EL ASALTO A LA RAZÓN: La trayectoria del irracionalismo desde Schelling hasta Hitler – Lukács (trad. Wenceslao Roces)

SOBRE EL IRRACIONALISMO COMO FENÓMENO INTERNACIONAL

El desprecio del entendimiento y la razón, la glorificación lisa y llana de la intuición, la teoría aristocrática del conocimiento, la repulsa del progreso social, la mitomanía, etc., son otros tantos motivos que podemos descubrir sin dificultad, sobre poco más o menos, en todo irracionalista.”

Para los hegelianos, la filosofía alemana termina con Hegel; para los neokantianos culmina con Kant, y el desconcierto llevado a ella por sus sucesores sólo puede superarse con el retorno al filósofo de Königsberg. Eduard von Hartmann trata de llegar a una ‘síntesis’ de Hegel y el irracionalismo (el Schelling de la última época y Schopenhauer), y así sucesivamente.”

Hay un libro reciente en que se hace, por lo menos, un intento de penetrar en la problemática de la trayectoria filosófica alemana: nos referimos a la documentada obra de K. Löwith titulada Von Hegel zu Nietzsche. En ella se intenta por vez primera, en la historia burguesa de la filosofía alemana, [pedante classificar tudo que não é ‘totalmente concorde com meu espectro’ como burguês] incorporar orgánicamente a la trayectoria histórica la disolución del hegelianismo y la filosofía del joven Marx. § Pero el solo hecho de que el autor de este libro haga culminar el proceso en Nietzsche —y no precisamente para desenmascarar lo que en él se encierra— demuestra claramente que no comprende los problemas reales del período estudiado y que, allí donde da de bruces con ellos, los vuelve decididamente del revés.”

El auge imperialista del irracionalismo revela de un modo muy palmario el papel dirigente de Alemania en este terreno. Y, al decir esto, nos referimos, naturalmente, a Nietzsche, que se convirtió en modelo y guía de la reacción filosófica irracionalista, tanto en cuanto al contenido como en cuánto al método, desde los Estados Unidos hasta la Rusia zarista, habiendo llegado a adquirir una influencia con la que no puede compararse ni de lejos ningún otro ideólogo de la reacción. Más tarde, fue Spengler el modelo internacional de las concepciones irracionalistas en lo tocante a la filosofía de la historia, hasta llegar a Toynbee. Heidegger, por su parte, es el guía del existencialismo francés, habiendo llegado a influir decisivamente, ya desde mucho antes, en Ortega y Gasset y ejerciendo una influencia cada vez más profunda y peligrosa sobre el pensamiento burgués de América, etc., etc.”

En una palabra, Croce crea un ‘sistema’ del irracionalismo apto para el uso decadente burgués del parasitismo en el período imperialista. Claro está que este irracionalismo fue considerado como insuficiente por parte de la extrema reacción, ya antes de la primera Guerra Mundial, como lo demuestra la oposición de derecha contra Croce por parte de Papini y otros. Y es muy significativo —como contraste con Alemania— que este irracionalismo liberal-reaccionario de Croce haya podido mantenerse hasta hoy como una de las ideologías, predominantes de Italia.”

Mientras que Croce continúa aparentemente las tradiciones de Hegel (y de Vico), para encauzarlas en realidad hacia el irracionalismo, James declara una guerra abierta a estas tradiciones de los países anglosajones.”

La mitomanía no se manifiesta nunca en James con un contenido tan claro como en un Nietzsche, por ejemplo, quien en su teoría del conocimiento y en su ética revela, por lo demás, muchos rasgos pragmáticos, pero el norteamericano sienta uña base epistemológica y hasta proclama un deber moral que permite y obliga a todos los Babbits¹ a crear o aceptar en todos los órdenes de la vida los mitos que les convengan para su uso personal, los que más útiles les parezcan: el pragmatismo se encarga de tranquilizar, en este punto, su conciencia intelectual. Por su misma carencia de contenido y su superficialidad, el pragmatismo es una especie de bazar de ideologías, el que necesitaba cabalmente la Norteamérica de la anteguerra con su perspectiva de una prosperidad y una seguridad ilimitadas.”

¹ Sinclair Lewis, Babbitt

la obra de Bergson radica en haber descubierto una imagen del mundo que, por debajo de la cautivadora apariencia de una movilidad viva, viene a restaurar en realidad el estatismo reaccionario.”

Mientras que la mayoría de los anteriores ideólogos reaccionarios de Francia dirigían casi siempre estos tiros en nombre del realismo y el ultramontanismo, lo que los condenaba de antemano a influir solamente en los círculos decididamente reaccionarios, la filosofía bergsoniana apela ahora también a los intelectuales descontentos de la corrupción capitalista de la Tercera República que comienzan a orientarse también, en la izquierda, hacia el socialismo.”

En este sentido, podemos decir que Bergson ejerció en Francia, durante el período de crisis, a finales del siglo XIX y comienzos del XX (affaire Dreyfus, etc.), una influencia semejante a la de Nietzsche en Alemania, por los días de la derogación de la ley contra los socialistas. La diferencia estriba también aquí en que la filosofía irracionalista de la vida de Nietzsche era un llamamiento franco a la actividad antiimperialista reaccionaria, antidemocrática y antisocialista, mientras que Bergson no proclamaba abiertamente estas metas, sino que se limitaba a predicarlas bajo una forma ideológica general, y hasta adoptando una posición neutralista.”

El tardío desarrollo del capitalismo alemán y la instauración de la unidad nacional bajo la forma reaccionario-aristocrática del imperio bismarckiano trajeron, incluso, como consecuencia el que la sociología, como ciencia típica del período apologético de la burguesía, sólo pudiera imponerse en Alemania a duras penas, después de vencer los grandes obstáculos interpuestos en su camino por la ideología de los vestigios feudales.”

La deseconomización de la sociología entraña, al mismo tiempo, su deshistorización: de este modo, pueden los criterios determinantes de la sociedad capitalista —expuestos bajo una deformación apologética— presentarse como categorías ‘eternas’ de toda sociedad en general. Y no creemos que valga la pena pararse a demostrar que semejante metodología no persigue otro fin que el de hacer ver, directa o indirectamente, la imposibilidad del socialismo y de toda revolución.”

Entre la muchedumbre temática casi inabarcable de la sociología occidental, destacaremos aquí solamente dos motivos, muy importantes para el desarrollo filosófico. Uno de ellos determina la aparición de una ciencia especial, la ‘psicología de las masas’. Su representante más caracterizado, Le Bon, contrapone, brevemente resumido su pensamiento, la psicología de la masa, como la de lo puramente instintivo y bárbaro de la racionalidad, al pensamiento civilizado del individuo. Por tanto, cuanto más influyan las masas en la vida pública, más en peligro se hallarán los resultados del desarrollo cultural de la humanidad. Y, al paso que estas doctrinas llaman a la lucha contra la democracia y el socialismo en nombre de la ciencia, otro destacado sociólogo del período imperialista, Pareto, entona un himno consolatorio inspirado en la misma sociología. Si la historia de todos los cambios sociales —diremos, resumiendo también muy someramente su pensamiento— no es más que el relevo de una élite vieja por otra nueva, podemos llegar a la conclusión de que los fundamentos ‘eternos’ de la sociedad capitalista están sociológicamente a salvo y no hay ni que hablar de un tipo fundamentalmente nuevo de la sociedad, de la sociedad socialista.”

Una posición especial ocupa en la filosofía y la sociología occidentales G. Sorel. Lenin le llamó una vez, de pasada, ‘el conocido confusionista’. Y con toda razón. En él se mezclan y confunden, en efecto, las premisas y las conclusiones más burdamente contradictorias entre sí.” “Acepta, tanto en el terreno económico como en el filosófico, la revisión bernsteiniana de Marx.”

Por eso, cuando su odio y su desprecio pugnan por cobrar expresión, el resultado no puede ser otro que un salto irracionalista a lo totalmente desconocido, a la nada pura. Lo que Sorel llama ‘proletario’ no es más que la negación abstracta de todo lo burgués, sin contenido concreto alguno.” “La intuición bergsoniana, el irracionalismo de la durée réelle, cobra en él, por tanto, el acento de una utopía de la más acabada desesperación. Y esta carencia abstracta de todo contenido se expresa, cabalmente, en el mito soreliano [da greve geral].”

el mito sin contenido forjado por él, se halla totalmente al margen de la realidad social tangible, y no es otra cosa que un salto estático al reino de la nada.”

Y si el realismo de Sorel no fue más que un episodio, no cabe duda de que no puede considerarse ya como algo puramente episódico el que, al producirse la gran crisis revolucionaria, al final de la primera Guerra Mundial, pudiera este confusionista entusiasmarse simultáneamente por un Lenin, un Mussolini y un Ebert.” “El mito de Sorel es algo tan exclusivamente emocional y carente de contenido, que podía convertirse sin esfuerzo alguno en el mito demagógicamente explotado por el fascismo. Cuando Mussolini dice: ‘Hemos creado nuestro mito. El mito es una fe, una pasión. No es necesario que sea una realidad. Lo que le infunde realidad es el hecho de que estimula, da fe e inculca valor’, estamos oyendo hablar al mismo Sorel”

CAPÍTULO I. ACERCA DE ALGUNAS CARACTERÍSTICAS DEL DESARROLLO HISTÓRICO DE ALEMANIA

La idea de que el movimiento religioso de la Reforma se halla íntimamente relacionado con el proceso histórico del capitalismo no es, ni mucho menos, patrimonio exclusivo de los marxistas, sino que constituye moneda circulante y hasta un lugar común entre los sociólogos burgueses, desde Max Weber y Troeltsch. Sin embargo, la forma occidental, calvinista de la Reforma se convirtió en bandera de las primeras grandes revoluciones burguesas, las de Holanda e Inglaterra, en la ideología predominante del primer período del auge capitalista, al paso que, en Alemania, al imponerse el luteranismo, predicó y transfiguró religiosamente la sumisión al absolutismo de los pequeños Estados, dando un fondo espiritual, una base moral, al atraso económico, social y cultural de Alemania.”

El particularismo puramente feudal fue sustituido por un feudalismo modernizado: los pequeños príncipes, como vencedores y usufructuarios de las luchas de clases, fueron los encargados de estabilizar la desmembración de Alemania.”

Los poderosos Estados nacionales (España, Francia, Inglaterra), la dinastía de los Habsburgos en Austria, de vez en cuando, transitoriamente, algunas grandes potencias incipientes como Suecia y, desde el siglo XVIII, la Rusia zarista, disponen a su antojo acerca de los destinos del pueblo alemán. Y, como Alemania, objetivo de la política de estos países, es, al mismo tiempo, un botín útil para ellos, procuran mantener la desmembración nacional del país.”

Napoleón logró encontrar partidarios y aliados en el occidente y el sur de Alemania, y en parte también en la Alemania central (en Sajorna). Y se dio cuenta de que esta alianza —la Confederación del Rin— sólo podría llegar a adquirir cierta vitalidad a condición de que se encauzase, por lo menos, la liquidación del feudalismo en los Estados adheridos a ella. Esta obra se lleva a cabo, en efecto, en gran escala, en los territorios del Rin, y en proporciones mucho más modestas en los demás Estados de la Confederación renana.”

Pero, como el poder de Napoleón no bastaba para convertir a toda Alemania en una dependencia del Imperio francés, lo único que con ello se consiguió fue acentuar y ahondar todavía más la desmembración nacional. Los extensos sectores del pueblo sentían la dominación napoleónica como una humillante opresión extranjera, contra la que se desató, sobre todo en Prusia, un movimiento popular de carácter nacional, que culminó en las llamadas guerras de liberación.”

Los ideólogos progresivos más descollantes de la época, sobre todo un Goethe y un Hegel, no recatan sus simpatías por la unificación napoleónica de Alemania, por la liquidación de los vestigios feudales a cargo de Francia. Y a la problemática interior de semejante concepción responde el hecho de que el concepto de nación palidezca, en estos pensadores, hasta convertirse en un concepto puramente cultural, como se revela con mayor claridad que en ningún otro lugar en la Fenomenología del espíritu.”

Fácilmente se comprende que, al plantearse de otro modo el problema central de la revolución democrático-burguesa en Alemania, tenía que traer consigo todo un cúmulo de circunstancias desfavorables. La revolución alemana veíase obligada a arrancar de cuajo instituciones que en Francia, por ejemplo, habían ido siendo minadas y socavadas por varios siglos de luchas de clases; y tenía que instaurar de golpe, de la noche a la mañana, órganos e instituciones nacionales que en Inglaterra o en Rusia habían sido producto de un proceso histórico de varios siglos de duración.”

La existencia especial de Prusia constituyó siempre, objetivamente, el mayor de los obstáculos para la verdadera unidad nacional y, sin embargo, esta unidad se lleva a cabo gracias a las bayonetas prusianas. Y, desde las guerras de liberación hasta la creación del Imperio alemán, no dejó de torturar a los revolucionarios burgueses la pregunta desconcertante y desorientadora de si la unidad nacional se alcanzaría con ayuda del poder militar de Prusia o, por el contrario, mediante su destrucción.” “para ciertos sectores decisivos de la burguesía alemana, especialmente para la de Prusia, ofrecíase el camino más cómodo del compromiso de clases, que permitía sustraerse a las consecuencias plebeyas extremas de la revolución democrático-burguesa y les brindaba, por tanto, la posibilidad de alcanzar sus objetivos económicos sin necesidad de revolución, aunque fuese a costa de renunciar a la hegemonía política en el nuevo Estado.”

el postulado de la unidad nacional como problema central de la revolución burguesa presupone por parte de las masas plebeyas un grado de conciencia y de sensibilidad mucho más alto que el problema campesino, por ejemplo, en el que saltan incomparablemente más a la vista las contradicciones económicas entre las diversas clases”

La posibilidad de que el patriotismo revolucionario se trueque en chovinismo contrarrevolucionario es más factible aquí que en otras transformaciones democrático-burguesas”

Y huelga decir que siempre se encuentran pretextos plausibles para mantener a las masas, incluso a veces a las masas de sentimientos democrático-revolucionarios, alejadas de estas decisiones de ‘política exterior’, envolviéndolas en las redes de un ciego chovinismo (francofobia de 1870).” Resta claro que para a burguesia alemã (prussiana e de outros estados futuramente alemães), era prioritária a criação da Alemanha, à solidariedade internacional da burguesia, fortalecendo assim as relações do Capital.

La Renania, la región más adelantada de Alemania tanto en lo económico como en lo social, aunque formaba parte de Prusia, constituía una especie de cuerpo extraño dentro de ella, se hallaba lejos del centro de las decisiones políticas, del Berlín cortesano y pequeño-burgués y, habiendo destruido allí la dominación napoleónica los últimos restos del feudalismo, se movía por intereses inmediatos muy distintos de los que animaban a las partes rezagadas de la verdadera Prusia, que seguía conservando su estructura marcadamente feudal.”

La Asamblea Nacional celebraba sus sesiones en Francfort, Colonia era el centro de la democracia revolucionaria. Las luchas decisivas libradas en Berlín y en Viena seguían un curso espontáneo, carentes de una clara dirección ideológica, y después de las derrotas infligidas al movimiento democrático en las capitales, no resultó difícil aplastar también, una por una, las acciones que surgieron en Dresde, en el Palatinado, en Basilea y en otros lugares.”

También Federico Guillermo IV era austrófilo, sentía mayor entusiasmo por Austria que por su propio Estado; y, sin embargo, bajo su reinado, siguió inconteniblemente su curso la fusión de intereses de los Estados alemanes, con excepción de Austria, con Prusia. Aunque después de 1851 los Estados del centro de Alemania habrían destruido de buena gana a Prusia, ninguno se atrevió a hacer saltar la Liga aduanera, pues ya no podían deshacerse de estos lazos.” Treitschke

Y esta situación, nacida del retraso en el desarrollo capitalista de Alemania, donde existía ya un proletariado que actuaba por su cuenta, pero que no estaba aún en condiciones de influir decisivamente en los acontecimientos (como el de Rusia en 1917), vino a complicarse todavía más con la influencia de los acontecimientos internacionales de la lucha de clases. Aunque la revolución de Febrero en París ayudó, de una parte, a desencadenar la revolución en Berlín y en Viena, de otra parte la enconada lucha de clases que allí se libraba entre la burguesía y el proletariado asustaba a la burguesía alemana y contribuía con ello a acelerar decididamente la tendencia a la transacción con los ‘viejos poderes’” “Faltó aquí, desde el primer momento, aquella irresistible unidad del pueblo antifeudal que había dado su empuje a la Revolución francesa” “Podemos decir que el año de 1848 fue el 1789 de los alemanes; sin embargo, la correlación entre la burguesía y las clases bajas de Alemania correspondía más bien a las condiciones francesas de 1830 y 1848 que a las de 1789.”

En la Revolución francesa, sobre todo, asistimos a una trayectoria que va hasta los límites extremos de la pura democracia burguesa (1793-94); la lucha contra el radicalismo plebeyo de izquierda significa, por tanto, simplemente la reacción contra el intento de llevar la revolución más allá de dichos límites.” “En Alemania, por el contrario, y no sólo en 1848, sino también en 1918, la lucha inicial contra el radicalismo democrático-proletario de izquierda muestra la tendencia a dejar en pie, intacto o con reformas no esenciales y puramente externas, todo lo posible del viejo orden, bajo las formas de la democracia engendrada por la revolución.”

“‘absorción de Prusia en el seno de Alemania’ o ‘prusianización de Alemania’. La derrota de la revolución de 1848 hizo que ambos problemas se resolvieran en el segundo sentido.”

En Francia, el bonapartismo es un retroceso reaccionario, al comienzo del cual aparece la derrota de Junio del proletariado francés, cuyo ignominioso descalabro habrá de conducir, más tarde, a la gloriosa Comuna de 1871. Y, con la Tercera República, Francia se encamina de nuevo por los derroteros normales del desarrollo democrático-burgués. La Alemania bismarckiana es, en muchos aspectos, como certeramente señala Engels, una copia de la Francia bonapartista. Pero el propio Engels hace constar, al mismo tiempo, categóricamente, que la ‘monarquía bonapartista’, en Prusia y Alemania, representó objetivamente un progreso con respecto a la situación anterior a 1848, puesto que, dentro de los marcos de aquel régimen, se veían satisfechas las exigencias económicas de la burguesía, abriéndose más anchos cauces al desarrollo de las fuerzas productivas. Ahora bien, estos progresos económicos se lograron sin que mediara una revolución burguesa victoriosa”

El pueblo más gobernable del mundo son los alemanes…, en el sentido de un pueblo activo y dinámico, con una habilidad y una inteligencia superiores en general a lo corriente y con una tendencia crítica bastante desarrollada para todo lo que sea razonar; pueblo, sin embargo, que, en lo tocante a los asuntos públicos, no está habituado, ni tampoco lo quiere, a obrar espontáneamente sin las órdenes de la superioridad o en contra de ellas y que, por tanto, se siente perfectamente ensamblado y casi actúa bajo la dirección de la autoridad como si obrase por su propia voluntad colectiva. Y esta aptitud para dejarse organizar, unida a aquellas excelentes cualidades, ofrece en realidad un material extraordinariamente bueno para cualquier organización, pero sobre todo para la de tipo más puro que es la militar.” Hugo Preuss

La ‘política realista’ y sin principios de Bismarck contribuyó en mucho, con sus éxitos iniciales (hasta la fundación del Imperio), al desarrollo de este irracionalismo; la esterilidad y los fracasos de la política bismarckiana de allí en adelante se consideran como una ‘tragedia’ irracional, cuando no se las convierte por arte de magia en otros tantos éxitos, logrados mediante el aprovechamiento ‘genial’ de ‘constelaciones’ irracionales por el ‘genio’ del ‘político realista’. El período del imperialismo alemán franco y descarado del reinado de Guillermo II es explicado por sus adoradores como obra de la ‘genial personalidad’ del emperador y por sus críticos como resultado de la desaparición de Bismarck sin haber dejado un sucesor digno de él.”

Cierto es que ya entonces nació también —en el romanticismo y en sus productos accesorios— aquella idealización del atraso alemán que, para defender esta posición, se veía obligada a interpretar de un modo radicalmente irracional la marcha del mundo, combatiendo el concepto del progreso como una concepción supuestamente superficial, trivial y errónea. Nadie fue tan allá, en este punto, como Schopenhauer; y ello explica la falta total de influencia de este filósofo antes de 1848 y la influencia mundial alcanzada por él, después de derrotada dicha revolución.”

en el período imperialista, vemos cómo el capitalismo alemán deja atrás al inglés, que hasta ahora marchaba a la cabeza en Europa; y Alemania se convierte —junto a los Estados Unidos— en el país capitalista más desarrollado y típico del mundo. Pero, a la par con ello, se afianza, como hemos visto, su estructura social y política democráticamente atrasada (régimen agrario, pseudoparlamentarismo, ‘gobierno personal’ del emperador, supervivencias del régimen territorial de los pequeños Estados, etc.).”

Lassalle, con quien comenzó el movimiento de masas de la clase obrera alemana después de la revolución de 1848, se hallaba ganado por la influencia ideológica de la tendencia bonapartista imperante, en un grado mucho mayor que el que registran las historias del movimiento obrero de Alemania.”

Al convertirse Alemania en una gran potencia capitalista, el reparto del mundo colonial tocaba ya a su fin, lo que hacía que la Alemania imperialista, si quería llegar a adquirir un imperio colonial a tono con su poderío económico, sólo pudiera lograrlo por medio de la agresión, arrebatando a otros sus colonias.”

Una mezcla característica de una actitud crítica certera y tendencias confusas y reaccionarias podemos observarla también en Bernard Shaw. Pero la amalgama más complicada de estas tendencias y la más influyente, durante algún tiempo, la personifica G. Sorel, el ideólogo del sindicalismo.”

Y también en Thomas Mann podemos observar, mutatis mutandis, una tendencia parecida. En sus Reflexiones de un apolítico, los aspectos legítimos de esa crítica de la democracia burguesa aparecen todavía encubiertos y desfigurados por un anticapitalismo romántico a la alemana. Cuando, ya en el período de Weimar, Thomas Mann se orienta realmente por el camino democrático, vemos cómo su actitud escéptica ante la democracia burguesa occidental comienza a producir frutos sazonados en su obra, por ejemplo, en la figura de Settembrini en La montaña mágica, en la que la crítica irónica de la típica limitación de horizontes de la democracia burguesa y de su incapacidad total para resolver los problemas fundamentales de la sociedad moderna, se combina con la constante afirmación del relativo sentido progresivo de Settembrini, en comparación con las ideas mistificadoras prefascistas de Naphta y con la inercia política de Hans Castorp.”

El hundimiento del sistema guillermino en la primera Guerra Mundial imperialista y la instauración de la república de Weimar no traen tampoco consigo ningún cambio radical en cuanto a la democratización de Alemania ni en cuanto a la creación de tradiciones democráticas profundamente arraigadas en las grandes masas, aun fuera del proletariado con conciencia de clase. En primer lugar, esta democratización política del país no se debe tanto a la plenitud interior de las fuerzas del pueblo como a un descalabro militar; amplios círculos de la burguesía alemana aceptan la república y la democracia, en parte como algo inevitable y forzoso, y en parte porque esperan de ellas ventajas de orden político exterior, condiciones de paz más favorables logradas con ayuda de Wilson, etc.”

De aquí que la república de Weimar fuese, en lo esencial, una república sin republicanos, una democracia sin demócratas, como lo había sido —claro está que en circunstancias históricas completamente distintas— la república francesa entre los años 1848 y 1851.”

En estas circunstancias, nada tiene de extraño que las masas populares, que, como hemos visto, no habían recibido nunca una educación democrática y en las que la tradición democrática no tenía la menor raíz, se sintieran en seguida profundamente desengañadas de la democracia y se apartaran relativamente pronto de ella. Y este proceso se aceleró y ahondó de un modo especial, porque la democracia de Weimar se vio obligada a aceptar y a llevar a la práctica la más profunda humillación nacional sufrida por Alemania desde los tiempos napoleónicos, la paz imperialista de Versalles. Para las masas populares, no educadas en la democracia, la república de Weimar era, pues, el órgano ejecutivo de esta humillación nacional, en contraste con los tiempos de grandeza y expansión nacional, que iban unidos para ellas a los nombres de Federico II de Prusia, Blücher y Moltke, es decir, a los recuerdos monárquicos y autocráticos.”

No obstante todo esto, es un hecho que las intentonas descaradas de restauración de la monarquía de los Hohenzollern fracasaron (revuelta de Kapp, en 1920). El partido que encabezaba esta restauración del partido ‘nacional-alemán’, no llegó a convertirse nunca en un partido de masas verdaderamente grande y decisivo, a pesar de que sus representantes seguían conservando la mayoría de sus puestos en la administración civil y militar, al amparo de las tendencias antiproletarias y antirrevolucionarias de la república de Weimar.”

Se trata, pues, de esbozar en estas consideraciones preliminares los rasgos ideológico-sociales que hicieron posible la cruzada triunfal del fascismo en Alemania, de un modo tan vergonzosamente rápido y más vergonzoso todavía por lo duradero; de señalar brevemente cómo el fascismo alemán brotó, bajo la acción de una cierta necesidad, de la trayectoria anterior del país, apuntando al mismo tiempo en qué consisten sus cualidades específicamente nuevas y por qué, al mismo tiempo, estas características nuevas no representaban, en realidad, más que una exaltación cualitativa de tendencias ya existentes con anterioridad.”

En los sectores de ideas revolucionarias, de izquierda, de la clase obrera, sobre todo, va afianzándose una actitud de hostilidad frente al sistema weimariano, que se plasma al caer asesinados los más grandes héroes del movimiento revolucionario alemán, Carlos Liebknecht y Rosa Luxemburg.”

Claro está que, dada la especial receptividad de la burguesía alemana para todo lo que fuese irracionalismo, en la época que media entre las dos guerras mundiales, tenía que contribuir no poco a ‘educarlo’ en este sentido el irracionalismo tradicional. Pero, si queremos comprender socialmente la difusión vehemente y en masa de la nueva variedad, de la variedad fascista del irracionalismo, tenemos que fijarnos en algunos nuevos fenómenos ideológico-sociales.”

Y es precisamente en este sector de gentes, que han recibido del reformismo su educación teórica y práctica, donde la crisis abre la posibilidad de que se dejen arrastrar de buena gana, en su concepción del mundo, por las modernas tendencias del antirracionalismo, del desprecio a la razón y a la ciencia, para entregarse de lleno a la milagrería del mito.

No quiere esto decir, naturalmente, que estos jóvenes obreros, amargados y desesperados, se conviertan en lectores y admiradores de Nietzsche o Spengler. Pero, como en las masas la contraposición entre la inteligencia y el sentimiento parecía brotar de la vida misma, necesariamente tenía que manifestarse en ellos, también desde el punto de vista ideológico, la actitud de asimilación de esta doctrina.”

Cuando, antes de la primera guerra imperialista mundial, se era pesimista, sobre todo en relación con la cultura, esta actitud tenía un carácter de quietud contemplativa, sin la menor mira de una posible acción; sintiendo el individuo asegurada su propia existencia, en lo material y en lo social, espiritual y humanamente, aquellas actitudes filosóficas podían mantenerse en el plano de lo puramente teórico, sin llegar a influir esencialmente en la conducta, en la posición interior de vida de los interesados. Pero la cosa cambia al cesar la sensación de ‘seguridad’: el peligro constante en que se hallan tanto la existencia interior como la exterior, hace que este pesimismo irracionalista se trueque en algo práctico.”

Hitler y Rosenberg se encargaron de llevar a la calle, desde la cátedra, el salón intelectual y el café, todo lo que encontraron de pesimismo irracional en la trayectoria de la filosofía que va desde Nietzsche y Dilthey hasta Heidegger y Jaspers.”

CAPÍTULO II. LA FUNDAMENTACIÓN DEL IRRACIONALISMO EN EL PERÍODO DE UNA A OTRA REVOLUCIÓN (1789-1848)

La tendencia que señalamos se acusa con mayor claridad todavía en el entronque entre la guerra imperialista y las ciencias naturales. De una parte, esto provoca un desarrollo superior y a saltos de determinados aspectos técnicos; de otra parte, las mismas tendencias vienen a acentuar la crisis general de la física moderna, metiendo a ésta, como ciencia teórica, cada vez más en el atolladero.”

La posibilidad científica de explicar el universo por sí mismo se agranda cada vez más, y en nuestros días se halla a punto de alcanzar su cúspide, al acercarse nuestros conocimientos a las transiciones concretas entre la naturaleza orgánica y la inorgánica. Las hipótesis astronómicas de Kant-Laplace, los descubrimientos de la geología, el darwinismo, el análisis de la sociedad primitiva por Morgan, la teoría establecida por Engels sobre el papel del trabajo en la transformación del mono en hombre, la teoría de Pavlov acerca de los reflejos condicionados e incondicionados y del sistema secundario de señales, el desarrollo del darwinismo por Mitchurin-Lysenko, las investigaciones sobre el nacimiento de la vida por Oparin y Lepechínskaia, etc., son algunos de los jalones más importantes que señalan este camino.”

En este sentido, podemos considerar a ciertas figuras de la etapa de desarrollo a que nos referimos, como la de Pascal en relación con el cartesianismo o la F.H. Jacobi con respecto a la Ilustración y a la filosofía clásica alemana, como precursores del moderno irracionalismo.”

Pascal hace una ingeniosa y aguda descripción crítica de la sociedad formada por la nobleza cortesana y de las consecuencias morales nihilistas que necesariamente se desprenden de los claros signos iniciales de descomposición. Estas páginas de Pascal presentan no pocos puntos de afinidad con las de La Rochefoucauld y La Bruyére. Pero, mientras que estos autores abordan valientemente los problemas morales, Pascal sólo los plantea para crear un estado de espíritu a tono con su tiempo que le sirva de trampolín para dar el salto mortal a lo religioso. Mientras que en La Rochefoucauld y en La Bruyére, aunque bajo una forma puramente aforística o descriptiva-razonadora, nos encontramos con una notable aproximación a la dialéctica de la moral en el seno de la naciente sociedad capitalista, en Pascal estas contradicciones se presentan de antemano como insolubles para la vida humana sobre la tierra, como síntomas del desamparo y la soledad desesperados e incurables del hombre atenido a sí mismo en un mundo abandonado por Dios.”

Así pues, lo que hace de Pascal uno de los antepasados del irracionalismo moderno no es tanto el contenido que afirma como su método, la fenomenología aforística de la vivencia religiosa de la desesperación.”

en Kierkegaard, domina hasta tal punto la fenomenología de la desesperación, que la tendencia hacia su consecución y superación religiosas, modifica decisivamente, contra la voluntad del propio Kierkegaard, el objeto de la intención religiosa; es decir, lleva a una desintegración de los contenidos religiosos, que convierte las tendencias cristianas, muy marcadamente, en algo puramente optativo, postulativo, acercando toda su filosofía a un ateísmo religioso, a un nihilismo existencialista.”

Aunque Burke no tuviera nada de romántico, de él arranca, indudablemente, el seudohistoricismo romántico: la demolición del desarrollo histórico, del progreso histórico, en nombre de una concepción supuestamente más profunda, irracionalizada, de la historicidad.”

la mística de Jacobo Böhme, cada vez más de moda bajo el romanticismo, comienza a ejercer sobre Schelling una acusada influencia

Es absurdo para el hombre pensar o esperar que pueda surgir un día un Newton que pueda hacer comprensible el nacimiento de un tallo de hierba con arreglo a leyes naturales no ordenadas por ninguna intención…” Kant

Como es natural, Schelling se percata con relativa claridad de la diferencia y el antagonismo entre la lógica formal y la lógica dialéctica, entre el pensamiento metafísico y el pensamiento dialéctico. Dice, refiriéndose a la primera: ‘Es, por tanto, una doctrina totalmente empírica, que se representa como absolutas las leyes del entendimiento común y corriente, por ejemplo la de que de dos conceptos contrapuestos entre sí como contradictorios sólo puede corresponder uno a cada ser, lo que es perfectamente cierto en la esfera de lo finito, pero no en el plano de la especulación, que arranca siempre de la equiparación de los términos contrapuestos.’

Claro está que, al abandonar Schelling, a la entrada de su verdadero santuario, el camino que podía conducirle a sus descubrimientos y a su exposición racionales, el camino de la lógica dialéctica, sólo tenía ya a su disposición las herramientas de la lógica formal, que —y no de un modo casual, ni mucho menos—, mediante un tratamiento subjetivista y arbitrario de los problemas, suscitaban en él la apariencia de este poder genial de la intuición. Y no deja de ser significativo el importante papel que la analogía desempeña, en el desarrollo práctico de la Lógica de la filosofía del joven Schelling.”

Não há irracionalismo dialético?

Precisamente por eso es la Fenomenología una obra dirigida esencialmente contra Schelling. Y, de una manera bastante destacada, contra el aristocratismo de su teoría del conocimiento.”

El carácter declarativo de la filosofía de Schelling y el modo brusco y a saltos como se aparta de todo lo que sean conceptos, no permite hablar de una fundamentación filosófica, en este autor.”

Esta objetividad general de la intuición intelectual, generalmente reconocida y que no puede descartarse por medio de ninguna negación, es el arte mismo. Pues la intuición estética es, cabalmente, la intuición intelectual objetivada.” Schelling

El arte es lo más alto para el filósofo, porque abre, ante sus ojos, por así decirlo, el sagrario en el que arde, fundido como una llama perenne y originaria, lo que vive por separado en la naturaleza y en la historia, lo que eternamente se esfumará en la vida y en la conducta. La idea que el filósofo se forma artificialmente de la naturaleza es, para el arte, la idea originaria y natural.”

Y estas posiciones aristocráticas aparecen todavía más acusadas y cobran un carácter más abiertamente reaccionario en la filosofía de Schopenhauer que en la del joven Schelling. Más adelante, veremos cómo esta tendencia se acentúa todavía más en Nietzsche y en los filósofos del período imperialista que se hallan bajo su influencia.”

Poco después, veía la luz su obra titulada Filosofía y religión (1804), que marca el cambio de rumbo manifiesto de su carrera de pensador y abre su segundo período, inequívocamente reaccionario. El nuevo sesgo consiste ‘sencillamente’ en que, a partir de ahora, el ‘organon’ de la filosofía no es ya el arte, sino la religión.”

Esta forma de la filosofía hegeliana llegó a ser la predominante en Alemania, principalmente en Prusia. Cierto es que este predominio sólo llega hasta los días de la revolución de Julio. Al estallar en Francia la revolución de Julio, Alemania entra en una nueva etapa de la lucha de clases, cuyo reflejo filosófico tenía necesariamente que hacer estremecerse, primero el sistema de Hegel y, después, su método dialéctico idealista. Este proceso de desintegración del hegelianismo se inicia ya en vida del propio filósofo, en la controversia mantenida por Hegel acerca de la revolución de Julio, con Eduard Gans, que hasta entonces había venido siendo su discípulo fiel.”

La ideología de la Restauración aspira a la vuelta al antiguo régimen prerrevolucionario y algunos de sus portavoces sueñan, incluso, con un retorno a la Edad Media. Nadie expresa con tanta claridad esta tendencia como Novalis, en un ensayo titulado Europa y la cristiandad.”

Restáuranos, Señor, en toda su plenitud,

nuestro Viejo Sacro Romano Imperio,

sácanos del desván los trastos apolillados,

con todo su boato sempiterno.

Devuélvenos, ¡oh, Señor!, cueste lo que costare,

nuestra querida y verdadera Edad Media,

la necesitamos, y queremos que la salves

de los embates de esta feroz tormenta.

De esos tristes caballeros de polainas

de ese repugnante conglomerado

de gótica locura y de mentira moderna,

que no es carne ni es tampoco pescado.

Arroja a palos. Señor, a esos comediantes

y clausura la escena del teatro

en que tan mal parodian las épocas pasadas…”

Heine

con Nietzsche comienza la verdadera lucha defensiva del irracionalismo burgués contra las ideas socialistas.”

A SUPER TRÍADE: “Como es natural, esta capacidad de anticiparse a su tiempo revela cierto rango en el plano del pensamiento. Y no puede dudarse que tanto Schopenhauer como Kierkegaard y Nietzsche poseen considerables dotes filosóficas: una alta capacidad de abstracción, y no en un sentido puramente formalista, sino como la capacidad para reducir a conceptos los fenómenos de la vida, para tender un puente especulativo entre la vida directa y el pensamiento más abstracto, para dar relieve filosófico a los fenómenos del ser que en su tiempo no existían más que como gérmenes, como tendencias que apenas apuntaban y que sólo décadas más tarde habrían de convertirse en síntomas generales de un período.”

Es un gran burgués, por oposición a la condición pequeño-burguesa de éstos, que en un Fichte desciende casi hasta la situación semiproletaria. Esto hace que Schopenhauer no se vea obligado a recorrer el acostumbrado camino de sufrimientos del intelectual alemán (a ganarse la vida como preceptor, etc.), sino que pase gran parte de su juventud viajando por toda Europa. Y, tras un breve período de meritorio comerciante, lleva una tranquila vida de rentista, en la que sus relaciones con la universidad —desempeño de una cátedra en Berlín— no tienen tampoco más que una importancia puramente episódica.”

(Y no deja de ser significativo el hecho de que también Kierkegaard y Nietzsche gozaran, en muchos aspectos, de una independencia de rentistas semejante a la de Schopenhauer.)”

En la magnífica película soviética Chapaiev, la figura del general contrarrevolucionario, hombre zoológicamente cruel, mima y acaricia a un canario, al que se considera cósmicamente unido —al modo auténticamente schopenhaueriano—, y se sienta al piano, en sus horas de ocio, a tocar sonatas de Beethoven, cumpliendo por tanto con todos los ‘sublimes’ postulados de la moral de Schopenhauer. Y el propio filósofo, como hemos visto, era en lo personal un ejemplo elocuente de esta moral predicada por él.”

el mundo es, para ellos, un ‘fin en sí’ y, por tanto, se halla por sí mismo, es decir, en cuanto a su constitución natural, perfectamente organizado y es la verdadera morada de la felicidad. Los gigantescos males del mundo que claman en contra de eso se los atribuyen por entero a los gobiernos: si éstos cumplieran con su deber descendería el cielo sobre la tierra, es decir, todo el mundo podría, sin el menor esfuerzo, comer y beber hasta hartarse, propagarse y reventar, pues no es otra la paráfrasis de su ‘fin en sí’ y la meta del ‘progreso infinito de la humanidad’, que ellos no se cansan de propagar en pomposas frases.” Schopenhauer, Parerga e Paralipomena

el bestialismo (al que ciertas gentes llaman humanismo)”

(*) “Se equivoca, pues, Mehring al considerar a Schopenhauer como un ‘librepensador’”.

Por oposición a Goethe, con el que parece mostrarse de acuerdo en todos los problemas, es, en el campo de las ciencias naturales, un admirador de Linneo y de Cuvier y no se da por enterado de los intentos de sus grandes coetáneos de descubrir un desarrollo histórico en la naturaleza.”

La nada, como perspectiva del pesimismo, como horizonte de vida, no puede impedir en modo alguno al individuo, según la ética schopenhaueriana, ya expuesta, llevar una vida contemplativa placentera, ni siquiera estorbarle a que lo haga. Por el contrario. El abismo de la nada, el fondo sombrío de la carencia de sentido de la existencia, es como el condimento picante que da sabor y encanto a este goce de la vida. Goce que aún se realza y condimenta por el hecho de que el sentido aristocrático fuertemente marcado de la filosofía schopenhaueriana a que aludíamos eleva a sus partidarios —en su imaginación— muy por encima de aquella chusma miserable cuya limitada inteligencia la lleva a luchar y a sufrir por el mejoramiento de la situación social.”

La filosofía de Kierkegaard, como la de Schopenhauer y la de Nietzsche, tardó en adquirir resonancia mundial. No se puso de moda hasta llegar al período del imperialismo o, más exactamente, entre la primera Guerra Mundial y la segunda. Cierto es que Kierkegaard no era, en su patria y durante su actuación como escritor, una figura tan ignorada, ni mucho menos, como la de Schopenhauer en la Alemania de antes de 1848. Sus primeras obras importantes, las únicas decisivas desde el punto de vista filosófico, las obras publicadas bajo seudónimo, produjeron en seguida cierta conmoción, y tampoco careció de ciertos elementos sensacionales su actitud franca y abierta posterior en contra de la Iglesia protestante oficial. Algunas décadas más tarde, llegó a ser, incluso, temporalmente, decisiva su influencia en los países escandinavos. No sólo tenemos un ejemplo de ello en el poema dramático de Ibsen titulado Brand, sino que su influencia se percibe también en la literatura escandinava posterior. (Bastará con citar, en apoyo de ello, la novela de Pontoppidan, La tierra prometida.)”

Su gran lucha filosófica va dirigida contra Hegel, que también en la Dinamarca de aquel tiempo representaba la corriente dominante en filosofía, y en estrecha relación con ello combate también Kierkegaard, constantemente, a Goethe. Su pensamiento presenta muchos puntos de afinidad con los románticos alemanes, con Schleiermacher y con Baader, se traslada ex profeso a Berlín para seguir las lecciones del viejo Schelling y, aunque le producen un profundo desengaño después de la primera sensación arrolladora de entusiasmo, no dejan de imprimir una honda huella en su mundo de pensamientos la nueva posición filosófica de Schelling y su modo de criticar a Hegel.”

De entre la copiosa literatura de esta época, sólo nos referiremos, por vía de ejemplo, a un autor, a la crítica contra Hegel de Adolf Trendelenburg. No sólo porque este autor presenta, relativamente, con la mayor claridad la situación del problema para nosotros, aquí, central, sino, además, porque Trendelenburg llegó a ejercer, como éste mismo reconoce, una gran influencia sobre Kierkegaard.”

Su ajuste de cuentas con la dialéctica hegeliana y su liquidación de la dialéctica es, intrínsecamente, tan completa como la de Schopenhauer, con la diferencia de que éste califica la dialéctica, en bloque, como una ‘charlatanería’, mientras que Kierkegaard le opone, aparentemente, otra que se presenta con la arrogante pretensión de ser una dialéctica más alta, la llamada dialéctica ‘cualitativa’, pero de la que se ha procurado extirpar radicalmente todos los criterios decisivos que forman el método dialéctico.”

Kierkegaard se esfuerza aquí, al igual que en otros lugares, en presentar la dialéctica espontánea de los griegos como único modelo, valedero también y decisivo para el presente, lo que equivale a tratar de anular históricamente todos los progresos logrados por la dialéctica en la filosofía clásica alemana, y principalmente en Hegel.”

Se alguém me perguntasse ‘como você consegue ler um autor de que discorda veementemente ao longo de 700 páginas?’, eu responderia que sempre que Lukács acha algo irracional isso deve ser tomado como o mais alto elogio: “Mientras que Marx y Lenin descubrieron y desarrollaron los conatos de dialéctica contenidos en Aristóteles, Trendelenburg y Kierkegaard se esfuerzan por encuadrarlos de nuevo dentro de los marcos de la lógica formal, para borrar del mundo las conquistas hegelianas de la dialéctica.”

(*) “Destacado representante de esta aproximación de Hegel a Kierkegaard es J. Wahl, quien considera como la clave para comprender todo el mundo discursivo de Hegel el capítulo de la Fenomenología del espíritu sobre ‘la conciencia desgraciada’, que él descoyunta de todo su entronque, interpretándolo como si en él terminase o culminase la fenomenología, hasta el punto de que el lector podría, incluso, fácilmente, sospechar que el intérprete no ha pasado, en su lectura de la fenomenología, más allá de dicho capítulo. J. Wahl, Le malheur de la conscience de la phénomenologie de Hegel. París, 1929.”

En su empeño por desarrollar revolucionariamente la dialéctica hegeliana, Bruno Bauer cae en el idealismo subjetivista extremo de una ‘filosofía de la autoconciencia’. Y, al caricaturizar así, como ya por entonces hizo notar el joven Marx, los aspectos subjetivistas de la Fenomenología del espíritu y retornar de Hegel a Fichte, aleja de la dialéctica los motivos sociales e históricos, dándoles un carácter más abstracto del que ya tenían en el mismo Hegel (…) Y esta tendencia llega a su punto culminante, llevado hasta el absurdo y lo paradójico, con Stirner.”

El drama de la historia universal se desarrolla con una lentitud infinita: ¿por qué Dios no se apresura, si quiere hacerlo? ¡Qué lentitud tan poco dramática o, mejor dicho, qué prosaica y fastidiosa lentitud! Y si realmente quiere que sea así, ¡qué espantosa tiranía la suya, al despilfarrar miríadas de vidas humanas!” K.

Permitidme poner ahora de relieve, plásticamente, por medio de una imagen, la diferencia entre la ética y la historia universal, entre la actitud ética del individuo ante Dios y la actitud ante Dios de la historia universal. . . Diríamos, pues, que el desarrollo ético del individuo es como el pequeño teatro privado en que el espectador es Dios, pero también, a veces, el hombre individual, aunque el papel de éste consiste, esencialmente, en ser actor… La historia universal, en cambio, es el teatro real de Dios, en el que éste, y no por casualidad, sino esencialmente, contempla el espectáculo como único espectador, por ser el único que puede hacerlo. A este teatro no tiene acceso ningún espíritu existente. Y si éste se imagina ser espectador en él, es sencillamente porque olvida que su misión consiste en moverse en la escena como actor, incluso en aquel pequeño teatro de que hablábamos, dejando que el regio espectador y dramaturgo lo utilice en el drama regio… como mejor le parezca.”

Kierkegaard se da clara cuenta de que ya no es posible defender la historicidad real de Cristo, según la tradición de los Evangelios, situándose en el plano de un examen más o menos científico de la historia. Por eso no se lanza a polemizar directamente contra las teorías de Strauss o Bauer, para salvar de ellas esta historicidad misma, en el sentido de una objetividad científica, sino que procura desarrollar su metodología filosófica para desprestigiar y difamar en cuanto a su valor filosófico de conocimiento todo aquel tipo de conocimiento histórico que conduce a semejantes resultados.”

El agnosticismo histórico de Kierkegaard es, por tanto, un intento, como ya antes de él el de Schleiermacher, por abandonar a la ciencia todos los puestos de la explicación del universo que no pueden ya defenderse y encontrar en la pura vida interior del hombre el terreno en que todavía es posible, a su modo de ver, salvar y restaurar la religión.”

“…aunque no es menos cierto que Kierkegaard deforma siempre caricaturescamente los puntos de vista de Hegel y borra por completo las oscuras alusiones de su filosofía de la historia a la práctica.” Como um certo autor faz com todos aqueles que ele considera irracionalistas, ou seja, todos os não-marxistas?

Y, de otra parte, la realización de lo general viene a ser, para el hombre religioso de Kierkegaard, una especie de máscara irónica, un comportamiento encubridor, externamente filisteo, bajo el que eternamente se envuelve y oculta el pathos del individuo religioso, del ‘caballero de la fe’.”

En Feuerbach, el descubrimiento del carácter subjetivo de la religión lleva aparejada la disolución de ésta, y la estética queda en pie como una parte importante de la vida terrenal del hombre. El contacto entre una a otra, a que más arriba nos referíamos, sólo tiene validez dentro de esta premisa. Kierkegaard, por el contrario, pretende que la subjetivación extremadamente consecuente de lo religioso brinde el fundamento filosófico para la religión misma, que la sustantividad y la validez absoluta de ésta encuentren su fundamentación en la dialéctica cualitativa. No cabe duda de que, en estas condiciones, el deslinde entre la religión y la esfera de lo estético era para Kierkegaard un problema filosófico de vida o muerte.”

En este problema fundamental de su filosofía, Kierkegaard presenta puntos muy íntimos de contacto metodológico con el filósofo moral del temprano romanticismo, con el Schleiermacher de los Discursos sobre la religión y las Cartas confidenciales sobre la Lucinda de Friedrich Schlegel.”

En este respecto, podemos decir, pues, que Kierkegaard representa el miércoles de ceniza del carnaval romántico, a la manera como Heidegger, en un período posterior, habrá de representar el miércoles de ceniza del parasitismo imperialista de la crisis general del capitalismo”

lo que en el sacrificio de Isaac por Abraham diferencia a Abraham del héroe trágico (es decir, del héroe estético o ético) reside precisamente en la inconmensurabilidad absoluta y de principio de los móviles de su conducta, en la imposibilidad sustancial de comunicar a nadie sus verdaderas y decisivas vivencias. Lo que expresa, en rigor, una total extinción (y no una superación) de lo general de la ética en la esfera religiosa. Y, cuando compara el sacrificio de Abraham con el conflicto, exteriormente parecido, pero, visto en lo interior, puramente trágico de Agamenón, cuando se le pide el sacrificio de Ifigenia, dice Kierkegaard: ‘También el héroe trágico concentra lo ético, sobre lo que se remonta teleológicamente, en un momento; pero, al hacerlo, se apoya en lo general. En cambio, el caballero de la fe se atiene única y exclusivamente a sí mismo, y esto es lo espantoso.’

Esta desesperada posición filosófica de su filosofía de la desesperación es la que, a nuestro juicio, obliga a Kierkegaard a proclamar de un modo vacuo una relación, que jamás existe en él, entre la ética y la religión. No tenía más remedio que proceder a esta declaración carente de todo contenido, a menos de querer confesar la verdad objetiva de que su religión no era otra cosa que un asilo para estetas decadentes salvados del naufragio. Y, como Kierkegaard, gracias al período en que vivía, no era todavía ningún Huysmans,¹ y no digamos un Camus, capaces de encontrar en la desesperación misma una vana y coqueta autosatisfacción, no tenía otro camino que recurrir a aquellas huecas construcciones, reconociendo con ello, inconscientemente y de mala gana, que la desocialización conceptual del hombre entraña, al mismo tiempo, la anulación de toda ética.”

¹ Joris-Karl Huysmans, novelista e crítico de arte francês da segunda metade do XIX.

Pero, mientras que en Schopenhauer la nada es el contenido real de su mito budista, en Kierkegaard, la nada, al irrumpir y hacerse valer necesariamente, refuta y disuelve el mito cristiano.”

Pero, mientras que Kierkegaard saca de ello la única consecuencia posible de que por este camino no es posible llegar a ninguna clase de conocimiento, los existencialistas posteriores suprimen los ‘paréntesis’ entre los que —de un modo real o imaginario— colocaban el mundo objetivo, siguiendo el método de la fenomenología husserliana, al reflexionar sobre la subjetividad del acto, y aseguran llegar de este modo a una ‘ontología’, a una verdadera objetividad.”

Por otra parte, vemos a un espíritu satírico atacar a la religión y, al mismo tiempo, exponerla de modo tan excelente, que constituye un placer leerle, y quien se halla en perplejidad de verla expuesta de un modo concreto, casi necesita recurrir a él.”

Jamás he encontrado un solo hombre cuya vida, según la impresión recibida por mí de ella (prescindiendo de sus ‘afirmaciones’, sobre las cuales hay que pasar una tachadura), pueda asegurar ni de lejos que había muerto para convertirse en espíritu (como tampoco podría asegurarlo de mí mismo). ¿Cómo explicarse, pues, que todos los Estados y países del mundo enteros elijan profesar el cristianismo y que haya entre nosotros, como hombres, tantos millones de cristianos?”

Nos remitiremos simplemente, de pasada, a Dostoyevski quien, en condiciones sociales concretas completamente distintas y persiguiendo fines y empleando medios totalmente diferentes, adopta a veces una posición muy parecida en cuanto a la confluencia de religión y ateísmo.” “Nos limitaremos a señalar que, en los ‘santos’ de Dostoyevsky, el ateísmo se manifiesta, cabalmente, como ‘la penúltima fase hacia la fe completa’.”

L’atheisme n’est qu’une des expériences dont se decompose la vie de l’homme, un moment dialectique de la connaissance de Dieu. Le passage par le stade de l’atheisme peut signifier l’épuration de l’idée de Dieu, la délivrance de l’homme du mauvais sociomorphisme.” Berdiaeff

el moderno existencialismo —gracias al método fenomenológico de Husserl— dispone de métodos más refinados de los que manejaba en su día el propio Kierkegaard, para amputar los criterios sociales concretos.” “Por tanto, la práctica existencialista no contrapone ya, como hacía Kierkegaard, la vacua, ociosa y antiética actividad de la ‘historia universal’ al puro preocuparse interior por la salvación de la propia alma, sino que trata de dar a entender, falsamente, que es en la ‘verdadera’ realidad, ontológicamente depurada, en la ‘situación’, donde el hombre puede elegir libremente, llevar a cabo sus ‘proyectos’ (Sartre). La amputación existencialista de los contenidos, de las tendencias del desarrollo, etc., que los criterios sociales llevan consigo ha permitido, por ejemplo, que, puesto ante la ‘libertad de elegir’, Heidegger optase por Hitler.”

Pero, ¿qué es lo que distingue a Schopenhauer del profesor? Sólo una cosa, en rigor: el ser un hombre rico.” Kierkegaard

Si me he hecho escritor, ello se debe, principalmente, a mi melancolía y a mi dinero.”

Tiene su interés histórico señalar esto, porque la línea ascendente de la filosofía burguesa produjo pensadores que supieron llevar a cabo en una vida llena de sacrificios esta actitud ante el ‘oficio’ —ciertamente que no partiendo de premisas irracionalistamente reaccionarias y para llegar a conclusiones del mismo carácter: baste citar los nombres de Spinoza, de Diderot y Lessing.”

El hecho de que el ascetismo encuentre acogida y sitio en su sistema, ¿no es un signo indirecto de que ya su época ha pasado? Hubo un tiempo en que se era asceta en el carácter. Vino luego otro en que se relegó al pasado todo lo referente al ascetismo. Y he aquí que adviene uno que se jacta de ser el primero que le ha asignado un lugar en el sistema. Pero, precisamente esto, el ocuparse del ascetismo de este modo, demuestra que no existe para él, en el verdadero sentido. . . Muy lejos de ser propiamente un pesimista, Schopenhauer representa en grado sumo lo interesante; hace interesante en cierto modo el ascetismo, lo más peligroso que pueda haber para una época ávida de goces, a la que puede dañar más que nada el destilar goce incluso del ascetismo, es decir, el considerar el ascetismo sin carácter alguno, asignándole un sitio en el sistema.” K., novamente sobre Schopenhauer

El burgués adopta ante las instituciones de su régimen la misma actitud que el judío ante la Ley; las viola cuantas veces puede, como éste la Ley, pero quiere que todos los demás las acaten.” Marx

CAPÍTULO III. NIETZSCHE, FUNDADOR DEL IRRACIONALISMO DEL PERIODO IMPERIALISTA

En estas circunstancias, ¿con qué derecho podemos afirmar que toda la obra de Nietzsche es una polémica constante contra el marxismo, contra el socialismo, cuando es claro y evidente que no llegó a leer nunca una sola línea de Marx o de Engels?”

le toca también vivir los tiempos de la Comuna de París, del nacimiento del gran partido de masas del proletariado, de la ley contra los socialistas y de la heroica lucha que los obreros libran en contra de ella; pero, al mismo tiempo, y por otra parte, no llega ya a alcanzar, personalmente, el período imperialista.”

No cabe duda de que éste poseía un sentido muy sutil para anticiparse a los acontecimientos, una sensibilidad especial, en el campo de la problemática, para percibir aquello que la intelectualidad parasitaria necesitaba en el período imperialista, lo que la agitaba e inquietaba, el tipo de soluciones que más podían satisfacerla. Ello le permitió abarcar campos muy amplios de la cultura, iluminar sus problemas candentes con ingeniosos aforismos, satisfacer los instintos de descontento, y a veces hasta de rebeldía, de estos círculos intelectuales parasitarios con gestos aparentemente hiperrevolucionarios y fascinadores, a la par que daba a todos estos problemas, o por lo menos la sugería, una solución atenta a todos los matices y sutilezas del contenido robusto-reaccionario de clase de la burguesía imperialista.”

La política aparece ante él como un horizonte cada vez más desdibujado, más abstracto y más envuelto en el mito, y en materia de economía la ignorancia de Nietzsche es tan supina como la del intelectual medio de su tiempo. Mehring tiene razón cuando hace notar que los argumentos de Nietzsche contra el socialismo no rebasan nunca el nivel de un Leo, de un Treitschke, etc.”

Esta influencia va desde Georg Brandes y Strindberg y la generación de Gerhart Hauptmann hasta Gide y Malraux. Y no se limita, ni mucho menos, a los representantes reaccionarios de la intelectualidad. Escritores decididamente progresivos, si nos fijamos en el conjunto de su obra, como Thomas y Heinrich Mann o Bernard Shaw, se dejaron también influir por Nietzsche.”

No cabe duda de que los libros de Nietzsche ejercen un efecto seductor sobre los contados jóvenes de descollante talento literario que pueden surgir todavía en los medios burgueses y que se hallan aún cautivos de los prejuicios de clase de la burguesía. Pues bien, para ellos, Nietzsche no es sino el punto de transición hacia el socialismo” Mehring

Para mim funcionou exatamente assim!

Para darnos cuenta de su talla, en este punto, no tenemos más que compararlo con su coetáneo Eduard von Hartmann. Como filósofo, éste se limita a compendiar los prejuicios reaccionario-burgueses usuales y corrientes de la época posterior a 1870, los prejuicios del burgués ‘sano’ (es decir, harto). Esto explica por qué, al principio, tuvo mucho más éxito que Nietzsche, pero también por qué cayó en un completo olvido, al llegar el período imperialista.”

Si las circunstancias sociales hacen necesario un viraje en la interpretación —como ocurrió, por ejemplo, en el período de preparación inmediata del hitlerismo y ocurre en la actualidad, después del derrocamiento de Hitler—, la reelaboración del contenido permanente no tropieza aquí con obstáculos como los que ofrecen otros pensadores, preocupados de exponer en forma sistemática la cohesión de sus pensamientos.”

Son muchos los profesores de filosofía que reprochan a este pensador el no haber llegado a construir un sistema, razón por la cual se niegan a incluirlo entre los filósofos.”

Es un hecho generalmente observado en la historia de las ideologías el que los pensadores que no alcanzan a percibir un desarrollo social sino en sus gérmenes, pero viendo ya en ellos lo nuevo, lo que nace y esforzándose, ante todo, por captarlo mediante conceptos en el campo de la moral, recurren a las formas ensayísticas y aforísticas, porque estas formas brindan la expresión más adecuada a la mezcla de lo que es la simple intuición de una trayectoria futura y de la aguda observación y valoración de sus síntomas. Una prueba de ello la tenemos en Montaigne y en Mandeville y en los moralistas franceses, desde La Rochefoucauld hasta Vauvenargues y Chamfort.”

Veremos, en las páginas siguientes, cómo por debajo de los pensamientos de Nietzsche, expresados bajo una forma aforística, puede descubrirse también, en efecto, una cohesión sistemática.”

Fantasmas como los de la dignidad del hombre y la dignidad del trabajo son los frutos mezquinos de una esclavitud que se esconde de sí misma. ¡Desventurados tiempos, éstos en los que el esclavo emplea tales conceptos, en que se le acicatea a meditar acerca de sí mismo y por encima de él! ¡Desdichados seductores, estos que han echado a perder el estado de inocencia del esclavo con los frutos del árbol del conocimiento!”

Su aversión contra la ‘seguridad’ va unida también a la glorificación de Bismarck, a quien Nietzsche, en su último período, parangona casi siempre con Wagner, para combatir a los dos.”

“La explotación del obrero era, ahora nos damos cuenta de ello, una estupidez, un cultivo desfalcador a costa del futuro, un peligro para la sociedad. Ya casi estamos en guerra, y no cabe duda de que las costas para salvar la paz, concertar tratados y ganar la confianza tendrán que ser muy grandes, porque la necedad de los explotadores fue también muy grande y duró demasiado tiempo.”

Una cultura superior —escribe— sólo puede surgir allí donde haya dos castas distintas en el seno de la sociedad: la de los trabajadores y la de los ociosos, capacitados para disfrutar verdaderamente de su ocio; o, para decirlo con palabras más fuertes, la casta del trabajo forzado y la del trabajo libre.”

El pueblo es el que más alejado se halla del socialismo, como doctrina de la transformación del régimen de la propiedad; y, si alguna vez llega a tener en sus manos el torniquete de los impuestos, gracias a las grandes mayorías de sus parlamentos, procurará irles a la mano, con el impuesto progresivo sobre las rentas, a los capitalistas, los comerciantes y los príncipes de la bolsa, para crear en realidad una clase media a la que le será dado ya olvidarse del socialismo como de una enfermedad superada.”

Para llegar a tener completa claridad acerca de la línea político-social de Nietzsche, queda sólo por esclarecer su posición ante Bismarck. Es ésta cuestión que no carece de importancia. En realidad, la actitud de Nietzsche ante la política bismarckiana ocupa un lugar central tanto en lo que se refiere a la influencia de este pensador sobre círculos de opinión en el fondo izquierdistas como en lo tocante a la importancia que Nietzsche habría de adquirir para la ideología del fascismo.”

Bismarck es, en el fondo, un diplomático del período bonapartista, que sólo por breve tiempo lleva el movimiento de la unidad alemana más allá de las estrechas miras de la política reaccionaria prusiana. No alcanza, sin embargo, a comprender las aspiraciones imperialistas de la burguesía alemana, que van surgiendo con fuerza cada vez mayor sobre la base de la fundación reaccionaria del Imperio.”

Los tiempos de la política menuda, han pasado: el siglo venidero traerá ya consigo la lucha por la dominación sobre la tierra, la coacción de la gran política.”

Nietzsche, sin embargo, actúa ya en el período posterior a la primera toma del Poder por el proletariado, a la Comuna de París. La crisis y la disolución del romanticismo, la evolución del anticapitalismo romántico hacia la apologética capitalista, las vicisitudes de Carlyle durante la revolución del Cuarenta y ocho y después de ella, quedan ya muy atrás de Nietzsche, como un pasado envejecido. Por eso, mientras el joven Carlyle ensalzaba todavía la Edad Media como la época de la felicidad de los trabajadores, contraponiéndola a la crueldad inhumana del capitalismo, Nietzsche comienza ya, como hemos visto, exaltando la esclavitud antigua como modelo y como ideal. De aquí que la utopía reaccionaria del Carlyle posterior al año 1848 sea para él algo simplista, desde hace mucho tiempo superado.”

Con respecto a la filosofía del comportamiento humano (en Nietzsche, confluyen constantemente la ética, la psicología y la filosofía de la sociedad) nos vemos llevados, por tanto, a remontarnos al período de preparación del ascenso de la burguesía, al Renacimiento, al clasicismo francés y a la Ilustración. Y estas simpatías de Nietzsche tienen su importancia, porque en ellas se contienen los puntos de apoyo tanto para sus admiradores del campo de la izquierda burguesa como para su actualización con vistas a la preparación ideológica de la tercera Guerra Mundial imperialista.”

La falta de ingenio y el eclecticismo de los positivistas se manifiestan también, entre otras cosas, en que estos pensadores son incapaces de adoptar una posición clara y unívoca ante el problema del egoísmo. Su posición es la de una mescolanza que todo lo emborrona y confunde.”

De aquí la importancia tan grande que tiene para Nietzsche el reconocimiento del tipo criminoso. También en este punto existe en apariencia cierta afinidad con algunas tendencias que se manifiestan en la literatura del período ascensional de la burguesía (los bandidos del joven Schiller, el Michael Kohlhaas de Kleist, el Dubrowsky de Pushkin, los Vautrin de Balzac, etc.), pero con un contenido igualmente antitético.”

leyendo a estos intérpretes, llega uno a tener, incluso, la sensación de que el concepto de la ‘bestia rubia’, por ejemplo, no pasa de ser una metáfora inofensiva, perdida entre las refinadas elucubraciones de la crítica de la cultura.” “(El hecho de que, en sus obras juveniles, y a veces en las posteriores, hable también de la barbarie en sentido peyorativo, nada tiene que ver con este problema, ya que en tales expresiones quiere referirse al ‘filisteísmo de la cultura’, al filisteísmo en general, etc.)”

la teoría del ‘eterno retorno’. Esta teoría, en la que la seudocientificidad se mezcla con la fantasía desbocada, causa no pocos quebraderos de cabeza a muchos intérpretes de Nietzsche.” Segundo Lukács o III Reich descartou o eterno retorno do sistema nietzscheano pervertido que usaram no nazismo, pois o império da raça ariana deveria se constituir como algo inédito e imutável, inamovível, na História.

Nos abstenemos de usar el concepto de fuerza infinita, como incompatible con el concepto de ‘fuerza’. El mundo carece, asimismo, de la capacidad de innovar eternamente”

Nadie es responsable de que el hombre exista y de que sea tal y como es, de que viva bajo tales circunstancias y rodeado de tal medio. La fatalidad de su naturaleza no puede desligarse de la fatalidad de todo lo que ha sido y será. . . Se es necesariamente, se es un fragmento de lo fatal, se forma parte del todo, se es en el todo; no hay nada que pueda enjuiciar, medir, comparar o condenar nuestro ser, pues ello equivaldría a enjuiciar, medir, comparar y condenar el todo. . . Y fuera del todo no existe nada. . . Y así, y solamente así, se restaura la inocencia del devenir…” Crepúsculo dos Ídolos

El neokantismo y el machismo [Ernst Mach] son las corrientes fundamentales en este nuevo rumbo filosófico, que se desarrolla paralelamente a las actividades de Nietzsche.”

El solo hecho de que la filosofía burguesa se vea obligada a abrazar —en defensa del idealismo contra el materialismo— una ‘tercera vía’,¹ es decir, de darse aires de criticar y rechazar desde una ‘atalaya superior’ tanto el idealismo como el materialismo, revela que esta filosofía se ve ya forzada —en una dimensión histórico-mundial— a colocarse a la defensiva, que los problemas por ella planteados, sus métodos, etc., tienen más de recursos defensivos que de medios para interpretar en su propio sentido la realidad objetiva.”

¹ Assim Lukács batiza, p.ex., a filosofia de Schopenhauer, como um “idealismo subjetivista” que não passaria de uma terceira via do saber.

(*) “es cierto que las obras filosóficas más importantes de Mach vieron la luz algo más tarde, pero también él se reveló como teórico en las décadas del setenta y del ochenta, al igual que Schuppe, el guía de la llamada ‘filosofía de la inmanencia’; Vaihinger, el más cercano a esta corriente entre los kantianos, publicó su Philosopbie des Als ob un poco más tarde, ciertamente, pero la escribió, en lo esencial, ya entre los años 1876 y 1878. El que toda esta corriente de pensadores reivindique más tarde a Nietzsche como uno de los suyos —comenzando por Vaihinger— no quiere decir que traten de poner de manifiesto su influencia directa sobre él (pues es notorio que Nietzsche ni siquiera llegó a tomar en las manos la mayoría de estas obras), sino simplemente una afinidad esencial de tendencias en lo tocante a la teoría del conocimiento, provocada por las nuevas necesidades ideológicas de la burguesía.”

(*) “Que Nietzsche no tiene la menor idea de la diferencia entre entendimiento y razón y emplea ambos términos como sinónimos, lo demuestra, no solamente su ignorancia de los filósofos más importantes, que reconoce incluso Jaspers, sino también, lo que tiene mucha más importancia, la ignorancia todavía más tosca del irracionalismo imperialista, que desciende a un bajísimo nivel en cuanto a la cultura del pensamiento. Kierkegaard, por ejemplo, combatía a Hegel con un aparato discursivo mucho más sutil.” A questão aqui seria desejar desconhecer a diferença entre razão e entendimento, que realmente não existe.

CAPÍTULO IV. LA FILOSOFÍA DE LA VIDA EN LA ALEMANIA IMPERIALISTA

Antes de la guerra, por ejemplo, el único neokantiano decidido partidario de la filosofía de la vida era Simmel; en cambio, después de la guerra, tanto el neohegelianismo como la trayectoria ulterior de la escuela husserliana caen totalmente bajo la dirección de la filosofía de la vida.” “La influencia de la filosofía de la vida se extiende a todas las ciencias sociales, desde la psicología hasta la sociología, y muy especialmente a la historiografía y a la historia de la literatura y del arte (…) la filosofía universitaria; así, la publicística filosófica libre, que tanto influye precisamente en los grandes círculos sigue resueltamente, ya desde muy pronto, los rumbos de la filosofía de la vida. Lo cual se debe, no. sólo a la influencia sin cesar creciente que Nietzsche ejerce sobre amplios círculos de escritores, sino también a la repercusión relativamente temprana que Dilthey, por ejemplo, logra sobre Weini[n]ger, (sic) Simmel sobre Rathenau y ambos sobre la escuela poética de Stefan George. Podemos afirmar que, en el período de posguerra, virtualmente, toda la literatura burguesa leída por los grandes círculos y relacionada con los problemas de la conciencia del mundo se mueve por los carriles de la filosofía de la vida.”

(…explicaremos por qué la filosofía imperialista recurre más tarde, de nuevo, a Schelling, y más aún a Kierkegaard.)”

el reconocimiento y la consagración cada vez más señalados de Nietzsche como filósofo en toda la extensión de la palabra, y no simplemente como ‘poeta’.”

¡Vuelta a Kant!: he ahí la divisa de la filosofía. (Liebmann, Kant y los epígonos, 1865.)”

La vivencia y su ‘organon’, la intuición, y lo irracional como su objeto ‘natural’, podían hacer brotar como por encanto todos los elementos necesarios de la ‘concepción del mundo’, sin tener que renunciar por ello de facto y no declarativamente al agnosticismo de la filosofía idealista subjetiva, a la negación de una realidad independiente de la conciencia, irrenunciable como defensa contra el materialismo.”

Este ‘objetivismo’ mítico, que encubre siempre una teoría subjetivista-agnosticista del conocimiento, responde exactamente a las necesidades ideológicas de la reacción imperialista. Se tiene la sensación general de que se avecina un período de grandes decisiones históricas interiores y exteriores (Nietzsche es el primero que proclama abiertamente esta sensación).”

Al principio, la filosofía oficial de la cátedra y las autoridades del Estado adoptan ante estas tendencias una actitud de escepticismo. Pero, poco a poco, la filosofía de la vida va abriéndose paso e infiltrándose en todo el pensamiento de la Alemania imperialista. El más importante precursor y fundador de la filosofía imperialista de la vida, Wilhelm Dilthey, se expresa a veces en términos marcadamente programáticos acerca de esta situación. Señala la gran misión que la concepción filosófica del mundo ha cumplido en las luchas político-sociales del pasado. Y añade: ‘¡Gran enseñanza para el político! Por mucho que quiera darse aires distinguidos la aversión de los funcionarios actuales y de nuestra burguesía por las ideas y su expresión filosófica, no es precisamente un signo del sentido de la realidad, sino de la pobreza de espíritu: no son solamente los sentimientos naturales, sino también un sistema cerrado de pensamientos, los que aseguran la superioridad de la socialdemocracia y del ultramontanismo sobre las demás fuerzas políticas de nuestro tiempo.’

Sería ridículo empeñarse en ver en un Dilthey o en un Simmel los precursores conscientes del fascismo, pues no llegaron a serlo ni siquiera en el sentido en que podemos llamar sus antecesores a un Nietzsche o un Lagarde.”

Dilthey arranca de un punto de partida psicológico e histórico. La obra a que se proponía consagrar su vida era, en rigor, una ‘Crítica de la razón histórica’; aspiraba a acomodar la doctrina de Kant a las necesidades del presente y a desarrollar la filosofía kantiana de tal modo que pudiera servir de fundamentación a las ciencias del espíritu y, muy esencialmente, a la historia (concebida, evidentemente a la manera de un Ranke o de un Jakob Burckhardt, y no como la historia del período progresivo de la burguesía).”

Dilthey, al igual que todos los kantianos modernos, liquida de raíz las vacilaciones del maestro ante el materialismo en la teoría de la ‘cosa en sí’.”

y es, al mismo tiempo, una corriente paralela a la escuela fenomenológica, a cuyo ulterior desarrollo en la filosofía de la vida se adelanta precisamente Dilthey, influyendo en él”

Si existe un conocimiento de la realidad, es solamente porque en la vida y en la experiencia se contiene toda la concatenación que se manifiesta en las formas, los principios y las categorías del pensamiento, solamente porque esa concatenación puede mostrarse analíticamente en la experiencia y en la vida.”

Se trata de lo opuesto a la anterior psicología ‘explicativa’ (causal, indagadora de leyes): de una psicología ‘descriptiva’ o ‘comprensiva’. Ciencia nueva que deberá servir de fundamento a todas las ‘ciencias del espíritu’ (término empleado por Dilthey para designar las ciencias sociales) y, principalmente, a la historia.”

la nueva psicología constituye de antemano, según Dilthey, un privilegio, la doctrina secreta de una determinada aristocracia espiritual, estético-historicista.”

De la misma fuente histórica que la psicología ‘descriptiva’ de Dilthey brota también, paralela pero independientemente, la fenomenología de Husserl, que tantos puntos de afinidad muestra con ella. Dilthey la saluda inmediatamente como algo que ‘hace época’. Husserl, por su parte, se limita por el momento al tratamiento descriptivo de problemas que se mantienen en el terreno de la lógica formal. Pero sus discípulos más influyentes (Scheler y Heidegger) se remontan ya por encima de estos problemas, bajo la influencia de Dilthey, como pondremos de manifiesto más adelante, y aspiran, lo mismo que Dilthey, a establecer sobre esta base un método filosófico universal.”

Los trabajos históricos de Dilthey son importantes y llegan a ejercer una gran influencia. Dilthey fue —con Nietzsche y Eduard von Hartmann— uno de los primeros en romper el fuego contra la gran filosofía racionalista orientada hacia las ciencias naturales y que arranca de Descartes. Con su biografía de Schleiermacher y sus trabajos sobre Novalis, Hölderlin y otros, fue uno de los iniciadores del renacimiento del romanticismo, en el período imperialista. Su descubrimiento de los manuscritos inéditos del joven Hegel y sus comentarios en torno a ellos fueron decisivos para la interpretación de la doctrina hegeliana en el período de la posguerra, a tono con la filosofía de la vida. Su estudio sobre Goethe encarriló, asimismo, la interpretación del gran poeta y pensador alemán por los derroteros de la filosofía de la vida, que más tarde llevarían a cabo desde Simmel y Gundolf hasta Klages.”

Al final de su vida, nos dice con toda franqueza que admira, a veces, profundamente a personalidades como Rousseau o Carlyle, que se atreven a manifestar abiertamente sus convicciones, sin detenerse ante ninguna clase de escrúpulos científicos.”

Pero el positivismo de que arranca Simmel es el de una época más avanzada, y ya no el de un Comte, un Taine o un Buckle, como en Dilthey. Simmel se halla muy marcadamente influido por Nietzsche; se ha formado en la lucha contra las consecuencias filosóficas y sociales del materialismo histórico, y su pensamiento presenta desde el primer momento un paralelismo espontáneo con el pragmatismo inglés y norteamericano y marcha hacia una estrecha afinidad con las tendencias bergsonianas.”

La vida parece ser la más extrema objetividad a que podemos llegar como sujetos anímicos, la más amplia y más firme objetivación del sujeto. La vida nos sitúa en la posición intermedia entre el yo y la idea, entre el sujeto y el objeto, entre la persona y el cosmos.”

En apoyo de la astrología y las curaciones milagrosas, de las brujerías y la eficacia de las oraciones se adujeron en su tiempo pruebas no menos ‘efectivas’ y ‘convincentes’ que las que hoy se invocan en pro de la vigencia de las leyes generales de la naturaleza, y no doy por descartada,, ni mucho menos, la posibilidad de que, a la vuelta de los siglos o de los milenios, cuando se reconozca como el meollo y la esencia de todo fenómeno concreto su individualidad insolublemente unitaria y no reductible en modo alguno a ‘leyes generales’, lleguen a considerarse tales generalidades como una superstición, ni más ni menos que hoy hacemos nosotros con aquellas creencias consideradas en otro tiempo como artículo de fe. Si un día se renuncia a la idea de la ‘verdad absoluta’, que no es tampoco, en rigor, más que una creación histórica, se podrá dar en la idea paradógica de que, en el proceso continuo del conocer, la cantidad de verdades corresponde exactamente a la cantidad de errores despejados; de que, como en un sube y baja incesante, son tantos los ‘conocimientos verdaderos’ que suben por la escalera delantera como los ‘errores’ arrojados a patadas por la escalera de atrás.”

y esta tendencia, que en Spengler se revelará de un modo claro y franco, como veremos, se contiene ya implícita en la filosofía de Simmel.”

El polo del nihilismo desesperado no se convertirá en centro de la concepción del mundo (Heidegger) sino cuando la primera guerra imperialista venga a conmover sensiblemente, para todos, los cimientos establecidos y cuando la gran crisis económica de 1929 eche por tierra las esperanzas cifradas en la constancia de una ‘estabilización relativa’.”

Simmel expresa, aquí, la tónica fundamental del período imperialista anterior, a la primera Guerra Mundial: se hace ya sentir la problemática insoluble de la vida, pero en medio de esta problemática se puede vivir agradablemente, le puede ir a uno bien; y la filosofía de la vida se encarga de dar al hombre la tranquilidad de conciencia necesaria para ello, de infundir a su espíritu el confort de una concepción del mundo adecuada.”

Mientras que a Dilthey le eran totalmente ajenas todavía la sociología moderna y la economía, estas disciplinas ocupan ya un lugar central en el primer período de Simmel y siguen presentes en su obra hasta el final. (…) De aquí que Simmel ya no ignore, como los pensadores anteriores a él, el materialismo histórico.”

Simmel formula esta tarea en la introducción a su Filosofía del dinero, al decir que se trata de ‘construir un piso debajo del materialismo histórico, de tal modo que, conservando su valor explicativo el encuadramiento de la vida económica entre las causas de la cultura espiritual, se reconozca en aquellas mismas formas económicas el resultado de valoraciones y corrientes más profundas y de premisas psicológicas y hasta metafísicas’

La igualdad social y moral de los hombres aparece, pues, vista así, como un momento puramente condicionado por el tiempo y ya anticuado de la ética de Kant.”

Para el hombre profundo, no hay otra posibilidad de soportar la vida que una cierta dosis de superficialidad. Si se empeñara en pensar tan a fondo y en sentir de un modo tan profundo y hasta el final, como la naturaleza de ellos y la suya propia lo reclama, los impulsos, los deberes, los afanes y los anhelos antagónicos e irreconciliables, saltaría hecho añicos, se volvería loco, tendría que huir de la vida. Más allá de cierto límite de profundidad, chocan de un modo tan radical y tan violento las líneas del ser, del querer y del deber ser, que tendrían necesariamente que desgarrarnos. Sólo evitando que desciendan por debajo de aquel límite, podemos mantenerlas lo suficientemente separadas para que sea posible la vida.”

Este cinismo involuntario de Simmel conducirá, en Spengler, a un frívolo diletantismo elevado a metodología, que luego corroerá el espíritu científico en el campo de la filosofía.”

Al estallar la primera guerra imperialista, se interrumpe bruscamente la trayectoria de la filosofía de la vida. Tal parece como si el mismo día en que fue declarada la guerra, casi toda la Alemania del espíritu hubiese aprendido la ‘nueva lección’: enmudecen las voces entre resignadas y contemplativas de la filosofía de la vida (como también las del resto de la filosofía, la oficial y la no oficial), surgiendo de inmediato una filosofía publicística encaminada a justificar la agresión imperialista y los objetivos de conquista mundial de la Alemania de Guillermo II.”

Lo vivo es, ahora naturalmente, ‘lo alemán’, lo que ‘curará’ al mundo, y lo muerto y lo inerte la peculiaridad nacional de los demás pueblos (sobre todo, de las democracias occidentales, y muy especialmente, de Inglaterra).”

La crisis de la pérdida de la guerra se encarga de enterrar bajo sus escombros toda esta charlatanería. Esta literatura del día, carente de valor filosófico, encierra ya, sin embargo, un importante preludio al segundo viraje decisivo de la filosofía de la vida, a su viraje hacia el fascismo.”

Donde más claramente se revela cuán grande es este viraje y en qué consisten sus consecuencias metodológicas e intrínsecas más importantes es en la famosa obra de Oswald Spengler, La decadencia de Occidente (1919-1922). El hecho de que Spengler expresara este giro del modo más radical es lo que valió a su obra una influencia tan considerable y tan sostenida; el libro de Spengler es un documento en verdad representativo de esta etapa y, al mismo tiempo, el preludio real y directo de la filosofía del fascismo.

El nivel filosófico de Spengler es esencialmente más bajo que el de los representantes anteriores más descollantes de la filosofía de la vida. Y ello no tiene nada de extraño. Ya en el curso de la exposición anterior hemos podido observar cómo el nivel filosófico iba descendiendo cada vez más. A medida que el nuevo adversario principal, el socialismo, va destacándose como el blanco central de la polémica, los irracionalistas se ven obligados más y más a enfrentarse con un problema cuyo contenido real ignoran totalmente y, en su mayoría, no quieren tampoco entender, y va desapareciendo de sus debates el conocimiento científico real del tema y, en la mayoría de los casos, hasta la honradez, la buena fe, para tratarlo.”

El medio para comprender las formas muertas es la ley matemática. El medio para comprender las formas vivas, la analogía.”

Desde Darwin, más aún, desde la teoría de Kant-Laplace, venía planteándose el problema de un tratamiento histórico de la naturaleza (con sujeción, claro está, a sus leyes objetivas); la filosofía de la naturaleza del joven Schelling y la de Hegel eran audaces intentos encaminados a resolverlo, aunque cierto es que con medios muy insuficientes. Pues bien, Spengler vuelve las cosas del revés, desde el punto de vista subjetivista de la filosofía de la vida: ignora el desarrollo objetivamente histórico de la naturaleza y, en cambio, ‘historiza’ el conocimiento de la naturaleza misma, al convertirlo en simple función del carácter esencial del ‘ciclo cultural’ concreto en que se vive.”

Existen varios mundos de números, porque existen varias culturas. Así, encontramos un tipo de número índico, otro arábigo, otro antiguo, otro occidental, cada uno de los cuales constituye fundamentalmente algo único y es expresión de otro acaecer universal… Existe, por tanto, más de una matemática.”

La historia es, pues, la forma universal originaria y la naturaleza una forma posterior, asequible solamente a los hombres de cultura más desarrollada, y no a la inversa, según el supuesto a que se inclina el prejuicio del intelecto científico urbano.”

El átomo, la velocidad de la luz, la gravitación, son otras tantas categorías míticas del ‘hombre fáustico’, lo mismo que los espíritus de las tormentas o los demonios de los campos fueron categorías del período mágico.”

Libra una apasionada polémica contra la periodización de la historia en Antigüedad, Edad Media y Edad Moderna. Y es cierto que esa división tradicional en períodos se convierte en algo puramente convencional si el historiador, como suele ocurrir, no encuentra su fundamento objetivo real en las grandes formaciones económicas, esclavitud, servidumbre de la gleba y trabajo asalariado.”

En Dilthey (y más resueltamente todavía, por ejemplo, en Max Weber), la tipología era, sencillamente, un medio auxiliar del conocimiento histórico, cuyo valor se acreditaba solamente en la explicación de la realidad histórica. Spengler, al dar a sus tipos el nombre de ‘fenómenos primigenios’ hace algo más que introducir una innovación terminológica: proclama la ‘fisonomía’ de cada cultura como fundamento real de todas sus manifestaciones concretas, tanto las intrínsecas como las formales, las estructurales como las dinámicas; la construcción científica auxiliar se convierte, así, en un fundamento real, aunque en un fundamento real irracionalista por principio y que sólo puede captarse por la vía de la intuición.”

Cabe, por ejemplo, establecer una analogía entre la geometría euclidiana, como manifestación de la cultura antigua, y la geometría no euclidiana, como exponente de la cultura occidental.”

Llamo simultáneos a dos hechos históricos cada uno de los cuales se produce dentro de su cultura en una situación —relativa— exactamente igual y que tienen, por tanto, un significado exactamente análogo.”

después de nosotros, el diluvio; tal es el —eficaz— canto consolatorio de Spengler.”

Otra de las causas eficientes de la gran influencia alcanzada por la obra de Spengler está en la consecuencia con que mantiene una concepción total que coloca en el centro mismo la supuesta antítesis entre cultura y civilización. Esta antítesis hacía mucho tiempo que venía desempeñando importante papel en la filosofía reaccionaria alemana de la historia. La lucha ideológica contra la democratización de Alemania se lleva a cabo bajo la bandera de esa antítesis, entendiendo por ‘civilización’ todo lo malo del capitalismo, incluida sobre todo la democracia occidental, y oponiendo a ello la autóctona, orgánica y auténtica ‘cultura’ alemana. Spengler aúna aquí las tendencias reaccionarias prusianas con una forma moderna deliberadamente paradógica. Da de nuevo al problema de la civilización un giro a tono con la filosofía de la vida: es, según él, el problema de la muerte, por oposición a la vida floreciente, a la cultura. No otro es el problema de la decadencia de Occidente: ‘Toda cultura tiene su propia civilización. . . La civilización es el destino inexorable de una cultura. . . La civilización son los estados más extremos y artificiales de que es capaz un tipo superior de hombre. Son un resultado; siguen al devenir como lo que ha devenido, a la vida como la muerte, al desarrollo como el anquilosamiento. . . son un final, irrevocable, pero han sido alcanzados siempre por la fuerza de la más íntima necesidad.’

No en vano la forma predominante de la civilización es, para Spengler, la del cesarismo. Es éste, según él, el régimen informe de dominación de toda cultura agonizante, de toda civilización. El pueblo se convierte, al llegar esta fase, en una masa ahistórica de fellahs sobre la que los Césares instauran su dominación, con la cual ‘la historia retorna de nuevo a lo ahistórico, al ritmo primitivo de los primeros tiempos’.” Um Guilherme II nada é diante da concentração de poder de um Elon Musk.

Spengler concreta esta perspectiva, nacida del análisis pesimista del presente y tan simpática a los ojos de la reacción, en una obra especial, bastante importante para la ideología del fascismo: la titulada Prusianismo y socialismo.” “Toda civilización tiene, según Spengler, su socialismo (los estoicos, el budismo, etc.; el socialismo actual es la forma fáustica de estas mismas manifestaciones). Pero, al afán spenglariano de las analogías no le basta con esta generalización. Necesita descubrir, además, el ‘verdadero’ socialismo, el cual no es otro que el prusianismo: los tipos del oficial, el empleado y el obrero.” (Spengler desarrolla aquí las ideas de los folletos de guerra de Scheler y Sombart, el concepto de ‘los mercaderes y los héroes’, etc.)” “La clase obrera alemana se convencerá de que sólo este ‘socialismo’ cuenta con posibilidades reales. Para ello, no hace falta ninguna ideología, sino que basta con ‘un valiente escepticismo’ y con ‘una clase de caracteres señoriales socialistas’.” De fato, falou muita merda.

El hecho de que la perspectiva histórica que aquí se pinta sea esencialmente distinta de la trazada en La decadencia de Occidente sólo interesa a quienes se empeñan en ver en Spengler un pensador con un sistema coherente.”

No es difícil percatarse de cuán cerca de la ideología fascista se halla este preludio reaccionario de la filosofía de la vida, convertida ya en una filosofía militante, en el período de la crisis inmediata de la posguerra.”

La figura más importante de este período de transición es la de Max Scheler. Se trata de un pensador ingenioso, dinámico y multifacético, sin convicciones firmes y que se deja llevar demasiado de las corrientes en boga en cada momento, pero en el que se destaca, a pesar de todo, una línea fundamental: la de salir fuertemente al paso de las exigencias que plantea la ‘estabilización relativa’. Su deseo es fundamentar una concepción del mundo intrínsecamente acusada, que se remonte sobre el formalismo de los neokantianos, una firme jerarquía de los valores apta para desempeñar un papel importante en la consolidación de la sociedad burguesa alemana.”

Scheler comparte con Dilthey, a quien trata de desarrollar y fundamentar con los métodos discursivos de la fenomenología husserliana, la convicción de que las categorías, las normas, los valores, etc., han de obtenerse y desarrollarse orgánicamente, a base de la objetividad vivida de los objetos filosóficos, por medio de la ‘intuición eidética’.”

No debe exagerarse, claro está, el valor de esta repudiación de la filosofía de la vida por Husserl. Éste aparenta no querer mezclarse en los excesos agnosticistas de la filosofía de la vida. Pero, cuando entra a tratar los problemas fundamentales de la teoría del conocimiento, en seguida se ve que se halla muy cerca del machismo.”

El problema de la existencia y la naturaleza del ‘mundo exterior’ es un problema metafísico. La teoría del conocimiento, como explicación general acerca del ser ideal y el sentido valedero del pensamiento cognosciente, abarca, cierto es, el problema general de si es posible, y hasta qué punto, un saber o un conjeturar racional de objetos o de cosas ‘reales’ que trascienda por principio de las vivencias cognoscientes y a cuyas normas tenga que acomodarse el verdadero sentido de tal saber; pero no el problema empíricamente planteado de si nosotros, los hombres, a base de los datos de hecho que nos son dados, podemos alcanzar realmente semejante saber, ni mucho menos la tarea de llevarlo a cabo. La teoría del conocimiento, tal como nosotros la concebimos, no es, propiamente hablando, ninguna teoría. No es una ciencia, en el sentido acusado de una unidad basada en la explicación teórica.” Husserl

Mientras que al principio sus ideas acerca de Dios eran casi una reminiscencia de las de Tomás de Aquino, ahora su filosofía de la religión va convirtiéndose poco a poco casi en un completo ateísmo, al proclamar en el plano de la filosofía de la religión un Dios que se desarrolla paralelamente con el hombre, doctrina que en su último período se trueca poco menos que en una autodeificación del hombre religioso-ateísta.”

El carácter apodíctico ‘intemporal’ de la fenomenología (la herencia de Bolzano y Brentano) se revela como mera apariencia, tan pronto como Scheler aplica el método al estudio de los fenómenos histórico-sociales concretos: se pone de manifiesto la profunda afinidad con el relativismo de Dilthey y Simmel.”

Y polemiza contra la conocida crítica que Guillermo Wundt hace a Husserl, en la que aquél satiriza el tipo husserliano de exposición, diciendo que Husserl da una larga serie de definiciones sobre lo que un concepto no es, para acabar estableciendo una pura tautología, al decir, por ejemplo, que ‘el amor es el amor’.”

El nacimiento del irracionalismo guarda siempre una estrecha relación con los límites de la captación del mundo desde el punto de vista de la lógica formal. (…) Y es precisamente característico de las formas de transición al extremo irracionalismo el hecho de que esta antítesis, que antes se manifestaba, históricamente, como el antagonismo de dos corrientes enfrentadas, desempeñe ahora un papel decisivo en la estructura interna de esta filosofía.”

Sin embargo, el ‘poner entre paréntesis’ descarta radicalmente esta cuestión; la ‘eidética’ no sólo puede proyectarse sobre un entronque de significados, sino también sobre una imagen puramente fantasmal, lo mismo que sobre un reflejo (exacto o falso) de la realidad.”

Todo consiste, sencillamente, en declarar los objetos fenomenológicos como objetos de la ontología, transformando así la ‘eidética’, insensiblemente, en una renovación de la ‘intuición intelectual’.”

Não existe floresta desabitada pelo homem.

Scheler cree sobreponerse a su relativismo cada vez más extremo inventando una nueva terminología para designarlo; la nueva palabra mágica es, ahora, la de ‘perspectivismo’. (Del mismo modo cree Mannheim ‘superar’ el relativismo recurriendo a la palabra mágica de ‘relacionismo’.)”

Scheler aspira, aquí, como hará poco después de él Mannheim, a que el relativismo se supere a sí mismo, precisamente al ser llevado hasta sus consecuencias más extremas, hasta el final.”

La forma sociológica de la democracia ‘desde abajo’… es, en general, más bien enemiga que amiga de todas las formas superiores del saber. Son los demócratas de origen liberal quienes, sobre todo, han mantenido en alto y desarrollado la ciencia positiva.”

El Miércoles de Ceniza del subjetivismo parasitario (Heidegger, Jaspers)”

No tiene, pues, nada de extraño que ahora, al imponerse este estado de ánimo depresivo, ya unos cuantos años antes de que estallara la crisis, en forma de presentimiento de los sombríos acontecimientos que se avecinaban, los pensadores guías de la nueva etapa, el husserliano Heidegger y el en otro tiempo psiquiatra Karl Jaspers, proclamaran el renacimiento de la filosofía kierkegaardiana.”

los renovadores de la filosofía existencial se preocupan ya de luchar, principalmente, contra el marxismo, aunque en sus obras rara vez lo mencionen por su nombre y directamente”

No es, naturalmente, un azar ni un detalle puramente terminológico el hecho de que la divisa de la ‘vida’, enfáticamente tremolada por aquella filosofía se sustituya ahora, con no menos énfasis, por la consigna de la ‘existencia’.”

La palabra ‘vida’, en que se hacía antes tanto hincapié, alude a la conquista del mundo por la subjetividad; esto explica por qué los activistas fascistas de la filosofía de la vida que habrán de relevar en seguida a Heidegger y Jaspers, ponen de nuevo en circulación aquella divisa, aunque dándole, a su vez, un contenido nuevo. El término de ‘existencia’, como leit motiv de la filosofía entraña la repudiación de mucho de lo que la filosofía de la vida afirmara en otro tiempo como vivo y que ahora se considera accidental, no existencial.”

mientras que antes —a tono con la teoría aristocrática del conocimiento a que necesariamente conducía este camino— se dividían los hombres, hasta cierto punto, en dos clases, los que vivían la vida y los que quedaban al margen de ella, ahora se considera en peligro la vida de todos, la vida en general.”

Pese a esta exaltación de las tendencias subjetivistas, en Heidegger se destaca tal vez con mayor fuerza todavía que en sus predecesores la ‘tercera vía’ filosófica: la pretensión de sobreponerse a la antítesis de idealismo y materialismo (él lo llama realismo)”

si bien su ‘ser ahí’ no significa, cabalmente, otra cosa que la misma existencia humana y, en definitiva, más aún, simplemente su manifestación en la conciencia.”

“‘Pero si la interpretación tiene en cada caso ya que moverse dentro de lo comprendido y alimentarse de ello ¿cómo va a dar resultados científicos sin moverse en un círculo, sobre todo moviéndose, encima, la comprensión presupuesta dentro del conocimiento vulgar del mundo y de los hombres?’ Pero, mientras que Dilthey, movido por un miedo científicamente honrado, se detenía ante este círculo vicioso, Heidegger corta resueltamente el nudo gordiano con ayuda de la intuición eidética (con la que, gracias a su irracionalista arbitrariedad, puede descubrirse lo que se quiera, sobre todo si se da el paso ontológico hacia el ser): pues el comprender ‘se revela’ (?) como ‘la expresión de la existenciaria estructura del <previo> peculiar al <ser ahí> mismo… los supuestos ontológicos del conocimiento historiográfico superan radicalmente la idea del rigor de las más exactas ciencias.’

Fenomenología es la forma de acceder a lo que debe ser tema de la ontología y la forma demostrativa de determinarlo. La ontología sólo es posible como fenomenología.”

Las leyes de Newton, el principio de contradicción, cualquier verdad sólo es verdad mientras el ‘ser ahí’ es. Antes de que todo ‘ser ahí’ fuese y después de que todo ‘ser ahí’ haya dejado de ser, ni fue ni será verdad alguna, porque la verdad, en cuanto es el ‘estado de abierto’, el descubrimiento y el ‘estado de descubierto’ que es, no puede ser en tales circunstancias.”

Heidegger, que se esfuerza por fundamentar una teoría objetiva del ser, una ontología objetiva, se ve obligado por ello a deslindar nítidamente este campo del de la antropología. Pero, cuando pasa a hablar de sus problemas centrales y no se limita a tratar desde lejos cuestiones de pura metodología, resulta que su ontología no es, en rigor, otra cosa que una antropología basada en la filosofía de la vida, disfrazada bajo ropaje objetivista.” “Es característico, por ejemplo, que trate de poner de relieve la fundamental tendencia antropológica de la ‘lógica trascendental’ de Kant, para hacer de este filósofo un precursor del existencialismo, lo mismo que Simmel trataba de hacer de él un precursor de la filosofía de la vida.”

Por tanto, lo que Heidegger llama fenomenología y ontología no es, en realidad, otra cosa que una descripción antropológica de la existencia humana con tendencias abstractas hacia el mito, lo que en sus descripciones fenomenológicas concretas se convierte insensiblemente en una pintura —no pocas veces interesante y hasta cautivadora— de la existencia del filisteo intelectual en la época de crisis del período imperialista. Y, hasta cierto punto, el propio Heidegger lo reconoce así. Su programa es mostrar el ser ‘tal como es <inmediata y regularmente>, en su <cotidianidad> <de término medio>.’ Y lo que hay, en rigor, de interesante en el modo de filosofar de Heidegger es, en efecto, esa descripción extraordinariamente pormenorizada de cómo ‘el hombre’, el sujeto portador de la existencia, se desintegra y se pierde a sí mismo, ‘inmediata y regularmente’, en esta cotidianidad.”

El ‘uno’, con el que se responde a la pregunta acerca del ‘quién’ del ‘ser ahí’ cotidiano, es el ‘nadie’, al que se ha entregado en cada caso ya todo ‘ser ahí’ en el ‘ser uno entre otros’. (…) Este modo de ser no significa menoscabo alguno de la facticidad del ‘ser ahí’, como tampoco el ‘uno’ es, por ser el ‘nadie’, una nada.”

Pero no se crea que Heidegger, con estas tendencias, se halla solo, en su época; tendencias parecidas a éstas aparecen expresadas, no sólo en la filosofía de Jaspers, sino también en gran parte de la literatura del mismo período (bastará, en apoyo de ello, con citar la novela de Céline, Voyage au bout de la nuit y los casos de Joyce, Gide, Malraux y otros).”

En este sentido, podríamos decir que Heidegger prosigue la tendencia de Simmel cuando hablaba de ‘construir un piso debajo del materialismo histórico’, para poner de relieve, al parecer, las premisas filosóficas y hasta metafísicas de esta teoría.”

El ser y el tiempo no sólo se cuida de omitir sistemáticamente el nombre de Marx, incluso en las alusiones que se hacen manifiestamente a su doctrina, sino que borra también, intrínsecamente, todas las categorías objetivas de la realidad económica.”

La interioridad del individuo ha renunciado ya, de largo tiempo atrás, a todos los planes de conquista del mundo;¹ ya no considera el mundo social en torno como algo, sin duda problemático, pero en el que todavía puede desplegarse libremente, a pesar de todo, la pura interioridad, sino como una amenaza constante, pavorosa e inaprensible, que se cierne sobre todo lo que daría su razón esencial de ser a la subjetividad.”

¹ Curiosamente é isso que Heidegger nega em sua questão da técnica.

Heidegger no combate explícitamente las teorías económicas del marxismo-leninismo, ni las consecuencias políticas derivadas de ellas —pues no es capaz de eso, como no lo es tampoco el sector por él representado—, sino que intenta más bien esquivar la necesidad de sacar las obligadas consecuencias sociales, difamando ‘ontológicamente’ como ‘no verdadera’ toda actividad pública del hombre.”

Heidegger predica la repulsa de toda actuación social, como en su tiempo había proclamado Schopenhauer su aversión a la idea burguesa del progreso, a la transformación democrática. Sin embargo, la repulsa de Heidegger lleva implícita una actitud reaccionaria todavía más marcada que el quietismo de Schopenhauer.” “Podríamos decir sin incurrir en una gran exageración que, en el período de lucha de la burguesía imperialista contra el socialismo, Heidegger es a Hitler y Rosenberg lo que en su tiempo había sido Schopenhauer con respecto a Nietzsche.”

Heidegger carece, de una parte, de la posibilidad de recurrir a categorías abiertamente teológicas y le falta, de otra parte, el valor necesario para preconizar francamente el irracionalismo. Sin embargo, todas las descripciones ontológicas de Heidegger demuestran que la desobjetivación de todos los criterios de la objetividad conduce en realidad al irracionalismo, aunque las palabras quieran dar a entender otra cosa, pues el papel lo soporta todo.”

Como se ve, la ontología heideggeriana se convierte insensiblemente en una moral y casi en una prédica religiosa; y también en este sesgo religioso-moral de la teoría del conocimiento se revela la influencia determinante de Kierkegaard sobre el planteamiento del problema y el método de Heidegger. El tenor de esta prédica es que el hombre debe ‘esencializarse’, prepararse a escuchar y comprender ‘la voz de la conciencia’, para ir madurando así hacia el ‘estado de resuelto’. Y también este proceso aparece muy detalladamente descrito por él. Aquí, como en el caso anterior, no podemos hacer otra cosa que esbozar muy a grandes rasgos el meollo de él. El descubrimiento de la nulidad de la existencia oculta en el ‘ser caído’ lo revela la ontología: ‘La esencia de la nada originariamente anuladora radica en que coloca al <ser ahí> lo primero de todo ante el ente en cuanto tal. . . <Ser ahí> significa: encuadramiento en la nada. . .’

El ‘estado de no resuelto’ del uno conserva sin embargo el predominio, limitándose a no poder atacar a la existencia resuelta” Outra filosofia da vida aristocrática, para uns poucos privilegiados. “Por muy difícil que resulte comprender a Heidegger, este pensamiento contenido en su filosofía sí fue captado certeramente.”

Esta teología heideggeriana sin religión positiva ni un Dios personal tiene que encerrar, evidentemente, como toda filosofía de la vida, una nueva y propia teoría del tiempo. Es ésta también una necesidad metodológica. No en vano la rígida contraposición de espacio y tiempo constituía uno de los lados más endebles del racionalismo no dialéctico. Ahora bien, mientras que la superación real de esta falla sólo puede encontrarse en la interdependencia de espacio y tiempo basada en la realidad objetiva, la filosofía irracionalista de la vida dirige desde hace mucho tiempo, desde siempre, sus más enconados ataques contra el concepto de tiempo del racionalismo, y —lo mismo que en el campo de la filosofía social contrapone la cultura y la civilización—, nos presenta el tiempo y el espacio como dos principios diametralmente opuestos y hasta enemigos entre sí. La conquista del tiempo tiene, en un sentido positivo, mucha importancia para la filosofía de la vida —tal es el reverso de aquella intención polémica— porque la identificación de vivencia y vida (existencia), indispensable para su seudoobjetivismo, sólo puede lograrse mediante una concepción subjetivada e irracionalista del tiempo que responde a esa exigencia.”

Bergson, a quien condena —juntamente con Aristóteles y Hegel— como representante de la concepción ‘vulgar’ del tiempo.”

El advenir no es posterior al sido y éste no es anterior al presente. La temporalidad se tempora como advenir presente que va siendo sido.”

Lo que ocurre es que en Bergson, que en la parte esencial de su teoría del conocimiento era un fenómeno de anteguerra y cuya filosofía presentaba muchos puntos de afinidad con Simmel y el pragmatismo, el tiempo vivido era un órgano de la conquista subjetivista-individualista del universo, mientras que en la filosofía de Heidegger, la filosofía del amargo despertar después de la embriaguez, el tiempo ‘real’ se desmundiza, se convierte en algo teológico y carente de contenido, se concentra exclusivamente en el momento de la decisión interior. He ahí por qué Bergson dirige sus tiros, sobre todo, contra el tiempo ‘espacial’ y contra la formación de conceptos en las ciencias exactas y por qué su tiempo ‘real’ se orienta hacia la vida artística, mientras que en Heidegger el tiempo ‘vulgar’ corresponde a la existencia del ‘ser caído’ en el ‘uno’ y el tiempo ‘real’ apunta en dirección de la muerte.”

Heidegger ‘descubre’ que el tiempo desempeña una función central, hasta ahora inadvertida, en la Crítica de la razón pura de Kant, sobre todo en el capítulo sobre el esquematismo.” “Heidegger, por tanto, incluye a Kant entre los padres del irracionalismo moderno.”

Ahora bien, según la concepción heideggeriana de la historia, resulta que la historia real es la ‘impropia’, lo mismo que el tiempo real era el ‘vulgar’.”

Vemos, pues, que lo que Heidegger llama la historia ‘impropia’ no da mucho más de sí que la ‘historicidad’ spengleriana; pero, mientras que en Spengler esta ‘historicidad’ forma parte integrante orgánica de su concepción, en Heidegger viene a estorbar a la idea central y constituye, en última instancia, un lastre inútil. Nace, en parte, de la repugnancia de Heidegger a avenirse al irracionalismo radical, a la repulsa radical de toda cientificidad y, en parte, es una herencia —convertida ahora en elemento inorgánico— de la concepción teológica fundamental que guía el camino heideggeriano hacia la salvación del alma, [o evento?] principio en el que la filosofía heideggeriana —una filosofía sin Dios y sin alma— pierde los principios que le servían anteriormente de pauta y de orientación.”

Después de este análisis de la filosofía existencial de Heidegger, podemos ya resumir en sus líneas más generales la de Jaspers. Una y otra son extraordinariamente parecidas, así en cuanto al punto de partida como en cuanto a las consecuencias a que llegan. Y no deja de ser interesante e instructivo el hecho de que Jaspers se presente abiertamente como psicólogo, ya que ello, unido al desarrollo de la fenomenología en Scheler y en Heidegger y a la influencia cada vez mayor de la psicología descriptiva de Dilthey, viene a coronar el desenmascaramiento de su originaria seudoobjetividad.

La primera obra filosófica influyente de Jaspers, la Psicología de las concepciones del mundo (publicada en 1919), es un intento de ejecución del programa diltheyano de una tipología de las maneras de concebir el universo. Claro está que en ella se renuncia ya por entero al sueño de Dilthey de que la tipología abriera el camino hacia la concepción filosófica objetiva del mundo. Antes al contrario. Bajo la influencia de Kierkegaard y Nietzsche, en quienes Jaspers ve los filósofos de nuestro tiempo, así como bajo la acción del relativismo sociológico de Max Weber, la tipología jasperiana proclamará cabalmente la total repudiación de la posibilidad y del valor de un conocimiento filosófico objetivo.”

Toda teoría formulada sobre la totalidad se convierte en un habitáculo, despojado de la vivencia original de las situaciones liminares y entorpece el nacimiento de las fuerzas que, dinámicamente, buscan el sentido de la existencia futura en la propia experiencia querida, para poner en su lugar la quietud de un mundo penetrado por la visión y perfecto, de un sentido eternamente presente de satisfacer al alma.”

La filosofía existencial se perdería inmediatamente, si creyese saber de nuevo lo que es el hombre. Volvería a suministrarnos los planos para investigar en sus tipos la vida humana y la vida animal, se convertiría de nuevo en antropología, psicología y sociología. Aquella filosofía sólo puede tener un sentido siempre y cuando que carezca de base en su objetividad. Despierta lo que no sabe; ilumina y mueve, pero no plasma nada…”

Como la marcha del mundo es impenetable y hasta hoy ha fracasado lo mejor y puede volver a fracasar; como, por tanto, la marcha del mundo, a la larga, no es en modo alguno lo único que importa que sea, debemos abandonar todos los planes y toda la actuación en torno al remoto porvenir, para dedicarnos aquí y ahora a crear y animar la existencia. . . Hacer al presente lo auténtico es, en fin de cuentas, lo único que con certeza me es dable hacer.”

Jaspers, en cambio, ha publicado un gran sistema de la filosofía en tres volúmenes, con el título entre orgulloso y modesto de Filosofía.”

Heidegger y Jaspers llevan a sus consecuencias más extremas el relativismo y el irracionalismo radicalmente individualistas y filisteamente aristocráticos. Allí donde llegan estas doctrinas encontramos la época glacial, el Polo Norte, un mundo deshabitado, un caos carente de sentido, la nada como en torno del hombre, y el contenido interior de esta filosofía es la desesperación y la soledad irremediable del hombre mismo. Con ello, trazan estos filósofos una imagen bastante fiel de lo que realmente vivía en el interior de extensos círculos de la intelectualidad alemana a comienzos de la década del treinta.”

El hecho de que Heidegger actuase abiertamente como fascista, mientras que Jaspers, por razones puramente particulares, no pudo llegar a tanto y se las arregló para mantener bajo Hitler su otium cum dignitate, para luego, al caer el régimen, mientras el viento parecía soplar de la izquierda, dárselas temporalmente de antifascista, no altera en lo más mínimo la realidad de las cosas.”

es Jünger el primero que interpreta desde el punto de vista de la filosofía de la vida la antítesis de burguesía y proletariado, con objeto de obtener la amplia base social necesaria para la ansiada nueva guerra imperialista”

Es cierto que, personalmente, predomina en Hitler el nihilismo cínico. Por sus conversaciones con Rauschning, sabemos que hasta la teoría racista era considerada por él como un engaño, utilizado sin escrúpulos para sus fines de bandidaje imperialista. La atmósfera general de la agitación hitleriana es, simplemente, una edición popular y vulgar de las tendencias fundamentales de la filosofía de la vida: Hitler rechaza, en la agitación, toda convicción intelectiva, pues para él sólo se trata de producir y mantener en pie un estado de embriaguez”

CAPÍTULO V. EL NEOHEGELIANISMO

HEGEL SEM HEGEL: “la repulsa del método dialéctico, sea expresa o tácitamente, se convertirá, en efecto, en un rasgo constante de toda la renovación de la filosofía de Hegel.” “Siguen manteniéndose en el punto de vista neokantiano, modificado a tono con las condiciones del período imperialista; es decir, siguen separando mecánicamente el fenómeno de la esencia, negándose a reconocer la cognoscibilidad de la realidad objetiva.”

Esta base gnoseológica se revela con gran nitidez en el librito de Julius Ebbinghaus (Relativer und absoluter Idealismus, 1910), obra que, aunque no llegó a ser conocida en amplios círculos de opinión, influyó, sin embargo, de un modo decisivo en el método y las concepciones de los neohegelianos relevantes que vendrían después. La idea central de Ebbinghaus puede resumirse en pocas palabras, diciendo que Hegel no hizo otra cosa que llevar consecuentemente hasta el final todas las consecuencias contenidas en el método trascendental de Kant, al paso que éste se quedó a medio camino con respecto a las consecuencias finales que se desprendían de su propio método. El hegelianismo no es, pues, según esto, sino un kantismo realmente consecuente consigo mismo.”

El libro más importante en relación con el ‘renacimiento hegeliano’ en Alemania es la obra de los últimos años de Dilthey titulado La historia juvenil de Hegel (1907).”

Cierto que también el neohegelianismo es, resueltamente, bastante reaccionario, pero expresa tendencias más moderadas, más reaccionariamente eclécticas, más ‘consolidadas’, de la burguesía”

Hegel —dice Kroneres sin duda el más grande irracionalista que conoce la historia de la filosofía. Ningún pensador antes de él había llegado a iluminar el concepto como él lo ha hecho… Hegel es irracionalista, porque hace valer lo irracional en el pensamiento y porque irracionaliza el pensamiento mismo… Es irracionalista, porque es dialéctico, porque la dialéctica es el irracionalismo convertido en método, el irracionalismo racionalizado, porque el pensamiento dialéctico es un pensamiento racional-irracional.”

Hegel intentó pensar concretamente, filosofar objetivamente, existir como filósofo sustancialmente, dejar que la cosa imperase por sí misma, situarse del lado de acá del realismo y el idealismo, y todo esto es también lo que nosotros queremos hoy.” Glockner

Todo el que haya leído realmente la Fenomenología del espíritu y haya estudiado un poco la historia de su elaboración debe saber que esta cualidad que Hartmann atribuye a la dialéctica hegeliana como algo no susceptible de ser aprendido y su comparación con el genio del artista caracteriza precisamente la concepción schellingiana de la dialéctica, mientras que la metodología de la Fenomenología del espíritu se dirige con una gran fuerza polémica contra tal interpretación, proclamando cabalmente todo lo contrario: la asequibilidad de la esencia de la dialéctica a todos.”

los neohegelianos, por su parte, eran suficientemente conocidos como reaccionarios para merecer que el nacionalsocialismo victorioso los tolerase. (Únicamente se vieron obligados a emigrar los neohegelianos ‘no arios’, como Kroner.) El neohegelianismo siguió, pues, vegetando bajo el Poder nazista; incluso llegó a surgir en Gotinga una especial escuela neohegeliana de filósofos del derecho (Binder, Busse, Larenz y otros); y siguieron editándose colecciones de materiales, monografías, etc., orientadas en esta dirección.”

podemos decir que la trayectoria del neohegelianismo es bastante aleccionadora, como imagen filosófica refleja del papel que el liberalismo, cada vez más decadente (con sus diversas variantes), ha desempeñado en la historia de los avances reaccionarios, del proceso de fascización, y del que está llamado a desempeñar también en el futuro.”

“(Ciertas reminiscencias de este cambio de actitud del pensamiento burgués con respecto a Hegel las encontramos con frecuencia entre los socialdemócratas del período de Weimar.)”

“Muchos siguieron desarrollando sus actividades, y en Berlín siguió existiendo durante largo tiempo una asociación de hegelianos, que publicaba incluso una revista propia (Der Gedanke, 1860-1884). Pero eran contados los que, como Adolf Lasson, por ejemplo, se mantenían fieles al hegelianismo ortodoxo. Cierto es que esta ortodoxia debe interpretarse de un modo históricamente certero.”

CAPÍTULO VI. LA SOCIOLOGÍA ALEMANA DEL PERÍODO IMPERIALISTA

La sociología, como disciplina independiente, surgió en Inglaterra y en Francia al disolverse la economía política clásica y el socialismo utópico, que eran ambos, cada uno a su modo, doctrinas que abarcan la vida social y que se ocupaban, por tanto, de todos los problemas esenciales de la sociedad, en relación con las cuestiones económicas condicionantes. Al crearse la sociología como disciplina aparte, se afronta en ella el estudio de los problemas de la sociedad prescindiendo de su base económica; la supuesta independencia de los problemas sociales con respecto a los económicos es, en efecto, el punto de partida metodológico de la sociología.”

Y, así, surge en uno de los polos la economía burguesa vulgar y, más tarde, la llamada economía subjetiva, disciplina profesional de estrecha especialización y temática muy limitada, que renuncia de antemano a explicar los fenómenos sociales y se propone como su misión esencial hacer desaparecer del campo de la economía el problema de la plusvalía, y en el otro polo nace como ciencia del espíritu al margen de la economía, la sociología.”

con Fourier, se revela ya claramente el carácter internamente contradictorio de la economía capitalista; y, al disolverse la escuela ricardiana, incluso en Proudhon, este problema se manifiesta como el problema central de toda la economía, aunque las diversas soluciones propuestas deban ser reputadas como falsas.”

Es verdad que, al comienzo, principalmente entre sus fundadores, la sociología abraza el partido del progreso social, y el demostrar científicamente éste es cabalmente uno de sus fundamentales propósitos. Pero se trata de un progreso a tono con la burguesía que comienza a deslizarse por la pendiente del declive ideológico: de un progreso que conduce a una sociedad capitalista idealizada, en la que se ve la cúspide del desarrollo de la humanidad. En tiempo de Comte, y no digamos en el de Spencer, no era posible ya llegar a este resultado por el camino de la economía. De aquí que los primeros sociólogos vayan a buscar el fundamento para sus doctrinas a la ciencia de la naturaleza, aplicada por analogía a la sociedad y, de este modo, por tanto, más o menos mitologizada.”

No puede ya, por tanto, cumplir la misión que primeramente se había asignado: la de demostrar el carácter progresivo de la sociedad burguesa, demostración inasequible ahora en el terreno económico, y la de defenderla ideológicamente contra la reacción feudal y el socialismo.”

Alemania carece de una ciencia económica propia y original. En 1875, caracterizaba Marx esta situación en los términos siguientes: ‘La economía política ha sido siempre y sigue siendo en Alemania una ciencia extranjera… Esta ciencia se importaba de Inglaterra y de Francia como un producto elaborado; los profesores alemanes de economía seguían siendo simples discípulos. La expresión teórica de una realidad extraña se convertía en sus manos en un catálogo de dogmas, que ellos interpretaban, o mejor dicho deformaban, a tono con el mundo pequeñoburgués en que vivían… Desde 1848, la producción capitalista comenzó a desarrollarse rápidamente en Alemania, y ya hoy da su floración de negocios turbios. Pero la suerte seguía siendo adversa a nuestros economistas. Cuando habían podido investigar libremente la economía política, la realidad del país aparecía vuelta de espaldas a las condiciones económicas modernas. Al aparecer estas condiciones, surgieron en circunstancias que no consentían ya un estudio imparcial de aquéllas sin remontarse sobre el horizonte de la burguesía’

En esta nueva situación, un grupo de economistas alemanes (Brentano, Schmoller, Wagner y otros) trata de extender los dominios de la economía nacional, hasta convertirla en una ciencia de la sociedad. Se aspira a crear una economía nacional puramente ateórica, empírica, histórica y, al mismo tiempo, ‘ética’ que, repudiando la economía clásica, pueda a la par abordar los problemas de la sociedad.” “No tiene, pues, nada de extraño que el neokantismo positivista por entonces en boga viniera a reforzar estas concepciones en el sentido del agnosticismo empirista.”

(La misma actitud posterior de Dilthey ante Simmel y otros sociólogos del período imperialista es totalmente distinta; más aún, su propia concepción de la historia, tal como va desarrollándose con el tiempo, habrá de convertirse en uno de los factores determinantes de la sociología alemana posterior.)”

Nos referimos a la llamada ‘escuela austríaca’ de Menger, Böhm-Bawerk y otros. Su subjetivismo es tan radical como el de la ‘escuela histórica’. Pero en ella se manifiesta, en vez de la confusa y untuosa tendencia moralizante, un puro psicologismo: la disolución de todas las categorías objetivas de la economía en la casuística de la contraposición abstracta entre lo agradable y lo desagradable. Surgen, así, una serie de seudoteorías que buscan su fundamento exclusivo en los fenómenos superficiales de la vida económica (la oferta y la demanda, el costo de producción, la distribución, etc.) y formulan, a base de ellos, las seudoleyes de las reacciones subjetivas (la de ‘utilidad-límite’, por ejemplo). La ‘escuela austríaca’ se atribuye (Böhm-Bawerk) el mérito de haber superado las ‘enfermedades de infancia’ de los clásicos y también, al mismo tiempo, del marxismo, de una parte, y de otra las de la ‘escuela histórica’. Con lo cual la nueva economía vulgar que así nace deja, lo mismo que en el Occidente, el campo libre a una ciencia especial de la sociología, aparte de la economía y que viene a servirle de ‘complemento’.”

Sin que, aparentemente, guarde ninguna conexión estrecha con estas luchas, aparece en 1887 el libro de la nueva sociología alemana llamado a tener mayor influencia: Comunidad y sociedad (Gemeinschaft und Gesellschaft) de Ferdinand Toennies. Esta obra ocupa un lugar especial en el desarrollo de la sociología alemana. Merece señalarse, ante todo, que la vinculación ideológica de su autor con las tradiciones alemanas clásicas es más acusada que la de los sociólogos posteriores. (…) (Vale la pena indicar, en relación con esto, que más tarde escribirá una biografía de Hobbes que habrá de adquirir notoriedad internacional.) Añádase a esto que Toennies es el primero, en Alemania, que se asimila los resultados de la investigación en torno a la comunidad primitiva, sobre todo los de Morgan y, al mismo tiempo, el primer sociólogo alemán que no rechaza a limine a Marx, sino que trata de reelaborarlo, poniéndolo a contribución para sus fines burgueses. Así, abraza abiertamente el punto de vista de la teoría del valor por el trabajo y desecha la crítica burguesa usual que cree descubrir contradicciones insolubles entre los tomos primero y tercero del Capital. Lo cual no significa, ni mucho menos, que Toennies reconozca el marxismo ni lo comprenda.”

el formular, en términos, absolutos esa falsa contraposición entre civilización y cultura parece ser, a los ojos de muchos intelectuales, un arma eficaz contra el socialismo: puesto que éste lleva adelante el desarrollo de las fuerzas productivas materiales (mecanización, etc.), no es apto tampoco para resolver el pretendido conflicto entre la civilización y la cultura, sino que, lejos de ello, lo perpetúa; por tanto, no vale la pena que los intelectuales, víctimas de dicho supuesto conflicto, combatan al capitalismo en aras del socialismo.”

Marx ha puesto de manifiesto con referencia a la poesía épica, y Engels con respecto a los períodos de florecimiento de la filosofía moderna en las distintas naciones que marchan a la cabeza, como en ciertas y determinadas circunstancias, las situaciones menos desarrolladas son más favorables, para un florecimiento parcial de la cultura, que las que muestran un desarrollo más avanzado.”

El sorprendente antagonismo entre el rápido desarrollo de las fuerzas materiales de la producción y el fenómeno paralelo de las corrientes de decadencia que se revelan en los campos del arte, la literatura, la filosofía, la moral, etc., ha dado pie para que muchos, como hemos visto, desdoblen en dos, desgarrándolo, el campo de la cultura humana, que forma en sí una unidad orgánica y traten de contraponer los elementos que el capitalismo impulsa y desarrolla, bajo el nombre de civilización, a los de la cultura (en el sentido estricto y específico de la palabra), puesta en peligro, hasta el punto de ver en esta antítesis nada menos que la signatura esencial de nuestra época y hasta de toda la trayectoria de la humanidad.”

Cuanto mayor es la influencia que las tendencias de la filosofía de la vida, principalmente las de Nietzsche, ejercen sobre la sociología y las reflexiones en torno a la sociedad en general, con mayor fuerza se afirma el antagonismo entre cultura y civilización, más enérgico y rotundo es el cambio de rumbo hacia el pasado, más ahistórico y antihistórico se torna este planteamiento del problema.”

La ‘comunidad’ se convierte, así, en la categoría que abarca el campo de todo lo precapitalista, en la glorificación de los estados ‘orgánicos’ primitivos y, al mismo tiempo, en la consigna contra la acción mecanizadora y anticultural del capitalismo.”

Las grandes ciudades y la sociedad son, por tanto, la ruina y la muerte del pueblo, que en vano se esfuerza en hacerse fuerte por medio de su número y que, según su modo de pensar, sólo puede valerse de su poder para sublevarse, si quiere verse libre de sus desdichas… Se eleva de la conciencia de clase a la lucha de clases. Y la lucha de clases destruye la sociedad y el Estado que se propone transformar. Y, como toda la cultura se ha trocado en la civilización de la sociedad y del Estado, bajo esta forma metamorfoseada perece la cultura misma…”

Y también podemos considerar a Toennies como antecesor de la sociología posterior en cuanto que se apoya en su crítica de la cultura para apoyar ideológicamente el reformismo en el movimiento obrero; tal, por ejemplo, cuando ve en las cooperativas un triunfo del principio de la comunidad dentro de la sociedad capitalista, etc.” Irônico que o cooperativismo seja ensinado no próprio curso de marxismo (no lugar de Lukács!), que não deveria aceitar essas “respostas a meias”…

Max Weber esboza una historia universal de las religiones, para demostrar que sólo el protestantismo (y, dentro de él, principalmente, las sectas) poseía la ideología favorable a esta racionalización y capaz de estimularla, al paso que todas las demás religiones orientales y antiguas crearon éticas económicas que representaban un entorpecimiento para la racionalización de la vida diaria.”

Para ello, es decir, para que las ambiciones imperialistas de Alemania sean realizables, debe procederse a la democratización interior del país y profundizarla todo lo necesario para alcanzar aquella meta. § Esta posición de Max Weber entraña una repulsa categórica del ‘régimen personal’ de los Hohenzollern y del poder de la burocracia, íntimamente vinculado a él.”

Parece como sí de este modo se asignase a la sociología la importante función de explicar por su parte, en términos concretos, estos procesos genéticos. Pero no hay tal cosa, en realidad. ¿Qué es lo que, en rigor, nos ofrecen los sociólogos? Sus sublimaciones igualmente formalistas conducen a analogías puramente formales, y no a explicaciones causales.”

Max Weber polemiza, a veces, con el exagerado formalismo de Simmel, pero su propia sociología está llena también de este tipo de analogías formalistas. Max Weber establece, por ejemplo, un paralelismo formalista entre la antigua burocracia egipcia y el socialismo, o entre los soviets y los estamentos feudales; y, al hablar de la consagración irracional del Führer (carisma), traza una analogía entre el chamán y el dirigente socialdemócrata Kurt Eisner, etc.”

Por donde Max Weber sólo expulsa al irracionalismo de la metodología, del análisis de los hechos concretos, para introducirlo como la base filosófica de su concepción del mundo, con una decisión hasta entonces desconocida en Alemania. Por otra parte, esta eliminación del irracionalismo del campo de la metodología no es tampoco, ni mucho menos, total.”

cuán indefensos se hallaban, pues, los mejores intelectuales de Alemania ante el asalto del irracionalismo, lo demuestra —para poner solamente un ejemplo— el siguiente pasaje de una carta de Walter Rathenau: ‘Queremos llegar con el lenguaje y las imágenes del intelecto hasta las puertas de la eternidad; no para derribarlas, sino para acabar con el intelecto, al realizarlo.’

El más caracterizado representante de esta forma de transición es Alfred Weber, hermano de Max y más joven que éste.”

El democratismo tantas veces proclamado se ve traicionado ignominiosamente por el miedo a las posibilidades socialistas de una democracia llevada hasta sus últimas consecuencias.”

Alfred Weber, que en su enjuiciamiento de la historia de Alemania coincidía en lo esencial con su hermano, se desvía de este camino de la apreciación sobria y serena de la realidad precisamente cuando se trata de extraer las consecuencias decisivas, y capitula ante la concepción reaccionario-chovinista, a la que hace importantes concesiones.”

La tendencia a excluir a Marx y al marxismo de la cultura alemana era, desde el primer momento, una tendencia aparejada a toda reacción antidemocrática, aunque cualquiera que estudiase el problema con cierta imparcialidad tenía que convencerse necesariamente de cuán profundamente enlazado se hallaba el marxismo con la ideología del período de florecimiento de la cultura alemana, con el período que va de Lessing a Heine y de Kant a Hegel y a Feuerbach.”

Toda evolución es racionalista y sólo tiene un sentido metodológico fuera del campo de la cultura; la cultura no conoce ninguna clase de desarrollo, de progreso; sólo hay en ella una ‘corriente viva’, entendida a la manera auténticamente bergsoniana. Alfred Weber rechaza, aquí, toda perspectiva, todo ‘pronóstico de la cultura’ del porvenir; el futuro es —visto de un modo consecuentemente irracionalista— un misterio.”

CONTRA O <CARISMA> DE WEBER: “Entretanto, el materialismo histórico se había encargado de esclarecer el problema mismo hasta mucho más allá del límite a que había llegado Hegel. El análisis de las luchas de clases y de la diversa composición y estructura de las clases, que varía, además, con arreglo a los distintos períodos históricos, países y grados de desarrollo, ofrece la posibilidad metodológica de plantear y resolver con toda claridad aquello que en este problema es auténticamente científico y susceptible de solución, en el sentido de que la lucha económica y política de una clase va siempre unida al desarrollo de una capa de dirigentes cuyo tipo, composición, selección, etc., hay que explicarse científicamente partiendo de las condiciones de la lucha de clases, de la composición, el grado de desarrollo, etc., de la clase, de la acción mutua entre la masa y los dirigentes, etc. En la obra de Lenin titulada ¿Qué hacer? tenemos el modelo de este tipo de análisis, en cuanto al contenido y al método.”

El más caracterizado representante de estas tendencias, entre la joven generación de los sociólogos alemanes, es Karl Mannheim. En la formación de sus concepciones tuvieron las influencias de la ‘estabilización relativa’ un papel más decisivo aún que en la formación de las ideas de Alfred Weber, que pertenecía a una generación anterior. Esto explica por qué, en vez de la sociología de la cultura abiertamente mística e intuicionista de éste, nos encontramos en Mannheim con una ‘sociología del saber’ escépticamente relativista y que coquetea con la filosofía existencia!.”

Después de debatirse desesperadamente contra el hecho de que el ser social determina la conciencia, la teoría del conocimiento y la sociología burguesas se ven obligadas a capitular ante el materialismo histórico en este problema.”

Y esta tendencia abstracta de la tipología va tan allá, en Mannheim, que sus diversos tipos abarcan las tendencias más heterogéneas y contradictorias entre sí, solamente para poder poner de manifiesto en la realidad histórico-social un número resumido y limitado de tipos. Así, vemos cómo identifica, para hacerlos encajar en tipos únicos, la socialdemocracia y el comunismo, de una parte, y de otra el liberalismo y la democracia. En este punto, le aventajará considerablemente, como veremos, un reaccionario tan descarado como C. Schmitt, quien pone de manifiesto cómo la contraposición entre democracia y liberalismo entraña un problema importante de nuestro tiempo.”

Ahora bien, por qué el pensamiento de la ‘intelectualidad libre’ no se halla ya ‘vinculado a una situación’, por qué el ‘relacionalismo’ no se aplica, por lo que a él se refiere, a sí mismo, como exige que lo haga el materialismo histórico, constituye un misterio de la sociología del saber.”

Puede llegar a crecer tanto el temor a una guerra futura, con su espantosa potencia de destrucción, que funcione exactamente lo mismo que el miedo a un enemigo real de fuera. En este caso, y por el temor a la futura destrucción general, se impondrían las soluciones generales de avenencia y todos se someterían a una organización central de cobertura, encargada de llevar a cabo la planificación para todos.”

Indefensión que, como demuestra el ejemplo del propio Mannheim, no es superada por las mismas experiencias del fascismo. Sus ideas, tal como en este libro quedan esbozadas, representan la ideología de la capitulación indefensa ante la ola reaccionaria de la posguerra, ni más ni menos que su sociología del saber había representado dicha capitulación en el período anterior a la guerra.”

Característico de esta situación es el papel episódico que desempeñó en la sociología alemana un reaccionario tan descarado como Othmar Spann. Ya mucho antes de que Hitler tomara el poder, vemos a Spann compartir la mayoría de las concepciones sociales del fascismo. Sus principales adversarios son las ideas liberales de 1789 y, sobre todo, las ideas marxistas de 1917. Es el antecesor de aquellas demagogias del nacionalsocialismo que acusan de marxismo a todo el que no sea un reaccionario redomado; acusación que Spann formula incluso contra los dirigentes de la economía alemana, y de un modo especialmente enconado contra Max Weber.”

Finalmente, en la jerarquía escolástico-católica de Spann no hay lugar ni para el racismo ni para la mística irracionalista del Führer. Spann estuvo muy de moda durante algún tiempo entre todos los oscurantistas alemanes por razón de sus tendencias generales reaccionarias, pero se vio desplazado más tarde por el fascismo hitleriano.”

[la historia de la decadencia es] la historia de la economización… Cuando se viene por tierra un estilo, resulta verdad aquello de que la historia universal es la historia de las luchas de clases” Freyer

La categoría capital es una especificación de la trascendente categoría decadencia, categoría filosófico-cultural-metafísica y sociológica. El capital es la forma de decadencia de la vida económica. El error fundamental en que incurren el marxismo y el propio Marx consiste en considerar la decadencia como una forma del capitalismo, en vez de ver en el capitalismo una forma de la decadencia.” Hugo Fischer, discípulo de Freyer

La filosofía materialista, aunque sea ‘un mito loco’, ‘una especie loca de quiliasmo’ [¿?] ‘es la primera que ha comprendido íntegramente la revolución desde la izquierda’. Pero la revolución no se produjo. El siglo XIX ‘se liquidó a sí mismo’.”

El principio revolucionario inherente a una época no es, por su esencia, una estructura, una ordenación, una construcción, sino simplemente fuerza, explosión, protesta… Pues de lo que se trata, cabalmente, es de que el nuevo principio se atreva a permanecer como la nada activa en la dialéctica del presente, como la pura fuerza del Estado; de otro modo, se verá trabado de la noche a la mañana y jamás se manifestará en su acción” Freyer

En Carl Schmitt se revela todavía con mayor claridad, si cabe, cómo la sociología alemana desemboca en el fascismo. Este autor es un jurista o, mejor dicho, un filósofo y un sociólogo del derecho.”

Esta actitud metodológica, este interés apasionado por la teoría de la dictadura guarda relación, en Schmitt, con el hecho de que se muestra desde el primer momento irreductiblemente hostil frente al sistema weimariano. Al comienzo, esta hostilidad se manifiesta en él como una crítica científica, como la exposición de la crisis de la ideología liberal y, en relación con ello, del sistema parlamentario. Por oposición a Karl Mannheim, quien, como veíamos, identificaba sencillamente el liberalismo y la democracia, Schmitt incorpora a su sistema toda la polémica antidemocrática del siglo XIX, para poner de relieve el irreductible antagonismo entre el liberalismo y la democracia y demostrar cómo la democracia de las masas se convierte necesariamente en la dictadura.”

Así, después de haber sido exterminados implacablemente los partidarios de la ‘segunda revolución’ (1934), Schmitt escribió un estudio titulado El Führer defiende el derecho (Der Führer schützt das Recht), con el que trataba de justificar las formas más descaradas de la arbitrariedad jurídica fascista, abogando resueltamente en pro de la idea de que el Führer era el único llamado a ‘distinguir entre los amigos y los enemigos…’

Es en la guerra donde se contiene el meollo de las cosas. El tipo de la guerra total determina el tipo y la estructura de la totalidad del Estado. Y la guerra total deriva su sentido del enemigo total.”

Como se ve, Schmitt no se limita a apoyar la bestial dictadura hitleriana en el terreno de la política interior, sino que, ya antes de que estalle la segunda Guerra Mundial, durante el período de su preparación, se convierte en el ideólogo jurídico más descollante de los planes de conquista mundial de la Alemania de Hitler.”

De este reparto del mundo que garantizara a Alemania y al Japón sus ‘grandes zonas’ correspondientes, debería arrancar, según Schmitt, el nuevo y más alto estado del derecho internacional, en el que ya no había, como antes, simplemente Estados, sino ‘Imperios’.”

De los profesores alemanes se dijo una vez que eran la guardia de corps espiritual de los Hohenzollern; en este período a que nos referimos, se convirtieron en los S.A. y los S.S. intelectuales.”

CAPÍTULO VII. EL DARWINISMO SOCIAL, EL RACISMO Y EL FASCISMO

Los ideólogos de la nobleza comienzan a defender las desigualdades estamentales entre los hombres con el argumento de que estos privilegios no son sino la expresión jurídica de la desigualdad que la propia naturaleza establece entre las diversas clases de hombres, entre las razas, razón por la cual forman parte de la ‘naturaleza’ misma, contra la que ninguna institución puede atentar sin atentar, al mismo tiempo, contra los más altos valores de la humanidad.”

Ya a comienzos del siglo XVIII escribió el conde de Boulainvilliers (1727) un libro tratando de demostrar que la nobleza francesa era la descendiente de la antigua raza dominante de los francos, al paso que el resto de la población llevaba en sus venas la sangre de los galos sometidos.”

Pero, casi por los mismos años en que se publicaba el libro del citado profesor de Magdeburgo veía la luz una obra llamada a colocar —poco a poco— la idea de la raza en un plano primordial, y no en un país solamente, sino en el mundo entero: el Ensayo sobre la desigualdad de las razas humanas, del francés Gobineau.”

mientras que, aquí, los junkers poseían las posiciones políticas de poder sin que nadie se las disputara, de tal modo que la capitalización de Alemania no podía llevarse a cabo más que sometiéndose a sus intereses, en Francia la reacción del Segundo Imperio trajo una desilusión para los círculos legitimistas-feudales que en los años de la crisis revolucionaria, habían hecho posible la subida al poder de Luis Napoleón, como parte integrante que eran del ‘partido del orden’.”

En sus cartas a Tocqueville, se queja de que los franceses silencian su libro y de que éste no ha alcanzado verdadera influencia más que en los Estados Unidos. Tocqueville, que en lo personal se muestra amigo de Gobineau, pero que rechaza las ideas mantenidas en su obra, hace notar que aquella influencia se debe, sencillamente, a que el libro favorece los intereses de los esclavistas del Sur.”

Lo que quiere decir que, en las condiciones del siglo XIX y XX, la teoría racista sólo puede hacerse revivir eficazmente siempre y cuando que se la convierta en un arma ideológica puesta en manos de la burguesía reaccionaria. También la teoría racista, desde Gobineau hasta Rosenberg, hubo de seguir la misma trayectoria de aburguesamiento por la que, según hemos visto, pasó el irracionalismo filosófico general, partiendo de Schelling y pasando por Schopenhauer, Nietzsche, etc.”

El activismo de la teoría racista posterior brota, por tanto, de la misma raíz pesimista, anti-evolucionista, que en Gobineau. Lo que ocurre es que la desesperación fatalista deja el puesto a un activismo aventurero y desesperado.”

La vieja teoría racista no puede ser más simple, y hasta podría afirmarse que apenas es una teoría; parte del hecho de que todo el mundo sabe quién es aristócrata. El aristócrata, por serlo, pertenece a la raza pura y desciende de una raza superior (de los francos, por ejemplo, en contraposición a los celtas plebeyos de las Galias). La teoría racista moderna no puede mantener ya, a la vista del desarrollo de la ciencia, estas posiciones tan simples. Se ve obligada a hacer un repliegue táctico. Hoy, es un hecho generalmente conocido de la ciencia que no hay ni ha habido nunca (por lo menos, en los tiempos históricos) una sola raza pura. Y asimismo sabe y reconoce ya hoy todo el mundo que las características objetivas para distinguir unas de otras las diversas razas forman un número extraordinariamente limitado y que, además, estos criterios fallan totalmente cuando se trata de la determinación racial de un pueblo histórico, de una nación, y no digamos de un individuo.”

Chamberlain, que por lo demás toma mucho de Gobineau sin decirlo, rechaza categóricamente la obra de este autor, a quien echa en cara no tener ni la más remota idea de lo que es la ciencia natural. He aquí las palabras de Chamberlain: ‘Una teoría de la raza realmente útil y digna de ser tomada en serio no puede construirse sobre las fábulas de Sem, Cam y Jafet ni sobre una serie de intuiciones, por muy ingeniosas que ellas sean, mezcladas con hipótesis absurdas, sino solamente sobre los conocimientos extensos y a fondo que nos suministran las ciencias naturales.’

El negro posee . . . en grado muy alto aquellas dotes sensuales sin las que el arte sería inconcebible. Pero, de otra parte, la carencia de dotes espirituales lo incapacita para el refinamiento de las artes… Para que aquellos talentos puedan dar frutos, necesita mezclarse con una raza dotada de otro modo.”

por un lado, Gobineau sostiene que el cristianismo constituye la manifestación más alta de la cultura y que todos los hombres, cualquiera que sea la raza a que pertenezcan, son capaces de participar de esta cultura superior, mientras que, por otro lado y al mismo tiempo, sostiene que las razas inferiores no son, por principio, susceptibles de abrazar la civilización, y sólo sirven para trabajar como esclavos, como máquinas animadas, como bestias de tiro, al servicio de las razas superiores.”

Las diferencias en cuanto a las fases de cultura no significan ya, para las teorías raciales, etapas de desarrollo recorridas sucesivamente por el mismo pueblo y la misma sociedad, sino que cada una de estas fases se equipara a determinadas razas y se entrelaza con ellas de un modo perenne, metafísico. Ciertas razas son siempre bárbaras, mientras que otras no han pasado jamás por la fase del salvajismo o la barbarie. Así, para Gobineau, el paso de la edad de piedra a la edad de bronce significa, sencillamente, un cambio de razas.”

Gobineau afirma que las razas blancas pelearon desde el primer momento contra sus enemigos con carros de guerra y que conocieron desde el primer día la elaboración de los metales, de la madera y del cuero. ‘Las razas blancas primitivas sabían tejer telas para vestirse. Vivían en grandes aldeas, adornadas con pirámides, obeliscos y túmulos de tierra o piedras. Domaron el caballo… Sus riquezas consistían en copiosos rebaños de toros y vacas.’

Pasa cerca de medio siglo antes de que la nueva teoría racista encuentre en Chamberlain un teórico tan descollante como la antigua, al declinar, lo había encontrado en Gobineau.”

Por lo demás, te diré que Darwin, a quien estoy leyendo, es verdaderamente magnífico. La teleología, que aún no había sido destruida en uno de sus aspectos, cae ahora por tierra. Además, jamás habíamos asistido a un intento tan grandioso de demostrar el desarrollo histórico en la naturaleza, o, por lo menos, con tanto éxito.” Engels a Marx

Aunque desarrollado en un tosco inglés, es éste el libro en que se contienen los fundamentos de nuestra concepción en el terreno de la historia natural.” O sempre mais esperto Marx, a Engels.

No son las doctrinas de Buda, ni las palabras de Cristo, ni los ‘principios’ de la Revolución francesa las que resuenan por sobre el estrépito de las luchas de los pueblos; el grito que aquí se escucha es este otro: ¡Aquí los arios, aquí los semitas, aquí los mongoles, aquí los europeos, aquí los asiáticos, aquí los blancos, aquí la gente de color, aquí los cristianos, aquí los musulmanes, aquí los germanos, aquí los latinos, aquí los eslavos! Y así sucesivamente, en mil variaciones distintas. Bajo estos gritos de batalla se hace la historia, se derrama a torrentes la sangre de los hombres, para que se cumpla una ley natural histórico-universal que todavía estamos muy lejos de haber llegado a conocer.” Gumplowicz

De cuán triste papel hacen todas esas mediciones de cráneos de los antropólogos y otras cosas por el estilo ha podido convencerse todo el que haya tratado ir a buscar a semejantes investigaciones elementos de juicio acerca de los diferentes tipos de la humanidad. Todo aparece, aquí, revuelto y confuso, y las cifras y ‘medidas medias’ no acusan ningún resultado tangible. Lo que un antropólogo considera como el tipo germánico encaja, según otro, en el tipo eslavo. Hay entre los ‘arios’ tipos mongoles, y a cada momento se expone uno, siguiendo los criterios ‘antropológicos’, a confundir a los ‘arios’ con los semitas, y viceversa.”

Los jefes de la revolución eran casi todos ellos germanos. . . La revolución elevó al Poder simplemente a otra capa de la raza germánica. Sería un error creer que en Francia fue a parar el poder a manos del ‘tercer estado’. Sólo subió al poder la burguesía, es decir, la capa germánica alta de los burgueses, del mismo modo que en el movimiento obrero actual, considerado desde el punto de vista antropológico, se abren paso, simplemente, hacia el poder y la libertad, las capas germánicas superiores de la clase obrera.” Woltmann

Estas vacilaciones e inconsecuencias hicieron de la teoría racista de Woltmann un episodio puramente pasajero, aunque muchas de sus sugestiones habrían de ser recogidas más tarde por el fascismo.”

Todos los elementos primigenios arios y germánicos que dormitaban en mí, poderosamente sedimentados y que iban abriéndose paso, poco a poco, en dura lucha, se revelaban abiertamente contra lo ‘tradicional’, manifestándose no pocas veces bajo formas muy peregrinas, con frecuencia de un modo informe, ya que apenas se trataba más que de oscuras intuiciones, a veces agitándose inconscientemente dentro de mí y pugnando por encontrar un camino. Hasta que llega usted y, con un golpe de su varita mágica, pone orden en el caos y hace luz en las tinieblas; metas por las que hay que luchar y trabajar; esclarecimiento de los caminos antes vagamente intuidos que deben seguirse, en bien de los alemanes y, por ello mismo, en bien de la humanidad.” Carta do imperador Guilherme II a Chamberlain

Mi fe en la causa alemana no había decaído jamás, aunque sí debo reconocer que mi esperanza había sufrido una depresión profunda. Mi estado de ánimo se siente ahora renacer, de pronto, gracias a usted. El hecho de que Alemania haya podido engendrar, en la hora de máximo peligro, un Hitler, es una prueba de su vitalidad; y lo mismo las consecuencias que de él emanan, pues ambas cosas, la personalidad y las consecuencias, forman una unidad. ¡Y qué maravillosa confirmación de esto el hecho de que el grandioso Ludendorff se adhiera abiertamente a usted y abrace el movimiento que usted encabeza!” Carta de Chamberlain a Hitler, 1923

Lagarde sostenía que todo el Antiguo Testamento debiera eliminarse de la doctrina cristiana, ya que, según él, ‘su influencia ha hecho fracasar el Evangelio, en cuanto ello era posible.’

La posesión de la ‘raza’ tiene una fuerza de convicción inmediata como ninguna otra cosa, en la propia conciencia. Quien pertenezca a una raza marcadamente pura, lo sentirá cotidianamente.”

(Y no resulta difícil darse cuenta de cuán íntimos son los contactos entre las tendencias metodológicas de Chamberlain y Nietzsche, de una parte, y de otra, la teoría de la intuición de la ‘psicología descriptiva’ diltheyana y de la ‘eidética’ fenomenológica.)”

Aristóteles se limitó a sustituir un mito por otro. … sencillamente porque ninguna concepción del mundo puede arreglárselas sin mitos, los cuales no son simplemente un recurso para salir del paso y llenar lagunas, aquí y allá, sino el elemento fundamental, que lo informa todo.”

los filósofos indios sabían exactamente que sus mitos eran mitos.” “Kant es el primero que infunde al hombre la conciencia de sus propias creaciones de mitos.” Mitos perdem sua eficácia numa idade em que o homem os pensa como involuntários, herdados, e não autocriados.

lo que Max Weber había hecho con muchas reservas, lo hace ahora sin el menor escrúpulo Chamberlain, como antes de él lo hiciera Nietzsche: crea el mito, como el terreno en que pueden brotar de un modo natural las respuestas que se buscan.”

La línea chamberlainiana de la ‘auténtica’ religión ario-germánica va de la antigua India a Cristo y de Cristo a Kant. La antigua India, antes de hundirse por la mezcla de razas, tenía, en este respecto, una situación mucho más favorable: ‘La religión era allí, a la par, la portadora de la ciencia . . .; entre nosotros, por el contrario, toda auténtica ciencia se ha hallado siempre en lucha con la religión.’

Esta mentira, que envenena la vida del individuo y de la sociedad. . ., proviene solamente del hecho de que nosotros, los indoeuropeos. . ., nos hemos humillado hasta el punto de aceptar la historia judía como el fundamento y la magia sirio-egipcia como el remate de nuestra supuesta ‘religión’.”

Nadie podría probar que el predominio del germanismo represente una dicha para todos los habitantes de la tierra; desde el primer momento y hasta el día de hoy, vemos a los germanos pasar a cuchillo tribus y pueblos enteros… para poder ensancharse en el mundo.”

Talvez o mais perigoso seja não olhar no fundo de abismo algum, por covardia, e fugir sempre do inexorável niilismo, sendo desonesto, escapando sempre do confronto consigo mesmo.

La gran hazaña del Cristo ario, del cristianismo, vióse ya completamente desfigurada por el semijudío Pablo, y sobre todo por Agustín, el hijo del caos de los pueblos. Surge así en la Iglesia romana, como paralelo y antítesis del materialismo abstracto de los judíos, un ‘materialismo mágico’, tan peligroso para la propia y específica concepción germánica del mundo como el otro.”

E MORREU: “Lo que se ventila en esta lucha, según Chamberlain, es la dominación del mundo o la muerte: la Alemania que él se representa sólo puede ser un Estado imperialista agresivo: ‘o domina el mundo. . . o desaparece del mapa; se trata de vencer o de morir’.”

Las viejas formas y las viejas consignas (‘Por Dios, por el Rey y por la Patria’; ‘La esencia alemana curará al mundo’; hay que plegarse a la ortodoxia protestante, etc.) se mantienen en pie hasta en plena República de Weimar y conservan su fuerza en determinados círculos, cuantitativamente limitados, de la pequeña burguesía.”

La ‘nación’ es una expresión política de la democracia y del liberalismo. Tenemos que desembarazarnos de esta falsa construcción y sustituirla por la concepción de la raza, que aún no está desgastada políticamente. … Yo sé perfectamente… que, científicamente hablando, no existe tal cosa… Lo que ocurre es que, como político, necesito una idea que permita acabar con los fundamentos históricos anteriores, para implantar en vez de ellos un orden antihistórico completamente nuevo y dar a este orden una base intelectual” Hitler

No. Si los suprimiéramos, tendríamos que volver a inventarlos. Es importante tener siempre delante un enemigo visible, corpóreo, y no simplemente abstracto.” Hitler, sobre se realmente exterminaría todos os judeus

La ‘originalidad’ de Hitler consiste en haber sido el primero a quien se le ocurrió aplicar la técnica de la publicidad norteamericana a la política y la propaganda alemanas.”

Todo intento de concebir el hitlerismo como la renovación de cualquier vieja barbarie pasa por alto los que constituyen precisamente los rasgos esenciales específicos y decisivos del fascismo alemán.” Algo muito técnico e essencialmente novo.

Hitler y Rosenberg toman de Chamberlain tres puntos de vista fundamentales: en primer lugar, el concepto del caos de pueblos y de la lucha en contra de él; en segundo lugar, la capacidad de regeneración de las razas, y, en tercer lugar, la teoría racista como un sustitutivo de la religión a tono con los nuevos tiempos.”

Ya en Chamberlain vemos que los judíos son los portadores de la funesta idea de la igualdad. Ahora, se equiparan el capitalismo y el socialismo como emanaciones de esta perniciosa idea y contra ambos se dirigen los tiros, como los exponentes actuales del caos de los pueblos.”

como el socialismo trata de vencer al capitalismo en un camino reservado al futuro, es decir, progresivamente, en la línea de un desarrollo superior de las fuerzas productivas, problemas que estos ideólogos sólo enfocan desde el punto de vista de la técnica y, cuando mucho, en el plano de la división del trabajo, fácilmente se llega por aquí a la identificación del capitalismo (rechazado) y el socialismo.”

Uno de los primeros que formuló esta identificación, y de un modo impresionante por cierto, fue Dostoyevski (en su obra De entre las sombras de una gran ciudad). [¿??] Y, en el campo filosófico, también Nietzsche hubo de proclamar con mucha eficiencia esta idea, al englobar bajo el nombre de democracia todo lo que había de reprobable en el capitalismo.”

La autoridad arracial reclama la anarquía de la libertad. Roma y el jacobinismo, bajo sus formas antiguas y en sus manifestaciones posteriores más puras, en Babeuf y en Lenin, se condicionan, en su interior, mutuamente.” Rosenberg

apenas se la puede considerar ya como un Estado europeo, pues es más bien, hoy, una prolongación del África, gobernada por judíos” Sobre a França.

Quando a Alemanha pensava ainda em estabelecer uma união de potências européias contra a União Soviética: “de pronto, la Francia a la que quería atraerse como aliado circunstancial había dejado de ser un país ‘bastardeado’ para convertirse en un país de campesinos, cuyo rasgo fundamental y decisivo era ‘la adoración de la tierra’, es decir, algo francamente positivo, a los ojos de la ‘concepción del mundo nacionalsocialista’.”

Cuando se propaga la teoría racista en los grandes mítines, es conveniente operar con las características raciales ‘exactas’, discernibles por los sentidos y fácilmente comprensibles. En cambio, para el aparato gubernamental del despotismo fascista, el criterio más indicado, precisamente por ser el más arbitrario, es aquel criterio ‘interior’, señalado por Krieck.”

Rosenberg afirma que en Alemania existen, por lo menos, cinco razas, pero que sólo ‘la raza nórdica’ es la que ‘da auténticos frutos culturales’.”

La concepción hitleriana del Führer es, sencillamente, la variante modernizada y plebiscitaria de la vieja concepción prusiana del rey, de la teoría del ‘gobierno personal’ del monarca, responsable de sus actos solamente ante Dios.”

Toda verdadera decisión se halla en manos del Führer; y si éste decide de otro modo que como se expone en esta obra —de carácter oficial— no es que el nacionalsocialismo haya cambiado de manera de pensar, sino que los autores no han sabido interpretar bien la verdadera posición nacionalsocialista ante estos problemas concretos.”

La brutalidad inspira respeto… El hombre común y corriente de la calle sólo respeta la fuerza brutal y la falta de conciencia. . . El pueblo necesita ser mantenido en un saludable temor. Desea temer a algo. . . ¿Por qué murmurar acerca de la brutalidad e indignarse ante las torturas? Las masas lo desean. Desean algo que les infunda el escalofrío del pánico.” Hitler

Tanto da que el suicidio del criminal contra el mundo, de Hitler, se interprete o no como una capitulación. Lo que sí puede asegurarse es que el año 1945 no ha sido un nuevo 1918. El derrumbamiento de la Alemania hitleriana no es una simple derrota, por muy grave que ella sea, un simple cambio de sistema, sino el final de toda una trayectoria. Ha venido a dar al traste con la falsa instauración de la unidad alemana que comenzó inmediatamente después de derrotada la revolución de 1848, para consumarse en 1870-71, y replantea en términos completamente nuevos este problema central de la nación alemana. Más aún, puede afirmarse que toda la historia frustrada de Alemania se pone ahora a revisión. Un hombre que tenía tan poco de extremista radical como Alejandro de Humboldt lo decía ya hace unos cien años: Alemania equivocó su camino con la derrota de la guerra de los campesinos; y a ella hay que retrotraerse para encontrar el rumbo certero; lo que ha sucedido de entonces acá ha sido una consecuencia necesaria.”

Hitler, como el realizador práctico del irracionalismo, fue el ejecutor testamentario de Nietzsche y de toda la trayectoria filosófica posterior a él y que arranca de él.”

Tras Pushkin y Gogol, vienen los grandes teóricos democrático-revolucionarios, Belinski y Herzen, Chernichevski y Dobroliubov. La obra de estos pensadores hizo posible que el país de Tolstoi pudiera asimilarse, incorporándolo también a la propia cultura nacional, el pensamiento de Lenin y Stalin, como grandes figuras fecundadoras y señaladoras de caminos. Para los rusos, el socialismo y la compenetración con la propia cultura nacional representa una unidad orgánica, y no un doloroso antagonismo, como para tantos y tantos entre los mejores alemanes del siglo pasado.” Porém a decadência da intelligentsia russa será de ordem similar à alemã.

EPÍLOGO. SOBRE EL IRRACIONALISMO EN LA POSGUERRA

el final de la guerra no ha sido sino la preparación de otra contra la Unión Soviética y la acción ideológica sobre las masas, con vistas a esta guerra, es un problema capital para el mundo imperialista.”

La coalición antifascista se desmorona rápidamente, y las potencias ‘democráticas’ se entregan con energía cada vez mayor a la ‘cruzada’ contra el comunismo, recogiendo sin pérdida de momento la bandera central de la propaganda hitleriana.”

la apariencia de seguir luchando contra el ‘totalitarismo’, pero englobando ahora bajo este nombre el fascismo y el comunismo, a los que se considera como la misma y única cosa.” Né, Hannah Arendt?

Después de la victoria del socialismo en las democracias populares del centro de Europa y en China y a la vista del auge de los poderosos partidos comunistas de masas, sobre todo en Francia y en Italia, es natural que todo grupo del capitalismo monopolista considere una aventura demasiado temeraria el lanzar de nuevo la consigna de ‘otro’ socialismo, como maniobra para desviar del comunismo a las masas.”

La energía cinética de un país es la organización, el esfuerzo concentrado; el fascismo, como ustedes lo llaman. El plan del fascismo es, bien considerada la cosa, mucho más sano que el del comunismo, ya que se basa reciamente en la verdadera naturaleza del hombre; lo que ocurre es que se ha puesto en marcha en un país poco apto para ello, que no posee bastante verdadero poder potencial para desarrollarse íntegramente. En Alemania, que adolece de una escasez fundamental de recursos naturales, tenían que producirse necesariamente excesos, pero la idea y el plan eran buenos… En el siglo pasado, todo el proceso histórico fue desarrollándose en el sentido de crear concentraciones de poder cada vez mayores. El siglo en que vivimos alumbra nuevas fuentes de energía física y trae consigo la expansión de nuestro universo, las fuerzas políticas y la organización necesarias para hacer posible esto, por vez primera. Por primera vez en nuestra historia tienen los poderosos hombres de Norteamérica, os lo aseguro, la conciencia de sus verdaderas metas. Fíjese usted bien: después de la guerra, nuestra política exterior será mucho más descarnada y menos hipócrita que antes.” General Cummings, personagem fictício de Mailer

El degaulista Raymond Aron señala en algún lugar, deplorándola profundamente, la ineficacia de la propaganda norteamericana entre la intelectualidad francesa e incluso la actitud hostil de ésta frente a ella, aduciendo como razón la de que ‘para la mayoría de los intelectuales europeos, el anticapitalismo es mucho más que una simple teoría económica: es un artículo de fe’.”

Es perfectamente natural, a tono con esto, que también en la filosofía predomine, no ya el tipo alemán del irracionalismo, sino el tipo machista pragmático. Toda la semántica de los Estados Unidos, el neomachismo de Wittgenstein y Carnap y el desarrollo ulterior del pragmatismo por Dewey se hallan determinados en su integridad, socialmente, por este cambio de rumbo.”

Se mantiene en pie, intacta, la vieja postura machista de la ‘rigurosa cientificidad’, pero, a la par con ella, se acentúa el alejamiento de la realidad objetiva, llevándolo hasta mucho más allá de los límites anteriores. La misión de la filosofía no consiste ya en un ‘análisis de las sensaciones’, sino simplemente en el del significado de las palabras y la estructura de las frases.”

El marxista inglés Cornforth muestra muy claramente esto; he aquí las palabras por él citadas del libro de Barrows Dunham, Man against Myth: ‘Vemos, pues, claramente, que no existen perros en general, que no existe el género humano, ni el sistema de ganancias, ni partidos, ni fascismo, ni gentes desnutridas, ni vestidos hechos de harapos, ni verdad, ni justicia social. Y, así las cosas, no existe un problema económico, ni un problema político, ni un problema del fascismo, ni un problema alimenticio, ni un problema social… En un abrir y cerrar de ojos —concluye—, estos filósofos borran del mundo, como por ensalmo, todos los problemas importantes que han torturado al género humano a todo lo largo de la historia de la humanidad.’

Heidegger, Sartre, Kafka y Camus nos permiten todavía seguir viviendo con la confianza puesta en la existencia de un mundo. La ruptura proclamada por ellos, por muy espantosa que resulte, no es todavía una ruptura radical. El suelo sobre el que pisan todavía se sostiene. El terremoto que nos estremece reduce a escombros nuestras antiguas moradas, pero también entre las ruinas se puede seguir viviendo, y se puede reconstruir lo destruido. Wittgenstein, en cambio, nos deja, después de estas tristes pérdidas, en la más completa orfandad. Pues si con las ruinas desaparece el suelo sobre el que descansan y con el árbol derribado toda su raigambre, ya no tendremos nada sobre que apoyamos, ya no podremos reclinarnos siquiera contra la nada o hacer frente, con claridad de espíritu, al absurdo, sino que tendremos que desaparecer totalmente.” Ferrater Mora

La victoriosa resistencia del Ejército soviético frente a la potencia militar más fuerte del mundo y su victoria aplastante sobre Hitler, las gigantescas obras pacíficas del período de posguerra, la capacidad de la U.R.S.S. de producir también bombas atómicas, etc., etc., ponen de manifiesto irrefutablemente ante el mundo entero el alto nivel económico y técnico de la economía socialista y su curva de desarrollo sin cesar ascendente.”

Nada revela mejor que la polémica mantenida entre Camus y Sartre cuán profundamente ha calado el ‘principio Krawtschenko’¹ en las discusiones filosóficas que podrían parecer más abstractas. El último libro de Camus fue analizado en una crítica muy severa, pero objetiva, de Francis Jeanson, publicada en la revista de Sartre. Camus escribió una respuesta llena de encono, en la que se rehuyen todas las argumentaciones sustanciales, principalmente en torno al problema de la historicidad, sobre el que volveremos brevemente más adelante, para colocar en el centro de un debate filosófico la cuestión Krawtschenko y el tema de los campos de trabajo punitivo en la Unión Soviética; y esto, en una polémica sobre Hegel y Marx, sobre la revolución, sobre la necesidad histórica y la libertad del individuo. En su réplica, Sartre se niega, y con razón, a entrar en los dislates demagógicos de Camus. Refuta serenamente sus argumentos, y se contenta, en este punto, con desenmascarar la mala fe moral de Camus y de sus congéneres. ‘Hablemos en serio, Camus —le dice—, y dígame usted, por favor, qué sentimientos suscitan las revelaciones de Rousset en un anticomunista. ¿Son, acaso, sentimientos de desesperación o de amargura? ¿Es un sentimiento de vergüenza de ser hombre? ¡Nada de eso!… La única sensación que esa clase de informaciones despiertan en él —trabajo me cuesta decirlo— es la de alegría. Alegría de tener, por fin, en la mano la deseada prueba, de tener ante los ojos lo que se deseaba ver.’

¹ “Victor Kravchenko was a Soviet official who defected to the West in 1944 and published the book I Chose Freedom, detailing the horrors of Soviet life, forced collectivization, and the Gulag system. His personal account was seen as a powerful indictment of Stalinism.”

El más conocido y eficiente intento de encontrar una base teórica nueva y más sugestiva mediante el cambio de rumbo hacia la apologética indirecta tan eficazmente manejada por Hitler y sus ideólogos es The Managerial revolution de Burnham. (…) Burnham no trata de negar las contradicciones del capitalismo monopolista, ni pretende siquiera tomarlas a la ligera, como un ‘obstáculo’ fácil de vencer. Por el contrario, toma estas contradicciones, exactamente lo mismo que Hitler, como punto de partida y, a base de su análisis, se esfuerza por ofrecernos una nueva y sugestiva perspectiva demagógico-social. Como se trata de un renegado trotskista, le resulta muy fácil operar con la equiparación del bolchevismo y el fascismo. Y a esto hay que añadir un complemento tomado directamente de la tecnocracia (y que, en germen, se contenía ya en Thorstein Veblen): el que consiste en sostener que también bajo el capitalismo normal se opera un proceso análogo, a saber: que los propios capitalistas, poseedores legales de los medios de producción, van alejándose cada vez más de ésta, participan cada vez menos activamente en su dirección, para ir dejando el puesto a los altos funcionarios o gerentes, a los managers de Burnham.”

Burnham, como en su día el hoy convertido en clásico Malthus, no sólo es un sicofante sin escrúpulos, sino que es, además, un descarado saqueador de la literatura económica caída en el olvido.”

Por muy cínico que fuera Hitler —y lo era mucho— como jefe de propaganda y máximo verdugo del capitalismo monopolista, podía contar con que la predicación de su mito arrastraría tras sí a las masas desesperadas. ¿Pero, qué podía esperar de su mito Burnham? La apologética indirecta del capitalismo monopolista, como cuyo profeta actúa, sólo puede conducir, en el mejor de los casos, a una ‘circulación de la élite’ (Pareto).”

Es cierto que, en los últimos años, hemos tenido ocasión de ver y de vivir muchas cosas; hemos podido conocer, entre otras, las conversaciones de Hitler con Rauschning. Pero el libro de Burnham rebasa todas las medidas: es algo así como si Rosenberg hubiese puesto como apéndice a su Mito del siglo XX, a manera de comentario explicativo, el texto de aquellas conversaciones. Burnham, como profeta de la nueva apologética indirecta, es, por así decirlo, su propio Rauschning.” Burnham defende que a casta dirigente deve se dirigir à massa dizendo que <age no interesse das massas>, quando na verdade age no interesse evidente de manter-se a si mesma no poder.

Burnham, en cambio, se contenta con la receta cínicamente esbozada de una ideología eficaz, dando como pretexto de ello el que la ‘ciencia’ mantenida por él es demasiado buena para fabricar ideologías.”

El reproche que Burnham hace a los tecnócratas cuando les dice que han pregonado demasiado abiertamente sus fines se le puede aplicar, por tanto, a él mismo.”

los ideólogos del imperialismo norteamericano, y sobre todo Burnham, no consideran en primer término a la Unión Soviética como la potencia política rival de los Estados Unidos —pues ellos mismos se ven, con frecuencia, como hemos dicho, obligados a reconocer que no existe, en modo alguno, por parte de la Unión Soviética, semejante rivalidad estatal en torno a la hegemonía sobre el mundo—, sino que el verdadero peligro reside, para ellos, en la difusión del comunismo, en que ven en éste, y no en el Estado socialista, su verdadero adversario.”

En su día, Hitler incurrió en el error de confundir a sus Quislings con los pueblos; hoy, muchos ideólogos de la apologética directa confunden a los pueblos con las ‘quintas columnas’. La razón es en ambos casos la misma: el desprecio que se siente por las masas y, por tanto, la miopía o la ceguera que impide ver la voluntad real de éstas.”

el aparato de propaganda del Vaticano se halla tan estrechamente vinculado a la ‘Voz de América’ como la Banca di Santo Spirito a Wallstreet.”

El llamado agnosticismo de una parte de la intelectualidad ‘petulante’ (highbrow) fue siempre algo bastante innocuo, si se lo compara con las crisis ideológicas europeas.”

Esta actitud [de agnosticismo religioso] la encontramos sostenida con un cinismo verdaderamente insólito por Aldous Huxley, quien en los últimos tiempos se ha convertido en un profeta de la mística; no cree, por supuesto, ni remotamente, en lo que es el verdadero meollo de cualquier mística auténtica, en la unión mística con Dios, pero añade: ‘Ello no menoscaba en lo más mínimo el valor de la mística como el camino hacia la salud del alma. Nadie sostendría que la gimnasia sueca o el limpiarse los dientes sean el camino que lleva directamente a Dios. Pero cuando adquirimos el hábito de estos ejercicios físicos o del empleo de un dentífrico, lo hacemos en gracia a la salud. Por la misma razón debemos convertir en un hábito la mística y la virtud moral.’

para pensadores como Russell la muerte de la humanidad es una perspectiva más soportable que la del triunfo del régimen socialista.”

Toynbee es, en todos los problemas fundamentales, un simple epígono de la filosofía de la vida, de Spengler. Todas sus concepciones esenciales: su actitud en contra de la unidad de la historia, la equiparación valorativa de todas las civilizaciones, la explicación del progreso como una ilusión, etc., están tomadas de aquél. Su llamada originalidad se manifiesta solamente en detalles puramente secundarios, pues la diferencia entre el número de ‘ciclos culturales’ de estos construidos por uno u otro autor —tan arbitrariamente por el uno como por el otro— es una diferencia tan poco real como la que, según la frase de Lenin, puede mediar entre un diablo rojo y un diablo amarillo; es decir, una diferencia que pesa bien poco.”

Koestler. Este recibió, después de publicar una de sus novelas anticomunistas, una serie de cartas de estudiantes, de entre las que Rougemont entresaca las siguientes significativas palabras: ‘Creo que pinta usted muy bien lo que es el stalinismo. Tan bien, que voy a darme de alta [registrar-se] en el Partido Comunista, pues una disciplina así es la que yo he buscado siempre.’

Si éste fuese un problema puramente estético, no tendríamos por qué ocuparnos de él aquí. Pero, ¿acaso es una pura coincidencia que Paul Ernst acabase su carrera de escritor en las filas de Hitler, que Ortega y Gasset, como apóstol principal contra la ‘rebelión de las masas’, se convirtiera en el típico antidemócrata de nuestros días, o que Malraux pasara a ser el Goebbels del degaullismo?”

Cuando se desenmascara públicamente uno de estos casos de corrupción, se revela que había desde hacía mucho tiempo gran número de gentes iniciadas en el secreto, pero que tenían sus razones para callarse. Pero los ‘enlaces transversales’ con el mundo gangsteril tienen, además, la ventaja ‘política’ de que, en casos difíciles, se cuenta siempre con organizaciones terroristas dispuestas a intimidar y, si necesario fuere, a eliminar a los elementos molestos. En tiempos ‘normales’ de paz, se dispone, así, de una reserva para lo que en guerra queda encuadrado en la disciplina militar.”

Ya conocíamos, del periodo que medió entre las dos guerras, la actividad internacional de propaganda y provocación de Trotski, de donde salieron los diferentes Eastmans, Doriots, etc.. Pero, hoy, no sólo se coloca ante las candilejas de la publicidad a los vulgares agentes de la policía por el estilo de Krawtschenko, Ruth Fischer y otros, sino que incluso los más festejados escritores, como Dos Passos, Silone, Koestler, Malraux, políticos descollantes como Ernst Reuter, publicistas como Burnham, y así sucesivamente, proceden del campo de los renegados del comunismo.”

Al parecer, el estudio del marxismo, por muy superficial que sea, aventaja con mucho a la más concienzuda cultura universitaria burguesa, sobre todo en los campos de la economía y la política. Pues hay que decir que la inmensa mayoría de los renegados que han llegado a hacerse famosos sólo se han acercado momentáneamente a la periferia del movimiento comunista. Como consigna otro renegado, Borkenau, solamente Silone y Reuter habían llegado a ser funcionarios responsables del Partido Comunista. (No vale la pena entrar aquí en las diferencias en cuanto a los talentos, si bien Silone, por ejemplo, era en su época de comunista un realista digno de ser tomado en consideración, mientras que Koestler, en sus célebres novelas psicológico-sociológicas por entregas, sigue siendo el mismo periodista superficial de los primeros días, etc., etc.)”

A esto hay que añadir la ‘autenticidad’ de sus revelaciones acerca del comunismo, cuyo valor de propaganda aprecian los imperialistas sin pararse a pensar si el renegado en cuestión, por su posición puramente periférica en el movimiento, está realmente en condiciones de hallarse informado acerca de éste. Como la propaganda anticomunista ha descendido, según hemos dicho, al bajo nivel de los Krawtschenko, toda mentira y toda calumnia son buenas para ella, aunque aparezcan aderezadas de la manera más burda.”

El verdadero ex-comunista —afirma Crossman— ya no puede volver a ser nunca una personalidad coherente.”

Un cine tan altamente desarrollado como el italiano y el francés tiene que librar, en sus propios países, una lucha desesperada por la existencia contra la sucia competencia de los Estados Unidos, protegida por el Estado.”

¿cuál es el no conformismo que prácticamente se consiente en el ‘mundo libre’? Sartre, por ejemplo, fue un héroe de la ‘libertad de pensamiento’ mientras empleó su pluma contra el comunismo; desde que, en 1952, tomó parte en el Congreso de los Pueblos por la Paz, celebrado en Viena, se ha convertido en un sujeto despreciable para el ‘mundo libre’. A la pregunta de ¿conforme con quién y con qué?, el ‘mundo libre’ da una respuesta categórica: se puede (y se debe) profesar audazmente su ‘no conformismo’ manifestándose, en los Estados Unidos, en la Alemania de Adenauer, etc., en contra de la Unión Soviética y en contra del socialismo. Hay, incluso, libertad para emplear, al hacerlo, toda suerte de argumentos, los que se desee. Pero siempre y cuando que se marche de acuerdo con el capitalismo monopolista y con su política imperialista de agresión: sólo quienes estén conformes con esto son reconocidos y respetados como ‘no conformistas’ que marchan por el camino derecho.”

ya hemos visto cuán cerca se halla, por ejemplo considerada la cosa desde este punto de vista, un Wittgenstein de un Heidegger, a pesar de no mediar entre ellos ninguna clase de influencias mutuas. Y exactamente lo mismo ocurre en el campo de la ética, en el de la historiografía, en la posición ante la sociedad y en la estética. Y, naturalmente, también en el propio campo de la literatura y el arte.”

El coito entre Eneas y Dido no se diferencia gran cosa de la unión carnal entre Romeo y Julieta; en cambio ¡qué individualidades tan auténticas e imperecederas crean las diferencias entre los sentimientos amorosos de una y otra pareja, condicionados por las diferencias sociales y culturales!”

El margen de la libertad de movimientos es, en este mundo, cada vez más estrecho, y el contenido prescrito y que se obliga a proclamar, cada vez más pobre y más mentiroso. Parece increíble, pero es verdad. La ideología de la guerra fría ha traído consigo un descenso del nivel, incluso con respecto a Hitler. Para convencerse de ello, no hay más que comparar a un Hans Grimm con un Koestler, o a un Rosenberg con un Burnham.”

Huelga decir que también en la Alemania occidental encontramos todas estas tendencias que hasta aquí hemos venido esbozando y que se dan, sobre todo, en la ideología dominante en los Estados Unidos. Con determinadas variaciones, naturalmente, en las que vale la pena detenerse un poco, dado el papel tan importante y tan actual que Alemania está llamada a desempeñar en el mundo de hoy.”

Donde aparece más sencilla la situación es en aquellos que, si bien, objetivamente, en lo ideológico, por haber llevado al extremo el irracionalismo, prepararon espiritualmente el camino a Hitler y disfrutaron bajo su régimen de una vida asegurada y tranquila, no participaron, sin embargo, directamente —por su propia voluntad o por razones personales de otro orden— ni en el régimen ni en el movimiento hitlerianos.

Representante típico de esta categoría de ideólogos es, sobre todo, Jaspers. Todavía hoy se hace valer el principio de su filosofía, tan viejo y tan acreditado: compartir plenamente, en cuanto al contenido, las tendencias reaccionarias de moda, pero procurando, al mismo tiempo, adaptarlas al tibio y moderado ‘justo medio’ de los salones de la pequeña-burguesía intelectual. Fiel a esta norma, Jaspers fue existencialista, irracionalista, kierkegaardiano y nietzscheano, sin que nadie, por tanto, bajo Hitler, tuviera nada que reprocharle. Pero ahora, después de la caída de Hitler, Jaspers descubre, de pronto, la razón.”

Lo destructor es lo creador. Evoco la nada, y tengo delante de mí el ser. No es, en realidad, tanto en los conceptos como en los actos, más que la repetición de la magia, disfrazada de seudociencia. Y a la magia corresponde también, en los marxistas, la afirmación de poseer un saber superior.” J.

Fuera de esto, es la misma argumentación que Dühring empleara hace ¾ de siglo y cuya refutación puede encontrar cualquiera, sin tomarse grandes molestias, en el Anti-Dühring de Engels. Lo que ocurre es que Jaspers ignora el Abc del marxismo, y refuta triunfalmente lo que no son más que fantasmas creados por él mismo.”

El mito es, pues, el lenguaje inexcusable de la verdad trascendente. La creación del auténtico mito es el verdadero esclarecimiento. Este mito alberga dentro de sí la razón y se halla bajo el control de la razón. Por medio del mito, por medio del símbolo y la imagen, adquirimos nuestra conciencia más profunda del límite.”

Lo que, de este modo, entiende Jaspers por filosofía de la razón es, sencillamente, el viejo irracionalismo, bajo un ropaje acomodado a las necesidades norteamericanas de hoy: la misma filosofía de antes que exaltaba la falta de salidas y adaptada, lo mismo que antes, al ‘confort’ moral-espiritual de una intelectualidad que, a la manera pequeño-burguesa, cree bastarse a sí misma.”

¿Cómo sale Heidegger airoso de este tan difícil empeño? No olvidemos que el arsenal kierkegaardiano encierra un arma excelente para estos casos: la del incógnito. (…) Heidegger —los filósofos retraídos del mundo y misántropos suelen ser gentes muy prácticas en la organización de su vida privada— sabe perfectamente que en la época de la alianza del Vaticano y Wallstreet el ateísmo no es una mercancía de fácil cotización. Y saca de esto las consecuencias oportunas. No, ciertamente, en la forma de una ruptura abierta con el ateísmo y el nihilismo de El ser y el tiempo, sino contentándose con declarar apodícticamente que su obra principal no es atea ni nihilista.”

El ser se sustrae, al entregarse de prestado al ente. De este modo, extravía el ser, iluminándolo, el ente con el extravío. El ente acaece en el extravío, por el que el ser vaga extraviado, creando así… el error. Este es el espacio esencial de la historia. En él vaga extraviado lo esencial de la historia por delante de lo igual a sí mismo… De la época del ser surge la esencia epocal de su destino, en la que es la verdadera historia universal. Cada vez que el ser se atiene a sí mismo en su destino, se produce, bruscamente y de improviso, un mundo. Toda época de la historia universal es una época de extravío.”

¿quién podría saber lo que aquellos discípulos de Heidegger embriagados por Hölderlin ‘pensarían y vivirían’ al arrear a las mujeres y a los niños, como ganado, a las cámaras letales de Auschwitz? Como nadie podría saber tampoco lo que ‘pensaría y viviría’ el propio Heidegger cuando arreaba a los estudiantes de Freiburg a votar por Hitler.”

Su antiguo discípulo Karl Löwith ha puesto de manifiesto la estafa en la Neue Rundschau: ‘Una contradicción no puede despejarse ni por una diferencia de perspectiva en cuanto al punto de vista, ni por una correspondencia dialéctica. En el epílogo a la cuarta edición de Was ist Metaphysik? [¿Qué es metafísica?] se dice, refiriéndose a la verdad del ser, que el ser es, ‘probablemente’ sin el ente, ‘pero’ que el ente no es nunca sin el ser. En la quinta edición de la misma obra, publicada seis años después, desaparece el ‘pero’ con el que se subrayaba la contraposición y se sustituye el ‘probablemente’ por un ‘nunca’, con lo que todo el sentido anterior de la frase se vuelve del revés, y además sin dar a conocer ni explicar el cambio. ¿Qué diríamos del teólogo que afirmase, primero, que Dios puede existir probablemente sin la creación y, más tarde, que no puede existir nunca sin ella? ¿Cómo explicarse que un pensador centrado en el lenguaje y que sopesa tan cuidadosamente sus palabras como Heidegger introduzca un cambio tan radical y en un pasaje tan decisivo? Es evidente que la fórmula verdadera y adecuada tiene que ser una de las dos, pero no pueden ser ambas al mismo tiempo.”

Al parecer, Heidegger no está todavía satisfecho con haberse puesto en evidencia bajo Hitler y aspira, incondicionalmente, a un segundo fiasco. El cual sería, sin duda, la adecuada realización de su filosofía de la historia, concebida como la teoría del ‘extravío’.”

El ser y el tiempo es todo él, en esencia, una gran polémica contra el marxismo, pero sin descubrir este carácter ni a través de una sola alusión clara; pero, ahora, Heidegger se siente ya obligado a llamar a Marx por su nombre. ‘Lo que Marx —dice—, en un sentido especial e importante reconocía, partiendo de Hegel, como la enajenación del hombre, tiene sus raíces más profundas en la carencia de patria del hombre de los tiempos modernos… La concepción marxista de la historia es superior a todas las demás, porque Marx, al experimentar la enajenación, penetra en una dimensión esencial de la historia.’ § Claro está que, en seguida —como todos los vulgarizadores burgueses del conocimiento histórico—, reduce el marxismo a la técnica.”

La conciencia de la continuidad lleva consigo una marcada superioridad y hasta un monopolio de los autores comunistas con respecto a los otros historiadores que no se orientan en los acontecimientos de 1848 y pierden, a consecuencia de ello, el derecho a emitir un juicio acerca del presente. La perplejidad de los historiadores burgueses es grande. De una parte, condenan la represión de la revolución, pues no quieren pasar por reaccionarios, mientras, por otra parte, saludan la restauración de la paz y la seguridad como una victoria del orden.” Schmitt

Su gran importancia teórica [la de Donoso Cortés] para la historia de la teoría contrarrevolucionaria radica en que abandona la argumentación legitimista, para ofrecernos, no ya una filosofía de Estado de la restauración, sino una teoría de la dictadura.’ Y Schmitt, dejándose arrastrar por el entusiasmo de esta perspectiva ahora descubierta, rasga su incógnito y proclama ya sin tapujos lo que su héroe ideológico había puesto de manifiesto ante él con colores tan fascinantes: ‘Su desprecio por el hombre no conoce ya límites; la ciega inteligencia de éste, su pobre voluntad y el ridículo impulso de sus apetitos carnales, le parecen algo tan lamentable, que las palabras de las lenguas humanas reunidas serían pocas para expresar toda la vileza de esta criatura.”

En cambio, Ernst Jünger, cuyo Arbeiter [El trabajador], como es sabido, contribuyó mucho más al nacimiento de la ideología nazi que los escritos marginalistas de un Salomon, participó, de una parte, mucho más intensamente en el régimen hitleriano, aunque casi siempre en puestos de representación puramente decorativos y, de otra parte, ha procurado subrayar mucho más ostensiblemente, después, su actitud de ‘oposición’. Pero también ésta adopta la línea de una protesta aristocrática contra la populachería de la demagogia hitleriana, y no contra su contenido social; y sólo se distingue de Schmitt en que él, Jünger, destaca abiertamente y en primer plano el papel de la nobleza de nacimiento de los junkers prusianos en la dictadura abierta (la ‘fortaleza’ de su novela Heliópolis).”

Lo característico del espíritu del siglo XIX es el haber pasado por alto esta actitud de la razón ante lo profundo. Creyendo bastarse a sí mismo, creía que el desarrollo avanzaba sobre una superficie determinada por él, en un justo medio por él deslindado, creado y controlado, que llamaba la conciencia. En estas condiciones, no podía por menos de producirse un despertar. Y éste se produjo en el mismo momento en que las raíces racionales llegaron a la hondura del mito. No es difícil comprobar esto en las palabras, en las imágenes, en los pensamientos y hasta en las ciencias. Todas ellas fueron adquiriendo un vigor mayor del que correspondía a las medidas humanas, a la modestia del hombre. Las figuras míticas comenzaron a lanzarse, en una serie de formidables torneos, contra lo racional, y entre los resplandores de los incendios brillaron los nuevos mundos del mito, del sueño, de la magia nocturna.”

EXCESSO DE OTIMISMO? —“Hacia 1848, se puso en pie el adversario realmente decisivo de los destructores de la razón: el marxismo. Desde 1917, no sólo ha avanzado hasta convertirse en la concepción del mundo de los pueblos de la sexta parte de la Tierra, sino que ha pasado, además, a ocupar, espiritualmente, un nivel más alto, bajo la forma del marxismo-leninismo, como el desarrollo ulterior del marxismo en el período de las guerras y las revoluciones mundiales. El Manifiesto Comunista era ya de largo tiempo atrás una de las obras más leídas y más traducidas de la literatura universal. Después de 1917, aparecieron también —junto a una mayor difusión de los libros de Marx y Engels— las obras de Lenin y Stalin. Pero el período posterior a 1945 marca también desde este punto de vista un cambio cualitativo. Pocos serán los países en los que la traducción y difusión de estas obras no avancen a saltos. Sin hablar ya de China y de las nuevas repúblicas populares, ni de países como Francia e Italia, donde los partidarios del comunismo representan más de la tercera parte de la población, incluso allí donde la fuerza organizada de los comunistas es todavía relativamente pequeña, se registra un ascenso intensivo del conocimiento del marxismo-leninismo, y la influencia de la concepción marxista del mundo llega hasta mucho más allá de estas fronteras. Tampoco en este problema nos interesa aquí más que el aspecto ideológico. Pero debemos, no obstante, consignar que, en estos países, no asistimos ya solamente a la traducción y difusión de los clásicos del marxismo-leninismo, sino al rápido auge de una investigación marxista original, a una elaboración científica de los problemas actuales y de la historia del propio país a la luz del marxismo-leninismo, de la lucha contra la reacción librada con armas espirituales propias.”

Las reacciones anteriores de éstas contra la guerra surgían, por lo general, al tercero o cuarto año de comenzar la guerra, eran por lo común secuelas de grandes derrotas y se desencadenaban casi siempre directamente como consecuencia de las insoportables cargas impuestas por la economía de guerra. Pero hoy, este movimiento de masas surge antes de la guerra, aunque ya durante la guerra fría; tiene, por tanto, un carácter preventivo y es mucho más que una mera reacción a hechos históricos ya consumados. Y esto por sí solo hace que el movimiento se destaque del campo de la simple espontaneidad o emocionalidad. Todo intento preventivo contiene un poderoso elemento de voluntad racional consciente encaminada a dominar y a dirigir los acontecimientos del futuro. En esta espontaneidad de hoy se acumulan las experiencias de dos guerras mundiales. Y muestra una fisonomía fundamentalmente nueva: la de la razón en la espontaneidad.”

Stalin ha determinado claramente el límite hasta donde puede llegar el movimiento de la paz. No pudiendo tener, como no tiene, como meta el derrocamiento del capitalismo, no puede tampoco borrar del mundo la causa fundamental de las guerras.”

Es evidente que el arma de la crítica no puede suplir la crítica de las armas, que el poder material tiene que ser derrocado por el poder material, pero también la teoría se convierte en un poder material, siempre y cuando que se adueñe de las masas.” Carlo Marx

GLOSSÁRIO

añejo: envelhecido

anquilosar: endurecer

ardite: nada, insignificância

arrear: arrebanhar

atalaya: torre de observação; sentinela.

aunar: unificar

avenencia: acordo

burdo: desajeitado

calaña: espécie, raça

capa: camada, estrato

conato: inato, concrescente

consigna: slogan

darse de alta: registrar-se

derrotero: rota

empacho: estorvo

endeblez: precariedade

engreído: vaidoso

ensancharse: inchar-se, estender-se

escueto: sucinto, sóbrio

gazúa: usuário de gazuas, i.e., chaves-falsas, ou seja: arrombador

hincapié: ênfase

indefensión: desamparo

plañirse: lamuriar-se

plática: conversação, palestra

recatar: resguardar, esconder

reciedumbre: vigor, pujança

rezagado: retardatário

romo: obtuso

sagrario: sacrário, santuário

supeditación: submissão

tornasolada: iridescente, reflexiva, multicores

tozudez: obstinação

trabazón: união

trueque: permuta

VIENA FIN-DE-SIÈCLE: Política e cultura – Carl E. Schorske (tradução de Denise Bottmann)

INTRODUÇÃO

A arquitetura moderna, a música moderna, a filosofia moderna, a ciência moderna – todas se definem não a partir do passado, e na verdade nem contra o passado, mas em independência do passado. A mentalidade moderna tornou-se cada vez mais indiferente à história porque esta, concebida como uma tradição nutriz contínua, revelou-se inútil para ela.” “a indiferença por qualquer relação com o passado libera a imaginação, permitindo que proliferem novas formas e novas construções.”

Viena no fin-de-siècle, sentindo profundamente os abalos da desintegração social e política, revelou-se um dos terrenos mais férteis para a cultura a-histórica do nosso século.”

I

meu curso de história das idéias seguiu bastante bem – até Nietzsche.” “As diversas categorias elaboradas para definir ou orientar qualquer uma das correntes na cultura pós-nietzschiana – irracionalismo, subjetivismo, abstracionismo, angústia, tecnicismo – não tinham a virtude de se prestar a generalizações, e tampouco permitiam qualquer integração dialética convincente com o processo histórico, tal como era entendido antes.” “a própria multiplicidade de categorias analíticas com que os movimentos modernos se definiam tinha se convertido, para empregar a expressão de Arnold Schoenberg, em ‘uma dança fúnebre dos princípios’.”

Em economia, os teóricos de orientação matemática ampliaram seu domínio em detrimento dos institucionalistas mais antigos, de orientação social, e keynesianos de orientação política. Mesmo num campo como a música, uma nova cerebralidade, inspirada por Schoenberg e Schenker, começou a destruir as preocupações históricas da musicologia. Sobretudo em filosofia, disciplina outrora marcada por uma grande consciência do seu caráter e continuidade históricos, a escola analítica contestou a validade das questões tradicionais que, desde a antiguidade, tinham interessado aos filósofos.”

Os historiadores tinham-se contentado, por demasiado tempo, em usar os artefatos da alta cultura como meros reflexos ilustrativos de desenvolvimentos políticos ou sociais, ou como elementos ideológicos.” “A noção, amplamente aceita, de um processo histórico estruturado na vida cultural – principalmente o fundado sobre o conceito de progresso, como no séc. XIX – permitia ao historiador que ele se apropriasse de materiais culturais condizentes com a idéia que tinha acerca da direção geral seguida pela história.”

Assim como é necessário conhecer os métodos críticos da ciência moderna para interpretá-la historicamente, da mesma forma é preciso conhecer os tipos de análise empregados pelos estudiosos modernos de humanidades para abordar a produção cultural não-científica do séc. XX.”

Ao que o historiador deve renunciar agora, [anos 70] e principalmente ao enfrentar o problema da modernidade, é a postulação prévia de uma categoria geral abstrata – o que Hegel chamou de Zeitgeist, e Mill de ‘a característica da época’.”

II

No decênio que se seguiu a 1947, finalmente faliu o otimismo histórico e social associado ao New Deal e à luta contra os nazistas. É inegável que os EUA tiveram, antes, ondas de pessimismo e dúvida, com porta-vozes tão eloqüentes como Poe, Melville ou Henry Adams. Mas elas não tinham se imprimido muito profundamente na cultura de uma nação cujos intelectuais se integravam intimamente à sua vida pública.” “Em suma, liberais e radicais, quase que inconscientemente, adaptaram suas visões de mundo a um declínio das expectativas políticas. Liberais que passaram a vida indiferentes à religião foram atraídos para um protestantismo neo-ortodoxo; passou-se a invocar Kierkegaard. Entre as referências intelectuais dos estudantes universitários, a sapiência aristocrática e resignada de um Jakob Burckhardt passou a responder mais aos problemas culturais e políticos do que o racionalismo ético, antes empolgante, de John Stuart Mill, ou a sólida visão sinóptica de Karl Marx.”

Gustav Mahler, por muito tempo tido como compositor banal e até tedioso, subitamente virou nome popular obrigatório nos programas sinfônicos.” “Gustav Klimt, Egon Schiele e Oskar Kokoschka, pintores vienenses da vida sensorial e psíquica, saíram da obscuridade para o que só podemos chamar de moda.”

III

O governo efetivamente constitucional durou, num cálculo otimista, 4 décadas (1860-1900). Mal comemorou-se a vitória e vieram os recuos e derrotas. Todo o processo se passou em tempo exíguo, numa densidade desconhecida em todos os outros países europeus.”

IV

Pular o 4º capítulo (Fraud).

I. POLÍTICA E PSIQUE: SCHNITZLER E HOFMANNSTHAL

A valsa, por tanto tempo símbolo da alegre Viena, converteu-se nas mãos do compositor Maurice Ravel, numa desvairada danse macabre.”

Desde o início, os liberais tiveram de partilhar o poder com a aristocracia e burocracia imperiais. Mesmo durante os seus 20 anos de governo a base social dos liberais continuou frágil, restrita aos alemães e judeu-alemães de classe média urbana.” “Mesmo os que recebiam título de nobreza não eram admitidos, como na Alemanha, à vida da côrte imperial.”

A cultura austríaca tradicional, ao contrário da alemã, não era moral, filosófica ou científica, mas basicamente estética.”

A nova haute bourgeoisie de Viena pode ter começado a patrocinar o teatro e a música clássica à imitação dos Lobkowitze e Rasoumowsky, mas no final do século é inegável que seu entusiasmo por essas artes era mais autêntico do que o das outras burguesias européias.” “Se os burgueses vienenses tinham começado por sustentar o templo da arte como um sucedâneo da assimilação à aristocracia, terminaram por encontrar nele uma válvula de escape, um refúgio fora do desagradável mundo da realidade política cada vez mais ameaçadora.” “Em outras partes da Europa, a defesa da arte pela arte implicava no retraimento dos seus devotos frente a uma classe social; só em Viena ela reivindicava a fidelidade de uma classe praticamente inteira, à qual pertenciam os artistas.”

Ao tentar-se assimilar à velha cultura aristocrática da elegância, a burguesia educada se apropriou da sensibilidade estética e sensual, mas sob forma secularizada, distorcida e altamente individualizada. As conseqüências foram o narcisismo e a hipertrofia da vida dos sentimentos.” “A catástrofe do liberalismo metamorfoseou ainda mais a herança estética em cultura de nervos sensíveis, hedonismo inquieto e, muitas vezes, franca ansiedade.”

O pai de Schnitzler, médico de renome, encaminhou Arthur à sólida carreira médica, que o rapaz seguiu por mais de dez anos. Compartilhando do entusiasmo vienense pelas artes de espetáculo, o pai de Schnitzler orgulhosamente contava com grandes artistas vienenses entre seus pacientes e amigos. Mas quando Arthur contraiu uma febre estética tão aguda que sentiu a premência de uma vocação literária, o pai se revelou um moralista de meados do século, opondo-se firmemente às intenções do rapaz.”

Der We ins Freie [O caminho para o aberto]

Como psicólogo e observador do social, Schnitzler desenhou o mundo que via como um mundo necessário, mas não justificado. … Aspirando à tragédia, Schnitzler só alcançou a melancolia.”

Apenas Karl Kraus, o moralista mais corrosivo da cidade, verteu o seu fel ‘naquele colecionador de gemas’ que ‘foge da vida e ama as coisas que a embelezam’ (Hofmannsthal).” “Em O louco e a morte [Der Tor und der Tod, 1893], Hofmannsthal explorou as devastações causadas pelo ceticismo, perda de vitalidade e indiferença ética que resultavam para o adepto da ‘atitude de colecionar gemas’.”

Und uns’re Gegenwart ist trüb und leer,

Kommt uns die weihe nicht von aussen her.”

Schnitzler abordou o problema do lado moral e científico da tradição liberal vienense. Sua percepção sociológica era maior que a de Hofmannsthal, mas seu comprometimento com a cultura agonizante levou-o a um pessimismo crepuscular que privou a sua obra de uma força trágica.”

Hofmannsthal observou, certa vez, que a atividade dos poetas modernos ‘está sob o decreto da necessidade, como se todos estivessem a construir uma pirâmide, residência gigantesca para um rei morto ou um deus não-nascido’.”

II. A RINGSTRASSE, SEUS CRÍTICOS E O NASCIMENTO DO MODERNISMO URBANO

Desde que ascenderam ao poder, os liberais começaram a remodelar a cidade à sua própria imagem e, quando foram expulsos no final do século, em larga medida tinham conseguido: a face de Viena estava transformada. O centro dessa reconstrução urbana foi a Ringstrasse. Vasto complexo de edifícios públicos e residências particulares, ela ocupava uma ampla faixa de terra, que separava a antiga cidade interna e os subúrbios. … equivalente à noção do ‘vitoriano’ para os ingleses, ‘Gründerzeit’ para os alemães ou ‘Segundo Império’ para os franceses.”

Mais especificamente, foi na forja da Ringstrasse que 2 pioneiros do pensamento moderno sobre a cidade e sua arquitetura, Camillo Sitte e Otto Wagner, moldaram as idéias sobre a vida e forma urbana, cuja influência ainda vigora entre nós.”

Os liberais que governaram Viena dedicaram alguns dos seus esforços mais bem-sucedidos à tarefa técnica, sem expressividade dramática, que permitiu à cidade acomodar, em condições razoáveis de saúde e segurança, uma população em rápido crescimento.”

O Danúbio foi canalizado, para se proteger a cidade contra as inundações que tinham-na atormentado durante séculos.”

Em 1873, com a inauguração do 1º hospital da cidade, a municipalidade liberal assumiu, em nome da medicina, as responsabilidades tradicionais que, antes, a Igreja cumprira em nome da caridade.”

Ao contrário de Berlim e das cidades industriais do norte, a Viena em expansão manteve, em termos gerais, seu compromisso barroco com os espaços abertos.”

O termo mais comumente empregado para descrever o grande programa dos anos 1860 não era ‘renovação’ nem ‘redesenvolvimento’, e sim ‘embelezamento da imagem da cidade’ [Verschönerung des Stadtbildes].”

A estátua de Palas de Kundmann, embora fizesse parte do projeto de Hansen, só foi erguida em 1902, quase 20 anos depois da conclusão do edifício, e muito depois que o espírito de racionalidade abandonara o Reichsrat.”

Um rapaz provinciano, Adolf Hitler, que fôra a Viena porque, como disse, ‘queria ser alguma coisa’, caiu sob o feitiço da Ringstrasse da mesma forma que Friedjung: ‘De manhã até tarde da noite passei de um a outro objeto de interesse, mas foram sempre os edifícios que atraíram meu maior interesse. Eu poderia ficar horas na frente do Ópera, poderia contemplar por horas o Parlamento; todo o bulevar Ring me pareceu um encantamento saído d’As mil e uma noites’.”

O alto aristocrata, o grande comerciante, a viúva com renda fixa ou o médico que podia se permitir esse luxo, foram todos levados a comprar um prédio de apartamentos, morando numa unidade e recebendo a renda do aluguel das outras. Na casa da Ringstrasse, o prestígio social e o lucro assim se reforçaram mutuamente.”

Os aristocratas não eram simples senhores ausentes: metade deles morava nas casas de aluguel que tinham construído. Embora as várias espécies de nobreza titulada ainda em 1914 também possuíssem muitas propriedades em toda a Ring (cerca de 1/3 de todas as casas particulares), foi só no bairro Schwarzenberg que tenderam a morar nos edifícios de sua propriedade.”

Não se permitia que as necessidades comerciais dominassem a face dos quarteirões residenciais, nem a função social de representação que os edifícios deveriam preencher.”

Longe de combater o historicismo, Sitte queria estendê-lo – do edifício individual para seu entorno espacial. O arquiteto moderno imita o grego, o romano e o gótico nos seus edifícios, mas onde estão os cenários apropriados: a ágora, o fórum e a praça do mercado?” “As críticas de Sitte rescendiam a nostalgia por um passado desaparecido. Também traziam exigências sócio-psicológicas singularmente modernas, que partilhava com críticos contemporâneos da cultura, e em especial com Richard Wagner, seu herói.”

Sitte afirmava que vinha se formando uma nova neurose: a agorafobia (Platzscheu), o medo de atravessar vastos espaços urbanos. As pessoas se sentiam diminuídas pelo espaço, impotentes frente aos veículos a que ele fôra entregue.”

Para reformadores ingleses da época, como Ruskin e Morris, a questão era reviver a cultura morta do artesão e do ofício. Na Áustria atrasada, a questão não era reviver, mas sobreviver: preservar uma sociedade artesanal ainda viva, mas mortalmente ameaçada. Sitte proveio dessa classe artesã.”

Depois de 1870, na esteira da vitória prussiana sobre a França e da unificação alemã, o nacionalismo de Wagner difundiu-se rapidamente entre jovens intelectuais austríacos, ao passo que a crise de 1873 deu um encanto particularmente atraente a sua glorificação da comunidade artesã medieval alemã, em oposição à sociedade capitalista moderna.”

Em 1876, ano em que Richter regeu a 1ª apresentação completa do Nibelungenring em Bayreuth, nasceu o 1º filho de Sitte: deu à criança o nome de Siegfried.”

Para a Ringstrasse, as propostas de Sitte, embora modestas, vieram tarde demais. (…) O impacto da visão comunitária de Sitte de um espaço urbano reumanizado teve de aguardar uma aversão à megalópole mais generalizada do que a que poderia ser gerada pela sociedade austríaca anterior à guerra.”

Sitte, lutando contra a anomia, utilizava a praça para deter o fluxo dos homens em movimento; Wagner usou-a para dar ao fluxo direção e objetivo. A perspectiva do veículo dominava nas concepções urbanas de Wagner, da mesma forma como a perspectiva do pedestre governava as de Sitte.”

O racionalismo de Wagner não deixava lugar para a natureza romântica. Seus próprios desenhos mostram claramente que sua cidade ilimitada não só engolfaria a terra, mas converteria toda a vegetação em esculturas arquitetônicas verdes.”

Pode haver algo mais degenerado do que pegar a forma natural livre das árvores, que justamente na cidade invocariam a magia da natureza aberta, e arranjá-las em alturas idênticas, a intervalos matematicamente regulados […] e, ainda por cima de tudo, em mera extensão interminável? Fica-se literalmente com dor de cabeça devido a esse tédio opressivo. E esta é a principal forma artística dos nossos planejadores urbanos de princípios geométricos!”

Camillo Sitte

III. POLÍTICA EM NOVO TOM: UM TRIO AUSTRÍACO

A sociedade austríaca não conseguiu respeitar essas coordenadas liberais de ordem e progresso. No último quarto do século XIX, o programa elaborado pelos liberais contra as classes superiores provocou a explosão das inferiores.” “Quando os liberais atenuaram seu germanismo em favor do Estado multinacional, foram rotulados de traidores do nacionalismo por uma petite bourgeoisie alemã antiliberal.” “O catolicismo (…) voltou como a ideologia dos camponeses e artesãos, para os quais o liberalismo significava capitalismo, e o capitalismo significava judeus.” “Portanto, ao invés de unir as massas contra a velha classe dirigente do alto, os liberais involuntariamente convocaram, das profundezas sociais, as forças de uma desintegração geral.” “Os novos movimentos de massa antiliberais – o nacionalismo tcheco, o pangermanismo, o socialismo cristão, a social-democracia e o sionismo – surgiram de baixo para desafiar a tutela da classe média cultivada, paralisar seu sistema político e minar sua confiança na estrutura racional da história.”

eram os social-democratas que apresentavam os traços paternos mais acentuados. Sua retórica era racionalista, seu secularismo militante, sua fé na educação praticamente ilimitada.” “Embora se possa discordar da posição de um socialista, pode-se discutir com ele na mesma linguagem. Para a mentalidade liberal, o social-democrata era irrazoável, mas não irracional.”

Dois virtuoses principais do novo tom – Georg von Schönerer dos pangermânicos e Karl Lueger dos social-cristãos – tornaram-se os inspiradores e modelos políticos de Adolf Hitler. Um terceiro, Theodor Herzl, forneceu antecipadamente às vítimas de Hitler a resposta política atraente e poderosa já formulada contra o reinado gentio do terror.”

Georg von Schönerer (1842-1921) (…) embora nunca tenha conseguido formar um partido forte, converteu o anti-semitismo numa grande força disruptiva na vida política austríaca. Talvez mais do que qualquer outra figura, foi responsável pela nova estridência na política austríaca, pelo ‘tom mais agudo’ no debate áspero e nas brigas de rua que marcaram a última década do séc. XIX.” “O enérgico engenheiro tornou-se um homem rico, colaborador de banqueiros, liberais, judeus, corretores e burocratas imperiais: todos aqueles tipos sociais cuja destruição viria a ser o objetivo da vida política do seu filho Georg – depois da morte do pai.”

Como membro da comunidade teatral austríaca cosmopolita, que contava com muitos judeus, Alexandrine repudiou explicitamente a política anti-semita do seu irmão. Defensora entusiasta do teatro-entretenimento e dotada de espírito empresarial, manteve-se leal à cultura do liberalismo médio vienense.”

Assim como, no seu pangermanismo, Schönerer fôra antecipado pelas agremiações estudantis nacionalistas, da mesma forma, no seu anti-semitismo, ele foi antecipado pelo movimento artesão.”

O camelô judeu era o análogo pobre do dono judeu da loja de departamentos: ambos ameaçavam o lojista tradicional; ambos atraíam a hostilidade, mas também o hábito do pequeno consumidor.”

Se o imperador era supranacional, os judeus eram subnacionais, a substância popular onipresente do Império, com representantes em todos os grupos nacionais e todos os grupos ideológicos. Em qualquer grupo que se encontrassem, os judeus nunca lutaram para desmembrar o Império. Foi por isso que se converteram nas vítimas de todas as forças centrífugas” “Prometeu ao Reichsrat, em 1887, que, se o seu movimento não vencesse agora, ‘os vingadores nascerão do nosso sangue’ e, ‘para o terror dos opressores semitas e seus enforcadores’, aplicariam o princípio ‘Olho por olho, dente por dente’.”

A agressão, que lhe trouxe tantos adeptos, finalmente foi sua ruína. (…) O ataque de Schönerer contra o escritório da redação, porém, foi a 1ª vez em que o novo estilo na política assumiu a forma de um processo por agressão física. (…) O tribunal condenou Schönerer (…) a uma suspensão dos direitos políticos por 5 anos. (…) Com isso, o Cavaleiro de Rosenau perdeu a única herança do seu pai que verdadeiramente prezava. [título aristocrático]” “Aspirando desesperadamente à aristocracia, poderia ter conseguido como um junker prussiano, mas jamais como um cavaleiro austríaco. Isso porque a tradição nobiliárquica austríaca exigia uma elegância, uma plasticidade e, poder-se-ia acrescentar, uma tolerância para com os erros e males deste mundo totalmente estranhas à constituição de Sch.” “Sua carreira de destruição política parece encontrar sua fonte pessoal na ambição frustrada de filho pouco educado e superestimado de um pai novo-rico.” “Era coerente que o Cavaleiro de Rosenau, profundamente classe média, um dom Quixote tardio e violento, encontrasse em artesãos e adolescentes um séquito pseudofeudal com o qual ensaiaria sua farsa brutal. Um dia essa farsa ocuparia o palco como tragédia, tendo Hitler, admirador de Schönerer, no papel principal.”

Karl Lueger (1844-1910) tinha muito em comum com o Cavaleiro de Rosenau.” “Lueger fez o inverso: transformou uma ideologia da velha direita – o catolicismo político austríaco – em uma ideologia de uma nova esquerda, o socialismo cristão.” “No ano de 1897, quando o imperador relutante finalmente ratificou a eleição de Lueger como prefeito [de Viena], a era da ascendência liberal clássica na Áustria chegou formalmente ao seu fim.” “Mais oportunista que Sch. e menos escravo dos seus intensos sentimentos pessoais, Lueger tardou mais a se comprometer com uma postura anti-semita. Lueger, em suas posições públicas nos fluidos anos 1880, refletia a sombria transição da política democrática para o protofascismo.” “O catolicismo ofereceu a Lueger uma ideologia que conseguiria integrar os elementos antiliberais dispersos que vinham se movendo em direções díspares, à medida que sua carreira se desenvolvia: a democracia, a reforma social, o anti-semitismo e a lealdade aos Habsburgo.”

Theodor Herzl (1860-1904) (…) Protótipo do liberal cultivado, formulou uma abordagem criativa da questão judaica, não por mergulhar na tradição judaica, mas por se esforçar inutilmente em deixá-la para trás.” “A fé dos pais diminuía à medida que o status dos filhos aumentava.” “Quando Theodor nasceu, em 1960, sua família estava bem longe do gueto: economicamente estabelecida, religiosamente ‘esclarecida’, politicamente liberal e culturalmente germânica.”

Nos inícios dos anos 1890, a França parecia se dissolver num caos pior, se possível, que o da Áustria. A república sofria de todas as doenças sociais da época: decadência aristocrática, corrupção parlamentar, guerra de classes de caráter socialista, terror anarquista e barbárie anti-semita.”


A poesia trata de uma abstração mais elevada que a política: o mundo. E como aquele que é capaz de apreender o mundo seria incapaz de compreender a política?”

Em 1892, Herzl fez reportagens sobre os anarquistas, cujos assassinatos e bombas vinham espalhando um frêmito de pavor por toda a Europa.”

O que engajou Herzl no socialismo marxista não foram as suas reivindicações econômicas, mas a dinâmica psicológica que o impelia.”


Indiscerníveis como indivíduos, juntos são como um grande animal que começa a distender seus membros, ainda apenas semiconscientes da sua força. […] Este é apenas um bairro em uma cidade da França.”

Finalmente, irromperam à superfície os mais novos inimigo da república: os anti-semitas. Herzl assistiu ao drama, enquanto explodia todo o sistema político, enquanto as ferventes tensões internas da sociedade francesa rompiam os majestosos freios da lei e da moralidade.” “A terra natal do liberalismo estava doente, em seu centro vital do parlamentarismo. Para um intelectual austríaco, isso significava mais do que uma simples experiência política nova; era a destruição da confiança na viabilidade do liberalismo político, pois ele agora sucumbia até no seu próprio local de origem”

Édouard Drumont, em La France juive (1885), responsabilizou a comunidade judaica internacional pelo declínio da França e exigiu a retratação da emancipação e a expropriação do capital judaico.”

Em 1893, ele concluiu que os judeus, ‘pressionados contra a parede, não terão outra alternativa senão o socialismo’.” “Com isso, a ‘questão judaica’, no seu pensamento, deixou de ser um sintoma do mal-estar social europeu – um pára-raios para a descarga de frustrações gentias –, e se transformou numa questão de vida ou morte para as vítimas.” “Ele não tinha nada a fazer na Sociedade para a Defesa contra o Anti-Semitismo, fundada por eminentes intelectuais alemães e austríacos. (…) o argumento raciocinado era inútil: ‘Há muito já se foi o tempo em que era possível realizar alguma coisa por meios polidos e moderados.”

Com o auxílio dos príncipes austríacos da Igreja, Herzl conseguiria chegar ao Santo Papa, dizendo:


Se o senhor nos ajudar contra os anti-semitas, eu liderarei um grande movimento pela conversão livre e decente dos judeus à Cristandade. (…) não envergonhados como os convertidos individuais até agora […] cuja conversão tem-se mostrado covarde ou oportunista.”

Assimilação dos judeus através da Igreja de Roma – que proposta estranha para um liberal secular!” “Ainda isolado dos próprios judeus, repudiando alguns como Geldjuden e outros como Ghettojuden, alguns como racionalistas excessivamente otimistas e outros como crentes excessivamente primitivos, Herzl assim começava a reunir para os judeus os elementos da política em novo tom” “Numa época em que a culpa de Dreyfus era aceita praticamente por todos, Herzl duvidava dela, apesar da falta de provas.” “Isso não acontecera na Rússia, nem mesmo na Áustria, mas na França, ‘a republicana, moderna, civilizada França, cem anos depois da Declaração dos Direitos do Homem’.”

Não sendo nenhum wagneriano fanático, e nem mesmo um freqüentador de óperas além da média vienense, Herzl desta vez ficou eletrizado por Tannhäuser. Chegou em casa exaltado e sentou-se para esboçar, num acesso de entusiasmo próximo a uma possessão, seu sonho da secessão judaica em relação à Europa. Que tenha sido Wagner a acionar a liberação das energias intelectuais de Herzl numa torrente criativa: quão irônico, mas quão psicologicamente apropriado!” “Herzl teria sentido na volta moralmente liberadora de Tannhäuser à gruta um paralelo da sua própria volta ao gueto?” “O movimento sionista seria uma espécie de Gesamtkunstwerk da nova política. Herzl o sentiu ao dizer: ‘O êxodo de Moisés é comparável ao meu…’


Ninguém pensou em procurar a terra prometida onde ela está, e no entanto está tão próxima. Ei-la: dentro de nós mesmos!”

Para o barão Hirsch, filantropo sóbrio e prudente, Herzl apresentou o modelo da unificação germânica como prova do primado do irracional na política.”


O senhor sabe de onde saiu o Império Germânico? De sonhos, canções, fantasias e fitas tricolores em preto, vermelho e dourado.”

Com uma bandeira, pode-se levar os homens para onde se quiser, até para a terra prometida. Uma bandeira é praticamente a única coisa pela qual os homens estão dispostos a morrer em massa, se educados para isso.”

UM PROTOSSIONISTA HETERODOXO: “Embora Herzl acenasse à aspiração religiosa arcaica, não confiava totalmente nela: nem sequer queria situar a terra natal judaica na Palestina” “Da estrela de Davi ou qualquer outro símbolo judaico, Herzl não fez nenhuma menção.”

* * *

Os três fracassaram. Os três organizaram suas comunidades não só à revelia dos liberais entre elas, mas também sem o apoio das autoridades superiores externas a que apelaram.”

O novo Estado teria um ‘federalismo lingüístico’, onde cada um falaria a língua que ainda amasse (…) Só o iídiche, ‘a linguagem estropiada e reprimida do gueto’, ‘a fala roubada dos prisioneiros’, seria deixado de lado.”

O clero, ainda que honrado, ficaria confinado aos seus templos, como o exército aos quartéis, de modo que não causem problemas a um Estado comprometido com o livre pensamento.” Que diferença para os dias atuais, que diferença!


O povo é sentimental; as massas não vêem com clareza. Está começando a surgir em torno de mim uma leve bruma que talvez se converta na nuvem em que andarei. É talvez a coisa mais interessante que registro nesses diários: como cresce minha lenda.”

Política é magia. Quem sabe invocar as forças das profundezas, a este seguirão.”

Hofmannsthal

V. GUSTAV KLIMT: PINTURA E CRISE DO EGO LIBERAL

Klimt saiu da escola como decorador arquitetônico no exato momento em que o grande programa Ringstrasse de construção monumental vinha ingressando em sua fase final. Ele encontrou ocasião de empregar seu talento versátil em pinturas históricas para dois dos últimos grandes edifícios, o Burgtheater e o Museu de História da Arte.” “Gustav Klimt, embora fosse um jovem mestre da velha escola, cedo assumiu a liderança na revolta de die Jungen nas artes visuais.”

Marx observou certa vez que, quando os homens estão prestes a fazer uma revolução, eles se fortalecem agindo como se estivessem restaurando um passado desaparecido. A Secessão definiu-se não como um mero salon des réfusés, mas como uma nova secessio plebis romana, onde os plebeus, repudiando desafiadoramente o mau governo dos patrícios, retiravam-se da república. A formulação da ideologia romana da Secessão foi elaborada por Max Burckhard (1854-1912), nietzschiano, progressista em termos políticos, e um dos grandes reformadores do direito administrativo, que em 1890 renunciou a sua carreira político-jurídica para virar diretor do Burgtheater, cargo que acabara por perder quando passou a co-editar a revista da Secessão, Ver Sacrum.”

Peter Vergo sugeriu que Klimt compreendeu Schopenhauer através de Wagner, especialmente com a súmula concisa de Wagner sobre o pensamento do filósofo em seu ensaio largamente difundido Beethoven, e que tanto a iconografia como a mensagem de ‘Filosofia’ mostravam a influência da Das Rheingold.”

O pintor da frustração psicológica e do mal-estar metafísico tornou-se o pintor da vida bela da classe superior, afastada e isolada do destino comum numa bela casa geométrica.”

VI. A TRANSFORMAÇÃO DO JARDIM

Sempre que os artistas europeus procederam à difícil tentativa de enfrentar uma ordem existente, como ocorreu com tanta freqüência no séc. XIX, o realismo social [hoje a distopia] se apresentou como modalidade literária dominante.”

Os austríacos prontamente captaram a sensibilidade langorosa de um Baudelaire ou de um Paul Bourget, mas não alcançaram a sensualidade dolorosa e autodilaceradora dos decadentes franceses, nem a sua visão da beleza cruel do cenário urbano. Os pré-rafaelitas ingleses inspiraram o movimento art nouveau (com o nome de Secessão) (…) mas nem a sua espiritualidade pseudomedieval nem o seu forte impulso reformista social penetraram nos discípulos austríacos.”

Nem dégagés nem engagés, os estetas austríacos estavam alienados, não da sua classe, mas juntamente com ela, de uma sociedade que frustrou suas expectativas e renegou seus valores. Dessa forma, o jardim da beleza da jovem Áustria era um retiro dos beati possidentes, um jardim estranhamente suspenso entre a realidade e a utopia.”


Arte é arte e vida é vida, mas viver a vida artisticamente: eis a arte da vida.”

Pelo fato mesmo de representar a vida, a arte nos separa dela. É por isso que, ao se destacar dos outros valores e se tornar um valor em si mesma, a arte gerou nos seus devotos aquele sentimento de eterno espectador que, por sua vez, alimenta a introversão.”

Como Marcel Proust, as recordações de Erwin se converteram em sua vida.”

VII. EXPLOSÃO NO JARDIM: KOKOSCHKA E SCHOENBERG

O professor Franz Cizek, que organizou a mostra, era o chefe do departamento pedagógico na Escola de Artes e Ofícios onde Kokoschka estudava, para ser professor de artes. A modéstia da opção do rapaz merece nossa atenção. Se Kokoschka tivesse aspirado à carreira, menos segura e mais prestigiosa, de pintor, teria freqüentado a Academia de Belas-Artes. Ao invés disso, ele optou pela via mais humilde, mais condizente com a classe artesã de que provinha.” “Enquanto as gerações anteriores tinham insistido em levar a criança à estética adulta através do desenho de cópias, Cizek incentivava a livre atividade criativa. (…) Meninos de 5 a 9 anos iam uma vez por semana às aulas de Cizek, ‘para se expressarem’. (…) Aqui, só o não-inibido, o instintivo se torna luminoso como (o) essencialmente humano’” “Mesmo o júri da Kunstschau, presidido por Gustave Klimt, foi indulgente com os caprichos contestadores de Kokoschka.” “Com efeito, Kokoschka inverteu o desenvolvimento que, de modo apenas semiconsciente, os mais velhos tinham experimentado, ao passarem das belas-artes para atividades nas artes e ofícios. Eles tinham retirado à arte secessionistas dos anos 90 a sua função original – dizer a verdade psicológica –, e adaptaram sua linguagem visual a finalidades puramente decorativas. Kokoschka tomou a linguagem ornamental madura dos seus professores, e tornou a desenvolver o seu potencial simbólico”

Kokoschka, Os meninos sonhadores, 1908

Heinrich Kleist já ressuscitara o antigo entrelaçamento de amor e guerra em sua Pentesiléia – um marco no retorno do reprimido na alta cultura européia.”

E uma obra dessas [poema + peça de teatro + ilustrações = obra-de-arte total à la Wagner?!?] foi encenada no encantador jardim de Kunstschau! Um público que mal acabara de aprender a refinar seus receptores sensoriais e psicológicos, para reagir às delicadas nuanças de O aniversário da infanta de Oscar Wilde, tinha agora de exorcizar a selvageria crua da peça de Kokoschka.” “O pintor escreveu que uma tempestade de protestos desabou sobre ele na noite de estréia, mas essa sua lembrança foi contestada por Peter Vergo, com algumas sólidas provas em contrário.” “Por instigação do Ministério da Cultura e Instrução, o diretor da Escola de Artes e Ofícios, Alfred Roller, tirou a bolsa de Kokoschka. Felizmente, a explosão também atraiu a atenção do crítico mais frio e categórico do esteticismo vienense, o arquiteto Adolf Loos.”

Assim como Kraus procurava restaurar a pureza do meio lingüístico do homem, removendo todas as pretensões estéticas da prosa expositiva, também Loos tentou purificar o meio visual – cidade, moradia, vestuário, mobília –, abolindo todos os embelezamentos. A arquitetura, disse ele taxativamente, não era arte: ‘Tudo o que serve a uma finalidade deve ser excluído do âmbito da arte. […] Só teremos uma arquitetura do nosso tempo quando o termo mentiroso <arte aplicada> for banido do vocabulário das nações’.”

Pode parecer coincidência demais que Schoenberg também tenha realizado sua ruptura, passando para a atonalidade, a partir do tema de um despertar sexual adolescente ocorrido num jardim. Mas é assim que foi. Formal e psicologicamente, o ciclo de canções de Schoenberg O livro dos jardins suspensos é um análogo musical muito próximo de Os meninos sonhadores de Kokoschka.”

Schoenberg, Teoria da harmonia, 1911.

um processo que vinha desde Beethoven: a erosão da antiga ordem na música, o sistema harmônico diatônico.” “Desde a Renascença, a música ocidental tinha sido concebida na base de uma ordem tonal hierárquica, a escala diatônica, cujo elemento central era a tríade tônica, a tonalidade definida. A tríade era o elemento de autoridade, estabilidade e, sobretudo, repouso. Mas a música é movimento; se a consonância é tida apenas como um quadro em repouso, todo movimento será dissonante.” “A modulação – a passagem de uma a outra tonalidade – era um momento de ilegitimidade permitida, um estado acentuado de ambigüidade, a ser resolvido por uma nova orientação numa nova modalidade, ou pelo retorno a uma anterior. Assim o pianista Alfred Brendel identificou os usos do cromatismo, uma das principais soluções da tonalidade, aplicados por Liszt em suas Variações sobre Bach, e por Haydn” “Não por acaso foi Rameau, o músico de côrte de Luís XV, o teórico mais claro e inflexível das ‘leis’ da harmonia.”

Tristão e Isolda de Wagner como o primeiro passo para o atonalismo.

(*) “Tão forte era o apelo do Pelléas und Mélisande de Maeterlinck aos músicos da época que 4 grandes compositores lhe dedicaram obras suas: Fauré (1901), Debussy (1902), Schoenberg (1903) e Sibelius (1905).”

Em Verklärte Nacht, ele mostrou que o ‘abismo intransponível entre Brahms e Wagner não era mais um problema’.”


todo grande artista é um impressionista: sua reação acurada ao mais débil impulso revela-lhe o inaudito, o novo”

Os versos de Stefan George prestavam-se particularmente bem à ousada tarefa musical em que agora o compositor se empenhara”


Wer di Wahl hat, hat die Qual”

Por trás da Erwartung encontrava-se uma experiência pessoal arrasadora, que Schoenberg projetou dentro da obra: a mulher que o abandonou por um dos seus melhores amigos, o artista Richard Gerstl, que logo a seguir se suicidou.”

Nesse espírito crítico, Schoenberg trabalhou de 1912 a 1914 no projeto de uma grande sinfonia para celebrar a morte do Deus burguês. A sinfonia nunca foi concluída, pois veio a guerra.”

na Sinfonia da dança de morte, ele escreveu o seu 1º tema dodecafônico. [uma nova ordem, após o caos do atonalismo]” “sua democracia dos 12 tons”

NOTAS

Mahler, originalmente, deu à sua Terceira sinfonia o título, extraído do ensaio de Nietzsche, de Die fröhliche Wissenschaft. Para uma análise profundamente esclarecedora da obra e do papel de Mahler como ‘cosmólogo metamusical’, no contexto do culto nietzschiano austríaco, ver McGrath, Dionysian Art and Populist Politics in Austria.”

A CONDIÇÃO PÓS-MODERNA – Jean François de Lyotard

Musil, O homem sem qualidades

Broch, Sonâmbulos

Esta lógica do melhor desempenho (…) quer, simultaneamente, menos trabalho (para baixar os custos de produção) e mais trabalho (para aliviar a carga social da população inativa). Mas a incredulidade resultante é tal que não se espera destas contradições uma saída salvadora, como pensava Marx.” Não há uma resposta lógica para o dilema do “mais robôs e mais desemprego” ou “sociedade informatizada do desemprego zero”. O trabalho cria a robótica; a robótica cria trabalho não-robótico.

NEM O FIM DO MUNDO TAL COMO O CONHECEMOS NEM UM PALCO ESPETACULAR PARA ATORES: “A condição pós-moderna é, portanto, tão estranha ao desencanto [desistência, niilismo] como à positividade cega da deslegitimação. [lei da selva, frenesi da ação pura]”

INOVAÇÃO, INOVAÇÃO, INOVAÇ…: “E a invenção se faz sempre no dissentimento. (…) O saber pós-moderno não encontra sua razão de ser na homologia dos experts, mas na paralogia dos inventores.”

O Estado começará a aparecer como um fator de opacidade e de ‘ruído’ para uma ideologia da ‘transparência’ comunicacional, que se relaciona estritamente com a comercialização dos saberes.”

A idéia de que a sociedade forma um todo orgânico, sem o que deixa de ser uma sociedade (e a sociologia não tem mais objeto), dominava o espírito dos fundadores da escola francesa; torna-se mais precisa com o funcionalismo; assume uma outra modalidade quando Parsons, nos anos 50, compara a sociedade a um sistema auto-regulável. O modelo teórico e mesmo material não é mais o organismo vivo [Durkheim]; ele é fornecido pela cibernética que lhe multiplica as aplicações durante e ao final da II Guerra.”

mesmo quando suas disfunções, como as greves, as crises, o desemprego ou as revoluções políticas podem fazer acreditar numa alternativa e levantar esperanças, não se trata senão de rearranjos internos e seu resultado só pode ser a melhoria da ‘vida’ do sistema, sendo a entropia a única alternativa a este aperfeiçoamento das performances, i.e., o declínio.”

(*) “A bibliografia da teoria marxista da sociedade contemporânea ocuparia mais de 50 páginas. Pode-se consultar a útil catalogação feita por P. Souyri, Le marxisme après Marx, 1970.”

Uns e outros são julgados ‘bons’ porque estão de acordo com os critérios pertinentes (respectivamente, de justiça, beleza, verdade e eficiência) admitidos no meio formado pelos interlocutores daquele que sabe (sachant). Os primeiros filósofos chamaram de opinião este modo de legitimação dos enunciados.”

a preeminência da forma narrativa na formulação do saber tradicional.”

Antes de se chegar à inversão que alguns chamam de positivismo, o saber científico pesquisou outras soluções.”

Este retorno do narrativo [ideologias, pré-positivismo] ao não-narrativo [positivismo, e ao mesmo tempo empiria pura do homem primata ideal, i.e., antes mesmo das mitologias!] não deve ser considerado como ultrapassado para sempre.”

que fazem os cientistas entrevistados após alguma ‘descoberta’? Eles contam a epopéia de um saber que, entretanto, é totalmente não-épica.” “O Estado pode despender muito para que a ciência possa figurar como uma epopéia: através dela ele ganha credibilidade, cria o assentimento público de que seus próprios decisores têm necessidade.” Não existe colisor de partículas sem Newton e a maçã.

Desde os seus inícios, o jogo de linguagem apresenta o problema de sua própria legitimidade, como em Platão. (…) O jogo do diálogo, com suas exigências específicas, resume a pragmática da ciência, incluindo em si mesmo a dupla função de pesquisa e ensino.”

PRESSUPOSTOS DO “JOGO DE PLATÃO:

  • Homologia (a argumentação visa a um consenso)

  • O referente é uma unidade que não se questiona (ou as palavras seriam jogadas ao vento – já que o objetivo é alcançado via homologia) – em outras palavras: ambos (mesmo que sejam mais de dois, um diálogo é sempre dual) concordam em discordar apenas, no fundo, concordando com os conceitos-base.

  • Os participantes são isonômicos (ambos podem chegar à verdade, não há hierarquia, ambos ensinam e aprendem; até mais do que ‘ambos podem chegar à verdade’, a verdade é uma obra conjunta e somente conjunta).

  • Derivado do 2º e do 3º ponto, principalmente: é uma justa, uma disputa, um jogo. Regras idênticas para 2 jogadores, sem vantagem para qualquer lado, e exclusão dos que não aceitarem a homologia, a unidade do referente e a isonomia. Como em todo jogo, o final está em aberto.

Que a história do debate seja mais mostrada do que relatada, mais encenada do que narrada, e assim refira-se mais ao trágico que ao épico, importa pouco aqui.” Não há dúvida que é um formato preferível aos relatórios da Royal Society.

Discurso do Método como um (chato) Bildungsroman.

Aristóteles sem dúvida foi um dos mais modernos [bem no sentido latouriano] isolando a descrição das regras às quais é preciso submeter os enunciados que se declaram como científicos (o Organon) da pesquisa de sua legitimidade num discurso sobre o Ser (a Metafísica). E mais ainda sugerindo que a linguagem científica, inclusive em sua pretensão de definir o ser do referente, não é feita senão de argumentações e de provas, i.e., de dialética.” // Coaduna com o que li hoje mesmo em Schopenhauer, A Raiz Quádrupla do Princípio de Razão Suficiente.

Este apelo explícito ao relato na problemática do saber é concomitante à emancipação dos burgueses em relação às autoridades tradicionais.”

A TRAGÉDIA DE PLATÃO, O ARISTOCRATA, QUE AO VENCER, PERDEU: “o nome do herói [desta epopéia chamada ciência] é o povo, o sinal da legitimidade seu consenso, a deliberação seu modo de normativação.”

o povo acumula as leis civis, como os cientistas acumulam as leis científicas”

Não deve causar espanto que os representantes da nova legitimação pelo ‘povo’ [Ocidente] sejam também os destruidores ativos dos saberes tradicionais dos povos, percebidos de agora em diante como minorias ou como separatismos potenciais cujo destino não pode ser senão obscurantista.”

herói do conhecimento vs. herói da liberdade

(política universitária do auge do Idealismo Alemão) vs. (política escolar da III República francesa)

(fim em si mesmo) vs. (pelo progresso da nação)

(Fichte, Schleiermacher, von Humboldt) vs. (Kant) [sempre alemães!!]

Reencontra-se o recurso ao relato das liberdades cada vez que o Estado toma diretamente a si o encargo da formação do ‘povo’ sob o nome de nação e sua orientação no caminho do progresso.”

O OUTRO LADO (heroísmo elitista): “É o que se deu quando da fundação da Universidade de Berlim, entre 1807 e 1810.”

metanarração racional. A Enciclopédia de Hegel”

essa organização universitária serviu de modelo para a constituição ou a reforma dos cursos superiores nos sécs. XIX e XX em muitos países, a começar pelos Estados Unidos.”

O famoso discurso de Heidegger de maio de 33: “A ciência especulativa tornou-se o questionamento do ser.” “destino” [oposto de Platão]

Esta inserção do relato da raça e do trabalho no relato do espírito é duplamente infeliz: teoricamente inconsistente, bastaria, contudo, para encontrar no contexto político um eco desastroso.”

Ora, Gödel estabeleceu de maneira efetiva a existência, no sistema aritmético, de uma proposição que não é nem demonstrável nem refutável no sistema; donde se segue que o sistema aritmético não satisfaz à condição da completude.”

Basta que esta mais-valia seja realizada, quer dizer, que o produto da performance seja vendido. E pode-se bloquear o sistema da seguinte maneira: uma parte do produto desta venda é absorvida pelo fundo de pesquisa destinado a melhorar ainda mais a performance. É neste momento preciso que a ciência torna-se uma força de produção, i.e., um momento na circulação do capital.”

No modelo humboldtiano de universidade, cada ciência ocupa seu lugar num sistema dominado pela especulação. A invasão de uma ciência no campo de uma outra não pode provocar senão confusões, ‘ruídos’, no sistema.”

Pode-se encontrar uma repercussão dos trabalhos de Thom nas pesquisas da escola de Palo Alto, notadamente na aplicação da paradoxologia ao estudo da esquizofrenia, que é conhecida com o nome de Double Bind Theory.”

não parece possível, nem mesmo prudente, orientar, como faz Habermas, a elaboração do problema da legitimação no sentido da busca de um consenso universal em meio ao que ele chama o Diskurs, i.e., o diálogo das argumentações.”

EXTREME METAL: Music and Culture on the Edge, Keith Kahn-Harris

For example, the US band Cannibal Corpse had to produce ‘censored’ versions of their cover art in order for their albums to be stocked in various countries. The Christian right has occasionally and erratically attacked extreme metal. For example, one Christian schoolteacher in Germany made a concerted attempt to ban Cannibal Corpse from playing certain venues during their 1995 tour. In 1996, in a speech that received some media coverage, US presidential candidate Bob Dole attacked Cannibal Corpse as part of a general attack on the media. The attack rebounded when Dole admitted he had never heard the band. In 1999, presidential candidate Gary Bauer attacked a number of ‘anti-Catholic’ artists, including ‘the homosexual music group Rotting Christ’. Rotting Christ is a Greek black metal band with no known connections to homosexuality.” HA-HA-HA!

The history of extreme metal music represents a radical and systematic process of removing metal from this kind of cultural dialogue. The blues roots of metal are virtually imperceptible in extreme metal. Additionally, the connection with baroque music has been weakened (although not severed) as the importance of guitar solos has declined. While, as we shall see in Chapter 6, extreme metal has increasingly reinstituted a dialogue with a number of other kinds of music, the principal musical trajectory of the scene in its formative period in the 1980s was to close itself off in a self-conscious attempt to explore the radical potential of metal.”

Modes are eight-note, one-octave scales featuring particular arrangements of tones and semitones. Walser points out that: ‘Most heavy metal is either Aeolian or Dorian, for example, although Speed Metal is usually Phrygian or Locrian; most pop songs are either major (Ionian) or Mixolydian’ (1993: 46).”

The Locrian is the only mode to contain a flattened fifth – the so-called ‘tritone’. Famously, the use of this interval was discouraged by the medieval Catholic Church and referred to as the diabolus in musica.”

One common metal guitar technique is downtuning, in which the pitch of the guitar is lowered by one or two steps. Extreme metal bands have taken downtuning to extremes, with the bottom E string often tuned as low as B or A. This level of downtuning requires the use of a heavier string gauge, together with specialist amplification and production techniques. Different extreme metal sounds are put together in different ways. Some may be based on extremely ‘clear’, compressed but still heavily distorted sounds, such as the famous ‘Florida sound’ of death metal, developed in the late 1980s at Morrissound Studios, Tampa, by the producer Scott Burns with bands such as Deicide and Obituary.”

Black metal guitars are generally not downtuned and are often played at a higher register and produced with considerable treble.”

Extreme metal voices are also overdriven, but vocalists generally do not use sustain or vibrato, neither is there any ‘brightness’ in their vocals.”

Generally speaking, death metal bands use growled vocals and black metal bands use screamed vocals. Vocals may also be semi-spoken, chanted or simply shouted.”

Tempo is one of the most transgressive elements of extreme metal. Songs often range between 150 and 250 beats per minute (BPM). Extreme metal bands also pioneered the ‘blast beat’, drumming at 300–400 BPM and above.”

Conversely, guitarists may play ‘tremolo’ riffs of 500–600 BPM while the drummer plays at slower tempos. The use of tempos of 200 BPM and above can create an odd effect of stasis in the music. This paradoxical stasis, together with the simultaneous combination of fast and slow tempos on drums and guitar, can make the music seem both fast and slow.”

For all its exploration of transgressive sounds, the scene constantly emphasizes musical control. Extreme metal bands almost never improvise on stage and strictly control guitar feedback. They also set strict limits on the use of solos, never letting them dominate the songs themselves.”

This constant flirtation with the formless sonic abject produces dominance of the abject. In doing so, extreme metal is associated with a form of masculinity that is based on a fear of feminine weakness. The ‘musical fundamentalism’ that Deena Weinstein identifies in extreme metal can be seen in its strict discipline, and its obsessiveness. The abject cannot simply be controlled once; dominance has to be proven again and again. This obsessiveness produced extreme metal as its logical conclusion and produces thousands of identical-sounding recordings to this day.”

Nick Terry (1998) has argued that extreme metal and hardcore in the 1990s are characterized by an obsession with the apocalypse and millenarianism. War, particularly nuclear war, has long been an obsession in all forms of metal.”

Estrangement from non-metal friends can make it difficult for some members to find sexual partners. Since the scene is male dominated, heterosexual scene members are forced to look outside the scene for a partner, which can be a difficult process”

While bands do send unsolicited CDs and demos to large metal labels, this is almost never successful.”

More prevalent, in fact, is a ready display of affection for parents and family, even from those who produce highly transgressive music. Acknowledgements on album sleeves frequently contain expressions of musicians’ gratitude to parents, as in the following example from Cult Of The Initiated by the US satanic death metal band Pessimist (1997):

I endlessly and profusely thank ‘Pessi-Mom’ and the ‘Big Guy’ for putting up with practice three times a week, for sleeping through countless parties and noisy late-night load-ins, for feeding and providing a crash pad for countless bands and other assorted derelicts . . . and for always supporting me 100% in everything I do . . . I love you both

Even those parents who disapproved of extreme metal themes offered support in other ways, a testimony to the efforts made by scene members not to antagonize them.” Estranho, pelo menos no Brasil!

Many scene members are married and have children. The support for the family within the scene is conceivably part of the ambivalence towards sexual excess and women that I discussed in the previous chapter. Certainly, including the family in extreme individualist and satanic discourses creates surprisingly few problems. For example, one Swedish black metal musician explained to me that having a family did not contradict his individualism as he aimed to be like an animal and animals have ‘hoards’ that they protect.”

A solipsistic outlook or, at the very least, a capacity to be alone, is an important element of a reflexively managed scenic career. Unlike other scenes, the extreme metal scene is not based on collective experiences involving gatherings of large numbers of people. Of course, in many parts of the world, there are frequent gigs and some members do interact within the scene with small groups of friends. But, as we shall see in the next chapter, the scene is so diffuse that its institutions have developed in such a way that isolated members can easily participate.”

With few exceptions, bands cannot get a recording deal or sell their recordings solely by playing live. Live performance can help a band to develop musically and to solidify a reputation, but it is not the principal route to a scenic career. Similarly, a non-musician within the scene quickly finds that greater involvement within and enjoyment from the scene cannot come without writing letters, contributing to bulletin boards, writing fanzines and hunting them down.”

This discourse of professionalism is not, perhaps, what we might expect from a scene so devoted to the production of transgression. Other scenes frequently emphasize opposition towards the mundane world of work. For example, a frequently reported element of punk discourse is its concern about ‘selling out’ and negative attitudes to those who make a living from music (Fox 1987). Making a living from the scene is problematized much less in the extreme metal scene than in other scenes.”

For Tony, the pleasure of contributing to the scene fades as it becomes simply routine. The pleasure that many scene members feel when they start to write letters and receive demos is threatened when letter writing becomes a daily chore. There is a danger that a scenic career may simply become a job like any other. This is particularly the case for those who earn a living from the scene, who may be unable to simply leave:

KKH: What do you listen to at home? Do you listen to death metal?

R: I don’t listen to anything any more because you used to sit here eight hours or ten hours and –

KKH: You got fed up with it?

R: Yeah. You know before I started with this thing, I played in four bands in the same time, one after the other just, well I stopped playing because it was too much, so I miss that part of it. Actually you shouldn’t work with the thing you love . . . But I don’t know what I would do otherwise so. I don’t want to stand in the car factory. (Goran)”

In music making, very few all-female bands exist. Female musicians tend to be vocalists or, more rarely, keyboard players or bass guitarists and tend to be more numerous in bands playing more melodic forms of extreme metal.”

While loose groupings of gay heavy metal fans occasionally emerge (such as the satirical glam metal act Pink Stëël), there has been absolutely no overt organization of gay and lesbians within the extreme metal scene.”

At gigs they see other women with their partners or female friends, often dressed glamorously, but they see few autonomous women who are not defined by their sexuality. Women who enter the scene with partners are often subtly marginalized in scenic interaction.”

As Walser argues (1993), a key element of metal is the misogynist fantasy of a world without women. Metal masculinity is founded on notions of strength and power, embodied, as Weinstein shows, in the ‘pumped up’ torso that many scene members aspire to.”

Black metal sem black people.

There was a brief period in the early 1990s when a few bands were signed to ‘major’ labels, such as Morbid Angel who were signed to Giant/Warner in the USA, and the British label Earache even had a short-lived licensing deal with the American giant Columbia. However, there was never any major commercial breakthrough and today only a small number of extreme metal bands such as Slayer are signed to major labels.”

For example, the Swedish death metal band Entombed issued three demo tapes (two of which appeared under their former name, Nihilist) before the release of their debut album, Left Hand Path (1990). Today, with the erosion of tape trading and with bands selling their recordings from an early stage, scenic activity involves an earlier and greater engagement with capital. Bands and labels have adopted business practices drawn from the wider music industry. Larger labels generally behave like large independent labels in any other scene. Bands sign a contract for one or a number of albums and are either paid an advance, from which recording costs must be met, or have their recording costs paid for them in return for a lower royalty rate.”

the highly influential US death metal band Morbid Angel were signed in 1989 by the prominent UK label Earache on the basis of the personal recommendations of members of a number of bands already associated with the label.”

The structure of extreme metal bands varies greatly. Some resemble the traditional stereotype of the rock band: a gang of close male friends playing together for years. More commonly, extreme metal bands are characterized by a great fluidity of personnel, with members continually dropping in and out. In contrast to Bennett’s (1980) argument that the identity of rock musician is only possible inside a rock group, the identity of the extreme metal musician does not necessarily have to involve being in a group.”

Scandinavian bands, for example, are notorious for their constantly revolving lineups. Scandinavian musicians are often associated with three or four bands simultaneously. For example, the Swedish guitarist Michael Aamodt used to play in the death metal bands Carcass and Carnage. He now plays in the death metal band Arch Enemy and the psychedelic doom metal band Spiritual Beggars. He has also played as a ‘session’ member of a number of other bands. Within the scene there is a strong culture of relocation. Many of the personnel in the bands that developed the influential death metal scene in Florida in the 1980s had moved from other parts of the country. International collaboration is also common (for example, Michael Aamodt’s previous band, Carcass, was based in the UK).”

Demos are often indistinguishable from ‘proper’ releases in terms of sound quality, and this was frequently true even in the 1980s. Bands generally pay for as much time as possible in the most expensive studio they can afford. Although the scene contains an aesthetic of fast and ‘dirty’ production, particularly within black metal, this aesthetic is fairly marginal. Extreme metal is a difficult music to record and, as a result, certain studios and producers have come to specialize in its production such as Fred Nordstrom’s Studio Fredman in Gothenburg.”

The number of recordings that bands need to sell to make a living varies. However, most musicians I have spoken to generally agreed that bands needed to sell at the very least 60,000–100,000 CDs to make even a subsistence living and few bands are able to achieve this.”

Many tours do not visit Scandinavia or the UK, owing to the extra travel expenses involved. In areas marginal to the scene, the scarcity of live performances may ensure relatively large audiences.”

Big summer outdoor European festivals such as Wacken (Germany), Fury Fest (France) and Graspop (Belgium) bring fans from across Europe in their tens of thousands. Their line-ups also tend to contain heavy metal, nu metal and sometimes punk bands as well, but extreme metal tends to dominate the running order, even if the headliners are from more popular genres.”

Some prominent fanzines that developed in the 1990s, such as Finland’s Isten and Norway’s Nordic Vision became as likely to criticize bands as they are to encourage them. In this way, fanzines have come to resemble the wider music press (Toynbee 1993).”

Magazines differ from fanzines in that they use telephone or face-to-face interviews, have paid staff and are available from a wide selection of outlets.”

For a long time, most extreme metal bands never made videos. This may have been partly an ideological decision (despite their popularity Metallica never made a video until ‘One’ in 1988) but there were few outlets for extreme metal on television until the 1990s. Until its cancellation in 1995, MTV’s ‘Headbanger’s Ball’ did show some extreme metal videos, live shows and interviews (particularly on its ‘Into The Pit’ feature).”

Even if sales of downloaded music have as yet not replaced sales of CDs and other formats, online file sharing systems such as Soulseek contain a vast array of extreme metal recordings, including notable rarities and demos.” Up to this day!

Extreme metal tends to be most popular and productive in provincial areas within powerful countries. In the UK, extreme metal has always been much more important in the Midlands and South Yorkshire than in London. Similarly, in the USA, the most important extreme metal scene has been in Tampa, Florida, rather than Los Angeles. Globally, extreme metal is similarly important in countries that are close but not too close to global centres of power; so Norway and Sweden are superpowers in extreme metal terms.”

Although bands have continued to emerge sporadically from the Bay Area, the scene has lost its productive, genre-defining edge. In truth though, the Bay Area scene was a product of a set of bands and live shows and lacked enduring and globally extensive institutions such as fanzines, distros and record labels.” É engraçado pensar em Metallica e Megadeth como extreme metal.

An important part of the Tampa scene was the bands’ use of Morrissound Studios and the engineers Tom Morris and Scott Burns. Albums produced at this studio by Morris and (particularly) by Burns had a highly distinctive sound – highly ‘produced’, clean and ‘middle range’ with crisp, drum sounds and an almost inaudible bass. The prestige of the Tampa bands gave impetus to another generation of Tampa and Florida bands, such as Malevolent Creation and Cannibal Corpse, which were quickly signed to record labels. Further, Morrissound Studios attracted bands from across the world and in doing so helped to standardize death metal in the late 1980s and early 1990s.”

The great attention given to Tampa in the late 1980s and early 1990s resulted in a greater number of bands from the area being signed to labels and although this may have acted as a stimulus to local musical production, it was not necessarily a sign that the Tampa scene was any more popular or more vibrant than anywhere else. Indeed, gigs appear to have been no more frequent in Tampa than anywhere else in the USA. But more importantly, the Tampa scene was not especially institutionally productive. No long-standing or influential fanzines, labels or distros came out of it and even Morrissound was never primarily a metal studio.”

The history of the Tampa scene illuminates the coexistence of vibrant musical creativity with weak institutional creativity that characterizes most American extreme metal scenes. There has been no shortage of important and popular American extreme metal bands and at times these bands have been concentrated in particular local scenes. But the development of key scenic institutions has been much more erratic. Important American fanzines such as Grimoire of Exalted Deeds and important labels such as Relapse, have largely developed completely unconnected from any kind of local scenic anchor.”

An exception is the New York scene, which has historically benefited from the city’s strong punk and hardcore scenes to develop a productive and long-lasting extreme metal scene, based largely around death metal. The New York scene is also an exception to the rule that global metropolises are relatively unimportant in extreme metal.”

America’s weak welfare system and massive divides between the rich and the poor make it more difficult than in some other countries for members to find the time and resources to devote to the scene. The history of persecution of American youth cultures, including metal, and the relative disenfranchisement of American youth (high drinking ages, youth curfews, etc.) only reinforce this difficulty.”

The American scene remained musically conservative, tied to death metal until the end of the 1990s, only slowly and erratically adopting black metal. Black metal emphasizes austerity, self-control and solipsism whereas American metal culture emphasizes partying and live performance. Black metal emphasizes ethnicity and national identity. American metal culture is so much at the heart of global music culture that it has found it hard to see itself as ‘different’ in any way. Interestingly, two of the American bands that have been most interested in drawing on ideas of ethnicity and difference have drawn on heritages entirely alien to them: Absu, who have drawn on a bizarre mixture of Scottish and Mesopotamian mythology, and Nile, who draw on Egyptian mythology.”

Since the turn of the century, the American scene has produced a new distinctive subgenre sometimes called the new wave of American heavy metal. Bands such as Killswitch Engage and God Forbid have drawn on metalcore (a cross between metal and hardcore) and Swedish death metal to create a music that is becoming increasingly popular worldwide. Yet it is unlikely to become globally dominant in the way that nu metal or 1980s American metal was. Rather, the new wave of American heavy metal perhaps represents the American scene coming to terms with its position as just another scene and concentrating on producing interesting new takes on extreme metal rather than dominating the global scene.”

In the early 1990s a number of bands in Gothenburg emerged playing a highly distinctive form of death metal featuring noticeably melodic rhythm guitar patterns. From the mid 1990s a number of these bands, particularly In Flames, Dark Tranquillity and At The Gates, rose to global prominence.”

Musicians will often play in several bands at once, playing different forms of music in each. One example of this is Peter Tägtgren who plays in the death metal band Hypocrisy and the industrial metal band Pain.”

As Robert Burnett argues, Sweden’s music industry is a ‘substantial earner of foreign exchange for the Swedish economy’ (2001: 16) and ‘this makes Sweden one of the largest net exporters of popular music, after the US and the UK’ (2001: 18). Part of the reason for the strength of the Swedish music industry is the country’s high level of support for musicians. Music education, both in schools and municipal music schools is strongly supported financially by the state. Estimates from the 1980s suggested that 200,000 young were studying music in schools at any one time,1 and Burnett states that 400,000 people sing in choirs.”

Unlike in the UK, for example, metal bands are often found on national television and bands with extreme metal roots such as In Flames have been nominated for Swedish Grammie awards. Indeed, metal can come close to being part of the Swedish establishment – in 2006 the popular power metal band Hammerfall recorded a video with the Swedish women’s Olympic curling team! While the more difficult forms of extreme metal are much less visible, there are many exceptions to this. For example, in 1998 the black metal band Dark Funeral played the large annual Hultsfred music festival.”

Some ‘serious’ UK bands such as Carcass and Gorerotted have had a markedly tongue-in-cheek attitude to some of the more outrageous aspects of extreme metal.”

Black metal’s ‘no fun’ slogan was always out of step with UK metal culture and UK black metal bands such as Cradle of Filth have emphasized irony and an earthy normality in interviews.”

The Jerusalem scene in particular has thrived off the seeming contradiction of its location within a ‘holy’ city, producing amongst other things, the black metal band Arallu’s iconoclastic Satanic War in Jerusalem (2002). In contrast, the Tel Aviv scene benefits from its location in the heart of secular Israel in a city with a vibrant alternative music culture.”

Metal is very popular in a number of South-East Asian countries, particularly Malaysia, Singapore, and Indonesia, with active scenes producing the full range of musics and institutions. (…) Few bands from this region have ever made more than a minimal impression on the global scene (Singapore’s Impiety and Indonesia’s Kekal being rare exceptions).”

Japan has long provided a lucrative market for some bands and has also produced a number of influential bands such as S.O.B., Sigh and Loudness.”

Deranged

Some extreme metal bands have also refined their sound in less esoteric ways, coming close to producing a new form of ‘alternative rock’. For example, the UK’s Anathema were originally a doom metal band, but went on to develop a form of music with strong similarities to Pink Floyd and Radiohead. The Gathering from the Netherlands, also previously a doom/death metal band, now play a form of psychedelic/gothic rock.”

Other bands such as Sunn0))) or Blut Aus Nord play music at the fringes of the avant-garde. The music of such bands still circulates almost exclusively within the extreme metal scene.”

Nu metal has become an ‘other’ against which subcultural capital can be claimed”

One reason for nu metal’s pariah status is its perceived ‘trendiness’, particularly regarding its emphasis on visual image.”

Within the scene sexuality is something to be ignored, or conquered with an excessive masculinity. The fact that nu metal bands often conceal a rampant misogyny and fear of femininity behind their anxiety does not matter – the presence of femininity in any shape or form cannot be tolerated within the extreme metal scene.”

Partly in response to the rise of nu metal, the extreme metal scene has, since the mid 1990s, begun to (re-)incorporate elements of traditional heavy metal.” “This nostalgic tendency was consolidated by subsequent revivals of thrash and power metal. By the late 1990s, power and heavy metal bands such as Iced Earth, Nevermore and Hammerfall had achieved great popularity within the scene and some 1980s bands that had lost popularity in the 1990s, such as Manowar, became popular again.”

In my research into the extreme metal scene I have encountered many apparently baffling instances of unreflexivity in which the practice of reflexivity seemed to be absent or limited. For example, I met an ex-punk scene member who claims to be committed to anti-fascism who also told me that ‘Enoch Powell was right’. There is the strange case of the prominent Norwegian black metal musician who has made many racist comments, but is, in fact, of Moroccan descent.”

Susan Sontag defined camp as the ‘love of the unnatural: of artifice and exaggeration’ (1982: 105), as ‘art that proposes itself seriously, but cannot be taken altogether seriously because it is <too much>’ (1982: 112).”

I always had a tongue in cheek attitude towards it [black metal]. When it first started out I just couldn’t believe these things that these people were saying and that other people actually thought that they really seriously meant what they were saying half the time, like Euronymous saying I wouldn’t care if all my friends died and they just didn’t, they just made me laugh, these sort of things. I didn’t take them seriously. (Tony)”

Metal parody bands such as Insidiöus Törment, Pink Stëël and Nanowar, generally parody the conventions of mainstream heavy metal (such as the ‘heavy metal Umlaut’ in the case of the first two bands – see the Wikipedia entry of the same name).”

Another black metal parody, Impaled Northern Moon Forest, a side project of the grindcore band Anal Cunt, play songs with titles such as ‘Gazing At The Blasphemous Moon While Perched Atop A Very Very Very Very Very Very Very Forsaken Crest Of The Northern Mountain’.”

So highly developed is the practice of reading elements of extreme metal as comic that some scene members initially had difficulty in reading Norwegian black metal as serious. For example, Digby Pearson, manager of the British label Earache, initially could not believe on meeting him that Varg Vikernes was a Nazi as he claimed to be, only realizing that he was sincere when his activities in Norway were later revealed (Mudrian 2004).

Yet why attempt to avoid controversy at all? Why not embrace fascism and racism? If Darkthrone had gone down this route, the band would have become enmeshed in public controversy within and outside the extreme metal scene. Moreover, their ‘attitudes’ would have been foregrounded at the expense of their music and this is anathema to most extreme metal musicians.”

Transgression of anti-sexist and anti-racist discourses would perhaps not be so problematic if it were to take place within a project of ‘total’ transgression (perhaps similar to the ‘aesthetic terrorism’ advocated by Parfrey 1990). Such a project would undoubtedly be nihilistic, in that it would render every discourse worthless and all politics impossible. However, nihilism does at least provide a continuous revelation of the fragile discursive underpinnings of the world. This is a similar project to poststructuralism, which has been accused of being nihilistic but, nonetheless, provides one of the most searching critiques of existence ever produced, providing a powerful antidote to intellectual arrogance and essentialism. Moreover, the work of post-structuralist feminists has shown that reclaiming an anti-essentialist politics is still possible (e.g. Butler & Scott 1992).”

Einstürzende Neubauten

The suspicion that scene members have of the political is widely shared throughout popular music culture. For example, No Direction Home (2005), the acclaimed documentary on Bob Dylan, shows the singer repeatedly denying that there was any political relevance to his work, despite the evident impact that his music had on the politics of the 1960s. It may be that the de-politicization of the extreme metal scene is simply part of a wider problem with music itself.”

Extreme metal has always walked a knife-edge – between destruction and continuity, between obscurity and popularity, between unity and fragmentation, between radicalism and conservatism.”

[ARQUIVO] ONE-DIMENSIONAL MAN: Estudos em Ideologia da Sociedade Industrial Avançada, 1964. – Herbert Marcuse

Originalmente publicado em 12 de fevereiro de 2010.

INTRODUÇÃO: A Paralisia da Crítica

Até mesmo a análise mais empírica das alternativas históricas parece especulação irreal, e a adesão a ela uma questão de preferência pessoal (ou grupal).”

  1. AS NOVAS FORMAS DE CONTROLE

Impressões: texto charmoso, períodos curtos e um conhecimento extraordinário: um pastiche de tudo que eu mesmo sei. Não sei se é meu estado de espírito de momento, mas estou rindo das definições do nosso querido Ocidente totalitário.

Como toda a teoria exposta já é minha conhecida (eu diria que é uma arte trezentos sujeitos dizerem a mesma coisa de formas diferentes), vou anotar minhas sensações:

Eu costumo viciar no texto e orientar meu dia por ele – enquanto leio e enquanto a experiência é recente, torturo-me com a perspectiva de “esquecê-lo” e ficar idiota, no que já percebo um auto-deboche, pois não sou eu exatamente, mas o inexorável quadro de humores e superficialidades a que logo somos dragados. E veja: durante o dia 18 conversarei alegremente sobre este livro – hoje, na madrugada do dia 17, eu ainda penso: jamais falarei uma palavra, é “inútil”. Como se minha necessidade fisiológica não estivesse acima dos parâmetros funcionais.

Talvez – talvez – eu esteja ficando maluco e a única medicação que posso tomar é: dosar as leituras em cronogramas diários mais fixos que aqueles que vinha tomando (foda-se O AMANHÃ, pensemos apenas em termos de saúde mental), e bem mais modestos. No máximo 2 capítulos por dia em horário sem sol se o teor deles for tão pesado quanto o deste 1(+INTRO). Logo, para que eu não me sinta mal por estar sendo lerdo ou aquém do que deveria ser na bosta da universidade, me autorizo aqui, expressamente, a demorar… O engraçado é que eu vicio nessa coisa maldita, não consigo passar o dia sem ler. Mas… toda vez que me sentir culpado: “EU NÃO PRECISO MAIS LER NADA NO MUNDO SE NÃO QUISER!”.

  1. O FECHAMENTO DO UNIVERSO POLÍTICO

(…)

  1. A CONQUISTA DA CONSCIÊNCIA INFELIZ: DESSUBLIMAÇÃO REPRESSIVA

Eros e Civilização é considerado a continuação desta obra.

DES-sub… não é perda da OPORTUNIDADE de sublimar, mas é esvaziar o sentido da ação sublimante, quer seja: o onanismo não é mais “proibido”, então como pode constituir alívio quando executado? Banal. Ora, isso (essa liberalização, tolerância) indica a marcha rumo à condição trágica. Sexo como não-vergonha. O sujeito se revoltará menos à medida que a sociedade dá mais vazão a seu inconsciente.

  1. O FECHAMENTO DO UNIVERSO DA LOCUÇÃO

(…)

  1. PENSAMENTO NEGATIVO: A DERROTADA LÓGICA DO PROTESTO

(…)

  1. DO PENSAMENTO NEGATIVO PARA O POSITIVO: RACIONALIDADE TECNOLÓGICA E A LÓGICA DA DOMINAÇÃO

(…)

  1. A VITÓRIA DO PENSAMENTO POSITIVO: FILOSOFIA UNIDIMENSIONAL

Para uma história do positivismo: Saint-Simon, Comte e Fourier.

Wittgenstein: como NÃO filosofar com o martelo.

A limitação da filosofia à descrição degustativa do abacaxi (analítica): não é um problema fundamental, como de onde vem a fruta ou o que se faz para comprá-la, quem dirá “o que é o ser?”.

essa aceitação radical do empírico viola o empírico”

Sim, pode-se falar e pensar daquilo e naquilo que não é”

  1. O COMPROMISSO HISTÓRICO DA FILOSOFIA

(…)

  1. CATÁSTROFE DA LIBERTAÇÃO

(…)

  1. CONCLUSÃO

A verdadeira fisionomia de nossa época se mostra nas novelas de Samuel Beckett”

O protesto social não só não é eficaz como é prejudicial, por iludir a massa de sua eficácia pontual – omitindo a conversão do povo, outrora força revolucionária, em força de coesão.

O QUE É LOLICON? Debate acadêmico compreensivo e supramoral.

Na cultura pop nipônica, lolicon (ロリコン, em algumas instâncias transliterado lolicom) é um gênero de mídia ficcional em que garotas jovens (ou apenas de aparência jovem) surgem em contextos sexuais ou ao menos românticos. O termo, um portmanteau (contração, fusão) das palavras inglesas “Lolita” e “complexo” (como em “complexo de Édipo” – ironicamente, Vladimir Nabokov, autor de Lolita, odiava a psicanálise; para um conceito de complexo “melhorado” no reino da psicologia, cfr. Jung, Os arquétipos e o inconsciente coletivo). Mas lolicon pode também significar afeto ou desejo, por parte do consumidor, direcionado a personagens com essa característica (ロリ, as lolis), e por extensão ser empregado para designar fãs dos respectivos personagens ou obras que os contemplam.

Associado com formas irrealistas e estilizadas presentes nos mangás, animes e videogames, [conforme abaixo] lolicon na cultura otaku é entendido como diferente da atração por materiais reais vinculados a garotas jovens ou atração direta por garotas jovens (parafilia, pedofilia, efobofilia) (Galbraith 2016, McLelland 2011b, Kittredge 2014). Dessa forma, o conceito de lolicon cruza com o de moe.

POLÊMICA ATRÁS DE POLÊMICA:

SOCIOLOGIA, PSICOLOGIA, SEXOLOGIA, LITERATURA, ECONOMIA, RELIGIÃO, HISTÓRIA JAPONESA E DOS MEIOS DE COMUNICAÇÃO DE MASSA NOS SÉCULOS XX E XXI: Não há esfera que fique de fora da discussão!

O primeiro termo deriva da novela Lolita, vertida pela primeira vez ao japonês na década de 1970, época em que no Japão imagens hoje chamadas “do gênero shōjo” (idealização artística da mulher não-adulta) se expandiam e adquiriam imensa popularidade. Durante o “lolicon boom”, como chamaremos esse período iniciado nos anos 1970 e completamente desenvolvido nos anos 80 (no Japão), a terminologia se sedimentou entre os otakus, querendo dizer atração por bishōjo (idealização artística da mulher não-adulta considerada esteticamente bela – é isso que o prefixo bi- acrescenta à conceituação de shoujo dada acima: a idéia, ademais, de beleza) precoces.

Onde, no shoujo, a idade da “heroína” pode flutuar dos 8 aos 18 anos, aproximadamente, o acréscimo do adjetivo jovem tende a restringir o alvo da atração do leitor a uma faixa etária mais estrita e inferior, flutuando entre os 8 e os 15, genericamente falando, isto é, a pubescência tardia ou a maturidade do desenvolvimento feminino são descartadas, havendo preferência por personagens mais jovens que “colegiais” (equivalentes à idade em que cursariam o ensino médio).

Com o tempo, essa restrição etária, baseada nas preferências dos otakus, foi baixando, isto é, se tornando ainda mais estreitamente intervalada. O alvo da atração ou afeição recuou para uma preferência por representações mais infantis, variando dos 8 aos 12 anos, de forma geral, excluindo-se, agora, as séries finais do ensino fundamental, oitavo e nono ano, antigas sétima e oitava série (para tomar as séries escolares como referência-base). Doze anos era a idade da protagonista da novela de Vladimir Nabokov (idade em que, se espera, conclua-se a sexta série ou sétimo ano).

O artwork comum nesse boom (explosão, em termos midiáticos) foi fortemente influenciado pelo caráter arredondado dos traços dos mangás shōjo já existentes antes do fenômeno (é importante destacar que inicialmente este gênero é/era marqueteado, no Japão, para garotas como leitoras-padrão ou consumidoras finais). Isso significa que na arte destinada aos homens houve um recuo do realismo dos traços para favorecer formas mais “graciosas” e estilizadas, o que por fim é entendido como a aproximação a um conceito de “eroticismo” ou “erotização” fofos (kawaii ero). Nos anos 80 este era um estilo artístico subcultural, porém hoje em dia, em escala global, trata-se de fenômeno mainstream.

Para quem desconhece o histórico do fenômeno, no entanto, pareceria que o lolicon boom seria extinto no fim da década 1980 e não seria exportado do Japão, pois houve um grande arrefecimento do movimento e o que sobrou do subgênero foram alguns poucos mangás de natureza abertamente erótica. O que explica que o fenômeno tenha se revigorado desde então, após um hiato que será discutido mais abaixo, e com receio de tornar-me repetitivo aqui, é que o lolicon boom representava um tempo em que o material era dirigido a garotas jovens e no entanto houve a reapropriação do material pelo público masculino como efeito colateral imprevisto (podemos dizer, então, que duas vezes num período de 20 anos). Quando o público reage de uma forma diferente e amplia-se a base de consumo, mudam as regras da produção cultural.

Além disso, uma onda de pânico moral direcionado contra “mangás [ditos] perniciosos”, especificamente na década de 90, quando atingiu seu auge, tornou lolicon quase uma palavra proibida ou maculada, sendo a explicação “extra-estética” de sua decadência temporária. Leis de pornografia infantil em certos países abrangem material ficcional (desenhos provocativos de crianças), enquanto que noutros a legislação é mais branda, incluindo o próprio Japão (McLelland 2016). Logo houve uma divisão geral em dois campos mutuamente opostos, ditos militantes ou ativistas, nos pólos mais extremos: os adversários e os apoiadores da tese de que representar crianças imageticamente em atos pré-sexuais ou sexuais seria um crime de abuso sexual e contra os direitos da infância.

Críticos de mídia geralmente associam o lolicon a uma separação muito mais discernível entre ficção e realidade do que seria permitido, antes de tudo, para que o debate acima referido fizesse sentido. Antes de tudo – a repetição da expressão não é à toa –, o que se quer entender é a sexualidade sui generis daqueles que se enquadram no rótulo otaku (parte desse complexo debate já foi empreendida nos primeiros artigos enciclopédicos desta série no rafazardly, que chega com este post ao terceiro episódio, e faz sua primeira ‘ponta’ ou participação no blog-afiliado Seclusão Anagógica, devido à natureza eminentemente mais filosófica da discussão; os dois anteriores tratavam diretamente do fenômeno moe – recomendo a leitura, aqui e aqui).

Embora a referência principal seja ao trabalho de Nabokov,¹ os japoneses também extraíram sua concepção de “Lolita”, “loli” e “Lolita complex” do livro – e particularmente do título do livro – de outro autor, quase no mesmo período, que leu ou não leu Nabokov (certamente sabia do livro e do título do livro), mas que escreveu de forma não-ficcional sobre o assunto: Russell Trainer, The Lolita Complex (1966, traduzido ao japonês em 1969) (Takatsuki 2010).

¹ Que, a essa altura do campeonato (embora me seja irritante ter de esclarecer algo tão patente e óbvio), exige a imediata clarificação, para evitar mal-entendidos e novos pânicos morais: a novela de Nabokov que – eu dizia – NÃO faz apologia à pedofilia (concepção muito difundida por quem não leu ou leu mal o livro), sendo um trabalho de ficção que antes contém uma mensagem subjacente contrária, pois retrata Dolores Haze –“Lolita”– como uma criança abusada cuja infância foi roubada pelo protagonista e narrador. Este seu abusador, primeiro padrasto e depois amante de Lolita (ou talvez primeiro amante e depois padrasto, dependendo da perspectiva), auto-apelidando-se Humber Humbert, vem a ser claramente, na novela, desde as primeiras páginas, quando inicia sua história num presídio, como confessa, um doente psiquiátrico, além de criminoso e homicida (ele não assassina Lolita, receio dar o spoiler, mas quem ainda quiser conferir a obra depois deste alerta, não tendo-o feito até hoje, fique à vontade para descobrir a que me refiro quando chamo o protagonista de autor de um homicídio…).

O livro de Trainer é o que se pode chamar de um tratado de psicologia “popular” (compreensível para não-iniciados) em que seu autor usa o termo complexo de Lolita para designar os homens adultos que sentem atração por garotas pré-pubescentes e púberes (Stapleton 2016). A única diferença entre o sentido antigo de Trainer (década de 70) e o mais atual do termo, usado na esfera otaku, seria a transposição da atração erótica, de forma completa, de pessoas reais para representações gráficas e ficcionais, o que Trainer não pesquisou. Daí ser este um assunto necessariamente polêmico, mas não-necessariamente condenável, ao menos para quem puder manter uma posição impessoal e algo compreensiva ou tolerante (no sentido de que não é preciso concordar com uma determinada estética para entender que ela é possível de existir, ou que mesmo que seja repulsiva isso não signifique automaticamente que é criminosa ou apologética da prática da pedofilia; no sentido, ainda, de que concepções morais de um pesquisador, sobretudo ocidental, não deveriam preestabelecer o resultado de suas pesquisas e antecipar suas conclusões sobre o assunto) (Matt 2014, Galbraith 2021).

Por fim, lolicon, defendem outros estudos mais recentes que a exposição de Trainer, seria apenas um macrocosmo de representações visuais em que o erotismo velado ou o erotismo explícito (pornografia) representam apenas microcosmos, de forma que o conteúdo leve e associado apenas ao carisma de tais personagens costuma recair sob o manto do conceito de moe, o que complexifica sobremaneira a questão, fazendo ver que existem no mínimo duas vertentes do que vem se chamando todo este tempo de lolicon. Portanto, a primeira asserção que podemos elaborar em resposta à pergunta mais imediata que com certeza o parágrafo inicial deste artigo suscita é (a pergunta seria: “Lolicon é pornografia?”): Depende. Há obras lolicon pornográficas e obras lolicon não-pornográficas.

PULSÃO & SENTIMENTO:

Tentando equilibrar extremos inconciliáveis

Conforme Akira Akagi (1993), que além de acadêmico ocupa posição editorial no mercado japonês, o termo se afastou muito do que seria intuível de acordo com a novela de Nabokov: a anteposição de um parceiro, homem, muito mais velho a uma – basicamente – criança do sexo feminino. Para Akagi não há dúvida de que lolicon descreve ou exprime um desejo ou necessidade por coisas “fofas, agradáveis, bonitas […] impregnadas de feminilidade infantil” nas páginas dos mangás e nos quadros dos animes lidos e assistidos pelo público otaku ou lolicon em específico. Além disso, Akagi já não vê o fenômeno como confinado ao universo masculino, nem ao adulto masculino: essa pulsão viria de diferentes extratos do público, tanto homens quanto mulheres, de qualquer faixa etária.

Galbraith pesquisou enfaticamente a obsessão do público japonês pelo 2D da questão: a bidimensionalidade e inanidade do alvo da preferência loli, citando os conceito parelhos de “two-dimensional fetishism” (nijikon fechi, fetichismo bidimensional) e “two-dimensional syndrome” (nijikon shōkōgun, síndrome bidimensional ou síndrome das duas dimensões).

Por mais que soe repulsiva ao leitor-padrão qualquer tentativa de tolerar esse comportamento considerado “anômalo” por nossos standards, é salutar observar que, como todas as fake news e qualquer clima de histeria suscitado em nossas sociedades, os eventos repressivos ao lolicon boom dos anos 90 no Japão sucederam a um gatilho sensacionalista que partiu da dita imprensa marrom ou de tablóide estilo inglês, como sói acontecer: por causa de manchetes de jornais pouco esclarecedoras e artigos no geral contendo assunções, lolicon passou a ser uma ofensa ou estigma, sobretudo depois da prisão, em 1989, de Tsutomu Miyazaki, serial killer (incomum o suficiente na sociedade japonesa) de garotas jovens reputadas como lolitas. Miyazaki foi retratado como o estereótipo perfeito do que queriam demonizar como otakulolicon. Mais adiante entraremos em detalhes sobre os crimes de Miyazaki e seus traços de personalidade. O que nos interessa agora, independentemente da veracidade das alegações, seria colocar o caso num contexto adequado de causa-efeito sem tentar extrapolá-lo ou situá-lo como o big bang de vários males sociais que – sim – existem na cultura conservadora do Japão.

Para esse fim gosto de evocar um exemplo mais próximo de nós. Culpar toda a indústria e todos os fãs de um determinado gênero pelas ações de um criminoso, seja uma série de crimes ou um crime, seria como dizer que um assassino em série brasileiro que fosse fã da seleção brasileira exemplificaria que o futebol é pernicioso para as pessoas. Uma hipérbole simplificadora. Faz-nos lembrar como o Ocidente passou a demonizar os videogames em inúmeras instâncias, principalmente na era Mortal Kombat – também nos “puritanos” 90, mas dessa vez nos Estados Unidos – e depois, de novo, após o Massacre de Columbine (o que é uma longa, longa história para ser tratada aqui…). Até hoje nenhum estudo concluiu que videogames aumentam a violência no mundo real e, creia-me, há milhares deles, partindo de todos os espectros – portanto, ajamos com prudência e cautela neste assunto “parente” (violência e sexo parecem estar sempre coligados em nossa sociedade, seja a ocidental específica ou quando travamos conhecimento e intercâmbio com os gostos orientais, já repararam?).

(*) Aproveito este ponto da discussão para explicar o termo “supramoral” presente no título do post: aplico-o aqui no mesmo sentido de “extra-moral” no artigo de Nietzsche, Sobre a Verdade e a Mentira em um Sentido Extra-Moral, uma lição de humildade em epistemologia e perspectivismo (algumas traduções trazem não-moral no lugar, mas esse termo tende a confundir o leitor, sendo mais próximo de amoral ou mesmo de imoral, o que geraria o que aqui queremos evitar, o clássico pânico moral). Como Nietzsche também escreveu Muito além do bem e do mal, continuando suas idéias deste primeiro artigo em época mais madura de sua filosofia, super- ou supra- é um bom termo ou prefixo para designar a tentativa de uma discussão que esteja ou pretenda estar acima da moral (burguesa, em que vivemos), não sem prescindir da ética, mas tentando desviar de suas principais armadilhas limitadoras (a moral de uma época e sua capacidade de achatar e deformar o pensamento dos observadores, efeito jamais subestimado o bastante, i.e., a noção de que o bem e o mal são conceitos absolutos definidos desde o início dos tempos e imutáveis).

Esse mesmo episódio catalisador (a prisão de Miyazaki) pode ter influenciado a criação, na subcultura otaku, do termo moe, justamente para evitar as conotações pejorativas que contaminaram o termo lolicon (Galbraith 2016), pelo menos durante a postura da mídia japonesa de atacar o fenômeno (o que foi revertido posteriormente). O termo lolicon, no entanto, nunca foi abandonado de todo. Desde a passagem do ápice do pânico moral da grande mídia e do “furacão caso Miyazaki” parece ser menos pejorativo e menos malvisto (embora eu não tenha como avaliar como se dá seu uso cotidiano no próprio território japonês em diferentes contextos públicos).

A LONGA HISTÓRIA DO MANGÁ E O ETERNO BINARISMO SHOUNEN-SHOUJO/BISHOUNEN-BISHOUJO

Por incrível que possa parecer, o que vem acima foi tencionado como mera introdução ao tópico! Primeiro precisamos traçar o histórico do veículo mangá antes de compreendermos ainda melhor o lolicon (dos três meios de comunicação de massa invariavelmente citados ao lado dessa estética, o mangá é o mais influente de todos, tendo ditado vários cânones às animações televisivas e cinematográficas e aos jogos eletrônicos).

Após certa estagnação (seja de vendas ou de inovações estéticas) nos mangás direcionados ao público feminino jovem durante os anos 50 e 60, os anos 1970 foram muito prolíficos no terreno do shōjo. Novas maneiras de desenho, novas narrativas e roteiros, novos temas envolvidos nas páginas, como conflitos psicológicos, papéis sociais e, por que não, a sexualidade. Inegavelmente foi a incorporação deste último tema pelos mangakas que atraiu mais homens a consumir também shoujo em detrimento de apenas seus “mangás típicos”, os shounen. Alguma assimetria pode ser percebida aqui: enquanto que hoje muitas mulheres lêem shounen, tendo esse termo perdido seu significado de raiz, nos anos 70 era menos comum que garotas lessem mangás de garotos, ou pelo menos não na mesma proporção avassaladora que os gostos masculinos se metamorfosearam. O que acontece com a cultura japonesa e é difícil para um não-iniciado introjetar é que a intenção mercadológica não determinou o interesse público neste contexto, e lá a indústria tentara segmentar as leituras por sexo, o que, se é feito aqui, tem contornos menos pronunciados. Por exemplo: nunca fui censurado ou tratado pejorativamente porque via Powerpuff Girls na infância; meninas não são necessariamente tomboy só porque lêem Marvel e DC (excluamos os gatekeepers da análise, os fãs tóxicos, que existem em qualquer terreno cultural!).

Sucede que o fenômeno japonês não é nada curioso, olhando de uma perspectiva mais afastada. Continuando com exemplificações, e mal comparando, seria como se Alice no País das Maravilhas, um livro em tese destinado a crianças, fosse um dia lido por gente adulta, e muito comentado e pesquisado –– Ora, isso realmente aconteceu e acontece, contrariando “o intuito original do criador”, se é que Lewis Carroll pensava que sua multifacetada obra era tão unidimensional assim… Talvez os editores ingleses da época tivessem uma visão mais estreita? De todo modo, pouco adiantou, e o público, que é também agente, seguiu seus próprios gostos e orientações.

Por falar em Alice e Carroll, a primeira aparição do termo “Lolita complex” num mangá (e não num livro de psicologia) deu-se precisamente em Kyabetsu-batake de Tsumazuite, Stumbling Upon a Cabbage Patch [Deparando-se com/Tropeçando em uma folha de repolho é como eu traduzo, mas não cacei uma tradução oficial em português], inspirado em Alice no País das Maravilhas, serialização iniciada em junho de 1974 na revista de shoujo Bessatsu Margaret. Shinji Wada, o autor, desenhou uma cena em que um personagem masculino diz num balão que “Lewis Carroll era um homem de caráter bizarro por gostar só de crianças pequenas”, fala que evidentemente não deve ser confundida com a opinião do autor nem servir para subestimar o leitor, que não encara falas ficcionais como verdades, ainda mais tendo em conta que era um mangá humorístico. Uma piada inocente, estilo Michael Jackson, que não é nada estranha a qualquer conhecedor 101 de Alice no País das Maravilhas e o processo de criação do livro, parte da biografia do matemático e poeta Lewis Carroll. (Mais um caso em que teremos que encerrar o debate ou recorrer a opiniões infundadas, pois não há nada que comprove mais do que realmente se sabe, i.e., que Carroll era um sujeito apartado e nunca cometeu nenhum ato de pedofilia nem manifestava expressa atração por “garotinhas”, nem por Alice Liddell, sua “musinha” inspiradora – inclusive esse epíteto é questionável; ela apenas recebeu o livro, mas a heroína parece ter sido criada com outros arquétipos infantis em vista, fora da família Liddell, talvez uma síntese mental de todas as crianças vitorianas, como sói acontecer com escritores. Dou a mesma margem de presunção de inocência ao vilipendiado rei do pop Michael Jackson até que me provem o contrário.)

COMPLICAÇÕES:

A CULTURA JAPONESA NÃO É PARA PRINCIPIANTES!

Os primeiros exemplos da estética lolicon foram influenciados por desenhistas homens que conscientemente introjetaram traços shōjo em sua técnica (Schodt 1996, Kinsella 1998), bem como por mangás eróticos criados por mulheres mesmas, material esse em tese dirigido a homens conforme os editoriais das revistas em que era publicado (Shigematsu 1999). O nu artístico, fotografia de crianças reais, no âmbito shōjo, era popular na época (anos 70): uma coleção intitulada Nymphet: The Myth of the 12-Year-Old (Ninfeta: O mito dos doze anos de idade) foi publicado na Terra do Sol Nascente em 1969, até antes da década em estudo. Em 1972 e 1973 é que se reportam “ondas de Alice” ou um Alice boom específico, dentro do boom shoujo maior. Nessa onda estratificada, fotos de pessoas reais eram o tema.¹

¹ Mais uma vez: sobre fotografias nudistas de crianças (não-pornográficas) e a época vitoriana de Carroll, indico a leitura cuidadosa de https://seclusao.org/2023/12/02/lewis-carroll-serieosultimospolimatas/, em particular as seções “Hobby (em alto nível) da fotografia (1856–1880)”, “Sexualidade de Carroll & Algumas considerações sobre o surgimento da arte da fotografia” e “Os diários perdidos”.

A tendência não se limitou aos mangás. Na mídia impressa, revistas dedicadas ao homem adulto possuíam fotos eróticas, relatos ficcionais e ensaios sobre a beleza única da garota jovem. Por que essa evolução da preferência do homem japonês, entretanto? Teoriza-se que a própria legislação coercitiva fomentou esse gosto: havia a interdição de mostrar pêlos das partes íntimas; uma saída menos óbvia – talvez para nós – do que promover ensaios com mulheres em idade legal que praticavam a raspagem total (o que nós só fomos adotar também mais tarde, no Ocidente, como “prática higiênica” ou “padrão”) foi então adotada pelas editoras: procurar modelos femininas na idade em que ainda não exibiam pelugem. Essa lei “anti-obscenidade” que data do Japão imperial só foi corrigida de fato em 1991, quando já não importava muito. Mesmo assim, a lei continua proibindo pêlos, por exemplo, na indústria pornô. Mas em representações artísticas e desenhos a restrição caiu. Às vezes parece que as autoridades japonesas se preocupam mais com a aparição de pêlos vaginais ou escrotais que com toda a psique do ser humano, todavia.

Primeira página do mangá mais famoso de Hideo Azuma (1950-2019), Cybele. Gō Itō identifica este trabalho como a transposição do erotismo ficcional para figuras mais redondas e irrealistas (Circularidade, redondez – atributos que raramente associamos a imagens que suscitem sex appeal no Ocidente, pelo menos nas últimas décadas – nosso ideal de beleza prefere linhas magras nas personagens, tornando o trabalho de Azuma imensamente inocente e pueril a quaisquer olhos contemporâneos!), mais próximas aos traços revolucionários e à “redondez” ou rotundidade dos personagens (totalmente a-sexualizados) de Osamu Tezuka nos anos 50 (Tezuka é praticamente o Pai do Mangá, e sua arte é AINDA MAIS RECHONCHUDA que o visto acima!).

ANOS 80:

FORMAÇÃO DA ESTÉTICA LOLI & IMPORTÂNCIA DAS CONVENÇÕES OU ANIME EVENTS NIPÔNICOS

O advento do lolicon não teria sido possível sem a criação da Comiket (sigla para Comic Market), uma convenção feita principalmente para comercializar dōjinshi (material de fãs, sem intermediação de editoras) entre o público leitor e autores amadores. A feira foi criada em 1975 pelo grupo Meikyu (Labirinto), composta por homens adultos fãs dos traços shōjo. Em 1979 apareceu o fanzine Cybele, de Hideo Azuma, que continha em seu primeiro exemplar uma paródia erótica do conto da Chapeuzinho Vermelho. Azuma seria batizado posteriormente como o “fundador oficial” do lolicon. Antes de Cybele o estilo dominante nos seinen (o shoujo para adultos) e nos mangás abertamente pornográficos era o gekiga, resumível em seu ultra-realismo, ângulos pontudos, certa atmosfera carregada (sombria e séria) e dark hatching (não traduzirei o termo – para entendê-lo, verificar o esquema de cores, digo, sombreamentos, já que mangás nascem em preto e branco, de Berserk, que personifica muito bem essa técnica). Em suma, havia mangás eróticos até esse momento, basicamente fotorrealistas em suas representações. O que o trabalho de Azuma fez foi uma abrangente estilização imagética, com sombreamentos, quando necessários, bastante tendentes ao branco ou cinza mais claro, linhas circulares, atmosfera fantástica, tomada de empréstimo dos shōjo, segundo o próprio Azuma. Essa indicação é muito importante na compreensão do fenômeno loli como, se é que é, uma perversão ficcional, que se desconecta do desejo por crianças do mundo real.

Embora as figuras tenham deixado de ter tão “circulares” ou “rechonchudas” quanto eram sob o lápis de Azuma, o espírito de “irrealismo” cartunesco das personagens foi o que perdurou na estética lolicon até a atualidade. Mas além do fator erótico Azuma nunca se levou a sério – todas as suas criações eram mangás de humor ou sátira. Em que pese Azuma achar que seus cartuns tivessem um apelo erótico, somente uma minoria concordava consigo a princípio. Porém, gradualmente o gekiga foi sendo deixado de lado mesmo pelos leitores de pornografia, que aderiram a sua revolução no traço. Houve um período de transição com corpos mais realistas e faces infantilizadas, até que o azumismo (tanto corpo quanto rosto) se tornasse hegemônico no mangá.

E a feira Comiket, introduzida acima, ironicamente criada por homens para receber majoritariamente mulheres, teve uma “invasão” de otakus homens em edições de anos subseqüentes. Registra-se que no primeiro ano do evento, 1975, 9 em cada 10 participantes eram do sexo feminino. Em 1981 a demografia já era parelha (50-50%) (Lam 2010). Argumenta-se, ainda, que o lolicon ganhou força como reação ao yaoi (mangá com imagens homoeróticas de homens vendido mais entre as mulheres, e desenhados também por autoras mulheres).

Faltava a “profissionalização” do fenômeno de nicho, que veio a acontecer principalmente por intermédio das publicações de grande porte Lemon People e Manga Burikko, ambas iniciadas em 1982. No primeiro editorial, a Lemon People até declarava com orgulho: “Temos o monopólio dos quadrinhos lolicon!”, demonstrando que naqueles anos pioneiros o termo não era derrogatório (como se tornou nos 90) (Kimi 2021). Houve ainda magazines (mensais, com vários mangás serializados dentro) como Manga Hot Milk (nome sugestivo…), Melon Comice Halfliter. Tudo como que se confundia nessa época despida ainda dos conceitos norteadores da atualidade: ilustrativamente, a própria palavra otaku só foi cunhada na própria revista Burikko, e em 1983!

Inicialmente uma revista sem fins lucrativos exclusivamente com arte gekiga, a Burikko se transformou totalmente um ano depois, esse mesmo 1983, quando passou a ser editada por Eiji Ōtsuka (Nagayama 2020), que sempre propalou a idéia de “vender mangás shoujo para garotos”. Em novembro daquele ano, ainda dividindo páginas entre gekiga e lolicon, a equipe da revista começou a receber cartas de leitores solicitando que parassem com os traços gekiga. De dezembro em diante o subtítulo da Burikko se tornou “Totally Bishōjo Comic Magazine” [revista para quadrinhos completamente bishoujo].¹

¹ Se não é uma instância de dessexualização popular de uma mídia consumível, diria que é pelo menos uma bidimensionalização e caricaturização dessa sexualização (além do caráter 2D associado a fotografias em contraste com as “mulheres reais”, as mesmas que são fotografadas, é importante reparar no “salto” da foto ao desenho, retirando os resquícios de 3D que ainda havia no hobby, e em seguida o salto do desenho realístico ao desenho cada vez mais auto-referente ou inverossímil).

Manga artists mulheres ficaram famosas durante esse boom de publicações, como Kyoko Okazaki e Erika Sakurazawa. Essas eram “rainhas” ou precursoras do movimento. Se há um “pai do lolicon”, Azuma, há um “rei do loli”, Aki Uchiyama, quem produzia 160 páginas de mangá por mês para cumprir suas metas.¹ Uchiyama teve mangás publicados não só na Lemon People como na revista ainda mais mainstream Shōnen Champion.

¹ Mais de 5 páginas por dia. Levando em conta que os autores de shounen que adoecem cumprindo agendas de séries semanais com poucos recessos anuais precisam cumprir uma cota de aproximadamente 3 páginas/dia hoje, essa cifra é assustadora e terrível na esfera das leis trabalhistas japonesas – quanta desumanidade!

Imagens de Clarisse (1979) são mais difíceis de encontrar do que se pensa! Créditos: https://fullfrontal.moe/

AS PRIMEIRAS ANIMAÇÕES DE MANGÁS EROGE

&

AS PRIMEIRAS VEDETES (ASSEXUALIZADAS COMO ROBÔS)

O primeiro anime pornô foi o nada-criativamente-batizado Lolita Anime, que durou de 1984 a 1985. Personagens icônicas desse período são Clarisse do filme Lupin III: Castle of Cagliostro (1979) e Lana do desenho para TV Future Boy Conan (1978), ambos dirigidos por Hayao Miyazaki (que odeia o fato de Clarisse ter se tornado um ícone loli). Clarisse se tornou instantaneamente objeto de culto, ajudada por resenhas em Gekkan Out, Animec e Animage. Uma série de zines ou mangás amadores com novas estórias de Clarisse era tão numerosa que virou um subgênero em si: Clarisse mangas! Essas mangás quase nunca eram abertamente eróticos, tendiam mais para uma leitura segura para garotas e garotos a partir dos 14 ou 15 anos.

Uma peculiaridade que só mesmo sendo japonês para entender por completo é que muitas das primeiras personagens lolicon nasceram do entrecruzamento entre mecha e bishoujo, mecha sendo o segmento com estórias que contenham e que se centrem em máquinas futuristas.¹ Kaoru Nagayama destaca a estréia de Daicon III Opening Animation (um anime que nem veio a ser comercializado ou terminado, mas que hoje é cultuado apenas com base na sua abertura, um grande feito técnico para o período, tendo sido mostrada numa convenção em 1981) como o marco zero desse crossover tão bizarro lolicon/sci-fi.

¹ A versão japonesa de “carros possantes e mulheres”? Cremos que não falte o elemento musical (os japoneses adoram o rock), mas com certeza a cerveja, ou doses copiosas de saquê, não entram nessa equação tríplice ou quádrupla!

Como já foi verificado neste artigo, animes inicialmente propagandeados para meninas, como Magical Princess Minky Momo (1982–1983), um dos primeiros do subgênero hoje profuso magical girls/isekai, explodiram em audiência – de ambos os sexos. Helen McCarthy sugere que os animes (diferente dos mangás, mais antigos, lembre-se) lolicon estão enraizados em shows de garotas com poderes mágicos como Minky Momo, pois a presença de heroínas metamorfas teria o poder de nublar as linhas entre a menina e a mulher (McCarthy & Clements 1998).¹,²

¹ Eu como criança não podia esconder a fascinação que as seqüências de transformação das sailors me provocavam – mesmo que eu fosse um pirralho de 7-8 anos vendo o anime na finada Rede Manchete. OBS: Repare no tamanho das pernocas – sempre me dizem, gracejando, que 2/3 do corpo dessas beldades são pura perna. Nada chubby como a arte dos 70/80-85, e tampouco nada loli: são legítimas adolescentes (no enredo) com aparência/corpo de mulher, diria Naoko Takeuchi, autora do mangá que explodiu mesmo quando virou anime. Isso se explica pelo que será dito no próximo tópico, já que Sailor Moon é dos anos 90. Acima, Minako, a Sailor Venus, como “garota normal” e depois de se transformar com a ajuda do broche, com uniforme estilizado de marinheiro. Veremos o “fetiche do uniforme” ressurgir em comentários sobre Evangelion e Kill la Kill, mais abaixo!

² Quantas teorias da genealogia do lolicon já percorremos? Isso mostra a complexidade do fenômeno. Com o perdão da expressão, a complexidade do complexo…

FLUTUAÇÕES: RETRAÇÃO DO BOOM E REVIVAL 90

(+ TODO PAÍS TEM SEU CHARLES MANSON)

Na reta final do boom, que extinguir-se-ia por si mesmo, segundo alguns, porque “os leitores/espectadores não tinham qualquer compromisso com o loliconper see “não tinham meninas jovens como seu objeto sexual”, a maioria dos criadores e consumidores do nicho erótico já havia migrado para um estilo mais diversificado e mesclado de traço bishoujo, resumível em “caras de bebê e peitões”, híbrido fetichista menina-mulher o que já não se consideram aspectos lolicon. Na própria Comiket, mangás lolicon declinaram sensivelmente em popularidade a partir de 1989, sendo substituídos por dōjinshi eróticos nas novas bases, abrangendo “novos tipos de fetiche” e uma onda de “erotismo softcore” que caía e ainda cai bem, segundo as demografias, entre homens e mulheres indistintamente, em particular quando se fala de yuri (subgênero de mangá de romance lésbico).¹

¹ Uma coisa que me chama a atenção é que o mangá erótico homem-homem surgiu e proliferou primeiro que o lésbico no Japão: normalmente em sociedades patriarcais a aceitação do lesbianismo se dá muito antes, ou desde o início (vide a Grécia Antiga), enquanto que o homoerotismo macho-macho é visto com muito mais reticência, senão completa interdição (Europa moderna ~1500-~1950). Os gregos tinham uma sociedade regulada pelo amor pederasta homem mais velho-moço, mas havia um código de ética tão estrito sobre essas relações que este assunto não podia ser discutido em público nem interferir na vida familiar heteronormativa da polis (seria mais grave que pular a cerca entre casados entre nós – não, pior do que falar abertamente sobre ‘ser traído’ pelo parceiro formal!). Já o lesbianismo era “ignorado” e não sofria sanções (ainda falando de Grécia Antiga), ao passo que imaginamos que, se uma mulher sáfica fosse descoberta, em coordenadas geográficas não muito distantes de onde floresceu a Filosofia, 1000 anos depois, seria levada imediatamente às torturas, ao “julgamento” (unilateral da Igreja Católica) e à sentença de queimar na fogueira.

Apesar de ser um parágrafo policialesco, temos que cobrir esta parte da história também: no mesmo 1989, lolicon e otaku se transformaram da noite para o dia em tópicos controversos, com o pânico moral pós-prisão de Tsutomu Miyazaki, um adulto na casa dos 20 anos que seqüestrou e matou 4 garotas entre os 4 e os 7 anos, além de violar os corpos já sem vida. Fotos do quarto de Miyazaki abarrotaram os jornais de então: uma extensa coleção de VHS, incluindo filmes de terror/slashers (subgênero de maníaco que age sozinho e mata suas vítimas com armas brancas em estórias ficcionais) supostas inspirações de seus atos; volumes de mangá, dentre eles shōjo e lolicon, etc. A “culpa” dos atos de Miyazaki foi atribuída pelo jornalismo japonês à cultura de então (poderíamos dizer que a mídia estava culpando a própria mídia? sim, o nicho ultra-conservador dos telejornais e mídia impressa para velhos ortodoxos culpando mídias que não compreendiam ou que eram fenômenos de menos de 20 anos de idade). Diziam que ao ler e assistir o que leu e assistiu Miyazaki sentiu sua inibição para cometer crimes reduzida, e achou mais fácil trafegar a tênue linha que separa ficção de realidade. Todos argumentos espúrios. Até onde sei a linha que separa páginas de mangá ou o écran da vida real continua sendo grossíssima! Curiosamente, nenhum outro Miyazaki apareceu, para confirmar a “empiria” da tese criminalística… De qualquer forma, o que aqui nos interessa é que este serial killer foi tachado de otaku, e a imagem do otaku impressa na população nacional como “gente social e sexualmente imatura”. Talvez os imperadores pedófilos que causavam guerras envolvendo milhões de vidas fossem gente social e sexualmente muito mais madura – que regressão, meu Japão!! (contém ) A conseqüência natural e imediata foi um expurgo das redações, estúdios, bancas e livrarias de material “tendente ao grotesco” ou a estéticas ditadas pelo mundo otaku. Muitos subgêneros de mangá foram considerados perniciosos por um tempo. Alguns artistas da subcultura dōjinshi foram presos na esteira do escândalo Miyazaki. E demoraria alguns anos até a poeira voltar a baixar…

Em suma, os anos 90 viveram basicamente da volta da dicotomia shounen/shoujo, com séries como Sailor Moon (vide nota acima) e Magic Knight Rayearth supostamente fazendo sucesso apenas com seu público tencionado: garotas. Não sei se aqui no Brasil é que a atração por algo tão “diferente do que estávamos acostumados” funcionou diferente, mas desconfio que o fenômeno do “macho que assistiu/leu Sailor Moon religiosamente” no Japão está subestimado pela fonte bibliográfica do artigo da Wikipédia e outros consultados!

Como tudo na vida, a estética lolicon não mais parecia decadente e enjoativa para o público otaku e nem voltou a ser problematizada com o mesmo ardor pelos veículos de comunicação quando voltou a despontar no fim do milênio e começo dos 2000. A principal revista mensal com compilados de capítulos de mangás lolicon deste período revivalista foi a Comic LO

¹ Obviamente que LOli era um trocadilho intencional a ser evocado, mas o O também é acrônimo para “only”: “Só” lolitas.

E ENTÃO, O QUE É (UM)A LOLITA JAPONESA?

Deu para perceber que nenhum conceito de lolicon é exaustivo e definitivo – infelizmente. Alguns persistem em defini-lo com base na idade dos personagens expostos (mas principalmente personagens femininas), outros entendem ser um tipo de traço, estilo ou técnica de desenho, resultando em personagens necessariamente pequenos, normalmente representando mulheres de busto chato, independentemente da idade (adultas podem ser lolis, segundo a cultura japonesa, modificando o que Nabokov instalou com sua obra). Para tentar adicionar algum conteúdo a tais definições já tentadas, diríamos que a maioria dos lolicon works fixa-se em tropos como personagens ingênuos, antagonizando ou contrastando com personagens “precoces” (com um senso anômalo de perversão ou conhecimento erótico-sexual), ou personagens nuançados, coquettes. Para complicar, lolicon é usado indiscriminadamente para artes explicitamente eróticas, implicitamente eróticas ou com zero erotismo (Aoki 2019).

Kaoru Nagayama (2020) constata que leitores de mangá eles mesmos definem lolicon como mangás a conter “heroínas [protagonistas] de idade inferior à de uma estudante do ensino médio”, o que novamente não nos ajuda, pois os tais “leitores de mangá” discordam entre si, segundo o próprio Nagayama. Outros nichos “preferem” caracterizar o lolicon como estrelando “qualquer figura menor de idade”, outros dizem que “abrange a sociedade inteira, desde que as personagens se enquadrem na estética”, outros vão além e citam “que não tenham excedido o ensino primário” (ala fanática e considerada abertamente pedofílica em seus gostos). Elisabeth Klar (2013) observa que female characters “oscilam em idade”, seja porque cada mangá estabelece seus parâmetros, seja porque uma mesma personagem pode apresentar uma idade física “x” com comportamento atribuível a uma idade mental “y”, e Klar alega que é esse contraste, o mais das vezes, que gera o conflito que possibilita o relato da estória, ou sua categorização no lolicon. Ilustração peculiar seria a roribabā, (arquétipo da “Lolita vovó”), deliberadamente de design infantil e que se porta como alguém idoso. Ao contrário do que se disse acima (que quando o fenômeno arrefeceu nos 80 os traços mais curvilíneos para o corpo já não eram loli), traços secundários que denotem madurez corporal podem ser tolerados ou catalogados dentro do lolicon (Galbraith 2011). Argumentos da plot podem ainda justificar a aparência demasiado jovem de entidades não-humanas ou sobre-humanas (vampiras, bruxas, monstros que tomaram a forma humana) (Galbraith 2009).¹

¹ Me reservo ao direito de explicar, neste momento, um personagem que vem a calhar para enriquecer a discussão: trata-se de Biscuit Krüger de Hunter X Hunter, que considero uma subversão ou paródia do tropo. Sempre faço questão de ressaltar, para os que não sabem, que o autor do mangá, Yoshihiro Togashi, é casado com Takeuchi, a autora de Sailor Moon. Não significa que ela o influenciou – mas ao mesmo tempo significa. Explico: Togashi com certeza está informado e influenciado por toda a repercussão do shoujo que veio antes de sua própria produção. Ambos são quase da mesma idade, mas Hunter X Hunter, sendo um mangá de 1999, incorpora todas as lições dos anos 90, diferentemente de Yu Yu Hakusho, mangá de Togashi contemporâneo a Sailor Moon e, com efeito, bastante diferente – enquanto que HxH produz uma quebra do binarismo de gêneros e é mais do que nunca uma aproximação com o shoujo – na época de YYH ambos não eram casados, então podemos considerar que Togashi era um de Takeuchi (talvez vice-versa?), mais famosa então –: Togashi não tinha como não se interessar por uma produção tão influente como foi Sailor Moon, independentemente de quem a criou. Sigamos à personagem que para mim sintetiza uma forma de “contar a estória de uma loli de forma inusitada para o fã, sem desagradá-lo” (e destaco que só seria loli segundo aqueles que defendem que o lolicon é definível pelo traço, não pelo psicológico ou idade das personagens):

TRANSITANDO ENTRE O LOLI E O NÃO-LOLI:

Estudo de caso de Biscuit Krüger

Biscuit Krueger (Bisky ou Bisky-chan para os íntimos) é uma mulher de 57 anos, mestra do shingen-ryu (espécie de karate neste mundo ficcional) e é um hunter (caçador) de 2 estrelas. Na obra de Togashi, hunters são as criaturas mais poderosas, pois a seleção para se tornar um caçador são bastante rigorosas e secretivas; dentre os próprios hunters, aqueles que obtêm mais destaque (como possuir 2 estrelas de mérito, das 3 possíveis) são a nata em termos de poder e eficiência. Eis uma dessas pessoas, no frágil corpo que se contempla acima. Embora muito nos interessasse discorrer sobre todas as suas técnicas e um pouco do sistema de poder do anime, nos ateremos ao que é necessário para a discussão do lolicon (ou crítica ao lolicon) aqui.

Introduzida num momento tardio da estória, ela é supostamente, por alguns episódios, uma antagonista dos 2 co-protagonistas, garotos de 12 anos de idade (Gon e Killua): “Garotinhos são tão inocentes. E é tão divertido arruinar suas amizades…”, ela diz, de si para si, enquanto banca a stalker ou parte rumo à captura de suas presas, em sentido metafórico.

Porém, sua antipatia por ambos era só uma fachada para conseguir aproximar-se: testemunhando a inexperiência conjugada com o talento não-polido de ambos durante a missão em que os três estavam envolvidos (vencer um jogo entre caçadores numa ilha gigantesca), ela não pode evitar, dada sua natureza de “mãezona”, se converter de imediato em figura de mestre e conselheira para os dois (a segunda mestra oficial de nen da dupla – nen sendo o equivalente ao ki ou força vital neste universo). “Vou treinar vocês a partir de agora, e de graça. Mas definitivamente não pegarei leve!!” (aos dois) / “Por que coisas que brilham como pérolas polidas sempre aceleram o meu coração?” (para si mesma)

A primeira subversão vem do fato de que Bisky não é um “artefato”, “coisa”, cobiçado(a) por homens mais velhos e que ignora suas intenções (paradigma dos personagens ingênuos ou tapados), resiste ou tenta “transitar” entre os dois (tornando-se uma companheira coquete do bando). Antes, a relação dela com os personagens é absolutamente assexual – mesmo quando Gon e Killua pensavam que ela fosse apenas uma garota, como eles – Bisky não está em relação com homens mais velhos, então o estereótipo de loli fica comprometido –– por outro lado seu design evoca o lolicon… E, ao mesmo tempo, bem no princípio parecia que ela seria a predadora e eles os predados… Dupla, tripla subversão…

Cedo na estória – desde a introdução de Biscuit, i.e. – o espectador aprende algo que os garotos continuarão ignorando por um bom tempo, através de outro personagem (Gon, em realidade, a série inteira; Killua sendo o único a desvendar o segredo, eventualmente): Binolt, um assassino infiltrado no jogo, possui o talento de aprender tudo sobre o físico e mental de seu adversário ao comer fios de seu cabelo. É nesse momento que o personagem ergue sua guarda e entra em desesperação, pois ao “comer” alguns cachos de Biscuit após cortá-los com sua tesoura de assassino, se dá conta de que seu alvo não é uma pobre e vulnerável criança, mas uma verdadeira senhora in disguise, a Loba e não Chapeuzinho num vestido mais claro… Porém os motivos de por que Biscuit é ou está dessa maneira são ainda obscuros para o expectador por mais alguns episódios… Pode ter a ver com sua técnica antropomórfica, uma espécie de boneca espiritual massagista que ajuda usuários de nen a relaxar e conservar por mais tempo a juventude… Mas isso fica como hipótese ou conjetura – e ainda não explica o ar cutesy e a falta de intenção de Bisky de confessar sua idade (ela até a revela para os garotos, mas há evidentemente alguma peça faltando, e isso aumenta a intriga de quem acompanha a trama…).

Como caçadora de tesouros, ela ingressa na ilha atrás de uma das cartas, que para o vencedor será convertida no item que contém; mas durante a competição, ao treinar os protagonistas, o presente sai melhor do que a encomenda: ela descobriu duas jóias humanas que ajudou a polir. Sua personalidade deliberadamente astuta e mentirosa num corpo “que não deveria ser o seu” é o cerne da personagem. E o talento de Biscuit para ludibriar é atestado quando o grupo é forçado a se aliar temporariamente com uma figura ambígua, pode-se dizer, um rival do tenro passado de Gon: o veterano e caprichoso hunter Hisoka. Bisky percebe instintiva e instantaneamente que ele mente, porque está acostumada a mentir e enganar pessoas, sendo sincero no que diz, mas escondendo coisas dos garotos. Ela própria consegue enganá-lo, ou mantê-lo curto na coleira, demonstrando que é mestra no quesito.

Vários eventos depois, fica claro que para ganhar o jogo o trio teria de lutar fisicamente com um esquadrão terrorista que estava mais perto de coletar as cartas necessárias para se sagrarem campeões. O problema é que esse trio de rivais não cogitava a possibilidade de dividir o prêmio nem travar um duelo honroso, recorrendo a táticas extremas, manipulando e matando suas vítimas se necessário. E – um dos charmes do anime em todo seu curso, aliás – Killua e Gon especialmente são mais fracos que os três adultos: eles são hunters (o que já é excepcional o bastante) crianças tentando sobreviver entre outros hunters adultos. Pelo menos dessa vez eles estão acompanhados de Bisky, que sabe muito bem o que fazer. O trio forma um plano cuidadoso e há lutas individuais para sanar a situação (o grupo de Gon não cederá as cartas a Genthru, o Bomber, usuário de um nen com características literalmente explosivas). No momento mais fenomenal da personagem, Biscuit se isola com um dos lutadores do trio Bomber. Ele não entende por que ela se afastaria de seus amigos, se isso a deixaria em visível desvantagem, afinal ela era a “menininha” do trio. Mostrando seu grande trunfo, ela responde que seu oponente é um tolo e não percebeu a diferença de nível de poder entre os dois: ela quer eliminá-lo sem testemunhas (nesse momento Bara, o alvo, sente o suor frio descer-lhe a nuca). Bisky começa a reverter de forma: seu corpo adquire uma massa incomparável e ela libera sua verdadeira força, ficando com este aspecto:

Com um só soco ela deixa seu adversário inconsciente – parece que não precisava matá-lo, afinal de contas. Mas antes disso ele havia, de olhos arregalados, perguntado por que ela se escondia sob a aparência de uma criança. Ela diz que tem dois motivos: 1) esconder seu real potencial dos inimigos; 2) ela odeia sua aparência verdadeira e pouco feminina. O tropo que Togashi gostaria de comentar fica aqui muito mais claro: por conveniência, até personagens que não são loli gostariam de ser loli se pudessem, sendo algo esteticamente mais aprazível e bastante vantajoso num shounen ou coisa do tipo (mangá de batalhas). É como uma queda da quarta parede na discussão do lolismo. Gostaria de me estender ainda mais sobre essa personagem fascinante que ainda ajuda os dois garotos-protagonistas ulteriormente no enredo, porém sairia do escopo do artigo!

Folha de designs de Bisky, incluindo sua “massagista de nen”, criatura artificial.

Coloração equivocada: não é tão raro nas adaptações mangá-anime. No mangá, obviamente, ela possui um design preto e branco, exceto quando aparece na capa (e o erro parece ter decorrido daí mesmo, cf. capa do volume 15, que não deve ter tido a aprovação prévia de Togashi), que DEVERIA CORRESPONDER à iteração mais conhecida de Bisky (o anime iniciado em 2011, retificado). Antes disso, porém, o anime de 1999 (num arco OVA) a representou com base no cabelo e olhos colorizados de forma errônea na capa do vol. 15, em que aparece com mechas castanhas e íris azul no lugar dos olhos rosa e cachos louros canônicos (talvez internamente não tenham entendido que Togashi quis realmente posicionar apenas a boneca que serviu de inspiração para o design da personagem como cover da edição, e não a personagem per se!). Essa Bisky “equivocada” dos anos 90 é hoje considerado um design mais realista (?) devido às cores mais escuras e expressões mais sérias dos rostos como eram a praxe então.

Um exemplo mais moderno, ainda “em execução” ou “em andamento”, do “tropo comentado/invertido” da loli ou do pós-loli, como eu batizaria, é Jewelry Bonney de One Piece. Esperaria o término do mangá ou de sua participação no mangá antes de uma análise idêntica à que fiz com Bisky.

FUTURO E INOVAÇÕES?¹

¹ Este tópico do Wikipedia já estaria mais para “passado”, por isso eu o abreviei aqui.

O lolicon é proeminente hoje no Superflat,¹ a uma espécie de escola de arte fundada por Takashi Murakami. Entre os desenhistas desse movimento encontramos Mr. (esse é o nome estilizado do artista!) e Henmaru Machino (Darling 2001). Murakami ficou famoso por promover um ensaio de fotos com Britney Spears na temática lolicon¹ para a capa da revista japonesa Pop (Ashcraft 2010).

¹ Sobre o SUPOSTO envolvimento da pop idol ocidental e Princess of Pop em controvérsias relativas à sexualização de under-age girls no Japão (!), vide a partir do 3º parágrafo do tópico “ANATOMIA DO LOLICONISMO”, abaixo!

LOLICON X MOE

A resposta típica a moe characters seria o amor platônico. No lolicon isso não é tão simples. Estamos presos numa tempestade nebulosa aqui: o moe está incluso, inclui o lolicon, ou ambos são antagônicos, ou interpenetram-se em alguns pontos? Por exemplo: em Neon Genesis Evangelion, qual é o “coeficiente de sexualização das personagens”? Das colegiais e da principal adulta da trama, Misato, que num spin-off beija o protagonista Shinji de 14 anos de idade (para apimentar aqui a discussão), um beijo romântico, não apenas “selinho” – na cena, a personagem adulta sabia que morreria nos segundos subseqüentes e que o destino da criança era provavelmente o mesmo… na sua opinião isso atenua o impacto do “beijo molhado” na cena? Asuka e Rei, para começo de conversa, são moe ou loli? É possível que sejam moe e loli? O que elas insinuam e não mostram pode ser catalogado como “do gênero”? Por exemplo, não vemos nada erótico partindo de Asuka, vemos cenas semi-eróticas de Rei; por outro lado, Asuka fala quase sempre em sexo, e Rei é “frígida” e andrógina. São designs fofos, mas são também atraentes para o público masculino mais velho? E qual das pulsões prevalece no final, se é possível dar uma resposta unívoca? O autor de Neon Genesis Evangelion evoca em várias entrevistas a vontade de subverter o próprio gênero anime como um todo, quem dirá as sub-noções a ele atreladas de moe e lolicon – porém não podemos deixar o autor falar pela obra, até porque: 1) ele pode estar errado; 2) pode estar apenas fazendo campanha de marketing, autopromoção. Para complicar a equação, Shinji tem um envolvimento homoerótico velado – talvez interpretável como narcisismo, uma vez que a criatura em questão, Kaworu, não é humana, é, aliás, no lore de Evangelion, um anjo, denominação per se de entidades assexuadas – no anime clássico; mais explícito nos filmes Rebuild – mas não se consuma, é um relacionamento platônico. Já com Asuka, o “herói melindroso e realista” Shinji divide seu primeiro beijo…

Com o perdão da rima, menos em comum com o moe/loli, mais em comum com a estética adulta e angular de Sailor Moon. Além disso, Asuka “se transforma” num mecha, componente essencial dos anos 70 resgatado por Anno 20 anos depois.

Kaworu Nagisa, “o último anjo” ou “a tentação final”, um anjo antropomorfo que dá a liberdade de escolha ao EVA-01 e provavelmente serve de gatilho para o fim do projeto da Instrumentalidade Humana (fim da individuação, e da humanidade como a conhecemos, o bad ending da estória).

A icônica cena no elevador entre Asuka e Rei, o que mais se aproxima de uma DR entre “amigas” em NGE.

Curiosamente, no último filme de Evangelion (Evangelion: 3.0+1.0 Thrice Upon A Time), que estende a estória original (na verdade contradizendo-a, inclusive no sobrenome de personagens como Asuka), Shinji, envolto no acidente que demarca o fim do antigo anime, fica suspenso em criogenia por alguns anos. A realidade que ele conhecia (se o anime já era pós-apocalíptico, digamos que este quarto filme da série final de Hideaki Anno seria pós-pós-apocalíptico em seu máximo) não existe mais. Todos os seus companheiros de escola se tornaram pessoas adultas. Mesmo o seu novo interesse amoroso (ou antes o interesse é que parte dela…), Mari Makinami (não mais Asuka) – que é capaz de se abrir quanto aos sentimentos mais íntimos, ao contrário de Asuka –, é uma mulher mais velha (não tanto quanto Misao, que já está morta) – menos Rei, mas Rei descobre não ser humana, num sentido bastante melancólico… Fato é que os personagens da trama foram tão deslocados do ambiente original que já não há qualquer traço de loliconismo feminino na produção (antes, há lolilaconismo, se puderem perdoar o poeta). A vedetização das heroínas em seus supersuits e supermechas obliterando Anjos (os “vilões” da narrativa) ainda são presença obrigatória, servindo de pretextos excitantes por alguns minutos, mas num soft adult mode, conjugado com o carisma moe de suas atuações e falas um tanto infantis ou menos pretensiosas que o enredo total no meio das trocas de tiro.

Redesign anos 2010 de Asuka e a personagem-piloto exclusiva da tetralogia Rebuild of Evangelion, Mari Makinami (“retirando sex-appeal da piloto-mulher”, diriam alguns). Sobre Asuka Langley: “O character designer, Yoshiyuki Sadamoto, concebeu Asuka para ser a protagonista da série, mas ao contemplar melhor as opções percebeu que haveria muita verossimilhança com outros animes já co-digiridos por Anno e desenhados por ele, como Gunbuster e Nadia.” Sobre este último anime, conferir a dinâmica do casal protagonista Jean-Nadia, dita como protótipo da relação Shinji-Asuka.

John Oppliger da AnimeNation identifica Ro-Kyu-Bu!, Kodomo no Jikan e Moetan como exemplos de séries que desafiam a distinção entre moe e lolicon mediante o uso de innuendos sexuais: “Satiriza-se a santidade casta do moe; “Essas produções não hesitam em brincar com os espectadores e demonstrar como as linhas demarcatórias entre loli e moe são puramente perspectivísticas e idiossincráticas”. Por fim: “O ’moe-style’ lolicon apresenta um erotismo leve e  domado, com meros traços gráficos eróticos, como vislumbres de roupa íntima, desistindo de qualquer cena sexual propriamente dita”

¹ TERCEIRO ESTUDO DE CASO?

Bom, quase tudo sobre isso eu já expressei em minha análise de NGE acima. Gostaria de citar Kill la Kill como outra produção (também do estúdio Gainax, não há coincidência aí) como obra (deliberadamente) divisiva, com uma protagonista andrógina, tomboy, voz grossa – demorou até o episódio 2 para eu identificar que era do sexo feminino –, obrigada a vestir um uniforme de batalha sexy (ridiculamente sexy, over-the-top, como se diz na gringa, e que parece nada tapar, quase só mesmo os mamilos e a própria vagina) – uma entidade viva – para ganhar poderes, embora com o tempo ela se torne a melhor amiga do dito uniforme e o introjete casualmente, como faria uma sailor transformada. A protagonista, Ryuko Matoi, não deixa de lutar de maneira rude e bárbara, exibindo tantos panty-shots (panchira, grande tropo do gênero) quantos murros e golpes no estilo JoJo’s Bizarre Adventure old school ou Hokuto no Ken (protótipos da porradaria de macho alfa, com ligeiras nuances de romance bem no pano de fundo), ao contrário de Sailor Moon e seus movimentos de balé graciosos e magia ou os mechs envenenados e que entram em “modo berserk” de Evangelion (sendo, numa palavra, uma protagonista badass). Neste caso, porém, há um innuendo, como o artigo original do Wikipedia dizia – innuendo é insinuação –, de que, se há, o interesse amoroso de Ryuko é sua melhor amiga Mako, mas o final é “aberto” nesse sentido.

Numa só palavra, sendo grosseiro como não permite um artigo acadêmico: se Ryuko Matoi fosse de verdade, e se nós fôssemos outro personagem do enredo, preferencialmente um(a) colega de sua idade, gostaríamos tanto de abraçá-la, compadecendo-nos de seu indizível sofrimento emocional durante a saga, quanto de fodê-la e de sermos seu/sua namoradinho(a) e andarmos de mãos dadas por aí. De novo a Gainax acertou no meio da cultura otaku, com bombas de efeito moral (pun intended) capazes de confundir os próprios otakus-receptores tanto ou mais que a crítica especializada e as autoridades “policialescas” (já que não podemos dizer que haja padrecos ou crentes “enchendo o saco” por bobagens no Japão como os há por aqui).

Nota extra: meu primeiro pensamento sobre a série, confirmado, diria, em sua maior parte após terminar de assistir o curto anime, foi que Kill la Kill é a mais ambiciosa e mais bem-conduzida paródia-hômage a Sailor Moon jamais produzida. Se pode ser argumentado qualquer ponto antitético a essa tese e “pró-moe” em relação a Kill la Kill é que apesar de ser mais velha que uma sailor no começo da estória de Takeuchi (14), Ryuko, 17, parece mais jovem.

A comilona Mako Mankanshoku: essa cena faz sem dúvida referência ao último episódio de Evangelion clássico, em que, após a recusa da instrumentalidade humana, Rei aparece correndo para a aula atrasada, também com trajes azuis, segurando uma torrada com a boca.

ANATOMIA DO LOLICONISMO E MESCLA COM DADDY ISSUES OCIDENTAIS

(Inútil, inútil, inútil!…, diria Dio Brando)

Akira Akagi identificou 5 temas primordiais dos lolicon mangas em sua análise de 1993: sadomasoquismo, “objetos tentaculares” [agora eu ri] (literalmente tentáculos aliens ou robôs em formato peniano), fetiches “mecha” [isso não estaria incluso no tema anterior?] (fusão máquina-mulher), paródias eróticas de animes e mangás do mainstream e “material simplesmente indecente ou pervertido”, observando também [mas que observador tendencioso… quase me arrependo de tê-lo colocado nesse artigo, pois ele retirou a discussão das profundezas oceânicas e a atirou na superfície de uma piscina de plástico!] “lesbianismo” e “masturbação” [ou seja, esse autor carola considera que lolicon representa tudo que é degenerado, e na mente de pessoas caducas tudo é degenerado… mesmo o amor sáfico ou o ato de masturbar-se!]. O crítico de mídia [creio que a esse ponto da minha matéria, que traduz alguns trechos da Wikipedia, devo esclarecer que no Brasil essa expressão certamente seria substituída por “antropólogo” ou “sociólogo”, que são as faculdades que formam os críticos dos mass media por excelência – nada tem que ver com jornalismo, embora um jornalista possa ser crítico de mídia também…] Setsu Shigematsu argumenta que essas formas de substituição e mímica possibilitam ao lolicon “transformar o sexo heteronormativo e tradicional numa paródia completa da sociedade”. Obras mais extremas neste universo figuram ainda coerção, estupro, incesto, bondage [já foi citado acima em sadomasoquismo] e hermafroditismo [não há nada de extremo nisso!!!], este último tópico corroborado por Matthews 2011.

Nagayama, terceiro estudioso citado neste subtítulo, diz que maioria dos mangás lolicon PORNOGRÁFICOS [agora sim foi traçada uma linha, porque o lolicon-sem-mais não pode ser resumido aos atributos do parágrafo precedente de forma alguma] lidam com “a consciência do pecado”, ou servem como sensibilizantes de tabus, da culpa e da compulsão [isso por si só explicaria sua origem específica na sociedade japonesa – mas hoje trata-se de fenômeno mundial]. Alguns mangás retratam a mulher como a beneficiária da experiência libertadora como resultado, a parceira realmente ativa da relação, a sedutora de homens. Noutros, o tropo e a realidade misógina do “homem como mal absoluto que preda vítimas indefesas” têm mais relevância. Seria uma exposição nua e crua da fragilidade dos personagens, ou quase sempre das personagens, das mulheres. O autor alega que se um mangá mostra o sexo entre duas crianças estaria isento da “consciência do pecado” validado pela inocência mútua do ato, além de evocar no leitor nostalgia e uma visão idealizada do passado, mais puro. Outros mangás tentam instilar esse desejo de nostalgia-agora, de repetir a infância, na psique problemática de seus personagens, principalmente nos mais abstratos em termos de estória e também character design. Mas Nagayama alerta: “É só porque é ficção e porque a ficção se distingue claramente da realidade que alguém experiencia a parte moe, estando implícito na fala que a “parte lolicon” é o resto maldito da equação. Não saberia o público (especificamente lolicon) apreciar a diferença entre ficção e realidade mais – teria perdido essa capacidade, que presumo inata no homem?

O governo da cidade de Tóquio já lançou campanhas maciças de banimento de artes eróticas questionáveis em animes, mangás e videogames. Durante um destes fuzuês que parecem cíclicos, My Wife Is A Grade Schooler [Minha Esposa é uma Colegial], mangá hoje fora de circulação, foi lançado. E esse trabalho foi a maior vítima da campanha. Quando o mangá foi mostrado na TV (não como anime, mas em canais de notícia, que filmaram suas páginas), post-its foram usados para censurar os locais mais sugestivos das caricaturas. Porém, aí ocorreu um efeito histérico reverso: os tais post-its induziram o público a imaginar as cenas ainda mais sugestivas do que eram de fato. O mangá era de “humor extremo” ou gag manga e criticava o cinismo da sociedade japonesa, incluindo sua hipocrisia pedofílica. Não são poucas as teorias de que o mangá foi parar no noticiário para servir de bode expiatório para toda uma geração de content creators, mas, novamente, o público underground passou a ter mais acesso à obra graças a essa tática asinina (mostrar o que se quer esconder… e mostrar apenas de forma censurada). Faremos um cruzamento inesperado do mundo totalmente japa ao mundo mais american way impossível ao descrever a capa do primeiro tankoubon de My Wife… como bastante alusivo a uma série de fotografias da super pop idol Britney Spears… Com efeito, a ascensão de Britney ao estrelato coincide com a exportação definitiva (segunda, terceira onda, não importa qual onda, mas dessa vez sem a recessão das outras, pois que vige até o momento) do modelo mangá-anime-videogames com estética japonesa traduzidos para os nossos continentes. Basta ver que digitando-se o nome do mangá “proibido” o google remete primeiro a sites sobre Britney Spears. Como se deu essa súbita associação transoceânica inimaginável? Não sei se essa capa e esse material é tão difícil de encontrar mesmo hoje na internet, mas vejo paródias-de-paródias como “If my wife became a high school student…” aparecendo na pesquisa… o que isso conota é o famoso meme: a namorada pergunta ao namorado: “Você ainda me amaria se eu virasse um verme?”. E creio que fique no terreno do meme. Ou, o que é mais grave e sensacionalista por parte da mídia ocidental, existe a hipótese de que o título japonês sempre tenha comportado a restritiva “se…” e que não estejamos falando de um mangá que parodia um gag manga, i.e., o círculo completo da auto-paródia, mas apenas de um e mesmo produto, da década passada, conforme encontrei visualmente na seguinte forma:

No que isso divergiria de um Goku magicamente transformado em criança num shounen absolutamente de classificação livre, ainda casado com uma idosa, faz meu cérebro coçar… pois não há resposta possível! Talvez o problema seja que a estória aqui contada seja mais interessante que Dragon Ball GT (uma chance de mais de 99,9%)… Realmente indignante para os puritanos. Desculpe não manter um tom neutro, mas às vezes a neutralidade é mentirosa, e aqui a desfaçatez da “discussão” (nem chamaria disso) ultrapassa todos os limites da inocuidade das picuinhas humanas… Que políticos japoneses percam tempo com esse tipo de palavrório contra “esse tipo de mangá” em vez de convencer sua população de que precisam de emigrantes (do ponto de vista do resto do globo), e jovens, e racialmente ecléticos, isso sim me deixa possesso! Uma sociedade que prefere, sendo uma exportadora de cultura, deixar-se morrer aos poucos por pura e simples xenofobia… Não deixa de ser irônico!

Mesma mochila vermelha, [parece que a obra da capa acima É a original; logo, a tradução anglófona da Wikipedia conduz a um erro fatal] mesma camisa de malha azul, vestido de noiva tal qual. Não é coincidência. Murakami, fotógrafo, dentre outros ofícios, e Seiji Matsuyama, o autor de My Wife Is A Grade Schooler (IF MY WIFE WAS, retificando, o que é grotescamente diferente, ainda mais no mundo da ficção – aliás, IF já denota que é ficção!), estiveram conversando no twitter sobre fotografia e sua relação com mangás ero. Matsuyama postou alguns links da Pop Magazine em seu website, com trabalhos que ele realizou como freela. Matsuyama chama suas criações de “Takashi Murakami x Britney Spears x My Wife Is A Grade Schooler collaboration” (uma tríade do mangá do polêmico autor, do ditocujo autor e do fotógrafo avant-garde com a cantora – diria influencer se essa palavra já existisse até seu auge lá pelos 2007 – que mais vendia no momento, e ainda sustenta inúmeros recordes que, se pensarmos nas mudanças no mercado da música, parecem inquebrantáveis para sempre). Murakami defende no twitter que esse tipo de projeto se destina precipuamente a indicar que mangá é arte. Aqui eu pego o bonde sensacionalista de um artigo da Kotaku (que não sabe se é pró-ocidente, pró-oriente, anti-todo mundo, site de fofoca, de games…).¹ Ashcraft (jornalista da Kotaku) pondera, a respeito:

“Se a legislação [japonesa] sobre crianças virtuais deveria ter passado [sido aprovada] ou se essas imagens são arte ou pornografia [veremos abaixo que COM CERTEZA não são (mais) pornografia, in this day an age, e felizmente!] está além do escopo deste artigo [5 parágrafos mal-redigidos!]. O que está em discussão aqui é se Britney Spears ‘sabia o que estava fazendo’. Ela sabia que estava participando? [em quê, esclareça o leitor! nas filmagens de Eyes Wide Shut, de Kubrick por acaso?!?] Estava por dentro do plano? Que essas imagens nessas fotografias estão conectadas ao que alguns críticos [que críticos?] estão chamando de pornografia infantil?”

Título isentão da matéria: Was Britney Spears Bamboozled Into Virtual Child Porn Protest Art?

¹ Pergunte-se por que Tim Rogers, o mais celebrado resenhista de lá, pulou do barco e hoje consegue muito mais audiência em seu canal-solo no YouTube!

MINHA PRAGMÁTICA E SUPRAMORAL OPINIÃO SOBRE TODA ESSA POLÊMICA-CHINFRIM, NÃO SEM ANTES APRESENTAR AS TAIS FOTOS DO “POLÊMICO” ENSAIO DE BRITNEY POR MURAKAMI, SE É QUE PRECISA (Hollywood, você já foi bem melhor com suas vedetes!):

Uma coisa podemos dizer: não é uma mulher recatada e do lar! Ah, e nem de longe as poses mais provocativas da diva, sou obrigado a dizer a quem não sabe ainda… Acho que homens babões atrás de mero fetiche imagético ficaram bastante decepcionados… E peraí… quantos anos Britney tem aqui? “Pornografia infantil”?!? Faz-me rir!

Se algo o desagrada, você, leitor, censor, ou se algo soa-lhe eticamente inconveniente, ignore, faça shadow ban, mas NÃO TENTE SUPRIMIR O MATERIAL com a ajuda de leis governamentais – isso fomentará a circulação do material de forma ilícita. Esse raciocínio ÓBVIO ainda não chegou à mente da maioria do público nem muito menos das autoridades escandalizadas, por sinal, daí a profusão de polêmicas inócuas com que lidamos! E especificamente sobre Spears: não subestimem a inteligência desta mulher e artista! “Sim e não”, caro Ashcraft (repórter homem sem qualquer tipo de suscetibilidade ou mesmo libido, imagino, o que inclui senso artístico); ela sabia “no que estava se metendo”, mas sua opinião era de que essas fotos ingénues nada tinham a ver com pornografia infantil, nem com pornografia dela mesma – fim do debate e da “polêmica”!

Meme que flagrei hoje, 20 de janeiro de 2024, na minha timeline: “If my father was a…?” parece ser a “idéia” central, para além de algumas referências implícitas a alguns animes para quem souber saborear os detalhes. Memes não possuem uma lógica que deva ser encarada com um códice moral ou olhar de julgador, simplesmente se ri deles ou se os ignora… Quanto mais eu demorar para publicar este artigo, mais referencial memético encontrarei para acrescentar, então é melhor terminar de uma vez!

PALAVRAS FINAIS, POR ORA

(estou ficando cansado…)

Em 2014 estabeleceu-se que obras lolicon ficariam de fora das leis de restrição japonesas em pornografia infantil. Um jurista do caso declarou que “Pornografia de mangá, anime e feita em CG [computer graphics] não viola diretamente os direitos de garotas e garotos. Não foi cientificamente validado que esse material possa vir a causar danos mesmo de modo indireto. Sem essa validação, punir autores, veiculadores e usuários se torna ditatorial”.

Estatisticamente, o abuso de menores está em queda no Japão desde os anos 60-70, justamente anos do boom lolicon. McLelland diz que “garotos” ou “garotas”, personagens desse tipo de mídia, são na verdade a hipóstase de um “terceiro gênero”. Steven Smet defende que o lolicon é um “exorcismo de fantasias” que inclusive ajuda a explicar a queda da criminalidade sexual no país. Galbraith sustenta ainda que esse tipo de arte e movimento, tornando-se profundo, promove o debate aberto dos temas da otaku culture com os meios de comunicação de massa, pondo a descoberto seus principais problemas éticos.

Um estudo de 2012 da Sexologisk Klinik (governo dinamarquês) não encontrou evidências de que desenhos que ilustrem explícito abuso sexual de crianças conduzam a abusos no mundo real. Sharalyn Orbaugh defende que mangás que contêm menores vítimas de abuso ou pelo menos engajados em atividades sexuais podem ser uma ferramenta de auxílio para menores que foram vítimas lidarem com o trauma.

Hiroshi Nakasatomi, do campo do direito, diz que a estética lolicon pode distorcer os desejos sexuais do leitor e induzir a crimes [alguém do direito falando em causa-efeito de forma tão simples, quanta novidade!]. Nakasatomi crê ainda que esse tipo de arte viola os direitos da criança, visão compartilhada pela ONG CASPAR (fundada em meio à repercussão do caso do serial killer Miyazaki).

A feminista Kuniko Funabashi entende que o lolicon contribui, sim, para a violência sexual por iconografar principalmente garotas em posições passivas e subordinadas e “apresentar o corpo feminino como uma posse do homem”. Mais um do Direito, o sr. Shin’ichirou Harata, toma o cuidado de ressalvar que qualquer lei sobre o assunto não pode indistintamente tratar material ficcional e real sob o mesmo crivo, cabendo ao “fã” ter discrição e “noção da quarta parede” em trabalhos potencialmente ambivalentes. Este jurista acredita que há ética no meio, e que o selo moe representaria justamente o lado ou metade “mais benigno(a)” deste universo, sendo o baluarte de uma ética otaku (a segunda vez que lemos essa opinião nesta espécie de suma de resenha crítica que vimos desempenhando).

Dilton Rocha Ferraz Ribeiro analisa que até o momento atual leis para restrição e leis que são contra restrição de materiais lolicon se mantêm estáveis nos últimos anos, sem tendência para reviravoltas acentuadas seja para um lado, seja para outro. Catherine Driscoll e Liam Grealy acreditam que há pressão internacional sobre o Japão para aprovar leis de censura e que no direito local tende-se a falar de um “excepcionalismo cultural” aplicável à cultura nipo. Deveríamos nos perguntar também por que legislações anti-armamentistas aprovadas pela própria ONU não encontram qualquer salvaguarda nos Estados Unidos da América, se não queremos ser aqui hipócritas!

Alguns mangakás e estudiosos dos mangás comparam o caso do lolicon (obviamente a taxa de pedófilos entre os leitores é muito baixa, como em qualquer segmento social) com a do público yaoi: a maioria dos leitores habituais desses mangás com enredos homossexuais masculinos é composta por heteros. Uma preferência literária não-condizente com a sexualidade cotidiana, portanto.

O teórico queer Yuu Matsuura (não confundir com o personagem fictício de mesmo nome) afirma em alto e bom som que personagens 2D são artefatos não-humanos e que desejo orientado a tais dispositivos não é qualificável como desejo sexual, a não ser que fosse de uma outra espécie não-humana, não-animal, figurativa, nova, sem precedentes, mesmo no campo do imaginário (pois é diferente até de ler um romance de cavalaria e sonhar com uma consumação platônica ou carnal). Matsuura diz que quem qualifica lolicon como “pornografia infantil” incorre num conceito para isso por ele formulado, “hiper-sexualismo antropomorfo”(*), alegando que há mais na natureza e nas pulsões humanas que essa visão clássica e ultrapassada. Segundo Matsuura essa tendência possui implicações bem desumanas, quer seja, a marginalização dos classificáveis como adeptos do nijikon, palavra que apareceu mais cedo no texto quando expusemos Galbraith (se quisermos passar grosso modo por esse conceito sem perder tanto de seu conteúdo originário, pensar basicamente na categorização “assexual” que cunhamos no Ocidente em tempos recentes). Só o que sabemos é que, enquanto seres vivos, temos pulsão-por-algo, esse algo não necessitando ser de nossa espécie, ou mesmo tridimensional, ou real.

(*) 対人性愛中心主義, taijin seiai chūshin shugi.

Akira Akagi entende que de décadas para cá a idealização do herói típica do público masculino sofreu intensa metamorfose (fenômeno ligado à decadência do gekiga): “Leitores de lolicon não necessitam de um pênis para ter prazer, eles sentem necessidade de êxtase por uma garota. […] Identificam-se COM A garota, e sentem com isso um prazer que o Ocidente até Freud classificaria de masoquista”. Gō Itō vai além e diz que já ouviu em entrevistas com mangakás: “A criança loli que eu desenhei sendo estuprada era eu”. Ele entende esse tipo de comentário, generalizadamente, como uma metáfora: o sujeito sendo estuprado pela sociedade e seu grito de protesto.

Kaoru Nagayama complementa essas posições dizendo que o leitor de lolicon não é estático e flui entre a perspectiva do observador voyeur onisciente e insensível num segundo para no outro identificar-se com cada personagem da trama e seus sofrimentos ou deleites, fazendo sínteses existenciais dessa experiência em poucos instantes. Co-autora do Book of Otaku (1989), a feminista Chizuko Ueno entende que o lolicon, sendo uma orientação clara para o bishōjo fictivo, é “completamente alheio à pedofilia”, e não perdeu a essência cute atribuída ao fenômeno moe em nenhum momento de sua evolução. Teria sido, sim, uma resposta masculina, dos que se sentiam excluídos dessa estética mais “fofa”, para também passarem a fazer parte do circuito bishoujo, apesar da demografia das editoras inicialmente direcionar-lhes apenas material shoujo. Em outros termos, o “homem”, para o “japonês médio”, já não é o mesmo, dos anos 50 para cá. Isso é tão óbvio, e tão corrente para nós, que até esquecemos que o Japão viveu um sistema rígido de patriarcado muito mais severo e estendido que os nossos diferentes patriarcados (considerando os dois tipos de colonização da América, a Europa, a Oceania, a Rússia, etc.), e que a revolução de costumes deles, ao menos nos meios de expressão artística, foi muito mais acelerada.

Partindo para a análise da sexualidade japonesa e deixando um pouco de lado os mangás, abstraindo o fenômeno evidente de que “a arte-influencia-a-vida-e-a-própria-arte” por um parágrafo apenas, e considerando somente as mudanças sociais e seus efeitos na arte (análise de causação linear), o sociólogo Kimio Itou atribui a emergência do lolicon às mudanças progressivas das relações intergênero no país. Para Itou a resposta mais óbvia que a juventude masculina japonesa do pós-guerra encontrou ao se sentir inferiorizada e imatura diante de mulheres cada vez mais independentes e assertivas, liberadas para o mercado de trabalho, foi procurar um refúgio imediato em formas de arte em que “dispunham de objetos passionais ainda fáceis de administrar, como na época de seus próprios pais [pais no coletivo de ‘apenas homens’] para com suas esposas submissas”. Eixo simplista de pensamento, como o dos que espumam por uma isonomia completa entre material de ficção e realidade para punição por pedofilia, porém agrega à discussão, sem dúvida, pois é uma das facetas do fenômeno.

Kinsella, informado pelo comentário de Itou, concorda, mas diz que há obviamente a influência feminina: a parcela das consumidoras mulheres também se interessa por ver homens mais vulneráveis e “desnudos”, mais convincentes e vulneráveis, em suas estórias, o que efetivamente acontece nos mangás que derrubam os tropos clássicos do shounen. Kinsella resume: o lolicon é um modo de lidar com a ansiedade social, prevalente na sociedade japonesa, em que participam ambos os sexos.

Este artigo é parte de uma série de traduções da Wikipédia inglesa sobre animes ou tópicos tangentes, mas acrescento ou removo detalhes ou conteúdos conforme minha predileção – a ponto de o artigo final se tornar quase irreconhecível se cotejado ao artigo da Wikipedia, tantas modificações e inserções eu faço. De fato, se tornou meu artigo em vez de apenas mera tradução. Às vezes – mas não sempre –, com o intuito de facilitar ao leitor, grifo os trechos mais pessoais de azul. Meus hiper-links não conduzem ao próprio site wikia, mas a outros artigos do rafazardly ou do seclusão (meus blogs), quando presentes.   

próximo da série “anime & mangá”: O QUE É SHOTACON? (o oposto diametral de LOLICON, ou antes a complementaridade de sexo do LOLICON, i.e., o mesmo fenômeno, só que espelhado para o masculino)

A THEORY OF THE SOCIOLOGY OF WOMEN – Hellen Moore & Jane Ollenburger, 1989.

For example, sex role analyses use bipolar concepts, such as masculinity and femininity as givens. Even models of androgyny anticipate the reality of a continuum with fixed masculine and feminine end points. Thus, the language used in creating patriarchal and sex role theories sets parameters that cannot be ignored or transformed by the models themselves.”

Explain the development, maintenance, and change of women’s oppression in the range of cultures we can use as examples (Chafetz, Feminist Sociology, 1988). The reasons for building a feminist theory or explanation are clear. But why build a sociological theory? Are the problems created by patriarchal theory and liberal feminist theory inherent to the sociological theory building process? We believe it is not. Theory as a practice can itself be examined from a feminist perspective, analyzed for potential consequences, and revisioned for its potential contributions to an understanding of women’s lives”

A major challenge for feminist theorists is to bridge the structural and interpretive approaches available in the social sciences and in women’s studies theory. An integrative theory of women’s oppression should draw from all available models, not to construct a hodgepodge, but with an eye toward the patchwork quilt of women’s traditional crafts. Such a patchwork would take the useful concepts of feminist models and draw them together to make a strong theoretical fabric”

The post-structuralists argue that we cannot answer the question, ‘Are there women?’ (De Beauvoir, 1974; Eisenstein and Jardine, 1980). We believe that the questions must be asked, even if the medium of language will ultimately distort the reality of those lives.”

Drawing on the radical feminist theories, we also propose that, in a patriarchal system, men set the exchange value. As Hartmann and others have pointed out, capitalism goes hand in hand with patriarchy in most Western industrial nations (Hartmann, 1984).” Vago.

the lives of black women prior to the Emancipation Proclamation have been limited to a few diaries and to public records that define blacks as property. Immigrant and black women’s work was not recorded separately by race from white women until the 1890’s, and various Hispanic groups have been tabulated as white at various points in time. Not until the 1980 census were significant Hispanic cultural groups separated such as Cubana, Chicana, and Puerta Ricana for research and policy discussion.”

the absence of marital rape laws in the majority of states identifies the informal and formal definitions of sexual control for men.”

Women who do not fit this family-centered framework are thrust out of the normative definitions of sexuality: lesbians, nuns, spinsters [solteironas], prostitutes, and women in the pornography industry.”

The notion of recreational, non-reproductive sex (the use value of sex) is a relatively modem phenomenon, particularly for married women. This new model of sexuality has generated an avalanche of media images, novels, advice books, and self-help groups to create norms for the practice and enjoyment of women’s sexuality. Much of this recreational sexual identity has been based upon historical and erroneous definitions supplied by men: the norm of the vaginal orgasm, definitions of the sexually attractive, and control of the verbal and nonverbal cues for sexual initiation”