POR UNA HISTORIA DE LA TRADUCCIÓN EN HISPANOAMÉRICA – Georges Bastin

IN: Íkala, revista de lenguaje y cultura, vol. 8, núm. 14, jan./dez./2003, pp. 193-217. Publicação da Universidad de Antioquia, Medellín, Colombia. “(Este artigo é uma versão ampliada e atualizada do trabalho publicado em 1998 na Routledge Encyclopedia of Translation Studies sob o título <Latin American Tradition>.)”

Texto integral disponível em: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=255026028009

En primer lugar, si bien es cierto que esbozar un panorama de la actividad traductora en un continente a lo largo de 500 años implica un arqueo bibliográfico de gran magnitud, resulta al mismo tiempo una tarea difícil y muy lejos de ser exhaustiva. En segundo lugar, por ser el primero en su género, este trabajo presenta seguramente serias lagunas que no han podido ser colmadas por el difícil acceso a las fuentes de información.”

(…) la relación esencial y paradójica entre el hispanismo y el indigenismo. No es casual que la traducción hispano-americana encuentre su mejor simbiosis en una figura tan real-mágica como la de Malinalli Tenépal. Esta india azteca, mejor conocida como la Malinche, símbolo del mestizaje de las culturas, es la primera intérprete americana en marcar con sello polémico el controversial paso hacia adelante de la historia universal, mediante el cual se enriquece el planeta, hasta entonces conocido, con tierras, hombres e ideas que, a pesar de su milenaria tradición, fueron llamados <Nuevo Mundo>.”

Cuando Colón pisó tierras americanas se enfrentó a unas mil lenguas agrupadas en cerca de 133 familias, entre las cuales las principales eran la azteca (con más de 20 dialectos) en México, Estados Unidos y América Central; la maya-quiche y la náhuatl en México, Guatemala y América Central; la chibcha en Colombia; la caribe en las Antillas y Venezuela; la tupí-guaraní en Paraguay, Uruguay y norte de Argentina; la aimara y la quechua en Ecuador, Perú y Bolivia, y la araucana en Chile. No cabe la menor duda, por más que se carezca de datos fehacientes, de que se establecieron contactos entre las distintas tribus indígenas, lo que a su vez permite suponer la existencia de intérpretes (Rosenblat, 1984: 72-74).”

intérpretes o lenguas (a veces también llamados lenguaraces, farautes, trujumanes, o

naguatlatos en el caso del náhuatl).”

La primera ley general, que ordenaba a los sacristanes la enseñanza de esta lengua a los niños indios, data de 1550 (Solano, 1991: 47). Sin embargo, las órdenes de la Corona no fueron obedecidas, ni en ese momento, ni más tarde. Así, después de muchos debates y no pocos conflictos entre misioneros y juristas, entre lo real y lo ideal, llegamos a 1770, cuando por Real Cédula de Carlos III se declaran <ilegales> las lenguas americanas (Solano, 1991: 257). Ahora bien, estos ideales lingüísticos eran totalmente contradictorios con el hecho de que la evangelización de los nativos se realizara en sus propias lenguas. Sin embargo, así lo ordenaba la política oficial de la Iglesia Católica y de la Corona, ya que lo único que justificaba la conquista de América era la misión evangelizadora.”

los escritos oficiales siempre se redactaron en latín o en castellano. Los impresos más antiguos de América son, como era de esperarse, obras religiosas traducidas: en México, una Breve y más injundiosa doctrina cristiana en lengua mexicana y castellana, y en Lima, la obra que Calvo considera <el mayor esfuerzo traductológico de la Iglesia Católica en América en el período colonial>, el Catecismo de la doctrina christiana, una doctrina trilíngüe en español, quechua y aimara publicada por Antonio Ricardo en 1584 (Calvo, 2002: 113).

La presunción de la importancia que tendrían los intérpretes en el empeño de conquista hizo que Colón llevara, en su primer viaje, a dos de ellos: Rodrigo de Jerez, que había andado por tierras de Guinea, y Luis de Torres, judío que había vivido en el Adelantado de Murcia y dominaba el hebreo, el latín, el griego, el armenio y el árabe. Evidentemente, estas lenguas le fueron de muy poca utilidad para su trabajo de intérprete en tierras americanas. Este primer viaje hizo ver además a los colonos la necesidad de formar a estos intérpretes, de quienes, según varios testimonios, se desconfiaba. Desde su primer viaje —y así lo seguirá haciendo en los tres siguientes—, Colón se lleva a unos diez nativos con miras a que se enteren de la lengua y vida de España para servir a los reyes en futuros viajes. De regreso a La Española (hoy Haití y Santo Domingo), acompañan a Colón dos intérpretes: Alonso de Cáceres y un muchacho de la isla de Guanahaní (Bahamas) bautizado con el nombre de Diego Colón (Madariaga, 1992: 351).”

en 1499, Alonso de Ojeda, Juan de la Cosa y Américo Vespucio capturaron indígenas para convertirlos en lenguas. Ojeda se casó con su intérprete y guía, la índia Isabel. En la expedición de Pedro de Heredia a Cartagena de Indias en 1533, iba con los españoles la india Catalina, a quien Heredia se llevó como intérprete. En 1518, Juan Grijalba llevó a Yucatán, como intérpretes, a dos indios, Julianillo y Melchorejo, capturados por el capitán Francisco Hernández de Córdoba el año anterior. Cortés, en sus primeros pasos por Yucatán (Cozumel), estuvo acompañado por Melchorejo y el indio Francisco. También Vicente Yánez Pinzón capturó indios en el golfo de Paria (Venezuela) y se los llevó a La Española para que pudieran servir al joven almirante como intérpretes en la exploración de regiones ocultas.”

Los intérpretes dieron a Cortés mucha más fuerza que los ejércitos de tlaxcaltecas y otros aliados con los que finalmente conquistó México. Bernal Díaz del Castillo (1986) cuenta que Cortés llegó a utilizar simultáneamente los servicios de tres intérpretes: le hablaba castellano a Aguilar, quien traducía al maya para los yucatecas; la Malinche interpretaba del maya al náhuatl para los mexicas, y Orteguita, muchachito mexica, verificaba que lo que se decía era lo que quería decir Cortés.

Jerónimo de Aguilar (de Écija), clérigo español que sobrevivió al naufragio de la expedición de Juan de Valdivia en 1511, fue hecho esclavo en la isla de Cozumel, donde vivió con los mayas ocho años antes de ser liberado en 1519 por Hernán Cortés. Desde entonces, le sirvió como lengua y lo siguió en toda la campaña de la conquista de México.”

A PATRONA DOS TRADUTORES DO NOVO MUNDO: “Malinalli, Malitzin, la Malinche o doña Marina nació en 1502 en un pueblo cerca de Coatzacoalcos. De niña fue vendida a mercaderes de esclavos. Como propiedad de los tabasqueños pasó a formar parte de un grupo de 20 mujeres que le fueron regaladas a Cortés en 1519. En el reparto acostumbrado, le tocó como amo don Alonso Hernández de Portocarrero. En un encuentro con los mexicas, Malinalli sirvió de intérprete, ya que el padre Aguilar no entendía la lengua de estos indígenas. Entre los dos lograron establecer la comunicación: Malinalli traducía del náhuatl al maya y Aguilar del maya al español. Fue cuando Cortés le prometió la libertad a Marina, si aceptaba ser su intérprete. Llegó a ser mucho más, ya que fue su compañera, consejera y madre de su hijo.”

Esteban Martín, intérprete de Ambrosio Alfinger, apoderado de los banqueiros alemanes Welser en Santo Domingo, fue enviado con 20 hombres a Coro (1529). Juan Ortiz, sevillano que tenía 18 años cuando lo capturó el cacique Hirrihigua o Ucita, permaneció con los indios en contra de su voluntad por más de 10 años y luego fue intérprete de Hernando de Soto, hasta que éste murió en 1542. El primer intérprete al español de raza negra del que se tenga conocimiento fue Estevancio o Estevancico. Pánfilo de Narváez lo utilizó como intérprete en la expedición que salió de Cuba rumbo a la Florida en 1527 (Arencibia, 1993: 4).”

Es un hecho que estos intérpretes desempeñaron un papel clave en las negociaciones entre el Inca Atahualpa y sus dignatarios, y los españoles Francisco Pizarro, Hernando de Soto, Diego de Almagro y otros, que llevaron a la emboscada de Cajamarca en 1532 y luego a la ejecución del Inca, el año siguiente. Entre los nombres de los cuales tenemos información cierta, merecen destacarse los de Felipe o Felipillo, Martinillo de Poechos y Francisquillo, tres indios que sirvieron como intérpretes en la expedición de Bartolomé Ruiz en 1525 y quienes acompañaron a Pizarro y Almagro en sus distintos viajes hacia el Perú.”

PRIMEIRO CONTRA-EXEMPLO NOTÁVEL: “Felipillo habría nacido en la isla de Puná y habría aprendido el quechua, en Túmbez, de boca de indios que lo tenían como segunda lengua y el castellano de oír a los soldados españoles. Todos los historiadores están de acuerdo en que la interpretación realizada por Felipillo del requerimiento hecho al Inca Atahualpa (de reconocer a la Iglesia, al papa y a los reyes católicos), estuvo muy lejos de ser apropiada y ética. En primer lugar, porque es difícil suponer que, para la época, los lenguas pudieran comprender conceptos que les eran completamente ajenos, sobre todo aquellos referentes a la religión católica (Fossa, 2000). En segundo lugar, el intérprete habría efectuado la traducción de forma que fuera ofensiva para el monarca indígena, por pertenecer a una tribu enemiga del Inca, y además porque el intérprete mantenía amores ilícitos con una concubina de Atahualpa.”

Otro caso interesante es el de un soldado castellano llamado Gonzalo Calvo Barrientos, pillo y ladrón, puesto preso por Pizarro, quien lo condenó a una tunda de azotes y a que le cortaran las orejas (Herren, 1991). Desfigurado, huyó al sur y se estableció en el norte de Chile que, para entonces, formaba parte del império del Cuzco. Allí vivió con los indios. La expedición de Diego de Almagro lo encontró convertido en un mapuche barbudo que le sirvió como intérprete e intermediário con los indios.”

Francisco del Puerto, conocido como <Paquillo>, primer intérprete blanco del Río de la Plata, embarcado en 1515 con el descubridor Juan Díaz de Solís y quien pasó 10 años prisionero de los indios antes de servir como baqueano [guia, principalmente geográfico] e intérprete para Sebastián Caboto en 1526, se enemistó con Gonzalo Núñez de Balboa y, para vengarse, preparó junto a los indios una emboscada en la que perecieron casi todos los españoles (Arnaud, 1950).

Gonzalo de Acosta, nacido en Portugal en 1540, fue el más digno y famoso aventureiro portugués de los primeros tiempos del descubrimiento y conquista del Río de la Plata; fungió [serviu] de intérprete para Alvar Núñez Cabeza de Vaca y Pedro de Mendoza.”

Comprendieron entonces la necesidad de adoptar una lengua auxiliar o lingua franca para facilitar la comunicación entre el colonizador español y los múltiples pueblos indígenas existentes. Los monjes entonces se entregaron a la tarea de difundir algunas <lenguas generales>. En 1584, el náhuatl se hablaba desde Zacatecas hasta Nicaragua; a finales del siglo XVI, el quechua se había extendido desde el Perú hasta el noroeste argentino y desde el sur de Colombia hasta Ecuador y el Alto Amazonas; el chibcha o muisca en toda la meseta cundiboyacense de Colombia; y el guaraní en Paraguay, el litoral rioplatense y gran parte de Brasil. Como lo explica Rosenblat (1984), se dio así el caso paradójico de que bajo la dominación española alcanzaran el náhuatl y el quechua una expansión que no tuvieron en la época de máximo esplendor de sus respectivos imperios.

al no resultar admisible para la religión católica que los sacramentos se administraran sin impartir las nociones básicas de la fe, y que la confesión, por ejemplo, se realizara mediante intérpretes, los religiosos se dedicaron a estudiar a fondo las lenguas del lugar, hasta escribir gramáticas y diccionarios, traducir numerosos textos doctrinarios: breviarios, misales, libros de horas, entonarios, procesionarios, etc., que cayeron en el olvido, nunca fueron impresos o fueron quemados. Larga es la lista de obras eruditas de carácter lingüístico que fueron editadas en la época colonial dedicadas al estudio de las lenguas americanas.”

Gargatagli (1992) explica que en el título XXIX del libro II de la Recopilación de leyes de los reynos de Las Indias figuran 15 disposiciones, fechadas entre 1529 y 1630, y firmadas por Carlos V, Felipe II y Felipe III, relativas a los intérpretes. La primera ley, la de 1529, describe a los intérpretes como ayudantes de gobernadores y de la justicia: no pueden pedir ni recibir de los indios joyas, ropas o comida. En la de 1537 se autoriza a los indios a ser acompañados por un <cristiano amigo suyo> para verificar la veracidad y exactitud de lo que dicen los intérpretes. Con las leyes de 1563, la profesión adquiere su jerarquía profesional: se les fija un sueldo según el número de preguntas que interpretan, se les determinan días y horarios de trabajo, se establece el número de intérpretes por cada Audiencia, se precisan sus deberes contenidos en el juramento que prestan: <[…]interpretar clara y abiertamente, sin encubrir ni añadir, sin ser parciales…; en caso de incumplimiento pueden ser condenados por perjurio al pago de multas,[…]” (Solano, 1991: 62-64). Nada distinto a lo que hoy conocemos de los códigos de ética.

De la misma manera, el Tesoro de la lengua castellana o española, de Sebastián de Cobarruvias, el primer diccionario de la lengua (1611), define con bastante precisión al intérprete. Lo original tal vez sea que además de la <fidelidad>, se le exige al intérprete de Las Indias que tenga <cristiandad y bondade>, lo que hace sospechar que aquellos intérpretes, más que hijos del pensamiento humanista, eran engendros de la Inquisición.

Nos tempos coloniais, tudo se lia com avidez: desde as crônicas dos conquistadores e missionários até os mais arrevesados manuais sobre a arte da guerra e os <deliciosos> livros de confeitaria, cozinha, modas e jogos de azar. Livros em latim, inglês, francês, italiano, português; obras <heréticas e sediciosas>; clássicos latinos, gregos e castelhanos; uma profusão de dicionários sobre as mais diversas matérias, a vida dos santos, bíblias, missais e sermonários […]” (Leal, 1979:19)

En efecto, por Real Cédula promulgada en Ocaña y fechada el 4 de abril de 1531, se prohibía el envío para Las Indias de varios libros: las obras de pura imaginación literaria, las contrarias a las regalias del Monarca, y las que figuraban en los expurgatorios publicados por la Inquisición.

Especial empeño puso la Corona en prohibir aquellas obras escritas por extranjeros, entre las cuales las más perseguidas fueron los seis volúmenes de l’Histoire philosophique et politique des établissements et du commerce des Européens dans les deux indes¹, de Guillaume Raynal, publicados en Ámsterdam en 1770. A pesar de las prohibiciones, este libro se reeditó 38 veces antes de 1830 y circuló desde México hasta el Río de la Plata, ya en su original en francés o bien en la adaptación castellana del duque de Almodóvar del Río, en 1784.

¹ [Citado por Montesquieu em seu Espírito das Leis, quiçá? A CONFERIR.]

Esta <libre> circulación de toda clase de libros en el siglo XVI y siguientes contribuyó, gracias también a las traducciones existentes, a la implantación de la lengua de Castilla como idioma universal de América hispana. Sin embargo, es de notar que casi todos los libros tuvieron una vida muy efímera en América. Muchos factores concurrieron para obstaculizar la producción y la edición (y, por tanto, la traducción) de libros en América. Factores materiales de diversa índole como la huida de numerosas familias españolas y criollas y la destrucción de bibliotecas, conventos y edificios públicos, contribuyeron a la extinción del libro (la quema de los códigos mayas perpetrada por Diego de Landa¹ en 1529 es calificada por Delisle y Woodsworth (1995: 153) como el acto <anti-traducción> más grave para el Nuevo Mundo; dichos manuscritos fueron quemados por temor a que dificultasen la obra de cristianización). Y es que en la propia España sobreviven tan pocas ediciones de aquellos tiempos que no es de extrañar que desapareciesen del todo en América.

¹ [O site rbth.com afirma que este foi um tradutor e decifrador colonial da escrita maia e não um censor/destruidor de livros.]

La desaparición de tal patrimonio cultural universal puede parecer paradójica si se recuerda que la imprenta surge tempranísimo en México, en 1535, y, en Lima, en 1583. De igual manera, las primeras universidades latinoamericanas fueron fundadas en la primera mitad del siglo XVI. En 1538 se funda, en el nuevo território de La Española, la Universidad de Santo Domingo; en 1551, la de Lima y la de México; en 1580, la Universidad Santo Tomás en Bogotá y en 1586, la de Quito.

Sin embargo, en esta época la censura se convierte en <histeria> y los controles <filológicos> son llevados al extremo. Así, en 1555, el Concilio Primero Mexicano, por errores de traducción, mandó recoger todos los sermonarios en lenguas de los indios. Lo curioso es que se incluyeran en las obras prohibidas las gramáticas y los diccionarios (Gargatagli, 1992: 13-14).

Al sur del continente, los jesuitas tuvieron una actividad intelectual intensa en la que la traducción estuvo siempre presente. Dos obras, Diferencia entre lo temporal y lo eterno, del padre Nieremberg, y Flos Sanctorum, del padre Rivadeneira, fueron traducidas al guaraní e impresas por indios en las misiones de Paraguay. Con la expulsión de los jesuitas, no quedó nada de las imprentas, ni de estas y otras obras.

Juan Badiano, de Xochimilco, tradujo al latín un libro sobre las hierbas medicinales de los indios, Libellus de medicinalibus indorum herbis, compuesto en náhuatl en 1552, por el indio Martín de la Cruz; el Libro de los coloquios o pláticas de fray Bernardino de Sahagún, escrito en náhuatl y en castellano hacia 1530, reproduce los intercambios religiosos entre unos doce franciscanos y sabios aztecas; del mismo autor, la Historia general de las cosas de Nueva España, escrita en náhuatl por un equipo encabezado por Sahagún, a partir de testimonios de ancianos y de viejos médicos de Tlatelolco, y el propio Sahagún tradujo en su totalidad, al castellano (o sea 40 años de trabajo y 12 volúmenes), la Historia de las Indias de Nueva España y Islas de Tierra Firme de fray Diego de Durán, traducción literal del Códice Ramírez. Estos, como vários otros, son trabajos que hoy tienen el mismo valor para los americanistas que la Piedra de Roseta, porque permiten el difícil trabajo de reconstrucción del pasado americano, del que quedan pocos documentos escritos. En cambio, no se tiene noticia de traducciones horizontales, es decir, entre las lenguas del Nuevo Mundo (Gargatagli, 1992: 16).”

RUMO À INDEPENDÊNCIA – FORMAÇÃO DAS IDENTIDADES NACIONAIS

a) ARGENTINA

Moreno (1810) impone una versión expurgada del Contrato social, de Rousseau, en las escuelas (se eliminó el punto de vista religioso) y con ello estimula la traducción de numerosas obras extranjeras. Más tarde, Sarmiento (1870) crea las escuelas normales e importa maestros norteamericanos con un cortejo de traducciones relacionadas con

la pedagogía. Al igual que en otros países, el surgimiento por épocas del nacionalismo

argentino provoca un rechazo hacia España y un vuelco hacia la traducción como base cultural. Las distintas olas de inmigrantes de finales del siglo XIX y principios del XX favorecen igualmente los intercambios culturales y, por ende, el desarrollo de la traducción. Nombres como los de Bartolomé Mitre, Leopoldo Lugones, Manuel Gálvez, Ricardo Rojas y, más tarde, Jorge Luis Borges, quedan indisolublemente ligados a la historia de la traducción, tanto por sus reflexiones teóricas, en el caso del primero y del último, como por sus traducciones.”

b) CHILE (sempre um tapa na cara dos brasilíndios)

Pero tal vez el auge de la actividad traductora en ese país esté más bien vinculado, como en Argentina, a decisiones de tipo gubernamental, como la creación de la Universidad de Chile (1842).”

El francés era la lengua de la inmensa mayoría de los textos traducidos, entre otras razones por la tremenda influencia que tuvieron en la emancipación y edificación de Chile, así como de casi toda América Latina, autores como Voltaire, Rousseau, Diderot y el abate Raynal. Entre los traductores más destacados se encuentran Valentín Letelier y Jorge Lagarrigue. A ellos se suma el ilustre venezolano Andrés Bello, quien ejerció la mayor parte de su actividad intelectual en Chile (Cabrera, 1993: 61).”

c) CUBA

Encabeza la lista de destacados traductores cubanos José María Heredia y Heredia (nacido en México en 1803): tradujo a W. Scott, T. Moore, Chenier, Alfieri, Ducis, Voltaire, E. Roch y Tytler. En la propia vertiente de los traductores hispanoamericanos antes mencionada, Heredia hizo apartes originales al texto de partida. Otra traductora que rechaza la copia servil del modelo es Gertrudis Gómez de Avellaneda (1814-1873), quien vertió al español obras de Víctor Hugo, Byron, Lamartine y Augusto de Lima. Otras representantes del grupo femenino del XIX son Aurelia Castillo de Gonzáles y Mercedes Matamoros, traductoras de Byron, Chenier, Moore, Goethe y Schiller.

En el campo de la didáctica y la ciencia, sobresalen traductores como los Hermanos Antonio y Eusebio Guiteras Font, Esteban Borrero Echevarria y José del Perojo (primero en traducir del alemán a Kant y a Fischer) (Arencibia, 1993).

Finalmente, Cuba cuenta con un gigante de las letras universales, a quien del mismo modo se le reconoce una gran actividad como traductor: José Martí (1853-1895). Tradujo del inglés Antigüedades griegas, de J. H. Mahaffy; Antigüedades romanas, de A. S. Weikens y Nociones de lógica, de W. Staley Jevons. Del francés tradujo la novela Mes fils, de Víctor Hugo. También se conoce a Martí como crítico de traducciones. De especial interés es su libro Cartas a María Mantilla, donde habla de la naturaleza de la traducción y explica la manera de abordar el trabajo traductivo (Arencibia, 2000: 13).”

d) VENEZUELA

En Venezuela, se comprueban varias de las características comunes a toda la América hispana hasta ahora descritas: la predilección por la traducción literaria, la elección de textos filosóficos destinados a introducir las ideas emancipadoras, la vinculación de la traducción a la labor pedagógica en las universidades nacientes y la libertad creadora del traductor. El mayor exponente de todos estos rasgos es, sin lugar a dudas, Andrés Bello (DV), escritor, pedagogo y diplomático, cuyas traducciones poéticas han recibido reconocimiento universal por su belleza y originalidad. Tradujo a Florián, Byron, Plauto, Víctor Hugo, A. Dumas, Boyardo, Virgilio, entre otros. Su versión de La prière pour tous, de Víctor Hugo¹, merece mención especial.

¹ Ver el interesante artículo de Alejandra Valero (2001).

Es de notar que Venezuela, por su situación geopolítica privilegiada, <ha sido la vía de penetración de las nuevas ideas renovadoras que, al final del siglo XVIII, iban a cuajar en el pensamiento que condujo a la independencia> (Grases, 1981:135). En este sentido, no podemos dejar de destacar la importancia del trabajo traductivo de Manuel García de Sena. Sus traducciones al español de algunos escritos de Tomas Paine y John M’Culloch y en especial de la Constitución de Estados Unidos, sirvieron como los <documentos de trabajo> de los primeiros constitucionalistas americanos.”

El grupo de investigación HISTAL de la Universidad de Montreal trabaja para profundizar ese aporte de Grases y tiene culminados trabajos sobre textos como la Carta a los españoles americanos, del abate Juan Pablo Viscardo y Guzmán

e) COLÔMBIA

De esta época, en Colombia sobresale, por su significado histórico, la traducción de la Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano, de 1789, hecha por Antonio Nariño en 1794, y que le valió, por un lado, muchos años de prisión y exilio, pero, por otro, el título de primer traductor de tal Declaración en América. También se tiene conocimiento de que para la primera década del siglo XIX ya circulaban, en Bogotá, traducciones al español de la Constitución de Estados Unidos, pero la información sobre los traductores y la naturaleza de estas traducciones siguen en un desconocimiento total.”

O N D E A T A C A R ( T C C ) > > > siguen faltando estudios acerca de las traducciones de estos gigantes de la literatura a las otras lenguas y su recepción fuera de América Latina. (p. 18)

CONTEMPORANEIDADE

fue por el año de 1945 cuando aparece el primer programa universitario de formación para traductores (<públicos>) en Argentina. (…) el Departamento de Traducción de la Pontificia Universidad Católica de Chile (1971) y la Escuela de Idiomas Modernos de la Universidad Central de Venezuela (1974).”

Empieza finalmente el portugués a ocupar un lugar propio en la formación de traductores e intérpretes. Caso especial es la Escuela de Idiomas Modernos de la Universidad Central de Venezuela, donde se ofrece una licenciatura [bacharelado, em Português] de cinco años tanto en traducción como en interpretación (español más dos idiomas extranjeros) en inglés, francés, alemán, italiano, ruso y portugués.”

En Buenos Aires se han organizado, con asistencia multitudinaria, varios Congresos Latinoamericanos de Traducción e Interpretación desde 1996. Igualmente se han celebrado dos grandes congresos internacionales en Perú.”

Varios países contemplan la categoría de traductores públicos o juramentados, nombrados o autorizados por el Estado para intervenir en actos judiciales. Sin embargo, la falta de reconocimiento oficial de la profesión en la totalidad del continente es el origen de una lucha gremial bastante intensa por parte de los traductores e intérpretes latinoamericanos. De allí el surgimiento, desde hace unos veinte años y prácticamente en todos los países de la región, de asociaciones gremiales compuestas por profesionales (con o sin título). Lamentablemente, hasta hoy, sólo algunas de estas agrupaciones han logrado cerrar filas; más bien se observa una proliferación de asociaciones con poco poder de convocatoria. Por ejemplo, un país como Venezuela llegó a contar hasta hace pocos años con cuatro asociaciones gremiales y una federación. Los dos únicos Colegios nacionales creados por ley en el continente son el Colegio de Traductores del Perú y el Colegio de traductores públicos del Uruguay. Mención especial merece el Colegio de Traductores Públicos de la Ciudad de Buenos Aires (CTPCBA) por su larga trayectoria, su intensa labor formadora y sus publicaciones. Varias de las asociaciones gremiales son miembros de la Federación Internacional de Traductores (FIT) (Argentina, Cuba, Chile, Guatemala, México, Panamá, Perú, Uruguay y Venezuela). En 2002, el XVI Congreso de la FIT aprobó la creación de su Centro Regional América Latina, con sede en Buenos Aires.”

ANACRÔNICO: “El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y la futura Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), en particular, generan un volumen considerable de traducciones.”

Institutos demais, profissionais qualificados de menos.

Miguel Teurbe Tolón (Cuba, 1820-1870), tal vez el primero en escribir una obra didáctica sobre la traducción: The elementar Spanish Reader and Translator (New York, 1852); Andrés Bello (Venezuela); Octavio Paz, Alfonso Reyes y Francisco Ayala (México); Miguel Antonio Caro (Colombia); Bartolomé Mitre y Jorge Luis Borges (Argentina). Además de traductor prolífico, Borges escribió varios artículos sobre la traducción, entre los cuales cabe resaltar Las traducciones de las Mil y una noches, en Historia de la eternidad, de 1942 (1971), y Versiones homéricas, en Discusión (1930). De manera general, tal vez esquemática, estos autores se caracterizan por una concepción de la traducción, sobre todo literaria, que pone de relieve la creatividad y libertad del traductor al servicio de su lector.”

MAIS:

Fossa – Los primeros intérpretes de los evangelizadores o el riesgo de poner la palabra de Dios en boca de los nativos

Madariaga – Vida del muy Magnífico Señor Don Cristóbal Colón, 1992.

Pino Iturrieta, Elías – La mentalidad venezolana de la emancipación (1810-1812), Caracas, Universidad Central de Venezuela, 1971.

Anúncios

L’ENCYCLOPÉDIE – ACCENT

ACCENT, s. m. Ce mot vient d’accentum, supin du verbe accinere qui vient de ad & cancre: les Grecs l’appellent W=RODWDIA, modulatio quoe syllabis adhibetur, venant de PRO\, préposition greque qui entre dans la composition des mots, & qui a divers usages. & WDH\, cantus, chant. On l’appelle aussi TO’NO, ton.”

Pour bien parler une langue vivante, il faudroit avoir le même accent, la même inflexion de voix qu’ont les honnêtes gens de la capitale; ainsi quand on dit, que pour bien parler françois il ne faut point avoir d’accent, on veut dire, qu’il ne faut avoir ni l’accent Italien, ni l’accent Gascon, ni l’accent Picard, ni aucun autre accent qui n’est pas celui des honnêtes gens de la capitale.”

Quoique l’on dise communément que ces signes, ou accens, sont une invention qui n’est pas trop ancienne, & quoiqu’on montre des manuscrits de mille ans, dans lesquels on ne voit aucun de ces signes, & où les mots sont écrits de suite sans être séparés les uns des autres, j’ai bien de la peine à croire que lorsqu’une langue a eu acquis un certain degré de perfection, lorsqu’elle a eu des Orateurs & des Poëtes, & que les Muses ont joüi de la tranquillité qui leur est nécessaire pour faire usage de leurs talens; j’ai, dis-je, bien de la peine à me persuader qu’alors les copistes habiles n’aient pas fait tout ce qu’il falloit pour peindre la parole avec toute l’exactitude dont ils étoient capables; qu’ils n’aient pas séparé les mots par de petits intervalles, comme nous les séparons aujourd’hui, & qu’ils ne se soient pas servis de quelques signes pour indiquer la bonne prononciation.

Voici un passage de Ciceron qui me paroît prouver bien clairement qu’il y avoit de son tems des notes ou signes dont les copistes faisoient usage. Hanc diligentiam subsequitur modus etiam & forma verborum. Versus enim veteres illi, in hâc solutâ oratione propemodum, hoc est, numeros quosdam nobis esse adhibendos putaverunt. Interspirationis enim, non defatigationis nostroe, neque Librariorum notis, sed verborum & sententiarum modò, interpunctas clausulas in orationibus esse voluerunt: idque, princeps Isocrates instituisse fertur. Cic. Orat. liv. III. n. XLIV. « Les Anciens, dit-il, ont voulu qu’il y eût dans la prose même des intervalles, des séparations du nombre & de la mesure comme dans les vers; & par ces intervalles, cette mesure, ce nombre, ils ne veulent pas parler ici de ce qui est déjà établi pour la facilité de la respiration & pour soulager la poitrine de l’Orateur, ni des notes ou signes des copistes: mais ils veulent parler de cette maniere de prononcer qui donne de l’ame & du sentiment aux mots & aux phrases, par une sorte de modulation pathétique ». Il me semble, que l’on peut conclurre de ce passage, que les signes, les notes, les accens étoient connus & pratiqués dès avant Ciceron, au moins par les copistes habiles.”

Les Grecs paroissent être les premiers qui ont introduit l’usage des accens dans l’écriture. L’Auteur de la Méthode Greque de P. R. observe que la bonne prononciation de la langue Greque étant naturelle aux Grecs, il leur étoit inutile de la marquer par des accens dans leurs écrits; qu’ainsi il y a bien de l’apparence qu’ils ne commencerent à en faire usage que lorsque les Romains, curieux de s’instruire de la langue Greque, envoyerent leurs enfans étudier à Athenes. On songea alors à fixer la prononciation, & à la faciliter aux étrangers; ce qui arriva, poursuit cet Auteur, un peu avant le tems de Ciceron.”

L’accent aigu que l’on écrivoit de droit à gauche [`], marquoit qu’il falloit élever la voix en prononçant la voyelle sur laquelle il étoit écrit.

L’accent grave [´], ainsi écrit, marquoit au contraire qu’il falloit rabaisser la voix.

L’accent circonflexe [^] est composé de l’aigu & du grave, dans la suite les copistes l’arrondirent de cette maniere, ce qui n’est en usage que dans le grec. Cet accent étoit destiné à faire entendre qu’après avoir d’abord élevé la voix, il falloit la rabaisser sur la même syllabe.

Les Latins ont fait le même usage de ces trois accens. Cette élevation & cette dépression de la voix étoient plus sensibles chez les Anciens, qu’elles ne le sont parmi nous; parce que leur prononciation étoit plus soûtenue & plus chantante. Nous avons pourtant aussi élevement & abaissement de la voix dans notre maniere de parler, & cela indépendamment des autres mots de la phrase; ensorte que les syllabes de nos mots sont élevées & baissées selon l’accent prosodique ou tonique, indépendamment de l’accent pathétique, c’est-à-dire, du ton que la passion & le sentiment font donner à toute la phrase”

Un gascon, en prononçant cadis, éleve la premiere syllabe ca, & laisse tomber dis comme si dis étoit un e muet: au contraire, à Paris, on éleve la derniere dis.”

« Si dans nos Théatres un Acteur prononce une syllabe breve ou longue autrement qu’elle ne doit être prononcée, selon l’usage, ou d’un ton grave ou aigu, tout le peuple se récrie. Cependant, le peuple n’a point étudié la regle de notre Prosodie; seulement il sent qu’il est blessé par la prononciation de l’Acteur; mais il ne pourroit pas déméler en quoi ni comment; il n’a sur ce point d’autre regle que le discernement de l’oreille; & avec ce seul secours que la nature & l’habitude lui donnent, il connoît les longues & les breves, & distingue le grave de l’aigu »

Oratória de Cícero

Le célebre Lully a eu presque toûjours une extrème attention à ajuster son chant à la bonne prononciation; par exemple, il ne fait point de tenue sur les syllabes breves, ainsi dans l’opera d’Atis,

Vous vous éveillez si matin,

l’a de matin est chanté bref tel qu’il est dans le discours ordinaire; & un Acteur qui le feroit long comme il l’est dans matin, gros chien, seroit également siflé [atual sifflé; reprovado] parmi nous, comme il l’auroit été chez les Anciens en pareil cas.”

En effet, il est certain qu’on ne prononce les mots des langues mortes que selon les inflexions de la langue vivante”

Priscien, qui vivoit dans le 6e siecle, & Isidore, qui vivoit peu de tems après, disent également que les Latins ont dix accens.”

Antigamente, ^ era ~ (para os gregos, que usavam o segundo com a mesma função).

La longue barre, pour marquer une voyelle longue \, longa linea, dit Priscien; longa virgula, dit Isidore.”

L’apostrophe dont nous nous servons encore; les Anciens la mettoient aussi au haut du mot pour marquer la suppression d’une lettre, l’ame pour la ame.”

l’esprit rude des Grecs, dont les copistes ont fait l’h pour avoir la facilité d’écrire de suite sans avoir la peine de lever la plume pour marquer l’esprit sur la lettre aspirée.”

Pour ce qui est des Hébreux, vers le 5e siecle, les Docteurs de la fameuse École de Tibériade travaillerent à la critique des Livres de l’Écriture-sainte, c’est-à-dire, à distinguer les livres apocryphes d’avec les canoniques: ensuite ils les diviserent par sections & par versets; ils en fixerent la lecture & la prononciation par des points, & par d’autres signes que les Hébraïsans appellent accens; desorte qu’ils donnent ce nom, non-seulement aux signes qui marquent l’élevation & l’abaissement de la voix, mais encore aux signes de la ponctuation.”

dans matutinus, nous ne faisons sentir la quantité que sur la pénultieme ti; & parce que cette pénultieme est longue, nous y mettons l’accent aigu, matutìnus.

Au contraire, cette pénultieme ti est breve dans serótinus; alors nous mettons l’accent aigu sur l’antepenultieme ro, soit que dans les vers cette pénultieme soit breve ou qu’elle soit longue. Cet accent aigu sert alors à nous marquer qu’il faut s’arrêter comme sur un point d’appui sur cette antépénultieme accentuée, afin d’avoir plus de facilité pour passer légerement sur la pénultieme, & la prononcer breve.

l’accent circonflexe que nous avons conservé dans l’écriture, quoique nous en ayons perdu la prononciation.

On se sert encore de l’accent circonflexe en Latin quand il y a syncope, comme virûm pour virorum; sestertiûm pour sestertiorum.”

Ces trois sons différens se trouvent dans ce seul mot, fermeté; l’e est ouvert dans la premiere syllabe fer, il est muet dans la seconde me, & il est fermé dans la troisieme . Ces trois sortes d’e se trouvent encore en d’autres mots, comme nètteté, évéque, sévère, repêché, &c.

Les Grecs avoient un caractere particulier pour l’e bref, qu’ils appelloient épsilon, E’YIL\N, c’est-à-dire e petit, & ils avoient une autre figure pour l’e long, qu’ils appelloient Eta, H=TA; ils avoient aussi un o bref, omicron, O’MIXRO\N, & un o long, omega, W’ME’LA.

pourquoi mépriser les racines, puisque sans le suc qu’elles préparent, & qu’elles distribuent, vous ne sauriez avoir ni les branches ni le feuillage” Cícero

& comme le point que les Grecs ne mettoient pas sur leur iota, qui est notre i, est devenu essentiel à l’i, il semble que l’accent devienne, à plus juste titre, une partie essentielle à l’e fermé, & à l’e ouvert, puisqu’il les caractérise.”

Lorsqu’un e muet est précedé d’un autre e, celui-ci est plus ou moins ouvert; s’il est simplement ouvert, on le marque d’un accent grave, il mène, il pèse; s’il est très-ouvert, on le marque d’un accent circonflexe, & s’il ne l’est presque point & qu’il soit seulement ouvert bref, on se contente de l’accent aigu, mon pére, une régle: quelques-uns pourtant y mettent le grave.

Il seroit à souhaiter que l’on introduisît un accent perpendiculaire qui tomberoit sur l’e mitoyen, & qui ne seroit ni grave ni aigu.

Quand l’e est fort ouvert, on se sert de l’accent circonflexe, tête, tempête, même, &c.

Ces mots, qui sont aujourd’hui ainsi accentués, furent d’abord écrits avec une s, beste; on prononçoit alors cette s comme on le fait encore dans nos Provinces méridionales, beste, teste, &c. dans la suite on retrancha l’s dans la prononciation, & on la laissa dans l’écriture; parce que les yeux y étoient accoûtumés, & au lieu de cette s, on fit la syllabe longue, & dans la suite on a marqué cette longueur par l’accent circonflexe. Cet accent ne marque donc que la longueur de la voyelle, & nullement la suppression de l’s.

On met aussi cet accent sur le vôtre, le nôtre, apôtre, bientôt, maître, afin qu’il donnât, &c. où la voyelle est longue: votre & notre, suivis d’un substantif, n’ont point d’accent.”

On met encore l’accent grave sur , adverbe; où est-il? cet vient de l’ubi des Latins, que l’on prononçoit oubi

CONCEITO DE SIMETRIA EM TEMPOS DE FIM DA ANTROPOLOGIA CLÁSSICA – Resgate de um texto de 2008 do autor

A proposta do livro de Bruno Latour em parceria com Steve Woolgar, A Vida de Laboratório: A Produção dos Fatos Científicos, é uma metalinguagem científica, apresentada em todos os seus desafios e intrincadas implicações no capítulo introdutório. Tal operação reflexiva consiste em um cientista (usuário do método etnográfico) que investiga, em pleno laboratório em que se faz a Ciência, outros cientistas (neuroendocrinologistas). A base escolhida foi um ambiente de dissecação de cérebros de ratos e outros animais situado na California nos Estados Unidos. Latour freqüentou o expediente do instituto como se fosse um de seus pesquisadores regulares, ao longo de 2 anos.

Um cientista da área de Humanidades (muitas vezes não-reconhecido como cientista pelos colegas da área de Exatas), francês e sem intimidade com a Química e a Biologia, que aporta em um laboratório prático (tautologia) da costa oeste relatando que irá tentar descrever a rotina daquele grupo como se se tratasse de uma tribo exótica suscita risos entre os presentes. Mas, haja vista as limitações lingüística e gnosiológica do etnógrafo, da perspectiva do público ele está fazendo o certo. Talvez os cientistas, trancafiados em seus afazeres, não desconfiem que a despeito do caráter ocidental de suas atividades, ninguém propriamente entende – ou é obrigado a entender – o que é aquilo. A comunidade científica é tão rodeada de mitos quanto uma tribo antropofágica. O Ocidente se guia moralmente pela razão e notícias científicas certamente têm respaldo garantido. Estamos atualizados acerca da descoberta de quasares e de tônicos capilares mais eficazes, no entanto desconhecemos todo o processo obscuro que traz à tona essas revelações. E nunca deixamos de considerar estes homens de jaleco branco, míopes e taciturnos (o tipo ideal do cientista de laboratório) uns esquisitos. Bruno Latour tinha, ao pisar no recinto pela primeira vez, as mesmas impressões da população. Relata como, progressivamente, conseguiu se familiarizar com o exótico grupo. No princípio nada fazia sentido. Muitos instrumentos na parede, pessoas bochichando coisas aleatórias e impressoras cuspindo números sem qualquer padrão. O próprio antropólogo (um sinônimo para etnógrafo – não gostaria de me estender nesse ponto) não sabia o que anotar nos primeiros dias. A observação contínua o levou a conclusão de que os neuroendocrinologistas não estavam tão longe de sua própria função: o que ele devia fazer com eles, eles faziam com os ratos. Certamente um neuroendrocrinologista se sente confuso na fase inicial de um trabalho (podemos considerar cada trabalho composto por três fases: a preparação, a elaboração e a divulgação de um artigo). O próprio abismo entre a Matemática e a Sociologia perde legitimidade. As Ciências capazes da Verdade e aquelas incapazes (ou, melhorando o termo, confusas demais, e que permitem muitos caminhos, o que tantas vezes faz com que cientistas exatos desconfiem de que sejam Ciência ao invés de simples Literatura) ganham contornos de uma coisa só. Se a própria observação etnográfica consiste em utilizar métodos sinuosos (incapazes, confusos) e percebe os “seguros de si” como outro grupo bastante confuso, ou a Ciência toda só tem a perder ou, inversamente, há uma consolidação do método lógico e um nivelamento de todos os seus segmentos, dos que estudam a previsível “natureza” e dos que estudam a imprevisível “cultura”. É muito estranho que tão poucos autores tenham pensado em tratar a cultura como algo mais natural e a natureza como reino de onde provém o cultural, ou seja, que escassos pensadores tenham desmistificado a oposição dogmática entre natureza e cultura, dois universos tão correlatos, talvez um só universo, claro, que é profundamente cindido pela convenção da Linguagem, que escolhe – necessariamente – por dicotomias quase insuperáveis.

Pois aí está de cara uma das grandes lições deste tratado etnográfico, que não é como um outro qualquer, justamente por se tratar de uma metalinguagem científica: não se deve confiar tanto no informante quanto se confia caso se vá a uma tribo indígena (o pajé costuma ser a única fonte disponível de informação sobre os costumes e tradições da sociedade retratada). Por ser dono de um capital intelectual elevado, cada membro do laboratório pode tentar direcionar a pesquisa do antropólogo para satisfazer seus próprios interesses. Já que se está falando de um grupo de ocidentais não-marginalizado (que, aponta Latour, não tem como contrapor tanto assim o antropólogo – um mendigo ou operário não dispõe de meios para distorcer deliberadamente a pesquisa antropológica, no que se assemelha ao índio), parte-se do pressuposto de que eles estão exatamente dentro da visão racionalista da realidade, porém um estudo antropológico pretende transcender essa razão. É como um making of, a exposição dos bastidores do processo de feitura da Ciência. Não se mostra um filme quando a intenção é mostrar como ele foi feito. O filme é o hiper-real e o enganador. O que está tácito e subjacente, encoberto por manipulação digital e outros recursos, é o que deveria interessar, assim como o que de fato os cientistas fazem com pedaços mortos de animais e toneladas de instrumentos caríssimos deve ser diferente do que consta nos artigos finais de seus trabalhos. O próprio antropólogo, seduzido fosse, demonstraria inaptidão para o trabalho. É sempre mais difícil, compreende-se, tratar da própria lógica em que se está inserido, utilizando da Ciência para desnudar a Ciência – e, portanto, a si mesmo. Se os cientistas apenas brincam de molestar ratos (estou citando apenas um exemplo extremo), Latour pode dizer que ele apenas brinca de relatar quem são esses brincalhões? A metalinguagem é o estudo de campo mais complicado. Por todo o livro Latour apontará qual é o caminho das pedras, mas não teremos tempo para acompanhá-lo. O que posso dizer é que o percurso ideal é, apesar de científico, baseado no olhar leigo sobre o entorno. Como já referido, a própria incipiência do autor no idioma nativo e nas matérias de Exatas o possibilitou um fortuito distanciamento. Por mais que se sentisse desnorteado no começo, é exatamente a sensação de um antropólogo na selva e “tatear” no escuro é uma de suas grandes prerrogativas. Portanto o melhor instrumento é a padronização gradual do laboratório na mente do observador, não os relatos ipsis literis dos pesquisadores, que por estarem enredados na pesquisa não saberiam descrever com fidedignidade seus afazeres. Encontro um paralelo para afirmar tal iniciativa como a Antropologia da Antropologia da Antropologia. Pierre Bourdieu cita a preocupação do sociólogo em se situar no campo e em interferir em seu objeto de estudo como sendo uma Sociologia da Sociologia, ou seja, o julgamento, embutido no trabalho, do autor de sua própria Sociologia, já que ninguém melhor que ele para saber das próprias subjetividades e perspectivas preferenciais que construíram o trabalho. Pois Bruno Latour faz o julgamento de si mesmo ao julgar os colegas que certamente já se julgam, filtrando as subjetividades ao máximo na construção de seus relatórios.

Uma agravante da relação antropólogo-cientistas que não ocorria na situação antropólogo-índios ou antropólogo-excluídos é que os cientistas, habituados à academia, quererão ler o artigo de Bruno Latour. Obviamente nenhum antropólogo ético seria estulto ao ponto de mentir sobre silvícolas esperando que nenhum destes saiba a própria língua e se interessasse por desmentir seu tratado, porém tal preocupação ganha novos níveis, pois o feedback (a repercussão) do meio científico é avassalador.

São três as principais limitações reconhecidas por Latour: 1) a geográfica ou tempo-espacial (o autor ressalva que o laboratório californiano é só um ponto de uma rede cheia de vetores, que promove a comunicação incessante entre dezenas de outros laboratórios, onde também estão incluídas a mídia, o órgão responsável pela limpeza, o governo, as empresas co-responsáveis pela concessão de bolsas, os fornecedores dos animais em formol, as fábricas dos instrumentos e das substâncias utilizadas e o próprio domicílio dos pesquisadores diretamente envolvidos. Cobrir, em um estudo bianual, tantas localidades é simplesmente impossível); 2) a metodológica (o laboratório é um ambiente exclusivamente prático – os pesquisadores fazem experimentos, anotam resultados, discutem apenas como poderiam melhorar seus resultados e compilam artigos, mas muitas vezes não sabem a dimensão do que fazem, podendo ter seus artigos tanto indicados ao Nobel quanto jogados na lata do lixo por teóricos que não convivem com eles); 3) a pessoal (como já citado, se o estudo não abarca o domicílio dos sujeito-objetos, a apreensão do quê eles sejam fica incompleta, porquanto se é um no ambiente de trabalho e se é outro fora dele). Extraoficialmente, posso apontar uma quarta limitação: Bruno Latour é apenas um, estudando dezenas de colegas. Muitas vezes aponta como era embaraçoso pedir ajuda a eles em pequenas coisas (“o que é que tem nessa prateleira mesmo?”) e em sua defesa alega que havia ali um time considerável para estudar partes microscópicas do tecido nervoso de animais, com aparelhos que muitas vezes pesavam mais de uma tonelada, enquanto ele não tinha câmeras que tudo flagrassem nem tampouco a possibilidade de analisar um e todos os pesquisadores ao mesmo tempo. Então o último limite é de ordem de proporção e do alcance de seu estudo dentro do próprio laboratório, que, repitamos, não passa de um pontinho em uma extensa rede.

Apesar das conclusões parecerem tenebrosas, já que Latour parece uma formiga engessada diante de uma manada de elefantes, é dessa aparente covardia que advém o valor do trabalho. A metalinguagem “desproporcional” serve para alertar futuros estudiosos de duas grandes distorções no campo antropossociológico, descritas nos dois próximos parágrafos.

A consideração dos erros científicos como parte incondicional e até majoritária da Ciência. (Quando afirmei que artigos param na lata de lixo não quis dizer que se tratasse de mera incompetência do pesquisador: é necessário que haja o interesse corrente de levar aqueles dados mais adiante, ou, primeiramente, que os dados – que num nanocontexto fazem sentido – tenham algum valor utilitário; mais ainda, é essencial que os resultados obtidos não discutam com a própria “Ciência estabelecida”. Em outros termos, conclusões certas podem ser filtradas, e fatalmente serão, por motivos econômicos, culturais e históricos. É só pensar que uma observação espectométrica que vá em contrário à Física Clássica tenha um custo alto demais para ser levada a sério.) A Ciência, conclui Latour no capítulo 6, é uma manifestação do acaso decorrente da contingência primordial (antes de qualquer teoria ter sido consolidada nas ciências, havia muitos caminhos por que trilhar, contudo estes agora são quase uma obrigação para o cientista em começo de carreira).

A busca de um maior alinhamento ou simetria nos estudos humanos, uma vez que o agenda setting (seleção) da Antropologia, esta principalmente, vem se interessando pelos agrupamentos marginalizados dentro da própria sociedade ocidental (prostitutas, homossexuais, minorias – não as elites! –, pobres ou miseráveis de determinado estrato ou núcleo) e pelas “sociedades dos vencidos” pelo padrão ocidental hegemônico, quer seja, o modelo desenvolvimentista de acumulação de bens. Significa que a causa do surgimento da Antropologia está ruindo os próprios pilares da disciplina, ao propor estudos de alteridade apenas como a transformação dos “contraculturais” em “reconhecíveis de alguma forma para nós”, no que Latour desdenha Lévi-Strauss como aquele que entrega prêmios de consolação aos “selvagens”. E quanto à própria cultura, a antítese da contracultura? Um dos exemplos é o dos cientistas, dificilmente contrariados. É proposta uma Antropologia do Poder, claro que não sozinha, pois isso seria uma nova e bizarra assimetria. Como pode o corpo chamado Antropologia se locomover com braços e pernas de dimensões tão diferentes? O entendimento das diferenças simbólicas entre os povos está na tentativa de perscrutar por entre os dois sistemas que se quer considerar (já que o ser humano é tão dicotômico e não pode rever isso): a cultura é contrabalançada pela natureza e só pode ser entendida com auxílio do espelho desta; o patrão inexiste sem o operário, e a recíproca é verdadeira; a própria verdade depende do que foi ocultado ou tomado coletivamente como erro. Se os selvagens podem ser compreendidos como “ocidentais” (Lévi-Strauss fala como os ágrafos podem ser contemplativos como nós, fazedores de Ciência), nós, desconstruídos, somos selvagens. Essa segunda insinuação é mais complicada para ser absorvida pelos próprios proponentes da Antropologia, dado seu arraigado sistema de valores. Lévi-Strauss podia ter muito bem enxergado o contrário, mas preferiu dizer que “eles são outros nós”, “premiá-los”, como disse Latour; e não que “somos outros eles” – coisas, a barbárie, auto-humilhando-nos.

REFERÊNCIA BIBLIOGRÁFICA

LATOUR, Bruno – A Vida de Laboratório

HANNAH BAKER

LINGUÍSTICA TEXTUAL – Mariangela Rios de Oliveira

 

supuração do tratamento lingüístico

 

respeite o otomano que há dentro de você

respeite o outro mano que há dentro de você

debaixo do capuz de ganster

quando desliga o headphone azul

 

LT: O estudo do texto. (que surpresa!)

 

Para abrir muitas portas para você no mundo acadêmico, utilize CHAVÕES. Um (dois) deles: coesão e coerência.

 

COESÃO

 

  • Referência

 

exoforia, endoforia

anáfora, catáfora

 

ex: pronomes pessoais e possessivos, substantivos aglutinadores

 

PT reasons uai

13 risos por quê

 

  • Substituição

 

ex: sinônimos (sintagmas¹)

 

¹ Apropriação terminológica mais nefasta de um campo do saber!

 

Como pode ser um elo perdido se para ser ‘perdido’ primeiro tivera de ser achado?

 

  • L

(Elisão ou anáfora zero)

 

a elisão de Elisa Samúdio

 

o sujeito é dispensável

 

I I I

Always the center of the world!

 

é nois, somos eu

tanto faz, tanto feiz

 

  • Conjunção

 

ex: então, enfim

retomando o fio da meda após digressionar

 

 

  • Lexical

 

ex: (oralidade) assim assado tipo mais ou menos advérbios substantivos com sufixos que conotem exagero ou facilitem o contraste (aumentativo/diminutivo): vidinha magrinha chocadíssima chocadérrima

(escrita) termos genéricos englobantes como processo, problema ou expressões idiomáticas

 

COERÊNCIA

 

Lolita e seus sentidos

 

  • Domínio linguístico

 

hesitações, alongamentos (quatro pontos) (::)

rupturas (/)

 

clitóris clíticos

 

  • Domínio pragmático
  • Domínio extra-linguístico

conversão de artigos indefinidos em artigos definidos e pronomes possessivos

 

Santa Hipocrísia

FIORIN, A PRAGMÁTICA & O LOUCO BRASIL DOS ANOS 90

Certa ocasião, perguntaram a Sérgio Buarque de Holanda se o Chico Buarque era filho dele e ele respondeu:

– Não, o Chico não é meu filho, eu é que sou pai dele.”

A Pragmática é a ciência do uso e da prática lingüísticas.

Papa(i)s da Pragmática: John Austin & Paul Grice

Você tem fogo, Prometeu?

Você tem promessa, candidato?

ENUNCIAÇÕES

a) dêiticas: eu, tu, aqui, lá, este, agora, ontem

Um dêitico só pode ser entendido dentro da situação de comunicação e, quando aparece, num texto escrito, a situação enunciativa deve ser explicitada.”

b) performativas: juro que, peço desculpas

c) conectivas: mas, porque

d) negativas: não gosto, adoro! (pseudo-paradoxo); ruim não, péssimo! (enfático)…

e) adverbiais: sinceramente, infelizmente, francamente

INFERÊNCIAS

A frase é um fato lingüístico caracterizado por uma estrutura sintática e uma significação calculada com base na significação das palavras que a compõem, enquanto o enunciado é uma frase a que se acrescem as informações retiradas da situação em que é produzida. A mesma frase pode estar vinculada a diferentes enunciados.”

INSTRUÇÕES

Nos anos 1970, a Pragmática era considerada por muitos a <lata de lixo da Linguística>” BENZADEUS

PRAGMÁTICA VS. SEMÂNTICA OU PRAGMÁTICA & SEMÂNTICA

um enunciado será performativo quando puder transformar-se em outro enunciado que tenha um verbo performativo na primeira pessoa do singular do presente do indicativo da voz ativa. Os enunciados que não contêm um verbo performativo na pessoa, no tempo, no modo e na voz indicados serão chamados performativos implícitos”

Vai me perdoar, mas você está demitido – é para o seu bem!!!

Austin: “quando se diz algo, realizam-se 3 atos: o ato locucionário (ou locucional), o ato ilocucionário (ou ilocucional) e o ato perlocucionário (ou perlocucional).”

ato locucionário: dizer (1)

a. iloc.: realização (interna) (2)

a. perloc.: realização (efeito, impacto sobre o interlocutor/ouvinte) (3)

(1) Digo isto; (2) isto é uma advertência (dou sinais suficientes para que você perceba); (3) você entendeu (captou) a advertência, seja lá como foi que reagiu.

Lembrar da “marcação” funcionalista: o ato ilocucional está marcado (sensível na língua, ato de comunicação), o ato perlocucional não.

a t o d e s c r i a t i v o

Searle: reformulação: ato ilocucional + conteúdo proposicional

atos de fala indiretos

súcubente de seaman de naranja

suckumbent for leather

– E esse cigarro aí, cumpadi…

– É um Camel com 0.8mg de alcatrão, conhece?

teoria interacionista

Na sociedade brasileira da primeira metade do séc. XX, como se lê nos manuais de etiqueta, não se agradecia aos criados, aos garçons, etc. Hoje, agradece-se a eles por qualquer serviço que nos prestam. (…) Por outro lado, fórmulas religiosas de agradecimento, como Que Deus lhe dê em dobro ou Que Deus lhe abençoe só subsistem nas áreas menos modernas do país.”

Austin mostrou que dizer é fazer; os interacionistas, na fórmula de Orecchioni, mostram que dizer é fazer fazer. Isso significa que os atos de linguagem têm um efeito muito grande nas relações interpessoais, o que abriu um novo campo para a Linguística, o estudo da polidez lingüística.” Infelizmente já tiramos o chapéu para o próximo cabide humano que nos “força” a falar e gesticular: como sinaleiros de trânsito que alternam do vermelho para o verde.

O mero caráter da ode “c” e a e lhe a “dá”.

OLHO NO LINCEEEEE

ÉÉÉ

do camisa 10 foi foi foi

ERATÓSTENES

OLÊ OLÊ OLÁ

A LINGUAGEM AOS 60 VAI VIRÁ

Essas regras de polidez articulam-se sobre a teoria das faces, desenvolvida por Brown e Levinson, na seqüência dos trabalhos de Goffman. Face é o amor-próprio do sujeito.”

Eu pequei contra o Espírito Santo Comteano

O Campeão Absoluto Nietzsche-ano

EcceHomodoAno2.018

atualização antivirótica

Acorda.

No aeroporto de Viracopos

Todo re-virado

no Jirinoraiya

dará, faz-se

AO DEUS DAR-A-FACE

aqui se face aqui se apaga

À qui? Ao cu de praxe

É que se mete a vara

O conselheiro teclava em seu ordenador pedindo ameaças gentis.

Faça uma ordem de pizza agora!

Sua exigência foi atendida com sucesso.

Dando conselhos a esmo.

Deposite sua proibição na caixinha de recepções januárias.

não se critica um trabalho, sem fazer uma série de preliminares que mostram que ele está bom.” Aos mal-educados basta argumentar “eu não nasci inclinado para essas falas rituais”. Isso salva a falta de educação: eu sou assim, não escolhi ser assim, os padrões impostos pela sociedade ferem minha espontaneidade que me é cara, amem-me!

tenta-se evitar o excesso de atos valorizadores da face, pois o falante poderia parecer hipócrita ou bajulador, bem como a falta de minimização de atos ameaçadores da face, pois o falante poderia parecer grosseiro.”

UMA CONVERSA MUDERNA

– Ou, você tem que mudar esse seu jeito!…

– Eu tô logada, véi!

quem diz a verdade só chama a-tensão

divulga fatos

Paulo o espalhafatoso

testemunha de Jeovaia

testículo de Jeová

DATAÇÃO DE CARBONO-14 DO TEXTO ELEVADA, QUANDO NÃO SE INCORRIA EM RISCO DE SER APEDREJADO PELOS “HOMENS DE BEM” AO ILUSTRAR CONTEÚDOS IMPLÍCITOS DESTA FORMA: “Quando se sabe que o PT é um partido que denuncia sistematicamente a corrupção nos diversos escalões do governo e se diz Certos deputados do PT são corruptos, o que se está significando é que o PT é um partido como qualquer outro e, portanto, não se pode considerar ao abrigo da corrupção.” “P.ex., é uma informação banal no Brasil dizer que o PT não ocupa a Presidência da República nem ministérios.”

versão pura 10ntada e recatada

O replicante 10rd

NEOLOGISMAR É A ULTRATRANSMITIDA MISSÃO: “Grice não usa o termo implicação, porque a noção de implicatura é mais ampla do que a de implicação, já que esta só pode ser provocada por uma expressão lingüística, enquanto aquela pode ser suscitada por expressões lingüísticas e pelo contexto ou pelos conhecimentos prévios do falante.”

LOGO SE ESTARÁ SUSPEITANDO DA PRÓPRIA SOMBRA CAÇANDO SUBENTENDIDOS A CADA VÍRGULA HONESTA (O SEGUNDO GRAU DO PARENTESCO DA SENHORA DESCONFIANÇA): “Em Ele é aluno de Letras, mas sabe escrever, há uma implicatura desencadeada pela conexão entre as duas orações com a conjunção mas: os alunos de Letras não sabem escrever. É uma implicatura convencional. No enunciado A defesa da tese de Mário correu bem, não o reprovaram, há uma implicatura de que a tese não presta. É uma implicatura conversacional, pois não advém da significação de nenhuma palavra da frase, mas dos conhecimentos prévios do interlocutor. No caso, sabe-se que dificilmente uma tese é reprovada, portanto a menção ao fato de que ele não foi reprovado significa que o falante está dizendo, implicitamente, que a tese não é boa.”

MENTE POLUÍDA (VIRGENS DA ACADEMIA): “Quando se diz André vai encontrar uma mulher à noite, a implicatura é que a mulher com quem vai encontrar-se não é sua mãe, sua irmã, sua esposa, etc., mas que esse encontro é de natureza sexual.”

princípio da cooperação

penso nos esquizos que não sabem conversar (T. & M.)

máximas conversacionais multivetoriais

what about nonsense¿

Samuel boquete

uniconversascórniocórneasfecheosolhosclimatempo

O que comprova a existência da máxima da qualidade é a impossibilidade de produzir enunciados como Comprei um revólver, mas não acredito que o tenha comprado.”

Quando no conto <A negrinha>, de Monteiro Lobato, o narrador diz A excelente Dona Inácia era mestra na arte de judiar de crianças, não se pode inferir a implicatura de que ele acredite que Dona Inácia era excelente, pois a ironia obriga a entender o contrário do que foi dito.”

Quando um falante diz A mulher de João o está traindo e o interlocutor percebe que João está ouvindo a conversa e diz Onde você comprou esta camisa?, a resposta não é incoerente, mas apresenta a implicatura Mudemos de assunto.”

Gosto de dois tipos de homens: os que têm bigode e os que não têm.”

Mae West

Quando dois amigos estão discutindo se vão a um jogo de futebol ou a um restaurante e um deles diz O Morumbi é muito desconfortável, infere-se que ele está dizendo que não quer ir ao jogo.”

O discurso poético cultiva a ambivalência, o discurso eufêmico infringe a máxima da quantidade, o discurso irônico viola a máxima da qualidade.”

Não se pode ser irônico o tempo todo, ou se pode?

Pode-se ser poeta a noite toda.

Principalmente dormindo.

eu-feminado à flor da pele

Quando se toma o exemplo clássico Pedro parou de fumar, nota-se que há um conteúdo explícito, Pedro não fuma atualmente, e dois conteúdos implícitos, Pedro fumava antes e Que isso sirva de exemplo para você.”

Quando alguém diz Minha mulher gastou neste ano 100 mil reais, o verdadeiro objeto do dizer não é Sou casado (pressuposto), mas Gastou neste ano 100 mil reais (posto).”

Enquanto a Linguística que tem por objeto o sistema ou o conhecimento dirá que a célebre frase de Chomsky As verdes idéias incolores dormem furiosamente é agramatical, a Pragmática afirmará que, num contexto em que se discorre sobre as idéias dos ecologistas (verdes idéias) que perderam o apelo que tinham (incolores), mas que continuam a atuar ativamente no substrato da sociedade (dormem furiosamente), ela pode perfeitamente ser usada, pois a Pragmática explica o uso real.”

APROFUNDAMENTO

Austin – Quando dizer é fazer. Palavra e ação, 1990.

Ducrot – Princípios de semântica lingüística: dizer e não dizer, 1977. (considerada uma obra clássica da pré-Pragmática)

Grice – Lógica e conversação (capítulo, disponível em diferentes coletâneas)

Ottoni – Visão performativa da linguagem, 1998. (revisão de Austin e seu legado)

Searle – Os actos de fala: um ensaio de filosofia da linguagem, 1991.

AQUISIÇÃO DA LINGUAGEM – Cezario & Martelotta

RECAPITULAÇÃO GERATIVISMO

a) Radford e a aplicação da psicologia pagietiana ao paradigma de C.: hipótese maturacional de aquisição

b) Hyams e o continuísmo

PERSPECTIVAS APARENTADAS

1. COGNITIVISMO CONSTRUTIVISTA

Cognitivismo epigenético (Piaget p.d.).

Foco: interação ambiente-organismo

(meio-termo gerativismo-interacionismo russo)

2. INTERACIONISMO SOCIAL

Vygotsky

Foco: social

fala e pensamento como entidades separadas no bebê.

fala egocêntrica” aos 2 anos.

interação com adultos & internalização

3. SOCIOCOGNITIVISTA (FUNCIONALISMO)

Síntese tripla do tratado supra

reconhecimento da “intenção”

Problema: estende a capacidade de linguagem aos símios, ou, analogamente, retira a dos primeiros hominídeos.

Só o “homem cultural” posterior é o verdadeiro ente-que-se-comunica.

O solipsismo e o fim da cultura são uma séria ameaça a este corrente, que nasceu contemporaneamente a esses “fenômenos compulsórios” (ironia, não?).

As cenas de atenção compartilhada constituem algum tipo de meio-termo – um meio-termo essencial da realidade socialmente compartilhada – entre o grande mundo perceptual e o pequeno mundo lingüístico.”

O HISTÓRICO DA LINGUÍSTICA FUNCIONALISTA DE FURTADO DA CUNHA A PARTIR DA ESCOLA AMERICANA

Sankoff & Brown – The Origins of Syntax in Discourse (1976)

“ainda não há uma teoria gramatical funcionalista complete e unificada”

CLÁUSULAS PASSIVAS NO INGLÊS (seu entendimento ajudou a constituir um novo conceito de transitividade)

Thompson & Hopper – Transivity in gramar and discourse (1980)

OS DESERTORES

Ex-cognitivistas: Langacker, Lakoff

Ex-psicolinguistas: Tomasello, Taylor

BRASIL (ANOS 80)

Ilari – Perspectiva funcional da frase portuguesa (1987)

SINTAGMAS NOMINAIS

a) dados (cláusula anterior)

b) novos

c) disponíveis (referente contextual único possível – ex: nomes próprios ou “sol”, “lua”…)

d) inferíveis (conclusões lógicas, normalmente referenciadas por “o(a)(s)” ao invés de um, uma, uns, etc. Ex: ela correu atrás do ônibus e gritou para o motorista)

ICONICIDADE

A correlação natural e motivada entre forma e função (conteúdo)

Chomsky: “Quereis saber como funciona a língua? Investigai a mente humana! Gradue-se em neurociência!”

Funcionalistas: “Quereis saber como funciona a mente humana? Investigai a língua! Etnografe adoidado!”

P. 6: A partícula entretanto mudou de função no Português.

significado original: mientras tanto

Todo esse lenga-lenga ao meu ver só ratifica Saussure.

“erosão por atrito fonológico”

Os 3 sub-princípios do princípio da iconicidade:

a) da quantidade

“a complexidade de pensamento tende a refletir-se na complexidade de expressão” (Slobin, 1980): brecha: aqui as palavras tendem a AUMENTAR com o tempo (hmmm…) ex: quebra-molas, pneumático, etc.

b) da integração

     semântica e sintaxe refletem uma à outra

     ex: a aposição ou supressão de “:” ou “-“ num texto implicam em mudanças verbais.

c) de ordenação seqüencial

     c1. ordenação linear

            critério: tempo

     c2. ordenação tópica

            “o melhor fica pro final”

            ex: De todas as meninas da sala, a mais bonita é Fulana.

                  e não:

                Fulana é a mais bonita dentre todas as meninas da sala. (onde a ênfase estaria no sujeito, que seria uma informação velha)

MARCAÇÃO

“quando querem ser expressivos, os falantes usam formas marcadas.”

 

TRANSITIVIDADE

Há mais entre o céu (verbo transitivo) e a terra (verbo intransitivo) do que pode julgar vossa vã filosofia (gramática).

“orações com alta transitividade assinalam porções centrais do texto, correspondentes à figura, enquanto orações com baixa transitividade marcam as porções periféricas, correspondentes ao fundo.”

 

GRAMATICALIZAÇÃO

qua processus

 

“processo unidirecional”

substantivos e verbos tendem a se transformar em conjunções

 

     ex: quer chova, quer faça sol…

analogamente, nomes e verbos em morfemas

     ex: tranqüila mente tranqüilamente

           haverei de amar hei de amar amarei