim é que, não pensar com elas para, imitando os dominadores, pensar simplesmente em torno delas, não se dando a seu pensar, é uma forma de desaparecer como liderança revolucionária.”

Enquanto, no processo opressor, as elites vivem da ‘morte em vida’ dos oprimidos e só na relação vertical entre elas e eles se autenticam, no processo revolucionário só há um caminho para a autenticidade da liderança que emerge: ‘morrer’ para reviver através dos oprimidos e com eles.

Na verdade, enquanto no primeiro é lícito dizer que alguém oprime alguém, no segundo, já não se pode afirmar que alguém liberta alguém, ou que alguém se liberta sozinho, mas os homens se libertam em comunhão.”

comunhão-com X esmagamento-dos

E o mundo não é um laboratório de anatomia nem os homens são cadáveres que devam ser estudados passivamente.” Infelizmente minha rotina é o sentir-me rato de laboratório.

O PROBLEMA DA ELITE <ANTI-SÓCRÁTICA>: “…deixar-se cair num dos mitos da ideologia opressora, o da absolutização da ignorância, que implica a existência de alguém que a decreta a alguém.”

MASTURBADORES HIERÁRQUICOS: “Quanto mais diz a palavra sem a palavra daqueles que estão proibidos de dizê-la, tanto mais exercita o poder e o gosto de mandar, de dirigir, de comandar. Já não pode viver se não tem alguém a quem dirija sua palavra de ordem.”

A liderança revolucionária (…) [n]ão tem sequer o direito de duvidar, por um momento, de que isto é mito. Não pode admitir, como liderança, que só ela sabe e que só ela pode saber — o que seria descrer das massas populares. Ainda quando seja legítimo reconhecer-se em um nível de saber revolucionário, em função de sua mesma consciência revolucionária, diferente do nível de conhecimento ingênuo das massas, não pode sobrepor-se a este, com o seu saber.”

Há os que pensam, às vezes, com boa intenção, mas equivocamente, ‘que sendo demorado o processo dialógico — o que não é verdade — se deve fazer a revolução sem comunicação, através dos comunicados’ e, depois de feita, então, se desenvolverá um amplo esforço educativo. ‘Mesmo porque’, continuam, ‘não é possível fazer educação antes da chegada ao poder. Educação libertadora’.”

Ao admitirem que não é possível uma forma de comportamento educativo-crítica antes da chegada ao poder por parte da liderança, negam o caráter pedagógico da revolução, como revolução cultural.” O problema da “revolução cultural” na China.

a chegada ao poder é apenas um momento, por mais decisivo que seja.”

Por isto é que, numa visão dinâmica e não estática da revolução, ela não tem um antes e um depois absolutos, de que a chegada ao poder seria o ponto de divisão.”

a contrarrevolução também é dos revolucionários que se tornam reacionários.”

MAO, On Contradictions’, in: Four Essays on Philosophy, 1968.

Gajo Petrovic, Marx in the Mid-Twentieth Century, 1967.

E, se não é possível o diálogo com as massas populares antes da chegada ao poder, porque falta a elas experiência do diálogo, também não lhes é possível chegar ao poder, porque lhes falta igualmente experiência dele. Precisamente porque defendemos uma dinâmica permanente no processo revolucionário, entendemos que é nesta dinâmica, na práxis das massas com a liderança revolucionária, que elas e seus líderes mais representativos aprenderão tanto o diálogo quanto o poder. Isto nos parece tão óbvio quanto dizer que um homem não aprende a nadar numa biblioteca, mas na água.

O diálogo com as massas não é concessão, nem presente, nem muito menos uma tática a ser usada, como a sloganização o é, para dominar. O diálogo, como encontro dos homens para a ‘pronúncia’ do mundo, é uma condição fundamental para a sua real humanização.”

Destas considerações gerais, partamos, agora, para uma análise mais detida a propósito das teorias da ação antidialógica e dialógica.”

O primeiro caráter que nos parece poder ser surpreendido na ação antidialógica é a necessidade da conquista.” Gradação do paternalismo à tirania.

NAPOLEÃO NÃO PODERIA TER REVOLUCIONADO A EUROPA, COMO CÉSAR NÃO O FEZ COM ROMA: “O sujeito da conquista determina suas finalidades ao objeto conquistado, que passa, por isto mesmo, a ser algo possuído pelo conquistador. Este, por sua vez, imprime sua forma ao conquistado que, introjetando-o, se faz um ser ambíguo.”

O desejo de conquista, talvez mais que o desejo, a necessidade da conquista, acompanha a ação antidialógica em todos os seus momentos.”

os opressores se esforçam por matar nos homens a sua condição de ‘ad-miradores’ do mundo.¹ Como não podem consegui-lo, em termos totais, é preciso, então, mitificar o mundo.”

¹ Ir ao encontro do mundo, até o.

MUNDO-VERDADE DO FALSO MOEDEIRO: “Daí que, na ação da conquista, não seja possível apresentar o mundo como problema, mas, pelo contrário, como algo dado, como algo estático, a que os homens se devem ajustar.”

A falsa ‘ad-miração’ não pode conduzir à verdadeira práxis”

O mito, por exemplo, de que a ordem opressora é uma ordem de liberdade.”

O mito de que esta <ordem> respeita os direitos da pessoa humana e que, portanto, é digna de todo apreço.”

o mito de que o homem que vende, pelas ruas, gritando: ‘doce de banana e goiaba’ é um empresário tal qual o dono de uma grande fábrica.”

O mito do direito de todos à educação, quando o número de brasileiros que chegam às escolas primárias do país e o dos que nelas conseguem permanecer é chocantemente irrisório.”

O mito da igualdade de classe, quando o <sabe com quem está falando?> é ainda uma pergunta dos nossos dias.”

O mito do heroísmo das classes opressoras, como mantenedoras da ordem que encarna a ‘civilização ocidental e cristã’, que elas defendem da ‘barbárie materialista’.”

O mito da propriedade privada, como fundamento do desenvolvimento da pessoa humana, desde, porém, que pessoas humanas sejam apenas os opressores.”

Os conteúdos e os métodos da conquista variam historicamente, o que não varia, enquanto houver elite dominadora, é esta ânsia necrófila de oprimir.”

Na medida em que as minorias, submetendo as maiorias a seu domínio, as oprimem, dividi-las e mantê-las divididas são condição indispensável à continuidade de seu poder.” “Conceitos, como os de união, de organização, de luta, são timbrados, sem demora, como perigosos. E realmente o são – mas para os opressores.”

Estas formas focalistas de ação, intensificando o modo focalista de existência das massas oprimidas, sobretudo rurais, dificultam sua percepção crítica da realidade e as mantêm ilhadas da problemática dos homens oprimidos de outras áreas em relação dialética com a sua.” Por uma crítica à pedagogia estrita do campo. Insulamento das culturas indígenas a somente ‘eles mesmos’, etc.

AS <ESCOLAS DE LÍDERES>: “No momento em que, depois de retirados da comunidade, a ela voltam, com um instrumental que antes não tinham, ou usam este para melhor conduzir as consciências dominadas e imersas, ou se tornam estranhos à comunidade, ameaçando, assim, sua liderança.”

A harmonia viável e constatada só pode ser a dos opressores entre si. Estes, mesmo divergentes e, até em certas ocasiões, em luta por interesses de grupos, se unificam, imediatamente, ante uma ameaça à classe.”

Sua interferência nos sindicatos, favorecendo certos ‘representantes’ da classe dominada que, no fundo, são seus representantes, e não de seus companheiros; a ‘promoção’ de indivíduos que, revelando certo poder de liderança, podiam significar ameaça e que, ‘promovidos’, se tornam ‘amaciados’; a distribuição de benesses para uns e de dureza para outros, tudo são formas de dividir para manter a ‘ordem’ que

lhes interessa.” “A perda do emprego e o seu nome numa ‘lista negra’, que significa portas que se fecham a eles para novos empregos, são o mínimo que lhes pode suceder.”

Desta maneira, para dividir, os necrófilos se nomeiam a si mesmos biófilos e aos biófilos, de necrófilos. A história, contudo, se encarrega sempre de refazer estas ‘nomeações’. § Hoje, apesar de a alienação brasileira continuar chamando o Tiradentes de inconfidente e ao movimento libertador que encarnou, de Inconfidência, o herói nacional não é o que o chamou de bandido e o mandou enforcar e esquartejar, e espalhar pedaços de seu corpo sangrando pelas vilas assustadas, como exemplo. O herói é ele. A história rasgou o ‘título’ que lhe deram e reconheceu o seu gesto.”

E os pactos somente se dão quando estas [massas oprimidas], mesmo ingênuas, emergem no processo histórico e, com sua emersão, ameaçam as elites dominantes.”

Toda política de esquerda se apoia nas massas populares e depende de sua consciência. Se vier a confundi-la, perderá as raízes, pairará no ar à espera da queda inevitável, ainda quando possa ter, como no caso brasileiro, a ilusão de fazer a revolução pelo simples giro à volta do poder” Weffort, in: Política e revolução social no Brasil, 1965.

Daí que o populismo se constitua, como estilo de ação política, exatamente quando se instala o processo de emersão das massas em que elas passam a reivindicar sua participação, mesmo que ingenuamente.”

O PERIGO PARA O STATUS QUO CHAMADO LULA: “Somente quando o líder populista supera o seu caráter ambíguo e a natureza dual de sua ação e opta decididamente pelas massas, deixando assim de ser populista, renuncia à manipulação e se entrega ao trabalho revolucionário de organização. Neste momento, em lugar de mediador entre massas e elites, é contradição destas, o que leva as elites a arregimentar-se para freá-lo tão rapidamente quanto possam.”

Venho dizer que, neste momento, o governo ainda está desarmado de leis e de elementos concretos de ação imediata para a defesa da economia do povo. É preciso, pois, que o povo se organize, não só para defender seus próprios interesses, mas também para dar ao governo o ponto de apoio indispensável à realização dos seus propósitos. … Preciso de vossa união, preciso de que vos organizeis solidariamente em sindicatos; preciso que formeis um bloco forte e coeso ao lado do governo para que este possa dispor de toda a força de que necessita para resolver os vossos próprios problemas. Preciso de vossa união para que possa lutar contra os sabotadores, para que não fique prisioneiro dos interesses dos especuladores e dos gananciosos em prejuízo dos interesses do povo. … Chegou, por isto mesmo, a hora do governo apelar para os trabalhadores e dizer-lhes: uni-vos todos nos vossos sindicatos, como forças livres e organizadas. Na hora presente nenhum governo poderá subsistir ou dispor de força suficiente para as suas realizações se não contar com o apoio das organizações operárias.” Vargas, num 1º de maio. Recado claro, efetivamente.

Se Vargas não tivesse revelado, na sua última etapa de governo, uma inclinação tão ostensiva à organização das massas populares, consequentemente ligada a uma série de medidas que tomou no sentido da defesa dos interesses nacionais, possivelmente as elites reacionárias não tivessem chegado ao extremo a que chegaram. § Isto ocorre com qualquer líder populista ao aproximar-se, ainda que discretamente, das massas populares, não mais como exclusivo mediador das oligarquias, se estas dispõem de força para freá-lo. § Enquanto a ação do líder se mantém no domínio das forças paternalistas e sua extensão assistencialista, pode haver divergências acidentais entre ele e grupos oligárquicos feridos em seus interesses, dificilmente, porém, diferenças profundas.”

FILA DO OSSO, NUNCA MAIS: “Há, contudo, em toda esta assistencialização manipuladora, um momento de positividade. § É que os grupos assistidos vão sempre querendo indefinidamente mais e os indivíduos não-assistidos, vendo o exemplo dos que o são, passam a inquietar-se por serem assistidos também.”

HURRAH, USA! “Uma condição básica ao êxito da invasão cultural é o conhecimento por parte dos invadidos de sua inferioridade intrínseca.”

É preciso que o eu oprimido rompa esta quase ‘aderência’ ao tu opressor, dele ‘afastando-se’, para objetivá-lo, somente quando se reconhece criticamente em contradição com aquele.”

Renunciar ao ato invasor significa, de certa maneira, superar a dualidade em que se encontram — dominados por um lado; dominadores, por outro.”

O ‘medo da liberdade’, então, neles se instala. Durante todo esse processo traumático, sua tendência é, naturalmente, racionalizar o medo, com uma série de evasivas.

Este ‘medo da liberdade’, em técnicos que não chegaram sequer a fazer a descoberta de sua ação invasora, é maior ainda, quando se lhes fala do sentido desumanizante desta ação.”

Uma das educadoras do Full Circle, de Nova York, instituição que realiza um trabalho educativo de real valor, nos relatou o seguinte caso: ao problematizar uma situação codificada a um dos grupos das áreas pobres de Nova York que mostrava, na esquina de uma rua — a rua mesma em que se fazia a reunião —, uma grande quantidade de lixo, disse imediatamente um dos participantes: ‘Vejo uma rua da África ou da América Latina’.

E por que não de Nova York?’, perguntou a educadora.

Porque, afirmou, somos os Estados Unidos e aqui não pode haver isto.’

Este é um dos sérios problemas que a revolução tem de enfrentar na etapa em que chega ao poder.”

a formação técnico-científica não é antagônica à formação humanista dos homens, desde que ciência e tecnologia, na sociedade revolucionária, devem estar a serviço de sua libertação permanente, de sua humanização.”

Este poder burocrático, violentamente repressivo, por sua vez, pode ser explicado através do que Althusser [Pourx Marx] chama de ‘reativação de elementos antigos’, toda vez que circunstâncias especiais o favoreçam, na nova sociedade.”

sociedade ser-para-si X sociedade metropolitana (sociedade ser-para-outro, “invadida”)

Por tudo isto, é preciso não confundir desenvolvimento com modernização. Esta, sempre realizada induzidamente, ainda que alcance certas faixas da população da ‘sociedade-satélite’, no fundo interessa à sociedade metropolitana.

A sociedade simplesmente modernizada, mas não desenvolvida, continua dependente do centro externo, mesmo que assuma, por mera delegação, algumas áreas mínimas de decisão.” “Estamos convencidos de que, para aferirmos se uma sociedade se desenvolve ou não, devemos ultrapassar os critérios que se fixam na análise de seus índices per capita de ingresso que, ‘estatisticados’, não chegam sequer a expressar a verdade, bem como os que se centram no estudo de sua renda bruta. Parece-nos que o critério básico, primordial, está em sabermos se a sociedade é ou não um ‘ser para si’. Se não é, todos estes critérios indicarão sua modernização, mas não seu desenvolvimento.”

Superada a contradição, o que antes era mera transformação ‘assistencializadora’ em benefício, sobretudo, da matriz, se torna desenvolvimento verdadeiro, em benefício do ‘ser para si’.

Por tudo isto é que as soluções puramente reformistas que estas sociedades tentam, algumas delas chegando a assustar e até mesmo a apavorar a faixas mais reacionárias de suas elites, não chegam a resolver suas contradições.

Quase sempre, senão sempre, estas soluções reformistas são induzidas pela própria metrópole, como uma resposta nova que o processo histórico lhe impõe, no sentido de manter sua hegemonia.”

façamos as reformas, antes que as sociedades dependentes façam a revolução”

Queremos referir-nos ao momento de constituição da liderança revolucionária e algumas de suas consequências básicas, de caráter histórico e sociológico, para o processo revolucionário.”

Em um dado momento de sua experiência existencial, em certas condições históricas, estes, num ato de verdadeira solidariedade (pelo menos assim se deve esperar), renunciam à classe à qual pertencem e aderem aos oprimidos.” Cfr. Guzmán, Camilo, el cura guerrillero, 1967.

EM CASO DE ÊXITO INICIAL: “Há uma empatia quase imediata entre as massas e a liderança revolucionária. O compromisso entre elas se sela quase repentinamente. Sentem-se ambas, porque coirmanadas na mesma representatividade, contradição das elites dominadoras. § Daí em diante, o diálogo entre elas se instaura e dificilmente se rompe. Continua com a chegada ao poder, em que as massas realmente se sentem e sabem que estão.”

Lukács, Histoire et conscience de classe, 1960.

A liderança de Fidel Castro e de seus companheiros, na época chamados de ‘aventureiros irresponsáveis’ por muita gente, liderança eminentemente dialógica, se identificou com as massas submetidas a uma brutal violência, a da ditadura de Batista.

Com isto não queremos afirmar que esta adesão se deu tão facilmente. Exigiu o testemunho corajoso, a valentia de amar o povo e por ele sacrificar-se. Exigiu o testemunho da esperança nunca desfeita de recomeçar após cada desastre, animados pela vitória que, forjada por eles com o povo, não seria apenas deles, mas deles e do povo, ou deles enquanto povo.

Fidel polarizou pouco a pouco a adesão das massas que, além da objetiva situação de opressão em que estavam, já haviam, de certa maneira, começado, em função da experiência histórica, a romper sua ‘aderência’ com o opressor.”

Daí que Fidel jamais se haja feito contradição delas. Uma ou outra deserção, uma ou outra traição registradas por Guevara no seu Relatos de la Guerra Revolucionaria, em que se refere às muitas adesões também, eram de ser esperadas.”

Quase nunca, porém, a liderança revolucionária percebe que está sendo contradição das massas. § Realmente, é dolorosa esta percepção e, talvez por um mecanismo de defesa, ela resista em percebê-lo. § Afinal, não é fácil à liderança, que emerge por um gesto de adesão às massas oprimidas, reconhecer-se como contradição exatamente de com quem aderiu.”

Na hipótese em que as contradiz, ao buscar esta adesão e ao surpreender nelas um certo alheamento, uma certa desconfiança, pode tomar esta desconfiança e aquele alheamento como se fossem índices de uma natural incapacidade delas. (…) E, como precisa de sua adesão à luta para que possa haver revolução, mas desconfia das massas desconfiadas, se deixa tentar pelos mesmos procedimentos que a elite dominadora usa para oprimir.”

Em seu diário sobre a luta na Bolívia, o comandante Guevara se refere várias vezes à falta de participação camponesa, afirmando textualmente: ‘La mobilización campesina es inexistente, salvo en las tareas de información que molestan algo, pero no son muy rápidos ni eficientes; los podremos anular’. E em outro momento: ‘Falta completa de incorporación campesina aunque nos van perdiendo el miedo y se logra la admiración de les campesinos. Es una tarea lenta y paciente.’” Cfr. El diário de Che en Bolívia

Por esta razão é que afirmamos antes ser tão paradoxal que a elite dominadora problematize as relações homens-mundo aos oprimidos, quanto o é que a liderança revolucionária não o faça.”

(*) Buber, Yo y tú

(*) Mikel Dufrenne, Pour l’homme, 1968.

(*) John Gerassi, A invasão da América Latina, 1965.

o eu e o tu passam a ser, na dialética destas relações constitutivas, dois tu que se fazem dois eu.”

O diálogo, que é sempre comunicação, funda a colaboração. Na teoria da ação dialógica, não há lugar para a conquista das massas aos ideais revolucionários, mas para a sua adesão.”

Adesão conquistada não é adesão porque é aderência do conquistado ao conquistador através da prescrição deste àquele.” “A adesão verdadeira é a coincidência livre de opções.”

A confiança das massas na liderança implica a confiança que esta tenha nelas. Esta confiança nas massas populares oprimidas, porém, não pode ser uma confiança ingênua. § A liderança (…) há de desconfiar, sempre desconfiar, da ambigüidade dos homens oprimidos. § Desconfiar dos homens oprimidos, não é, propriamente, desconfiar deles enquanto homens, mas desconfiar do opressor ‘hospedado’ neles. § Desta maneira, quando Guevara chama a atenção ao revolucionário para a ‘necessidade de desconfiar sempre — desconfiar do camponês que adere, do guia que indica os caminhos, desconfiar até de sua sombra’, não está rompendo a condição fundamental da teoria da ação dialógica. Está sendo, apenas, realista.”

a confiança, ainda que básica ao diálogo, não é um a priori deste, mas uma resultante do encontro em que os homens se tornam sujeitos da denúncia do mundo, para a sua transformação. § Daí que, enquanto os oprimidos sejam mais o opressor ‘dentro’ deles que eles mesmos, seu medo natural à liberdade pode levá-los à denúncia, não da realidade opressora, mas da liderança revolucionária.” Ah, gado brasileiro – que queres? Preferes não ter nem pão nem liberdade, és o último dos fachos! O amedrontado de Dostoievsky, ao menos, recusava a liberdade para devorar seu pão diário… Tu, brasileiro do século XXI, minoria recalcitrante, és o mais vil dos párias rastejantes, um famélico agrilhoado e de olhar cinza, incendiário que tem medo do próprio fogo. Inconscientemente, tens medo de sobreviver a uma guerra, a ter de posicionar-se nesse mundo frívolo – por isso aceitas (apressas-te a, em verdade) ir à Ucrânia ou Israel, pois preferes a morte a questionar-te a ti mesmo!

Algumas vezes, no seu relato, ao reconhecer a necessidade da punição ao que desertou para manter a coesão e a disciplina do grupo, reconhece também certas razões explicativas da deserção. Uma delas, diremos nós, talvez a mais importante, é a ambiguidade do ser do desertor.”

A guerrilha e o campesinato, continua, se iam fundindo numa só massa, sem que ninguém possa dizer em que momento se fez intimamente verídico o proclamado e fomos partes do campesinato.”

Veja-se como um líder como Guevara, que não subiu a Sierra com Fidel e seus companheiros à maneira de um jovem frustrado em busca de aventuras, reconhece que a sua ‘comunhão com o povo deixou de ser teoria para converter-se em parte definitiva de seu ser’ (no texto: nosso ser).”

Não há vida sem morte, como não há morte sem vida, mas há também uma ‘morte em vida’. E a ‘morte em vida’ é exatamente a vida proibida de ser vida. Acreditamos não ser necessário sequer usar dados estatísticos para mostrar quantos, no Brasil e na América Latina em geral, são ‘mortos em vida’, são ‘sombras’ de gente, homens, mulheres, meninos, desesperançados e submetidos a uma permanente ‘guerra invisível’ em que o pouco de vida que lhes resta vai sendo devorado pela tuberculose, pela esquistossomose, pela diarréia infantil, por mil enfermidades da miséria, muitas das quais a alienação chama de ‘doenças tropicais’…”

(Parênteses não inteiramente fora de contexto, já que Freire cita muitos. Não sei de onde os latino-americanos tiraram que padres conduziriam qualquer revolução por aqui – ou que suas opiniões a respeito eram de relevo! Uma coisa de época, imagino…)

UNIR PARA NÃO CONQUISTAR, O PARADIGMA MAIS DIFÍCIL DA CIÊNCIA POLÍTICA ATÉ AQUI: “a liderança se obriga ao esforço incansável da união dos oprimidos entre si, e deles com ela, para a libertação.” Tem de ser muito corajoso para ser revolucionário num mundo em que as desistências são freqüentes, múltiplas e diárias. Os senhores só desonrariam nossas botas ao lambê-las.

Se, para a elite dominadora, lhe é fácil, ou pelo menos não tão difícil, a práxis opressora, já não é o mesmo o que se verifica com a liderança revolucionária, ao tentar a práxis libertadora. Enquanto a primeira conta com os instrumentos do poder, a segunda se encontra sob a força deste poder. A primeira se organiza a si mesma livremente e, mesmo quando tenha as suas divisões acidentais e momentâneas, se unifica rapidamente em face de qualquer ameaça a seus interesses fundamentais.” Viva a hubris dos fracos no poder; sem ela, nenhum episódio revolucionário teria se verificado na História, apesar da inevitabilidade da decadência burguesa. O que se deu em Cuba, na Rússia, na China são eventos grandiosos, milenares. A conjunção da mais impecável união proletária com erros e estupidezes daqueles no comando em cada nação. A obscenidade que é ter em mãos a máquina do Estado, só para… perdê-la! Lembra-me a capacidade de gestão de um adolescente sem apoio enfrentando adultos competentes e com a cabeça no lugar… Quem diria que poderia vencer?!

A própria situação concreta de opressão, ao dualizar o eu do oprimido, ao fazê-lo ambíguo, emocionalmente instável, temeroso da liberdade, facilita a ação divisória do dominador nas mesmas proporções em que dificulta a ação unificadora indispensável à prática libertadora. § Mais ainda, a situação objetiva de dominação é, em si mesma, uma situação divisória. Começa por dividir o eu oprimido na medida em que, mantendo-o numa posição de ‘aderência’ [pejorativo; apenas risca a superfície] à realidade, que se lhe afigura como algo todo-poderoso, esmagador, o aliena a entidades estranhas, explicadoras deste poder.” Como os imbecis do 8 de janeiro perderam qualquer noção dessa grandeza insondável do poder estatal… eis algo que me assombra, e deveria assombrar a teoria do conhecimento em si! Os multi-coloridos que bailaram sobre cacos de vidro… sentindo-se em Paris. Sim, tivemos nossa efêmera revanche, quando os fascistas não tinham mais o poder e então tiveram de se agitar como ovelhas a fim da mais vã tentativa de recuperá-lo! Não poderiam saber que era vã, é claro… Financiamento algum gera resultado sem organização, paixão, sabedoria.

Parte de seu eu se encontra na realidade a que se acha ‘aderido’, parte fora, na ou nas entidades estranhas, às quais responsabiliza pela força da realidade objetiva, frente à qual nada lhe é possível fazer. Daí que seja este, igualmente, um eu dividido entre o passado e o presente iguais e o futuro sem esperança que, no fundo, não existe.”

AGORA, AQUI & SEMPRE: “Um eu que não se reconhece sendo, por isto que não pode ter, no que ainda vem, a futuridade que deve construir na união com outros.”

É necessário desideologizar.” Janela de oportunidade e ao mesmo tempo o momento mais perigoso para os oprimidos. Intervalo entre ideologias que é o céu e inferno de nossas aspirações e frustrações.

Contra burguês, vote 16”: a sloganização risível de um movimento que se quer revolucionário. Revolução e horário político como antípodas perfeitos. “É que este, distorcendo a relação autêntica entre o sujeito e a realidade objetiva, divide também o cognoscitivo do afetivo e do ativo que, no fundo, são uma totalidade não-dicotomizável.” (Não sei por que P.F. grifou apenas dos do tripé – esses itálicos cognoscitivo e ativo não são meus! –, sendo conhecimento teórico e ação os eixos da práxis, deixando de fora – do sublinhado apenas, mas isso me causa estranhamento! –, no entanto, o afeto, as emoções, a razão real, por assim dizer.)

Propor a um camponês europeu, como um problema, a sua condição de homem, lhe parecerá, possivelmente, algo estranho. Já não é o mesmo fazê-lo a camponeses latino-americanos, cujo mundo, de modo geral, se ‘acaba’ nas fronteiras do latifúndio, [cada latifúndio uma pequena Europa, aliás] cujos gestos repetem, de certa maneira, os animais e as árvores e que, ‘imersos’ no tempo, não-raro se consideram iguais àqueles.” A verdade é que todos nós depositávamos fichas demais nos europeus. Está mais perto do que imaginávamos o total ocaso da Europa!

Ação cultural, cuja prática para conseguir a unidade dos oprimidos vai depender da experiência histórica e existencial que eles estejam tendo, nesta ou naquela estrutura.” Faltou a Paulo Freire ser um pouco mais anti-cristão. É isso o que a igreja faz com o passar dos séculos: torna trabalhadores em pedras.

De manipulação e progresso para ordem e progresso (no legítimo sentido da palavra ordem)

testemunho, esforço comum

anti-dirigismo

REGIONALISMO OU PONTO FOCAL NA ECLOSÃO DA REVOLUÇÃO QUE TEM DE SER POR NECESSIDADE GLOBAL: “Sendo históricas estas dimensões do testemunho, o dialógico, que é dialético, não pode importá-las simplesmente de outros contextos sem uma prévia análise do seu. A não ser assim, absolutiza o relativo e, mitificando-o, não pode escapar a alienação.” O britânico bem podia “copiar” Marx (apenas figurativamente, pois a práxis nunca copia),¹ mas os russos tiveram de adaptar o conteúdo crítico às próprias condições; como a Iugoslávia e demais países do Leste; como Cuba; como a China, ao romper com o Stalinismo. Como a própria Coréia do Norte, se se quiser pensá-la como projeto socialista-dinástico (um culto à personalidade à Soviética, porém com suas próprias características).

¹ Marx era alemão mas estudou principalmente o capitalismo inglês, o mais avançado em seu tempo de vida.

a existência como um risco permanente, a radicalização A radicalização se tornou o único caminho quando o “normal” é a deterioração climática do planeta e a ascensão de bilionários loucos desconexos de qualquer cosmovisão, brincando com a vida de bilhões de humanos. Não é mais necessária tanta coragem assim.

atu(r)ar[,] na massa[,] [é ignorar, relevar, insistir em quebrar] todos os seus defeitos.

Um testemunho que, em certo momento e em certas condições, não frutificou, não está impossibilitado de, amanhã, vir a frutificar.”

o diálogo revolucionário vicia. torna-se doloroso voltar à manipulação uma vez que se entende o processo. por isso é um ‘ato imparável’, e a soma de atos dos indivíduos revolucionários, e das massas aderentes, têm necessariamente de se perpetuar no tempo-espaço até sua realização. não existe o aborto final ou definitivo das tentativas pela classe dos opressores, que em dado momento ‘perde o trilho’, e cai como peças de dominó.

Como insinuado acima pelo lema da bandeira nacional, há ordem e há ordem (a ordem de quartel e a ordem das ruas, a ordem da morte em vida contra a ordem biófila): “Se, para a elite dominadora, a organização é a de si mesma, para a liderança revolucionária, a organização é a dela com as massas populares.”

disciplina & disciplina

anarquismo: fora de questão

a pronúncia inicial (talvez seja a denúncia, mas não estou seguro se apreendi os conceitos freireanos nesse grau de qualidade) sempre será proibida. e daí? o mundo é feito de pronúncias em sucessão. há pronúncias tão coletivas que amedrontam os maiores conglomerados de donos dos meios de produção.

diálogo não implica licenciosidades, exceções, procrastinações: dar “direitos demais” à massa, direitos que, enquanto agregado de homens, ela não tem, pois se justapõem aos interesses de classe.

A teoria dialógica da ação nega o autoritarismo como nega a licenciosidade. E, ao fazê-lo, afirma a autoridade e a liberdade.” Uma tática do neofascismo que se tornou clichê é associar toda organização revolucionária ao libertinismo ou à balbúrdia. Os fascistas podem se alongar muito neste tema, já que entendem como ninguém destes assuntos. Aliás, houve a apropriação para a própria causa do termo “libertário”, que antes descrevia um progressista radical (há 1, 2 séculos, em outros regiões do mundo). Hoje, e aqui, e nos EUA, libertário, libertarianismo, significa uma coisa só: Fascismo da iniciativa privada. Libertinagem no sentido mais imoral da pecúnia.

liberdade&autoridade, e não liberdade vs. autoridade

GENERAIS NÃO SABEM DISSO (nunca confiam plenamente em seus subordinados – nunca confiam em si mesmos, pois já foram ‘o subordinado’): “É por isto que a verdadeira autoridade não se afirma como tal na pura transferência, mas na delegação ou na adesão simpática.”

autoridade X autoritarismo

O pacto da pornochanchada é um indício de que o autoritarismo tupiniquim já estava molenga. O “pau duro” participava do “pão e circo” do povo, que se fingia de cego, mas os militares e seu abrandamento covarde não era menos dissimulado (‘deixai passar…’)

Em todo o corpo deste capítulo se encontra firmado, ora implícita, ora explicitamente, que toda ação cultural é sempre uma forma sistematizada e deliberada de ação que incide sobre a estrutura social, ora no sentido de mantê-la como está ou mais ou menos como está, ora no de transformá-la.”

A ação cultural ou está a serviço da dominação — consciente ou inconscientemente por parte de seus agentes — ou está a serviço da libertação dos homens.”

PRIMEIRAS RACHADURAS NA TORRE DOS <QUE MANDAM>: “Daí que estes, não aceitando jamais a transformação da estrutura, que supere as contradições antagônicas, aceitem as reformas que não atinjam seu poder de decisão

Enquanto, na invasão cultural, [o colonizador, externo ou não – pois o colonizador da mesma nacionalidade é apenas um alienígena que ganha a tarimba de ‘nacional’] os atores — que nem sequer necessitam de, pessoalmente, ir ao mundo invadido, [segue atualíssimo em 2023] sua ação é mediatizada cada vez mais pelos instrumentos tecnológicos — são sempre atores que se superpõem, com sua ação, aos espectadores, seus objetos; na síntese cultural, [revolucionária, não-alienígena] os atores se integram com os homens do povo, atores, também, da ação que ambos exercem sobre o mundo.”

expectadores de nós mesmos

Desta maneira, este modo de ação cultural, como ação histórica, se apresenta como instrumento de superação da própria cultura alienada e alienante.” Só se pode destruir e criar a cultura culturalmente. “Neste sentido é que toda revolução, se autêntica, tem de ser também revolução cultural.”

Daí que não seja possível dividir, em dois, os momentos deste processo: o da investigação temática e o da ação como síntese cultural.” “Esta dicotomia implicaria que o primeiro seria todo ele um momento em que o povo estaria sendo estudado, analisado, investigado, como objeto passivo dos investigadores, o que é próprio da ação antidialógica. Deste modo, esta separação ingênua significaria que a ação, como síntese, partiria da ação como invasão.” O velho mote ‘o brasileiro precisa ser estudado’ (justo por quem… pela NASA!) se converte no muito mais salutar: ‘o brasileiro precisa ser o Sócrates de si mesmo e dos demais e se unir em um mesmo estrado (falando de palco, já que foram citados atores da revolução ou da contra-revolução, acima), em uma mesma classe, em igualdade, numa relação de-homem-para-homem’. Torna-te aquilo que tu és como um slogan (não-entendido pejorativamente) revolucionário – contra a intenção original de Nietzsche (pelo menos no que toca à forma dessa transvaloração).

Tornar implica de antemão conhecer; conhecer é fraco, implica resignar-se, se não houver um acréscimo à frase da sibila Conhece-te a ti mesmo. Para quê? Para perceber as próprias limitações, dir-se-ia num sentido epistemológico. Mas aqui se trata do saber dialético, da práxis, e este conhecer deveria ser já uma ação, ou seria sempre um autoconhecimento distorcido e individualista. Tornar-se quem se é como lema-resumo da luta de um povo é perfeito para conotar a luta revolucionária para inverter o quadro de opressor-oprimido. Quem é o homem senão aquele que pode modificar o próprio destino?

clima da criatividade”

O mito americano do alienígena (vida fora da Terra que nos visita ou invade) é um grito de socorro disfarçado: nem eles próprios se agüentam como dominadores. Claro, os alienígenas, na ficção (e onde mais, quando falamos aqui literalmente de seres extra-terrenos?), estão sempre em conluio com os poderosos, a Casa Branca, etc., confundem-se com eles. A ufologia é a última saída dos oprimidos da nação que menos aceita a revolução na superfície da Terra: uma nova religião recrudescedora dos males que intentaria de bom grado extirpar! Como esses sofredores inconscientes do dia-a-dia gostariam de ser abduzidos para não mais ter de servir de bucha de canhão ao governo americano! E isso que estamos falando do folclore do branco classe-média; o que dizer dos mais cruelmente afetados pelas políticas ianques fora de seu território, e dos negros? Eles são muito mais inteligentes, passaram por uma luta social de libertação racial antes. Não se apegam a ninharias, bobajadas hollywoodianescas. Porém, tudo isso não deixa de ser sintomático: os próprios “senhores da guerra” (Warlords) estão cansados de comandar as guerras… querem delegar essa difícil e árdua tarefa da manipulação constante a SERES EXÓTICOS, não-humanos (e daí que se identifiquem com eles: atualmente não passam de coisas, máquinas de destruição em massa, autômatos sem redenção).

Tudo, do topo (após a derrubada do opressor) à classe popular, incluindo aí a classe média, mais do que cooptável, termo chulo… conversível, termo mais sincero, pode ser integrado e sintetizado em prol da revolução… E também os camponeses, que consideramos a base. Mas a real base, a degradação humana que já não nos permite redimi-los como coisas-homens, o lumpenproletariado, este deve ser rechaçado ou controlado. Talvez seja um mal necessário e eterno. Mas ele é um fator de pura desagregação, e deve ser tratado como se trataria o opressor: impossível contorná-lo, dialogar com ele. Só resta o uso da força, neste caso preciso. A nova sociedade não é dos opressores antigos incapazes de se integrar, como não é da massa falida que jamais aderiria à revolução, que já tem o opressor dentro de seu coração, fincado até o dia de sua morte.

as suas crenças religiosas, [do povo] quase sempre sincréticas, o seu fatalismo, a sua reação rebelde.” Isto significa: passíveis de transformação (quanto ao credo religioso).

em nome do respeito [unilateral] à visão popular do mundo, respeito que realmente deve haver, terminaria a liderança revolucionária apassivada àquela visão.”

Se, em um dado momento histórico, a aspiração básica do povo não ultrapassa a reivindicação salarial, a nosso ver, a liderança pode cometer dois erros. (I) Restringir sua ação ao estímulo exclusivo desta reivindicação, (II) ou sobrepor-se a esta aspiração, propondo algo que está mais além dela. [inserção dum ‘além’ no mundo secular: um dia as contradições serão abolidas e o Estado autodissolvido – até lá, por favor agüentem, suportem a miséria]O povo quer salário e cultura já é uma boa frase: o povo quer salário, liberdade de escolha no consumo – e uma nova pedagogia, pois isto que é cultura, não a cultura alienada do opressor (ainda que no marco zero o povo não tenha ciência disso).

No primeiro caso, incorreria a liderança revolucionária no que chamamos de adaptação ou docilidade à aspiração popular. [neste caso, sujeito perpetuamente à perda instantânea do poder, provisório, pois nem venceu em definitivo os opressores como nem sequer conquistou a adesão genuína das massas – equilíbrio precário] No segundo, desrespeitando a aspiração do povo, cairia na invasão cultural [reiteração da dominação sob novos avatares].”

Ter a consciência crítica de que é preciso ser o proprietário de seu trabalho e de que ‘este constitui uma parte da pessoa humana’ e que a ‘pessoa humana não pode ser vendida nem vender-se’ é dar um passo mais além das soluções paliativas e enganosas.”

Parece-nos, contudo, que o fato de não termos tido uma experiência no campo revolucionário [no Brasil] não nos retira a possibilidade de uma reflexão sobre o tema.” Brasil XX (é daqui que Paulo Freire parte) – Alemanha XIX (foi daqui que Marx e Engels partiram).

CÁRMIDES (OU ‘DA CRÍTICA DE CRÍTIAS’): Comparação de traduções

Tradução comentada de trechos de “PLATÓN. Obras Completas (trad. espanhola do grego por Patricio de Azcárate, 1875), Ed. Epicureum (digital)”

Além da tradução ao português, providenciei notas de rodapé, numeradas, onde achei oportuno abordar pontos polêmicos ou obscuros. Quando a nota for de Azcárate (tradutor) ou de Ana Pérez Vega (editora), um (*) antecederá as aspas.

(*) “O Cármides é um diálogo de Platão em que Sócrates é introduzido ao jovem Cármides e continua a conversação com Crítias – o tema é o sentido de sophrosyne, palavra grega para <temperança>, <prudência>, <autocontrole>, <restrição>, havendo sido traduzida pelo escólio como sabedoria. Como é habitual nos diálogos platônicos de juventude, os contendores não chegam a uma definição satisfatória, mas ao menos promovem, através do método maiêutico, uma profunda reflexão.” – A.P.V.

Aproveito ainda a ocasião para fazer comparações entre duas traduções independentes, de fontes que divergem, pois traduzi novamente o texto – dessa vez outra tradução espanhola – em 2023 (note-se que este post é original de 2019, e o estou republicando com alterações). Obviamente minha própria experiência de vida fez-me recorrer à tradução de trechos diferentes e de formas diferentes, mas nos casos em que traduzi as mesmas passagens podemos avaliar, em parte, o êxito de minhas escolhas e, em parte, a própria felicidade dos tradutores espanhóis, que me induziram a localizar ao português de forma alternativa já pelo fato de haverem feito suas seleções vocabulares sobre o grego original! A “nova tradução” constará na cor azul claro, além de em fonte diferente, para não confundir o leitor.

O primeiro contraste, já bastante sobressaltante, é que CÁRMIDES também é chamado, por sua matéria de “CÁRMIDES OU DA SABEDORIA”, mas eu intitularia facilmente o diálogo como “CÁRMIDES OU DA IMPOSSIBILIDADE DO SABER”, pelo menos a partir desta opção por uma segunda tradução 4 anos depois, já “denunciando” o caráter de aporia do diálogo!

SÓCRATES – Efetivamente, pouco antes da minha partida teve lugar uma batalha em Potidéia,¹ da qual, justo agora, soube-se aqui.”

¹ Colônia de Corinto, integrante da liga espartana.

-…quem vem vindo é Cármides, filho de meu tio Glauco e portanto meu primo.

– Sim, por Zeus! Noutro tempo, ainda que muito jovem, já não parecia mal; hoje deve ser um bem-formado adulto!

– Já, já poderás julgar de seu talhe e disposição.

Enquanto pronunciava essas palavras, Cármides entrou.

– Não é a mim, querido amigo, a quem é preciso consultar para esta avaliação. Se devo ser sincero, sou a pior pedra-de-toque em matéria de beleza dos jovens; porque na idade em que está nem um só me parece menos que formoso.

Sem dúvida me pareceu admirável por suas proporções e figura, e adverti também que todos os demais jovens encontravam-se como que apaixonados por ele, como assinalavam sua turbação e emoção, que lhes notei no rosto assim que Cármides entrou. Entre os que o seguiam, contemplei mais de um erastes. Que o seguinte sucedera a homens como nós, mais velhos, nada de espantoso: mas observei que entre os jovens não havia um que nele não fixasse os olhos, e não falo só dos mais jovens dentre eles, mas de todos do local – Cármides era contemplado como um ídolo. Querefonte, interpelando-me, disse:

– E então, Sócrates, que nos dizes? Não tem uma bela fisionomia?

– Ó, sim.

– E no entanto, se se despojasse de suas vestes, não te fixarias no seu corpo, se te conheço.¹ Ah, tão belas suas formas!…

Todos subscreveram as palavras de Querefonte.

– Por Hércules! Falais-me de um homem irresistível se, evidente, em acréscimo a todos estes dotes possui um atributo bem pequeno.²

– E qual é?

– Que a natureza tenha-o tratado com a mesma generosidade quanto a sua alma; creio que assim será, posto que o jovem pertence a tua família.”³

SÓCRATES – Quem é? E é filho de quem?

CRÍTIAS – Provavelmente o conheces. Porém, quando te ausentaste da cidade ele ainda não estava em idade. É Cármides,4 filho de nosso tio5 Glauco, primo meu, portanto.

SÓCRATES – Claro que o conheço. Já então não fazia má impressão, e isso sendo só uma criança. Imagino agora então, que já é um rapaz!”

Comparados a mim, todos os adolescentes são belos.” “Tive a impressão, quando o vi entrar, de que todos os outros rapazes estavam dele enamorados, tão atônitos e confusos se mostraram. Outros muitos admiradores o seguiam. Estes sentimentos, entre homens maduros como nós, eram menos invulgares, e, não obstante, entre os jovens, dei-me conta, nenhum, por mais tenro em idade que fôra, deixava de olhar na direção de Cármides, como se fôra a imagem de um deus que se aproximava.”

QUEREFONTE6 – Então, que te parece, Sócrates? Não tem um belo rosto?

SÓCRATES – Extraordinário!

QUEREFONTE – Decerto que, se ele se pusera nu, a ti já nem pareceria belo de rosto, tão bela e perfeita sua figura.”¹

¹ A segunda tradução diverge, e provavelmente é a menos confiável.

² Não sei se há no original este matiz de ironia pícara que parece querer comentar sobre o tamanho do pênis de um homem, se essa matiz foi acrescida nas traduções ou se eu mesmo vi o texto sem a devida inocência – mas na segunda tradução não há qualquer conotação que possa ser levada para um lado ambíguo, pelo palavreado escolhido. Eu traduziria, hoje, da seguinte forma: “se, é evidente, em acréscimo a todos estes dotes me satisfizesse também num outro detalhe.”

³ Como o diálogo é diferente de muitos mais tardios, em que só Sócrates fala, como se contasse uma história passada a não sabemos quem, e interpõe os discursos da cena apenas com o travessão, há, em determinados trechos, confusão sobre com quem ele dialoga no banho, se com Querefonte ou Crítias.

4 Tanto Cármides quanto Crítias participaram do Governo dos Trinta Tiranos e morreram no mesmo ano, em batalhas contra os democratas atenienses.

5 Informação importante: Glauco parece ser tio-avô de Crítias, e no entanto Cármides é mais novo, i.e., Crítias é neto do irmão de Glauco e nasceu muito antes. Além do fato de que Glauco teve um filho já em idade avançada (o que não tem qualquer interesse fundamental para nós), só gostaria de chamar a atenção para o vínculo familiar entre ambos – mais tarde outra nota de rodapé tocará no assunto e legitimará uma adaptação feita na segunda tradução.

6 Presente no diálogo A Apologia de Sócrates, um de seus melhores amigos.

(*) “Como quando Lísias é apresentado no diálogo homônimo, Cármides é introduzido com os melhores epítetos que se pode dedicar a um homem: é kalos kai agathos. A fórmula, que expressa um ideal supremo de equilíbrio entre beleza física e superioridade psicológica se encontra num domínio mais amplo que o da mera tradução literal no contexto moderno.”

– E que motivos teríamos para não pôr primeiro em evidência sua alma, e não a contemplaremos antes que a seu corpo? Na idade em que se acha, está já em posição de sustentar dignamente uma conversa?¹

– Perfeitamente – respondeu Crítias. – Já nasceu filósofo.² E se podemos crer nele mesmo e naqueles que o cercam, é também um poeta.

– Talento que, vejo, é-lhe hereditário, meu querido Crítias. Deve-o sem dúvida a vosso parentesco com Sólon! Mas que tanto esperas para me introduzir a este jovem promissor? Ainda que fôra mais jovem do que é, nenhum inconveniente teria em conversar conosco diante de ti, seu primo e tutor.³

– Nada mais justo, Sócrates. Iremos chamá-lo.”

SÓCRATES – Que tal então se o pomos a nu, não por fora, mas por dentro, analisando sua alma em detrimento de sua aparência? Na idade em que se encontra com certeza amará o diálogo.”¹

¹ Na primeira versão é uma pergunta sincera, não-retórica. Na segunda versão é uma afirmação em forma de indagação – mas Sócrates demonstra ter certeza de que tal jovem gostará de conversar.

² Sentido vulgar de filósofo: sociável, e aparentando inteligência aos demais.

³ Esta frase coincide nas duas versões, e é o que me leva a crer que neste ponto Azcárate operou mal: Sócrates está tão convicto de que Cármides já passou e muito da idade em que já pode sustentar uma conversação profunda que chega a afirmar que mesmo se ele fosse alguns anos mais novo talvez ainda houvesse a mesma possibilidade, estando ali alguém da família, a guardar intimidade com o potencial púbere (é de se admitir que, na Grécia Antiga, a fase da revolta na puberdade se desse bem mais tardiamente do que em nossa cultura, e a fase inicial da puberdade viesse acompanhada, no homem grego livre – o não-escravo, i.e., criado de forma autenticamente ateniense –, de certo pudor e introspecção exagerados, perdidos depois naturalmente, o mesmo comportamento que passamos a exibir, talvez, dos 10 aos 12, já muito menos travessos que aos 6-8, e muito mais conformados com nossa situação do que o adolescente genuíno do século XX, de 14-18 anos).

– Cármides se queixa de que há algum tempo lhe pesa e lhe dói sua cabeça, sobretudo quando acaba de acordar. Que inconveniente há em indicá-lo, pois sei que conheces, um bom remédio para este mal?”

CRÍTIAS – Há não muito Cármides me disse que pelas manhãs, ao despertar, pesava-lhe a cabeça. Por que não te lhe apresento como médico, pois que deves conhecer um remédio para seu mal?”

Assim sucedeu, com efeito. Cármides veio a nós e deu ocasião a uma cena bastante divertida. Cada um de nós, todos sentados num mesmo banco, empurrou seu vizinho, espremendo-se a fim de dar lugar a nosso conviva, para que se sentasse de seu próprio lado. Como resultado, cada um empurrando seu próximo, os dois que estavam nas extremidades do assento – um deles teve de se levantar de golpe, e o outro caiu de bunda no chão. Não obstante, Cármides adiantou-se e sentou entre Crítias e eu mesmo. Mas então, ó amigo, me senti um tanto turbado e perdi repentinamente aquela serenidade que conservara antes, com a qual contava a fim de conversar sem esforço com o jovem. Depois, Crítias fez questão de cortar o embaraço relatando que eu era aquele que sabia de um bom remédio para suas dores de cabeça. Ele se voltou para mim com o olhar interrogativo e perscrutador, um gesto que me é impossível descrever o suficiente. Todos que estavam na academia se apressaram em sentar em círculo a nossa volta. Neste momento, meu querido, minha vista penetrou as dobras de sua túnica; meus sentidos se excitaram, e em meu transporte compreendi até que ponto Cídias¹ é inteligente nessas coisas do amor: uma vez, falando da beleza de um jovem, com um terceiro, disse: Ó, inocente gamo, vê se não te vais apresentar à boca do leão, se não desejas ser despedaçado!

¹ Poeta do qual provavelmente só restam fragmentos ou citações em outros autores.

Respondi que meu remédio consistia em certa erva, mas que era preciso acrescentar certas palavras mágicas; que pronunciando as palavras e tomando o remédio ao mesmo tempo recobraria inteiramente a saúde; mas que as ervas sem as palavras não surtiriam qualquer efeito. Cármides me respondeu:

– Vou, pois, escrever as palavras de teu encanto para não as esquecer.

– Dir-tas-ei a uma petição tua ou sem precisar de uma?

– Ao meu rogo, Sócrates – respondeu o jovem espirituoso, a rir.

– Que assim seja. Mas sabes meu nome?

– Seria vergonhoso se o ignorasse; no círculo de jovens és tu quase o principal tema de nossas conversas. Quanto a mim, recordo vivamente tê-lo visto, ainda muito criança, muitas vezes, em companhia de meu querido primo¹ Crítias.”

CÁRMIDES – De que remédio se trata?

SÓCRATES – O remédio é uma espécie de erva, à qual deve ser acrescentado um encantamento cem por cento eficaz para trazer de volta a saúde; a tal ponto que, consumindo-se somente a erva, sem o ritual que a acompanha, não há possibilidade da cura.”

¹ A diferença de idade é tamanha que achei melhor modificar a relação entre primo de meia-idade e primo mancebo para uma de tio-sobrinho a partir daqui na segunda tradução.

SÓCRATES – (…) O poder deste remédio é tal que não cura somente as dores de cabeça. Já deves ter ouvido falar de médicos hábeis. Se são consultados por alguém com doenças oculares, dizem que não podem empreender a cura dos olhos sem estender o tratamento à cabeça inteira. Analogamente, não se pode curar a cabeça desprezando o restante do corpo. Seria uma tolice. Seguindo este raciocínio, tratam o corpo inteiro e se esforçam por cuidar do paciente e sanar a parte juntamente com o todo. Não crês tu que é assim como falam e como realmente acontece?

CÁRMIDES – Não duvido.

SÓCRATES – E tu aprovas este método?

CÁRMIDES – Como não?”

Dizem os médicos que para curar os olhos deve-se curar também a cabeça, que os envolvem. E que para curar a cabeça deve-se cuidar do corpo inteiro. E de nada adianta cuidar do corpo, se não se presta atenção à própria alma.”

Zamolxis,(*)¹ nosso rei, e por conseguinte um deus, defende que não se deve tentar efetuar a cura dos olhos sem a cura da cabeça, nem a da cabeça sem a do corpo; e tampouco deve-se tratar o corpo sem tratar a alma; se muitas doenças resistem aos esforços dos médicos gregos, isto vem de que desconhecem este sistema. Pois indo mal o todo, seria impossível que fosse bem a parte.

(…)

Trata-se da alma valendo-se de algumas palavras mágicas. Estas palavras mágicas são os belos discursos. Graças a eles, a sabedoria se enraíza nas almas e, uma vez arraigada e viva, nada mais fácil que se procurar a saúde à cabeça e a todo o corpo.”

Ocorre, Cármides, que aprendi este encantamento no exército, de um dos médicos trácios de Zalmoxis,(*) ouvindo-o proferir que é capaz de ressuscitar os mortos.

(*) “Referem Zamolxis como escravo de Pitágoras que obteve sua liberdade, viveu três anos num subterrâneo [!!] e de lá saiu para fazer-se grande legislador, além de filósofo que ensinava sobre a imortalidade da alma. (Heródoto, 4:95)” – P.A.

(*) (outra nota, subsecutiva) “Talvez tenha sido discípulo e não escravo de Pitágoras. Seu nome possui diferentes grafias, conforme a fonte apurada. Zalmoxis, Salmoxis, Zamolxis, Samolxis. É hoje tido mais como figura lendária, reformador social e religioso, endeusado pelos trácios da Dácia e pelos getas (povos do baixo Danúbio). Ainda com referência a Heród. 4:95-ss., os getas tinham a crença de que ao morrerem se reuniam com Zamolxis.” – A.P.V.

¹ Para uma interpretação moderna do mito de Zamolxis ou Zalmoxis, vd. Mircea Eliade.

(*) “Zalmoxis é, segundo Heródoto, História IV, um deus reverenciado na Trácia. Era cultuado como a divindade da medicina e da imortalidade. No mesmo livro, Heródoto cita Zalmoxis como um escravo de Pitágoras, proveniente da própria Trácia; daí então admitirmos que falava da mesma pessoa em ambas as circunstâncias, e que o “deus” dos trácios era um deus pessoal, vivente. Diógenes Laércio descreve este último como um dos primeiros filósofos dentre os povos bárbaros, o que para eles deve ter tido o mesmo efeito de acompanhar um deus em vida.”

– Cármides me parece superior aos jovens de sua idade, não só pela beleza de suas formas, mas também por essa coisa mesma pela que tu aprendeste e que contém referências a essas <palavras mágicas>. Afinal, o que queres dizer é que discutamos sobre a sabedoria, não é verdade?

– Exatamente.”¹

A alma é tratada com encantamentos, e os encantamentos são os belos discursos. Dos belos discursos nasce a sensatez,¹ amiga da alma sadia. (…) O maior erro é tentar ser médico da alma e do corpo em separado. Se não acreditas no remédio, ele não te serve.”

¹ A palavra sabedoria demora muito mais a entrar em jogo na segunda tradução. Trata-se da sophrosyne, que pode ser traduzida com outros vocábulos dependendo do contexto.

Anacreonte, Sólon e os demais poetas foram infatigavelmente celebrados pela família de teu pai que se liga a Crítias, filho de Drópidas. Tua família é famosa por sobressair na beleza e na virtude de suas gerações, afora todas as demais vantagens que constituem a felicidade. (…) Jamais se conheceu no continente um homem mais belo nem mais excelente que teu tio Pirilampo,(*) embaixador de reis e príncipes diversos. (…) Pois bem: com tais antepassados, tu não podes menos que ser o melhor em tudo.”

(*) “Pirilampo, filho de Antifonte, casado em segundas núpcias com sua sobrinha Perictíona e, portanto, também padrasto de Platão.”

se és suficientemente sábio, nada tens que ver com as palavras mágicas de Zamolxis ou de Ábaris, o Hiperbóreo¹ (…) A ti, te toca unicamente dizer-me se concordas com a opinião de Crítias, se crês que tua sabedoria² é completa, ou ainda incompleta.”

¹ Outra figura “excêntrica” relatada pelo historiador Heródoto. Digamos que personagem folclórica, posto que ali se diz que voava pelos céus.

² Vide a – na minha opinião – monumental diferença de vocábulo, decorrente das diferentes acepções do grego sophrosyne.

Cármides ruborizou, e com isso pareceu ainda mais belo, porque a modéstia quadra bem com sua juventude. Depois, ao recobrar-se, disse, não sem certa dignidade, que não lhe era fácil responder de chofre <sim> ou <não> a semelhante pergunta.

– Porque se nego que sou sábio, acuso-me a mim mesmo, o que não é razoável; e assim fazendo emito um desmentido às palavras de Crítias e tantos outros, que tanto me exaltam, ao que parece. Mas, na mão contrária, se faço-me eu mesmo meu próprio elogio, não me ponho em situação menos inconveniente. Simplesmente não sei o que responder-te!”

CÁRMIDES – Estou aqui em situação bastante difícil. Por um lado, se digo que não sou sensato, estaria bastante fora de lugar que alguém diga tal coisa de si mesmo; ademais, farei com que Crítias, que é inclusive nossa testemunha, pareça diante dos outros um embusteiro, aliás, não só ele como muitos que afiançam que pareço sensato. Por outro lado, aquele que se diz sensato corre o risco de se tornar insuportavelmente arrogante. Então antes de que me examines, Sócrates, nada tenho a dizer.”

SÓCRATES – Para que saibamos se a sabedoria reside ou não em ti, diz-nos: que é a sabedoria em tua opinião?

CÁRMIDES – (…) Sócrates, a sabedoria parece consistir, para mim, em fazer todas as coisas com moderação e comedimento; andar, falar e agir em tudo dessa maneira; numa palavra, a sabedoria seria uma certa medida ou justeza.”

SÓCRATES – Diz-se por aí, querido Cármides, que os que procedem com medida são sábios. Mas há razão nessa sentença?”

Não seria a sensatez tudo que se faz de modo ágil?”

SÓCRATES – E que é mais belo para um mestre de escola, escrever agilmente ou com medida?

CÁRMIDES – Agilmente.

SÓCRATES – Ler rápido ou devagar?

CÁRMIDES – Rápido.

SÓCRATES – E tocar a lira com desenvoltura e lutar com agilidade não é mais belo que fazer todas essas coisas com mesura e lentidão?¹

CÁRMIDES – Sim.

SÓCRATES – E então? No pugilato e nos combates de todo gênero, não é sempre assim?

CÁRMIDES – Absolutamente.”

Por exemplo, ensinar algo a alguém, não é melhor fazer com rapidez e fluidez que com lentidão e pesadez?”

E a agudeza de raciocínio, não é algo assim como agilidade, e seu contrário a torpeza da mente?”

¹ Na tradução de Azcárate perde-se todo o gradiente, os matizes que a cada nova sentença Sócrates vai colocando nas expressões, para fazer seu interlocutor cair em contradição, ou melhor, já que Sócrates não é um sofista barato: para fazê-lo ver que, ao definir assim a sabedoria, qualquer homem cai em contradição.

SÓCRATES – É a sabedoria bela?

CÁRMIDES – Sim.

SÓCRATES – Logo, pelo menos no que concerne ao corpo, não é a mesura ou a medida, mas a velocidade que constitui a sabedoria, posto que a sabedoria é uma coisa bela.”

Então a sensatez não pode ser algo tranqüilo. Dir-se-ia que a sensatez é contrária ao repouso e à serenidade. (…) Mas se as ações calmas e prudentes não são em si mais valiosas, necessariamente, que as ações intrépidas e veementes, na verdade a sensatez seria algo indiferente ao tranqüilo e ao intranqüilo. Pois no andar e no falar não é prudente ser apressado sempre. Só o que sabemos é que a sensatez é muito bem-avaliada, destarte. E há coisas vagarosas que são bem-avaliadas!”

CÁRMIDES – Me parece, agora que tu o disseste, me corrigindo, que o próprio da sabedoria é produzir o rubor, fazer do homem mais modesto e timorato; a sabedoria seria, então, o pudor.

SÓCRATES – Que seja, então. Não confessaste antes que a sabedoria era uma coisa bela?

CÁRMIDES – Sim.

SÓCRATES – E os homens sábios são igualmente bons?”

CÁRMIDES – A sensatez também pode ser algo que torna o homem mais tímido e desperta-lhe o pudor.”

Mas o que dizes de Homero? Crês que ele está errado quando afirma

<Não é boa a companhia do pudor para o homem indigente>(*)?

(*) Odisséia XVII”

– Se o pudor pode ser tão bom quanto mau, não é sensatez, pois esta é sempre boa.

– De acordo.”

a sabedoria consiste em fazer o que nos é próprio.”¹

¹ Em que pese preferir, no todo, a versão de Azcárate, novamente encontro neste ponto específico maior felicidade na segunda tradução. Ver abaixo, quando reaparece, qual foi a escolha da 2ª tradução para “fazer o que nos é próprio”.

Que é o <ocupar-se>?”

SÓCRATES – Ó, pícaro! Foi Crítias ou algum outro filósofo que te sugeriu esta idéia?”

se descobrirmos o que isto significa, não me surpreenderei pouco; é um verdadeiro enigma!”

CÁRMIDES – Eu não sei de nada, por Zeus! Mas não seria impossível que quem falou desta forma se compreendesse a si próprio.

Ao dizer isso, Cármides me sorria e dirigia o olhar a Crítias, que se encontrava visivelmente vermelho já há algum tempo. (…) Percebi que jamais me enganara: Crítias era o autor da última resposta que me dera Cármides acerca da definição de sabedoria.”

não menos colérico contra o jovem que um poeta contra o ator que desempenha mal seu papel”

Via-se que Crítias, que, já fazia um tempo, sentia-se atacado e demonstrava vontade de sobressair em relação a Cármides e os presentes, incapaz de conter-se por muito mais, estava prestes a se manifestar. Tanto mais, então, me pareceu que meu palpite acertara em cheio: Cármides escutara justo de Críticas aquela definição de sensatez. Assim, Cármides, em apuro na defesa da definição, não querendo se associar ao que Crítias dissera, parecia querer que o tio percebesse como fôra por mim refutado. Foi depois da última fala do sobrinho que Crítias, sem poder se segurar, visivelmente chateado, exatamente como o autor que vê o artista representar mal suas obras, declarou finalmente:

CRÍTIAS – Quer dizer então, Cármides, que se tu mesmo não sabes o que tinha na cabeça quem definiu a sensatez como <ocupar-se daquilo que é seu> atribuis a este alguém automaticamente a qualidade que desconheces, isto é, asseveras que quem definiu assim a sensatez não sabia, tampouco, que é que lhe passava pela própria cabeça quando a definiu?”

Trabalhar com vistas ao belo e ao útil, eis aqui o que se chama ocupar-se; e os trabalhos deste gênero são para Hesíodo ocupações¹ e o autêntico agir.”

¹ Neste sentido, Hesíodo divide os trabalhos em dois: aquele indigno, que mal mereceria o nome de “trabalho”, e o trabalho digno em si, que ele também equivale a estar ocupado, à ação íntegra e excelente.

CRÍTIAS – Eu jamais disse que <ocupar-se de> é o mesmo que <fazer>. Segundo Hesíodo, nenhum trabalho é desonroso. E o artesão faz o que é dos outros, embora se ocupe só do seu.”

SÓCRATES – (…) Que assim seja. Dá às palavras o sentido que mais te agrade; basta-me que as definas simultaneamente a seu emprego. (…) Fazer o bem ou trabalhar por ele, ou como queiras chamá-lo, é isso que tu chamas sabedoria?”

CRÍTIAS – Não pestanejo, Sócrates.

SÓCRATES – Sábio é aquele que faz o bem, não o que faz o mal?

CRÍTIAS – Tu mesmo, querido amigo, não és deste parecer?

SÓCRATES – Não importa; o que agora temos de examinar não é o que eu penso, mas o que tu dizes.

CRÍTIAS – Pois bem; o que não faz o bem mas o mal, declaro que não é sábio; o que não faz o mal, mas o bem, este eu declaro sábio. (…)

SÓCRATES – Poderá suceder que tenhas razão. Não obstante, uma coisa me chama a atenção, e é que admites que um homem possa ser sábio e não saber que o é.

CRÍTIAS – Não há nada disso, Sócrates. Não o admito!

(…)

CRÍTIAS – Não, Sócrates, isto não é possível. Se crês que minhas palavras conduzem necessariamente a esta conseqüência, prefiro retirá-las. Prefiro antes confessar sem nenhum constrangimento que me expressei inexatamente, a conceder que se possa ser sábio sem conhecer-se a si mesmo. Não estou distante de definir a sabedoria como o conhecimento de si mesmo, e de fato sou da mesma opinião daquele que gravou no templo de Delfos uma inscrição deste gênero: Conhece-te a ti mesmo. Esta inscrição é, a meu ver, um cumprimento que o deus dirige aos que entram, em vez de ser uma fórmula ordinária, conforme muitos, tal qual <Sê feliz!>Creio que o deus julgou que uma mensagem mais direta como esta última não seria conveniente, e que aos homens deve-se desejar não a felicidade, mas a sabedoria. Eis aqui em que termos tão distintos dos nossos fala o deus aos que entram em seu templo, e eu compreendo bem o pensamento do autor da inscrição (…) linguagem um pouco enigmática, sim, como a do adivinho. ‘Conhece-te a ti mesmo’ e ‘sê sábio’ são a mesma coisa, no fundo, pelo menos é o meu parecer. Há outros homens que gravaram inscrições mais recentes nos templos, inscrições bem mais simplórias: Nada em demasia; dá-te em caução e não estarás longe da ruína, etc. Isso é coisa de gente que tomou a sentença conhece-te a ti mesmo por uma simples afirmação, digo, conselho, e não pelos cumprimentos do deus aos verdadeiramente sábios que ali entravam. (…) Ora, Sócrates, quiçá estejas certo ao final, quiçá eu o esteja. Em todo caso, nada de sólido firmamos aqui.”

SÓCRATES – Ah, Crítias! Assim que começaste a falar, entrevi por onde encaminharias teu discurso; ou seja, que chamarias as coisas próprias de alguém boas, e a criação (poiesis) de coisas boas de atividades (praxeis). Também de Pródico(*) ouvi ilimitadas distinções de palavras acerca disso. Fica à vontade para determinar o sentido que queres às palavras, contanto que bem justifiques tuas escolhas ao final. Agora, sugiro que comecemos então a definir as coisas com clareza desde um princípio que nos seja mútuo. É a <ocupação com> (praxeis) coisas boas que tu chamas de sensatez? E também a criação ou produção (poiesis), ou como mais queiras chamá-las, tu também chamas de sensatez, correto?

CRÍTIAS – Perfeito, Sócrates. Ambas as coisas são sensatas, ou antes ambos os verbos se referem àquilo que é sensato.

(*) Para mais sobre Pródico de Ceos, sofista, cientista político e gramático que atuou na Atenas socrática, cf. principalmente o Protágoras [https://seclusao.art.blog/2018/03/02/protagoras-outros/] e o Eutidemo [https://seclusao.art.blog/2018/08/31/eutidemo-ou-do-disputador-ou-da-mentira-sofistica-frente-a-verdade-dialetica/].”

CRÍTIAS – …de modo que defino quem se ocupa do seu como quem se ocupa de boas obras.”

SÓCRATES – Pode ser que um médico, tendo ou não curado o paciente (tendo ou não feito um bom trabalho), ignore se tratou de modo eficaz o paciente? Segundo tua definição, Crítias, tendo o médico curado o paciente, ignorando-o ou não se realmente o fez, ele obrou bem, isto é, sensatamente. Estou certo?

CRÍTIAS – Sim, Sócrates. Foi o que eu afirmei. (…) Inclusive equiparo o ser sensato ao Conhece-te a ti mesmo² da inscrição em Delfos. (…) De modo que o Conhece-te a ti mesmo não é em verdade um conselho do deus, como querem os homens que interpretam a inscrição demasiado à letra. A frase é antes uma saudação aos homens sensatos que qualquer outra coisa. Mas os homens mais se satisfazem com exortações diretas que com enigmas complicados.”

¹ “Sensato”, na 2ª tradução.

² Na tradição, frase provinda de Apolo. Na doxografia, muito associada a Sócrates, a frase é no entanto mais atribuída como original de Tales de Mileto, um dos Sete Sábios da Grécia Antiga, de geração anterior a sua.

CRÍTIAS – A sabedoria não é semelhante às outras ciências; estas não são semelhantes entre si, e tu supões em teu raciocínio que todas se parecem”

A sensatez é então um saber, ou um saber-de-algo?”

Não é a medicina um saber sobre a saúde?”

SÓCRATES – E a estática é a ciência do pesado e do leve; o pesado e o leve diferem da estática mesma. Não crês?

CRÍTICAS – Sim.

SÓCRATES – Pois bem; diz-me: qual é o objeto da ciência da sabedoria, que seja distinto da sabedoria ela mesma?”

O saber sobre si mesmo, que nome teria? E que obra gera de diferente de si mesma (a própria sensatez)? Pois que o matemático gera o saber sobre os números pares e ímpares e suas correlações, como o arquiteto gera o saber sobre edificações. A sensatez e o autoconhecimento mesmos devem gerar o saber sobre algo.”

CRÍTIAS – (…) Esta semelhança não existe. Enquanto todas as demais ciências¹ são ciências de um objeto particular e não do todo delas próprias, só a sabedoria é a ciência de outras ciências e de si mesma. (…) propões-te apenas a me combater e refutar, Sócrates, sem fixares-te na essência da questão!

SÓCRATES – Mas como, Crítias? Podes crer que se eu te pressiono com minhas perguntas seja por outro motivo além de que assim eu me obrigaria a dirigir-me a mim próprio a fim de examinar minhas palavras? Quero dizer, o temor de me enganar a respeito das coisas pensando saber e na verdade constatar que não sei não é aquilo que sempre me moveu e continua a me mover?”

CRÍTIAS – Sócrates, todos os outros saberes são saberes-sobre-algo, porém a sensatez se diferencia por ser um saber sobre todos os outros e também sobre si. Vejo que estás mais preocupado em refutar-me que em seguir o tema da discussão!(*)

(*) A partir desta definição de sensatez por Crítias entra-se na parte mais original do diálogo Cármides. Os trechos que seguem são justamente objeto de várias investigações recentes, como as de E. MARTENS; B. WITTE, Die Wissenschaft vom Guten und Bösen. Interpretationen zu Platons ‘Charmides’, Berlim, 1969; T.B. EBERT, Meinung und Wissen in der Philosophie Platons. Untersuchungen zum ‚Charmides‘, ‚Menon‘ und Staat, Berlim, 1974, pp. 55-82. Pioneiro no tema do Cármides foi o valioso estudo de CARL SCHIRLITZ, publicado no final do século XIX: «Der Begriff des Wissen vom Wissen in Platons ‚Charmides‘ und seine Bedeutung für das Ergebnis des Dialogs», em Neue Jahrbücher für Philologie und Paedagogik 155 (1897), 451-476 e 513-537.”

SÓCRATES – Mas como podes supor algo assim? Pensas que, ao refutar-te, faço-o por alguma causa distinta que a que me leva a me investigar a mim mesmo e aquilo que digo, talvez por temor de que me escape aquilo que penso que sei, sem sabê-lo? Digo-te, pois, Crítias, que é isto que trato de fazer agora: analisar nosso discurso, sobretudo por mim mesmo, mas também, acessoriamente, em prol de meus outros amigos. Não crês que tornar transparente a estrutura de cada um dos seres seja um bem comum para quase todos os homens?

CRÍTIAS – Creio, Sócrates, e muito!”

¹ A segunda tradução inteira se exime do emprego da palavra ciência. Como designadora das matemáticas, medicina, da arte do artesão, seria mais fácil empregá-la para nós, leitores modernos, mas realmente entendo a intenção de não usar o termo para a sabedoria (como a ciência da própria ciência), o que confundiria o leitor “empírico” moderno, tendente ao positivismo metodológico. Não é ciência no sentido baconiano aquela que aqui se discute. Tanto que aqui se trata mais do saber de um ofício, quando se fala das ciências particulares: o médico entende de medicar, o sapateiro de fazer sapatos. Seria espúrio para o cientista contemporâneo chamar o artesão de “seu colega” (cientista), para não falar também que na contemporaneidade a matemática não é mais considerada uma hard science.

Ânimo, amigo! Responde a minhas perguntas, segundo teu próprio juízo, sem inquietar-te se é Crítias ou Sócrates aquele que leva a melhor ao final. Aplica todo teu espírito no objeto que nos ocupa agora, e que seja uma só coisa tua preocupação: a conclusão a que nos conduzirão nossos próprios esforços.”

A ti não te importes se é de Sócrates ou de Crítias o discurso que está sendo refutado. Mas atua com diligência para que, quando parecer que estás em apuros, vejas uma saída plausível com o auxílio de teus argumentos.”

CRÍTIAS – Penso que, única entre todas as demais ciências, a sabedoria é a ciência de si mesma e de todas as demais ciências.

SÓCRATES – Logo, será também a ciência da ignorância, se o é da ciência?

CRÍTIAS – Sem dúvida.

SÓCRATES – Portanto, só o sábio se conhecerá a si mesmo, e estará em posição de julgar daquilo que sabe e daquilo que não sabe. De igual modo, só o sábio é capaz de reconhecer, quanto aos demais, o quê cada um sabe crendo sabê-lo, assim como o quê cada um crê saber, sem contudo saber. Nenhum outro pode fazer esse juízo. Numa palavra, ser sábio, a sabedoria, o conhecimento de si mesmo, tudo isso se reduz a saber o quê se sabe e o quê não se sabe. Não pensas tu idem?

CRÍTIAS – Em absoluto.”

A sensatez é também um saber do não-saber?”

Só o sensato, portanto, saberá aquilo que crê saber e na verdade não o sabe.”

SÓCRATES – (…) examinemos (…) primeiro se é possível ou não saber que uma pessoa sabe o quê sabe e não sabe o quê não sabe. Em segundo, supondo isto possível, que utilidade pode resultar deste saber?

É possível o saber que sabe o que sabe e que não sabe o que não se sabe?”

Concebes uma vista que não visse nenhuma das coisas que vêem as demais vistas, mas que seja a vista de si mesma e das demais vistas, e até do que não é visto? Concebes uma vista que não visse a cor, apesar de ser vista, mas que se visse ela mesma e as demais vistas? Crês que semelhante vista existe?

CRÍTIAS – Por Zeus, Sócrates, claro que não!

SÓCRATES – Concebes um ouvido que não ouvisse nenhuma voz, mas que se ouvisse a si mesmo e aos outros ouvidos, e até ao que não é ouvido?

CRÍTICAS – Tampouco.

SÓCRATES – Considerando todos os sentidos de uma só vez, parece-te possível que haja um que seja o sentido de si mesmo e dos outros sentidos, mas que não sinta nada do que os outros sentidos sentem?

Por conseguinte, uma coisa seria ao mesmo tempo maior que si mesma e menor que si mesma; mais pesada e mais leve; mais velha e mais nova, e assim com todo o demais. Não é indispensável que a coisa, que possui a propriedade de referir-se a si mesma, possua ademais a qualidade a que tem a propriedade de se referir?”

Estou em uma aporia. (…) Não parece que esse saber ora sabe mais, ora sabe menos do que ele sabe?”

Se é verdade que sou um dobro, não é verdade que sou também a metade? Que se o dobro de algo é 2x, o dobro é tanto o 2 quanto o x?”¹

¹ Sócrates não o diz recorrendo a símbolos aritméticos, que inclusive são criação muito posterior do espírito (da razão humana), mas achei que não faria mal em condensar assim seu pensamento.

Seria possível uma ciência da ciência? Eu sou incapaz de afirmá-lo; e ainda que haja, eu de minha parte não poderia admitir que esta ciência seja a sabedoria antes de haver examinado se, isto pressuposto, tal conhecimento nos seria útil ou não; porque me atrevo a declamar que a sabedoria é uma coisa boa e útil. Mas tu, filho de Calescro, que estabeleceste que a sabedoria é a ciência da ciência e igualmente da ignorância, prova-me, antes de qualquer coisa, que isto é possível”

Crítias, como aqueles que bocejam ao ver alguém bocejar, pareceu-me tão desconcertado quanto eu. Habituado ele a se ver coberto de elogios, constrangia-se à mera olhada dos circunstantes; teimava em não confessar ser incapaz de esclarecer as questões que eu formulei, falava, falava, e nada dizia – apenas disfarçava sua impotência aos menos perspicazes. Eu, que não queria abortar a discussão, me interpus novamente:”

E Crítias se via tão atônito e confinado à aporia quanto eu, agora; mas tinha vergonha de ceder diante dos demais. Nesse impasse, ele tampouco dizia nada que avançasse a discussão do problema.”

SÓCRATES – (…) Sem dúvida, se alguém possui aquilo que conhece a si mesmo, reconhecerá, logicamente, também a si mesmo. Mas o que interessa saber é se quem possui esta ciência deva necessariamente saber o quê sabe e também aquilo que não sabe!

CRÍTIAS – Sem dúvida, Sócrates, porque trata-se da mesma coisa.”

Como pode o saber do saber ser igual o saber da ignorância?”

Em medicina e política, é fácil saber que se sabe algo em medicina e política.”

Mas quanto ao saber do saber, como saberá que sabe? A sensatez não parece ensinar nada.”

O sensato não sabe o que o médico sabe ou não sabe, nem o que o político sabe ou deixa de saber.”

É através da medicina que conhecemos o que é são, não através da sabedoria; e através da música, o que é harmonioso (não através da sabedoria); através da arquitetura, o que é necessário para se construir (não da sabedoria). Concorda que é assim sucessivamente com todas as demais artes e ciências?”

Aquele que ignora essas coisas não sabe o quê ele sabe, só sabe que sabe.” Esta expressão é a formulação mais extensa e elaborada do aforismo mais célebre de Sócrates-Platão: o só sei que nada sei. Ao contrário do que vulgarmente se diz em torno desta frase, Sócrates não abdica do conhecimento, abraçando um ceticismo e um niilismo teórico absolutos. O sábio não sabe a medicina, o sábio não sabe a música, o sábio não é arquiteto, nem piloto de navio, nem estratego militar, nem a sibila. Mas, seu cognome o indica, ele possui uma sabedoria, a mais especial das sabedorias, a sabedoria em si. Sem referências às outras, é uma sabedoria inócua, vazia, despida de conteúdo. Somente com referência às outras sabedorias é a sabedoria do sábio (do filósofo) a ciência da ciência. Isto já é algo mais que o niilismo fundamental do conhecimento vulgar da expressão. Mas implica que o sábio pode ou deve ser útil? Não sem a devida humildade e a visão do todo que este conhecimento exige se não for apenas Retórica (ou seja, o diálogo se chama Cármides porque foi ele que deu a principal lição, no início, em sua fala discreta): “Só” sei que nada sei: o só representa mais do que uma partícula “secundária” da frase-síntese do método maiêutico: é o conhecimento positivo, mas que não se atreve a usurpar o lugar de cada um dos outros especialistas (nas demais sabedorias técnicas), de que sem o conhecimento natural cumulativo, da experiência, seu saber de nada vale ou adianta; ainda assim, é o primeiro passo necessário, a primeira certeza no sentido objetivo da filosofia moderna, até os dias da nossa Filosofia. Não sei “o quê” (conteúdo) posso saber ou não, mas sei qual é o critério da busca da verdade. Nasce aqui a epistemologia atemporal. Admite que não existe uma modalidade de sabedoria que esgote a própria sabedoria, a ponto de eliminar a ignorância, que é sempre a estrada do filósofo. E nenhuma filosofia se faz sem um chão firme sob os pés. Em suma, Sócrates entendeu a condição humana: o limite dinâmico da própria capacidade do saber. (A possibilidade d)O auto-conhecimento (do homem e das coisas pelo próprio homem que pode se entender e entender as coisas, como são, apenas a partir desse parêntese – de que o quê ele sabe sobre si mesmo condiciona e limita seu conhecimento atual do todo, sem que essa regra seja jamais passível de quebra, embora seu conhecimento atual varie com o tempo).

Logo, a sabedoria e o ser sábio consistem não em saber o quê se sabe e o quê não se sabe, mas unicamente em saber que se sabe e (outrossim) que não se sabe.” Reiteração do dito acima: o saber não pode ser sem a ignorância, e vice-versa.

Logo, a sabedoria não nos põe em posição de reconhecer no outro, que alega sempre saber alguma coisa, se este outro sabe o quê diz saber, ou se porventura não o sabe de verdade. Toda a virtude da verdadeira sabedoria (a ciência das ciências) se limita a nos ensinar que possuímos uma certa ciência. Qual é a matéria desta ciência, não é a ciência das ciências quem nos dirá.”

O médico não sabe nada sobre a medicina, pois a medicina é sabedoria do saudável e do doente, não de si mesma. O sábio reconhecerá que o médico possui uma sabedoria; mas que sabedoria é essa, só se o pode saber com referência aos objetos da medicina.”

Afora o médico, ninguém é competente para isso, nem o próprio sábio, aliás, muito menos ele. Não fosse assim, teríamos um médico-sábio, ou um sábio-médico, figura quimérica.”

E bem, querido Crítias, reduzida a sabedoria a estes termos, qual pode ser sua utilidade? Ah! Se, como supusemos de início, o sábio soubesse o quê sabe e o quê não sabe; se soubesse que sabe certas coisas e não sabe outras certas coisas… Se pudesse, além disso, julgar aos demais homens quanto ao que ele julga na própria pessoa, aí então, eu o declaro, ser-nos-ia INFINITAMENTE ÚTIL o sermos sábios! Passaríamos a vida, inclusive, isentos de falha enquanto possuíssemos a sabedoria, e o mesmo se aplicaria a quem agisse conforme nossas prescrições.” Há uma tão infinitesimal ironia nessa fala de Sócrates que nós não a captaríamos como ironia, sem o contexto do diálogo e sem expertise em filosofia não fosse por recursos modernos como o colocar em CAIXA ALTA, por exemplo. A verdade é que a sabedoria no sentido de Crítias não existe, daí então Sócrates considerá-la inútil, ainda que existisse. Pois que é a vida, senão sucessivos erros misturados com acertos? E que sabedoria, sendo sabedoria, negligenciaria esse dado tão importante (o de que é impossível ser sábio, onisciente, perfeito)?

O médico sabe sobre saúde, mas não sobre o saber, já que isso está só para os sensatos. Porém, resulta que o médico nada sabe de medicina, pois a medicina é o saber sobre a saúde. Ou não será assim?”

O sensato não é um médico, ou não tem de ser um médico.”

O sensato não pode distinguir o bom médico do mau médico, o charlatão. Só um médico poderia fazê-lo.”

Que proveito há, portanto, na sensatez, Crítias?”

Talvez que o objeto de nossa indagação seja absolutamente inútil! O que me faz ter esses pressentimentos acerca da sabedoria (a que definimos) são coisas que me vêm ao espírito. (…) Creio que excede meus poderes. Mas quê importa? Quando algo se nos coça cá no espírito não há remédio senão examinar tal coisa! Não deixeis que escape ao acaso, por pouco amor que tenhas por ti mesmo!”

ao vivermos em prol da sabedoria, viveremos por isso melhor e mais felizes?”

SÓCRATES – (…) me parece que só tomas por felizes aqueles que vivem segundo certas sabedorias. Talvez só concedas este privilégio ao que designei previamente, isto é, àquele que sabe tudo o que deve suceder: falo do adivinho.

CRÍTIAS – Não só a esse sábio, Sócrates.

SÓCRATES – Quais outros então? Poderias estar falando daquele que une o conhecimento do futuro, do passado e do presente? Supondo que um tal homem existe, claro. Creio que confessarás que nenhum outro senão este possa viver segundo a sabedoria.

CRÍTIAS – Confesso.

SÓCRATES – Mais uma pergunta: Qual destas ciências é a que faz deste homem feliz? Ou são todas de uma vez, cada uma em sua proporção?

CRÍTIAS – Nada disso.

SÓCRATES – Então, qual é a ciência que eleges? A dos acontecimentos passados, presentes e futuros? A do xadrez?¹

CRÍTIAS – Ah, a do jogo de xadrez!! Que absurdo!

SÓCRATES – A dos números?

CRÍTIAS – Essa também não.

SÓCRATES – A do que é saudável?

CRÍTIAS – Hm, talvez, mas não de todo.

SÓCRATES – Mas diz de uma vez, qual é a ciência que mais contribui para a felicidade do sábio?

CRÍTIAS – Ora, a ciência do bem e do mal.

SÓCRATES – Ah, pícaro! Depois de tanto caminharmos faz-me agora rodar em círculos!”

Mas o suposto saber do saber, que não ignora o que ignora, saberia saber mais do que sabe atualmente…”

CRÍTIAS – A sensatez é saber sobre o bem e o mal.”

SÓCRATES – …Porque nosso (mau) pressuposto diz que se sabem aquelas coisas que não se sabem, ainda que, em minha opinião, não houvesse nada que nos parecesse mais absurdo do que isso!”

¹ “Damas” na segunda tradução.

E esta ciência, me parece, não é a sabedoria, senão aquela cujo objeto é o ser útil;¹ porque não é a ciência da ciência e da ignorância, mas a do bem e do mal.”

¹ No fundo, a ética é a mais importante das sabedorias, mas é também a mais difícil, e a mais imprecisa e volátil de todas.

Supusemos, pois, que existe uma ciência da ciência, apesar de que a razão não permite nem autoriza semelhante concepção. Depois, admitimos que esta ciência conhece os objetos das outras ciências, e isso é contrário à razão! Desejaríamos que o sábio pudera saber que ele sabe o quê sabe e o quê não sabe. Na verdade fomos generosos em excesso fazendo esta última concessão, uma vez que consideramos, neste exercício, que é possível saber, de certa maneira, o que absolutamente não se sabe. Admitimos, por fim, que ele sabe e que ele não sabe, ao mesmo tempo – o que é o mais irracional que se possa imaginar. (…) qualquer que seja a definição da sabedoria que tenhamos inventado, de comum acordo, essa ou aquela definição sempre nos fez ver, com naturalidade, que nenhuma delas pode-nos ser útil.”

ao fim, amigo Cármides, me ressinto de haver aprendido com tanto afã as palavras mágicas daquele trácio, para depois de tudo concluir que nenhum valor possuem! Mas não, não posso crer que assim seja, e é mais adequado pensar que eu é que não sei buscar a verdade! A sabedoria é, sem dúvida, um grande bem; e se tu a possuis, és um mortal feliz. Mas examina atentamente se a possuis verdadeiramente, a fim de que não necessites de palavras mágicas”

Mas o que mais me irrita nisso tudo é o encantamento que havia aprendido do trácio e que, depois de tanto esforço, descubro agora ser algo quimérico e fútil.”

CÁRMIDES – Sócrates, sei lá eu se sou sensato ou não! Como nada me impede, não vejo também por que não haveria de me submeter ao seu encantamento, por quantos dias forem precisos! Até o dia em que tu me digas que tenho bastante sensatez, ao menos.”

CRÍTIAS – A maior prova que podes dar-me de tua sabedoria, meu querido Cármides, é entregar-te aos encantos¹ de Sócrates e não afastar-te dele nem um só minuto.¹

CÁRMIDES – Estarei sempre com ele, seguirei seus passos; porque eu me tornaria um réprobo ao não te obedecer, ó primo, tu que és meu tutor.”

¹ “Entregar-te aos encantos” é bastante ambíguo, e nos remete obviamente a uma cena romântica. Encantamentos já modificaria consideravelmente nossa compreensão da frase, e é isso que torna Platão tão rico e polissêmico. Entregar-se às “palavras mágicas” do discurso sábio de Sócrates é o sentido leal à epistemologia que aqui buscamos.

SÓCRATES – Ah, e que é que vós dois tramais agora?

CRÍTIAS – Absolutamente nada, Sócrates. Só isto: que tens-nos as tuas ordens.

SÓCRATES – Como?! Empregais então a força, sem deixar-me a liberdade da escolha?!”¹

Sócrates, serei teu discípulo. E meu tio Crítias está com isso de acordo.”¹

Vais obrigar-me assim, sem prazo nenhum para preparar-me?”¹

¹ Aqui o que transforma bastante o sentido da segunda tradução foi minha própria opção de tradutor, não o texto-fonte. Nos dois textos em espanhol o que se obtém de Sócrates, o que a dupla de parentes Crítias-Cármides dele consegue, é que ele recite o encantamento (o diálogo termina antes, porque ‘não existe’ este encantamento), mas este é o que menos importa e só serve de pretexto para todo o diálogo. Nesse tocante, queriam, portanto, que Sócrates admitisse Cármides como paciente. Mas Sócrates não é médico no sentido habitual; seria no máximo um médico da alma do homem; daí que na verdade inaugura-se aqui uma relação de professor-aluno ou mestre-discípulo. Como sabemos entretanto, Sócrates não procurava expressamente por discípulos, pois em verdade morrera sendo o discípulo número 1 da própria sabedoria, e não aceitava ser chamado de mestre, mesmo sendo visivelmente o homem mais sábio de seu tempo.

O SONHO-PARÁBOLA PERFEITO

Publicado originalmente em 10 de fevereiro de 2009

Proletários de todas as idades – falo de crianças e idosos, como no século XIX – e dos dois sexos, e uma voz que ecoa pela escadaria como se por um alto-falante ou por um sistema de rádio. Todos em trapos e inclinados à rebelião, exceto este austero homem da voz, devidamente engravatado. Firme, seguro. Ele representa o Capitalismo. A massa representa não o marxismo, a democracia ou o mercado de trabalho, abstrações: trata-se do homem, da condição humana. E os homens, em bloco, se bem que caóticos, descem as escadas. O ricaço – este anti-próton, antípoda da existência, que se aglutinou a nós, que se tornou desde tempos imemoriais nosso pastor – contempla, maravilhado. A escravidão em sua modalidade mais explícita me foi mostrada neste sonho-espelho. Não faz muitos dias, ou semanas, que ando tendo essas incursões filosóficas até mesmo na esfera inconsciente. É sinal de alguma coisa: essas questões se apoderaram da parte mais funda do meu espírito, da minha essência.

É como se o prédio se incendiasse e fosse posto em prática nesse exato momento um plano de evacuação, orquestrado pelo sujeito polido. Uma crise do sistema, uma desordem social, que logo será contornada, para que tudo volte a se assentar, como antes, ou mais que isso: em bases mais sólidas. As pessoas parecem saber disso, mas não há alternativa. Alguns, mais insurgentes, crêem que depois de hoje nada será como fôra, a verdadeira revolução se aproxima. A exploração sepultada? Meu sonho penetra no verídico devaneio de bilhões de homens no decorrer da História.

Algo, no entanto, paira insondável. Aliás, ao invés de estático este algo talvez seja dinâmico, fluido, movimentado, eficiente, faceiro, sábio, sério e brincalhão na medida – uma entidade que opera com conhecimento total das circunstâncias, cujos propósitos até escapam à cena, algo que consegue enxergar além, uma origem e um destino do processo em curso – o momento da correria pelas escadas é o Ocidente, o mundo moderno. Esta criatura invisível, onisciente e observadora, o que é? Deus? Não, óbvio demais… Sou eu! E afora alguns detalhes meu sonho – eu diria extraordinário vislumbre alegórico – não avança mais do que isso…

Vamos aos detalhes: o grande proprietário, a burocracia de carne, rosto bem-aparentado, sorriso elegante, bom porte, enseja organizar seus soldadinhos em batalhões de diferentes tamanhos, de acordo com faixa etária e gênero. Há, como já mencionado, um burburinho, um mexerico, uma espécie de pólvora que promete comprometer essas fundações e que, depois, venha o que vier. A taça cheia precisava derramar seu conteúdo. Antes que as filas se organizassem como pedia a voz, tudo se desvanecia e eu acordava…

Às interpretações: o que é que diferencia os planos da massa dos meus diante desse “filme”? E o que faz de mim um antagonista invencível para este homem, enquanto só os operários com suas vontadezinhas imediatistas não passam de brinquedos sob rígido controle do dono? Eu sou a perfeição, diviso até uma das aparências ocultas desse homem engravatado: não é mais esbelto e galante, mas um gordo de cabelos encrespados, uma figura feia e áspera daquelas ante as quais se deve cuspir no chão ao se lhe dirigir a palavra, ou engolir em seco, caso seja seu patrão. O semblante de um obeso que promove o escárnio, ri sozinho e mata com suas piadas: o inimigo da sociedade há dois milênios.

O que vai acontecer é que eu vou combater este centro de poder com o único contragolpe à altura: ele mesmo. Os homens que rolam escada abaixo não podem tentar queimar suas fábricas, destroçar o Capitalismo: este último sempre triunfa. Eles devem sê-lo. Devem se fundir com a figura sebosa do capitalista: milhões de homenzinhos iguais, com a testa engordurada, um sorriso doloroso, o terno passado e justo, a conta no banco tão gorda quanto a própria silhueta. Isso traz à tona um diálogo – mais para lição, nada amigável – que tive há meses com um estudante de serviço social, engajado na promoção da  “justiça social”. Agora sim, com todos se comportando de modo pragmático, lucrando e lucrando… tudo vai desmoronar! Essa é a função atual do sindicato: ser burguês. Tornar-se a burguesia (um estranho crossover, é verdade), a classe unificada, a última habitante deste planeta. Para então se auto-destruir. Nenhum Aquiles escapa à sua sina. Clones em marcha: logo o senhor Narciso se enfastiará da própria imagem.

TESES SOBRE O CONCEITO DA HISTÓRIA – Benjamin (trad. Sérgio Paulo Rouanet), 1940.

O fantoche chamado <materialismo histórico> ganhará sempre. Ele pode enfrentar qualquer desafio, desde que tome a seu serviço a teologia. Hoje, ela é reconhecidamente pequena e feia e não ousa mostrar-se.”

<A verdade nunca nos escapará>” — essa frase de Gottfried Keller caracteriza o ponto exato em que o historicismo se separa do materialismo histórico.”

Fustel de Coulanges recomenda ao historiador interessado em ressuscitar uma época que esqueça tudo o que sabe sobre fases posteriores da história. Impossível caracterizar melhor o método com o qual rompeu o materialismo histórico. Esse método é o da empatia. Sua origem é a inércia do coração, a acedia, que desespera de apropriar-se da verdadeira imagem histórica, em seu relampejar fugaz. Para os teólogos medievais, a acedia era o primeiro fundamento da tristeza.”

Nunca houve um monumento da cultura que não fosse também um monumento da barbárie.”

O assombro com o fato de que os episódios que vivemos no século XX <ainda> sejam possíveis, não é um assombro filosófico. Ele não gera nenhum conhecimento, a não ser o conhecimento de que a concepção de história da qual emana semelhante assombro é insustentável.”

as fantasias de um Fourier, tão ridicularizadas, revelam-se surpreendentemente razoáveis. Segundo Fourier, o trabalho social bem organizado teria entre seus efeitos que quatro luas iluminariam a noite, que o gelo se retiraria dos pólos, que a água marinha deixaria de ser salgada e que os animais predatórios entrariam a serviço do homem.”

A classe operária desaprendeu nessa escola tanto o ódio como o espírito de sacrifício. Porque um e outro se alimentam da imagem dos antepassados escravizados, e não dos descendentes liberados.”

A Revolução Francesa se via como uma Roma ressurreta. Ela citava a Roma antiga como a moda cita um vestuário antigo. A moda tem um faro para o actual, onde quer que ele esteja na folhagem do antigamente. Ela é um salto de tigre em direção ao passado. Somente, ele se dá numa arena comandada pela classe dominante.”

O dia com o qual começa um novo calendário funciona como um acelerador histórico. No fundo, é o mesmo dia que retorna sempre sob a forma dos dias feriados, que são os dias da reminiscência. Assim, os calendários não marcam o tempo do mesmo modo que os relógios. Eles são monumentos de uma consciência histórica da qual não parece mais haver na Europa, há cem anos, o mínimo vestígio. A Revolução de julho registrou ainda um incidente em que essa consciência se manifestou. Terminado o primeiro dia de combate, verificou-se que em vários bairros de Paris, independentes uns dos outros na mesma hora, foram disparados tiros contra os relógios localizados nas torres.”

O historicismo culmina legitimamente na história universal. Em seu método, a historiografia materialista se distancia dela talvez mais radicalmente que de qualquer outra. A história universal não tem qualquer armação teórica. Seu procedimento é aditivo. Ela utiliza a massa dos fatos, para com eles preencher o tempo homogêneo e vazio. Ao contrário, a historiografia marxista tem em sua base um princípio construtivo. Pensar não inclui apenas o movimento das idéias, mas também sua imobilização. Quando o pensamento pára, bruscamente, numa configuração saturada de tensões, ele lhes comunica um choque, através do qual essa configuração se cristaliza enquanto mônada. O materialista histórico só se aproxima de um objeto histórico quando o confronta enquanto mônada.”

Sabe-se que era proibido aos judeus investigar o futuro. Ao contrário, a Torá e a prece se ensinam na rememoração. Para os discípulos, a rememoração desencantava o futuro, ao qual sucumbiam os que interrogavam os adivinhos.”